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Omega Seamaster 300M Cerámica y Titanio: fotos en vivo y precio

Omega Seamaster 300M Cerámica y Titanio

Ya sabemos que en Baselworld 2018 Omega mostró una nueva versión del Seamaster 300M, que es uno de los relojes más reverenciados por los seguidores de la marca y uno de los más vendidos de la casa. A ello ha contribuido, sin duda alguna, su unión casi indeleble a la figura de James Bond desde 1994. De hecho así es como se le llama a menudo: «el reloj de James Bond». Aquí en Horas y Minutos lo presenté en vídeo y con 30 fotos y, a fecha de hoy, el vídeo lleva más de 20.600 visualizaciones. Es un reloj que lo tiene todo para triunfar: es de buceo -una de las categorías relojeras más populares- tiene una estampa absolutamente personal y, sobre todo, tiene una calidad que no tiene rival en el mercado. Ahora la gran casa de Biel presenta una nueva versión del reloj que seguro que se va a convertir en una de las más buscadas: el Omega Seamaster 300M Cerámica y Titanio.

Y creo que lo va a ser porque tiene una presencia espectacular. Y aunque parezca extraño es espectacular porque es la más discreta, ya que carece de color: sólo tiene blanco, negro y gris. Y encima es más grande que la versión estándar, ya que en vez de los 42 mm de diámetro de los demás modelos éste ha crecido hasta los 43,5 mm, sin que la altura haya variado significativamente. Aún así ¡qué bien queda en la muñeca! Y además sus materiales son únicos en la colección.

UN BUCEADOR DE ESMOQUIN

En efecto, este Omega Seamaster 300M tiene una carrura de cerámica negra satinada en horizontal. Sin embargo el bisel, corona y válvula de helio están realizadas en titanio, lo que crea un contraste visual muy acertado y que nos recuerda que el reloj no quiere ser un reloj de vestir sino un un reloj de buceo elegante. ¿Hay alguien a quien no le parecería adecuado ver a James Bond con su esmoquin y este reloj en la muñeca?

A menudo oigo decir que el reloj estaría mejor sin la válvula de helio, pero es que esa válvula es parte de la personalidad del reloj (junto con las manecillas), y entiendo además que la manufactura no quiere dejar de señalar que los Omega Seamaster 300M son relojes profesionales, como bien dice su nombre. Y quien lo compra le gusta saber que se puede meter con él en aguas profundas con total confianza. Incluso si su inmersión más arriesgada ocurre sólo cuando entra en el archivo de su empresa a buscar algún documento antiguo.

Al igual que sus hermanos de colección, el reloj integra un bisel de cerámica para que permanezca inalterado por mucho que pase el tiempo. Las inserciones son de esmalte por ese mismo objetivo. Además el esmalte está en un nivel levemente inferior a la superficie del bisel para que está más protegido.

CUESTIÓN DE EQUILIBRIO

Pero es en la esfera donde se produce el gran cambio: no lleva fecha. Esto, como siempre, generará polémica. Unos dirán que el reloj está incompleto porque no la lleva; otros muchos dirán (diremos) que así queda mejor porque la esfera está perfectamente equilibrada. La nueva versión del Seamaster 300M ganó mucho al trasladarse a las 6 horas, precisamente en aras de tener una faz bien balanceada. Pero al hacerlo obliga a recortar el índice de las 6 y las ondas de la esfera. Y, de paso, en la versión con esfera gris su lectura no es fácil.

Por el contrario, al quitar la esfera todos los elementos recuperan su integridad, lo que inmediatamente embellece el conjunto. Pero que conste que también entiendo la otra parte: si el reloj es un instrumento, quiero que sea lo más útil posible, y la fecha se consulta muchas veces.

Al igual que en la versión bicolor, las ondas del Omega Seamaster 300M Cerámica y Titanio no son el resultado de un corte en la esfera, sino al contrario: están realizadas en «relieve positivo», lo que quiere decir que se ha quitado material de la esfera para que las ondas resalten. Las manecillas mantienen su forma habitual, y el reborde de los índices presenta un sutil cepillado. Y, por supuesto, el tratamiento con Super-LumiNova es impecable.

UN CALIBRE GARANTIZADO

Tampoco hay sorpresas en el interior del reloj: es un Master Chronometer, lo que significa la máxima competencia técnica porque cada unidad ha pasado por el control más exigente del mercado, controlado por el laboratorio METAS. Estas son las pruebas a las que se somete el calibre 8806 y el reloj en su conjunto:

Gracias al zafiro posterior podemos disfrutar de su decoración. Y gracias al Naidad Lock los textos de la cubierta trasera siempre están bien alineados, lo que me da un placer especial.

Decía al principio que este Omega Seamaster 300M Cerámica y Titanio resultaba espectacular, y puesto aún más. Cae como una seda sobre la muñeca, no se nota su mayor tamaño y la ligereza de sus materiales hace que llevarlo sea un placer. A ello contribuye no poco su correa de caucho, de tacto excelente. Y además tiene una garantía de 5 años. El precio del reloj es de 7.600 euros, y ya está disponible en las boutiques de la marca y en los distribuidores. Más información en Omega.es.

 

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