Urban Jürgensen Reference 2340: fotos en vivo y precio

La ventana de fases lunares también requiere un capítulo aparte. En este Reference 2340, como en todos los relojes de la casa que lo tienen, el disco lunar también está hecho a mano. Se parte de una base de acero que se pule a espejo y a la que se la hacen incisiones que serán las futuras estrellas y la luna. Sobre esos huecos se deposita polvo de oro puro, que se funde para que forme una superficie maciza. Tras un nuevo graneado y pulido de toda la superficie, el acero de calienta hasta que se azula, con ese azul característico de la manufactura.

Por último, los dos discos lunares de oro macizo, con la superficie pulida a espejo, se colocan sobre sus correspondientes huecos. En total se necesitan más de 20 operaciones para conseguir el disco de fases lunares. La más poética de las complicaciones luce en los relojes de Urban Jürgensen con especial gusto.

El reloj está animado por el calibre manual P4, un movimiento desarrollado por la casa que no lleva el escape de fiador sino un escape de áncora suizo tradicional, entre otras cosas para mantener los precios controlados. Aún así no hay que menospreciarlo: mide 32 mm de diámetro, una medida perfecta para el diámetro del reloj. Sólo hay que ver lo bien que queda la ventana de fecha. El volante está ajustado en 5 posiciones, como los cronómetros, y está dotado de parada de segundero y una autonomía de 60 horas. No es de las mayores del mercado, es cierto, pero no está nada mal. El volante se mueve a 3 hercios (21.600 alternancias/hora). El calibre está decorado de manera imecable, destacando especialmente las Côtes de Genève con disposición en rayos de sol cuyo centro es el volante.

Los relojes de Urban Jürgensen, como este Reference 2340 WG, son exquisiteces relojeras muy buscadas por los coleccionistas más avezados, pero poco conocidas por el común los aficionados a la relojería (por no hablar del público en general). Sé positivamente que la idea de Søren Jenry Petersen es cambiar esta situación. Es decir, la manufactura no va a producir nunca grandes cantidades de relojes (la empresa tiene ahora unos 15 empleados), pero sí debe conquistar un espacio que es suyo por derecho propio entre lo más elevado de la alta relojería. Y no sólo por historia, que muchas casas ya la tienen, sino por la belleza de sus piezas, la artesanía de su construcción y lo mucho que ofrecen por el dinero que valen. Por ejemplo, el Reference 2340 cuesta 43.100 francos suizos (40.500 euros al cambio). Para mí Urban Jürgensen es una da las marcas que deben figurar en la colección de todo buen aficionado. Ojalá alguna vez esté en la mía. Más información en UrbanJürgensen.com.