Nuevos Certina DS Action Chronograph: fotos en vivo y precios

 

Los Certina DS Action Chronograph reeditan uno de sus grandes éxitos: los relojes automáticos de buceo con certificación ISO 6425. Vamos a ver qué ofrecen, tanto técnicamente como en precios.

 

Los nuevos Certina DS Action Chronograph tienen una historia heredada. En 2013 (si no recuerdo mal) Certina lanzó los DS Action Diver Automatic y Chronograph, que se convirtieron en un éxito inmediato y duradero hasta hoy día. Ambos cumplían con la normativa ISO 6425. Esta certificación es notoriamente exigente, y con razón: está pensada para salvar vidas, ya que los relojes de inmersión son instrumentos pensados para garantizar la seguridad de los buceadores.

Creo que lo mejor es ver en detalle las pruebas a las que se ha de someter un reloj para obtener la certificación, que además se debe realizar en cada reloj de manera individual, no en grupo.

 PRUEBA DE MAGNETISMO:
3 exposiciones a un campo magnético de 4.800 A/m. El reloj debe mantenerse en +-30 seg/día sobre la precisión inicial. 

– PRUEBA DE GOLPES:
Dos golpes con un martillo de plástico duro  de 3 kg montado en un péndulo con una velocidad de impacto de 4,43 m/seg (equivale a una caída de 1 m — mgh=mv2/2). La primera de canto a las 9, y la segunda plano sobre el cristal. El reloj debe mantenerse en +-60 seg/día sobre la precisión inicial. 

– PRUEBA QUÍMICA 1:
El reloj se sumerge en una solución de cloruro sódico (agua salada) de 30 gr/l durante 24 horas. El reloj debe mantener sus cualidades de resistencia a la corrosión.

– PRUEBA QUÍMICA 2:
El reloj se sumerge en agua a 30 cm de profundidad (0,3 bares) entre 18 – 25º C durante 50 horas. El reloj debe mantener su mecanismo en correcto funcionamiento.

– PRUEBA DE GOLPE TÉRMICO:
El reloj se sumerge en agua a 30 cm de profundidad (0,3 bares) a 40ºC durante 10 minutos. A continuación pasa a agua a 5º C durante 10 minutos, y de nuevo a 40º C otros 10 minutos. (Las transiciones serán menores de 1 minuto). El reloj no debe tener filtraciones de agua.

– PRUEBA DE LA CORONA:
El reloj es sometido a una presión un 25% mayor que la máxima indicada (nominal). Se aplica sobre la corona una fuerza de 5 Newton en sentido perpendicular al giro. (Se entiende aplicado a todas las coronas y pulsadores). El reloj no debe tener filtraciones de agua.

– PRUEBA DE PRESIÓN:
El reloj se somete a una presión de P=(L+1/4L)/10 bares, siendo L la máxima indicada (nominal) (es decir, un 25% superior pero en agua estática). Dicha presión se consigue en menos de 1 minuto y se mantiene durante 2 horas. Luego se reduce a 0,3 bares en menos de 1 minuto y se mantiene durante 1 hora más. El reloj no debe tener filtraciones de agua.

– PRUEBA DE FILTRACIONES:
Se realiza antes y después de cada prueba de filtración. El reloj se calienta sobre una placa metálica a 40-45º C durante 10 minutos y se coloca una gota de agua entre 18-25º C durante 1 minuto sobre el cristal. El reloj no debe mostrar trazas de condensación.

– PRUEBA DE PRECISIÓN:
Después de las pruebas anteriores, el reloj debe de mantenerse en +-30 seg/día sobre la precisión inicial. 

– PRUEBA DE LA CORREA:
El reloj se somete a una fuerza aplicada en direcciones opuestas sobre los pasadores de la correa de 200 Newton. (Unos 20 Kg)
El reloj no debe sufrir ningún daño aparente en los puntos de fijación.

– PRESELECCIÓN DE TIEMPO:
Presencia de dispositivo de preselección de tiempo protegido contra la manipulación accidental o incorrecta. En caso de ser un bisel giratorio debe tener una escala ascendente  de 60 minutos alineada con las marcas del dial y los índices de 5 minutos deben estar claramente destacados.

– VISIBILIDAD:
A una distancia de 25 cm en la oscuridad, deben de ser plenamente apreciables:
– Las agujas de horas y minutos claramente diferenciadas.
– El tiempo transcurrido del dispositivo de preselección.
– Indicador de funcionamiento (normalmente el segundero).

– MARCAS:
Deben de distinguirse de los relojes que no han pasado las pruebas, teniendo marcadas las palabras DIVER´S WATCH L M, o DIVER´S L M, siendo L la profundidad máxima garantizada por el fabricante. La marca puede estar en la esfera, parte trasera, o en cualquier otra parte visible.

Estas pruebas significan desplazar cada reloj terminado al laboratorio correspondiente para después volver a traerlo a la fábrica. Parece una nadería, pero la repercusión es notable. Normalmente las pruebas de estanqueidad se hacen en la propia fábrica, metiendo los relojes en tanques de como mínimo 5 relojes. Hacerlo de uno en uno multiplica el tiempo empleado, que además hay que pagar a un organismo externo. Esto, que en un reloj de buceo de lujo -cuyo precio se cuenta en miles de euros- no es tan trascendente, tiene un impacto mucho mayor en un reloj que pretende mantener sus precios muy por debajo de los 1.500 euros. De ahí el mérito de los Certina DS Action Chronograph.

Al contrario que sus antecesores, estos relojes presenta un aspecto mucho más musculado, con una caja de 45,7 mm diámetro. El bisel de aluminio anodizado participa del aspecto sólido de la caja y resulta fácil de girar gracias a sus dientes anchos, pero es firme en cada clic para transmitir una sensación de seguridad muy satisfactoria. Los pulsadores están roscados y tienen protectores revestidos de PVD negro.

La esfera recurre nuevamente al azul y al negro. El azul tiene más vocación de hacerse notar que de pasar desapercibido, gracias a ese tono eléctrico que resulta aún más vivo cuando le da la luz directa. El negro por su parte es mucho más discreto, a pesar de sus acentos verdes.

Los índices son grandes, lo mismo que las manecillas, y están plenamente recubiertos de SuperLuminova. La visibilidad bajo el mar está garantizada. Y por tanto también lo está cuando la casa está a oscuras, que es la situación en que con más frecuencia se va a necesitar sus propiedades fosforescentes. Como reloj de inmersión el Certina no necesita de ventana de fecha, pero la casa lo ha añadido por cuestiones comerciales, ya que es la complicación más demandada.

En la sala de máquinas tenemos el confiable calibre ETA C01.211 automático, un movimiento más que probado y que ya explicamos con detenimiento en los DS Eagle Chronograph. Se mueve a 4 hercios (es decir, 28.800 alternancias a la hora) y guarda energía como para mantenerse durante 45 horas sin necesitar el cariño de su dueño. El calibre está tapado por un fondo ciego en el que se ha tallado la tortuga que identifica a Certina.

Por último, los  Certina DS Action Chronograph pueden adquirirse con una correa de caucho -por ahora sólo para la versión con esfera negra- o con un brazalete de acero que consigue reforzar el aspecto de dureza y resistencia que ya tiene la caja. Además añade un extensor del cierre plegable -también muy notorio- para poder adaptarlo mejor cuando se pone por encima del traje de buzo. O simplemente sobre la muñeca desnuda de cada día.

A decir verdad Certina está derivando cada vez más hacia los relojes de cuarzo, pero el aprecio de los aficionados le ha venido -históricamente y estos últimos años- de sus relojes mecánicos. Tanto los diver que ya hemos dicho como los DS y DS 1 siempre han gozado del aplauso general por ser relojes bien hechos y a muy buen precio. Afortunadamente esto último se mantiene: los Certina DS Action Chronograph tienen un precio de 1.170 euros. Si se adquiere la versión con caucho el precio es de 1.140 euros. No creo que se pueda tener tanto por ese dinero. Se agradece por tanto volver a contar con una oferta atractiva, a la que esperemos le sigan otras con calibres mecánicos. Más información en Certina.es.