Icono del sitio Horas y Minutos

Bremont y la manufactura que no es

Bremont Wright Flyer Acero

Bremont Wright Flyer Acero

Ocurre de vez en cuando que el gran órgano regulador de la relojería, el público, que es de suyo tranquilo -pero severo- pone en la picota a una marca porque cree que ha incumplido la principal regla que mueve este mercado: la honestidad. Eso es exactamente lo que ha pasado con la casa relojera inglesa Bremont.

El affair TAG Heuer

Calibre 1887 de TAG Heuer

En 2009 TAG lanzó su calibre 1887 afirmando que era su quinto calibre «in-house» o de manufactura. Como los verdaderos expertos en relojería no están todos trabajando para las marcas sino que pueblan los muchos sitios sobre relojería que hay en la web, inmediatamente saltaron las alarmas: el 1887 era un movimiento Seiko modificado. Tal fue el escándalo que al final la marca tuvo que emitir un comunicado -e incluso responder oficialmente en los foros- en el que admitía la verdad, aduciendo que, aunque era en efecto Seiko, se había modificado profundamente para adaptarse a las especificaciones de TAG. Y es verdad, pero claro, eso no es lo que se conoce como movimiento de manufactura. Un movimiento in-house tiene que estar diseñado y construido totalmente en la casa; no vale partir de algo ya existente.

El 1887 le salió a TAG enormemente caro, porque cada vez que aparece algo nuevo suyo -y en estos años ha lanzado muchos relojes muy innovadores- la primera reacción es siempre levantar una ceja. Y a día de hoy, como se puede comprobar leyendo estas líneas, sigue usándose como ejemplo de lo que no se debe hacer.

Pues hay alguno que no ha aprendido aún.

Quién es Bremont

Nick and Giles English

Inglaterra es la otra cuna de la relojería. Sin embargo, aparte de esa gran supernova que fue George Daniels y su calibre coaxial, hace muchas décadas que no había nada notable proveniente de las islas. Bremont es una marca creada por los hermanos English en 2002 (aunque el primer lanzamiento fue en 2007). Apasionados por la aviación, su producción relojera está centrada en el mundo de las alas, sobre el que crean ediciones limitadas de relojes francamente bonitos. Además siempre usan calibres cronómetro, y los someten a durísimos test de resistencia. Es decir, Bremont es una marca más que respetable.

Además los dos hermanos siempre han tenido como objetivo devolver a la vida la relojería autóctona, fabricando sus relojes en Inglaterra, formando relojeros… un horizonte más que loable. Personalmente los Bremont me gustan mucho: están bien diseñados, son muy bonitos y tienen un precio muy ajustado. En España los acaba de empezar a distribuir The Watch Gallery, en Barcelona.

Bremont Wright Flyer gone Wrong

Detalle de la tela del avión Wright en el reverso del reloj

Bremont Wright Flyer es el nombre del nuevo reloj, lanzado a bombo y platillo por la marca, por varios motivos: incluye un trozo de tela usado en las alas del avión de los hermanos Wright que voló en 1903, encapsulado en una caja de zafiro. Es la primera vez que se usa el material (salvo un trozo que voló a la luna en el Apolo II) y el reloj, tachán tachán, incluye el primer calibre de manufactura de Bremont. Diseñado y construido en el Reino Unido, decían literalmente. Como es normal se hizo una gran presentación y una enorme cobertura mediática porque cualquier cosa que se hace fuera del absorbente ecosistema suizo, especialmente cuando viene de una empresa pequeña, es considerado una proeza.

¿Todos felices? Pues no.

Al poco tiempo se empezó a decir que no, que eso no era manufactura. Que era un movimiento de La Joux Perret; que de hecho ese movimiento ya se estaba usando por Arnold & Son; que los relojes de A&S son unos cuantos miles de euros más baratos. Se empiezan a ver fotos de los dos calibres uno al lado del otro.

Bremont Wright Flyer -calibre BW-01 junto al La Joux-Perret 6091

La ola creció de tal manera que la marca tenía que hacer o decir algo. Y eso hizo, para meter la pata una vez más: en un vídeo grabado para Hodinkee.com Nick English no se le ocurrió otra cosa que decir, en primer lugar, lo mismo que TAG: es un movimiento en el que se ha invertido muchas horas, mucha ilusión, mucho trabajo, que se ha modificado mucho y que por tanto ellos lo consideran de manufactura.   Y acaba diciendo que «realmente no sabíamos el significado del concepto manufactura». Francamente, no se puede hacer peor. Es verdad que al final reconoce que es una gran metedura de pata (diciéndolo fino), pero aún así el daño ya estaba hecho, y remachado por el propio Nick. Encima el reloj cuesta entre 20.000 euros la versión en acero a los 30 y pico de la versión en oro (rosa o blanco).

Bremont Wright Flyer oro blanco

Por lo demás es, una vez más, un reloj precioso. La esfera retro tiene unos numerales bien realizados y unas agujas fantásticas, que siguen manteniendo el aire vintage pero sin ser las típicas de los relojes de aviación del primer cuarto del siglo XX. El pequeño segundero resalta pero no impone. Y el rotor está perfectamente trabajado para estar mirándolo todo el tiempo.

Bremont Wright Flyer – reverso

¿Qué falta le hacía a Bremont dar un resbalón de este calibre (nunca mejor dicho)? ¿Realmente pensaban que se iban a escapar del ojo escrutador de internet? Cuando en 2015 -según sus propias declaraciones- saquen su movimiento realmente de manufactura, ¿cómo lo van a anunciar?

Vamos a ver cómo afecta este siniestro a la marca, pero no lo van a tener nada fácil. Cría mala fama y échate a morir, dice el dicho. Estaremos atentos.

 

 

Salir de la versión móvil