El icónico Calibre 321 de Omega vuelve para el aniversario del Apolo 11

Un renacimiento que será celebrado por todos los aficionados

Calibre 321 de Omega

Calibre 321 de Omega

Una de esas noticias que hace que los más aficionados y puristas pasen por fases alternas de sequedad de boca y de profuso salivado: se ha anunciado oficialmente que vuelve a la vida el venerado calibre 321 de Omega. Y tiene todo el sentido porque el 20 de julio de 1969 el Apolo 11 aterrizó en la Luna, concretamente a las 20:17 horas del Tiempo Universal Coordinado (UTC, en sus siglas en inglés). Seis horas más tarde Neil Armstrong pisó por primera vez el suelo del satélite, al que se le unió Buzz Aldrin 20 minutos después. Eso fue hace 50 años.

Para ese entonces el calibre 321 de Omega ya era un icono.

UN POCO DE HISTORIA

calibre 321 de Omegacalibre 321 original

El calibre 321 de Omega es un movimiento cronógrafo manual con una frecuencia de 2,5 hercios -o 18.000 alternancias a la hora- y una reserva de marcha de 44 horas. Fue el resultado de la colaboración entre Omega y Lémania y de cuya aparición disfrutaron también nombres como Patek Philippe, Vacheron Constantin o Audemars Piguet,lo que da una idea de su excelencia. El calibre usaba un embrague horizontal para acoplar la rueda de pilares monobloque. Además permitía infinitos ajustes para lograr una excelente cronometría.

Pero por supuesto su fama viene de haber sido usado en el Omega Speedmaster desde su concepción en 1957 (aquí puedes ver su origen), y por encima de todo por ser parte del reloj aprobado por la NASA para las misiones espaciales y haber por tanto estado en la Luna en 1969.

Omega Speedmaster Moonwatch

Omega Speedmaster Moonwatch actual

En 1969 el calibre 321 de Omega se sustituyó por el 861 para mejorar la producción y reducir costes, incluidos los de mantenimiento. La diferencia principal es la desaparición de la rueda de pilares y su sustitución por palancas, pero el calibre resultante era tan preciso y confiable como el 321.

En 1996 el 861 fue sustituido por el 1861, que simplemente incluía piezas rodiadas en vez de ser de recubiertas de cobre. El c1863 es el mismo calibre, pero como estaba pensado para verse tras un cristal de zafiro, se sustituyeron un par de piezas no metálicas por otras de metal para darle una apariencia mejor.

EL CALIBRE 321 DE OMEGA EN 2019

calibre 321 de Omega

De cara a las celebraciones del Apolo 11 Omega ha llevado a cabo lo que ha denominado como “Proyecto Calibre 321”. En él trabajaron un equipo de expertos durante más de dos años y en total secreto para dar vida al movimiento. El pequeño grupo estuvo compuesto por investigadores, programadores e historiadores, así como por los mejores artesanos y maestros relojeros. Para proteger los detalles exclusivos del proyecto el equipo incluso trabajó bajo el nombre en clave “Alaska 11”, de acuerdo con los nombres utilizados por OMEGA en sus diseños Speedmaster secretos para la NASA durante las décadas de 1960 y 1970.

Se realizó una extensa investigación histórica que reunió planos originales para reconstruir el movimiento con la precisión máxima. Yendo aún más lejos, también se recurrió a la tecnología de escaneo digital para examinar el interior del auténtico reloj Speedmaster ST 105.003 que el astronauta Eugene, “Gene”, Cernan utilizó en la Luna en 1972, durante la misión Apolo 17. Cernan fue el último hombre que caminó sobre la superficie lunar y su Speedmaster se encuentra ahora en el Museo OMEGA de Bienne. Su calibre 321 proporcionó los criterios de diseño perfectos para que OMEGA los siguiera.

El escaneo digital ya lo conocíamos de la trilogía aparecida en 2017. Éste es el vídeo:

Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de OMEGA, ha declarado: “Es fantástico que tanta gente sienta pasión por el Calibre 321. Produjimos el último en 1968 y los fans nunca han dejado de hablar de él. Eso demuestra lo especial que es. Estamos muy emocionados por cumplir finalmente los deseos de estos aficionados y hemos hecho un gran esfuerzo para que el movimiento vuelva”.

Los nuevos movimientos entrarán ahora en producción en la sede de OMEGA, en Bienne. Excepcionalmente, todos los aspectos de la creación se llevarán a cabo en un taller dedicado solo al Calibre 321. El montaje de cada movimiento, su incorporación a la caja y el montaje de la pulsera serán realizados por el mismo relojero.

Es obvio que habrá una serie especial dedicada al Apolo 11 que integrará el calibre 321 de Omega, que además seguro que sera más caro que el actual Moonwatch. Pero habrá que espera al anuncio oficial. Omega.es.

Buzz Aldrin en el módulo lunar del Apolo XI . Foto – NASA

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