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Pre-SIHH 2016 Montblanc: nuevos modelos y precios

Pre-SIHH-2016-Montblanc

Quedan exactamente dos semanas para que se abran las puertas del renovado SIHH 2016 y tenemos más novedades, esta vez de Montblanc, que sigue aumentando su colección con piezas muy interesantes.

TIMEWALKER EXOTOURBILLON MINUTE CHRONOGRAPH LE 100

He repetido unas cuantas veces que desde que llegó Jérôme Lambert a la dirección de Montblanc ha creado un revuelo notable al ofrecer una gama renovada muy atractiva y a unos precios realmente tentadores. Basta visitar el micrositio que le tengo dedicado (está aquí) para ver sólo una pequeña parte de lo que ofrece.

Pues bien, el año pasado una de las creaciones más llamativas y exitosas fue su Exotourbillon. Desarrollado en la manufactura de Minerva en Villeret e incorporado en el reloj pensado en Le Locle (en este artículo explico las dos manufacturas de Montblanc), el resultado tuvo dos vertientes: por un lado la edición especial Vasco da Gama (analizado en vídeo aquí)  y por otro una edición más clásica llamada Heritage ExoTourbillon Minute Chronograph (y que también analicé en vídeo). 

 

Por su parte la colección deportiva de la casa, el TimeWalker gozó de un nuevo impulso al lanzar la E-Strap (que también expliqué en vídeo). Pues bien, ahora se unen ambas creaciones para dar a luz a uno reloj muy atrayente: el Timewalker ExoTourbillon Minute Chronograph LE 100 (lo sé, demasiado largo).  El resultado de mezclar el espíritu deportivo del Timewalker con la complicación más emblemática de la relojería tradicional es francamente excitante.

La caja sigue siendo absolutamente Timewalker, con sus poderosas asas huecas y sujetas por tornillos con el emblema de Montblanc. Está realizado en titanio satinado y fibra de carbono, una buena idea para aligerar peso. En realidad es la caja del muy especial Timewalker Chronograph 100 (que se puede ver aquí) que ahora se viste con otro contenido con más proyección comercial  pero conservando sus rasgos, fundamentalmente el contraste entre el negro y el rojo.  Es un reloj grande, pero en absoluto exagerado: 44 mm de diámetro y 16,27 mm de altura. Un tamaño amplio para poder acoger tanta delicia relojera.

La parte superior de la esfera retiene los rasgos de los Timewalker, en particular la caligrafía de los numerales y las agujas luminiscentes y la forma de lanza. Como el papel protagonista lo tiene el cronógrafo la esfera horaria reduce su tamaño, pero no su legibilidad. Y además añade una fecha interior, porque este deportista tiene todas las intenciones de ser también reloj de vestir, si bien no a la antigua usanza.

El dinamismo del negro y el rojo animan también las semiesferas del cronógrafo, con sus manecillas de doble indicación. Un escalón más abajo -literalmente- está el precioso tourbillon externo, que además se puede detener para fijar la hora correctamente; de ahí la pequeña aguja roja.

Al igual que sus hermanos de complicación este Timewalker es un cronógrafo monopulsador, y se ve: a las 8 aparece el accionador con una presencia tan contundente como el resto del reloj (incluida la gran corona).

Para rematar la jugada, el precio: 39.900 € Muuuuy por debajo de lo que costaría una complicación así en cualquier otra manufactura. Imbatible.

Aquí están todos los datos del reloj.

HERITAGE CHRONOMÉTRIE COLLECTION TWINCOUNTER DATE

Leí en algún lado que algo así como el 90% de los relojes que se venden son tres agujas o tres agujas y fecha. Esos son muchos millones de relojes «sencillos» vendidos cada año, lo que en realidad habla de lo tradicionales que son nuestros gustos relojeros. Quizá también habla de por qué los smart watch tienen tan poco predicamento, pero no voy a entrar en eso ahora.

Minerva Pythagore

Los relojes de vestir son por antonomasia los más sencillos, y hay incluso debates de si deberían tener una ventana de fecha que rompe la estética de la esfera. Basándose en la estética de los Pythagore creados por Minerva Montblanc lanzó su colección Heritage Chronométrie como base para crear sus relojes de vestir; por ejemplo éste  o este de aquí abajo, donde se aprecia muy bien de dónde vienen los numerales usados por Montblanc últimamente.

Heritage Chronométrie Automatic

Y ahora resuelve el problema de la fecha incorporándola en una subesfera que hace espejo con la del pequeño segundero, ubicado a las 9, creando un conjunto equilibrado y sugestivo.

La caja de acero pulido tiene unas dimensiones perfectas: 40 mm de diámetro por 9,85 mm de altura, un tamaño perfecto para vestir. La esfera es plateada y con decoración rayos de sol sobre la que contrastan los númerales, índices y manecillas chapados en oro rojo, animando el dial en conjunción con las manecillas azuladas de las subesferas. La diferencia es notable. El Automatic era demasiado neutro; el Twincounter Date tiene los suficientes puntos de atención como para, sin ser nada nuevo, resultar seductor cada vez que se mira.

Por cierto que la manecilla de la fecha ya la habíamos visto en un modelo presentado en otoño, el 1858 Chronograph Tachymeter que analicé a fondo en este artículo.

Dentro sigue llevando un calibre Sellita SW200, pero está modificado por Montblanc y sobre él ha añadido su propia complicación. Por eso entra dentro de la colección Heritage Chronométrie y por eso pasa el test de 500 horas, lo que es una verdadera garantía de excelencia.

Además la diferencia de precio, para lo mucho más que se obtiene, es insignificante: el Automatic cuesta 2.540 € mientras que el Twincounter Date vale 2.790 €. Yo no lo dudaría. Pero si aún tienes dudas, esta es su Ficha Técnica Completa.

HERITAGE CHRONOMÉTRIE CHRONOGRAPH QUANTIÈME ANNUEL

 

Si antes decíamos que la gran mayoría de los relojes tiene fecha, ahora añado que la complicación más usada en relojes -y más infrautilizada por sus dueños- es el cronógrafo. Así que si unimos una súperfecha con el favorito de todos, el cronógrafo, y lo metemos en un reloj de la colección Heritage Chronométrie el resultado es, una vez más un guardatiempos muy a tener en cuenta por su calidad, sus complicaciones y su precio.

Cuando miras el reloj te recuerda mucho a un calendario perpetuo, por ejemplo el maravilolso Heritage Spirit Perpetual Calendar Sapphire que presenté en este artículoPero en realidad este reloj está un escalón por debajo porque es un calendario anual; es decir, que necesita un ajusto cada final de febrero. A cambio de esa «carencia» incluye un cronógrafo cuyos elementos, sin contar la trotadora central, se integran en las subesferas del calendario. Así, a las 6 horas aparecen los días de la semana y el contador de 12 horas, mientras que a las 9 vemos el contador de 30 minutos y los meses. Justo debajo del único arábigo de la esfera, el 12, tenemos el pequeño segundero y la fecha en un solo círculo. Por último a las 3 aparece unas fases lunares y edad de la Luna muy bonita.

Una vez más el calibre es un Sellita (el SW 300) al que se le ha añadido una complicación propia y se ha alojado en una caja de 42 mm de diámetro y casi 14 de altura, aunque el bisel pulido y las asas también pulidas y curvadas -tomadas del Pythagore– reduce la sensación visual de tamaño. Aunque las imágenes son de un reloj de oro rojo, también hay una versión en acero. Ambas añaden una correa realizada en la Pelleteria Montblanc de Florencia.

Los precios del Heritage Chronométrie Chronograph Quantième Annuel, tal como se reflejan en su Ficha Técnica, hacen salivar una vez más: 9.500 euros la versión de acero y 18.900 la de oro rojo.

En un par de semanas los tendré en la mano. ¡Qué ganas!

 

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