ToW Gibralfaro: un fantástico reloj diseñado en España

 

 

Da gusto poder traer a Horas y Minutos un reloj diseñado en España. Sobre todo si está tan bien hecho y ofrece tanto por el precio como hace este ToW Gibralfaro. Vamos a verlo con detalle.

 

 

UN POCO DE HISTORIA

Según narra la propia ToW (que significa Time of Watches) en su web, El Rally de Gibralfaro es una de las competiciones automovilísticas más populares de Málaga, que es a la sazón la ciudad de origen de ToW.


La primera edición del Rally Gibralfaro, organizada por la Escudería El Volante de Málaga, tuvo lugar el 22 de junio de 1969 y se realizó bajo la modalidad de rally nocturno. La salida tuvo lugar a las 23h, daba pie a un rally de 500km mezclando tramos de asfalto y tierra, y ya desde esta primera edición el rally comenzó a fraguar su leyenda por su dureza.

El Rally continuó sucediéndose en años posteriores, aunque no de forma regular. En 1974 tuvo lugar la III edición contando ya con una gran participación de más de 40 inscritos, tanto equipos nacionales como internacionales, y afianzándose como una de las pruebas importantes del panorama nacional. La prueba ha trascendido hasta nuestros días, habiéndose celebrado en el presente 2017 la XXXII edición del Rally, del cual la marca ToW ha sido orgullosa  patrocinadora, que no está nada mal para un empresa así de pequeña.  El Rally es prueba puntuable para el campeonato de España de vehículos antiguos.

Los fundadores de ToW, Carlos Guerrero y Mariano Herrero, cuentan que crecieron viendo el Rally de Gibralfaro, por lo que para su segundo proyecto relojero quisieron unir su pasión por los automóviles de los 70 y 80, los relojes de sus pilotos y su tierra natal. Ese es el origen del ToW Gibralfaro.  Y la verdad es que, para ser un segundo proyecto y aventurarse en el mundo de los relojes mecánicos, no les ha podido salir mejor.

Desde el momento que lo ves el reloj te da esa sensación añeja de los relojes que ha sabido digerir bien su inspiración. La caja, la esfera, la correa… todo es como debe ser si queremos ser fieles al tiempo en que se inspira. A lo largo de este año -de cualquier año, de hecho- hemos visto muchos relojes “homenaje a” o directamente copiados de un modelo antiguo y rehechos ahora con técnicas actuales. No tiene nada de malo porque nos gustan los relojes de otras épocas, pero haciéndolo así ciertamente en la mayoría de los casos las marcas relojeras pisan terreno firme y minimizan los riesgos.

Sin embargo conseguir un modelo que no recurra a otro anterior y aún así sepa destilar aromas de una época -claramente los 70 en este caso- es mucho más difícil. El ToW Gibralfaro lo consigue. La caja tiene 41 mm de diámetro y 48 de punta a punta de las asas, con una altura de 13 mm. Tiene unas formas contundentes que te recuerdan a la de los Swatch y te hacen temer las mismas incomodidades de los relojitos de plástico. Nada más lejos de la realidad: el reloj se lleva perfectamente sobre el pulso, hasta el punto de que me ha parecido uno de los relojes más cómodos que me he probado este año. Me ha sorprendido de verdad.

La caja está hecha de tres piezas: un cilindro central que incluye el bisel, la carrura y la tapa del fondo sobre la que se rosca el cilindro, atrapando a la carrura. Es una estructura relativamente compleja pero que permite mejorar los acabados y facilitar futuros servicios técnicos. Sobre la caja manda la decoración satinada, pero el reloj incluye superficies pulidas, la más notoria de las cuales es el bisel. Esto ayuda a aligerar la poderosa presencia del reloj, dulcificándolo para que no resulte excesivamente utilitario y sí más versátil. Le queda especialmente bien el biselado que recorre las asas por el borde superior.

La corona carece de protección pero está roscada, una buena idea porque el ToW Gibralfaro es hermético hasta los 100 metros. Claramente sus diseñadores tienen la idea de que este sea tu reloj de diario en cualquier parte, lo que incluye también zambullidas y/o buceos varios. El reloj también incluye un cristal de zafiro, no de Hesalite como suele ser normal en relojes de moda o de KickStarter (por aquello de que ahorra costes), y además tiene tratamiento antirreflejos en su cara interna. Claro que el cristal sintético habría sido más acorde con la época a la que homenajea, pero ahorrarse las ralladuras es un beneficio apreciado por todo el mundo, sea del tiempo que sea. Así que bien hecho por ToW.

La esfera es grande (34 mm) y muy bien conseguida, con un atractivo instantáneo. Se presenta tanto en negro (que aparece al final del artículo) como en el plateado que vemos aquí y que a mí es el que más me gusta. Aunque la base de la esfera parezca que no tiene mucho que decir resulta que es interesante en sí misma. Está decorada con un fino graneado que se distingue dependiendo de como incida la luz y que es muy atractivo y elegante.

Toda la lectura que se hace en el reloj es rápida y clara porque se han elegido muy bien los elementos. Las manecillas horarias están facetadas para que contrasten mejor, y además están dotadas de una sección de material fosforescente. La manecilla de las horas es más ancha que la de los minutos, lo que ayuda a distinguir bien la hora cuando las dos manecillas están cerca una de la otra. Tanto el segundero central como la manecilla de la reserva de marcha están inspiradas en las agujas de los cuadros de los vehículos de los 70 y 80.

Los índices son aplicados, sencillos pero muy efectivos (y muy de su época también). Se ha añadido la separación entre minutos en 5 secciones para acentuar su conexión con los rallies y las medidas de tiempos en las carreras. Tanto los minutos como las manecillas comparten el mismo color azul, que en mi opinión es el gran acierto de la esfera. Otra buena cosa del reloj es que el indicador de reserva de marcha no incluye ningún texto, lo que le viene de perlas a la pieza para no llenarla de inscripciones innecesarias. El material luminiscente, aunque sólo en las manecillas, cumple bien su cometido.

Volviendo sobre la reserva de marcha, quizá a alguno le haya recordado al Mustang P51 de Rec Watches porque también lleva ahí el indicador. Esto es porque ambos comparten el mismo calibre: el Miyota 9130. Es un movimiento automático que, contrariamente a lo que suele ser habitual en pequeñas marcas, se mueve a 4 hercios, tiene volante regulable, parada de segundero y además se le puede dar cuerda manualmente. En este caso el rotor está decorado con el nombre del reloj y con un dibujo del tramo de “Casarabonela”, uno de los más conocidos del Rally de Gibralfaro.

El reloj no puede tener una presentación mejor: para mantener el espíritu de su época el ToW Gibralfaro se presenta en una caja de cartón que imita a las que se utilizaba en el comercio de recambios de automóvil hasta incluso los años 90. Cuando abres la caja te llevas otra sopresa: un estuche de piel preserva al reloj de posibles daños. El estuche es muy bonito y la calidad de la piel, excelente.

Y cuando abres liberas la cincha sigues sonriendo porque reconoces el siguiente guiño al pasado: el estuche se despliega como los antiguos desplegables de herramientas que todos llevábamos en el maletero, fundamentales entonces y ahora desaparecidos de los vehículos. Dentro puedes llevar dos relojes y dos correas.

Sobre las correas: son tipo Rally -claro- con una piel de buen grosor y mejor tacto. Si la campaña de recogida de fondos alcanza los 80 mil euros se fabricaría además un brazalete que, por su fabricación y estética tendrá todas las bendiciones de amantes de lo retro.

Y ¿cuánto vale el ToW Gibralfaro? Pues esa es la otra gran sorpresa. En su campaña de Kickstarter comienza con un precio de 320 euros, después pasará a 350 euros y en la última fase llegará a 390 euros. Yo creo que incluso llegando al final es un ofertón que no hay que perderse.

No sólo hay que apoyar a la gente realmente creativa que tiene los santos bemoles de enfrentarse a un mundo endiabladamente competitivo a base de ingenio. Si ni siquiera te importa eso tampoco tienes que dejar pasar esta oportunidad simplemente porque por el dinero que estás pagando te estás llevando un reloj distinto, muy bien hecho y que da mucho por poco dinero. Mucha suerte a los creadores. Más información en Timeofwatches.es.