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Hermès Arceau Pocket Aaaaargh! Repetidor de minutos. Pieza única en todos los sentidos

Qué poco aparece Hermès en Horas y Minutos, con lo que me gusta la marca. Y no sólo en cuanto a relojes (con bellezas como esta, cómo no), sino en todas las cosas que hace. Pero desafortunadamente su relojería está muy poco presente en España y me cuesta conseguir piezas. Pero hay veces que, aunque vaya a ser imposible ver un reloj en vivo (como va a pasar con este Hermès Arceau Pocket Aaaaargh!), necesito presentarlo por aquí, para compartir mi admiración.

Alice Shirley ha estado creando diseños para Hermès desde 2012, y más concretamente para los pañuelos de la casa. Normalmente esos diseños se quedan en las telas, pero ha habido tres que han pasado a ser esferas de relojes, y que se están convirtiendo en una colección de onomatopeyas animales. En 2017 vimos el Slim d’Hermès Grrrrrr!

Y en 2019 vio la luz el Arceau Awoooooo!, con otra impactante -y poética- esfera.

Arceau Awooooo!

Pero sin duda este nuevo Hermès Arceau Pocket Aaaaargh! es el más llamativo de los tres, por varios motivos: en primer lugar, no es un reloj de muñeca sino de bolsillo. En segundo, la decoración nada tiene que ver con lo que estamos acostumbrados en un reloj así. Y en tercero, el calibre: nada menos que tourbillon y repetidor de minutos.

El elemento más llamativo del Hermès Arceau Pocket Aaaaargh! es la tapa frontal, decorada con un Tiranosaurius Rex y creada en un mosaico de cuero y marquetería. La mayor parte de su cabeza (es decir, las partes verde y marrón) está compuesta de mosaicos de cuero: pequeños fragmentos de cuero cortados a mano y aplicados de uno en uno manualmente, que parecen complicados y desordenados de cerca, pero tridimensionales y vívidos cuando le das distancia. La mandíbula abierta del tiranosaurio, sin embargo, está compuesta de piezas más grandes, que es marquetería de cuero: finas teselas cortadas en distintos tipos de piel de colores —previamente afinada para obtener un grosor de 0,5 mm— y yuxtapuestas sobre la base de esmalte. El toque final de esta pieza de marroquinería en miniatura es un cordón de piel de aligátor verde mate que, fijado al asa rectangular, realza el diseño en su conjunto.

Y el otro punto culminante es el ojo: un cabujón abovedado brillante hecho de esmalte cocido que atrapa la luz para crear la sensación de el que dinosaurio está vivo, y que se está asomando por un ojo de buey (como la escena en la cocina en Jurasic World). Es además visible por los dos lados de la tapa.

UN RELOJ DE ALTAS COMPLICACIONES

Dentro de la caja, que mide 43 mm de diámetro y se hace en oro blanco u oro rosa, se aloja un reloj de altas complicaciones. El calibre H1924 está fabricado por el especialista en complicaciones de Ginebra Manufacture Haute Complications (MHC). Aquí el movimiento se ha personalizado para el tema de los dinosaurios: los puentes están calados y el puente de barrilete presenta una silueta de Tyrannosaurus rex.

Los acabados están a la altura del resto del reloj: satinado vertical en los puentes, que están chapados en rodio, y cantos pulidos. En particular, el biselado de los bordes incluye dos ángulos hacia adentro alrededor del rubí de la rueda central, una floritura decorativa que debe realizarse a mano. Es un movimiento manual que se mueve a 21.600 alternancias por hora y tiene nada menos que 90 horas de reserva de marcha.

Como dice el título, el Hermès Arceau Pocket Aaaaargh! es una pieza única. En realidad dos, porque se hace en los dos oros. Su precio es de 300.000 euros, que es otra de las cosas que lo hace tan singular. Por supuesto está fuera incluso de nuestros sueños, pero se agradece que las marcas se atrevan con cosas diferentes, que es lo que mantiene la ilusión por la relojería. Y si son así de bellas, aún más. Más información en Hermes.es,

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