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Tissot amplía su exitosa colección PRX con tres nuevos cronógrafos de cuarzo que mantienen el espíritu de la colección: ofrecer un reloj deportivo, atractivo y bien construido a un precio razonable.
Y es que, aunque el PRX Chronograph automático (como éste que vimos en vivo) tiene muchos argumentos a su favor, sus dimensiones y su precio (por llevar un calibre mecánico) lo alejan bastante de la filosofía de los primeros PRX. Y eso que sigue siendo uno de los más asequibles del mercado.
El nuevo Tissot PRX Chronograph Quartz mantiene la inconfundible caja de inspiración setentera, con su brazalete integrado, pero reduce las dimensiones respecto al cronógrafo mecánico. Ahora tenemos 41 mm de diámetro y, sobre todo, una altura de 11,65 mm, frente a los 14,54 mm del automático.
La caja está fabricada en acero inoxidable 316L, incorpora cristal de zafiro y mantiene una hermeticidad de 100 metros. El brazalete integrado dispone de un práctico sistema de cambio rápido.
Las tres versiones presentan esferas con acabado cepillado vertical en azul, negro o plateado, esta última con detalles dorados. Los tres contadores se distribuyen a las 3, 6 y 9 horas, mientras que la ventana de fecha aparece a las 4. Los pulsadores rectangulares están integrados en las líneas de la caja.
Las manecillas e índices están tratados con Super-LumiNova, pero no es su característica definitoria, por así decir:
En el interior encontramos el calibre suizo de cuarzo ETA G10.212 PowerDrive, que permite medir intervalos de hasta 30 minutos con precisión de una décima de segundo. Durante el primer minuto de la medición, la manecilla de la décima de segundo está en funcionamiento. A partir de ese momento, se para (para ahorrar batería) y, cuando se detiene por completo el cronógrafo, marca la décima.
Dispone además de funciones de tiempos acumulados e intermedios, así como de indicador de fin de vida de la pila.
Naturalmente, se pierde el atractivo mecánico del cronógrafo automático, pero a cambio se gana en precisión, comodidad y, especialmente, precio.
Los tres Tissot PRX Chronograph Quartz cuestan 495 euros, una cifra que los convierte en una alternativa especialmente interesante para quienes valoran el diseño del PRX sin necesidad de un movimiento mecánico.
Más información en Tissot.com.