Alpina Startimer PIlot Heritage Automatic. Puro vintage

Una fiel representación de los primeros relojes de aviación

Alpina sigue indagando en su larga relación con la aviación. La marca se fundó en 1883 y empezó a hacer relojes de piloto a principios de la segunda década del siglo pasado, así que no es de extrañar que le tenga mucho cariño a esta rama de producto. Hace unos meses presentó un modelo automático por menos de 1.000 euros, con las formas de los relojes de aviador a la que estamos más acostumbrados. En el caso de este Alpina Startimer PIlot Heritage Automatic, sin embargo, la inspiración va más atrás, y la marca ha sabido reproducir perfectamente el espíritu de los relojes de entonces.

En 1883 el relojero Gottlieb Hauser decidió unificar recursos y creó una unión de compañeros relojeros, conocidos como Alpinistas. Alpina fue el nombre elegido por los miembros del sindicato para denotar los calibres de más alta calidad en su producción. En 1913, Alpina suministraba cronómetros de alta precisión a la Armada alemana (Kriegsmarine) y en 1921 comenzó a fabricar relojes para las Fuerzas Aéreas continentales.

La colección Startimer de Alpina está dedicada a los relojes de piloto y ofrece relojes sólidos, con esferas legibles y coronas de gran tamaño que capturan el estilo de diferentes décadas. Ha habido modelos Startimer Pilot con un ambiente retro de la década de 1970, como un cronógrafo monopulsador o este GMT, y modelos con una inclinación vintage más pronunciada como el enorme Startimer Pilot Heritage de 2015, con un diámetro de 50 mm.

El nuevo Alpina Startimer PIlot Heritage Automatic es grande, pero no tanto como el modelo de 50 mm. Con 44 mm de ancho y 11,55 mm de grosor, la caja de acero inoxidable de tres partes muestra una combinación de superficies pulidas y cepilladas, y las asas cortas están ligeramente arqueadas para un ajuste más cómodo.

El reloj sigue siendo lo suficientemente grande como para capturar el aire de los relojes de piloto históricos, especialmente los conocidos como relojes B-Uhr o relojes de observación, creados para los navegantes alemanes de la Luftwaffe. Los relojes B-Uhren eran necesariamente grandes para adaptarse a los movimientos de los relojes de bolsillo de cuerda manual y para facilitar la legibilidad. Las esferas negro mate, los números arábigos blancos y un triángulo de orientación a las 12 horas aseguraban la legibilidad en condiciones de poca luz, mientras que la corona de cebolla de gran tamaño significaba que se podían realizar ajustes sin demasiados problemas incluso con guantes.

Corona del Alpina Startimer Pilot Heritage Automatic

Otra característica de los relojes de observación de Tipo B fue la incorporación de un anillo interior para las horas, dejando la periferia de la esfera para los minutos y segundos, mucho más importantes porque eran los encargados de la precisión (a la hora de bombardear, por ejemplo). El Alpina Startimer Heritage Automatic retoma esta configuración, pero usa ese anillo interior para mostrar una indicación de 24 horas (que va de 13:00 a 24:00, también conocido como hora militar) y la periferia para las horas y minutos. El característico fondo de caja a presión de los relojes B-Uhren también se recrea aquí con su fondo de caja -como los antiguos relojes de cazador-, que se abre para revelar el movimiento.

La tapa está decorada con perlado y ofrece una vista del movimiento automático AL-525, con un rotor negro personalizado y una reserva de marcha de 38 horas. Es un Sellita SW200-1, utilizado con la idea de ofrecer buenas prestaciones sin disparar el precio.

Calibre del

En contraste con la esfera negra mate del Alpina Startimer Pilot Heritage Automatic, todos los elementos de la esfera, desde los grandes números arábigos, los índices aplicados, las manecillas de las horas y los minutos y el triángulo de orientación hasta la pista de los minutos y el anillo de 24 horas, están tratados con Super-LumiNova beis para certificar la inspiración vintage. El único elemento de la esfera sin tratamiento luminiscente es el segundero central con su contrapeso rojo de forma triangular (una pena que no lo esté). Consolidando la personalidad retro del reloj, el logotipo de Alpina está escrito utilizando la fuente original de 1883. La ventana de fecha a las 3 en punto es discreta gracias a su fondo negro.

El Alpina Startimer Pilot Heritage Automatic es una edición limitada a 1.883 piezas y viene con una correa de piel de becerro marrón oscuro con costuras beis, a juego con la esfera. El reloj ya está disponible y se vende por 1.195 euros, tanto en la tienda online de la marca como en los distribuidores autorizados.

Hay mucha competencia en este tipo de relojes, pero el reloj está en línea con lo que se puede encontrar en un especialista en relojes de piloto asequibles como Stowa, aunque la tapa trasera del Alpina le da un toque más cuidado. Es, sin embargo, 350 euros más caro que el Hamilton Day Date Automatic, poco justificable por el detalle de la tapa trasera, ya que el Hamilton tiene la doble complicación día/fecha (que también te tiene que gustar la venta del día -a mí no-) y, sobre todo, un calibre mejor. Eso sí, las manecillas del Hamilton son un lamentable error. Más información en Alpina.es.

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