Glashütte Original vuelve a demostrar que pocas firmas trabajan el color con tanta personalidad como la manufactura sajona. El nuevo Sixties Chronograph Annual Edition 2026 adopta una llamativa esfera violeta con textura repujada que, lejos de caer en la extravagancia, encaja con naturalidad en una de las colecciones vintage más reconocibles de la relojería alemana.
La casa alemana define este nuevo tono como un guiño a la cultura popular y musical de los años sesenta, una década en la que el violeta estuvo presente en portadas de discos, carteles psicodélicos y movimientos artísticos. Si hay que buscar un ejemplo, ninguno mejor que este álbum de debut, en 1968, de un grupo que lleva el morado hasta en el nombre:
Los Sixties de Glashütte Original toman su forma de los relojes de aquella época y que comenzaron su andadura moderna en 2012. La manufactura ha ido lanzando ediciones anuales limitadas que han tneido siempre muy buena aceptación por su acertada mezcla de las hechuras retro combinadas con colores atractivos. Aquí vimos fotos en vivo de la edición verde, y poco después vimos en vídeo la versión con Panorama Date. También ha habido una versión naranja y otra en azul. Ahora es el turno del violeta.
La esfera vuelve a ser la gran protagonista. El degradado violeta translúcido cambia de intensidad según incide la luz sobre la superficie, mientras el característico relieve estampado aporta profundidad y dinamismo visual gracias a las múltiples variaciones cromáticas que aparecen constantemente en la muñeca. El cristal de zafiro convexo y la curvatura de la esfera potencian todavía más ese efecto envolvente.
Como ya es habitual en esta familia, Glashütte Original recurre a técnicas de fabricación inspiradas en métodos históricos de los años sesenta. La esfera se trabaja mediante diferentes procesos de estampación, lacado y galvanizado que culminan en el característico acabado degradado de la colección. Todo ello en su espectacular fábrica de esferas, que pude visitar el año pasado.
El diseño mantiene intactos los códigos estéticos del Sixties Chronograph: números arábigos estilizados a las 12 y las 6 horas, índices aplicados con puntos luminiscentes y agujas chapadas en oro con inserciones de Super-LumiNova. Todo ello se integra en una caja de acero noble de 42 mm de diámetro y 12,4 mm de altura, acompañada por una correa negra de tejido sintético.
En el interior encontramos el calibre manufactura 39-34 automático, visible a través del fondo de zafiro. Este movimiento ofrece una reserva de marcha de 40 horas y funciona a una frecuencia de 4 Hz. Además de las horas y minutos centrales, incorpora pequeño segundero, cronógrafo central y contador de 30 minutos.
Aunque el protagonismo visual recae inevitablemente sobre la esfera, el movimiento mantiene muchos de los rasgos tradicionales de la relojería sajona, incluyendo la platina de tres cuartos con nervaduras Glashütte y los acabados característicos de Glashütte Original: cantos biselados y tornillos pulidos. Además del rotor de oro y el ajuste de cuello de cisne, tradicional de la casa.
Con esta nueva referencia violeta, Glashütte Original añade probablemente una de las variantes con más personalidad de toda la saga. Un cronógrafo vintage en espíritu, pero plenamente contemporáneo en ejecución, que confirma la extraordinaria capacidad de la manufactura alemana para trabajar la luz, el color y las superficies de esfera como pocas marcas saben hacerlo hoy.
Como las anteriores ediciones, la producción se limita a un año; después desaparece del catálogo. Y, dada la demanda que tienen estas ediciones, mejor no retrasar mucho el pedido, so pena de quedarse sin él.
Tiene un precio de 10.000 euros y hay más información en glashutte-original.com.