Alpina Startimer Pilot Automatic: un aviador clásico, cuatro personalidades
Un único reloj, cuatro esferas y ADN de aviador

La colección Startimer Pilot Automatic de Alpina regresa en 2026 con una propuesta clara: un único reloj reinterpretado a fondo que se declina en varias configuraciones de esfera, todas ellas fieles al ADN aeronáutico de la casa, pero con una ejecución contemporánea y depurada. No es en sí una novedad, porque ya vimos el modelo de 40 mm hace seis años. Pero Alpina lo ha sometido a una dieta de adelgazamiento y a un cambio de motor que le viene muy bien.

La caja de acero de 40 mm, rediseñada y más compacta, presenta una altura de 10,14 mm (cuando la versión anterior estaba en 13) y combina superficies satinadas con chaflanes pulidos, ofreciendo una presencia equilibrada en la muñeca. Está coronada por un cristal de zafiro antirreflejos y garantiza una estanqueidad de hasta 100 metros (por si acaso tienes que amerizar… o simplemente meterte en la piscina o en la ducha).

En su interior late el calibre automático AL-525, basado en La Joux-Perret, con 68 horas de reserva de marcha, 28.800 alternancias por hora y una construcción de 198 componentes con 24 rubíes. Se trata de un movimiento robusto y fiable, coherente con el espíritu instrumental de la colección, que ofrece horas, minutos, segundos centrales y fecha a las 6 h.
Y, en mi opinión, una mejora sustancial con respecto al anterior Sellita SW 200. El fondo ciego, decorado con un motivo aviador estampado que subraya su inspiración histórica.

La verdadera diferenciación entre referencias se encuentra en las esferas. Todas comparten una construcción muy legible, con acabado granulado, minutería periférica y grandes números árabes aplicados con material luminiscente.

Sin embargo, cada versión aporta su propia personalidad: desde la variante negra con tratamiento PVD negro y estética más vintage, con índices beige y correa NATO de cuero, hasta la interpretación negra más deportiva con detalles rojos y correa de Cordura. A ellas se suman las versiones en azul petróleo y caqui, ambas combinadas con correas de cuero en tonos marrones que refuerzan su carácter clásico de reloj de aviador.

En cuanto a precios, la colección se sitúa en un rango muy competitivo dentro del segmento: 1.395 euros para la versión con caja recubierta de PVD negro y 1.295 euros para el resto de variantes en acero.
En conjunto, Alpina firma un reloj coherente y bien ejecutado. Un mismo instrumento, pensado para la legibilidad y la fiabilidad, que se adapta a distintos gustos sin perder su identidad aeronáutica.
Hay más información en Alpina.com.
