Icono del sitio Horas y Minutos

Nuevos Omega Constellation Gent’s Collection 41 mm. Fotos en vivo y precios

El pasado enero Omega presentó sus nuevos Constellation de 39 mm, la renovación de un reloj que hunde sus raíces en los años 50. Ahora le toca el turno a sus hermanos mayores. La nueva Omega Constellation Gent’s Collection aumenta su diámetro hasta los 41 mm para poder hacerlos más llevaderos en el mercado occidental, ya que con la medida de 30 mm se quedan un poco pequeños. Por supuesto, los rasgos distintivos permanecen, ya que son lo que los distingue del resto del mercado.

UN POCO DE HISTORIA

El Omega Constellation vio la luz en 1952 como un reloj cronómetro, y obviamente a lo largo de su vida ha ido recibiendo sucesivas actualizaciones.  Curiosamente el Constellation se llamó en Estados Unidos Globemaster, porque la denominación «Constellation» se encontró con un problema de marcas registradas. Constellation era una familia de aviones fabricados por Lockheed, uno de los tres fabricantes de aviones comerciales con motores a pistón junto con Douglas y Boeing. Hasta que no se resolvió el conflicto en 1956 el distribuidor local se vio obligado a usar otro nombre. Supongo que en el acuerdo influyó el que Lockheed iba a dejar de usarlo: el avión que lanzó en 1957 ya no se llamaba Constellation sino Starliner. Curiosamente Douglas por su parte tenía un avión de carga llamado Globemaster, pero no puso ninguna pega (o ninguna querella por infringir la patente, mejor dicho).

A fines de la década de 1960, cuando el diseño cambió drásticamente en la relojería, Omega utilizó su colección Constellation para presentar relojes de brazalete con diseños más audaces. El primer diseño de brazalete y caja integrados hizo su debut en 1969. Si bien el diseño actual de Constellation aún no se había materializado, este fue el primer paso hacia el lujo deportivo para la marca. El Omega Constellation BA 368.0847 de aquí arriba es el ejemplo perfecto de esta transición a cajas con pulseras integradas (incluso antes de que Audemars Piguet lo hiciera con el Royal Oak), se promocionó como «el «primer reloj en el mundo en estar equipado con brazalete realmente integrado con la caja, un sistema inventado en 1964 por Pierre Moinat».

Durante la década de 1970 aparecieron movimientos de cuarzo en esta colección, lo que, en cierta forma, tiene sentido, ya que el cuarzo no solo se veía como el futuro de la relojería en ese momento, sino también como la mejor solución en términos de precisión. Y era, recordemos, extraordinariamente caro.

El verdadero punto de inflexión en la historia del Constellation (y de paso la elección estética que explica el diseño actual), ocurrió en 1982 con la familia Constellation Manhattan. Todavía impulsado por movimientos de cuarzo (los primeros modelos estaban equipados con un calibre ultrafino 1422, desarrollado conjuntamente con ETA), la característica distintiva de esta colección fueron las cuatro «Garras» atornilladas que se extendían desde la caja sobre la esfera.

Las garras pulidas estaban colocadas a las 3 y 9 en punto y se convertieron en la característica distintiva del Manhattan. Estéticamente deslumbrantes, las garras también realizaban una función práctica porque sujetaban el cristal de zafiro y la junta firmemente contra la caja para garantizar la resistencia al agua.

El Omega Constellation Manhatan de 1982

Diseñado por Carol Didisheim y patentado en 1985, el Manhattan presentaba una caja en forma de tonel y se ofrecía tanto a hombres como a mujeres en oro y acero y en combinaciones de ambos metales. La parte superior de la caja redondeada estaba redondeada en ambos extremos y, como señala el experto en el Omega Constellation, Desmond Guilfoyle, en su ensayo, no había «una línea afilada en toda la caja y el brazalete, incluso los bordes posteriores de la caja están redondeados». En 1995, el diseño evolucionó nuevamente, ya que los números romanos de la esfera migraron al bisel.

Modelo de 1995

Un paso importante en la historia de Constellation ocurrió en 2015, con la introducción de la certificación Master Chronometer de Omega y el nuevo reloj Globemaster, que rindió homenaje a los primeros relojes «Pie-Pan». Aún así, el diseño original de la década de 1980 no se olvidó y, teniendo en cuenta el éxito actual de los relojes con pulseras integradas, la manufactura decidió actualizar los relojes con nuevas variantes para 2020.

OMEGA CONSTELLATION GENT’S COLLECTION 2020

Como uno se puede imaginar, esta nueva versión no altera drásticamente lo que Omega hizo a principios de este año. No hay sorpresas, ya que los aspectos genéticos de la edición de 39 mm se mantienen para esta edición de 41 mm, pero sí múltiples cambios para hacer que el reloj sea diferente y no solo de mayor diámetro.

En cuanto a la caja, tanto el diámetro como la altura son mayores (aproximadamente 1 milímetro adicional). El resto, claro, se ha mantenido, comenzando con la forma distintiva de tonel con múltiples facetas curvas. La caja conserva sus superficies cepilladas radiales y rectas, dependiendo de las áreas, así como los bonitos biseles pulidos a los lados para aportar un porte más dinámico.

La corona es cónica, como la mayoría de los relojes Omega modernos (aunque en este modelo es sorprendentemente incómoda a la hora de dar cuerda -o al menos en las unidades que me dejaron, que por otro lado son de muestra y no aptas para la venta-). Las dos caras del reloj presentan un cristal de zafiro y la resistencia al agua es de sólo 50 metros. Nadie se va a meter en el agua con ellos, pero yo habría esperado al menos 100 metros.

Las garras laterales están ejecutadas en el mismo metal que la caja, mientras que el bisel ahora está hecho de cerámica pulida, lo que agrega contraste y un toque más deportivo a la propuesta de estos Omega Constellation Gent’s Collection.

Los modelos de acero presentan un bisel con números romanos ennegrecidos. Los numerales están hechos de LiquidMetal plateado o, en el modelo de oro Sedna, azul oscuro con números romanos Ceragold dorados, por lo que coinciden con el esquema de color de la esfera.

En cuanto a las esferas, estos nuevos Constellation conservan el estilo que se introdujo con el modelo de 39 mm. Esto significa unas manecillas nuevas, con un perfil más delgado y marcadores de hora aplicados ligeramente más largos pero también más delgados. Los marcadores de hora siguen siendo triangulares y facetados con una combinación de superficies superiores cepilladas y bordes pulidos. La fecha se ha movido a la posición de las 6 en punto, una opción recurrente en los relojes Omega modernos.

Hay numerosas combinaciones de colores y texturas (más de las que aparecen en este artículo, me refiero). Llama la atención en particular la textura de la esfera blanca, que recuerda un tanto a la del Grand Seiko SnowFlake y que le da un cierto aire años 50-60 muy logrado. La versión en oro o en negro tienen esferas lacadas, con las manecillas haciendo juego con el bisel. Son sólo las agujas de horas y minutos las que tienen pigmento de Super-LumiNova.

Algo singular de estos Omega Constellation Gent’s Collection es la nueva opción de correa. Para subrayar su porte más informal y deportivo, Omega ha equipado los relojes con una correa de cuero integrada con un forro de caucho antibacteriano. Son flexibles y cómodas, y se cierran mediante un cierre desplegable. Un eslabón metálico decorativo conecta cada lado de la correa a la caja. Las pulseras metálicas de los modelos de 39 mm también se pueden utilizar en esta edición de 41 mm.

La última evolución en comparación con el modelo de 39 mm, que estaba equipado con el Calibre 8800, es la incorporación de un motor más potente -Calibre 8900 u 8901 para la versión dorada- dentro de esta nueva edición de 41 mm. Este movimiento automático está equipado con un doble barrilete, lo que permite 60 horas de reserva de marcha y una mejor distribución de la energía.

El movimiento está -como se espera de su certificación Master Chronometer- equipado con la última tecnología de Omega, lo que significa un escape coaxial, piezas de silicio y una resistencia impresionante a los campos magnéticos. Visible a través del fondo de la caja, está decorada de forma clásica con arabescos de Ginebra y tornillos ennegrecidos.

Los Omega Constellation Gent’s Collection tienen una estética muy particular que puede no gustar a todo el mundo. Pero si sí te gustan, es indudable que es un reloj atractivo, versátil y muy cómodo de usar. El precio de las versión de acero es de 6.200 euros, mientras que la versión de oro (también hay una de oro amarillo) cuesta y unos 19.400 euros. Las versiones de acero y oro cuestan 8.200 euros. Hay más información en Omega.es y en su tienda online.

Salir de la versión móvil