Los nuevos Panerai Luminor 1950 PCYC, en la muñeca

 

 

Pocos espectáculos tan bellos, evocadores y emocionantes como una competición de vela. Panerai, que podríamos decir nació para el mar, comanda los Panerai Classic Yacht Challenge, el origen de losPanerai Luminor 1950 PCYC que vamos a ver ahora.

 

Angelo Bonati gobierna la nave de Panerai desde el puente de la Dirección General desde 1997. Veinte años en los que ha conseguido que una marca que sólo tenía el nombre se convirtiera en una manufactura por su propio derecho. Y sin duda ninguna una de las pocas casas que en estos años no han hecho sino aumentar su caché y deseabilidad de manera palpable.

El propio Bonati es un consumado aficionado a la navegación, así que no es de extrañar que Panerai lleve desde 2004 patrocinando los Panerai Classic Yacht Challenge. Panerai tiene incluso su propio yate, el Eilean, un maravilloso queche de 22 metros de eslora construido en 1936 (el año del primer prototipo del Radiomir), abandonado en Antigua y descubierto por Angelo Bonati en 2006 y restaurado durante tres años por Panerai.

A mí la unión de la navegación a vela y la relojería me parece un matrimonio natural. Al fin y al cabo, la cronometría tal como la conocemos se la debemos a John Harrison, creador del cronómetro precisamente para poder calcular la longitud durante la navegación en mar abierto. Si la navegación transoceánica fue el verdadero motor del cambio mundial, la relojería fue la que hizo posible que ese cambio ocurriera.

Pero la navegación no es algo estático, sino que históricamente ha sido -y aún es- una búsqueda continua de mejores materiales, más duraderos, más precisos y, al mismo tiempo, más bellos. Esa es también la historia de la relojería. El resultado de ese continuo avanzar son, por ejemplo, las naos supertecnológicas como las que acuden al America’s Cup. Panerai ha creado unos relojes para el Oracle Team USA (que vimos con fotos en vivo en este reportaje).

Pero los Panerai Luminor 1950 PCYC están a otra cosa. Celebran la belleza de la mecánica. O la Belleza; así, pura y con mayúscula. Celebran el reto humano de competir contra otros con unos recursos puramente manuales, al estilo antiguo, en un enfrentamiento regido por la nobleza. Es una canto a la pureza del mar y del dominio de sus artes.

Decía antes que Panerai lleva 13 patrocinando estos “desafíos” náuticos, y sin embargo es ahora cuando lanza unos relojes específicos para la colección. ¡Nunca es tarde si la dicha es buena!

Vamos a ver cada uno de los tres modelos.

PANERAI LUMINOR 1950 PCYC REGATTA 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC TITANIO (PAM 652)

 

El reloj más importante, mecánicamente hablando, es el PAM 652. Mide unos contundentes 47 mm de diámetro, pero al estar hecho de titanio resulta muy cómodo de llevar. Quiere decirse que el reloj no va a poder navegar escondido porque su presencia y tamaño -incrementados física y visualmente por el protector de corona y los pulsadores- no son precisamente de Pulgarcito, pero el equilibrio de pesos y dimensiones es intachable, así que se ubica sobre el pulso de manera instantánea. Y de todas formas, quién iba a querer llevarlo tapado.

Mientras que la carrura está satinada el bisel está pulido a espejo, para darle el toque de elegancia necesario si te tienes que bajar del barco y cenar en el club marítimo. Aunque en la foto el PAM 652 parece un cronógrafo rattrapante, en realidad no lo es. La doble aguja es, por un lado, para marcar los segundos del cronógrafo (la aguja anaranjada) y por otro para marcar la cuenta atrás de la regata (la rodiada).

Mediante el botón a las cuatro la manecilla va atrasando un minuto por cada pulsación. En una regata se anuncia la marca de los 5 minutos previos al comienzo, de manera que los barcos pueden maniobrar como consideren para estar lo más cerca posible de la línea de salida cuando suene la sirena de arranque. Cuando se presiona el pulsador a las 10 se lanza el cronógrafo y empieza la cuenta atrás. Cuando llega a cero comienza a contar los minutos hacia adelante, como un cronógrafo normal.

En puridad “la manecilla de regata” podría retrasarse hasta 59 minutos, simplemente pulsando repetidamente hasta llegar donde se quiera. De esta manera el reloj vale tanto para una regata como para algo tan mundano como, por ejemplo, medir el tiempo de cocción de la pasta. Pues sí. No juzgues y no serás juzgado. El encargado de zarpar a tiempo (o del sabor al dente) es el calibre de manufactura P.9100/R, en el que la R marca la variación para regatas del conocido P.9100. Dos barriletes, reserva de marcha de 3 días y frecuencia de 4 hercios. El calibre no se ve porque está tapado por un fondo conmemorativo, también de titanio.

La Super-LumiNova se limita a los numerales 12 y 6, las manecillas de horas y minutos, el pequeño segundero a las 9 horas y el contador de 12 horas del crono a las 3. El reloj se ata con la correa de piel de becerro Assolutamente. Es, en efecto, absolutamente Panerai. Habría que saber qué correa de la casa se vende más, pero yo apostaría que es esta.

 

PANERAI LUMINOR 1950 PCYC 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC ACCIAIO (PAM 653)

Con el segundo de los Panerai Luminor 1950 PCYC bajamos de complicación, bajamos de material y bajamos de tamaño también. El PAM 653, como su nombre italiano indica, está fabricado en acero y sólo mide 44 mm de diámetro, 3 milímetros menos que su hermano mayor. ¿Se nota la diferencia? Pues sí. ¿Mucho? Pues no. Ya he dicho que el PAM 652 está muy bien equilibrado. Los Panerai son relojes-instrumento pensados para trabajar y por tanto tienen que ser una ayuda en el tajo, no un estorbo. En Panerai se rigen por el concepto de “la forma sigue a la función”, así que sus relojes cumplen perfectamente sea cual sea su tamaño.

Este PAM  653 también opera bajo el mando del calibre de manufactura P.9100. No tiene la R porque en realidad es sólo (aunque lo que corresponde es un “nada menos que”) un cronógrafo flyback. En este caso la doble aguja tiene la misma función que en la versión de regata, pero lógicamente sin una cuenta atrás de minutos. La función de tiempos cortos se acciona y para con el pulsador a las diez, mientras que la función flyback se acciona mediante el pulsador a las 8. Además incluye un sistema que al tirar de la corona detiene el volante de inercia variable y pone el segundero a cero; de esta manera el ajuste del reloj se hace con la máxima precisión.

También en este caso el reloj viene con la correa Assolutamente, terminada en la conocida hebilla de la marca. Como se puede ver, el reloj queda fantástico en la muñeca.

 

PANERAI LUMINOR 1950 PCYC 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC ACCIAIO (PAM 654)

El PAM 654 es exactamente igual que el que acabamos de ver, pero es completamente distinto. Quiero decir que forma, tamaño y calibre son los mismos, pero en este caso la esfera es de un color marfil casi blanco que, personalmente, me ha enamorado y que hace que el reloj se distinga de sus hermanos de colección. De hecho uno diría que ni pertenece a ella. Y eso es bueno.

Como cronógrafo flyback que es y con el contador de minutos también central, en este caso se ha optado por una trotadora azul y una contadora de minutos dorada. Azul es también la aguja del pequeño segundero a las 3 horas, un uso -el de usar el azul en el segundero- que ha comenzado a aplicarse este año. El resultado es precioso.

Debo confesar que de los tres Panerai Luminor 1950 PCYC este PAM 654 es el modelo que más me gusta. Es más “Panerai” la esfera sandwich, lo sé, pero a mí éste me parece el más marino de los tres (quitando la función regata, claro). Me parece una belleza que llevaría todos los días.

Había olvidado decir que los tres relojes tienen un taquímetro, pero en vez de medir kilómetros mide nudos marinos (con toda lógica). El PAM 654 viene con una correa también de becerro, pero en este caso es la Ponte Vecchio más oscura. Un perfecto contraste.

Los tres Panerai Luminor 1950 PCYC ya están disponibles en las boutiques de Panerai (en España hay dos, y las dos en Madrid). Su precios son: PAM 652, 16.700 euros. PAM 653, 12.000 euros. Por último, el precio del PAM 654 es también de 12.000 euros.

Digamos para acabar que este año los Panerai Classic Yatch Challenge van a pasar por España. Del 29 de agosto al 2 de septiembre se va a celebrar en Mahón la decimocuarta edición de la Copa del Rey de Barcos de Época – Vela Clásica. Momentazo para visitar un isla maravillosa (Menorca) y una ciudad igualmente preciosa. El que pueda, que no se lo pierda. Le doy permiso para después contármelo y hacerme morir de envidia. Para los afortunados y para todos los demás, más información en Panerai.es.