De Bethune DB25L Milky Way: fotos en vivo y precios

 

Hacía tiempo que no hablaba de De Bethune, que es una marca que siempre me ha gustado mucho. Así que es un placer hacerlo, y más con el De Bethune DB25L Milky Way que es un compendio de la relojería exacta y poética de la casa.

 

De Bethune ha pasado por su particular tiempo de silencio. La crisis de la industria relojera Suiza ha impactado en todos los sectores, y para las empresas pequeñas que crean relojes muy nicho y de alto precio ha sido particularmente dolorosa. Además los relojes de De Bethune tienden a estar en la zona de los tamaños grandes, lo que supone un problema para acceder a los mercados asiáticos. Por ejemplo este De Bethune DB25L Milky Way mide 44,6 mm de diámetro y 11,3 de alto.

Pero parece que la marca ha salido del túnel con la llegada de nuevos inversores. David Zanetta, diseñador y cofundador de la marca junto con Denis Flageollet -el relojero-, se ha retirado y es éste último el que ha tomado el mando de las nuevas creaciones, como este “Vía Láctea”.

Y es que el De Bethune DB25L Milky Way toma su inspiración en ese camino estelar que tanto nos embelesa (las veces que la vemos, que cada vez es más difícil por la contaminación lumínica). La esfera es de titanio pulido. El metal se calienta hasta que toma el tono azulado que vemos, una técnica que también se usa en el azulado de los tornillos. El resultado es espectacular, porque la gama de azules varía infinitamente con cada leve cambio de luz. Hay que ser muy ducho para conseguir una superficie perfecta como la del Milky Way.

La esfera está surcada por una rica franja estrellada. La superficie recibe múltiples impactos de láser que a continuación se rellena con pan de oro y con pequeñas esferas de oro blanco. La representación del firmamento se completa con la inclusión de la característica luna de De Bethune. Es una esfera de acero azulado y paladio, que además sólo necesita ser ajustada una vez cada 122 años.

La esfera se complementa con dos manecillas Breguet en oro rosa, que están curvadas para dar profundidad al conjunto. Los índices horarios, también en oro blanco, se alojan sobre una franja elevada que intensifica el porte tridimensional del conjunto. El resultado es espectacularmente poético.

De Bethune es una manufactura completa hasta el punto de que también fabrica su propio espiral, fabricado en silicio y oro blanco que además está patentado. Para este De Bethune DB25L Milky Way la casa ha usado el calibre DB2105v2 que, como su nombre indica, es la segunda versión del movimiento que usaba en los anteriores modelos de fase lunar.

Tiene doble barrilete para lograr una reserva de marcha de seis días- indicada en el margen-  escape de silicio y triple amortiguador, además de un volante que se mueve a cuatro hercios. El calibre es precioso en su sencillez y racionalidad. La decoración se limita al caracolado los barriletes y al pulido del acero con cantos biselados, pero es más que suficiente porque mirarlo resulta magnético.

La carrura de la caja de platino está decorada con 66 diamantes de corte baguette. Yo creo que hubiera estado mejor sólo con el platino, pero los diamantes son muy apreciados en algunos mercados. Las asas son esqueletadas y fijas, aumentando así la sensación de tamaño del reloj. Desembocan en una correa de cocodrilo azul con hebilla de platino.

El De Bethune DB25L Milky Way es otro de esos relojes que son a la vez únicos y atemporales. La estética pude no ser para todo el mundo, pero desde luego no deja indiferente a nadie. Pero en mi opinión, dentro de lo llamativo que es nunca abandona el clasicismo, por lo que dentro de una década seguirá siendo tan válido como nos parece ahora. Pero además no es un reloj joya, sino que mecánicamente es de un nivel altísimo.

No es un reloj en edición limitada, pero la producción de la manufactura es tan escasa que podría considerarse así. Tiene un precio de 225.000 francos suizos más el IVA correspondiente, que son 196.000 euros según el cambio de hoy.  Más información en DeBethune.com.