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MB&F T-Rex. Arte jurásico relojero en la mesa

MB&F T-Rex rojo

Es la 11ª colaboración de MB&F con el exquisito fabricante de relojes de mesa L’Épée. En su momento vimos en vídeo el robot Melchior; este mismo año presentamos Medusa, el reloj inspirado en los cnidarios, esas criaturas primordiales -y urticantes-. Ahora el mundo animal ha salido del agua para convertirse en un depredador prehistórico. Presentamos el nuevo MB&F T-Rex.

Digamos en primer lugar que T-Rex es la abreviación comúnmente utilizada en inglés para referirse al Tiranosaurius-Rex. Y añadamos después que en realidad ese carnosaurio vivió en el Cretácico, no en el Jurásico. Pero la influencia de la película de Spielberg Jurassic Park ha sido y es tan grande que ahora nadie dudamos que el afable dinosaurio es unos cuantos millones de años más antiguos de lo que en realidad es. ¿No dicen que la pantalla envejece? Pues eso. El MB&F T-Rex fue diseñado alalimón entre Maximiliam Busser y Maximilian Maertens. Según dijo Maertens, «Sencillamente tenía la idea de hacer algo con dinosaurios, y Max (Büsser) estaba muy interesado en aquel momento por los diseños biomecánicos, así que aunamos estas dos fuentes de inspiración en torno a la pequeña escultura de su escritorio y nos lanzamos al paso siguiente». Se refiere a una extraña decoración navideña de Busser: una bola del árbol con patas de pollo.

T-Rex se ha creado tomando como modelo el esqueleto real de un tiranosaurio rex. Maertens estudió imágenes escaneadas en 3D de fósiles de dinosaurios para inyectar autenticidad en las proporciones de las patas de T-Rex y en su posición. En el proceso de diseño de T-Rex, Maertens incluso ideó la historia que explicaría cómo la pieza alcanza el equilibrio perfecto entre elementos visuales mecánicos y orgánicos. «La historia empieza con las ideas que me surgieron a partir de los proyectos pasados de MB&F, siendo el proyecto piloto su nave espacial que descubre nuevos planetas. Al final, la nave llegó tan lejos en el espacio que la única forma que tenía de volver a la Tierra era atravesando un agujero negro, pero este distorsionó el tiempo enviándola de vuelta al tiempo de los dinosaurios, por lo que la nave espacial se fundió con un huevo de dinosaurio en eclosión. El remanente de la nave se aprecia en el cuerpo del reloj y en su movimiento, el dinosaurio se manifiesta en las patas, e incluso el agujero negro forma parte del diseño, a través de la esfera que se curva interiormente hacia el centro, donde se origina el tiempo». Boom.

CUERPO Y ALMA

El MB&F T-Rex obtiene su energía de un movimiento de 138 componentes, diseñado y producido en interno por L’Épée 1839 y que luce los más elevados niveles de acabado tradicionales de la relojería suiza. En la parte más alta del movimiento de cuerda manual, claramente visible a través del cuerpo del reloj esqueletado que lo rodea, se encuentra el volante, que se mueve al ritmo de 2,5 Hz (18 000 A/h). La reserva de marcha de ocho días se alimenta directamente por el eje del barrilete en la parte trasera del movimiento, mientras que el ajuste de la hora se realiza por el centro de la esfera. Ambas acciones se realizan con la misma llave.

Un cristal de Murano soplado forma la esfera del reloj de T-Rex; se trata de un material con el que tanto MB&F como L’Épée 1839 se familiarizaron profundamente durante la creación de Medusa. El MB&F T-Rex se presenta en tres versiones: con esferas de cristal de Murano de color verde, azul oscuro o rojo, teñidos intensamente con sales metálicas siguiendo técnicas ancestrales de fabricación de vidrio. La figura de 30 cm de alto de T-Rex está hecha de acero inoxidable y bronce y latón tratados con paladio. Pesa unos 2 kg, distribuidos entre sus dos patas finamente esculpidas.

El MB&F T-Rex se lanza en una colección de tres colores con una tirada limitada a 100 unidades por color. El precio de venta es de 22.500 euros, a los que hay que añadir el IVA. Hay más información en MB&F.com.

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