El innovador Ulysse Nardin Marine Regatta, con fotos en vivo y precios

 

La manufactura que nació por y para el mar sublima ahora su vocación con los Ulysse Nardin Marine Regatta, un cronógrafo pensado para las competiciones marinas pero que aporta una solución técnica revolucionaria tanto entre las olas como en seco. Vamos a ver los relojes en detalle.

 

Antes de entrar a fondo en estos Ulysse Nardin Marine Regatta es conveniente repasar por qué hay relojes específicamente dedicados a este deporte. Todas las carreras tienen una línea desde la que comienzan, y las carreras marinas también. Pero en el mar no se puede estar parado sobre la línea hasta que se da el pistoletazo de salida, porque el agua está siempre en movimiento. Por eso lo que ocurre es que comienza una cuenta atrás -habitualmente de entre cinco y diez minutos- en la que los barcos procuran mantenerse lo más cerca posible de la salida para estar en buena posición cuando suena la sirena de inicio.

Para resolver este problema en que un segundo de diferencia puede ser capital, algunos relojeros crearon relojes de cuenta atrás en los que seleccionar los tiempos establecidos hasta la salida y así poder acercar al máximo los barcos a la línea de salida en el momento necesario. Pero los cronógrafos de regata eran sólo eso, relojes de cuenta atrás sin ninguna otra utilidad. O bien cuando llegaban al final de la cuenta atrás la trotadora seguía girando y la aguja que antes señalaba la cuenta atrás pasaba a contar los minutos del cronógrafo normal. Así son, por ejemplo, los Panerai que vimos aquí (y que por cierto se verán las caras con los de Ulysse Nardin en la America’s Cup).

El nuevo Ulyssse Nardin Marine Regatta propone un sistema mucho más visual y desde luego aún más complejo: cuando se selecciona la cantidad de tiempo deseada para la cuenta atrás la trotadora del cronógrafo empieza su conteo, pero en el sentido contrario a las agujas del reloj. Cuando llega el segundo 0 y comienza la carrera, la aguja para y cambia el sentido de la marcha de manera instantánea, comenzando así a medir el tiempo real de carrera. Creo que lo mejor es ver el vídeo promocional para entender cómo funciona el mecanismo:

Al acabar la cuenta atrás la aguja con la que se ha seleccionado los minutos -mediante el pulsador a las 10- queda en reposo, porque el Marine Regatta tiene una subesfera a las 6 con dos manecillas que indicarán los minutos y horas transcurridas (60 y 12 respectivamente). En esa subesfera aparece también la ventana de fecha, circular como es casi normativo en los relojes de la casa, donde cuesta encontrar una forma cuadrada. La excepción más notable y celebrada, la del Marine Deck Tourbillon que vimos aquí. No es desde luego la complicación más atractiva del reloj, pero es una demanda del mercado.

El motor del reloj encargado de esta proeza técnica es el calibre UN-155, que está basado en el cronógrafo de manufactura UN-153. Entre sus 650 componentes se encuentra un inversor que permite girar a la trotadora en los dos sentidos, y cuyo conjunto ha sido enviado a la oficina de patentes para su aprobación. Como su antecesor, el movimiento del Marine Regatta es automático, se mueve a 4 hercios y aguanta 3 días sin necesidad de cuerda. Por supuesto el silicio es el material utilizado para el espiral y el escape.

Toda esta delicia relojera se aloja en una caja de acero de 44 mm de diámetro, hermética hasta 100 metros. Sobre ella se acomoda un bisel  con un dentado muy pronunciado e inserciones de caucho que le dan un toque refinado y que se repiten en los pulsadores del cronógrafo, la corona roscada y el pulsador a las 10 para la cuenta atrás. El número de fabricación aparece, como siempre, en una placa a las 9 horas.

Como ya hemos visto en las fotos el Marine Regatta se ofrece con dos esferas: una azul marino y otra en blanco hueso. La azul empareja el color con las inserciones de caucho y la correa, mientras que en la versión de esfera blanca se utiliza el negro para esos puestos. En mi opinión la versión azul es la más lograda, porque la combinación azul/amarillo es más resultona que la blanca, en la que el amarillo queda más desvaído. Aunque en esto de los colores, ya se sabe. Sin embargo la ventana de fecha queda mejor en la versión en blanco, porque se integra mejor.

Utilizar numerales romanos es delicado porque enseguida imponen su presencia y tienden a comerse las intenciones de la esfera para llenarla de un irremediable aire clásico y poco dinámico. No es este el caso, sin embargo, ya que se han estilizado mucho y se funden bien con los índices horarios. Eso sí, ninguno lleva tratamiento luminiscente, reservado tan solo a las manecillas tanto horarias como del cronógrafo (menos la trotadora).

Estos Ulysse Nardin Marine Regatta llegarán a España en junio, con un precio de 16.050 euros, a mi parecer muy razonable para todo lo que ofrece. En la siguiente página vamos a ver la versión especial del reloj creada para el equipo Artemis Racing. Es interesante saber que dos de sus miembros, Loïk Peyron e Iain Percy, han participado en el desarrollo de este modelo. Imagino que si alguien sabe de regatas será esta gente.