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En la muñeca: Glashütte Original Senator Chronograph Panorama Date

 

Entre las novedades que ha ofrecido la manufactura germana en Baselworld 2017, el nuevo Glashütte Original Senator Chronograph Panorama Date es, sin duda, la estrella. Vamos a verla en vivo y con precios.

 

Ya sé que decir “es la estrella” es una afirmación muy atrevida sabiendo que, como adelantamos en su momento, Glashütte Original ha presentado también un calendario perpetuo en su nueva colección Excellence. Pero es que el nuevo Senator Chronograph Panorama Date es sencillamente arrebatador. No sólo lo tiene todo técnicamente, es que su presencia enamora de manera instantánea.

Ocurre una cosa muy curiosa con Glashütte Original: todo el mundo alabamos sus piezas de inspiración más clásica porque son un canto a la alta relojería, al gusto por lo tradicional y por los acabados exquisitos. Eso es lo que ocurrió cuando se lanzó el primer Senator Chronograph Panorama Date en 2014, que es el que aparece a la izquierda en la foto superior.

GO tenía motivos para crear un reloj así, porque nada menos que integraba un calibre cronógrafo flyback y además automático. Un movimiento de ese calado requiere de las mejores artes de una manufactura porque, aunque es la complicación más ubicua por culpa de los movimientos de cuarzo, el cronógrafo es sin embargo una de las altas, altas complicaciones, y más aún siendo automático. De ahí que el traje del primer miembro de esta rama Senator tuviera las hechuras que recuerdan a los cronómetros marinos.

Pero resulta que ahora la casa sajona lanza una versión en negro mucho menos clásica, y nos entusiasma a todos. ¡Y no es la primera vez que ocurre! En enero del 2016 hablé de los Senator Observer (aquí) y ocurría lo mismo: la versión en negro te hacía chiribitas los ojos de lo bonita que es. A mayor abundamiento, dos meses después GO presentaba el reloj Excellence con el nuevo calibre 36 y, de nuevo, era la versión con esfera negra la que atrapaba más miradas y comentarios.

¿A qué se debe? Si lo supiera ya tendría mi consultora para asesorar casas relojeras. Seguro pagarían muy bien por saber qué es lo que mejor les va a funcionar. Pero lo único que sé es que el Senator Chronograph Panorama Date, comparado o no con su hermano mayor, exuda alta relojería y artes de seducción a partes iguales. Y no es difícil entender por qué.

La caja tiene 42 mm de diámetro y mezcla muy bien el satinado con el pulido, porque es inherente a Glashütte Original hacer relojes elegantes. La altura es de 14,6 mm. Es, en efecto, una pieza notable en la muñeca. ¿Es un problema? En mi opinión sería un problema si fuera delgado, porque no cuadraría con la potencia de su porte. Está claro: no se lleva bien con los puños de las camisas, pero es que ni le interesa al reloj ser delgado, ni a su dueño que lo sea, ni le quedaría bien a ninguno de los dos. El Senator Chronograph Panorama Date está hecho para que se vea, punto.

Al tener un bisel tan pequeño se le da más protagonismo a la esfera, que es el tour de force del reloj. La dial lacado en negro zaíno está surcada por índices horarios salvo a las 12 y a las 6 que han mantenido los caracteres romanos, lo único que recuerda al primer modelo lanzado. Las manecillas también han variado y ahora son de tipo Alpha, más dinámicas.

Y claro, lo que más llama la atención, lo que sin duda alguna define al reloj nada más verlo, es el baño de SuperLuminova con que han sido tratados los índices, numerales y manecillas (incluida la de la trotadora del cronógrafo). El tinte es tan potente que prácticamente brilla a la luz del día. Y con exactamente 5 segundos de linterna del móvil ya brilla como se ve aquí:

Un azul precioso, ¿verdad? La esfera presenta tres registros, dos más grandes (minutos del cronógrafo a las 3, pequeño segundero a las 9) y uno más pequeño para las 12 horas. Este menor tamaño sirve de contrapeso a las Fecha Panorama, marca de la casa. El conjunto resulta perfectamente equilibrado. Un pequeño detalle más: en la subesfera del pequeño segundero se ha incluido una indicación de reserva de marcha. Es discreta pero muy clara, y se integra perfectamente en la esfera para dar la información cuando se la necesite sin robar protagonismo al conjunto.

Y qué decir del movimiento. El 37-01 es un cronógrafo flyback automático con rueda de pilares y embrague vertical, que convierte las pulsaciones de los botones en un placer. Y es otro ejemplo más de la casa de cómo hacer un calibre según los cánones sajones: platina de tres cuartos, tornillos pulidos y azulados (ya vimos cómo se hace en la segunda parte del reportaje sobre la visita a la manufactura), rubíes vistos sobre chatones pulidos y ajuste por cuello de cisne.

La decoración incluye nervaduras Glashütte, bordes achaflanados y pulidos, acaracolado en la platina y un rotor también con nervaduras y un contrapeso de oro de 21 quilates. Por supuesto incluye las dos Gs, que simbolizan la mirada al pasado y al futuro a la vez (y que para mi gusto deberían ser al menos más pequeñas). El volante se mueve a 4 hercios y tiene 70 horas de reserva de marcha. Es todo visible a través del zafiro posterior. La caja, por cierto, es hermética hasta los 100 metros.

Todo el estilazo que se adivina cuando se ve el reloj queda corroborado cuando se ata a la muñeca, que es donde de verdad florece este Senator Chronograph Panorama Date. Imanta la mirada y da mucho que hablar en cuanto aparece. Glashütte Original lo lanza con correa de caucho, de piel o con brazalete de acero. El precio es de 13.500 euros para la versión con correa y de 15.000 euros con el brazalete. Quien quiera buscar varios modelos donde elegir va a tenerlo difícil, porque este reloj se lanza al mercado con unos argumentos que son muy difíciles de igualar y mucho menos superar. Ya se puede reservar en la boutique de la casa en Madrid. Más información en la recién renovada web de la casa, GlashütteOriginal.com.



Los nuevos Bulgari Octo Roma, con fotos en vivo y precios

 

Los Bulgari Octo Roma se han presentado este año como una variación más fácilmente llevable del Octo, el gran reloj masculino de la casa. Vamos a a ver las variaciones y lo bien que quedan en la muñeca.

 

La línea Octo apareció en 2012 y, como contaba cuando se presentó el repetición de minutos (aquí), su forma se inspira en el encofrado de la Basílica de Majencio, en el Foro Romano. La mezcla de líneas rectas y curvas otorgan al Octo una presencia única, absolutamente reconocible y muy elegante. De esta manera Bulgari consiguió uno de los objetivos más preciados: conseguir destacar sin perder la elegancia de un reloj de vestir.

Por otro lado, Roma tiene un significado especial para la casa: no sólo es la ciudad de fundación (en 1884) es, si nos ceñimos a los relojes, el origen de una de las colecciones más exitosas de la casa: la  Bvlgari Bvlgari. Pero es una colección muy de su tiempo y no a todo el mundo -si hablamos de clientes masculinos- le acaba de gustar.

Es verdad que también están los Diagono (como estos que vimos aquí),  pero su aspecto más deportivo los aparta de los ambientes serios. Por otro lado Bulgari es Bulgari y si llevas algo de la casa se tiene que notar, aunque sea en los parámetros del vestir formal. Por eso el Octo es un producto tan brillante: combina excelencia mecánica con elegancia y con una afirmación de estilo.

Ahora bien: aunque los Octo tienen un diámetro de 41 mm, su apariencia se hace demasiado sólida en algunas muñecas. Por eso aparecen estos Bulgari Octo Roma, que han suavizado su perfil para hacerlo más ponible. Creo que lo mejor es ver juntas las dos versiones para apreciar las diferencias.

Bulgari Octo

Bulgari Octo Roma

¿A que así se aprecia mejor? Básicamente lo que estamos viendo es una estructura mucho más ligera que la del Octo ya conocido. Aunque sigue habiendo numerosas líneas rectas (58 facetas, de hecho), el reloj parece ahora más redondo. El trabajo de adelgazamiento se ha centrado en las cuatro esquinas: han desaparecido esas, digamos, hombreras que le daban un aire más rocoso. Las asas también se han estilizado y han reducido su ancho. Sin embargo la caja sigue manteniendo los 41 mm de diámetro anteriores.

Aunque la casa no especifica la altura, el Bulgari Octo Roma es un reloj desde luego delgado que no tiene ningún problema en darle palique a los puños de las camisas. Hay un atractivo juego de superficies pulidas y satinadas -particularmente el bisel-, rematado por una elaborada corona con una inserción en cerámica negra. Aunque en la página web de la casa se dice que la estanqueidad es de 100 metros, en realidad es de sólo 50. No es el primer reloj en el que piensas cuando buscas un compañero de piscina, así que no es una falta grave.

El Bulgari Octo Roma se ofrece en acero, oro rosa o bicolor. Los colores de esfera disponibles son el negro, blanco y un precioso marrón que según le dé la luz desprende matices incluso burdeos. Éste es el único color -cuando menos por ahora- que está disponible para combinarlo con la caja de acero o con la de oro (que es la que mejor le queda, sin duda).

Es interesante la versión bicolor porque le da un toque de lujo a la versión de esfera blanca pero sin tener que pagar todo el precio de la caja de oro. Sólo el anillo bajo el bisel es de oro, lo justo para elevarlo de nivel sin las implicaciones de un reloj totalmente de oro. Las manecillas y los índices aplicados también lo son, al igual que la corona. Debo reconocer que al principio no reparé demasiado en él, seguramente porque tengo cierto desapego al bicolor. Pero una vez que te lo pones y te lo ves puesto el reloj te dice mucho más de lo que pensaba al principio.

En todas las versiones los índices tienen una estructura también facetada muy elegante. La parte superior está satinada, reforzando la sensación de lujo que todo el conjunto transmite. Las proporciones con respecto al Octo estándar han variado muy ligeramente. La configuración de la esfera es en realidad sobria, lo que es una buena idea: todo lo llamativo va en la caja, así que la misión de la esfera es ser el contrapunto elegante. Y por cierto con excelente lectura.

El Bulgari Octo Roma integra un calibre de manufactura. Es el BVL 191 Solotempo, un movimiento automático que se mueve a 4 hercios y aguanta 42 horas sin necesitar recarga. Está decorado con Côtes de Genève en el rotor y los puentes, bordes achaflanados y acaracolado en la platina.

A decir verdad el diámetro del movimiento, 25,60 mm, es demasiado pequeño para la caja en la que se aloja y por tanto se ve mucho metal. Pero en este caso no le queda mal, porque está a tono con la presencia sólida del reloj.

Con las nuevas medidas el reloj se lleva muy bien en la muñeca. Ya lo hacía antes, y ahora aún más. En verdad es uno de los relojes de hombre más atractivos del mercado, aunque sin duda habrá quien prefiera otras formas más conservadoras. Los precios varían según el modelo, pero no demasiado. Si escogemos la versión de acero con correa de aligátor, el precio es de 5.800 euros. Si preferimos la versión con brazalete de acero (que a mí me gusta mucho), el precio es de 6.380 euros. Es sorprendente una variación tan escasa de precio de la piel al brazalete. Normalmente el salto es mucho más notable.

La versión bicolor tiene un precio de 6.950 euros y, si nos decidimos por la versión de oro, el precio pasa a 18.300 euros. Basta mirar por ahí para darse cuenta de que el Bulgari Octo Roma no sólo es un reloj fantástico; es que también tiene unos precios muy competitivos. Más información en Bulgari.es.

 

 



Nuevo H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel: fotos en vivo y precio

 

El nuevo H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel recoge lo mejor de la casa (su calendario perpetuo y las esferas fumé) y lo presenta en una versión más asequible y fácil de llevar en el día a día.

 

A menudo hago referencia a la charla que tuve con el Director General de H. Moser & Cie., Eduard Meylan, en el Salon QP de 2014. Y lo hago porque es un ejemplo de lo que debe ser un directivo que se ofrece a dar una entrevista: se puso a hablar claramente de lo que es en realidad un negocio, aunque sea dentro del venerable mundo de la relojería.

Pero además demuestra que la estrategia de la casa está muy bien definida (aunque la verdad es que eso suele ocurrir en casi todas). Entonces me dijo que en 2016 lanzarían una nueva línea menos elitista y más sexi. En realidad la línea Pioneer apareció justo un año después, en la nueva edición del Salon QP. Es éste de aquí abajo, con caja en oro rosa y Pioneer Centre Seconds como nombre.

Se ve claramente cómo ha cambiado la esfera, que se vuelve más deportiva sin dejar atrás su esencia de reloj de vestir elegante. Sin embargo el Pionner Centre Seconds se lanzó en oro, lo que le alejó del concepto “menos elitista”. Más aún, se hacía un poco raro verlo con una correa de caucho. Ahora los nuevos modelos en acero vienen a poner las cosas donde deberían estar. En marzo se anunció el Pioneer Centre Seconds con un precio de 11.350 euros y ahora tenemos el H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel.

El uso del acero, seamos sinceros, es lo único que acerca los precios a un público menos selectivo. No hay oro barato, y no hay (salvo muy escasas excepciones) chapado en oro realmente elegante. Por otro lado en general no se puede considerar el acero como lo más refinado, pero es que ese departamento lo tiene cubierto (y con honores) la esfera fumé del H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel.

La caja tiene un diámetro de 42,8 mm y una altura de 11,3. No es, desde luego, un reloj pensado para estar escondido dentro del puño de la camisa. Más bien es una afirmación de estar al tanto de lo que es la alta relojería pero sin necesitar metales preciosos para dejar claro tu punto de vista. La corona está roscada; aparte de que le da más rigidez ayuda a conseguir una hermeticidad hasta 120 metros, algo no muy visto en relojes de este tipo. Por eso Moser afirma que los Pioneer son sus relojes deportivos.

El H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel está pensado para -por fin- poder llevar un calendario perpetuo todos los días. El mecanismo del calendario perpetuo de Moser es desde luego uno de los mejores y -sin duda alguna- más singulares del mercado. Lo mejor para saber cómo funciona es ver el vídeo que hice hace tres años con el Endeavour Perpetual Calendar (aquí).

Detalle de la estrella que señala los años bisiestos

Otra de las ventajas del calendario perpetuo es su discreción en la muñeca: salvo que lo conozcas pasa desapercibido. El H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel, al contrario que muchos otros calendarios perpetuos, no muestra el día de la semana. A cambio tiene un indicador de reserva de marcha, que señala la cantidad restante de los 7 días que le proporcionan su doble barrilete. Desafortunadamente sigue manteniendo las palabras “Up” y “Down”, aunque ahora hacen menos daño porque están mejor alineadas.

Las manecillas y los puntos sobre los índices integran SuperLuminova, algo que no ocurre con los demás modelos de la casa y que subraya su lado más dinámico. El azul fumé de la esfera, sin ser el seductor Funky Blue que hemos visto en varias ocasiones (aquí, o por ejemplo aquí), es de un azul nocturno precioso.

A mí el H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel me parece un reloj excelente, con un atractivo instantáneo. Asumo que en el futuro veremos más esferas fumé, lo que no hará sino aumentar su deseabilidad. El reloj tiene un precio de 38.000 euros. Más información en Moser.es.



Nueva colección Rado HyperChrome Captain Cook

 

Rado ha presentado una colección muy interesante en Baselworld 2017. La iremos desvelando poco a poco, pero en primer vamos a ver el modelo que ha robado todo el protagonismo: el HyperChrome Captain Cook.

 

Éste es el Captain Cook original de 1962. Si leemos la historia que la casa expone en su web veremos que su nombre no aparece, seguramente ensombrecido por el lanzamiento ese año de una de las colecciones más conocidas de la casa: Diastar. Sin embargo su reaparición -bajo el más extenso nombre de HyperChrome Captain Cook- no puede ser más oportuna porque estamos viviendo un reforzamiento del gusto por todo lo vintage, y muy especialmente de los relojes de buceo (como éste, éste o éste otro).

Rado ha querido ser muy escrupulosa con la reedición y, rompiendo la tradicional forma de fabricar sus relojes, la caja es de acero pulido y  no de cerámica. Aún así la casa no ha querido prescindir de ella y la situado donde más se necesita: en el recubrimiento del bisel. De esta forma se evita que la parte más expuesta del reloj sufra con el ajetreo diario. Para seguir siendo coherente con la época del modelo original las inserciones del bisel carecen de material luminiscente. Más aún, la caja mantiene el diámetro primigenio de 37 mm.

Toda la colección se mueve gracias al calibre automático C07.111 que no es otro que el Powermatic 80: frecuencia de 21.600 alternancias a la hora para una reserva de marcha de 80 horas.

Aunque el tamaño de por sí puede atraer a las mujeres, Rado ha lanzado una versión del HyperChrome Captain Cook específicamente destinada a ellas, también en 37 mm y de los mismos materiales. En este caso todo de color plateado y con diamantes como índices.

En el caso del modelo más masculino la esfera es color negro satinado y los índices son transferidos, no aplicados. En ambos casos sí están tratados con SuperLuminova. Otra de las mejoras es la sustitución del cristal mineral por uno de zafiro con tratamiento antirreflejos en ambas caras. Eso sí, mantiene perfectamente la apariencia vintage que requiere el reloj. La caja se complementa con un grabado en la trasera con la leyenda LIMITED EDITION ONE OUT OF 1962. El reloj, por cierto, es hermético hasta los 100 metros.

Pero  en caso de que los HyperChrome Captain Cook de 37 mm sean demasiado pequeños -y es en realidad una medida muy discreta- Rado ha lanzado también una versión en 45 mm de diámetro, con unas cuantas variaciones: la caja es de titanio endurecido lo que, una vez más, es de agradecer, porque triplica su dureza natural. La esfera es de azul satinado con índices y manecillas en blanco. Además ha aumentado su hermeticidad hasta los 200 metros.

La colección HyperChrome Captain Cook es francamente atractiva y pone a Rado en la misma línea de salida que la otras marcas que se han lanzado a reeditar sus relojes de buceo antiguos. El precio comienza en 1.850 euros, y se puede encontrar más información en Rado.com.

 



Tres exclusivos Longines Flagship Heritage by Kate Winslet, a subasta

En su boutique, ubicada en la Rue du Faubourg Saint-Honoré de París y con la participación de su Embajadora de la Elegancia Kate Winslet, Longines presentó el reloj Longines Flagship Heritage by Kate Winslet. Tres modelos de este exclusivo reloj de oro se subastarán online a favor de una organización benéfica cofundada por la actriz británica, la Golden Hat Foundation.

 

Como ya avanzamos en este artículo del pasado enero, Longines ha querido lanzar una actualización de su Flagship Heritage por su 60 aniversario, un reloj con la tecnología más puntera de entonces ya que era un cronómetro antimagnético, con espiral irrompible y protección antigolpes. La reedición se lanzó en oro amarillo y rosa y en acero, en edición limitada: sólo hay 60 piezas de cada una de las versiones de oro y 1957 de acero. Va a ser difícil verlas, desde luego.

El Flagship Heritage en versión de acero

El sábado 10 de junio, en su boutique ubicada en la Rue du Faubourg Saint-Honoré de París, Longines, junto a Kate Winslet (su Embajadora de la Elegancia desde 2010), presentó su nuevo y exclusivo reloj en edición muy limitada: el Flagship Heritage by Kate Winslet, que cuenta con la misma esfera que el Flagship Heritage – 60th Anniversary 1957-2017.

El reloj Flagship Heritage by Kate Winslet es el resultado de un proyecto común en beneficio de The Golden Hat Foundation, una organización benéfica cofundada por Kate Winslet y dedicada a cambiar la forma en que se percibe a las personas afectadas por trastornos del espectro autista. Durante una visita a la sede de la marca en Suiza el año pasado (que se recoge en el vídeo de arriba), la actriz escogió la esfera, la caja y la correa del reloj. Cinco piezas de oro han sido producidas por la embajadora de la marca y llevan su nombre. Longines lleva colaborando con The Golden Hat Foundation desde 2015.

Los modelos con los números 2/5, 3/5 y 4/5 se subastarán en beneficio de la fundación. La subasta se llevará a cabo online en https://www.longines.com/auction del 10 de junio a las 18h CEST al 30 de junio de 2017 a las 17:59h CEST. Uno de los modelos restantes se entregará como regalo a Kate Winslet, y el segundo se conservará en el Museo Longines, situado en la sede de la empresa, en Saint-Imier, Suiza.


La galardonada actriz, que se unió a Longines en la capital francesa para presentar el nuevo modelo, compartió su entusiasmo sobre su iniciativa común para la Golden Hat Foundation: “Me permitieron escoger un reloj, que fue diseñado específicamente para la Golden Hat Foundation. El diseño del modelo me resultó muy atractivo, y me dejó enamorada de inmediato. Todos los beneficios recaudados con la venta del modelo se destinarán directamente a la Fundación. Este proyecto junto a Longines está contribuyendo a concienciar sobre una causa que tiene una especial importancia para mí. Gracias al compromiso de Longines y a la generosidad de los benefactores, la Fundación continuará trabajando para conseguir sus objetivos”.

Juan Carlos Capelli a la derecha de Kate Winslet

Juan-Carlos Capelli, vicepresidente de Longines y director de marketing internacional de la marca, dijo: “Longines está orgulloso de haber colaborado con la Golden Hat Foundation. Esperamos sinceramente que los clientes que adquieran los relojes Flagship Heritage by Kate Winslet se sientan igual de orgullosos de poseer un reloj exclusivo de Longines, así como de contribuir con la causa de la organización benéfica. Los valores de nuestra marca siempre nos han llevado a colaborar con objetivos filantrópicos. La responsabilidad social continúa siendo hoy una de nuestras prioridades. El inspirador compromiso de Kate Winslet representa a la perfección nuestro lema y nuestra filosofía: La elegancia es una actitud”. Más información en Longines.es.

Kate Winslet en la boutique de París



En la muñeca: Blancpain Tribute To Fifty Fathoms Mil-Spec

 

 

Hay tal proliferación de relojes de inspiración vintage que decantarse por un modelo resulta cada vez más difícil. Salvo, claro, que te cruces con este Blancpain Tribute to Fifty Fathoms Mil-Spec, que te deja pocas dudas de por qué modelo apostar.

 

Como ya expliqué cuando hablé del Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe Ocean Commitment II (en este artículo), el origen del Fifty Fathmos es militar, ya que fue una respuesta a la necesidad de los buceadores militares franceses de un instrumento fiable bajo el agua. Esa necesidad se encontró con Jean-Jacques Fiechter, a la sazón director general de Blancpain, que a su vez era un buceador (civil, claro) y comprendió perfectamente el requerimiento. Su respuesta vio la luz en 1953 bajo el nombre de Fifty Fathoms, el primer reloj de buceo del mundo.

En 1958 la Armada norteamericana estaba a la búsqueda de un reloj fiable de buceo que cumpliera con sus especificaciones militares (Military Specifications en inglés, de ahí el nombre del reloj). Una vez más la respuesta fue un Fifty Fathoms que en esta ocasión añadía un elemento adicional de seguridad que había hecho su aparición el año anterior: una ventana circular mostraba una esfera bicolor. Si la parte superior blanca empezaba a tornarse del color naranja inferior significaba que había entrado agua en la pieza y por tanto no era de fiar. Había que volver a la superficie.

Así fue cómo los SEAL (SEa, Air and Land) y los UDT (Underwater Demolition Teams) comenzaron a usar un Fifty Fathoms Mil-Specs 1. Luego, a principios de la década de 1960, con los MIL-SPEC 2, se lanzó una nueva edición Fifty Fathoms, conocida como Tornek-Rayville TR-900. La marina americana exigió la presencia de la pastilla de hermeticidad en todos estos modelos.

Es difícil que alguna vez la pastilla de un susto a un buceador, porque los poco más de 90 metros de estanqueidad del modelo original (50 brazas son 91,44 metros) se han transformado en este Blancpain Tribute To Fifty Fathoms Mil-Spec en 300 metros, aunque apostaría que pocas veces uno de estos relojes a bajar a más de un tercio de esa profundidad. Este modelo aniversario ha rebajado su medida de los 42 mm originales a 40,30 mm y una altura de 13,23, coronada por un cristal de zafiro curvado como el original.

El bisel unidireccional está recubierto por un cristal de zafiro antirrayas,  una innovación introducida por Blancpain en 2003 con el Fifty Fahoms «50th Anniversary» que protege del desgaste las indicaciones luminiscentes del bisel.  La verdad es que, mirando el anuncio del modelo original, se ve cómo Blancpain ha querido con este modelo ser absolutamente fiel con su ancestro, pero por supuesto actualizándolo con la mejor de sus tecnologías. La única concesión comercial ha sido la inclusión de la fecha a las 4:30, pero es tan discreta que sólo se ve cuando se la necesita.

El calibre que mueve el reloj es el 1151, un movimiento automático de 210 componentes con 4 días de reserva de marcha gracias a su doble barrilete. Está provisto de una espiral de silicio, que lo hace más ligero y, por ende, más resistente a los golpes. Además no reacciona a los campos magnéticos. Lo cubre una masa oscilante de oro macizo con un recubrimiento de NAC. NAC significa en inglés NanoAmorphous Carbon y es un tratamiento que supera al DLC en su dureza y resistencia al desgaste. Y resiste temperaturas el doble de altas que el DLC (que oxida a los 350 grados).

El Blancpain Tribute To Fifty Fathoms Mil-Spec es una edición limitada a 500 unidades y está disponible con correa NATO (como la que vimos aquí), correa de tela (como esta) o con el brazalete de estas fotos. Los precios de los modelos son de 13.290 euros con cualquiera de las correas o de 15.300 euros con el brazalete, y ya se pueden reservar en las dos boutiques de la casa en Madrid. Más información en Blancpain.es.



Calidad y precio con los Tissot Chrono XL: modelos y precios

Sacar la cabeza en el mundo de los relojes de cuarzo es muy difícil. La oferta es tan grande, abarca tantos estilos, que las propuestas deben ser muy buenas como para que el cliente potencial les preste atención. Eso es lo que ocurre con los nuevos Tissot Chrono XL, una de las apuestas fuertes de la casa para esta temporada.

 

Los cronos son la complicación más usada en los relojes de cuarzo (después de la fecha, claro), pero en el caso de Tissot es que además tiene razón histórica, dada la conexión de la marca con distintas disciplinas deportivas. Empezó a patrocinar coches de carreras en 1974. En los 90 aumentó su actividad deportiva, empezando con los campeonatos mundiales de ciclismo y hockey sobre hielo. La Federación Internacional de Esgrima, La Federación Internacional de Baloncesto, la NBA, el campeonato de SupeBikes… todos (y muchos más) han estado o están ligados a las labores de cronometraje de la marca.

En Horas y Minutos hemos visto, por ejemplo, el reloj de Jorge Lorenzo o el de la Vuelta Ciclista a España. De ahí que los Tissot Chrono XL sean herederos naturales de la historia de la casa.

Los Tissot Chrono XL toman la esencia de los relojes vintage de inspiración militar -grandes numerales, manecillas terminadas en punta- para reafirmar su masculinidad al máximo. Y lo hace negando la tendencia actual de reducir los tamaños de las cajas, ya que todos los modelos tienen 45 mm de diámetro. Además los biseles son proporcionalmente pequeños, por lo que las esferas, que de por sí son grandes, lo parecen aún más.

Peo además, como decía, la casa ha conjugado la medida de tiempos cortos con la estética de los relojes vintage, lo que incrementa enormemente su atractivo. Y si encima le añades colores bien elegidos, sin duda la colección va a tener éxito. Como las esferas son grandes todos los datos tienen un tamaño perfectamente legible, un requisito imprescindible tanto en un reloj deportivo como en uno de inspiración militar. Además de una esfera verde, que no pude fotografiar en Baselworld 2017, hay una negra con numerales blancos, negra con numerales amarillos y por último una azul, seguramente la que mejor compensa el aspecto deportivo con el de reloj urbano. Además la caja es hermética hasta 100 metros.

Las cajas son de acero quirúrgico 316L recubierto de PVD gris o negro, para aguantar mejor el trajín de todos los días (y durante muchos días). Las manecillas están recubiertas de material fosforescente y, como tienen una proporción de tamaño entre la de horas y la de minutos, la lectura es instantánea.

Por último, los Tissot Chrono XL  se ofrecen con correas de piel, que acentúan su aspecto de reloj de estilo retro, y con brazalete de acero. Tienen un precio de 330 euros, y a partir de junio estarán disponibles en la e-boutique de la casa y en los comercios del ramo. Más información en Tissot.es.

 



David Beckham, nuevo embajador de Tudor y su Manifiesto Born To Dare

 

Tudor acaba de anunciar que David Beckham es el nuevo embajador de la marca y de su campaña Born To Dare. El deportista, embajador de Unicef e icono de la moda y el estilo encaja perfectamente con lo que la marca llama su “Manfiesto”.

 

En 2017 Tudor lanzó su nueva campaña “Born To Dare” (nacidos para arriesgarnos). Refleja la historia de la marca y aquello que representa hoy día. Numerosos héroes individuales eligieron Tudor para acompañarles en sus hazañas, ya sea en tierra, hielo, aire o bajo el agua. También hace referencia a la visión de Hans Wilsdorf, el fundador de Tudor y Rolexque creó los Tudor para que aguantaran las condiciones más extremas. Por último, hace referencia a aquello por lo que la marca es conocida hoy.

Tudor Heritage Black Bay S&G

El espíritu Born To Dare de Tudor se expresa en el MANIFIESTO, apoyado globalmente por los embajadores cuyos logros resultan de un enfoque vital arriesgado. David Beckham es uno de ellos y por tanto encaja perfectamente en la familia Tudor.

1.- REIVINDICAMOS LO CLÁSICO, PERO TRANSGREDIMOS EL STATU QUO

Hans Wilsdorf definió los Tudor como “un reloj que sus agentes puedan vender a un precio menor que los Rolex, pero que siga reteniendo los estándares de fiabilidad“. Los Tudor de hoy no se han separado de la visión original. Siguen los fundamentos de excelencia, pero reinterpretan la historia para ofrecer algo único. Como el Black Bay S&G que lleva David Beckham.

2.- CONSERVAMOS LO MEJOR DEL PASADO: LOS MEJORES MÉTODOS DE RELOJERÍA, EL MEJOR DISEÑO

El mejor ejemplo es el mayor éxito de Tudor, el Black Bay: en 1958 el Oyster Prince Submariner referencia 7924 presentó la corona de gran tamaño, mientras que el “Snowflake” Tudor Submariner, utilizado por la Marina francesa en los 70, presentó la icónica manecilla de copo de nieve. La versión de bronce une al modelo con los materiales tradicionalmente usados en el mundo submarino. La versión actual, además, integra un calibre de manufactura.

3.- HEMOS NACIDO CON UN PROPÓSITO. HEMOS  SUPERADO LAS PRUEBAS MÁS EXTREMAS

Durante años los relojes de Tudor han pasado pruebas de durabilidad en la muñeca de personas particularmente intrépidas: en las carreteras alpinas, en la Expedición Británica al Norte de Groenlandia, en los equipos de rescate de la Fuerza Aérea Norteamericana o bajo el mar con los buceadores franceses. Y siempre funcionaron. Hoy, ya sea en ambientes formales o informales, los Tudor siguen manteniendo su espíritu de herramienta fiable y duradera.

Un Tudor North Flag estuvo en un bloque de hielo durante todo el SalonQP y siguió funcionando ¡en parámetros COSC! incluso con la reserva de marcha prácticamente acabada.

4.- PARA LOS QUE ESTÁN DISPUESTOS A TODO. PARA LOS QUE AFRONTAN SUS MIEDOS. PARA LOS QUE SE REINVENTAN CADA DÍA

Los usuarios de un Tudor hoy en día no son muy diferentes a los del pasado. Son gente con actitudes no convencionales, con ambición. Como Tudor, creen en aprender del pasado y construir sobre las experiencias pasadas. Es gente que aprecia las cosas bien hechas y que se enorgullece de poseerlas. Claramente David Beckham le sienta bien a Tudor, y viceversa. Más información en Tudor.es.



Chopard Mille Miglia 2017: fotos en vivo y precios

 

Hoy termina la conocida como “la corsa più bella del mondo” (la carrera más bella del mundo), que recorre Italia desde Brescia a Roma y vuelta.Y un año más el cronometrador oficial lanza sus Chopard Mille Miglia, con dos modelos: uno en acero y otro en oro.

 

Karl F. Scheufele, presidente de Chopard, en la Mille Miglia 2017

Supongo que todos los seguidores de la marca conocen la pasión del fundador de Chopard, Karl-Friedrich Scheufele, por los coches, hasta el punto que él mismo participa en la carrera italiana. Por eso cada año presenta una nueva versión de los Chopard Mille Miglia.  Y como este año la carrera celebra su 90 cumpleaños uno de los dos modelos lanzados es una edición aún más limitada en oro, sin duda la más interesante de las dos. Analizaremos la versión de acero, que no hay que perder de vista, en la siguiente página.

CHOPARD MILLE MIGLIA CLASSIC XL 90TH ANNIVERSARY

La Mille Miglia nació como una prueba de velocidad y paso a serlo de resistencia. Y en sí misma es un ejemplo de lo que eso significa, porque llegar a 90 años no es cualquier cosa. Para celebrarlo se ha lanzado esta versión en el metal de los ganadores: tiene una caja de oro rosa de nada menos que 46 mm de diámetro. La sensación de tamaño es mayor por la esfera blanca y porque integra una corona muy grande (para poder ser accionada incluso con guantes) y unos pulsadores del cronómetro con forma de pistón, que es lo que requiere un reloj así.

Con 13,12 mm, la altura del reloj es también notable. Sin embargo esa altura le ayuda a estar mejor proporcionado, y desde luego sobre la muñeca se equilibra perfectamente. La verdad es que aunque sea un cronógrafo dudo mucho que alguien se lo vaya a poner para conducir porque el oro rosa está perfectamente pulido a espejo, así que mejor no exponerlo a arañazos. Es un oro rosa muy bonito que de hecho tiende al rojo, sobre todo en el reverso. Las formas clásicas de la pieza están perfectamente logradas. Si a ello le unimos la impecable ejecución de la esfera, estamos ante un reloj que no pasaría desapercibido hace décadas (salvo por su anchura, claro).

La esfera está realizada de tal manera que recuerda a los antiguos diales de porcelana. No lo es, pero el efecto está magistralmente conseguido, y además acentuado por los numerales de estilo retro. Está también impecablemente hecha la “rotura” de arábigos provocada por los registros interiores. Otro buen detalle es haber escrito Horas y Minutos sobre las subesferas del cronógrafo, como aparecía en los antiguos tableros de mandos de los coches. Las subesferas están remarcadas por un borde dorado, al igual que las manecillas. Tanto los numerales como las agujas están impregandos de SuperLuminova con una suave tonalidad azul.

Para animar un reloj aniversario de la carrera que tanto gusta al presidente de la casa Chopard no se iba a conformar con cualquier movimiento, así que ha integrado lo mejor de la casa: el calibre manual cronógrafo flyback L.U.C 03.07-L. Como ya descubrimos cuando visitamos la manufactura (en este artículo), los calibres L.U.C son la gama alta de la casa y reciben toda la sabiduría de sus relojeros, tanto en su desempeño como en decoración.

Está fabricado en alpaca, aleación que permite un trabajo muy preciso y unos biselados extraordinarios. Las piezas más profundas del movimiento están perladas y doradas. Las piezas superiores, las que dan movimiento al cronógrafo, están fabricadas en acero o rodiadas. Además el calibre -que se mueve a 4 hercios y tiene 60 horas de reserva de marcha- ostenta el sello del Punzón de Ginebra, lo que garantiza su nivel de acabados. Y además está certificado por el laboratio COSC como cronómetro.

A pesar de su tamaño el Chopard Mille Miglia Classic XL 90th Anniversary Limited Edition se asienta perfectamente sobre la muñeca gracias a la correcta proporción entre anchura y altura, así como a una buena correa de becerro barenia con un tratamiento especial que con el tiempo va adquiriendo una pátina que acentúa su aire de época.

Como su nombre indica el reloj es una edición limitada. En este caso, y en conjunto con el aniversario que conmemora, solo se harán 90 unidades. Su precio es de 38.420 euros, y se puede encontrar en las boutiques de la casa. En la siguiente página vemos el otro modelo dedicado a la carrera.

 



Nuevos REC 901, hechos con piezas de Porsche 911 recicladas

REC 901 es la nueva colección de la casa REC, que siempre utiliza piezas de coches muy conocidos para hacer sus relojes. Rinde así homenaje a los vehículos y de paso crea piezas únicas. En este caso el homenajeado es el Porsche 911, al que algunos consideran el automóvil más bello creado nunca. Vamos a ver los tres modelos y sus precios.

 

En primer plano el 902. A su izquierda el 03 y a su derecha el 01

REC es una de esas empresas que lo tiene muy claro. Relojes inspirados en vehículos hay muchos y marcas asociadas con nombres del motor también hay muchas. Pero lo que hace REC es notablemente más nicho que todas las demás, en tanto en cuanto se centran en un solo vehículo de una marca que luego no repiten (ni la marca ni el vehículo), y además utilizan pedazos genuinos de dicho vehículo.

Como ya vimos cuando hablamos (en vídeo y en texto) del Mustang P51, REC utiliza vehículos de desguace e informa al propietario del reloj del coche que ha utilizado. Para ello incluye en la caja un pequeño folleto explicativo y, sobre todo, el número de chasis en el reloj. En este caso aparece en una pequeña placa en el lateral de la carrura. Esto es una forma muy inteligente de atraer fans a la marca.

REC 901-01

Y digo fans y no tanto propietarios de Porsche 911 porque, si tanto los coches como los relojes son mercados aspiracionales, entiendo que el que ya tiene el coche no necesita el reloj, pero el que le gustaría tener el coche al menos puede tener algo relacionado con su sueño; y sin duda mucho más personal que cualquier otro objeto relacionado con su icono particular. Se podría argüir que se hacen muchos relojes para acompañar a un vehículo (se me ocurren ahora mismo el Jaeger-LeCoultre Amvox2 Aston Martin, o el Zenith y su El Primero Ranger Rover por ejemplo).  Pero la colección REC 901 es más personal porque incluye trozos reales del vehículo. Así que si yo fuera un dueño lo que querría es que mi reloj tuviera un trozo de mi coche. No sé, quizá REC se debería plantear hacer relojes a medida.

REC 901-03

Sea como fuere quien sea un seguidor del vehículo va a encontrar muchos detalles familiares. El que no lo sea y le guste el reloj por lo que es también va a encontrar muchos detalles de los que disfrutar. Cuando hablamos de los relojes de Porsche Design hablamos del origen de la casa y de cómo Ferdinand Alexander “Butzi” Porsche diseñó el que se convertiría en el seguramente más reconocible vehículo de la casa y uno de los más importantes -y exitosos- de la historia del automóvil.

La caja de acero de los REC 901 (de 44 mm de diámetro y 13 de altura y hermética sólo hasta 30 metros) sigue las formas del coche desde el parachoques trasero hacia adelante. Entre las asas encontramos una referencia a una de las partes más reconocibles del reloj: la rejilla del alerón trasero.

Por supuesto la esfera también tiene que ver con el 911, física y alegóricamente. Es en la esfera, en su base, en la que se ha utilizado una trozo de la chapa de un Porsche 911. De esta manera cada reloj, aunque sean de los modelos 01,02, ó 03, siempre será único porque ningún trozo será igual. En el caso de los relojes que aparecen aquí pertenecen a un 911 de 1976 que se compró en 2003 para ser restaurado. El capó se sustituyó por su mal estado y fue esa pieza la que se utilizó para estos relojes, una vez troceada y tratada para que la corrosión no prosiguiera y dañara el mecanismo.

REC 901-01

Supongo que los seguidores del Porsche 911 verán muchos guiños en la esfera que le recuerden al vehículo. Pero para el resto de los mortales a los que no nos suena tanto, creo que lo mejor es poner una foto del salpicadero original de 1963 para ir viendo parecidos.

La esfera de estos REC 901 tiene muchos puntos de atención, al igual que el cuadro de mandos del vehículo: salvo en superdeportivos, es difícil ver 5 esferas en un salpicadero. Justo debajo de las 12 aparecen dos ventanas con forma de mariposa para la indicación de la reserva de marcha de 48 horas, que recuerda a los indicadores de reserva de combustible y presión y temperatura de aceite y agua. Según se descarga el muelle va apareciendo un color igual que el de la manecilla del segundero. Por encima de la base de la esfera se encuentra el círculo con los índices horarios, y sobre éste las ventanas de día de la semana y del mes. Estos pertenecen a unas subesferas decoradas con guilloché. Por último, a las 6, aparece una apertura para la fecha. Yo diría que éste es el único elemento fuera de lugar, porque no hay ningún indicador con esta forma en el coche original.

En cualquier caso el conjunto es armonioso y ofrece una notable sensación de profundidad gracias no sólo a los diferentes niveles, sino también a las texturas distintas que se aprecian en toda la esfera. Además hay que remarcar toda la información que ofrece el reloj para lo modesto de su precio. Ello es debido al uso del calibre automático Miyota 9100. Todas las indicaciones se pueden ajustar desde la corona (inspirada en el claxon del vehículo). Tan solo el mes se cambia mediante un pulsador, ubicado a las 2 horas.

REC 901-02

Los relojes integran, creo que por primera vez en los relojes de la casa, pintura fosforescente. Tanto en el círculo exterior de los minutos como en los índices horarios y las manecillas. No es desde luego la característica más prominente de esta colección, pero se agradece que REC vaya añadiendo elementos que aumentan el valor de sus piezas.

La parte trasera del reloj se ha decorado también, y de manera muy inteligente: se ha cubierto el calibre con un embellecedor que recuerda a las llantas fabricadas por Otto Fuchs para el bólido de Porsche. Además esta decoración no se sitúa por encima del cristal, sino que cada triángulo resultante tiene su propio cristal. Es un buen detalle que, una vez más, aumenta el valor de la pieza.

En la foto se puede apreciar además el mecanismo para el cambio de las correas, que hace que toda la operación sea extremadamente sencilla y, sobre todo, segura. Ya no hay peligro de rallar la caja o la correa con la herramienta tradicional. Todas las correas se han hecho a imagen de las tapicerías que Porsche ofrecía para sus vehículos.

Aunque los relojes son básicamente iguales, entiendo que REC ha querido darle a cada uno un carácter siquiera levemente distinto. Así el REC 901-01 es el más polivalente, situándose en un punto medio entre lo más deportivo y lo más serio, por así decir.

El 02 es más neutro, quizá más elegante porque las tonalidades beis se imponen a las grises y no se utiliza ningún color para destacar el segundero ni la reserva de marcha.

Por último el REC 901-03 es el más claramente deportivo por la correa que lleva y por los acentos en naranja, un color siempre relacionado con lo más sport. Aunque no sé si el naranja se ha usado mucho durante la vida comercial del Porsche 911.

Quizá alguien se pregunte por qué la colección se ha llamado REC 901 y no REC 911. Aparte de que seguramente se intenta evitar un conflicto con Porsche por temas de uso indebido de denominaciones comerciales, 901 fue el nombre original del vehículo, pero una demanda de Peugeot obligó a Porsche a cambiar el nombre. Los relojes ya se pueden encargar, aunque se entregarán en septiembre. El precio es común: 1.695 dólares, que al cambio vienen a ser unos 1.515 euros. Un precio que te garantiza un buen reloj, con una estética diferente y en cierto modo única. Además incluye un calendario completo, algo no habitual en este segmento de precio. Más información en RECwatches.com.

 



Tercera generación de los Bell & Ross BR Vintage: Fotos en vivo y precios

 

 

Veinte años y nueva cara: Bell & Ross ha rediseñado parte de su colección Vintage, una gama de relojes que le hace dura competencia a sus hermanos cuadrados. Sigue manteniendo el mismo espíritu de aviador, pero ha variado tamaños y elementos para seguir siendo una colección tan exitosa como hasta ahora lo ha sido. Vamos a ver qué nos ofrecen estos BR Vintage.

 

Hay que recordar que toda la gama de relojes Vintage tiene cajas redondas. En ella está la colección dedicada a (o inspirada por) la Primera Guerra Mundial -como éste– y la que tiene su musa en la Segunda Guerra Mundial -como el primero de estos dos-. Por último está la colección BR 123 (tres agujas) y BR 126 (cronógrafos), que son los que se han modernizado ahora, diez años después de su primera actualización.

Se han unificado los nombres bajo la denominación Bell & Ross BR Vintage, dando así más cohesión al conjunto. La numeración también se unifica: 92 significa tres agujas (o 4 cuando en el futuro haya un GMT), mientras que 94 significa cronógrafo. Las manecillas son siempre iguales: espada para la de las horas y bastón para los minutos. Como los diámetros se han reducido también lo han hecho los numerales dentro de la esfera. Pero no sólo reducen su tamaño (que es lógico) sino que además son más esbeltos, por lo que resultan más sobrios y elegantes. Lo que no varía es la perfecta legibilidad y el fantástico tratamiento con SuperLuminova.

Los tres modelos (por ahora, habrá más a lo largo del año) comparten un cristal de zafiro abombado y una menor altura, haciéndolos más cómodos de llevar con traje. Por otro lado todos los relojes incluyen un contrapeso de la manecilla de segundos central con forma de avión. Además el contrapeso es más corto que antes, lo que le viene muy bien porque en las versiones anteriores “pisaba” el texto encima de las 6 horas, como en este caso y en este otro. Por último, todos los modelos son herméticos hasta los 100 metros, lo que les permite desenvolverse sin problemas en deportes acuáticos -sin llegar a ser verdaderos relojes de buceo, por supuesto-. Veamos ahora los tres modelos, presentados en Baselworld 2017.

BR V1-92 BLACK STEEL

Dentro de los BR Vintage este BR V1-92 ha sido toda una sorpresa. En realidad casi podríamos decir que es un reloj nuevo, y explico por qué: dentro de los BR 123 siempre ha habido relojes de tres agujas y fecha, pero eran todos de 41 mm de diámetro. Sin embargo el BR V1-92 tiene una medida de 38,5 mm de diámetro. Es decir, mucho más de vestir que lo que había hasta ahora. Esto no sólo agradará a los puristas sino que gustará a las mujeres, que hasta ahora se tenían que conformar con los modelos cuadrados BR S (que además tenían 39 mm de lado y por tanto resultan más grandes que este modelo).

En el BR V1-92 la caja está satinada, de manera que toda la atención va a la esfera. Está perfectamente equilibrada porque la fecha, siempre presente en los relojes de Bell & Ross, pasa desapercibida hasta el momento en que la buscas. Ello es gracias a su forma circular y sobre todo a que el fondo está pintado en el mismo negro que el resto de la esfera. En esto la verdad es que B&R es un ejemplo: ya que el mercado te demanda una fecha, haz lo posible por integrarla de la forma más grácil posible. Y eso hacen.

Al lado de los demás modelos de la casa este BR V1-92 es posible que llame menos la atención, pero a mí no me extrañaría que poco a poco coja fuerza comercial. Es un modelo equilibrado y muy atractivo en su sencillez. Tiene un precio de 1.990 euros.

BR V2-92 BLACK STEEL

La segunda derivada de los BR Vintage es este BR V2-92. Es sin duda un modelo más polifacético porque, aunque su inspiración en los relojes de piloto es obvia y por tanto cae más del lado informal, su altura comedida y la buena presencia de la esfera le sirven de salvoconducto para los días de oficina.  Además las nuevas asas, más curvas, le ayudan a ajustarse mejor a la muñeca. V2 significa que el reloj tiene la otra medida disponible de la colección: 41 mm de diámetro (en vez de 43). Eso significa mayor número de clientes potenciales y mayor comodidad.

La caja está coronada por un bisel de aluminio anodizado y coloreado en negro, que además y por primera vez es rotativo (en ambas direcciones). Bell & Ross no lo especifica, pero entiendo que como el reloj puede sumergirse en el mar el anodizado será de 20 micras, que es el que se utiliza para los ambientes marinos. Es más ancho que los anteriores y los numerales más grandes, así que tiene mucha más presencia. También son novedad los protectores de la corona. Aunque sea roscada un extra de protección nunca viene mal, y además así acentúa el aire deportivo.

Tanto el BR V1-91 como el BR V2-92 utilizan el calibre BR-CAL 302, que no es otro que el Sellita SW300-1. Eso se traduce en una frecuencia de 4 hercios, 38 horas de reserva de marcha y sobre todo una fiabilidad demostrada. El calibre se puede ver a través del zafiro posterior, lo que es un detalle por parte de Bell & Ross. Sería de agradecer, sin embargo, que la decoración del mismo no fuera tan espartana. El logotipo grabado no es suficiente para contrarrestar una presencia pensada para estar escondida bajo un fondo de acero. Pero en fin, al menos se ve el motor.

Y así queda en la muñeca: muy bien. Como decía sus hechuras le permiten agregarse a los colegas de la oficina y salir airoso, porque el reloj tiene ese atractivo que Bell & Ross siempre ha sabido dar a sus relojes, un je ne sais quoi que te engancha enseguida. Gran mérito el de Sébastien Gobert, el diseñador de la casa. El precio del reloj es de 2.600 euros con correa de piel y de 2.900 euros con brazalete.

 

BR V2-94 BLACK STEEL

El último ejemplar de la colección BR Vintage es el BR V2-94. Tiene el mismo diámetro que el anterior modelo, y por eso es V2. Y, como ya dije antes, 94 identifica a los cronógrafos. También tiene las mismas asas curvadas y los protectores de corona, así como el bisel de aluminio en negro (si bien en este caso acoge un taquímetro). Además los pulsadores son ahora roscados, una protección adicional para evitar accionarlos debajo del agua… y tener que salir de ella para enviarlo al servicio técnico.

Todo ello contribuye a una prestancia sólida pero elegante, porque la esfera está muy despejada para un cronógrafo y la estilización de los elementos le sienta muy bien. En este caso el segundero central trabaja a las órdenes del crono. Los segundos constantes se leen en el registro de las 3 horas, mientras que a las 9 hay un contador de 30 minutos para los tiempos parciales.

Bell & Ross siempre utiliza doble registro (el que más me gusta es este Officer Brown, que por cierto ya anticipaba la medida de 41 mm). Para muchos es la verdadera configuración de un crono y desde luego la más equilibrada estéticamente. Y como siempre la discreta fecha está a las 4:30 horas. Se podría argumentar que debería ir a las 6, pero entonces le quitaría el sitio a uno de los arábigos que tanto distinguen a Bell & Ross. Además se parecería mucho al Omega Speedmaster o incluso al Rolex Daytona, con quienes comparte un aire leve.

Quiere decirse que cuando ves el V2-94 inmediatamente te “recuerda a”, pero no puedes afirmar ni mucho menos que sea una copia de ningún reloj. Simplemente tiene un aire de familia que comparte con los relojes que aparecieron en la época que estos BR Vintage homenajean. Una vez más mérito del diseño, que consigue integrarse en una época sin perder la personalidad propia.

En este caso el calibre utilizado es el BR-CAL.301, seudónimo bajo el que opera el ETA 2894-2. Aquí la decoración es mucho más elaborada, con platinas acaracoladas, puentes perlados y Côtes de Genève en el rotor, además del logotipo grabado. Funciona -por años sin fin- a cuatro hercios y tiene 38 horas de reserva de marcha.

El BR V2-94 también está disponible con correa de piel y con brazalete. El primer tiene un precio de 3.900 euros, mientras que con el metal el precio sube hasta los 4.200 euros. De hecho ese el único punto flaco que le veo al reloj, y no pequeño: por 100 euros más ya tienes un Omega Speedmaster Moonwatch (con piel o brazalete), y esa competencia es casi imbatible.

Por cierto que tanto la correa como el brazalete de los tres BR Vintage son muy cómodos. El cierre desplegable está perfectamente ejecutado y la hebilla de hebijón tiene el Et de la marca para rematar el aspecto retro del reloj.  Por último, el brazalete tiene los eslabones más finos y se adapta mucho mejor a la muñeca. Además en el cierre tiene regulación para poder encontrar mejor la medida más adecuada.

Los BR Vintage estarán disponibles entre julio y agosto, tanto en la boutique online de la marca como en los puntos de venta autorizados. Más información en Bell&Ross.es.



Patek Philippe Aquanaut 20th Anniversary: el mejor de la familia

 

El Patek Philippe Aquanaut 20th Anniversary celebra el vigésimo cumpleaños del reloj deportivo de Patek simplemente con lo que la manufactura sabe hacer: un reloj impecable en su ejecución y absolutamente arrebatador, distinto a sus hermanos de colección. Vamos a ver por qué.

 

El Aquanaut nació en 1997 con la idea de ofrecer a los clientes de la marca un reloj deportivo pero elegante. Además, gracias a su fabricación en acero y su correa de caucho, el reloj tenía unos precios ciertamente más moderados. Este hecho, unido a una presencia más dinámica y menos “seria” abría la puerta a atraer a nuevos clientes, más jóvenes pero con gusto por las cosas bien hechas.

Sin duda como reloj deportivo ya existía el Nautilus, cuyo 40 aniversario se celebró por todo lo alto el año pasado (aquí está uno de los dos modelos creados para la celebración), pero el Aquanaut venía a insuflar un aire fresco con su presencia más informal, si bien es innegable las herencias estéticas del diseño de Gerald Genta. En 1997 el Aquanaut nació con una caja de 35,6 mm, pero ya el año siguiente se lanzó con 38,8 mm. Diez años después de su nacimiento, en 2007, creció 2 mm hasta los 40,8 mm, subrayando su estilo deportivo. Ahora el Aquanaut 20th Anniversary aumenta su tamaño hasta los 42,8 mm.

Si abres la foto de aquí abajo en una ventana nueva podrás ver a gran tamaño la historia completa del modelo.

Y la verdad es que el aumento de tamaño le ha sentado estupendamente, porque el reloj tiene un aplomo sobre la muñeca mucho más marcado, pero sin perder su aire distinguido (dentro de que sigue siendo un reloj deportivo). Pero como el Aquanaut 20th Anniversary es un modelo de celebración, se ha sustituido el acero original por el oro blanco; de ahí su referencia, 5168G. No es la primera vez que se usado el oro para el Aquanaut, pero sí es la primera vez que aparece el oro blanco.

Por supuesto se mantiene el precioso satinado vertical del bisel, que combina deliciosamente con los pulidos del canto y de la parte superior de asas y carrura. El satinado se vuelve a aplicar en los laterales de manera que el conjunto presenta una panoplia de juegos con la luz que, al surgir de la superficie de oro, resulta particularmente atractivo y refinado. Y además el reloj sigue manteniendo su hermeticidad de 120 metros.

Hay que recordar que un Aquanaut es una persona -normalmente un científico o un académico- que permanece bajo el agua respirando a la presión ambiental al menos 24 horas. Es lo que se conoce como “buceo de saturación”. Por tanto la conexión del modelo con el agua es muy clara, y el uso de la correa de caucho perfectamente justificada.

Y, por lo mismo, el nuevo color azul le queda perfecto. Más aún, parece que es el color que tenía que haber estado siempre ahí. Porque además no es un simple color azul, sino que está hecho en degradado, de tal manera que es más claro en centro y en los bordes de la esfera es prácticamente negro. El resultado no es sólo excelente, es que para mí es el mejor que he visto (¡y mira que estaba enamorado del marrón!).

El degradado realza las curvas de la esfera, potenciando su estilo deportivo. Sobre ella destacan los ya conocidos numerales arábigos  y las manecillas de bastón, todos impregnados de SuperLuminova. A las 3 horas, como siempre, la ventana de fecha. En el caso de este Aquanaut 20th Anniversary, al haber crecido dos milímetros la ventana ya no está tan el borde de la esfera, pero aún así queda perfectamente integrada.

Ello es porque el calibre utilizado es el mismo 324 SC que ya incorporaba el 5167A (40 mm) desde 2008. Es un movimiento de 3 agujas con importantes argumentos para mantenerse ahí: automático, -3/+2 segundos al día, volante Giromax y espiral antimagnético Spiromax, además del sello de calidad de Patek Philippe. Todo contenido en un calibre de 27 mm de diámetro y  sólo 3,3 mm de altura, lo que da como resultado un reloj deportivo muy delgado: 9,2 mm.

En resumen este Patek Philippe Aquanaut 20th Anniversary referencia 5168G es, para mi gusto, el mejor de los Aquanaut existentes. Uno de esos relojes que una vez puestos notas como se integra en la muñeca como si lo hubieran hecho a tu medida. ¡Qué gran manera de celebrar un cumpleaños! El reloj tiene un precio de 34.000 francos suizos (aproximadamente 31.000 euros), IVA incluido. Más información en PatekPhilippe.es

 

 



OMEGA 1957 Trilogy Edition: Una vuelta al Railmaster, Seamaster y Speedmaster originales

 

Este es un año muy importante para Omega porque celebra el nacimiento de su Santísima Trinidad: en 1957 la manufactura lanzó los Railmaster, Seamaster y Speedmaster, iconos desde entonces. Ahora lanza la Omega 1957 Trilogy Edition para conmemorar la efeméride. Vamos a ver qué ofrece y a qué precios.

 

Seguramente no era aún consciente, pero para Omega 1957, como cantaba Frank Sinatra, “It was a very good year” (vale, eso sonó 8 años después, pero aún así). Es verdad que en 1957 el mundo parecía abocado a una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética (E.E.U.U. detonó nada menos que 25 bombas nucleares en Nevada). No es menos cierto que ese fue el año en que nació Osama Bin Laden. PERO. Ese año hubo un pequeño concierto en la parroquia de San Pedro de Woolton, en Liverpool. Y allí coincidieron dos chavales, uno llamado Paul y el otro apellidado Lennon. Y también se puso en órbita el primer Sputnik, dando comienzo a la carrera espacial que tan importante sería para Omega y su Speedmaster. ¡Fue un buen año!

Con los tres modelos Omega abarcaba un amplísimo sector del mercado que además le daba una reputación aún mayor como fabricante de instrumentos muy precisos y a la última en tecnología. Y si el Seamaster y el Railmaster son adorados por los seguidores de la marca y apreciados por cualquiera que le guste un buen reloj, el haber sido el reloj que llegó a la Luna convirtió al Speedmaster en un reloj eterno.

Éste de aquí abajo es el folleto que Omega editó con los tres modelos juntos como herramienta de marketing y ventas de cara al público y para uso de los vendedores.  La verdad es que basta sacar a la luz el folleto para apabullar al comprador con el poderío de la marca (y el arrebatador diseño de los relojes). Al cliente no le quedaba más remedio que comprar alguno. Y tan feliz además.

 

No es de extrañar por tanto que la reina de Biel haya querido lanzar la Omega 1957 Trilogy Edition. Vamos a ver el origen de los relojes y sus herederos.

OMEGA SEAMASTER 300 CK 2913

 

En realidad el nombre Seamaster ya existía desde 1948. Su origen se remonta a los relojes suminstrados a la Fuerza Aérea Británica durante la Segunda Guerra Mundial. Lógicamente la RAF quería relojes de calidades excepcionales: fiabilidad, hermeticidad superior (verificada mediante una inmersión durante 72 horas y bajo diferentes presiones y temperaturas), alta precisión, partes intercambiables y gran robustez. No consta ni una sola reclamación sobre los más de 26.000 Seamaster suministrados.

Seamaster de 1948. A la izquierda la versión cronómetro.

Pero en 1957 Omega lanza un reloj específicamente pensado para el submarinismo: el Seamaster 300. En realidad el reloj era resistente hasta los 200 metros, pero se llamó tal como lo conocemos (y no Seamaster 200) porque su desempeño iba mucho más de las capacidades de los tests de resistencia del momento: estaban limitados a 20kg/cm2. La hermeticidad se lograba, fundamentalmente, gracias a la resistencia del cristal y la corona. Por cierto que esa resistencia también era vertical: aguantaba una altitud de 32 km.

Calibre automático 28 SC-501, esfera negra mate, marcadores horarios triangulares luminosos y manecillas de flecha luminosas gracias al radio utilizado. La caja era de acero Staybrite con las asas pulidas (como el Speedmaster) y corona “Naïad”. Al contrario que las coronas roscadas, las Naïad conseguían la hermeticidad por presión. Funcionaban perfectamente, pero al final Omega cambió a coronas roscadas porque la percepción del mercado era que las roscadas eran mejores, y por el riesgo de entrada de agua si no se cambiaban las juntas internas a su debido tiempo.

El reloj añadía un bisel giratorio con un punto luminiscente, un cristal de triple grueso fijado desde dentro y reforzado por el bisel gracias a una junta intermedia. En la trasera podía verse el medallón con el caballito de mar y el texto Certified High Pressure Water-proof Seamaster.

OMEGA RAILMASTER CK 2914

En realidad con el Railmaster Omega pensaba no sólo en el mundo ferroviario. Este reloj de doble caja y antimagnético apuntaba a científicos, técnicos, electricistas y todo aquel que trabajara cerca de fuertes corrientes eléctricas. Omega llevaba haciendo relojes para el ferrocarril desde 1895, pero el Railmaster era el primer reloj de pulsera de la casa que se ajustaba a las especificaciones del mundo ferroviario. Si quieres saber más sobre las severas regulaciones para los relojes de ferrocarril, hablé de ellas en el vídeo sobre el Railroad de Longines.

Desde la II Guerra Mundial la RAF británica estaba demandando relojes con una mayor protección magnética para salvaguardarlos de los motores radiales de los Spitfire. Por ese motivo Omega estaba experimentando desde finales de los años 40 con una serie de nuevos movimientos antimagnéticos que utilizaron nuevas aleaciones y jaula de Faraday. Estos modelos integraban, además de la jaula de Faraday y una tapa trasera de hierro dulce, una esfera de material mu-metálico de 1 mm de grosor (lo normal eran 0,4 mm). Esta combinación desviaba de manera efectiva las ondas y fuerzas magnéticas alrededor del movimiento, lo que permitió a OMEGA suministrar en 1953 su versión de reloj antimagnético (hasta 1.000 Gauss) para los pilotos británicos.  Tras su paso por la Canadian Railways  durante un año para perfeccionarlo, en 1957 el Railmaster vio la luz pública como primer reloj antimagnético de pulsera de la casa,  respondiendo de paso al lanzamiento del Rolex Milgauss (1954) y el IWC Ingenieur (1955)

Adorado por los seguidores de la marca, sin embargo el Railmaster no tuvo una vida comercial tan larga, probablemente porque para el público en general carecía del poder de atracción de un reloj de buceo o un cronógrafo. El Railmaster se dejó de fabricar en 1963, convirtiéndolo de paso en uno de los relojes más buscados. Tuvo una reedición en 2003 (Railmaster Co-Axial Chronometer), pero en 2012 se dejó de hacer. Hasta ahora.

 

OMEGA SPEEDMASTER CK 2915

Aunque su imagen estará por siempre ligada a la Luna, en realidad el Speedmaster nació como cronógrafo pensado para el mundo de las carreras y del automóvil en general. Omega quería que el Speedmaster resaltara por encima de cualquier otro cronógrafo, y que tuviera una notoria presencia como reloj-instrumento. La estética de la esfera se inspiró en los paneles de instrumentos de los coches italianos de la época, en los que había un contraste entre blanco y negro para mejorar la legibilidad.

Pero sin duda lo que más contribuyó a singularizar su imagen fue la idea -única en ese entonces- de sacar el taquímetro de la esfera para colocarlo en el bisel, al mismo nivel que la trotadora del cronógrafo. Después, en 1962, el Omega Speedmaster entraría en las instalaciones de la NASA, pero eso es una historia que merece un artículo aparte.

En la siguiente página veremos de qué se compone la Omega 1957 Trilogy Edition.



Los nuevos Nomos Glashütte Aqua. Presentación oficial en España

 

Cuando vieron la luz los nuevos Nomos Glashütte Aqua en Baselworld 2017 se convirtieron en uno de los temas de conversación de la feria, por atractivos y atrevidos . Ahora han sido presentados en España, y hemos podido verlos y sentirlos más de cerca.

 

En una tarde de esas típicas de primavera (ahora sol, ahora nubes, ahora sol, ahora viento, ahora un trueno…) Nomos nos citó en una casa que, todos coincidimos, no podía ser más “Nomos”. Y la ocasión lo merecía, porque eran los Nomos Glashütte Aqua los que querían tomar la escena. Hay que señalar Nomos lleva casi desde sus comienzos en España de la mano de la relojería y joyería Wempe. Para quien no lo sepa, Wempe es también una casa relojera ubicada en Glashütte, muy cerquita de Nomos. Además tienen el laboratorio en el que se llevan a cabo las pruebas de cronometría a los relojes alemanes (casi iguales que las del COSC).

Sin embargo ha sido la primera vez que Nomos, la empresa, hacía una presentación oficial en España. A mí me hacía especial ilusión, y no sólo porque me gusta mucho Nomos; es que la gente de Nomos es de lo mejorcito que hay en la industria. Siempre sonriendo, siempre atentos, siempre haciendo la vida del periodista más fácil.

Club Automat Datum Atlantik

En mi opinión Nomos es una empresa modélica dentro de la  industria relojera cuyos méritos no están suficientemente reconocidos, aunque seguramente parte de la culpa es suya por no saber comunicarse mejor. Y es que en eso son muy alemanes: el mayor esfuerzo se pone en hacer sus relojes muy bien, en tener un camino bien marcado y coherente y una política comercial cristalina. Pero en este sector tan hiperestimulado necesitan publicitarse más.

Esta presentación, muy orientada al mundo web y las redes sociales, va por el buen camino. Y sí, es un maravilloso defecto: al contrario de lo que ocurre muchas veces aquí lo primero, lo innegociable, es el producto. Por eso los que aman la relojería irremediablemente aman a Nomos Glashütte.

Club Automat Datum Signalblau y Ahoi neomatik signalrot

Nomos fue pionera en la venta de sus relojes por internet, exponiendo claramente sus precios. A su vez crearon -y siguen expandiendo- una red comercial a la que apoyan de la mejor manera posible: ellos defienden el precio de manera que el cliente final nunca se da sorpresas, siempre encuentra lo mismo al mismo precio allí donde vaya.

Esto hace que los puntos de venta estén contentos con ellos y por tanto defiendan el producto con más ímpetu. Además, al tener los escalados de precios correctamente -y estrictamente- establecidos se evita el mercado gris, que ha lastrado (y sigue aplomando) a la industria relojera suiza.

Ahoi Datum Atlantik

Decía que la empresa tiene su camino bien marcado y es verdad: comenzó construyendo relojes muy bien acabados y a muy buen precio para los que además hacían sus propios calibres, salvo el conjunto de escape (o “assortiment”, como lo llaman los suizos). En 2014 presentaron su propio “Swing System”, que por fin sustituía el assortiment de otros (Nivarox, creo) por el suyo propio. Fue un logro impensable en una manufactura tan pequeña.

Club neomatik y Ahoi neomatik con el calibre de manufactura DUW 3001

Por último, en 2015 Nomos presentó el DUW 3001, su calibre totalmente de manufactura y con unas prestaciones más que sorprendentes: una altura de tan solo 3,2 mm, que le convierte en uno de los calibres automáticos más delgados del mercado. De hecho es el más delgado de entre los que se producen en masa.

Ahoi neomatik

Para celebrarlo Nomos introdujo la línea neomatik (así, con minúscula), que vimos en vídeo aquí. En realidad eran las colecciones que ya tenía (aunque no todas) a las que les añadió el calibre y le dio algunos cambios estéticos para distinguirlas de las ediciones estándar.  No se me ocurre ninguna marca independiente que en tan pocos años haya hecho tanto.

Los cuatro Club neomatik

Este año la casa germana ha sufrido un frenesí creativo y ha presentado nada menos que 16 relojes. Pero no ha creado una colección absolutamente nueva, sino que ha tomado dos familias que no recibieron el nuevo calibre en su momento y ahora lo pueden estrenar. Y con caras renovadas. La primera es la familia Club. Es el modelo más fácil de aceptar porque muestra la hora de manera sencilla y clara, con unos grandes numerales arábigos.

Club neomatik signalblau

Los nuevos Nomos Club neomatik tienen una caja de 37 mm y se ofrecen con los colores plateado, signalblau (azul sirena), signalrot (rojo sirena) y Atlantik (azul marino). Sin duda las esferas con más éxito son la signalblau y la signalrot, porque los colores parecen salirse de la esfera por lo vibrante de sus tonos. Se ha aumentado la hermeticidad hasta 200 metros, lo que les permite sumergirse sin problemas. Pero claro, no son un diver como tal; ni tampoco lo quieren ser. Son relojes de calle y de oficina con colores atrevidos y porte suavemente deportivo. Basta ver sus pulidos a espejo para darse cuenta de los relojes vienen de un origen más formal. Son buceadores competente, pero ocasional. Y sin embargo la mezcla funciona muy bien.

Todos vienen con una correa NATO gris que, unida al tamaño del reloj, lo hace más para mujer que para hombre. Los amantes de los relojes pequeños están de enhorabuena, sin embargo, porque si te gustan los tamaños pequeños, estos relojes se llevan perfectamente.

También existe un Nomos Glashütte Aqua en versión Club pero de mayor diámetro: 41,5 mm y sólo 9,78 mm de altura. Se llaman Club Automat Datum, que como su nombre indica incluye fecha. Es una ventana a las 6 que está pintada del mismo color que la esfera, por lo que se integra perfectamente. En este caso el calibre no es el DUW 3001, sino el también automático DUW 5101. Tampoco hay esfera roja (con buen criterio, creo yo).

 

Y la otra familia que se ha apuntado a los chapuzones es la Ahoi.  Más formal que los Club en la escritura sobre la esfera, pero igualmente llamativo en los colores porque se ha usado la misma paleta. Hay que hacer notar cómo siempre la manecilla del pequeño segundero es naranja, que le queda muy bien porque aviva la esfera (salvo con el rojo, donde está muy desaparecida).

En el caso de la versión no neomatik (llamada Ahoi Datum) el diámetro es de sólo 40,3 mm, mientras que la altura crece levemente hasta los 10,64 mm. Nada que no pueda negociar el puño de la camisa. Aquí también desaparece el rojo para dejar paso a colores más formales (salvo el Azul Sirena, claro).

Decía antes que las versiones pequeñas tienen un tamaño más para mujer, acentuado por el suave gris de la correa NATO. Esta es la prueba, en la que se ve qué bien quedan en una muñeca femenina:

Los precios de los Nomos Glashütte Aqua son como siempre imbatibles, sobre todo si estamos hablando de calibres de manufactura. Los Club neomatik tienen un precio de 2.420 euros (menos la versión plateada, que cuesta 80 euros menos). Los Club Automat Datum cuestan 2.740 euros. Por su parte los Ahoi neomatik tienen un precio de 3.160 euros (80 menos para la esfera plateada) y los Ahoi Datum cuestan 3.620 euros. Durante mayo van a estar disponibles exclusivamente en Wempe, y después ya en los puntos de venta habituales. Y por supuesto en la web de la casa. Más información en NomosGlashütte.com.

¡Qué bien quedan!



En la muñeca: Patek Philippe Nautilus 40 Aniversario

 

La vida sorpresas, sorpresas te da la vida. Una muy inesperada ocurrió en Baselworld 2017, y fue poder tener en mis manos el Patek Philippe Nautilus 40 aniversario, del que sólo hay 700 unidades en todo el mundo. Qué singular ocasión, y qué placer fue disfrutar de él, siquiera un ratito.

 

Lo que ocurrió con este Nautilus 40 Aniversario fue que andaba ya terminando la jornada (nótese la hora que marca el reloj, 12 horas después de que comenzara el día en la feria) y me junté con la buena gente de ABlogToWatch.com, donde algunos ya sabéis que también escribo. De hecho era la última noche en Basel: al día siguiente tenía tres citas más y después me volvía a España, tras más de una semana en la feria.

Pues bien, nos encontramos con el afortunado poseedor del reloj, que es además un avezado coleccionista de relojes, Patek fundamentalmente (es @ayyb55 en Instagram). Y no tuvo ningún problema en dejarnos el reloj para admirarlo y hacerle unas fotos. Así, como el que te deja un relojillo de 50 euros.  Y, gracias a Michael Maximiliem de ABlogToWatch que me hizo las fotos, he podido traerlo a Horas y Minutos.

Así que la experiencia es aún mejor, porque este Nautilus 40 Aniversario es un reloj “vivido”, no simplemente la unidad impoluta traída de la manufactura (esta manufactura). Y de paso reafirmas el por qué el reloj gusta tanto: mejora cuanto más lo usas. La mezcla de elegancia, sobriedad y a la vez atrevimiento en las formas es aún más patente en este modelo, sin duda uno de los mejores de los muchos que han visto la luz.

Pero este reloj de aniversario tiene la referencia 5711/1P, lo que significa que ha dejado el acero original para pasar a fabricarse en platino.  Tiene sentido, es una pieza muy especial para un aniversario especial. Mezcla perfectamente el acabado pulido con el satinado, particularmente patente en el poderoso bisel que, junto con los salientes laterales, crea la forma de portilla que define al reloj. Escribí la historia de este icono precisamente en el artículo sobre el lanzamiento del Nautilus 40 aniversario, aquí.

Pero lo que más me interesaba ver era la esfera, porque los índices están hechos con diamantes de baguette. Introducir diamantes en la esfera de un reloj masculino es siempre un riesgo, pero como ya dije en el artículo estaba seguro de aquí iban a quedar muy bien. Y en efecto, así es. De hecho a alguien que no sepa qué esta mirando se le escaparía a primera vista. Son discretos y sugerentes a la vez, y dan una luz especial a la esfera.

La otra preocupación -que de hecho todos compartíamos antes de ver el reloj en vivo- era la inscripción de “40 Aniversario” grabada sobre las 6 horas. En las fotos oficiales el grabado se ve mucho, y el efecto no era muy bueno, la verdad. Pero en vivo cambia totalmente: es muy discreto y sólo resalta en según qué condiciones de luz. Así que Patek ha conseguido la cuadratura del círculo: crear un reloj aniversario que dice que es de aniversario, pero que no se nota que es de aniversario. Una vez más, maestría ante la que quitarse el sombrero.

En la sala de máquinas nos encontramos con el calibre 324 SC (Seconde Centrale), ostentando su poderío tecnológico: volante Gyromax que se mueve 4 hercios, espiral Spiromax y reserva de marcha de 45 horas. Y por descontado el sello Patek Philippe que garantiza su perfecto acabado y decoración.

Aunque el reloj tiene un diámetro de 44 mm (y por cierto una hermeticidad de 120 metros), el reloj se acomoda estupendamente gracias a lo bien que se ajusta el brazalete de platino y a lo delgado de la caja. Por supuesto los eslabones del Nautilus 40 Aniversario son como los que tradicionalmente ha llevado el modelo, mezclando laterales satinados con una parte central pulida.

Queda poco que se pueda añadir. Si el Nautilus es siempre una apuesta ganadora, este Nautilus 40 aniversario es aún mejor. Bello, deportivo, seductor, elegante, atemporal… Hay un montón de adjetivos que le sientan tan bien como queda el reloj en la muñeca. El precio que hay que pagar para tener uno de ellos es de  100.000 francos suizos. Más información en PatekPhilippe.com.



Breitling ha sido vendida a CVC Capital Partners

 

Al final los rumores eran ciertos. A pesar del silencio oficial y los desmentidos extraoficiales, hoy se ha firmado la venta del 80% del capital de Breitling, una de las grandes empresas relojeras que todavía era independiente. La operación se ha elevado por encima de los 800 millones de euros.

 

La verdad es que siempre ha habido rumores sobre si la empresa se vendía o no. De hecho, no se cuántas veces ha estado “a punto de venderse”. Pero también es cierto que desde principios de este año esos rumores se habían intensificado e incluso se especulaba con que en Baselworld 2017 se anunciaría dicha venta. Un poco absurdo, la verdad, porque una feria hecha para vender no es el momento adecuado para crear incertidumbre.

Ahora sí es cierto. Al parecer la empresa se vende por motivos familiares, no por problemas de rentabilidad. Actualmente Breitling tiene casi 900 empleados y dos sedes productivas (Granges y La Chaux-de-Fonds). Se estima que factura al año 420 millones de francos suizos (aproximadamente 388 millones de euros), y tiene un valor de 870 millones de francos suizos (casi 803 millones de euros).

El comprador ha sido la empresa de capital riesgo británica CVC Capital Partners, que se ha hecho con el 80% de la empresa. Theodore Schneider, miembro de la familia dueña de la empresa, retiene el 20% a cambio de reinvertir en ella. “Estoy convencido de que CVC es el socio adecuado para llevar a Breitling a un nivel aún más alto” -ha declarado. Por su parte CVC dice que ve un “significativo” potencial de crecimiento para Breitling, “en mercados ya existentes y en otros nuevos”.

Aunque los acuerdos entre Breitling y CVC son secretos, según un representante que ha preferido no ser identificado (precisamente por el acuerdo secreto), los esfuerzos se van a concentrar en avivar el mercado chino. Veremos en los próximos años eso significa relojes más pequeños, algo que va casi casi en contra del ADN de la marca. Estaremos atentos al rumbo que toman las cosas, y mucha suerte para esta nueva etapa. Más información en Breitling.es.



Chopard L.U.C XPS Twist QF Fairmined. Fotos en vivo y precio

 

Chopard sigue con paso firme su política de vender relojes que saben combinar máxima calidad con lujo y conciencia social. Y además este Chopard L.U.C XPS Twist QF Fairmined añade una estética única.

 

Lo voy a repetir una vez más: Chopard es una de las marcas de alta relojería cuyo reconocimiento no se corresponde con los méritos que tiene, que son muchos. Este Chopard L.U.C XPS Twist QF Fairmined es un buen ejemplo de cómo hacer un reloj de vestir comme il faut pero que sin embargo se distingue claramente de los demás. No es de extrañar que el reloj tenga el nombre añadido de “Twist”, porque es verdad que le da una vuelta al concepto de reloj formal.

En 2015 salió la primera versión del L.U.C XPS QF Fairmined (esta) que era mucho más formal que la que vemos hoy. Aunque aquel era sin duda un relojazo, Chopard ha cambiado algunas cosas para acentuar su capacidad de seducción mediante una presencia más sólida.

La caja ha aumentado medio milímetro su diámetro, pasando totalizar 40 milímetros. Su altura sigue siendo perfecta para no entrar en discusiones con los puños de camisa: 7,20 mm. El bisel está pulido a espejo al igual que el reverso, mientras que las caras verticales y el espacio entre las asas está satinado. Pero lo que destaca es la corona, que se ha agrandado -la anterior era demasiado pequeña- y se ha desplazado a las 4, acompañando el movimiento en rotación de la decoración del dial.

La delgadez de la caja se debe al calibre L.U.C 96.09-L, que aún siendo automático tiene una altura de sólo 3,30 mm. Y es que el movimiento integra un microrrotor de oro (variante en la que Chopard es experta) que reduce la altura total. Se mueve a 4 hercios y aporta 65 horas de reserva de marcha gracias a sus dos barriletes. Ostenta la exigente certificación de la Fundación Qualité Fleurier, lo que implica que también tiene la certificación COSC. Para ver lo que significa el sello Qualité Fleurier -la QF en el nombre Chopard L.U.C XPS QF Fairmined- sólo hay que leer la entrada sobre mi visita a la Manufactura Chopard.

Por supuesto la reina de esta fiesta es la esfera, con ese dibujo en rotación que está inspirado en el aspecto que tiene una pepita de oro al ser extraída. Sobre su color pizarra resaltan los nuevos índices con forma de diamante, muy habituales en los relojes de Chopard (por ejemplo). Se han recuperado también las tradicionales manecillas de Chopard que todos asociamos con el Art Deco y el edificio Chrysler, pero que la casa llama Dauphine-fusee; es decir, “delfín-cohete”.

Otro giro en el diseño y sin duda el gran objeto de debate es el pequeño segundero. Se ha desplazado hasta las 7 y además se ha remarcado con un un guilloché circular que rompe la continuidad de la esfera y crea asimetría con la corona a las 4. Choca ver en un reloj de vestir (lo opuesto a las locuras de diseño) una licencia estilística como esta, pero eso es precisamente lo que busca la casa: que el Chopard L.U.C XPS Twist QF Fairmined sea distinto a la vez que distinguido.

El segundo elemento añadido es el texto debajo del tradicional L.U. Chopard. Para mí sobra, pero como he dicho muchas veces la industria relojera suiza tiene esta pasión por escribir en la esfera cosas que el dueño del reloj ya sabe, por si se le olvida qué reloj ha comprado. Lo que menos me gusta es el símbolo de Qualité Fleurier: no pega con lo que significa la institución y, sobre todo, no consigo evitar que me recuerde al antiguo logotipo de Caja de Madrid (a éste me refiero). Pero, como en todo, es cuestión de gustos.

Por último, el reloj se ajusta al brazo de su afortunado poseedor con una correa negra de aligátor cosida a mano. El Chopard L.U.C XPS Twist QF Fairmined es una edición limitada a 250 unidades que hay que buscar en las boutiques de la marca (la de España está en Madrid, en la calle Serrano). Tiene un precio de 18.210 euros. Más información en Chopard.es.

 



Nuevos Edox Delfin Fleet 1650 Limited Edition con fotos en vivo y precios

 

 

Hacía tiempo que no sabía nada de Edox y verlos de nuevo en Baselworld 2017 ha sido una sorpresa muy agradable. Me he encontrado con unos relojes bien hechos y muy al tanto de los precios que pide el mercado. Sin duda lo más destacado han sido los Edox Delfin Fleet 1650 Limited Edition, unos diver con un atractivo instantáneo.

 

La verdad es que casas relojeras como Edox (o como Alpina, que vimos ayer) son las que tienen una situación de mercado más peliaguda, porque compiten en un segmento de precio en el que hay infinidad de propuestas. Si su precio aumenta enseguida entran en colisión con marcas de más prestigio. Pero si se ven tentados a recurrir a la venta de relojes de cuarzo entran en otra zona de guerra aún más cruenta y en la que cuesta aún más destacar.

¿Qué hacer entonces? Pues la respuesta está en estos dos Delfin Fleet 1650: Edox ha recurrido a su propio fondo de armario, que es importante, y ha actualizado uno de sus diseños para ofrecer imagen, calidad de construcción y precio ajustado. Es un esfuerzo fabuloso porque cuando no se es grande todo cuesta más, pero es que no queda otra. Y el resultado es muy bueno.

Aunque Edox es muy conocido por su patrocinio del equipo de carreras Sauber F1, tiene sin embargo mucha relación con el mundo acuático y por eso sus relojes siempre han tenido buena hermeticidad. Estos nuevos delfines son estancos hasta los 200 metros, mucho más de lo necesario para aquellos a quienes va destinado el reloj.

Los Delfin Fleet 1650 se presentan con dos cajas: la primera es de bronce y la segunda de acero. Ambas tienen un bisel unidireccional de acero y asas integradas. Si le añadimos el cristal -que es de zafiro- con una forma muy abovedada, nos encontramos con unos divers vintage perfectos. Hay que recordar que Edox tiene patentada una corona de doble sello, lo que le ahorra el estar roscada. Por eso también tiene unos pequeños protectores, que además estilizan la figura.

Por cierto que el nombre tiene una explicación: Edox apoya a la Oficina de Indonesia para la Protección del Patrimonio Cultural en una investigación subacuática para recuperar 5 barcos de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, que se hundieron allí en 1650. La expedición se desarrolla entre abril y mayo.

Las esferas son francamente atractivas porque el naranja contrasta muy bien con el negro de la versión de acero, y aún más con el azul de la de bronce. Los índices son dobles con una franja pintada en medio, al igual que las manecillas. La SuperLuminova está presente en las franjas blancas de las agujas y en las líneas pintadas sobre los índices. Es cierto que la punta del segundero no es luminiscente (así que no cumple con las normativas de los relojes de buceo), pero es que tampoco era esa la idea del reloj.

Al ampliar la foto se ven pequeños fallos en la aplicación de la pintura, probablemente porque son prototipos

En la ventana de fecha se ha optado por dejar a la vista los discos del día y la fecha. Normalmente el hueco intermedio se tapa, pero en este Delfin Fleet 1650, al ser tan retro, no queda mal. O por lo menos a mí no me disgusta.

El reloj se mueve gracias al que Edox llama Calibre 88, que no es otro que el Sellita SW220-1. Eso significa movimiento automático con rotor bidireccional, 4 hercios, discretas 38 horas de reserva de marcha, cambio instantáneo de fecha y día, remonte manual y parada de segundero. El movimiento no se ve: está tapado con un fondo en el que se ha grabado una Rosa de los Vientos con datos de antiguos mapas que sirvieron para encontrar las naves hundidas. Además aparece el número de la colección y la frase “There is no certainty, there is only adventure”. (No hay certezas, sólo aventura). Muy bonito el fondo, ciertamente.

El diámetro de la caja es de 43 mm, pero por sus formas y las esferas oscuras el reloj parece más bien de 40 mm. En cualquier caso se lleva bien sobre la muñeca y resulta francamente seductor. El reloj se asegura sobre el pulso gracias a una correa de piel (aviejada en el caso de la versión de bronce) terminada con una hebilla personalizada. Pero el conjunto se vende con un estuche de cuero para llevar el reloj que además incluye una atractiva correa NATO. Todo un detalle.

Los Edox Delfin Fleet 1650 Limited Edition son, como su nombre indica, dos relojes en edición limitada: el modelo de bronce a 200 unidades y el de acero a 300 unidades. Eso va a hacer que se conviertan en objetos muy deseados, sobre todo la versión de bronce que es sin duda la más llamativa y mejor resuelta estéticamente. De hecho a España van a llegar -si acaso- sólo unas pocas unidades, por lo que hay que darse prisa en reservarlas.

El precio de la versión de acero es de 1.850 euros, mientras que el precio para la versión de bronce es de 2.190 euros. Yo creo que estos Delfin Fleet 1650 van a ser -o deberían ser- una nueva gama dentro de Edox, porque tienen todos los argumentos para triunfar -sobre todo si costaran algo menos para competir mejor-. Por ejemplo: ¿qué tal la versión de acero con la esfera azul? ¿Y en verde? ¿O en marrón? Yo creo que tienen un gran futuro. Más información en Edox.es.

 



Julien Tornare, nuevo CEO de Zenith

 

Zenith ya tiene nuevo Director General: Jean-Claude Biver acaba de anunciar el nombramiento de Julien Tornare.

 

Recordemos que, tal como conté en este artículo, en enero salía de Zenith Aldo Magada, que había llegado poco más de un año antes a la dirección de la manufactura. Aldo también había sido nombrado por Jean-Claude Biver, presidente de la División de Relojes del Grupo LVMH. El propio Biver asumió la dirección de manera temporal.

Jean-Claude Biver durante un presentación de TAG Heuer, que también dirige

A decir verdad nadie esperábamos ver un nuevo director general en Zenith tan pronto, porque recordemos que cuando Biver tomo el mando de TAG (allá por diciembre de 2014) también dijo que sería sólo hasta encontrar la persona adecuada, y el hecho es que allí sigue. Así que todos pensábamos que ocurriría lo mismo en Zenith, especialmente cuando en Baselworld 2017 vimos que parecía que la empresa tomaba un nuevo impulso. Sobre todo con la presentación del nuevo calibre, plasmado en el Defy El Primero 21 de aquí abajo.

Por su parte Julien Tornare lleva desde 1997 en la relojería. En ese año entró en Raymond Weil, donde supervisó el crecimiento de la marca en Europa y sobre todo Rusia. En el 2000 entró en el que sería su destino hasta ahora: Vacheron Constantin. En la maison se fue encargando sucesivamente de las zonas de ventas del norte de Europa, de Europa Central y de Hispano América. En 2009 saltó a Estados Unidos. En 2011 pasó a dirigir Vacheron Constantin en el Pacífico. En todos los casos con unos espectaculares crecimientos en ventas y beneficios.

Zenith Chronomaster 1969

El propio Julien Tornare ha dicho en una entrevista que tenía ganas de hacer cosas nuevas. Pero, como también dice, va a ser “una tarea titánica”. Se dice que Zenith facturó el año pasado 80 millones de francos y perdió 30. Si es cierto, es para tener los pelos de punta permanentemente. No es de extrañar que el propio Julien diga que le esperan “unos cuantos años muy animados”. No nos queda sino desearle la mejor de las suertes. Más información en Zenith.es.

 

 



Nuevo Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe 38mm. Fotos en vivo y precios

 

Blancpain ha presentado en Baselworld 2017 su nuevo Fifty Fathoms Bathyscaphe 38mm, un diver automático con la última tecnología que apela tanto a hombres como a mujeres.

 

El Fifty Fathoms es un icono de Blancpain. Muchas veces los iconos son eso, imágenes que gustan pero que están de exposición y, en el caso de la relojería, sólo son buscados por los aficionados más devotos. No es el caso del Fifty Fathoms, que es también un éxito de ventas con una popularidad a la que no se le pone nunca el sol. Prueba de ello son los nada menos que 61 modelos que componen su colección.

En Horas y Minutos ya hemos visto algún que otro ejemplo del Fifty Fathoms Bathyscaphe (por ejemplo este cronógrafo), pero esta nueva versión es interesante porque sigue una tendencia que se ha destapado este año: los relojes unisex. O así se ha dado en llamar, pero en realidad son básicamente relojes de caballero con unos canónicos 38 mm de diámetro. Yo creo que con estos modelos históricos y ese diámetro a quien de verdad se contenta básicamente es a todos aquellos puristas recalcitrantes a los que cualquier reloj por encima de 38 le parece demasiado grande e incluso de mal gusto. Y eso aunque, como en este caso, el reloj original tuviera un tamaño mayor. En el caso del Fifty Fathoms original el diámetro era de 42 mm. Por otro lado, cuando las mujeres se ponen relojes de hombre en realidad van más a por medidas de 40 y hasta 42 mm porque lo que quieren es eso, un reloj de hombre.

En fin, ya veremos cuál es la evolución comercial delFifty Fathoms Bathyscaphe 38mm, pero de lo que no hay duda es de que el reloj es muy atractivo, tanto en estética como en todo lo que ofrece. La caja está hecha en acero satinado, mientras el bisel está recubierto de una capa de cerámica azul con los números e índices hechos de Liquidmetal. Este material,  tras ser sometido a una presión de 5 toneladas para que rellene los huecos y posteriormente enfriado, adquiere una dureza 3 veces superior a la del acero. La caja tiene una altura de sólo 10,77 mm (sus hermanos de colección superan los 13 mm) y es hermética hasta los 300 metros.

Aparte de las medidas de la caja, hay pocos cambios más. La esfera mantiene un precioso azul con decoración de rayos de sol. Las manecillas rectangulares y los índices son los que ya conocíamos, como también estamos familiarizados con el segundero acabado en punta roja, la fecha a las 4:30 y la excelente luminosidad nocturna.

El Fifty Fathoms Bathyscaphe 38mm camina gracias al calibre 1150, un movimiento de la casa que se mueve a 21.600 alternancias/hora. Está equipado con un doble barrilete que proporciona una cómoda reserva de marcha de 100 horas. No sólo eso: el espiral es de silicio, que gracias a su baja densidad reduce el peso total. Además tiene una mayor resistencia a las vibraciones y es inmune a los campos magnéticos.

El conjunto queda atado gracias a una correa textil que queda muy bien y que permite llevar el reloj en circunstancias formales. Se cierra con una sencilla pero contundente hebilla de acero con el nombre de la marca grabado. Aunque a mí se me hace un poco pequeño, he de reconocer que el reloj es muy bonito, y en la muñeca femenina aún más. Su precio es de 8.960 euros, y estará disponible a partir de julio. Más información en Blancpain.es.

 



Nuevo Sea-Dweller: el lanzamiento más polémico de Rolex, con fotos en vivo y precios

 

En la feria de Baselworld 2017 Rolex ha lanzado una reedición del Sea-Dweller, y desde el momento en que se presentó en público se generó una polémica entre los seguidores de la marca que probablemente no se acabe nunca. Vamos a ver el qué, el por qué y el cuánto.

 

UN POCO DE HISTORIA

El lanzamiento de esta nueva versión del Sea-Dweller marca el 50 aniversario del lanzamiento del reloj. En efecto el Sea-Dweller se lanzó al mercado en 1967, como respuesta de la marca al por entonces cada vez más amplio mercado del buceo de saturación. Con la ayuda de la Marina Norteamericana y los buceadores del Comex francés Rolex diseñó un instrumento capaz de soportar la presión de las profundidades.

Rolex Sea-Dweller Original de 1967

Pero en ese entonces “profundidades” significaba 610 metros. Su ancestro directo, el Submariner, sólo podía bajar hasta los 200 metros, así que el salto cualitativo fue enorme. Debido a la entrada de helio en el reloj y a que la decompresión de la cámara usada a este efecto era más rápida que la del reloj, se hizo imprescindible algún medio que permitiera la salida de las burbujas y evitar así la explosión del cristal. Así nació la primera válvula de helio, que desde entonces ha formado parte del lateral del Sea-Dweller. Por cierto que esa misma presión es la que impidió a Rolex añadir su famosa lente de aumento Cyclops, que originalmente estaba en el reloj. Los primeros modelos tenían el nombre escrito en rojo, y una caja de 40 mm de diámetro.

En 1977 desaparece el rojo de la esfera, al igual que la leyenda “Submariner 2000”. En 1978 el Sea-Dweller comienza a equipar un cristal de zafiro y pasa a resistir hasta los 1.220 metros de profundidad, además de integrar el calibre 3035 que pasaba de 19.800 a 28.800 alternancias a la hora.

En 2008 Rolex anuncia que suspende su fabricación y pasa a ser sustituido por el Rolex Deepsea, que aguanta hasta 3.900 metros (aquí puedes ver una famosa versión). Sin embargo en 2014 el Sea-Dweller volvió a la vida y ahora, sólo dos años después, aparece una nueva versión con suficientes cambios como para que dé mucho de qué hablar.

OYSTER PERPETUAL SEA-DWELLER 126600 DE 2017

En primer lugar la caja ha crecido hasta los 43 mm. No suele ser así de radical Rolex, pero en cualquier caso la caja está tan bien diseñada que en absoluto parece un reloj grande. Mira la foto de aquí arriba: si no acabara de decir que son 43 mm seguramente pensarías que seguimos teniendo la caja tradicional de 40 mm. Rolex no ha dado el dato de la altura de la caja, pero, sin ser desde luego delgada tampoco se puede decir que sea voluminosa. Y es más proporcionada que la de 40 mm en mi opinión.

Sobre la carrura se asienta el bisel unidireccional, con ese clic tan conseguido al paso. El disco superior del bisel es de Cerachrom, la cerámica resistente a rayaduras de Rolex. Los números y las graduaciones están recubiertas de platino. El resultado es sobrio, pero perfectamente visible. Por supuesto a las 12 aparece un triángulo luminiscente.

En la esfera se ha recuperado el texto en rojo como homenaje al modelo original. Es sólo un detalle, pero cuando lo ves al lado de la versión de 2014 te das cuenta de lo muy bien que le sienta, porque le da una profundidad a la esfera que las versiones con texto en blanco no tienen.

Y llegamos a la parte más polémica: la inclusión de la lente Cyclops sobre la ventana de fecha. El que el Sea-Dweller no tuviera la lupa era uno de los rasgos distintivos más apreciados por los seguidores del modelo, porque lo diferenciaba del Submariner. Por eso los puristas consideran que esto es un movimiento ilegítimo por parte de Rolex.

La idea de Rolex siempre fue la de que el reloj tuviera Cyclops porque, si el objetivo que debe perseguir siempre un reloj de inmersión es la máxima legibilidad, no se puede cuestionar que la lente ayuda a leer la fecha. Se puede decir que la fecha carece de importancia en este instrumento, pero si Rolex no hubiera querido que se leyera simplemente no la habría incluido. Y si estaba en el diseño orginal, entonces es plenamente legítimo.

Aunque no lo hubiera estado también sería legítimo incluirla, porque es uno de los rasgos más distintivos de Rolex. Así que por ahí también tiene fundamento. Pero es que además con la Cyclops Rolex está dando más a sus clientes: ha mejorado su técnica constructiva como para que el cristal aguante la presión, y por tanto lo ofrece. No es un capricho, es seguir dando lo máximo en cada reloj. Y por último: la lupa mejora la estética de una ventana de fecha que por sí sola tiene, reconozcámoslo, un diseño de lo más perezoso, digno de un reloj de 300 euros. Se nota que a mí SÍ me gusta esta innovación, ¿verdad?

Una cosa más sobre la esfera: como siempre tanto las manecillas como los índices están tratados con Chromalight, el material luminiscente creado por Rolex y que garantiza una luz azul constante durante ocho horas, y por tanto un placer visual que no acaba al ponerse el sol sino que se extiende durante las 24 horas.

El nuevo Sea-Dweller se mueve gracias la calibre 3235, no el 3135. Es una versión más reciente que cumple con los requisitos de exactitud de Rolex, que como sabemos son de -2/+2 segundos al día (mucho más exigente que lo que pide el laboratorio COSC). Integra el escape Chronergy, antimagnético, amortiguadores Paraflex, espiral Parachrom y un volante que opera a 4 hercios, además de un barrilete que proporciona 70 horas de reserva de marcha. Es hermano del 3255 del que hablamos aquí. Por supuesto el movimiento no se ve porque va tapado por el espartano (y diría yo que decepcionante) cierre roscado trasero.

El brazalete Oyster ha crecido en anchura para guardar la proporción debida con la caja. Se cierra mediante la Oysterlock, con láminas de extensión Fliplock (para alargar el brazalete hasta 26 mm) y el sistema Rolex Glidelock, que permite un ajuste preciso mediante incrementos de 2 mm hasta un total de unos 20 mm.

CON TODA ESTA POLÉMICA, ¿SE VA A VENDER O NO?

Como churros. El nuevo Sea-Dweller es un relojazo por donde quiera que se le mire. Si Rolex es el mayor vendedor de relojes no es porque se lo compran los seguidores de la marca (que también, claro), sino mucha gente que simplemente quiere un buen reloj y todo lo que aporta llevar un Rolex en la muñeca. Esa gente no sabe de tradición, de ADN ni todas esas cosas que quitan el sueño a los aficionados más empedernidos.

Más aún, podríamos decir que el Sea-Dweller de 2014 fue un fracaso (relativo, claro), seguramente porque no tenía suficientes argumentos para que la decisión de compra se decantara a su favor y no al del Submariner. Recordemos en este sentido que muy, muy poca gente va a necesitar una válvula de helio. Por tanto este año Rolex ha decidido hacer caso a lo que presumiblemente quieren los clientes potenciales y ha creado un reloj que sí tiene una personalidad muy definida. Y vaya si lo va a vender bien.

El Sea-Dweller tiene un precio de 10.450 euros. Por comparar, el Submariner de 40 mm con fecha cuesta 7.850 euros, y 6.900 sin fecha. Si el dinero no es problema, la verdad es que cuesta decidirse; pero creo que yo me quedaría con el Sea-Dweller. Más información en Rolex.es.

 



Los relojes más destacados de Baselworld 2017, y una reflexión sobre lo que ha significado la Feria

 

Rolex Daytona en Oro Amarillo

La última sección sobre los relojes más destacados de Baselworld 2017 me da pie a hacer una breve reflexión sobre lo que ha sido la feria. Por supuesto en un evento de este tamaño siempre va a haber algo llamativo, relojes que te dejen boquiabierto o nuevas versiones que vienen a reafirmar lo bueno que es tal o cual reloj… y por supuesto otros -incluso de grandes marcas- que sólo te provocan encogimiento de hombros y desdén.

La lista de relojes que he visto en Baselworld 2017 y que quisiera comprarme es mucho más larga de lo que me gustaría admitir, pero eso no esconde el hecho de que me ha parecido una feria bastante depauperada, una impresión que -desafortunadamente- los hechos han corroborado: la edición de 2017 ha tenido 200 expositores menos que la del año pasado (en el que por cierto ya se empezaron a producir bajas). Aunque los pasillos en las horas centrales estaban tan llenos como es costumbre en otros años, a decir verdad el grueso del tráfico se concentraba en el Hall 1.0, que es donde están los grandes nombres: Rolex, Hublot, TAG, Patek, el Grupo Swatch… las demás plantas y el Hall 2 (el del reloj de aquí arriba) estaban mucho más tranquilos. Preocupantemente tranquilos diría yo. Y la presencia de la industria auxiliar (herramientas, maquinaria, etc) ha sido prácticamente testimonial.

Lo que sí fue una sorpresa fue la zona de “Les Ateliers“, donde se reúnen los creadores independientes. En ediciones anteriores estaban agrupados en lo que se llamaba el “Palace”, que era básicamente una gran tienda de campaña en un lateral de la feria. Tenía la ventaja de la luz natural, pero podías morirte de calor o de frío -o que se te llevase el viento-, no todas las marcas tenían el espacio que necesitaban (o directamente no cabían), e ir al baño era una misión en sí misma por la lejanía de las instalaciones (aunque eso es así en toda la feria, la verdad).

Este año estaban situados en el Hall 2.2 (es decir, dos pisos más arriba que el más visitado) y además detrás del gigantesco stand del Grupo Festina. Llegar a esa planta era como ir a otro sitio distinto: parecía un centro comercial que acaba de abrir las puertas a las 10 de la mañana. Y sin embargo la zona de Les Ateliers estuvo bastante visitada, afortunadamente. En general los expositores allí estaban contentos, pero la verdad es que si les ponen un poco más lejos de la acción hubieran estado en un país distinto, o casi. Eso sí, el tono era el mismo que en el resto de la feria: pocas novedades y consolidación de modelos ya existentes.

Grönefeld Bespoke 1941 Remontoire

El invitado -o por mejor decir, el asistente- más incómodo de Baselworld 2017 ha sido, claro, el smartwatch. Todas las marcas que tienen uno lo han expuesto, por supuesto (la principal TAG Heuer y su Connected Modular 45). Pero lo que más ha llamado la atención ha sido la presencia de Samsung y su Gear S3, con un stand enorme y lleno de gente todo el rato. Samsung ha creado además unos relojes mecánicos con Yvan Arpa, quien además ha diseñado esferas digitales para el reloj conectado. Un paso muy atrevido que ni siquiera Apple se ha atrevido a dar y con el que pretende buscar legitimidad, con la idea de que hay un nexo de unión entre la relojería mecánica y la electrónica, una especie de continuidad que sitúa ambas casi al mismo nivel. Si esto suena herético viniendo de una empresa de electrónica de consumo coreana, recordemos que ese mismo fue el camino que inició TAG con su Connected. En esto los coreanos no han hecho nada innovador, sino que se están aprovechando del flanco que ha abierto la propia relojería suiza. Sea como fuere, está claro que los smartwatch están aquí para quedarse.

Y están también para quedarse con una buena porción del mercado de relojes de cuarzo e incluso de los relojes mecánicos de bajo precio. De estos la industria básicamente se ha olvidado (o se había olvidado hasta ahora) y han perdido el lustre y el respeto que se merecían. En este sentido Tissot nos ha sorprendido con los SwissMatic, una reinterpretación del calibre del Swatch51 con la que va ofrecer relojes mecánicos de moda a precios agresivos y con la calidad de Tissot.

Zenith Pilot Extra Special 40 mm

Lo que yo creo que ha definido Baselworld 2017, ya que no los relojes nuevos, ha sido el color. Hasta ahora en las esferas veíamos poco más del blanco, el negro y quizá el azul; también de vez en cuando algún marrón aquí y allá. Esta vez hemos visto mucho color, y con buen criterio: si funciona en los relojes de moda, ¿por qué no en un reloj mecánico? Cada vez queremos nuestras cosas lo más personales posibles, así que por qué limitarnos sólo a una correa distinta cuando también podemos tener una esfera distinta. “En tiempos de desolación nunca hacer mudanza”, decía Ignacio de Loyola. Parece que la industria relojera está evaluando los daños en su sentina y no quiere hacer movimientos radicales hasta saber en qué dirección se mueve su barco.

Y ahora veamos brevemente relojes. Ya los analizaremos a fondo más adelante.

 

NOMOS GLASHÜTTE CLUB NEOMATIK

Nomos Glashütte sigue con su historia de éxito. Para este año ha tomado su modelo Club y le ha dado nueva vida con su calibre de manufactura DUW 3001, pero también ha añadido unas llamativas esferas que, unidas a su hermeticidad hasta 200 metros, lo va a convertir en uno de los relojes del verano.

También se ha creado una versión con diámetro de 41,5 mm y otra con diámetro de 38 mm y esfera “California”, pensada como regalo para jóvenes recién licenciados y a la que ha llamado “Campus”.

 

ROLEX SEA-DWELLER

En efecto, el nuevo Sea-Dweller tiene una cyclops (la lente de lupa tradicional de Rolex). Y en efecto, los puristas han puesto el grito en el cielo porque nunca antes la había tenido. Pero es simplemente porque no se podía: no aguantaba la presión a los 1.220 metros. Ahora sí la aguanta y por eso la añade Rolex. En la relojería siempre se busca ir adelante y ofrecer los mejores productos sin perder la esencia. Y ¿acaso hay algo más Rolex que los relojes con esa tan imitada lupa sobre la ventana de fecha? Que digan lo que quieran los rolexistas más intransigentes: el nuevo Sea-Dweller es un ma-qui-nón.

ROLEX COSMOGRAPH DAYTONA

Otro pelotazo de Rolex. Después de lanzar dos versiones con bisel cerámico el año pasado, ahora aparece con esfera de oro amarillo, oro blanco y Everose, bisel de Cerachrom y, por primera vez correa Oysterflex, que es el caucho creado por la casa de la corona. ¿Así, de principio, te extraña un poco? Míralo un par de veces y verás lo mucho que te gustan. No se ve el final de las colas de espera para estas nuevas versiones.

PORSCHE DESIGN MONOBLOC ACTUATOR

Este año en Baselworld 2017 Porsche Design ha lanzado el que seguramente sea el cronógrafo de la feria y uno de los de los próximos años: el Monobloc Actuator. El cronógrafo se activa y desactiva pulsando hacia dentro la parte superior o inferior de la zona donde está la corona. El cronógrafo se pone en marcha o para gracias a un sistema de levas, tan bien resuelto que incluso se puede usar bajo el agua.

Seguimos tras el salto.

 



Los relojes más destacados de Baselworld 2017 – 2

Seguimos recorriendo los relojes que más destacan de todo lo mucho que se puede ver en Baselworld 2017. Ahora un resumen; ya lo ampliaremos en el futuro.

 

FREDERIQUE CONSTANT CLASSIC MANUFACTURE WORLDTIMER

Hace mucho que Frederique Constant está haciendo lo que se propone, y muy bien: crear relojes que ofrezcan todo lo que significa alta relojería pero a precios accesibles. El Manufacture Worldtime lleva en la colección de FQ tiempo, pero este año hemos visto esta versión en marrón que, en mi opinión, es la más elegante y atractiva. Caja de 42 mm chapada en oro y esfera marrón que junto con el blanco permite una lectura perfecta de tanto de la hora como de los 24 husos horarios. Por supuesto calibre de manufactura y lo mejor, su precio: no llega a los 3.800 francos suizos (3550 euros).

FREDERIQUE CONSTANT FLYBACK CHRONOGRAPH MANUFACTURE

Otro auténtico pelotazo de la casa. Un reloj que a todo el mundo le va a sonar porque repite códigos estéticos ya vistos (Patek o Vacheron). Pero tiene una presencia intachable, especialmente la versión que sustituye los numerales romanos por índices y los guillochés por rayos de sol. Una vez más caja de 42 mm, que puede ser chapada en oro o sólo acero y con esfera blanca o antracita. Es un cronógrafo flyback de manufactura con 38 horas de reserva de marcha y frecuencia de 4 hercios. Su precio está por debajo de los 4.000 euros.

BREITLING NAVITIMER RATTRAPANTE

Es curioso que siendo tan importante en la historia del cronógrafo, Breitling no tenía la función de split-seconds. Eso se ha solucionado ahora con el nuevo calibre propio B 03, que oscila a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 70 horas. La caja que lo acoge (aquí en oro aunque la hay en acero) es de 45 por 15,73 mm, un tamaño perfecto para exponer la incuestionable belleza del modelo. El precio está por confirmar, pero la versión en acero se moverá en el entorno de los 10.000 euros, mientras que la de oro seguramente superará los 30.000 euros, y estará limitada a 250 piezas.

BREITLING SUPEROCEAN HERITAGE II CHRONOGRAPH

Este año el SuperOcean cumple 60 años y lo celebra en Baselworld 2017 con un rediseño de los tres agujas y los cronógrafos en los que se han incluido varios colores. Como ejemplo, esta versión en marrón (que es una de las tendencias este año, por si acaso alguien no se había dado cuenta aún). El reloj tiene 46 mm de diámetro e integra el calibre B13, derivado del 7750.

ALPINA STARTIMER PILOT AUTOMATIC

Alpina está en la lucha más encarnizada, la de los relojes automáticos de bajo precio. En este caso tiene un ofrecimiento muy interesante, porque el Startimer Pilot Automatic es un reloj muy bien hecho, con todos los códigos del reloj de piloto. Tiene 44 mm de diámetro y una esfera de excelente lectura, incluyendo el revestimiento de SuperLuminova. Dentro, un calibre automático Sellita. Y un gran precio: empieza en poco más de 800 euros.

ALPINA HOROLOGICAL SEASTRONG HOROLOGICAL SMARTWATCH

Alpina ya tenía un smartwatch con el mismo sistema que Frederique Constant. Pero ahora lo ha mejorado con la introducción de una caja que es hermética hasta los 100 metros. El reloj tiene un aspecto mucho más deportivo, sin duda con mucha más apariencia de reloj de inmersión.  Las demás funciones siguen estando ahí sin que el reloj deje de parecer uno analógico. Su precio de partida son 555 euros, lo que lo convierte en una alternativa muy interesante.

TUDOR HERITAGE BLACK BAY CHRONO

Uno de los bombazos de Baselworld 2017, sin duda. Tudor ha sometido a su modelo más famoso a un tratamiento aún más deportivo y ha desarrollado un cronógrafo de manufactura que tiene todo lo que se le puede pedir: rueda de pilares, embrague vertical, espiral de silicio y certificación COSC. Y un precio muy competitivo: 4.500 euros. 

TUDOR HERITAGE BLACK BAY STEEL

A mí sin embargo el modelo que más me ha gustado de los que ha presentado Tudor en Baselworld 2017 ha sido el Black Bay Steel, que ha añadido un bisel satinado y, sobre todo, la primera ventana de fecha, perfectamente integrada en la esfera. Por dentro, por supuesto el calibre de manufactura MT 5612 con certificación COSC. Y un precio que rondará los 3.500 euros.

TUDOR HERITAGE BLACK BAY S&G

Ese mismo calibre aparece en la versión L&G del Black Bay. L&G son las iniciales de Steel & Gold (acero y oro), la primera versión bicolor de la casa. No es que el reloj esté simplemente chapado en oro amarillo, sino que lleva una capa más gruesa. El resultado es francamente llamativo, lo mismo que su precio:4.750 francos suizos, que son menos de 4.435 euros a fecha de hoy. Éxito de ventas seguro. Seguimos.

 



Los relojes más destacados de Baselworld 2017 -1

La feria de Baselworld es tan gigantesca que es imposible abarcarlo todo, explicando cada detalle de la infinidad de relojes que se ven. Para hacerse una mejor idea, hoy todavía no está abierta oficialemente la feria y aún así he hecho 418 fotos, todas de relojes. Eso da una idea de las dimensiones. Así que lo que he pensado es que voy a poner cada día lo que más me ha llamado la atención de lo que he visto. Un comentario rápido, porque ya habrá más tiempo para analizar cada reloj tranquilamente.

Seguramente no va a ser lo más comercial o lo que todo el mundo esté esperando, porque el orden de mis citas no coincide con con lo más llamativo. Simplemente voy a ir en orden cronológico de visitas.

H. MOSER & CIE. PIONEER CENTRE SECONDS

El primer reloj que he visto en la feria de Basilea, y el primero de los relojes más destacados de Baselworld 2017 en entrar en la lista de los deseados. Es el primer modelo de la casa hecho en acero, lo que lo hace más asequible, pero sin renunciar al gusto exquisito y la calidad de construcción y acabados. Incluye el nuevo calibre automático de la casa, Y en este caso si que se puede hablar de movimiento de manufactura propio, porque recordemos que Moser fabrica incluso sus propios espirales. Caja de 42 mm hermética hasta 120 metros, lo que de verdad le convierte en un reloj para todo momento, sea oficina u ocio. Además, si no queremos sacarlo al mar, trae una reserva de marcha de 3 días para que dure hasta el lunes.

H. MOSER & CIE. ENDEAVOUR CENTRE SECONDS AUTOMATIC

Otro ejemplo de la devoción de Moser por la elegancia y los acabados exquisitos. El Endeavour Centre Seconds Automatic comparte calibre con el Pioneer, pero sin embargo las cajas son de oro blanco y oro rojo. Las esferas buscan la máxima pureza. No llegan al extremo de las esferas Concept (que se pueden ver aquí), pero salvo los índices no hay ningún otro elemento. Ni siquiera el famoso lema “Swiss Made”.

CHANEL MONSIEUR PLATINO

Chanel hace tiempo que paso de hacer relojes de moda a auténticas piezas maestras de relojería. Desarrolló su primer calibre precisamente para este modelo, el Monsieur. Después de haber tenido el modelo en oro blanco y oro beis ahora lo presenta en platino con esfera Grand-Feu. Sobre ella se impone la esfera descentrada de minutos retrógrados, con un salto al cero instantáneo. El círculo está interrumpido por el pequeño segundero, mientras que a las seis se abre la gran ventana de las horas saltantes. Un reloj  de vestir distinto y muy atractivo, cuyo precio en platino es de 60.000 euros.

CHANEL MADEMOISELLE J2

Los J12 son uno de los grandes éxitos de Chanel, gracias a su cerámica y a su estética sencilla pero impactante. Ahora homenajea a su creadora, Coco Chanel, con dos relojes: uno negro y uno blanco. Con esos colores aparece la diseñadora, que gobierna con sus brazos las horas que marca su calibre automático. Los relojes con figuras corren el riesgo de resultar infantiles, pero la figura central está hecha con tanto gusto que el peligro se soslaya perfectamente. Un reloj precioso.

TAG HEUER CARRERA HEUER 01 43 MM.

Otro de los relojes más destacados de Baselworld 2017 son de hecho tres: los TAG Heuer Carrera Heuer 01 43mm, de los que hablé en este artículo. Ahora, tras verlos en vivo, se puede afirmar que el olor a superventas que desprenden los tres relojes se nota hasta aquí.

Los relojes se lanzan en Negro Intenso, que es el que abre esta nota, marrón cognac (este de aquí arriba), y en Azul Marino Profundo, que aparece aquí abajo. Las tres versiones son especialmente atractivas porque su diámetro (no así la altura) es de 43 mm y siempre cae bien en la muñeca.

Lógicamente la mayor superficie coloreada es el bisel, pero también la esfera aporta su pincelada de color. Eso tiene mucho mérito porque está esqueletada, así que no es fácil destacar contornos. Pero este TAG Heuer lo consigue ampliamente.

TAG HEUER AQUARACER 300 CALIBRE 5 KHAKI Y CAMOUFLAGE

El Aquaracer 300 es uno de los grandes iconos de venta de TAG Heuer, y ahora la casa lo presenta con un traje listo para la batalla. O, mejor dicho, para esconderse de ella. En primer lugar lo viste totalmente de color khaki, además de llevar una correa Nato a juego.

Pero sin duda la pieza de TAG Heuer que más va a dar que hablar es el modelo Camouflage, con sus tonos azules y grises. La verdad es que para el camuflage sea útil debería usarse en el Artico o algo así, porque está pintado en tonos azules y grises. Pero importa poco, porque el reloj es realmente chulo. Incluso la NATO tiene mucha personalidad. Ya verás como la pieza se “hace viral”. Sin duda y por derecho uno de los relojes más destacados de Baselworld.



Las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017

 

Por fin llegó. La gran gigantesca feria de la relojería ha abierto sus puertas y lo primero que nos encontramos son las novedades Glashütte Original en Baselworld 2017. No es mal comienzo.

 

SENATOR EXCELLENCE PERPETUAL CALENDAR

Esto es empezar con fuerza las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017. Hace poquito más de un año presentamos en este artículo los nuevos Senator Excellence que incluían un nuevo calibre, el 36, destinado a dirigir los pasos futuros de la manufactura en cuanto a movimientos se refiere. El movimiento late a 4 hercios y mantiene una excelente marcha durante nada menos que 100 horas con un solo barrilete. Más aún, el propietario del reloj obtiene un certificado personalizado del desempeño de su reloj. Ahora el Senator Excellence Perpetual Calendar ostenta un derivado de ese calibre, llamado 36-02.

Afortunadamente para los que nos gusta la relojería, la máxima exigencia que pone Glashütte Original en el desarrollo y construcción de sus relojes y que pudimos comprar en mi visita a la manufactura (aquí la primera parte, la segunda aquí), no se traslada sin embargo al precio, y en estos tiempos difícles la casa ha tenido la buena idea de lanzar el reloj con caja de acero, lo que sin duda hará mucho fácil acceder a una de las altas complicaciones y una de las más útiles también.

El tamaño es de 42 mm, lo que da amplio espacio en la esfera para colocar todos los elementos de forma armónica y con tamaño suficiente para una óptima lectura. Ya existía un Senator Perpetual Calendar, pero esta versión Excellence lo hace más sexi porque prescinde de los numerales romanos -salvo a las 12 y a las 6- y los sustituye por índices grabados y coronados por los minutos, lo que le da un aire más dinámico, menos serio. Especialmente en la versión de oro rosa, en la que se han pintado en rojo.

También se ha sustituido el indicador de año bisiesto, que anteriormente era una pequeña apertura circular con el 4 año marcado en rojo. Ahora aparece una subesfera en la que se ven los cuatro años, con una aguja de acero azulado (como las demás) que se mueve en sentido contrario a las agujas del reloj. De esta forma la indicación es mucho más clara.

La esfera queda así muy bien proporcionada, con un aspecto sereno pero no aburrido. Y con dos otros elementos muy significativos: la ventana de fecha tradicional de Glashütte Original, con los dos discos de los numerales a la misma altura, y una preciosa fase lunar que añade el toque romántico a un reloj que presume de racional perfección (no necesita corrección hasta el año 2100). Supongo que irán apareciendo distintas versiones de esferas, y me encantaría verla en azul.

SENATOR CHRONOGRAPH PANORAMA DATE

Y si estamos hablando de sexi dentro de las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017, mira esto:

La nueva versión del cronógrafo Senator, que ahora tiene un hermano mucho más atrevido al que le gusta mucho la noche. Como en el caso del calendario perpetuo que acabamos de ver, este nuevo cronógrafo se desembaraza de los numerales romanos, de la minutería de ferrocarril y del taquímetro para ofrecer una versión más deportiva.

Sólo queda como recuerdo el 12 y el 6, pero ni siquiera parecen tan romanos gracias al recubrimiento de SuperLuminova azul que ahora lo impregna todo, de manera que la legibilidad es excelente en la oscuridad. De hecho seguro que dan ganas de estar siempre a oscuras para disfrutar del tono elegante del material luminiscente.

El reloj parece grande, pero tiene un diámetro de sólo 42 mm. Y sobre todo: está hecho en acero, lo que presumiblemente acercará su precio a los mortales. Pero recordemos que, como siempre en Glashütte Original, el movimiento es de manufactura y siempre con el mismo nivel de acabados. El calibre 37, presentado en 2014, se mueve a 4 hercios y alcanza las 70 horas de reserva de marcha con un único barrilete. Y además ahora el reloj tiene una hermeticidad de 100 metros, gracias a su nueva corona roscada, así que combinado con la correa de caucho o el brazalete puede ser un gran compañero junto al mar. Va a ser un exitazo este reloj. Seguro.

 

PAVONINA

La última de las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017 es el Pavonina, el reloj que hizo su aparición en 2013 con una inspiración claramente GUB (la empresa relojera creada en la República Democrática Alemana) y que desde entonces se ha enriquecido con muchos modelos. En contraste con los modelos anteriores, las nuevas versiones presentan números romanos en sus esferas de nácar natural. La fuente de color antracita, suavemente curvada, fue desarrollada por la manufactura expresamente para el Pavonina. Creados en la manufactura de esferas de la casa relojera en Pforzheim, se imprimen con sumo cuidado en unas esferas de nácar tan finas como el papel y destacan claramente sobre el fondo claro. En el centro de la esfera, una decoración guilloqueada añade reflejos que varían con el movimiento de la muñeca.

La caja en forma de cojín de 31 x 31 mm, está disponible en acero noble, oro rojo o una combinación de ambos materiales, además de decoraciones con diamantes. Las esferas del Pavonina se encuentran disponibles en una gran variedad de materiales y motivos decorativos: de nácar, con guilloché, superficies galvanizadas, apliques arábigos o diamantes engastados. Todos los modelos cuentan con un cabujón sobre la corona. La decoración se complementa con una amplia gama de brazaletes y correas de diversos colores y materiales: acero noble u oro, piel de aligátor de Luisiana, piel de becerro o piel acharolada, además de satén Roma. Más información en GlashütteOriginal.com.



Síguenos durante Baselworld 2017

 

La cúpula central abierta de Baselworld

Mañana comienza Baseworld 2017, la gran feria mundial de la relojería y la joyería. Cientos de expositores globales y decenas de miles de visitantes de todo el mundo se concentran en la ciudad de Basilea desde el 23 al 30 de marzo. Allí se pueden ver todas las marcas de relojería, grandes o pequeñas. Incluso algunas que ya estuvieron en enero en el SIHH repiten feria (¡qué voluntad!).

Yo estaré hoy mismo allí para empezar a preparar el extenuante plan de visitas, que se extiende desde las 9 de la mañana hasta como mínimo las 6 de la tarde. Por supuesto la comida es una quimera, porque ni hay ni te da tiempo. Incluso ir al baño es una actividad que debe ser programada porque los pocos baños que hay están lejísimos, habitualmente en las esquinas de los pabellones y tras bajar numerosas escaleras. No es algo que digas “me acerco en un instante, que me da tiempo”. No lo da. Además también están los precios fuera de la feria, que ampliamente superan el triple de lo que cuesta todo cuando no hay feria.

A pesar de todo Baselworld es una feria en la que hay que estar porque allí ocurre todo, o casi todo. Y, como en toda actividad humana, una vez que te metes en ello lo disfrutas. Incluso estás deseando que llegue (como yo ahora mismo). Es verdad que el horario es tal locura que no te da tiempo a actualizar la página como te gustaría, pero lo que sí es seguro es que iré publicando cosas en nuestras redes sociales.

Por tanto, lo mejor es apuntarse a alguna de ellas. La primera, por inmediatez, es Instagram: esta es la cuenta de Horas y Minutos. También tenemos Facebook, y Twitter. Así no dudéis en apuntaros a alguna de ellas. A la vuelta seguimos.



Bell & Ross BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum. Fotos en vivo y precios

 

Los Bell & Ross BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum son dos de las propuestas de la casa parisina para 2017 que he tenido la suerte de probar antes de su lanzamiento oficial en Baselword, así que ahora, en exclusiva para Horas y Minutos y gracias a la amabilidad de Bell & Ross, podemos verlos en vivo.

 

BR03-92 Horolum

BR03-92 Horograph

Antes de meternos a fondo con los BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum quiero aclarar algo que me parece que no he dicho aún aquí y que a menudo me preguntan: ya sabemos que la caja cuadrada es la forma icónica de Bell & Ross, pero a veces no es fácil distinguir los tamaños en las fotos. Pues es muy sencillo. La caja más grande (por ejemplo esta), de 46 mm de lado, se denomina siempre BR01. BR03 corresponde a las cajas de 42 mm (como el Rafale que vimos aquí). Por qué se utiliza 03 y no 02, cuando la medida es 42 y no 43, es algo que siempre me olvido de preguntar a la casa. Por último el tamaño más pequeño, el de 39 mm, se denomina siempre BR S, como vimos en la presentación de la colección (aquí) o, en su versión más lujosa, aquí.

Por tanto los BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum pertenecen a la familia de los 42 mm de lado, una medida mucho más caritativa con los diámetros más habituales de muñecas. Aún así el hecho de ser cuadrado hace que la percepción de tamaño sea mayor, pero como siempre Bell & Ross hace que el reloj te siente bien, con independencia de su tamaño.

Los BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum presentan una caja de acero microesferado. El microesferado es básicamente un granallado mucho más fino, en el que se bombardea la superficie con partículas abrasivas diminutas. De esta manera se consigue un color uniforme porque se eliminan las impurezas y una superficie mate resistente y sobre todo con un tacto y presencia agradable que aguanta muy bien el trote diario. Como ocurre en estos dos relojes, el microesferado pone la caja en segundo plano para acentuar la prestancia de la esfera. En ambos casos la hermeticidad es de 100 metros, la  profundidad perfecta para cualquier reloj que no sea de buceo y que ya debería ser el estándar en la industria. Como la estanqueidad la consiguien los tornillos traseros, los cuatro frontales están alineados simétricamente, lo que perfecciona la estética (y no nos enfada a los que somos tiquismiquis con estos detalles).

Lo que sí es muy importante señalar es que la altura de la caja, incluido el bisel circular, está por debajo de los 10 mm, lo que les hace ser mucho más delgados de lo que uno podría pensar. Y de paso permite que los relojes se lleven estupendamente con los puños de la camisa. Hay que agradecérselo al calibre BR-CAL.302, que es en realidad el Sellita SW300-1, un automático con un diámetro de 25,6 mm y una altura de 3,6 mm además de una frecuencia de 4 hercios y reserva de marcha de 42 horas. Como suele ser habitual en las colecciones cuadradas de Bell & Ross, el movimiento no está visible.

Y vamos con las esferas. Según nos dice Bell & Ross, los BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum se inspiran en los aeropuertos, pero cada uno en aspecto distinto: el Horograph toma como base los relojes de aeropuerto, que tradicionalmente tienen un diseño muy limpio para ofrecer la información de la manera más clara posible. Cada vez más los relojes en lugares públicos son también medios publicitarios para las marcas, pero es cierto que en general mantienen la claridad de los diales. La interpretación de ese concepto es intachable en el Horograph.

Las manecillas rectas y anchas resaltan inmediatamente sobre la esfera y apuntan a unos índices horarios y de minutos también sencillos y perfectamente legibles. Además bajo las horas aparecen los minutos múltiplos de cinco para que inconscientemente la lectura de la hora sea igual a como se expresa en los aeropuertos. Es decir, no “las tres menos 8 minutos” sino “las dos y cincuenta y dos”. La punta de la manecilla de los segundos es roja, lo que aviva la esfera con el punto dinámico que necesita.

Por su parte el Horolum se inspira en las luces de las pistas de aterrizaje. En concreto, y dado el color que vemos en la esfera, en las llamadas “luces de umbral” que son las que delimitan el ancho de la pista y que por norma son verdes. Siempre he dicho que la legibilidad de los relojes de Bell & Ross es excelente (singularmente en las cajas cuadradas), pero en este caso lo es aún más, porque los numerales arábigos y los índices horarios parecen estar siempre iluminados, día o noche. Para el Horolum (de “lumen”, luz en latín) Bell & Ross ha utilizado la misma técnica que usa Panerai en sus relojes: una base impregnada de SuperLuminova sobre la que se adhiere otra con los cortes horarios hechos, de manera que la sustancia lumínica rellena perfectamente todos los huecos. Por supuesto el Horograph también está tratado con SuperLuminova, en este caso en precioso azul (salvo, claro, el segundero).

Como también siempre en Bell & Ross, los BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum incluyen una ventana de fecha circular y a las 4:30 horas. Y como siempre también -y es muy de agradecer- el fondo de la ventana tiene el color de la esfera por lo que resulta tan útil como discreta. Ambos diales tienen textura graneada, aunque es más visible en el Horograph (por los menos en los modelos que yo he tenido). Es curioso que el Horograph incluye su nombre en la leyenda de la esfera mientras que el Horolum sólo dice “BR 03-92”, que es una denominación genérica. ¿Quizá en Baselworld sea distinto? Ya veremos.

Los dos relojes quedan muy bien en la muñeca por -como ya he dicho- su tamaño y delgadez, pero también por unas asas muy cortas e inclinadas hacia abajo que permiten que la correa se cierre enseguida sobre sobre la muñeca, evitando que sobresalga por los laterales. Quedan muy bien puestos, con un porte entre elegante y deportivo muy atrayente. Incluso el Horolum, más parecido a los demás BR03, tiene una personalidad que lo distingue claramente de sus hermanos de colección. Por cierto que Horolum se presenta con una correa de piel gris mientras que el Horograph se ata con una correa de caucho, pero en los dos casos la sujeción se hace mediante una hebilla ardillón de acero pulido.

Todavía no hay fecha de disponibilidad para los BR03-92 Horograph y BR03-92 Horolum, pero lo que sí sabemos ya son los precios: el Horograph cuesta 2.800 euros mientras que el Horolum tiene un precio de 2.990 euros. La diferencia seguramente está en la más elaborada y costosa esfera del Horolum. Más información en Bell&Ross.es.



Baselworld 2017: TAG Heuer Carrera Heuer 01 43 mm

 

Uno de los hitos de la nueva etapa de TAG Heuer, la que capitanea Jean-Claude Biver, ha sido sin duda el TAG Heuer Carrera Heuer 01. De cara a Baselword 2017 la marca presenta los nuevos Carrera Heuer 01 43 mm en tres colores y precio atractivo, que seguro van a afianzar aún más el éxito del icónico reloj.

 

Estoy seguro que este Carrera Heuer 01 43 mm ha nacido por la demanda de los clientes de la marca. Cuando apareció el TAG Heuer Carrera Heuer 01 en 2015 fue muy controvertido porque todo el mundo vio una hublotización del reloj (yo también). No es que esa impresión haya desaparecido, pero la realidad ha dado la razón a Jean-Claude Biver: el reloj ha sido todo un éxito, lo que quiere decir que la gente quería un Carrera con una presencia más moderna. Tanto es así que la escasez del producto fue grande porque la demanda era enorme. En España por ejemplo no se ha normalizado el suministro hasta la segunda mitad del 2016. Podéis ver el artículo con fotos en vivo aquí.

Si el original ha tenido un éxito arrollador, estoy convencido de que el Carrea Heuer 01 43 mm lo va a tener aún mayor. 45 mm es una medida grande que no se adapta a todas las muñecas -sobre todo con las asas Carrera, tan rectas-, mientras que 43 mm sí que puede abarcar a una audiencia mayor. Hasta ahora las medidas “pequeñas” existían sólo con esfera tradicional, pero por qué alguien con muñecas más estrechas no iba a querer un esqueletado. De hecho incluso a aquellos que les gustan los relojes grandes estos no le parecerán pequeños.

La caja sigue siendo modular, compuesta de 12 piezas, en la que la carrura es de acero satinado y el bisel es cerámico. Los pulsadores también son de acero, y la corona está recubierta por una franja de caucho que seguro hará más sencillo su manejo. El cristal que cubre la esfera es de zafiro con tratamiento antirreflejos en ambas caras. La esfera del Carrera Heuer 01 43 mm está tan poblada como la de su hermano mayor, pero yo diría que al reducir su tamaño y -sobre todo- tener partes coloreadas, la legibilidad será mejor (y eso que no era mala en el modelo original). Los colores son los que se ven, pero si se quieren nombrar como lo hace la manufactura hay que llamarlos Negro Intenso, Azul Marino Profundo y Marrón Cognac. 

El calibre es lógicamente el Heuer 01, heredero del 1887 y con todo lo que se le puede pedir a un calibre moderno: embrague mediante piñón oscilante, rueda de pilares (roja, muy llamativa), el puente del cronógrafo y la masa circular con PVD negro esqueletizados… todo ello protegido hasta 100 metros de profundidad y visible gracias al zafiro posterior.

Digamos por último que los tres relojes TAG Heuer Carrera Heuer 01 43 mm se lanzan con dos opciones para atarlos a la muñeca: o bien un brazalete de acero o una correa de piel para las versiones azul y marrón o de caucho para la negra. TAG Heuer mantiene su promesa de entregar un reloj con calibre cronógrafo de manufactura por menos de 5.000 francos suizos: la versión con acero o cuero cuesta 4.800 euros, mientras que la versión con correa de caucho cuesta 4.650 euros. Ya sólo queda esperar a Baseworld para verlos. Más información en TAGHeuer.es.

 



Nuevo Bell & Ross BR 03-94 R.S.17 en colaboración con el Equipo Renault F1

 

Bell & Ross sigue su reciente aventura en los circuitos de Fórmula 1 de la mano con el equipo de Renault. En 2016 lanzó el primer reloj fruto de esta unión y ahora podemos ver el segundo, llamado BR 03-94 R.S. 17, como el coche de carreras. No lo hemos visto en vivo, pero al menos sí sabemos el precio.

 

¿Por qué este BR 03-94 R.S. 17? Recordemos que Bell & Ross es de origen francés, aunque todo el mundo piense que es otra empresa relojera suiza (aunque sin duda sus relojes se construyen en el país transalpino), así que es natural la alianza con Renault. Además Bell & Ross ha estado en el cielo (su lugar de nacimiento), en el mar (o en los dos sitios a la vez, como con los Aéronavale que vimos en vídeo aquí) y luchando en las trincheras (por ejemplo). En 2014 (¡tanto tiempo ha pasado ya!) se acercó a los bólidos terrestres con el B-Rocket y por fin el año pasado llegó a la cumbre de la velocidad con Renault. Aunque la Fórmula 1 no pasa por su mejor momento, la exposición que da la competición es máxima. De ahí que aunque sea enormemente exigente económicamente las marcas consideren muy rentable las esponsorizaciones.

El BR 03-94 R.S. 17 está al parecer inspirado en el volante del R.S. 17 de Renault; no he conseguido encontrar ninguna foto de dicho volante, así que hay creer lo que nos dice Bell & Ross. En cualquier caso el resultado es muy atractivo, extraordinariamente deportivo. La caja tiene 42 mm de diámetro (o de lado, sería más exacto decir ya que es cuadrada) y está fabricada en cerámica a la que se le ha dado un acabado mate. La cerámica es una buena opción porque es muy resistente y más ligera que el acero. De hecho yo creo que se va a acabar convirtiendo prácticamente en material estándar en la relojería. Es hermético hasta los 100 metros y, como los tornillos que garantizan el sellado son los del reverso del reloj, los del bisel están todos apretados en la misma posición, algo que gustará mucho a los aficionados más detallistas (y a mí también).

Hay un juego de colores repartido por la caja y esfera francamente logrado. El amarillo -color del vehículo R.S 17 de Renault- concierne a todos los elementos relacionados con el cronógrafo: el botón de puesta en marcha y paro, la trotadora del cronógrafo, el contador de 30 minutos y el taquímetro. Los colores del semáforo de inicio de carrera también están en la esfera: el pequeño segundero a las 2 está realizado en verde y la ventana de fecha está remarcada por un bisel rojo (que se repite en la corona). Los numerales están perfilados con un metal que mantiene a raya la SuperLuminova con la que se han rellenado. Las manecillas, facetadas para que se vean bien, también tienen el mismo tratamiento luminiscente. Todo ello sobre una esfera de fibra de carbono para terminar de dar el aspecto racing.

El BR 03-94 R.S. 17 se mueve gracias al que Bell & Ross llama calibre BR-CAL.301, que seguramente corresponde al ETA 2894-2. Es un calibre que se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 42 horas, aunque no podemos verlo porque fondo del reloj es ciego. Se ata con una correa mezcla de caucho y tejido sintético ultrarresistente, terminado por una hebilla de acero recubierta de PVD negro.

El BR 03-94 R.S. 17 es una edición limitada a 500 unidades y forma parte de una trilogía que se dará a conocer en Baselworld 2017 (para el que cada vez va quedando menos). Imagino que los otros dos serán un tres agujas y un tourbillon, pero soy famoso por lo mucho que me equivoco en mis predicciones. Lo que sí sabemos es su precio, aunque lógicamente el reloj aún no está disponible: 5.600 euros. Cuando vuelva de la feria espero poder enseñar más fotos en vivo que las dos de aquí arriba. Más información en su web específica, Bell&RossBRS17.com.



Nuevos Glashütte Original Sixties Iconic Square en Edición Limitada

 

Glashütte Original vuelve a la escena con los Sixties Iconic Square, que apelan a su herencia temporal más cercana -la de la República Democrática Alemana- y que siempre entusiasma tanto a sus seguidores más fieles como al simple aficionado a la relojería. Vamos a ver los cinco modelos y precios.

 

Los Sixties Iconic Square son los herederos directos de los Sixties Iconic, la colección lanzada en 2015 por la manufactura sajona que nos volvió locos a todos y seguramente pilló desprevenida a la propia casa, tal fue su éxito. De hecho se vendieron tan rápidamente que para poder verlos en España los tuvo que traer el propio subdirector de GO durante un día. Las fotos en vivo se pueden ver en este artículo.

Tanto aquellos como estos Sixties Iconic Square entroncan directamente con la época tan fructífera que siguió a la unificación de la relojería sajona bajo un solo nombre, la GUB (Glashütter Uhrenbetrieb), encargada de suministrar relojes baratos para los países del lado derecho del Telón de Acero. La GUB realizó numerosos diseños que iban con la época y que ahora nos resultan arrebatadores. Afortunadamente todos los archivos de cajas y esferas se conservan en Glashütte Original, que tiene así un inacabable acervo en el que inspirarse para producir relojes a cual más atractivo.

Algunos de los muchos modelos de la GUB que atesora Glashütte Original

Los Sixties Iconic Square son en realidad los ya existentes Sixties Square Chronograph pero con nuevas esferas. Así que las medidas de la caja son de 41,35 X 41,35 mm que, a falto de verlos en vivo, deben tener una presencia muy poderosa en la muñeca, acentuada por los pulsadores de pistón del cronógrafo. La altura es de 12,6 mm, lo que significa que sin ser pequeño no tiene tampoco una medida descocada.

Pero, como ocurría con sus antecesores, las esferas eclipsan cualquier otra consideración porque hipnotizan a quien las mira. Y también como aquellos los nuevos relojes tienen nombres: Sixties Iconic Forest, Sixties Iconic Ocean, Sixties Iconic Graphite, Sixties Iconic Tangerine y Sixties Iconic Fire.  La esfera presenta dos  registros: a las 3 el pequeño segundero y a las 9 los 30 minutos del cronógrafo. Es la disposición más bonita para un cronógrafo, para mi gusto.

La esfera, de 35,5 mm, está realizada en la fábrica de diales de Pforzheim que la empresa adquirió hace ahora 11 años, aunque llevaba trabajando con ella muchos más años. El esmerado proceso de fabricación quedó descrito en mi artículo sobre la manufactura de Glashütte Original que puedes leer aquí (y la segunda parte, aquí). Al estar la esfera curvada en los extremos, obliga a que la trotadora del cronógrafo y la manecilla de los minutos estén curvadas en la punta, lo que le da un toque deliciosamente vintage.

Dentro se mueve el calibre automático de manufactura 39-34, cuyo volante oscila a 4 hercios y tiene 40 horas de reserva de marcha. Como siempre en Glashütte Original el movimiento tiene una platina de tres cuartos, además de regulación por cuello de cisne, y es visible a través del zafiro posterior.

Los Glashütte Original se han presentado en Nueva York en primicia, lo que habla de la importancia de ese mercado para la casa. El precio que se ha comunicado está, por tanto, en dólares. Es una edición limitada a 25 unidades por color con un precio unitario de 9.700 dólares, que son, a cambio de hoy, un poquito más de 9.000 euros. Esperemos que en el cada vez más cercano Bselworld pueda probármelos y traer las fotos correspondientes. Más información en GlashütteOriginal.com.



Pre-Baselworld 2017: Longines Flagship Heritage 60th Anniversary

Ya sabemos que Longines tiene más fondo de armario que el de Narnia y por tanto  siempre tiene algún aniversario que celebrar. Tampoco sorprende que cada reedición que lanza la marca alada sea un éxito. También lo va a ser este Longines Flagship Heritage 60th Anniversary, que será presentado oficialmente en Baselworld 2017, con un buen precio como siempre.

 

Leyendo el nombre Longines Flagship Heritage 60th Anniversary en la portada y por poco perspicaz que se sea es fácil averiguar que la fecha de lanzamiento del Flagship fue en 1957. Ahora nos parece un reloj absolutamente de la época (de ahí su atractivo), y es verdad. Por eso, porque nació en una época en que la gran mayoría de los relojes era así, Longines tuvo que distinguirlo de alguna forma, especialmente si iba a llamar al nuevo modelo “Buque Insignia”. Y realmente se distinguía de los demás relojes: era un cronómetro antimagnético, con espiral irrompible y protección antigolpes. Todo ello en una caja de 35 mm, como era habitual entonces.  Su avanzada tecnología quedaba remarcada por el grabado de la nave almirante en la trasera del reloj.

Modelo de 1958. Fotos de Wristchronology.com

Desde entonces el reloj ha permanecido entre las colecciones de la marca, si bien es verdad que no es la más profusa. El nuevo Longines Flagship Heritage 60th Anniversary viene a compensar esa deficiencia con tres modelos que son vivo espíritu vintage. No es nada nuevo, por otro lado: ya lo hizo en 2014 con los Longines Conquest Heritage que vimos en vídeo aquí.

El Longines Flagship Heritage 60th Anniversary ha actualizado su medida, pasando a un diámetro de 38,5 mm. El tamaño es perfecto porque se adapta mejor a las muñecas de ahora pero sin ser tan grande como para desvirtuar su inspiración retro. Se presenta en acero, oro rosa y oro amarillo. Ya sabemos que desde 2015 las marcas están tratando de volver a introducir el oro blanco y quitarle su estigma de “reloj-hortera-para-presumir”, pero no es menos cierto que, connotaciones aparte, es un metal que siempre ha tenido predicamento entre los usuarios. Y además es históricamente ajustado.

Versión de oro amarillo

La esfera, que al parecer fue elegida por la embajadora de la marca Kate Winslet de un modelo que había en Longines, luce perfectamente clásica. Incluso el uso del calibre L609 (el nombre Longines del ETA 2895/2) queda bien porque, aunque el segundero queda muy al centro del reloj, en realidad lo mismo ocurría en el modelo original. Eso sí, ahora es automático, no manual, y funciona a 4 hercios con una reserva de marcha de 42 horas. La esfera tiene un círculo central finamente graneado y rodeado de una franja satinada, muy elegante. Los índices son facetados con forma de diamante, mientras que en las manecillas Dauphine Longines ha introducido una pequeña tira de SuperLuminova, justo en el vértice de las dos caras de las agujas. Un gran detalle.

Versión de oro rosa

Aunque la marca no nos ha enviado fotos de la trasera, sí nos ha confirmado que las tres versiones del Longines Flagship Heritage 60th Anniversary volverán a tener el grabado de la carabela del almirante, como no podía ser de otro modo. Los relojes se lanzan en edición limitada: tanto la de oro rosa como la de oro amarillo serán sólo 60 unidades, mientras que  la versión con caja de acero tendrá una tirada de 1.957 piezas. Esto ayudará a disminuir la angustia de las tiendas, que a menudo tienen que negar unidades porque no hay suficientes. El precio de la versión de acero es de 1.760 euros;  para las otras dos versiones hay que esperar a Baselworld. Más información en Longines.es.

Versión en acero

 



Pre-Baselworld 2017: Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer

Este año se celebra el 60 aniversario de la Santísima Trinidad de Omega: el Railroad, el Seamaster y el Speedmaster y, como se dice vulgarmente, nos vamos a hinchar. No es que yo me queje, desde luego, porque mucho de algo bueno nunca es malo. Como aperitivo tenemos este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer. No está nada mal para empezar, ¿verdad?

 

La verdad es que en este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer se reúne un compendio de todo lo que significa Speedmaster a lo largo de su historia. Los acentos naranjas es lo primero que atrae la mirada, y le da un toque de reloj de carreras. Esto no es nada ajeno al modelo porque recordemos que el Speedmaster nació como un reloj para pilotos; pero de coches, no de cohetes. Fue después que la NASA compró uno para sus pruebas espaciales. El naranja se ve en las manecillas, los puntos sobre los índices y en la palabra Tachymètre (que en Omega a veces va con acento y otras no), además de en la correa. El bisel es de cerámica y la leyenda de “Liquidmetal”, la mezcla de cerámica y metal creada por Omega que garantiza durabilidad sin pérdida de brillo o color.

Otro de los elementos que llaman la atención del Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer son las subdivisiones de los minutos y segundos entre los índices múltiplos de 5, con una configuración muy particular que sirve tanto para saber el minuto como los segundos del cronógrafo. Toma su forma del Speedmaster Mark II de 1969, la primera versión del Speedmaster tras haberse sumado a la tripulación espacial. Fue reeditado en 2014 (lo vimos en vídeo aquí), y en 2016 salió otra versión tanto o más atractiva para las Olimpiadas de Río -que también vimos en vídeo en esta entrada-.

La caja tiene 44,25 mm de diámetro y está realizada en acero. Al contrario que el Moonwatch original, este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer incorpora un cristal de zafiro y no de Hesalite. Para mejorar la lectura los dos registros han aumentado de tamaño, mientras que las manecillas y los índices de oro blanco están impregnados de SuperLuminova. El Speedmaster tiene una lectura fantástica en la oscuridad, y seguro que en este modelo también.

Por dentro se mueve el calibre coaxial 9900, presentado el año pasado en Baselworld y que fue el primer cronógrafo de Omega con la certificación METAS -de la que hemos hablado extensamente, por ejemplo aquí-. El 9900 funciona a 28800 alternacias a la hora y goza de 60 horas de reserva de marcha. Además con la certificación METAS se asegura una variación de 0/+5 segundos al día, además de resistir campos magnéticos de hasta 15.000 gauss. El módulo de cronógrafo integra rueda de pilares y embrague vertical. Un señor calibre, vaya. Lo que no sabemos es si el reloj se podrá ver a través de un zafiro posterior, aunque imagino que sí porque -salvo que esté equivocado- todos los relojes que hemos visto con la nueva certificación traían un cristal de zafiro en el reverso.

Todavía no se sabe el precio de este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer, pero estoy seguro que va a ser uno de los más deseados de la nueva colección. Más información en Omega.es.

 



Pre-Baselworld 2017: Breguet Tradition Dame 7038

No ha empezado el primer salón del año, el SIHH, y ya tenemos la primera novedad del siguiente, Baselworld 2017, que tendrá lugar en marzo. Ha abierto el baile este Breguet Tradition Dame 7038, lo que es insual -y a la vez se agradece- porque por una vez es un reloj de mujer. Pero no uno cualquiera, sino una verdadera pieza de alta relojería.

 

En realidad el Breguet Tradition Dame 7038 se presentó en Baselworld 2016 con el modelo de aquí arriba. Si el año pasado el reloj estaba realizado en oro blanco este año lo veremos en oro rosa, y con la misma configuración: diámetro de 37 mm, bisel con 68 diamantes engastados, carrura acanalada y corona con rubí engastado. Bajo el cristal de zafiro nos encontramos, a las 12 horas, la esfera horaria realizada en nácar blanco natural decorada con uno de esos preciosos guillochés en los Breguet es único. Sobre ella se deslizan las manecillas horarias Breguet con forma de pomme évidée (es decir, manzana hueca). A las 10 horas aparece la aguja retrógrada del pequeño segundero.

En la segunda mitad de la circunferencia del Breguet Tradition Dame 7038 nos encontramos con una disposición arquitectónicamente muy atractiva: un rosetón central grabado a mano que se superpone al barrilete y, a ambos lados, casi simétricos, dos puentes Carlos X que sostienen uno de los engranajes y el órgano regulador. Por cierto que tanto el espiral (Breguet, por supuesto) como el escape de áncora están realizados en silicio, lo que significa que el calibre es antimagnético y no necesita lubricación, por lo que los tiempos entre los que hay que visitar el servicio técnico se alargan. Más aún: el volante está ajustado en 6 posiciones, como los cronómetros. Por último, la reserva de marcha es de 50 horas, lo que significa que el reloj se puede dejar el fin de semana y encontrárselo el lunes en estado de revista.

Todo se aloja sobre una platina de oro rosa “escarchada” preciosa, y todos los acabados son impecables, como siempre en Breguet. En definitiva este Breguet Tradition Dame 7038 es una auténtica pieza de la mejor relojería pero con un toque femenino evidente y muy elegante. El precio todavía no se ha confirmado, pero si la versión anterior costaba 38.200 euros es de esperar que el precio de esta versión sea el mismo o incluso algo menos, ya que el oro rosa es más barato que el oro blanco (porque éste tiene platino en su composición). Más información en Breguet.es.