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Seiko Presage «Sharp Edged». Fotos en vivo y precios

Ya ha demostrado Seiko que no hay pandemia que la pare, y ha estado lanzando relojes casi al mismo ritmo de otros años. Aunque en Horas y Minutos sólo he presentado los Presage Studio Ghibli por su singularidad, en realidad ha habido nuevos modelos. O, mejor dicho, ha habido nuevas variaciones de esferas. Sin embargo, estos Seiko Presage «Sharp Edged» sí son completamente nuevos, y abre una interesante vía para la posición de Seiko en el mercado.

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Cuando uno compara un Seiko Presage estándar (aquí se puede ver el Presage Mockingbird en vídeo) con estos modelos de bordes afilados, se nota claramente que se ha buscado algo completamente distinto. Respetando la idea de reloj para todos los días, pero con una deriva más deportiva. La caja recuerda a la del 44GS, pero sobre todo a la de los Seiko Presage LX que vimos en vídeo: bordes severos, facetas que terminan en ángulo recto, parte superior satinada en contraste con la lateral pulida y una carrura de formas más rectas.

El brazalete de los Seiko Presage «Sharp Edged» también recuerda a los de algunos modelos Grand Seiko (como los de este vídeo), con esas dos piezas pulidas en contraste con el satinado de los demás eslabones. También han afilado sus bordes, de manera hay una continuidad con las formas de la caja.

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El bisel está pulido, una elección clásica cuando se quiere hacer un reloj que se vaya a mover en ambientes más formales Sin duda ese ambiente le va muy bien a estos relojes, pero sin confundirse con el color de la pared de la oficina gracias a sus singulares esferas. Sin embargo el diámetro de la caja es de 39,3 mm y la altura de sólo 11,1 mm. Hasta ahora los Presage tenían 40,5 mm de diámetro y 11,8 mm de altura. Como también se ha reducido el largo -siquiera levemente- de una asa a la de enfrente, el resultado es que los Seiko Presage «Sharp Edged» son sorprendentemente comedidos en la muñeca y por tanto mucho más versátiles a la hora de gustar a más usuarios.

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Las cajas están hechas en acero con un revestimiento «superduro», como lo define Seiko. Este recubrimiento no sólo le otorga mayor protección, sino que además es más brillante que el acero normal. Eso, unido a las formas del conjunto, hace que el reloj juegue muy bien con la luz. Como se ve en la foto, el modelo SPB170J1 tiene un recubrimiento dorado. Aunque la corona no es roscada, la hermeticidad del reloj es de 100 metros, lo que refuerza su versatilidad. Y el cristal es de zafiro, al contrario que los otros Presage, lo que es muy de agradecer. Y además tiene revestimiento antirreflejos en el interior.

Como es habitual, Seiko se ha inspirado en elementos de su propia cultura para aplicarlos en sus relojes. Ese es también el caso con los Seiko Presage «Sharp Edged», que reproducen en la esfera el patrón de la Asanoha, es decir, la hoja de cáñamo. Es un símbolo que se usa desde el Período Heian, que se extendió entre los años 794 y 1185. Las formas de la Asanoha se utilizaba en ropa y simbolizaba el crecimiento fuerte y saludable (justo lo contrario que se consigue cuando se fuma, por cierto).

En estos relojes el motivo no está pintado sino estampado, lo que da textura y hace que la esfera también juegue con la luz y los reflejos. Además los índices aplicados tienen dos acabados: graneado en el frontal y pulido en los laterales. El nombre de la marca se sitúa sobre un cajeado aparte, que además está remarcado por unas líneas que a simple vista pasan desapercibidas.

La colección se presenta en cuatro colores: Aitetsu, o acero azul, Shironeri, un blanco de seda sin teñir, Tokiwa, verde de los árboles de hoja perenne, y Susutake, un bambú ahumado.

La ventana de fecha está remarcada por un borde plateado, más elegante que un simple corte en la esfera. Las manecillas también son nuevas, unas dauphine más afiladas y acabadas en una punta que va muy bien con la idea general que impulsa el diseño de los Seiko Presage «Sharp Edged».

Seiko no se ha olvidado de la lectura nocturna. Las manecillas tienen sus parte central rellena de LumiBrite y, para no perder la decoración de los índices, el material luminiscente se ha añadido a un rebaje de estos en la parte superior. Como el LumiBrite es tan potente, la lectura resulta más que adecuada.

Otra de las mejoras que introducen los Seiko Presage «Sharp Edged» sobre los demás Presage es el calibre, que pasa a ser el 6R35. Aunque también se mueve a 21.600 alternancias a la hora -y por supuesto tiene parada de segundero y cuerda manual-, la precisión está mejorada y además la reserva de marcha aumenta hasta las 70 horas. Perfecto si lo tenemos que dejar el fin de semana, porque al volver no necesitaremos ponerlo en hora. Como es costumbre, el calibre se ve a través del cristal posterior.

Como ya he dicho, los Seiko Presage «Sharp Edged» se entregan con un brazalete, salvo la versión dorada que viene con una correa de piel Cordovan de muy buena calidad y tacto. Con todas las mejoras es normal que el precio sea más alto, pero sin dispararse. Se quedan justo por debajo de los 1.000 euros: 995 euros. Sin duda se pone a competir con marcas suizas muy potentes, pero tiene muchos argumentos en su mano para plantar batalla con garantía de éxito. Veremos si Seiko amplía la gama. Más información en Seiko.es.

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