Moser lanza el Swiss Mad Watch, hecho de ¡auténtico queso suizo!

 

H. Moser & Cie. ha lanzado el que llama el reloj más suizo del mundo, el Swiss Mad Watch, cuya caja está realizado en auténtico queso suizo (aunque no huele). Vamos a ver de dónde viene todo esto y cuánto cuesta.

 

El origen del Swiss Mad Watch es legal: quizá sea una sorpresa, pero la etiqueta “Swiss Made” no significa que el reloj esté “Hecho en Suiza”. A partir del 1 de enero “Swiss Made” para los relojes significa que el 60% de los costes de fabricación deben ser incurridos en Suiza. Esto incluye los de Investigación y Desarrollo, el tratamiento de las materias primas, el ensamblado y la inspección de calidad y certificados. No se incluyen los gastos de pilas, empaquetaje, distribuición o marketing. El 60% no se aplica sólo al movimiento (como ocurría anteriormente, que sólo se pedía que el 50% del coste del movimiento fuera suizo).

Como digo, puede ser una sorpresa. Si nos enteráramos de que el Aceite de Oliva Virgen español tiene en realidad un 40% de aceite de China (como con los relojes) sería un escándalo, pero en realidad es un problema general con los artículos de lujo: el Made in… a menudo se limita a dar el toque final al artículo en ese país, pero todo lo demás se hace fuera. Así que, en ese sentido, el aumentar un 10% va en la dirección adecuada aunque al común de los mortales nos parezca cínico que sea así, sobre todo porque se estima que la etiqueta “Swiss Made” añade hasta un 50% al precio del artículo.

Desde luego a quien sí le ha parecido mal es a H. Moser & Cie., que desde se anunció la puesta en marcha de la ley (que se propuso en 2013 y se aprobó en 2015) ha dicho muy claramente que la ley era insuficiente y hacía más daño que bien, porque venía a sancionar una práctica que en realidad es un fraude. Tal es su enfado que anunció el pasado diciembre que dejaría de imprimir la leyenda “Swiss Made” en sus esferas.

Esta idea ha sido forjada por su Director General, Edouard Meylan, que ha sido siempre muy claro expresando sus opiniones sobre la industria relojera suiza (por ejemplo) y se ha convertido en un auténtico líder, amado por muchos y odiados por otros. Su argumento es: “nuestros relojes son suizos en un 95% No tenemos nada que ver con esta nueva normativa”. Y como señal de protesta ha lanzado el Swiss Mad Watch, un reloj 100% realizado en Suiza. Y para conseguirlo incluso la caja es suiza: está hecha con auténtico queso suizo, un Vacherin Mont d’Or medalla de oro. Pero digamos que el queso no resiste mucho -y además huele- así que Moser lo ha mezclado con itr2, un compuesto cerámico que estabiliza el lácteo para que perdure y no se funda (o te lo quiera morder el perro). Después se pule con el nivel de acabados de la manufactura.

La esfera está hecha en fumé rojo, con unos índices dobles que recuerdan a la bandera suiza. La verdad es que aparte de la broma la esfera está tan bien hecha y es tan atractiva como todos los diales ahumados de la casa. Por dentro se mueve el calibre HMC 327, así que el Swiss Mad Watch es, en cuanto a sabiduría relojera se refiere, otra grandísima pieza de Moser.

El reloj es una pieza única que tiene un precio de nada menos que 1.081.291 francos suizos. La cifra es la fecha de fundación de Suiza, el 1/08/1291. El dinero se utilizará para crear una fundación que ayude a relojeros suizos independientes. El Swiss Mad Watch se ata, como no podía ser de otra forma, con una correa de auténtica piel de vaca suiza.

Si el Swiss Mad Watch es un poquito demasiado -en gusto y en dinero-, hay también una edición limitada a 50 unidades llamada Venturer Swiss Mad, cuya caja de 39 mm es de oro blanco y tiene un precio de aproximadamente 20.000 euros.  Los veremos la semana que viene en el SIHH 2017. Por último, no dejéis de ver el hilarante vídeo creado para el lanzamiento del Swiss Mad Watch. Realmente divertido (incluido el momento en que Edouard se equivoca y en vez de decir Suiza dice Suecia). Más información en Moser.es.