Qué difícil es crear un reloj que sea reconocible a primera vista pero no escandaloso, deseable por un amplio espectro de potenciales clientes, que tenga carácter pero sepa ser discreto también y que además aporte argumentos de pura relojería. Los Bulgari Octo Finissimo Automatic Sandblasted son la última propuesta de de la casa italiana dentro de la divisón Octo de su manufactura, y de nuevo consigue elevar el deseo por ellos de manera exponencial.
Desde que los Octos fueron presentados en 2012 llamaron notablemente la atención por sus formas. Hay que decir en primer lugar que, aunque se dice a menudo que es un diseño creado por el recordado Gerald Genta, en realidad NO es así. Es un diseño desarrollado al 100% por Bulgari, tal como me confirmó Fabrizio Buonamassa, Director del Centro de Diseño de la marca durante la presentación en Madrid del Octo Finissimo Tourbillon Squelette.
Y la verdad es que Bulgari ahora mismo no tiene que demostrar nada, porque en el poco tiempo que lleva actuando como manufactura ha conseguido unos cuantos hitos que están sólo en los mejores sueños de marcas con tan pocos años como ellos. El Octo apareció en 2012 y desde entonces no ha parado de romper récords: tourbillon más delgado, reloj automático más delgado, y el repetidor de minutos más delgado. Por último, este año en Baselworld ha presentado el Octo Finissimo Tourbillon Automatic, que es el reloj automático más delgado, el tourbillon más delgado y el reloj automático con tourbillon más delgado. Por supuesto todos estos logros se ha gestado dentro de la casa, y todo dentro de un período de tiempo de 6 años. Y todos los relojes son modelos comerciales, comprables, no prototipos. Si esto no es digno de alabanza no sé qué es.
Pero claro, se puede hacer todo esto y que se quede en algo de cara a la galería, como meros ejercicios de estilo y de ingeniería. Que son sin duda encomiables, pero que si al final no son aceptados y deseados por los compradores acaban por ser sólo eso, un punto en el tiempo. Pero es que tampoco es así. Estos Bulgari Octo Finissimo Automatic Sandblasted, como todos los Octos, fueron una de las sensaciones del año, como ya dije en mi vídeo resumen de Baselworld 2018. Se han lanzado en acero, oro rosa y titanio, pero son sin duda alguna los dos primeros los que se llevan toda la gloria.
El titanio tiene mucho mérito en sí mismo, pero es que tiene dos hermanos que le hacen demasiada sombra, creo yo.
Pero lo sorprendente es que tan solo tiene 5,15 mm de altura, lo que lo convierte en una hoja de papel en la muñeca. En ese grosor Bulgari ha encajado el calibre BVL 138 Finissimo, que por su parte tiene sólo 2,23 mm de altura. Y en esa altura ha encajado un barrilete que proporciona 60 horas de reserva de marcha (pero que no se ve porque queda debajo de un puente), un volante que oscila a 21.600 alternancias a la hora y un microrrotor de platino. Y además lo ha decorado con Côtes de Genéve, bordes achaflanados y perlado.
Cuando los vi en Basilea el modelo que más me llamó la atención fue el de oro, pero ahora que los he podido tener conmigo, la verdad es la versión de acero la que me tiene enamoradito. Me parece que tiene una luz, un porte y una viveza absolutamente extraordinaria. Creo que ahora mismo sería mi elección. En realidad si pudiera tendría los dos, pero mi reloj de diario sería sin duda la versión de acero.
Los Bulgari Octo Finissimo Automatic Sandblasted ya están disponibles y tienen un precio de 42.900 euros para la versión de oro y de 12.500 euros la de acero. La versión de titanio tiene un precio algo mayor: 13.900 euros. Hay más información en Bulgari.es.