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Nuevo Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza

Si hay un sitio que se relacione en nuestras cabezas con el verano más «cool» ese es sin duda Ibiza. Si a eso le unimos el alto poder adquisitivo del turismo que puebla la isla, no es de extrañar el lanzamiento de este Nuevo Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph «Ibiza».

Antes que nada debo confesar que nombres como Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza me sacan la cadena, la verdad. Cosas como «Classic Fusion AeroFusion» en vez de empatía hacia la pieza me producen más bien «Con Fusión», sobre todo  cuando tengo que acordarme del nombre. Pero en fin, ya sabemos que es parte de la idiosincrasia de la industria relojera suiza: si un reloj no tiene más de tres palabras en su denominación parece que no es bueno.

Si pasamos por encima ese detalle, la verdad es que el Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza está muy bien. Por supuesto no hay novedades en cuanto a la forma externa del reloj: tiene 45 mm de diámetro y 13,40 mm de altura. La altura es notable y lo mismo la anchura, pero (como ya vimos con el Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Black Magic) los Hublot se llevan bien porque están bien equilibrados. No parecen tan grandes.

El material utilizado es la cerámica, satinada y pulida, tanto en la carrura como en el bisel. En este caso el color es azul, que le va perfecto para hacer juego con la Isla Pitiusa.  Sorprende cómo, siendo el mismo azul, al satinarlo cambia el color, creando un contraste muy sugerente que se acentúa con el borde exterior de la esfera. Por contraste los pulsadores y la corona son negros, pero también de cerámica. Negro -aunque de resina de compuesta- es el perfil bajo el bisel, que le da la forma de portilla al reloj (Hublot significa portilla).

El otro cambio está en la esfera. Por supuesto está esqueletada, como todos los Aerofusion. Pero Hublot ha aprovechado el pequeño segundero a las 3 horas para convertirlo en el símbolo de la paz. Recordemos que Ibiza comenzó siendo un refugio de hippies de los auténticos, y de los que ya quedan pocos. Es una buena idea porque  identifica y singulariza el reloj, y queda muy bien.  El resto de los elementos de la esfera son los ya conocidos en esta colección.

Los puentes del esqueleto están satinados, y el círculo de fecha también es visible y esqueletado. Tantos elementos hacen de la esfera una centro de actividades bastante ajetreado. Los índices facetados y las agujas de bastón, también facetadas, están rodiadas, lo que les hace salir airosos (y legibles) la mayoría de las veces, pero es verdad que necesitan poder reflejar la luz para que la hora se vea correctamente.

En la parte de atrás del Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza se ha utilizado el famoso » I Love Ibiza» para incluirse así misma. La mezcla del blanco y azul le da justo el tono marino que necesitaba la inscripción. Eso sí, la patria es la patria, así que la fuente usada es la Helvética y no la Cooper Blackque es con la más comúnmente se conoce el lema.

La inscripción queda por encima del calibre HUB 1155, que es la personalización por Hublot del ETA 2894-2. El movimiento es un viejo conocido de la relojería y con un excelente funcionamiento más que comprobado. Late a 4 hercios y tiene una discreta reserva de marcha de 42 horas. Está decorado con perlado y acaracolado de pletinas y puentes. Al rotor calado le queda muy bien el nombre de la marca.

Ya he dicho antes que el reloj se lleva muy bien y es muy atractivo. Le pega a Ibiza, diría yo, como perfecto complemento del verano, el Lounge y todas esas cosas que nos sugiere Eivissa. El Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza es una edición limitada a 50 unidades que será vendida en exclusiva por Rabat Viñets (ubicada en la isla, claro). Su precio es de 19.150 euros y ya está disponible.  Qué bien que las marcas lancen relojes que homenajean a España. A ver si vemos más. Más información en Hublot.es.

 

 

 

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