A. Lange & Söhne 1815 Annual Calendar

 

 

El nuevo A. Lange & Söhne 1815 Annual Calendar es otra de las novedades de este año de la Reina Sajona. Una de las complicaciones más interesantes para el reloj más clásico de la casa.

 

Ya sabemos que A. Lange & Söhne no necesita presentar muchas novedades para ser la reina del baile, año tras año además. En el SIHH 2017 presentó el espectacular Tourbograph (fotos en vivo aquí), los preciosos Lange 1 Moon Phase (aquí, también en vivo), su homenaje a la técnica de los antiguos relojes de bolsillo con el Lange 31 y otros que aún no hemos publicado aquí.

Pero Lange siempre presenta algún modelo para su colección 1815 que, como ya sabemos, es el año de fundación de la manufactura. Es también la colección más tradicional, en el sentido de que se basa en los relojes de bolsillo de la casa. Por eso siempre tiene una minutería de ferrocarril y numerales arábigos. ¿Por qué no lleva además la gran fecha por la que Lange es tan conocida (y reconocida)? La respuesta la tiene Tino Bobe, Director de Fabricación, en la entrevista que le hice durante el Salón de Ginebra y que publiqué aquí.

El 1815 Annual Calendar integra, como indica su nombre, un calendario anual. Esta complicación reconoce los días 30 y 31 y salta al 1 del siguiente mes de manera instantánea, pero no el cambio de febrero a marzo. Eso significa que el reloj necesita un ajuste una vez al año. Esta complicación está justo por debajo del calendario perpetuo en complicación, pero muy por debajo en precio. Por eso es resulta tan interesante. Ofrece prácticamente todo a cambio de hacer algo que al fin y al cabo nos encanta a los aficionados a la relojería: toquetear el reloj.

De manejar los datos se encarga el calibre manual Lange L051.3. Ya existe un calendario anual en la gama Saxonia, pero es automático. En la colección 1815, como homenaje a la tradición, los calibres son manuales. Sobre la base del movimiento del 1815 tres agujas se ha desarrollado un módulo calendario con un desempeño técnico muy interesante.

El pulsador a las 2 horas permite avanzar todas las indicaciones del calendario a la vez. Esto es muy interesante en caso de que el reloj haya estado parado muy tiempo, una circunstancia que a mí me parecería inconcebible si fuera el propietario del reloj. Pero además, gracias a cuatro pulsadores en bajorrelieve (a las 4, 8, 9 y 10), se puede ajustar individualmente cada parte del calendario, incluida por primera vez la gran fecha. Por supuesto el calibre tiene todos los elementos de la relojería sajona: platina de alpaca de tres cuartos con nervaduras Glashütte, ajuste de cuello de cisne, puente del volante grabado a mano, tornillos azulados y chatones de oro, volante atornillado… Se mueve con una frecuencia de 21.600 alternancias por hora. La verdad, dan ganas de dejar el reloj parado mucho tiempo para luego darse el gusto de poder apretar unas cuantas veces el pulsador.

La esfera de plata maciza del 1815 Annual Calendar es un dechado de equilibrio y serenidad. Parece mentira que un nombre tan largo como el de la manufactura Lange y encima en curva caiga perfectamente sobre la esfera sin agobiar los otros dos registros circulares. Se puede caminar tranquilamente desde la esfera del día y la fecha a las 9 hasta la de los meses a las 3, pasando por el nombre completo de la casa sin el menor atisbo de claustrofobia. Y eso que los numerales son bien grandes. Pero es que es así como se las gasta Lange: todo es armonía. Pero si es aprensivo en exceso, siempre puedes descansar mirando el firmamento infinito de las fases lunares, visión barrida cada medio minuto por el pequeño segundero.

Esta golosina relojera se aloja en una caja de oro rosa u oro blanco con 40 mm de diámetro y 10,1 de altura, pero con la forma redondeada de la caja parece más pequeño. El resultado es tan elegante como funcional: aunque el calibre tiene una altura de sólo 5,7 mm el reloj sólo necesita atención cada 72 horas, lo que permite dejarlo descansar durante el fin de semana y poder retomar el lunes la cátedra de elegancia sin mayor problema. Se ata con una correa de aligátor marrón o negra y hebilla de ardillón en el mismo metal que la caja.

El reloj ya está disponible (pero con lista de espera) en las boutiques de la marca y en los distribuidores. El precio del 1815 Annual Calendar es el mismo para las dos versiones, algo no habitual porque el oro blanco es una aleación de oro con paladio, que ha recuperado el nivel de precio que tenía en 2014 (aunque también es verdad que el oro ha perdido un 21% de su valor desde 2012).  Sea como fuere, la etiqueta de los dos modelos marca 37.500 euros. ¿Que por ese dinero te puedes comprar otros relojes? Desde luego. ¿Tan buenos como éste? Yo personalmente no los conozco. Y aunque los conociera, mi elección está clara. Más información en Lange.com.