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En la muñeca: Bell & Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor

 

Acaba de llegar a las tiendas el nuevo Bell & Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor, seguramente el reloj más elegante de la casa parisina y que ahora repasamos con fotos en vivo y precio.

 

Este año que ahora acaba ha sido muy prolífico para Bell & Ross. En el micrositio que tenemos para la marca se pueden encontrar 7 lanzamientos, y no son todos los que ha habido. Esto no desentona con el ritmo productivo habitual de la casa, pero es que este año ha habido muchas novedades sustanciales. Desde la colaboración con el equipo de Renault F1 al lanzamiento de la tercera generación de los BR Vintage,  una de sus colecciones más exitosas. En la feria de Baselworld 2017 el Bell & Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor pasó casi de puntillas. Y no porque sea un reloj menor -es justo lo contrario- sino porque sólo había una unidad y estaba, la mayor parte del tiempo, en la muñeca de Carlos Rosillo.

Y abro aquí un inciso para decir que si hubiera que buscar en la industria relojera occidental un representante de lo que significa la alegría de crear, el orgullo del trabajo bien hecho y las ganas de comunicar desde el auténtico convencimiento y no simplemente como rutina del marketing de Ventas, esa persona sería Don Carlos Rosillo.

Carlos Rosillo y uno de los puros con su escudo de armas

El último día de Baselworld me lo encontré frente a la entrada de uno de los pabellones a eso de las 12 de la mañana en un día de luz brillante y cielos azules. Allí estaba él, de pie, disfrutando de los cálidos rayos del sol, con su sempiterno puro en la mano. Me acerqué para decirle hola y para felicitarle por lo que yo pensaba que había sido una gran feria para Bell & Ross. Siendo el último día, con el cansancio que llevamos todos encima, era perfectamente admisible que su respuesta hubiera sido de circunstancias. No se lo habría reprochado en absoluto porque al fin y al cabo le estaba interrumpiendo en su momento de solaz. Pero es que entonces no hubiera sido Carlos Rosillo. Lo que me llegó como respuesta fue una cascada de alegría de quien está satisfecho y feliz de la labor realizada, y el pundonor del que concibe su pasión como una escalera que no acaba nunca y en la que todos los peldaños son valiosos. Y todo sin el falso compadreo que a veces te trasmiten determinadas personas del mundo de las ventas; de él siempre tienes un respeto afable. Qué puedo decir, a mí es que hablar con el Sr. Rosillo me pone de buen humor.

Dicho lo cual, volvamos a este Bell & Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor que, una vez que lo ves con tiempo, resulta absolutamente cautivador. Más aún, es un perfecto reloj de vestir, lo cual es muy difícil de afirmar cuando estamos hablando de las formas cuadradas tan de la casa. Ya sé que “cuadrado y vestir” no se dan la mano, pero es que cuando tienes puesto este reloj te das cuenta de su elegancia.

Los modelos BR-X son los que B&R destina a la experimentación (por ejemplo, éste), y eso es lo que ha hecho con el  Bell & Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor. El concepto del reloj responde a la idea de integrar esfera y movimiento en una sola pieza, de manera que el movimiento es la esfera, o al contrario. Y queda encapsulado entre dos paredes de zafiro, lo que le da toda una luminosidad excepcional, destacando así la gama de grises de ambas caras. Las dos láminas de cristal están unidas por una pieza de acero satinado fabricado en una sola pieza. Es como una caja monobloque, pero ligera y delicada.

Y además el movimiento no es cualquier faena de aliño. Bell & Ross se ha sentado con MHC (que significa Manufacture Hautes Complications) y ha concebido un calibre con tourbillon y microrrotor a la espalda. Es una gozada de ver, por delante y por detrás. La ventana del tourbillon es premeditadamente más grande de lo habitual para dejar bien a la vista la complicación y poder disfrutarla como se merece. Aprovechando que es un tourbillon de un minuto, la letra latina et (&), que es de facto el símbolo de la casa, ejerce de manecilla del segundero.

A pesar de que esfera y movimiento es todo uno, el diseño está tan logrado que el frontal da sensación de profundidad, y no sólo en la ventana del tourbillon. Se han practicado unas incisiones para dejar a la vista algunos engranajes, y sobre todo se han situado los índices sobre una banda satinada que los permite sobrevolar por encima de la platina base. Las manecillas son de Gerald Genta, lo que añade vivacidad al conjunto. A decir verdad no sé si ese tipo de manecilla existía ya antes del Royal Oak, pero desde luego toman carta de naturaleza a partir de entonces como manecilla deportiva y a la vez elegante. Y, como es habitual, B&R no se ha olvidado de dotar al Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor con abundante material luminiscente.

La caja es de 42,5 mm de lado. Como siempre digo, al ser una caja cuadrada el tamaño siempre parece mayor que si fuera un diámetro de circunferencia, pero en este caso la doble cubierta de zafiro hace que el reloj se inunde de luz y, como es de superficies grises, la máquina no se ve grande en la muñeca.

Es, en resumen, un gran reloj, perfecto en su concepción y en su construcción. Y una evidencia de que la gama BR-X no necesita ser ultramoderna para ser impactante, porque algo tan sencillo -por así decir- como lo que vemos en este Bell & Ross BR-X2 Tourbillon Micro-Rotor deja una sensación mucho más profunda que otros hermanos de colección; por lo menos a mí.

El reloj está disponible, además de los puntos de venta habituales de la casa, en su tienda online, en la que aseguran una entrega para el 24 de diciembre si se hace el pedido antes del 19. Eso sí, pagando un precio de 59.000 euros y llegando a tiempo, porque es una edición limitada a 99 unidades que seguro que no durará mucho, porque se lo merece. Más información en Bell&Ross.es.

 

 

 

 



Tissot Heritage Banana Centenary Edition. Fotos en vivo y precios

 

Tissot lanza una reedición de uno de sus modelos históricos: el Tissot Heritage Banana Centenary Edition rinde homenaje a uno de sus modelos más emblemáticos, conocido como “banana” por su forma curva.

 

Hace algo más de dos años Tissot celebró en el Museo del Traje de Madrid una de las exhibiciones que más me han gustado de todas las que he visto de relojes. A través de los vestidos expuestos en el museo se veía también la evolución de la relojería a través de los distintos diseños de Tissot. Dejé constancia de esa exposición en este artículo,  en el que se puede ver el modelo histórico conocido como Tissot Banana.

Libro de producción de Tissot

Es obvio que Tissot no llamó así a su reloj. De hecho, su nombre es Tissot Classic Prince.  Tal como consta en los registros de producción de la manufactura, la caja 265554/9 (abajo a la izquierda) tenía forma de “rectángulo alargado”. Se fabricó en oro y con forma curva para adaptarla mejor a la muñeca, sin duda un hijo de las tendencias artísticas de su época.

El caso es que el reloj se vendió a Rusia, a alguien que trabajaba allí y que era británico o tenía relación con ciudadanos británicos residentes en el por entonces imperio zarista. El reloj se devolvió para su reparación el año siguiente, con el deseo de que volviera a la muñeca de su dueño cuanto antes. Así consta en la carta recibida:

Pero, debido a las restricciones de importación de los productos de oro y al estallido de la revolución, este reloj nunca pudo devolverse a su propietario, y está en manos privadas. El modelo, sin embargo, prosperó y, aunque perdió su tratamiento de “Prínciple Clásico” por el bastante más prosaico “Banana”, siempre ha estado -con altas y bajas- en la colección de Tissot.

Ahora Tissot lanza la colección Heritage Banana Centenary Edition para conmemorar el siglo de vida que ha pasado el modelo original desde que regresó a Le Locle en 1917. Las cinco variaciones tienen una caja de acero que en algunas versiones está recubierta de PVD dorado. Tiene unas medidas de 49 x 25 mm, así que no es pequeño. Pero sin duda se adapta perfectamente a la muñeca.

La esfera mantiene los mismos criterios Art Nouveau, que le queda muy bien porque nunca pasa de moda, no sé muy bien por qué. Desafortunadamente el homenaje no es completo, porque todos los relojes son de cuarzo. Una pena que no haya habido siquiera una versión mecánica, como era el original, para darle un verdadero significado a la celebración. Al fin y al cabo no se tiene un modelo vigente durante un siglo así como así.

A cambio, claro, los precios son muy asequibles: 395 euros para las versiones en acero y 495 euros las versiones con PVD dorado. Los Tissot Heritage Banana Centenary Edition ya están disponibles en la boutique online de la marca y en los comercios del ramo. Más información en Tissot.es

 



Kelys & Chirp, el nuevo autómata de MB&F

 

MB&F sigue a lo suyo, que no es sino crear piezas que nos hagan disfrutar, soñar, o simplemente sonreír. Y eso es Kelys & Chirp, un autómata como los de antes pero con toda la tecnología de ahora.

 

Kelys & Chirp son una tortuga y un pájaro. Kelys viene del griego chelone o chelys, que significa tortuga, mientras que Chirp es como se dice en inglés trinar o trino. La tortuga es la caja de la que emerge el pájaro para cantar. Es decir, es una reproducción de los autómatas musicales, que se conocen desde el siglo XVIII.

Esto se debe a una invención que tiene 230 años, atribuida generalmente a Pierre Jaquet-Droz (1721–1790), a quien se le ocurrió la idea de crear la complicación moderna del pájaro cantor. Para el año 1785, Droz ya había miniaturizado el pájaro mecánico y desarrollado un movimiento compacto: el secreto de su éxito fue recrear un canto de pájaro de sonido realista empleando únicamente un fuelle de tono variable en lugar de múltiples fuelles de un solo tono. La calidad del canto del pájaro y lo lejos que llega siempre sorprenden la primera vez que se escucha.

La idea del autómata Kelys & Chirp parte de MB&F, claro, pero para desarrollarla se dirigió a Reuge. Reuge es un viejo conocido de la casa porque ya había hecho las Music Machines que vimos aquí y aquí. A su vez Reuge se unió a Nicolas Court, que es especialista en autómatas. El reto era reproducir de manera realista el peculiar modo de andar de las tortugas.

El movimiento de Kelys & Chirp está en realidad dividido en dos: la parte correspondiente al pájaro cantor, que es en sí mismo un movimiento completo, y el módulo del autómata de la tortuga, que recibe su energía del movimiento del pájaro cantor. Nicolas Court y su equipo desarrollaron el mecanismo del autómata en torno al movimiento del pájaro cantor y, como era de esperar, tuvieron que solucionar importantes problemas. Uno de ellos fue cómo mover la tortuga —relativamente pesada (1,4 kg)— únicamente con la poca energía disponible en el pequeño muelle real del movimiento del pájaro cantor y cómo hacer que sus andares irregulares resultaran realistas. La primera cuestión se resolvió encontrando el óptimo engranaje de bajo ratio, la segunda empleando engranajes elípticos en el tren de ruedas de la alimentación.

En vez de mover sus pares de patas de forma alternativa como la mayoría de los animales, las tortugas se van impulsando hacia delante con las dos patas traseras, tras lo cual las patas delanteras avanzan también. Esto da lugar a una forma de andar inconfundible, con una cadencia intermitente de avance/pausa que el equipo de Nicolas Court logró reproducir empleando engranajes elípticos y levas, cuyas formas dictan el movimiento de las patas.

Los movimientos de la tortuga están sincronizados con los movimientos y el canto del pájaro. Un sistema de seguridad de embrague de fricción integrado en el mecanismo del autómata detecta los bordes de las superficies e inmediatamente detiene la tortuga para que no se lance al vacío. Court también volvió a introducir un sistema de seguridad Reuge en el movimiento del pájaro: si se ejerce presión vertical sobre el pájaro cuando este está cantando (algo que en principio hay que evitar), un sistema de báscula hace que el pájaro pivote de forma segura y vuelva a su nido.

La tortuga mide 24 cm de largo, 16 de ancho y 8 de alto y camina a una velocidad media de 0,03 m/s. El pájaro surge de su dorso, se mueve y canta. Durante unos 10-12 segundos, el pájaro mueve las alas, la cola, abre el pico de forma sincronizada con su canto y a continuación desaparece como por arte de magia. Su peso es de 400 gramos. Los materiales son, en su mayoría, latón rodiado, acero inoxidable y oro blanco de 18 k para el pájaro. Las escamas de la tortuga están recubiertas a mano con piel de becerro de color. En total el número de componentes del movimiento es de 480.

En definitiva, estos Kelys & Chirp son una maravilla de la que me encantaría tener al menos una. Es una edición limitadísima a 18 unidades de cada color, con un precio de 49.000 francos suizos + IVA. Eso son, en números redondos, 42.000 euros + IVA. ¡Quién pudiera!. Más información en MB&F.com.

 



Chopard L.U.C XP: un reloj de vestir distinto

 

La gama L.U.C es donde Chopard destila todo su saber hacer, con relojes siempre elegantes y exqusitamente acabados. Ahora nos presenta el Chopard L.U.C XP, que se enmarca entre los relojes de vestir pero que está listo para conquistar otros terrenos.

 

Parece que Chopard le está tomando el gusto a hacer variaciones atrevidas con los relojes de vestir. O por lo menos a saltarse las normas de vez en cuando. Ya sabemos qué exige un reloj de vestir propiamente dicho: metal precioso, esfera blanca o negra, indicación de horas y minutos. Se puede llegar a admitir un segundero, pero sólo como concesión a la galería. Pero las normas sociales están destinadas a ser rotas, y por eso hace unos meses presentamos el Chopard L.U.C XPS Twist QF Fairminedun reloj que cumplía todos los requisitos pero que a la vez los retorcía (de ahí el nombre de Twist). Pues eso mismo pasa con este Chopard L.U.C XP.

Es curioso cómo este reloj es el que tiene el nombre menos significativo y sin embargo es uno de los que más sobresale de la colección, o eso me parece a mí. “XP” no tiene nada que ver con Windows sino con la delgadez: viene de Extra Plat (Extra Plano en francés), y hace referencia al grosor de los relojes. Es una denominación que aparece en muchos otros relojes de la colección, pero que siempre llevan algún otro calificador que los define mejor. En este caso no es así, el nombre es sólo eso: XP. Es como si el reloj fuera el más juvenil de la gama y no tuviera suficiente madurez como para recibir un nombre más señorial. Y eso que cumple con todos los estrictos preceptos que impone Chopard cuando crea un reloj L.U.C.

Y a decir verdad este Chopard L.U.C XP es desde luego el de porte más distendido de entre los 39 modelos que pueblan la colección. La caja, que es de acero, tiene un diámetro perfecto: 40 mm de diámetro, lo que la hace ideal para todo el mundo, incluidas las mujeres; o muchas de ellas al menos. La altura es de 7,2 mm. No es que sea un grosor extraordinariamente delgado, pero desde luego más que suficiente para dialogar en buenos términos con los puños de cualquier camisa. Como es de rigor, las partes frontales de la caja están pulidas a espejo, mientras que las dos verticales están satinadas. Es hermética sólo hasta 30 metros.

La esfera es, como suele ocurrir, la que marca la diferencia. Hay una combinación de elementos que sobre el papel no deberían cuadrar, y sin embargo el conjunto es de lo más atractivo. Por un lado tenemos los índices tradicionales con forma de diamante. Por otro, unos numerales también aplicados pero que en este caso se han azulado aplicándoles calor. Y, como siempre, las manecillas Dauphine-Fusee (literalmente delfín-cohete), con ese aire Art Deco tan suyo. Todo ello sobre un fondo con acabado “Dracón”, que es un tipo de tela. Como digo, en teoría no casa. En realidad, el resultado es fantástico.

El calibre 96.53-L se mueva a una frecuencia de 4 hercios y ostenta el sistema patentado de dos barriletes superpuestos, que le dan una autonomía de 58 horas. Pero sobre todo el movimiento -que por supuesto es de manufactura- es automático e integra un microrrotor (en este caso de tungsteno), una de las especialidades de la casa que siempre enamora. Además el volante está ajustado en 5 posiciones -como los cronómetros- y la decoración del conjunto es impecable. Como en todos los L.U. C.

El otro elemento realmente sorprendente de este Chopard L.U.C XP es su correa. En la parte exterior es de cachemira azul, una decisión atrevida pero perfecta para extender ese aire de seriedad informal que transmite el reloj. Por dentro es de aligátor, para así darle textura y la rigidez necesaria. La correa es extraordinariamente suave al tacto y se lleva estupendamente.

Como ya he dicho, el Chopard L.U.C XP es una excelente opción cuando se quiere llevar un reloj de vestir pero que puede dar juego en muchas otras situaciones. En vaqueros, por ejemplo, va de fábula. Pero sin perder de vista que es una creación de alta relojería, como siempre son los relojes de la colección L.U.C. El reloj ya está disponible en la boutique de la marca, y su precio es de 8.100 euros con el IVA ya incluido. Más información en Chopard.es

 



En la muñeca: Nuevo Audemars Piguet Royal Oak Frosted Gold 41 mm

 

El nuevo Audemars Piguet Royal Oak Frosted Gold es la muy esperada versión en 41 mm de los modelos lanzados el pasado SIHH 2017, y que ahora vemos con fotos en vivo y precios. Y además se lanza junto con la remodelada colección de gemelos Royal Oak.

 

En el pasado SIHH 2017 la manufactura de Le Brassus presentó dos Audemars Piguet Royal Oak Frosted Gold, que vimos en este artículo con un par de fotos en vivo para apreciar mejor su textura. Los relojes tenían 33 y 37 mm, por lo que estaban claramente ubicados en la cartera de relojes para mujer. Es cierto que la medida de 37 mm es adecuada para la muñeca masculina (que se lo digan a los puristas), pero para mi gusto quedaban demasiado pequeños en la muñeca y la versión de oro rosa era excesivamente femenina.

El Royal Oak Frosted Gold de 37 mm

Ahora los 41 mm vienen a resolver ese problema porque es una medida claramente más varonil.  Al igual que sus antecesores, con este Audemars Piguet Royal Oak Frosted Gold 41 mm se ha utilizado la Técnica Florentina para la  decoración. La Técnica Florentina consiste en golpear la superficie con un punzón de punta de diamante, de manera que se va quitando material para acabar creando una superficie rugosa que tiene un brillo diamantino.

Es una técnica que llamó la atención de Audemars Piguet cuando vio el trabajo de la joyera florentina Carolina Bucci. Aunque la técnica se usa fundamentalmente para joyería AP pensó, con buen criterio, que quedaría bien en un Royal Oak. Trabajó conjuntamente con la joyera, que hizo unos cuantos modelos a mano, pero al final se decidió hacerlo todo a máquina. De esa forma se podía industrializar y el coste no se disparaba.

Como se ve en las fotos, la técnica se usa sólo en las superficies planas (el frontal del bisel, la parte superior de la caja y el frontal del brazalete). De esta forma no se altera el resto de la caja ni sus ángulos, respetando también las partes pulidas o satinadas. El tacto de la superficie es atractivo -lo era en los dos modelos iniciales- y con el nuevo tamaño se puede lucir fácilmente en una muñeca masculina.

En todo lo demás el reloj es como el estándar 15400: mismas dimensiones, oro blanco y la misma esfera. Una “Grande Tapisserie” en uno de esos preciosos azules de Audemars Piguet –como estos de aquí– con manecillas e índices fosforescentes. Por dentro, el calibre automático 3120. El Audemars Piguet Royal Oak Frosted Gold 41 mm es una edición limitada a 20 unidades, y su precio es de 56.400 euros. 

Sin duda su presencia va a generar preguntas entre aquellos conocedores del Royal Oak, porque su estampa es desde luego distinta y llamativa. El RO aguanta todo lo que le echen, desde luego, pero esta es una textura que se sale de lo común. Así que, si bien es cierto que el RO da personalidad a quien lo lleva, en esta ocasión es el Audemars Piguet Royal Oak Frosted Gold el que va a exigir de su dueño aplomo como para llevarlo con la frente alta.

 

Aprovechando este lanzamiento Audemars Piguet presenta también una renovada colección de gemelos. Son de oro o acero, y todos tienen 18 mm de diámetro. Hay tres versiones en acero con tapicería plateada, azul o negra.  Otros dos modelos son en oro rosa con tapicería azul o negra, y por último una versión en oro amarillo con tapicería en azul.

La forma octogonal presenta una superficie satinada con el mismo gusto que los Royal Oak. Los ángulos son pulidos y los flancos cepillados. Y además añaden los tornillos hexagonales. Son en definitiva el toque estelar que hay que tener cuando se lleva un Royal Oak. Más información en Audemars Piguet.es.

 



Laurent Ballesta y su Blancpain X Fathoms, premio “Wildlife Photographer of the Year”

 

Lauren Ballesta ha obtenido el prestigioso premio “Wildlife Photographer of the Year”, gracias entre otros al apoyo de Blancpain. Aprovechamos la ocasión para ver su impresionante reloj: el Blancpain X Fathoms.

 

Laurent Ballesta es un biólogo marino y el fotógrafo más jóven en recibir la Palme d’Or en el Festival Mundial de Imágenes Submarinas. Hasta ahora es el único profesional que lo ha ganado tres veces seguidas. Ha viajado por todo el mundo, desde el Ártico al Antártico y desde Siberia hasta el Amazonas. Ahora ha ganado el premio Wildlife Photographer of the Year, que ya va por su 53ª edición, dentro de la categoría Earth’s Enviroments. Esta categoría rinde homenaje a la escala y la magnitud de las formas de la tierra, vistas desde el suelo o desde el aire, a las fuerzas de la naturaleza que las esculpen o a la naturaleza al estado salvaje puro y a la escala de un paisaje.

La impresionante fotografía de un Iceberg de Laurent Ballesta

La fotografía -en realidad la composición de más de 100 fotografías- nos muestra un iceberg visto desde el fondo marino. Hay que recordar que lo que vemos de un iceberg es sólo el 10% de su superficie, y del 80% restante, que permanece bajo el agua, sólo vemos trozos sueltos, dado su gigantesco tamaño. El que aparece en la fotografía tiene una circunferencia de unos 200 metros. de ahí la necesidad de captarlo en distintas fotos.

Blancpain lleva colaborando con Laurent Ballesta desde 2013, y de su mano (o mejor dicho, sobre su muñeca) han ido desarrollando el llamado Proyecto Gombessa. Ya sabemos del irrompible vínculo de Blancpain con el mundo marino, que contribuyó a investigar desde que creó el Fifty Fathoms, el primer reloj de buceo de la historia. Blancpain defiende -acertadamente- la idea de que la única manera de apoyar de manera efectiva la protección del medio ambiente es haciéndolo visible, por lo que siempre apoya proyectos que después superan el puro campo científico para divulgarse al público general. Todas sus iniciativas se recogen bajo el encomiable paraguas del Blancpain Ocean Commitment, con el que ya ha financiado nada menos que once grandes expediciones científicas. Además ha contribuido a duplicar la superficie de las áreas marinas protegidas en el mundo: nada menos que 4 millones de kilómetros cuadrados añadidos. Todo eso una pequeña casa relojera. Qué no podría hacer Donald Trump como presidente de Estados Unidos, y sin embargo mira donde estamos. Qué triste, ¿verdad?

Las inmersiones que realiza Laurent Ballesta son a menudo extraordinariamente peligrosas: aguas bravas, temperaturas bajísimas, escasa visibilidad… por eso necesita un verdadero instrumental submarino. Y no es otro que el Blancpain X Fathoms, el reloj de buceo mecánico más completo del mundo. La cantidad de funciones que presenta no tiene equivalente en ningún otro reloj del mercado:

Indicador mecánico de profundidad de hasta 90 metros. Membrana de metal amorfo. Indicación de la profundidad en escala 0-15m con una precisión de +/- 30 cm. Memoria de profundidad máxima alcanzada con pulsador de puesta a cero protegido. Contador retrógrado de 5 minutos. Segundero. Bisel unidireccional. Válvula de descompresión. Pulsera de caucho con 14 articulaciones.

Todas estas funciones se alojan en una caja de titanio de medidas excepcionales, como todo en el Blancpain X Fathoms: 55,65 mm de diámetro y 24 mm de altura. Puede parecer disparatado, pero estamos hablando de un instrumento que se va a sumergir hasta 300 metros -o sea en oscuridad- y se necesita que la información, vital en el mar, sea visible rápidamente. Así que nada que oponer a las dimensiones. Y, como a ejercer sus funciones en condiciones de visibilidad como mínimo precarias, la dotación de Super-LumiNova es muy generosa.

El calibre que lo mueve, el 9918B, es automático, pero queda tapado por el fondo. Éste muestra una membrana de metal amorfo que forma parte de la válvula de profundidad. Blancpain afirma que el uso de metal amorfo mejora las mediciones de profundidad y de paso reduce el grosor, comparado con el acero.

El Blancpain X Fathoms no es un reloj para llevar todos los días. Su tamaño hace que se pelee con cualquier prenda diaria y además intimida a las muñecas que no sean de tamaño superior a la media. Sin embargo, y gracias a la correa articulada, se lleva puesto mucho más cómodamente de lo que cabría esperar, así que no me extrañaría que quien lo compre lo llevara puesto no sólo cuando va a bucear.

No es un reloj barato, porque su precio es de 38.240 euros, pero para toda la excepcionalidad mecánica que lleva dentro no me parece un precio disparatado en absoluto. Es un relojazo, en todos los sentidos. Más información en Blancpain.es.

 



En la muñeca: Montblanc Star Legacy Chronograph Rieussec

 

La segunda de las novedades de Montblanc para 2018 es el Montblanc Star Legacy Chronograph Rieussec, que trae de nuevo a la actualidad uno de los iconos de la casa. Lo vemos con fotos exclusivas y precio.

 

Hace ahora un año publiqué una entrevista con Francesc Carmona, que es  Brand Manager de Montblanc Iberia y, sobre todo, un tipo fantástico (por definirlo con un lenguaje apto para niños). En esa entrevista le preguntaba si los cronógrafos Rieussec verían una nueva reedición. Francesc me dijo que, por el momento, la colección se iba a quedar como estaba. Como las marcas prevén sus lanzamientos con -como mínimo- dos años, es obvio que sabía algo pero lógicamente no podía decirme. O quizá, dado lo rápido que se mueven las cosas en Montblanc, él tampoco sabía nada también es una sorpresa. En cualquier caso, aquí está el nuevo Montblanc Star Legacy Chronograph Rieussec, una sorpresa inesperada.

Como ya expliqué en el reportaje sobre mi visita a la manufactura de Montblanc, el cronógrafo de Nicolas Rieussec, es propiedad de Montblanc. El cronógrafo iba haciendo marcas sobre un papel para señalar los tiempos de las carreras de caballos que Rieussec quería registrar. Por eso se llama cronógrafo: en griego Chronos es tiempo y Graphos escritura. Para crear la línea de relojes que llevara el nombre del relojero parisino Montblanc creó su primer calibre de manufactura. Y fue un cronógrafo nada menos, una de las grandes complicaciones de la relojería y de más difícil de llevar a cabo. Es verdad que se ven muchos cronógrafos por ahí, pero si te pones a buscar calibres cronógrafo de manufactura, verás qué pocos hay.

Como todos los cronógrafos de la familia Rieussec, el Montblanc Star Legacy Chronograph Rieussec tiene una esfera horaria descentrada y sustentada por dos ruedas creadas a imagen de las del cronógrafo original, al igual que el indicador central azulado. A distancia equidistante y sobre las seis horas aparece un ventana de fecha con un aire realmente antiguo, que me recuerda a los viejos indicadores de puntuación en estadios de antaño, de las horas en una estación de trenes o las ventanas que indicaban los salmos a cantar en las iglesias anglicanas.

Toda la esfera está decorada con un guilloché en grano que se irradia desde el tornillo de las manecillas centrales. Le da un toque refinado pero que nunca se impone al resto de las esfera, acentuando así su elegancia. El conjunto se aloja en una caja de 44,8 milímetros de diámetro y 15,02 de altura, lo que desde luego no le va a mantener en el anonimato. Sin embargo las formas redondeadas de la lína Star y el zafiro curvado lo hace mucho más sensual a la vista de lo que sus medidas podrían sugerir.

A las 8 aparece un pulsador que ya conocíamos y que para esta ocasión se habría beneficiado de unas líneas más curvas. El Montblanc Star Legacy Chronograph Rieussec es un cronógrafo monopulsador que mide tiempos de hasta 30 minutos, y de eso se encarga ese pulsador. Pero también es un reloj GMT, y la segunda aguja horaria y la fecha se regulan mediante la corona, que también tiene sabor añejo. El indicador día/noche ha sido sabiamente integrado sustituyendo al 9.

De todas estas funciones se encarga el calibre MB R200, un movimiento automático que no sólo es efectivo -cronógrafo con rueda de pilares y embrague vertical, 4 hercios y 72 horas de reserva de marcha -, sino que además está bien resuelto: la decoración es atractiva y el rotor está muy bien diseñado, con un calado que no obstruye en exceso la vista del movimiento. Además el puente inferior se ha concebido para poder tener una vista sin obstrucciones del volante.

La fecha de lanzamiento del Montblanc Star Legacy Chronograph Rieussec se espera que sea en junio de 2018, con un precio que estará en la vecindad de los 9.000 euros. Sin duda un buen precio para un cronógrafo monopulsante y GMT con una presencia clásica pero muy personal. Más información en Montblanc.es

 

 



Pre-SIHH 2018: Audemars Piguet Royal Oak Offshore Chronograph 25 Anniversary

 

El próximo 2018 se presenta potente en la manufactura de Le Brassus: los nuevos  Audemars Piguet Royal Oak Offshore 25 Anniversary son un audaz homenaje a la versión más deportiva del icónico Royal Oak.

 

Dice Audemars Piguet en sus campañas de publicidad que “para romper las reglas primero debes dominarlas”. Es obvio que la manufactura domina a la perfección el reloj deportivo de lujo, encarnado en el eterno Royal Oak. El reloj fue diseñado por Gérald Genta y apareció en 1972, pero AP tardó más de un año en vender  las 1.000 primeras unidades, pero tras ellas el reloj se disparó en ventas. Para celebrar el vigésimo aniversario del Royal Oak Audemars se propuso crear un modelo que apelase a sus clientes más jóvenes y le encargó el diseño a Emmanuel Gueit, que a la sazón tenía 22 años.

El Royal Oak Offshore Chronograph original de 1993

La idea para el reloj de aniversario era mostrar cómo se construía y cuáles eran sus elementos principales, como la junta negra del bisel. Se creó con un diámetro de 42 mm. que ahora nos parece de lo más normal, pero que entonces causó verdadero impacto, hasta el punto de que se le puso el apodo de “La Bestia”. Según cuenta Gueit, cuando se presentó el reloj en Baselworld Gérald Genta entró en el stand de la marca diciendo, a voz en grito, que su Royal Oak había sido completamente destruido. Es obvio que la historia desmintió a Genta, porque el Royal Oak sigue con el mismo éxito y el Offshore siguió sus pasos en ventas, con más de 120 referencias hasta hoy.

Ahora, para celebrar el 25 aniversario del reloj, se lanzan tres Royal Oak Offshore 25 Anniversary. El primero de ellos es el que aparece arriba en vertical. Es como el original, desde medidas a materiales. Es llamativo que para el protector de la corona y los pulsadores del cronógrafo también se haya vuelto al original, por lo que son de acero y caucho en vez de cerámica. Es una auténtica reedición, pura y dura. Y por eso mismo se va a vender como churros, seguro. Porque además su precio es de 25.000 francos suizos, que no suena descabellado.

Las otras dos versiones de Royal Oak Offshore Chronograph 25 Anniversary son también otro ejemplo de cómo romper las normas después de dominarlas: se ha tomado el reloj original y se ha reinterpretado de una manera sorprendente. El bisel octogonal se ha reducido a un borde sobre el que se cuelga una esfera abierta. El reloj guarda un aire de familia, pero cuesta reconocer al Offshore a primera vista. Estos dos modelos están inspirados en el Royal Oak Offshore Tourbillon Chronograph en su arquitectura exterior, mientras que por dentro se mueve un calibre completamente rediseñado y desarrollado exclusivamente para celebrar el 25 aniversario de la colección.

La verdad es que los dos modelos, uno en acero y el otro en oro rosa, impresionan. No sólo por la caja de 45 mm de diámetro y casi 12 de altura, sino porque toda la arquitectura -tanto frontal como posterior- no pasa desapercibida. Son dos relojes en edición limitada a 50 unidades cada una, pero da gusto verlas por lo que significa de aire fresco en una colección de toda la vida, y porque todos queremos ver que las marcas arriesgan en sus diseños para salirnos del tono monocorde habitual. Pueden gustar o no, pero al menos demuestran ganas de seguir innovando.

Estos dos Royal Oak Offshore Chronograph 25 Anniversary tendrán un precio aproximado de 285.000 francos suizos en la versión más -digamos- asequible y de 325.000 francos suizos para la versión de oro rosa. Esperemos verlos en persona en el próximo SIHH. Más información en AudemarsPiguet.es

 

 



Seiko Presage Esmalte: Toda la sabiduría de Seiko en tres modelos

 

Seiko sigue con su idea de ofrecer alta relojería en todos ls segmentos de precio. Ahora nos presenta los Seiko Presage Esmalte, una técnica centenaria que sólo se encuentra en relojes de alta gama. Salvo que nos lo ofrezca la gran casa nipona.

 

El esmalte en las esferas es muy apreciado por dos motivos: uno, la delicadeza y el cuidado que requiere su aplicación, y dos la belleza del resultado, con una tonalidad especial que perdura para siempre porque nunca degenera. Por eso está reservada a los relojes de alta gama. O eso creíamos, porque Seiko tiene otra idea muy distinta de cómo deben ser las cosas.

El año pasado, cuando presentó la nueva colección Presage ya vimos una edición limitada de cronógrafos que a mí me parecieron (y me parecen) de lo mejor de todo el año por su calidad y su precio. Los dos están aquíUno de ellos tenía la esfera esmaltada en blanco. Y de paso calibre de manufactura y un precio de 2.500 euros. Absolutamente imbatible, como siempre con Seiko. Ahora la manufactura ha escuchado la petición de sus seguidores y presenta los Seiko Presage Esmalte, con los que nuevamente nos desafía con una oferta irresistible. Pero vamos a ver cómo se hacen las esferas de esmalte de acuerdo con la maestría de Seiko.

MITSURU YOKOZAWA

Mitsuru Yokozawa comenzó a trabajar con el esmalte en 1971, cuando fue empleado por Fuji Porcelain Enamel Co. Gracias a los datos recabados sobre las técnicas que ha ido aplicando en los 46 años de profesión ha conseguido mejorar la implementación de las técnicas artesanales. Además ha desarrollado una agudeza visual tal que le permite distinguir variaciones de grosor de solo 0,2mm, una sabiduría que ahora transmite a los aprendices. Mitsuru es es único artesano de Japón capaz de aplicar esmalte sobre las esferas de Seiko.

EL PROCESO DE ESMALTADO

El primer paso es común a todas las esferas. Partiendo de barras de latón se cortan, estampan, conforman y sueldan para crear la base del dial. El acero que se usa en los relojes de Seiko se produce en una fábrica separada y de ahí se envía a Mitsuro.

Una vez obtenida la base, se sumerge en aceite para prevenir la oxidación. Después se quita el aceite sobrante y la esfera se lava en ácido, se niquela y se le somete a un tratamiento neutralizante. Aunque parezca un procedimiento industrial (y de hecho lo es), de estos tratamientos depende la durabilidad futura, por lo que deben ser bien realizados.

El esmalte es una mezcla de diversos elementos, así que es fundamental que las cantidades sean las correctas y siempre las mismas, porque las diferencias, incluso las mínimas, producen unos resultados muy distintos. De ahí la necesidad de una supervisión absolutamente científica para conseguir la calidad requerida para cada producto.

Una vez conseguido el esmalte, se aplica sobre la superficie a tratar. Como el esmalte es muy sensible a los cambios de temperatura y de humedad, Mitsuru Yokozawa cambia la composición de acuerdo con las condiciones atmosféricas. ¿¿Se puede ser más exigente?? ¡Sólo en Seiko!

Es fundamental tener especial cuidado al aplicar el revestimiento, porque cualquier variación (presión, cantidad), puede cambiar el resultado.

También se regula la temperatura del horno dependiendo de del tiempo atmosférico. Es dentro del horno que los compuestos cristalinos del esmalte se funden, creando así esa textura suave tan característica del esmalte.

Tras el proceso de horneado se examinan detenidamente las superficies tratadas para asegurarse de la uniformidad de la superficie y encontrar posibles defectos. Un esmalte que no ha salido perfectamente significa un rechazo de toda la pieza, ya que no se puede enmendar. Si pasa el control entonces se puede llevar a ensamblado. El proceso es tan largo que se producen sólo entre 200 y 250 esferas esmaltadas al mes.

Los nuevos modelos están inspirados en el diseño de dos de las creaciones más clásicas de Seiko. Por un lado el modelo Laurel de 1913, el primer reloj de pulsera de Seiko y de Japón, que tenía una esfera esmaltada. Los marcadores de hora en números romanos son los que aparecían en  el reloj de bolsillo de Seiko de 1895. Sin embargo los modelos actuales llevan un cristales de zafiro de doble curvatura, de modo que los bordes de la esfera se pueden ver sin distorsión desde cualquier ángulo. Los marcadores horarios están pintados con diez capas para crear relieve sobre  la esfera. Las extremidades de las agujas son curvadas por los artesanos para seguir el contorno del cristal de zafiro curvado y que la caja sea más delgada. El fondo de caja transparente es de cristal de zafiro para una mayor durabilidad.

SEIKO PRESAGE ESMALTE AUTOMÁTICO SPB047EST

 

El modelo automático tiene un diámetro de 40,5 mm y 12,4 mm de altura, con hermeticidad garantizada hasta los 100 metros. El calibre es de manufactura: el 6R15, automático y con reserva de marcha de 50 horas que se mueve a 3 hercios. Al contrario de lo que suele ser habitual, el reloj viene con correa de cocodrilo con cierre plegable. Su precio es de 1.150 euros.

SEIKO PRESAGE ESMALTE MULTIFUNCIÓN SPB045EST

El reloj es del mismo diámetro que el anterior, pero 0,4 mm más alto. En este caso se ha añadido la función de fecha a las 6 horas y de reserva de marcha a las 9. El calibre es el 6R27, lo que significa que se mueve a 28.000 alternancias a la hora (4 hercios, en vez de los 3 de su hermano). Ese es el motivo por el que pierde 5 horas de reserva de marcha. Sin embargo mantiene la misma excelente relación calidad-precio: 1.350 euros.

SEIKO PRESAGE ESMALTE CRONÓGRAFO AUTOMÁTICO SRQ023EST

Sin duda el más atractivo de los tres, con esa mezcla de deportividad que da el crono con el aspecto clásico de los numerales romanos y las manecillas de hoja. El diámetro y la altura crecen algo, hasta los 42 x 14,9 mm. El calibre es todo lo que se puede esperar de un gran movimiento cronógrafo moderno: rueda de pilares, embrague vertical, 4 hercios y reserva de marcha de 45 horas. Y todo ello por 2.600 euros. No se puede pedir más.

Los relojes ya están disponibles en la boutique de Madrid y son una oportunidad que no hay que dejar pasar. Más información en Seiko.es.



En la muñeca: nuevo Montblanc TimeWalker Manufacture Chronograph

 

 

El nuevo Montblanc TimeWalker Manufacture Chronograph es un gran paso adelante para Montblanc: un nuevo calibre de manufactura en una caja que tiene todo lo bueno de lo clásico y de lo moderno.

 

Este pasado enero, en el SIHH 2017, Montblanc presentó la nueva reencarnación de los Timewalker. Tal como me dijo Davide Cerrato hace ya más de un año, la familia de Caminantes del Tiempo necesitaba una línea coherente que lo hiciera reconocible pero sobre todo consistente, porque cuando un producto empieza a dar bandazos pierde el apoyo del cliente de la marca porque no sabe a qué carta quedarse.

Uno de los Timewalkers presentados en enero de 2017

Los modelos que vimos eran un paso más que adecuado en la dirección correcta: un producto contemporáneo, atractivo y con personalidad. Pero con el nuevo Montblanc TimeWalker Manufacture Chronograph el salto es aún mayor. Y la primera diferencia la encontramos en el nombre, porque aparece la palabra “Manufactura”.

En efecto, Montblanc ha desarrollado junto con ValFleurier el calibre MB 25.10. ValFleurier es una empresa que pertenece al Grupo Richemont y que produce decenas de miles de movimientos al año. Tiene la misión de crear movimientos para las marcas del grupo o de reutilizar los ya existentes para que sirvan para otras casas también del grupo. Según me contaron en la presentación el desarrollo fundamental ha sido el calibre base, sobre el que se ha acoplado un módulo de cronógrafo.

También me dijeron que es posible que se use ese mismo calibre base en otras marcas, lo que me parece una idea estupenda porque no tiene sentido que un grupo como el de Richemont esté usando Sellitas. Pero eso ya lo veremos. El caso es que el calibre MB 25.10, que es el que anima a este Montblanc TimeWalker Manufacture Chronograph, presenta un rotor monobloque hecho de tungsteno plateado en rodio y con forma de volante deportivo. Integra una rueda de pilares , embrague horizontal y mecanismo de parada, además de una reserva de marcha de 55 horas.  Además del rotor el calibre está bien decorado, con platina perlada y Côtes de Genève circulares.

La caja tiene un diámetro de 41 mm y está construida en acero satinado. El bisel ahora es cerámico (¡gracias Montblanc!) y de borde suave, no dentado como hasta ahora. Además lleva un taquímetro grabado. Pero el verdadero cambio está en la esfera: sobre un fondo de blanco roto se asientan tres subesferas en la disposición más habitual de 3-6-9. Los tres registros son iguales de tamaño y en negro, haciendo así del reloj un “Panda”, una combinación de color que aún no he conocido a nadie a quien no guste.

El pequeño segundero a las 6 horas incluye el logotipo de Montblanc creado en guilloché. Los numerales e índices aplicados están satinados, lo que favorece la lectura. La trotadora del cronógrafo es roja y termina en punta de flecha; una alusión a Minerva, la manufactura histórica que ahora pertenece a Montblanc. Rojo es también el nombre del reloj y los pequeños bastones sobre los cuatro índices principales.  El conjunto equilbra muy bien el aspecto vintage con las prestaciones modernas.

La altura del reloj es notable: 15,20 mm, si bien el rebaje en las asas lo hace más ligero a la vista. En cualquier caso, mejor olvidarse de una negociación pacífica con los puños de la camisa. Se me ha olvidado decir que el reloj es hermético hasta los 100 metros, lo cual es una buena noticia. Pero mejor noticia aún es saber que, a pesar de sus medidas, el reloj se lleva muy cómodamente una vez puesto porque está muy bien equilibrado.

Estará disponible con un brazalete de acero o con la correa de rally que hemos visto en estas fotos. Y digo estará porque el Montblanc TimeWalker Manufacture Chronograph no va a llegar a las tiendas hasta septiembre de 2918, lo que me resulta inexplicable. Recordemos que hace poco el Grupo Richemont anunciaba que nombraba a Emmanuel Perrin como ayudante de Jérôme Lambert entre otras cosas para acercar demanda y producción. Tiene trabajo.

El Montblanc TimeWalker Manufacture Chronograph se anuncia con un precio de 4.990 euros en la versión con correa de cuero y de 5.290 euros en la versión de brazalete. Pero, como siempre, hay que tomar los precios sólo como referencia por ahora. Este reloj va a pegar fuerte en el mercado, seguro. Más información en Montblanc.es.

 



ToW Gibralfaro: un fantástico reloj diseñado en España

 

 

Da gusto poder traer a Horas y Minutos un reloj diseñado en España. Sobre todo si está tan bien hecho y ofrece tanto por el precio como hace este ToW Gibralfaro. Vamos a verlo con detalle.

 

 

UN POCO DE HISTORIA

Según narra la propia ToW (que significa Time of Watches) en su web, El Rally de Gibralfaro es una de las competiciones automovilísticas más populares de Málaga, que es a la sazón la ciudad de origen de ToW.


La primera edición del Rally Gibralfaro, organizada por la Escudería El Volante de Málaga, tuvo lugar el 22 de junio de 1969 y se realizó bajo la modalidad de rally nocturno. La salida tuvo lugar a las 23h, daba pie a un rally de 500km mezclando tramos de asfalto y tierra, y ya desde esta primera edición el rally comenzó a fraguar su leyenda por su dureza.

El Rally continuó sucediéndose en años posteriores, aunque no de forma regular. En 1974 tuvo lugar la III edición contando ya con una gran participación de más de 40 inscritos, tanto equipos nacionales como internacionales, y afianzándose como una de las pruebas importantes del panorama nacional. La prueba ha trascendido hasta nuestros días, habiéndose celebrado en el presente 2017 la XXXII edición del Rally, del cual la marca ToW ha sido orgullosa  patrocinadora, que no está nada mal para un empresa así de pequeña.  El Rally es prueba puntuable para el campeonato de España de vehículos antiguos.

Los fundadores de ToW, Carlos Guerrero y Mariano Herrero, cuentan que crecieron viendo el Rally de Gibralfaro, por lo que para su segundo proyecto relojero quisieron unir su pasión por los automóviles de los 70 y 80, los relojes de sus pilotos y su tierra natal. Ese es el origen del ToW Gibralfaro.  Y la verdad es que, para ser un segundo proyecto y aventurarse en el mundo de los relojes mecánicos, no les ha podido salir mejor.

Desde el momento que lo ves el reloj te da esa sensación añeja de los relojes que ha sabido digerir bien su inspiración. La caja, la esfera, la correa… todo es como debe ser si queremos ser fieles al tiempo en que se inspira. A lo largo de este año -de cualquier año, de hecho- hemos visto muchos relojes “homenaje a” o directamente copiados de un modelo antiguo y rehechos ahora con técnicas actuales. No tiene nada de malo porque nos gustan los relojes de otras épocas, pero haciéndolo así ciertamente en la mayoría de los casos las marcas relojeras pisan terreno firme y minimizan los riesgos.

Sin embargo conseguir un modelo que no recurra a otro anterior y aún así sepa destilar aromas de una época -claramente los 70 en este caso- es mucho más difícil. El ToW Gibralfaro lo consigue. La caja tiene 41 mm de diámetro y 48 de punta a punta de las asas, con una altura de 13 mm. Tiene unas formas contundentes que te recuerdan a la de los Swatch y te hacen temer las mismas incomodidades de los relojitos de plástico. Nada más lejos de la realidad: el reloj se lleva perfectamente sobre el pulso, hasta el punto de que me ha parecido uno de los relojes más cómodos que me he probado este año. Me ha sorprendido de verdad.

La caja está hecha de tres piezas: un cilindro central que incluye el bisel, la carrura y la tapa del fondo sobre la que se rosca el cilindro, atrapando a la carrura. Es una estructura relativamente compleja pero que permite mejorar los acabados y facilitar futuros servicios técnicos. Sobre la caja manda la decoración satinada, pero el reloj incluye superficies pulidas, la más notoria de las cuales es el bisel. Esto ayuda a aligerar la poderosa presencia del reloj, dulcificándolo para que no resulte excesivamente utilitario y sí más versátil. Le queda especialmente bien el biselado que recorre las asas por el borde superior.

La corona carece de protección pero está roscada, una buena idea porque el ToW Gibralfaro es hermético hasta los 100 metros. Claramente sus diseñadores tienen la idea de que este sea tu reloj de diario en cualquier parte, lo que incluye también zambullidas y/o buceos varios. El reloj también incluye un cristal de zafiro, no de Hesalite como suele ser normal en relojes de moda o de KickStarter (por aquello de que ahorra costes), y además tiene tratamiento antirreflejos en su cara interna. Claro que el cristal sintético habría sido más acorde con la época a la que homenajea, pero ahorrarse las ralladuras es un beneficio apreciado por todo el mundo, sea del tiempo que sea. Así que bien hecho por ToW.

La esfera es grande (34 mm) y muy bien conseguida, con un atractivo instantáneo. Se presenta tanto en negro (que aparece al final del artículo) como en el plateado que vemos aquí y que a mí es el que más me gusta. Aunque la base de la esfera parezca que no tiene mucho que decir resulta que es interesante en sí misma. Está decorada con un fino graneado que se distingue dependiendo de como incida la luz y que es muy atractivo y elegante.

Toda la lectura que se hace en el reloj es rápida y clara porque se han elegido muy bien los elementos. Las manecillas horarias están facetadas para que contrasten mejor, y además están dotadas de una sección de material fosforescente. La manecilla de las horas es más ancha que la de los minutos, lo que ayuda a distinguir bien la hora cuando las dos manecillas están cerca una de la otra. Tanto el segundero central como la manecilla de la reserva de marcha están inspiradas en las agujas de los cuadros de los vehículos de los 70 y 80.

Los índices son aplicados, sencillos pero muy efectivos (y muy de su época también). Se ha añadido la separación entre minutos en 5 secciones para acentuar su conexión con los rallies y las medidas de tiempos en las carreras. Tanto los minutos como las manecillas comparten el mismo color azul, que en mi opinión es el gran acierto de la esfera. Otra buena cosa del reloj es que el indicador de reserva de marcha no incluye ningún texto, lo que le viene de perlas a la pieza para no llenarla de inscripciones innecesarias. El material luminiscente, aunque sólo en las manecillas, cumple bien su cometido.

Volviendo sobre la reserva de marcha, quizá a alguno le haya recordado al Mustang P51 de Rec Watches porque también lleva ahí el indicador. Esto es porque ambos comparten el mismo calibre: el Miyota 9130. Es un movimiento automático que, contrariamente a lo que suele ser habitual en pequeñas marcas, se mueve a 4 hercios, tiene volante regulable, parada de segundero y además se le puede dar cuerda manualmente. En este caso el rotor está decorado con el nombre del reloj y con un dibujo del tramo de “Casarabonela”, uno de los más conocidos del Rally de Gibralfaro.

El reloj no puede tener una presentación mejor: para mantener el espíritu de su época el ToW Gibralfaro se presenta en una caja de cartón que imita a las que se utilizaba en el comercio de recambios de automóvil hasta incluso los años 90. Cuando abres la caja te llevas otra sopresa: un estuche de piel preserva al reloj de posibles daños. El estuche es muy bonito y la calidad de la piel, excelente.

Y cuando abres liberas la cincha sigues sonriendo porque reconoces el siguiente guiño al pasado: el estuche se despliega como los antiguos desplegables de herramientas que todos llevábamos en el maletero, fundamentales entonces y ahora desaparecidos de los vehículos. Dentro puedes llevar dos relojes y dos correas.

Sobre las correas: son tipo Rally -claro- con una piel de buen grosor y mejor tacto. Si la campaña de recogida de fondos alcanza los 80 mil euros se fabricaría además un brazalete que, por su fabricación y estética tendrá todas las bendiciones de amantes de lo retro.

Y ¿cuánto vale el ToW Gibralfaro? Pues esa es la otra gran sorpresa. En su campaña de Kickstarter comienza con un precio de 320 euros, después pasará a 350 euros y en la última fase llegará a 390 euros. Yo creo que incluso llegando al final es un ofertón que no hay que perderse.

No sólo hay que apoyar a la gente realmente creativa que tiene los santos bemoles de enfrentarse a un mundo endiabladamente competitivo a base de ingenio. Si ni siquiera te importa eso tampoco tienes que dejar pasar esta oportunidad simplemente porque por el dinero que estás pagando te estás llevando un reloj distinto, muy bien hecho y que da mucho por poco dinero. Mucha suerte a los creadores. Más información en Timeofwatches.es. 

 

 

 

 

 



Los seis relojes Rado True Designers con fotos en vivo y precios

 

Rado ha subido la apuesta y se alía con seis diseñadores para lanzar una colección en serie limitada que alumbra la versatilidad de sus relojes. Partiendo de la voluntaria sencillez de la colección True los Rado True Designers proponen una reflexión sobre el tiempo y su conexión con el arte.

 

Si te paras a pensar, es increíble y a la vez maravillo que un reloj nos siga sorprendiendo e incluso enamorando. La esfera no es, en la mayoría de los casos -y desde luego en estos Rado True Designers- mucho mayor que un sello de correos (sí, los sellos todavía existen). Y en ese espacio tan pequeño tienen que cumplir con su función (dar la hora como mínimo) y además emocionarnos mientras lo hace. ¿Cuántas esferas se han creado desde que surgió el primer reloj de pulsera? Infinitas. Y eso sin contar los relojes de bolsillo. Y sin embargo la emoción sigue ahí, intacta.

No es por tanto extraño que haya tantos diseñadores que quieran hacer su propio diseño de reloj. Algunos de forma permanente (como Emmanuel Dietrich), otros de manera esporádica. Pero a todos les resulta un reto hacer valer sus propuestas en un espacio tan pequeño. Y por su parte a las marcas les viene de perlas abrir las ventanas y dejar entrar un aire distinto en sus relojes. Eso es lo que ha ocurrido con los Rado True Designers.

Rado se ha puesto en manos de seis diseñadores de diversos países y les ha dejado libertad para que diseñen un reloj. Exterior e interiormente son el mismo reloj: una caja monobloque de cerámica de alta tecnología -de la que ya sabemos que Rado es pionera- y un brazalete del mismo material. Varían los acabados de unas y otros, pero la medida es la misma: 41 mm de diámetro y 10,5 mm de altura. También es el mismo calibre: el ETA C07.611 que es el Powermatic 80. En mi opinión, y dado que estamos hablando de diseños a la última, Rado tendría que haber usado el 80.111, que es el nuevo Powermatic 80 con escape de silicio.

Los seis Rado True Designers tienen una trasera distinta entre sí, además por supuesto de las esferas que es donde los diseñadores han volcado su creatividad. Las seis propuestas son ediciones limitadas a 1.001 unidades, tal como aparece en el fondo junto con el nombre de su diseñador. Vamos a verlos, yendo de izquierda a derecha según la foto que encabeza el artículo.

RADO TRUE BLAZE DE SAM AMOIA

Samuel Amoia comenzó su carrera en el mundo del diseño de la mano de Stephen Sills, un famoso diseñador de interiores. Tras el éxito cosechado por sus diseños de interiores, presentó junto a su hermano menor su propia empresa: AMOIA Studio, enfocada al diseño artístico de mobiliario. Este innovador estudio cuenta con una línea de mobiliario escultural creado mediante colaboraciones a partir de materiales naturales, minerales y un exclusivo proceso de moldeado.

El Rado True Blaze es un homenaje al lujo y al glamour. La esfera parece haber sido cubierta por completo por una capa de esquirlas metálicas  que recuerda mucho a la técnica empleada por Audemars Piguet en su Royal Oak Frosted Gold.

A pesar de este elemento tan llamativo, el reloj conserva su esencia minimalista gracias a la ubicación del logo y los índices dorados, que se han ubicado en la parte inferior del cristal para que destaquen por encima del mar de brillos. Con la cerámica pulida a láser el brazalete resulta espectacular. El precio del reloj es de 2.260 euros.

 

RADO TRUE PHOSPHO DE BIG-GAME

El segundo de los Rado True Designers es el creado por Augustin Scott de Martinville, Grégoire Jeanmonod y Elric Petit, el equipo que hay detrás de Big-Game. Este estudio de diseño describe sus creaciones como sencillas, funcionales y alegres y ha sido premiado con numerosos galardones, entre los que se incluyen el Premio al Diseño Suizo, el premio iF al diseño, el premio Wallpaper al diseño, el premio Good Design y el premio Design Preis Schweiz.

Las creaciones de Big-Game pueden encontrarse en las colecciones del Museum für Gestaltung, del Musée du Grand-Hornu, del Centre Pompidou y del MoMA. La sede de la empresa está en Lausana (Suiza). Los tres fundadores de Big-Game compatibilizan su trabajo en el campo del diseño con su labor docente en la Universidad de Arte y Diseño de Lausana (ECAL).

El Rado True Phospho tiene una esfera de latón perforada, lo que permite ver el mecanismo automático de relojería suiza a través de los agujeros. Las perforaciones también ofrecen la oportunidad de crear índices luminiscentes rellenando los huecos con Super-LumiNova para crear diversas formas geométricas. Además, las puntas de la aguja horaria y el minutero están bañadas con Super-LumiNova, mientras que el segundero está completamente recubierto de esta sustancia fosforescente. Su precio es de 2.260 euros.

 

RADO TRUE CYCLO DE PHILIPPE NIGRO

Nacido en 1975 en Niza (Francia), Philippe Nigro cursó estudios de diseño industrial en Lyon y de diseño de productos y mobiliario en París. Desde 1999, lleva desarrollando su carrera profesional como diseñador independiente, creando productos, mobiliario, elementos de iluminación, arquitectura de interiores, eventos y escenografía para marcas internacionales. Desarrolla dicho trabajo desde su sede en París y su sucursal en Milán. En 2014, fue nombrado diseñador del año por Maison&Object.

La esfera del Rado True Cyclo es cóncava y con un acabado satinado. os índices están grabados sobre la superficie y son de un color gris que produce un ligero contraste, en conjunto con las manecillas y lostextos. La esfera es un ejemplo del minimalismo que está muy en los genes de Rado. El ancla móvil (otro de los símbolos de Rado), el logotipo, la palabra Automatic y la ventana redonda dotan de equilibrio al conjunto. Su precio es de 1.760 euros.

 

RADO TRUE SHADOW DE KUNIHIKO MORINAGA

El diseñador Kunihiko Morinaga nació en Tokio (Japón) en 1980 y se graduó en la Universidad Waseda y en la Academia de Diseño Vantan. Lanzó su propia marca en el año 2003. Su lema es “Dios está en los detalles”, y ha recibido numerosos galardones, entre los que destacan el Avant-garde Grand Prix de la Gen Art de Nueva York, en 2005, o el premio al mejor diseñador de la 29.º edición del Mainichi Fashion Grand Prix, en 2011. Presentó su primera colección para mujer en la Paris Fashion Week de 2014.

Este es el otro Rado True Designers que juega con la idea de la esfera calada. El True Shadow presenta una esfera que se oscurece al exponerla a la luz. Sin embargo, cuando se oculta el sol o la luz intensa, la esfera se difumina progresivamente, pasando por tonos grises, hasta volverse transparente por completo, lo que deja a la vista un movimiento que en esta ocasión se ha decorado todo con perlado. Su precio es de 2.160 euros.

 

RADO TRUE FACE DE OSKAR ZIETA

El arquitecto Oskar Zieta es el fundador y director ejecutivo de Zieta Prozessdesign. Nacido en Polonia en 1975, se graduó en la Eidgenössische Technische Hochschule de Zúrich, donde comenzó a trabajar como auxiliar de investigación en el departamento de diseño arquitectónico asistido por ordenador. Los diseños de Zieta le han valido numerosos premios, como el del Consejo de Diseño alemán y el Red Dot. Sus diseños han aparecido en prestigiosas colecciones, como las del Centro Pompidou de París o la Pinakothek der Moderne de Múnich. Hace poco, Oskar Zieta inauguró su creación escultórica más grande e importante hasta la fecha: Nawa, creada con la misma tecnología de metal inflado que ha inspirado el Rado True Face.

El Rado True Face es seguramente el más llamativo de los seis Rado True Designers y, dicho sea de paso, uno de los relojes más difíciles de fotografiar que me he encontrado. Esto es debido a que la superficie de la esfera está hecha en acero inoxidable cóncavo y pulido a espejo, por lo que no sólo refleja todo lo que se le pone enfrente (supongo que por esa función de espejo se llama Face, Cara), sino que además lo que refleja lo deforma con curvas. Y si le añadimos el cristal de zafiro curvado, el resultado son fotos casi imposibles de hacer, pero un reloj impactante cuando lo ves en persona.

La origen del reloj está en otro diseño de Zieta. En concreto, una gama de muebles y espejos perfectamente pulidos, bautizada como Plopp, que, gracias a un enfoque experimental de diseño, parecen estar inflados como globos. Su precio es de 2.260 euros.

 

RADO TRUE STRATUM DE RAINER MUTSCH

Rainer Mutsch estudió Diseño de Mobiliario en la Escuela Danesa de Diseño de Copenhague, Diseño de Productos en la Universidad de las Artes de Berlín y Diseño Industrial en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena. En 2008 fundó Studio Rainer Mutsch, un estudio de diseño multidisciplinar en el que él y su equipo desarrollan productos elegantes, precisos y sencillos que buscan ante todo dar respuesta a las necesidades humanas. La relación de Mutsch con Rado comenzó en 2015, año en el que su proyecto de diseño se expuso en el escaparate de la boutique Rado de Viena dentro del marco del concurso Rado Star Prize de Austria.

El Rado Stratum, que a mí es el que más me gusta, me recuerda en su estilo zen al Hyperchrome Ultralight que vimos el año pasado, y por otro lado a los diseños -y no sólo de relojes- de Dieter Rams. Rainer Mutsche ha conseguido dotar a la esfera con una profundidad casi irreal en un reloj de medidas estándar. El dial parece un anfiteatro a cuyo escenario se desciende desde el borde exterior atravesando unos escalones asimétricos que alejan el punto de fuga del tradicional centro de la esfera.

La sensación de altura se incrementa por el círculo central, que está pegado a la parte inferior del cristal. De él nacen las manecillas horarias blancas, en contraste con el amarillo de la aguja del segundero. Las manecillas pasan casi rozando las paredes de la esfera en un excelente ejercicio de precisión. Todo para obtener una presencia con una inigualable sensación de sobriedad y calma, que además se duplica en la trasera del reloj. Su precio es de 2.160 euros.

Los Rado True Designers son, en mi opinión, un gran paso de Rado para mejorar una presencia que se merece más notable. Los relojes están ya disponibles en las tiendas… o por lo menos en teoría, porque hacerse con algunos modelos puede resultar enormemente difícil, por lo que recomiendo encargarlos y después armarse de paciencia (sobre todo en el caso del True Face). Más información en Rado.es.

 



Calidad y Precio: Certina DS Action Chronometer

Otra sólida oferta de Certina para los que buscan un reloj de cuarzo potente y duradero: los nuevos Certina DS Action Chronometer, que aquí vemos en su versión con brazalete de acero.

 

En el anterior artículo de la serie “Calidad y Precio” que dediqué a los Certina Ds Podium Chronograph decía que, aunque el reloj tenía especificaciones de cronómetro, pasar el test COSC era demasiado caro para un reloj de ese nivel de precio. Un año después la propia Certina me responde: todos sus relojes de cuarzo están ahora certificados por el laboratorio suizo de cronometría. Eso incluye, por supuesto, estos Certina DS Action Chronometer. Así de bien hace las cosas la marca.

Tener un certificado COSC en un reloj de cuarzo no es sólo un reconocimiento de la calidad de la máquina, sino un argumento excelente cuando hay que luchar en un mercado tan endiabladamente saturado y belicoso como es el de los comúnmente llamados “relojes de pila”. Poder demostrar una excelente fiabilidad da al reloj un argumento de ventas singular y muy necesario cuando tienes que argumentar que el reloj está muy lejos de ser “uno más”.

Pero es que además el movimiento Precidrive, que recordemos se creó a instancias de Certina, es aún más preciso que lo que exige COSC: mientras que la tolerancia máxima del laboratorio es de + 0,07 segundos al día, los cuarzos de Certina tienen una desviación diaria que no llega a  + 0,03 segundos diarios. Es decir, 10 segundos al año.  A todos los efectos indetectable. Todo ese poderío tecnológico queda escondido bajo el caparazón de la tortuga que identifica la marca.

El Certina DS Action Chronometer se presenta en cinco versiones, de las que aquí vemos las que -yo creo- son más atractivas: con esfera negra y con esfera azul . Todas, salvo una, llevan un brazalete de acero 316L, el mismo que se usa para la caja. Me gusta señalar el tipo de acero que es porque es el conocido como “quirúrgico”, ya que es la versión menos alergénica disponible. Cualquiera diría que es un estándar en relojería, pero no; de hecho muchas marcas de alta relojería utilizan el 316L como un argumento de ventas extra. Pues bien, éste reloj también lo tiene.

La caja tiene 41 mm de diámetro y un bisel que en la parte frontal está satinado -a juego con el resto de la caja-, mientras que el borde exterior está pulido, lo que le da prestancia y además concuerda con los eslabones verticales del brazalete. Una vez puesto el reloj, la muñeca se siente plenamente a gusto con la pieza. Es además hermético hasta los 200 metros, asegurándose así que va a acompañar a su dueño también en verano. De hecho los Certina DS Action Chronometer pertenecen a la colección “Aqua”.

Las esferas están muy bien resueltas, y son un ejemplo de la calidad que ofrece Certina a pesar de lo ajustado de sus precios. A mí me recuerda mucho al Omega Seamaster Aqua Terra (como éste), que no es mal espejo en el que mirarse. Los índices están aplicados, no pintados, y con un borde pulido para que resalten más a la luz. Como hay una -por otro lado inevitable- ventana de fecha, el índice a las seis es redondo y no triangular, de manera que no se corta y además se identifica mejor en la oscuridad.

Las manecillas tienen el largo adecuado y, para que no haya confusión cuando se lean en la oscuridad marina (o bueno, cuando te levantas por la noche a beber agua, que también pasa), la manecilla de las horas no tiene SuperLumiNova en su base, como sí tiene la de los minutos. Y, hablando del material luminiscente, es simplemente impecable. De los muchos disponibles Certina utiliza la variante BG W9, que es la segunda más potente que ofrece el fabricante de SuperLumiNova y que garantiza una visibilidad de hasta 10 horas. Por supuesto la impregnación nunca se gasta porque la luz que emite no se genera mediante una reacción química.

La esfera azul se combina con el color rojo de la manecilla del segundero y la indicación de minutos, mientras que la esfera negra lo hace con el verde Certina. Ambas versiones son igualmente atractivas y, aunque la negra resulta más elegante que la azul, más deportiva, ambas son polivalentes y salen airosas de cualquier situación.

Los Certina DS Action Chronometer ya están disponibles en las tiendas, y creo que serán el gran éxito de ventas de la casa estas Navidades. Su precio es de 465 euros, que en mi opinión está muy bien para la excelente relación calidad/precio que ofrece tanto en materiales y acabados como en funcionalidad. Más información en Certina.es.

 

 



Breguet Reine de Naples Princesse 8965. Fotos en vivo y precios

 

El Breguet Reine de Naples Princesse es otra iteración del conocido modelo femenino de la manufactura, que vuelve a encandilar con su singular silueta.

 

La relación de las marcas con los relojes femeninos es complicada. Es notorio que para las mujeres el reloj tiene el mal pronóstico de ser un accesorio más y por tanto de vida, si no efímera, sí titubeante en la muñeca de su dueña. El mero hecho de no combinar bien con una prenda puede hacer que el reloj se quede en la mesilla, o que lo haga en favor de algún otro complemento.

Esto obliga a las marcas a dos opciones: o hacen relojes fácilmente intercambiables -que es el camino sencillo pero condenado a luchar por precio- o consiguen dar con un modelo que sea lo suficientemente personal y polivalente como para que su propietaria le haga hueco permanente en su atuendo diario. No hace falta decir que esta segunda opción es la más difícil y a la vez la más buscada por las manufacturas.

Los Reina de Nápoles de Breguet tienen un antecedente muy definido que no es otro que el famoso reloj 2639, el primer reloj de pulsera de la Historia, creado por encargo de la Reina de Nápoles. Si quieres leer su historia más en detalle la puedes encontrar en este artículo. Breguet lanzó el primer reloj de la colección en 2002 y desde entonces no ha parado de sacar versiones, que de hecho están siempre entre los más vendidos de la casa.

El nombre del reloj, Breguet Reine de Naples Princesse, puede parecer una contradicción porque es a la vez Reina y Princesa. En realidad el menor grado dinástico corresponde a la identificación por parte de Breguet de unos relojes menos cargados de joyería y con más descaro en los diseños para atraer a un público mayor (y se entiende más joven), pero sin perder un ápice de sofisticación.

La formas de la caja de oro rosa -que en esta versión es de 43 x 34,95 mm- siguen siendo curvas, lo que favorece la comodidad en la muñeca y hace de uno muchos relojes porque, dependiendo de la inclinación con la que se mire y cómo le incida la luz, veremos un aspecto distinto del mismo. La carrura está decorada con el clásico acanalado de la casa, como también ocurre en los relojes de hombreEl bisel y el asa inferior están engastados con 83 diamantes talla brillante (aprox. 1,53K), mientras que la corona por su parte está engastada con un diamante invertido (aprox. 0,15K).

La esfera de nácar natural blanco es, en mi opinión, una preciosidad. Las volutas que crea el nácar me recuerdan a los cielos que aparecen en los cuadros barrocos, y le otorga una singular profundidad. Los numerales romanos son absolutamente modernos pero encajan de manera natural en la esfera. Lo mismo le ocurre al guilloché sobre el que se posa el VI: su asimetría me recuerda a un ventanal a través del cual se adivina la niebla de un mundo como de ensueño. Y, como siempre en Breguet, en la esfera aparece el número de fabricación del reloj. Algo tan prosaico y sin embargo queda estupendamente.

Como estamos hablando de Breguet el movimiento que anima el reloj es una muestra de alta relojería. El calibre automático 591C está dotado de rueda de escape, áncora  y espiral de silicio. Más aún, está ajustado en 6 posiciones; como el mejor de los cronómetros. Se mueve a cuatro hercios y mantiene su actividad durante 38 horas. El rotor, precioso, está elaborado en oro macizo; la decoración guilloché está realizada a mano.

El Breguet Reine de Naples Princesse se presenta con la correa de aligátor que hemos visto aquí, con un precio de 36.700 euros. Pero está disponible también con brazalete de oro rosa engastado con 104 diamantes talla brillante (aprox. 0,63K) y un precio de 51.300 euros. Más información en Breguet.es.

 



En la muñeca: Eterna Super KonTiki Date

 

Vamos a ver, con fotos en vivo y precio, el Eterna Super KonTiki, uno de los relojes de inspiración marina con origen más peculiar y uno más buscados del mercado.

 

 

UN POCO DE HISTORIA

Eterna comenzó siendo un fabricante de calibres relojeros bajo el nombre de Dr. Girard & Schild. Fabricaban tanto ébauches brutes (movimientos semiacabados) como ébauches blanc-roulant (movimientos terminados -es decir, ya decorados-). En 1876 presentaron su primer reloj completo y para 1890, con ya unos 300 trabajadores y una producción diaria de 180 relojes diarios, el nombre “Eterna” comienza a aparecer en algunas de las esferas de la colección. Pocos años después Eterna pasa a ser parte del nombre de la compañía. En 1914 presenta el primer reloj de pulsera con alarma del mundo.

Pero el avance más significativo creado por Eterna, adoptado después por toda la industria relojera, es la incorporación de rodamientos metálicos en el rotor de los movimientos automáticos. Las pequeñas bolitas, de 0,65 mm de diámetro) dan apoyo y equilibrio al rotor, reduciendo la fricción y mejorando sustancialmente el funcionamiento, que se hizo mucho más suave y fiable. El Eterna Matic, que así se llamó el reloj que presentó el desarrollo, incorporó como logotipo los cinco rodamientos, y allí se quedó.

Thor Heyerdahl

En 1947 el etnógrafo noruego Thor Heyerdahl, junto con otros cinco científicos, recorrió 8.000 km -desde Perú hasta el archipiélago polinesio de Tuamotu- con el objetivo de demostrar que los habitantes de la Polinesia provenían de Sudamérica y no de Oriente. Eso explicaría la existencia de la deidad Tiki en Polinesia, porque según él provenía del Dios del Sol azteca, Kon-Tiki. Para ello construyó una balsa como las existentes antes de la llegada de Colón, a la que puso ese mismo nombre.

Cada tripulante llevaba un reloj Eterna con el que hacían todos sus cálculos. La misión llegó a buen puerto con todos los relojes en perfecto estado, y para celebrarlo Eterna lanzó su primer reloj KonTiki en 1958. Desde entonces ha permanecido en el catálogo como el reloj más famoso y deseado de la casa.

La nave Kon-Tiki durante su periplo

Hay que señalar por último que en 1932 la empresa se dividió en dos compañías: por un lado Eterna, que fabricaba relojes, y por otro ETA SA, que producía los movimientos. Ese es el origen de la ETA que conocemos hoy, perteneciente al Grupo Swatch.

ETERNA SUPER KONTIKI DATE

Un reloj con una historia de décadas ha pasado por muchos diseños, como es obvio, pero este Eterna Super KonTiki Date consigue ser moderno sin perder el estilo retro que, a veces más y a veces menos, ha mantenido siempre el modelo. En este caso la referencia de sus hechuras son los modelos de los años 70. El calificativo de súper le viene muy bien, porque tiene unas medidas como para hacerse notar: 45 mm de diámetro  -50 si medimos de asa a asa- y 12,60 mm de altura no pasan inadvertidos. Sin embargo el reloj está muy bien equilibrado y nunca resulta incómodo.

Aunque el Eterna Super KonTiki Date es claramente un reloj instrumento, no deja de tener ciertos toques que le apartan de una herramienta pura. Me refiero sobre todo a ese uso de un perfil pulido que recorre toda la carrura que ayuda a aligerar la presencia del reloj y darle un aire más formal. Pero desde luego nunca pierde sus modos submarinos; al fin y al cabo el reloj es estanco hasta 200 metros.

El bisel es de aluminio, lo que imagino responde al deseo de mantener la esencia vintage. Yo creo, sin embargo, que Eterna debería pasar ya a hacerlo de cerámica porque resulta muy difícil resistirse al lustre y la durabilidad que proporciona ese material. ¿Incrementa el coste? Posiblemente, aunque la cerámica ya no es lo que era (afortunadamente). Pero con la competencia que hay en este tipo de relojes -seguramente la más furibunda de todas-, quedarse atrás puede significar quedarse fuera, y un producto estrella no puede permitirse eso. Por lo demás la terminación del bisel es excelente.

La esfera del Eterna Super KonTiki Date está también muy bien resuelta. Pensando en la inmersión los índices -que son aplicados- tienen formas distintas, de manera que su lectura sea inmediata. La medida de las manecillas es la que debe ser, y el pigmento de SuperLumiNova es lo suficientemente abundante como para no fallar al leerlo en la oscuridad (sea de la habitación o de las profundidades marinas). Y además en dos colores, para ser aún más rápido. ¿Un fallo? El bisel no tiene un punto luminiscente en el triángulo a las 12, por lo que no se puede hacer el cálculo del tiempo de inmersión como corresponde. Es cierto que así era en los primeros relojes de buceo, pero también es cierto que esos relojes tenían cristales de Hesalite y nada ha impedido que Eterna utilice cristal de zafiro. En mi opinión algunas licencias son bienvenidas.

El Eterna Super KonTiki Date se llama así porque, en efecto, incluye una ventana de fecha. Ese es siempre el gran dilema: fecha o no fecha. Para los amantes de lo antiguo, un anatema; para el público en general -que son los que compran relojes- una obligación. Eterna lo ha resuelto perfectamente con una ventana circular con el fondo igual que el de la esfera. Así no resulta en absoluto obstructiva y sin embargo está cuando se la necesita. Muy bien hecho.

La mayor ironía con este reloj viene con el movimiento, porque utiliza un Sellita SW200. Como ya sabemos ese movimiento es un clon del ETA 2824, que a su vez proviene del calibre Eterna 12824. Pero como ETA ya no vende sus calibres a empresas que no sean del Grupo Swatch (aunque no sea del todo cierto), Eterna se ve obligada a usar un movimiento distinto al que fabrica una empresa que fue suya. No me digas que no es paradójico.

Yo creo que Eterna debería usar su calibre propio, llamado 39, incluso si signficara un pequeño aumento de precio. Seguro que los seguidores de la marca y del modelo lo apreciarían y estarían dispuestos a pagar ese extra -que tampoco debería ser mucho-. En cualquier caso el movimiento no se ve porque va tapado por un fondo conmemorativo con la nave KonTiki grabada. Queda muy bonito, la verdad.

Ya he dicho al principio que el reloj queda muy bien en la muñeca. Tiene mucha personalidad pero se adapta al contorno del brazo sin ningún problema. La correa de piel que acompaña a esta versión es de muy buena calidad, con un grosor adecuado para tener firmeza pero suave con la circunferencia del brazo.

El reloj está disponible en las tiendas, con un precio de 1.850 euros. Ya he dicho que se mueve en unas aguas extremadamente competitivas, pero el Eterna Super KonTiki Date tiene argumentos de sobra para imponerse. Más información en Eterna.es

 



OMEGA abre su propio portal de ventas online

 

OMEGA ha anunciado la apertura de su primera tienda online. Por ahora está disponible sólo en el mercado estadounidense, pero la idea es ir extendiéndola a otros países.

 

#SpeedyTuesday

Para ser precisos, no es exactamente la primera vez que OMEGA hace una venta online.  El pasado enero (¡madre mía cómo pasa el tiempo!) lanzó una edición especial de 2.012 unidades llamada #SpeedyTuesday que se vendió en menos de veinticuatro horas. En este artículo se pueden leer sus características. No me cabe duda que esta prueba de laboratorio ha sido la que ha encendido todas las luces verdes del proyecto.

¿Por qué Estados Unidos? Pues porque es un mercado gigantesco y, aunque Omega tiene más de 20 boutiques propias en todo el territorio, poder alcanzar a todo el país con tiendas físicas es ilusorio. Más aún, el comercio digital en Estados Unidos está en cifras superiores al 15% de las compras totales (en España ronda el 2%), así que tiene todo el sentido para OMEGA estar ahí.

Además las nuevas generaciones consumen información digital y, muy a menudo, desean realizar la compra allí donde leen. Por último, otro factor a considerar es que mucha gente no se siente segura con la compra en según que sitios. La variación de precios es tan grande que en vez de dar confianza al consumidor lo vuelve receloso. Y en una compra de tanto dinero y tan personal (porque no es lo mismo un reloj que una televisión 4K) mucha gente se siente arropada si la venta la hace la propia casa.

Seamaster Planet Ocean “Michael Phelps”

OMEGA afirma que “seguirá desarrollando su red mundial de boutiques, que todavía están considerada como una parte muy importante de la experiencia de compra. Sin embargo, el desarrollo del comercio en línea añadirá otra dimensión que completa las necesidades de los consumidores”.

Por su parte Raynald Aeschlimann, presidente y director general de OMEGA, ha dicho que “ofreciendo ventas en línea en los Estados Unidos OMEGA puede alcanzar a los seguidores en cualquier rincón del país. No hay restricciones geográficas, lo que nos hará mucho más accesibles. También reconocemos que el comercio online está creciendo rápidamente en el sector del lujo y muchos de los consumdores de hoy lo utilizan como su principal método de compra”.

OMEGA ha afirmado que seguirá una política de extender los relojes exclusivos de boutique al mundo en línea. Por ejemplo: en Estados Unidos la única forma de conseguir el Seamaster Planet Ocean “Michael Phelps” Limited Edition es a través de web. Va a ser interesante ver el desarrollo de esta iniciativa según se vaya extendiendo al resto del mundo. Más información en Omega.es.

 

 



Vacheron Constantin Overseas Dual Time. Modelos y Precios

 

Otra novedad de Vacheron Constantin que se presentará en el SIHH 2018: el nuevo Overseas Dual Time, del que ya sabemos versiones y precios.

 

Si ayer vimos el Traditionlle Complete Calendar hoy traemos una novedad en una de las familias más importantes de Vacheron Constantin: el Overseas. Ya sabemos que el Overseas es el modelo deportivo de VC, aunque ni en su versión cronógrafo consigue sacudirse esa elegancia innata que tienen los relojes de la casa. Y no lo digo como algo negativo, todo lo contrario: hacer de un cronógrafo un reloj de vestir no es fácil. Muchos lo intentan, pero pocos lo consiguen de verdad.

Fue precisamente hablando de la versión cronógrafo donde conté la historia del Overseas, así que sería bueno leerlo antes de proseguir. Es éste artículo. Pero curiosamente en un reloj cuyo nombre significa “extranjero” o, en su acepción adverbial, “al extranjero”, la función de segundo huso horario nunca había existido. Este Overseas Dual Time viene a enmendar esa carencia.

La caja tiene 41 mm de diámetro y 12,8 mm de grosor, pero su diseño es tan bueno que no lo parece. Por supuesto se mantiene el bisel con la forma de la Cruz de Malta, que lo hace inmediatamente reconocible. El pulsador a las 4, bloqueado mediante un giro de un cuarto de vuelta, sirve para el cambio de fecha, que va unida a la hora local.  Existe tanto en acero como en oro rosa, y tiene una hermeticidad garantizada hasta los 150 metros. Un dato sorprendente por no esperado, pero muy bien recibido sin duda.

La esfera tiene una legibilidad intachable y, como siempre en los Overseas, con mucha personalidad. La manecilla del segundo huso (el de casa) se distingue claramente de las manecillas horarias porque está acabada en punta de flecha. A las 9 aparece un indicador de AM/PM que también está conectado a la hora en origen. En la nota de prensa sólo aparecen dos colores de esfera: plateado y azul. Sin embargo en Instagram Vacheron ha colgado una foto del Overseas Dual Time con esfera negra, así que supongo que la veremos en el SIHH 2018. Preciosa, por cierto.

Para mostrar todos estos datos el reloj lleva por dentro el nuevo calibre automático de manufactura 5110 DT, cuyos 234 componentes son visibles gracias al zafiro posterior. Se mueve 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 60 horas. Y, como es habitual, sobre una decoración exquisita sobresale especialmente el rotor de oro. El reloj, también como siempre, tiene el sello del Punzón de Ginebra.

El año pasado Vacheron Constantin presentó un sistema -rápido y sencillo- de intercambio de correas. Para estos Overseas Dual Time la manufactura ha tenido la feliz idea de entregarlos con dos correas además del brazalete: una de caucho y una de piel de aligátor.

Aunque para cuando lleguen a las tiendas los precios pueden haber cambiado, en principio el precio de los Vacheron Constantin Overseas Dual Time es de 25.600 euros para la versión en acero y  de 40.900 euros la versión en oro rosa. ¡Estoy deseando probármelos! Más información en Vacheron Constantin.es.

 



Vacheron Constantin Traditionnelle Complete Calendar “Excellence Platine”

 

Ya tenemos el primer lanzamiento del SIHH 2018: el nuevo Vacheron Constantin Traditionnelle Complete Calendar “Excellence Platine”. Veamos sus características y precio.

 

Para que no se nos olvide qué es y qué significa en la relojería Vacheron Constantin, el primer aviso que da sobre lo que pretende que sea su nuevo año es este Vacheron Constantin Traditionnelle Complete Calendar. El mes pasado presentábamos los Historiques Triple Calendrier 1942 y 1948; como indica su nombre, estos relojes  son unos calendarios completos, como también lo es el reloj que presentamos hoy.  Pero ahí acaban los parecidos, porque en este reloj todo es nuevo. Incluso el calibre es nuevo, cuando podría haberse limitado a usar el que ya tenía. Pero ¡así es Vacheron!

Los “Excelence Platine” son modelos especiales en Vacheron, porque todo está hecho en platino: caja, esfera, el cierre desplegable (que, como siempre, tiene forma de media Cruz de Malta) e incluso el hilo que cose la correa. La caja (de 41 X 10,72 mm)  y las asas tienen la forma “Etagé”, lo que significa asas rectas, formas angulosas y trasera acanalada. La esfera también está realizada en platino, en este caso con decoración en arenado. Se esculpe a partir de un solo bloque. Al contrario que sus hermanos “Históricos” aquí las ventanas de día y mes está separadas, alojadas entre dos índices de oro blanco. Estos son de facetas rectas y se sujetan sobre una minutería de ferrocarril.

En los calendarios completos de los años 40 y 50 la fecha se señalaba con una tercera aguja que apuntaba al círculo más exterior, y lo mismo ocurre aquí. Mientras que las manecillas de horas y minutos son Dauphine, la de la fecha es recta y azulada. A las 6 horas aparece una fase lunar tradicional que incluye la edad del satélite, que está también realizada en platino. El conjunto se completa con los datos impresos en azul, que le da un aspecto elegantísimo.

Como decía antes el calibre del reloj, llamado 2460 QCL, es de nueva factura y -no hace falta decirlo- concebido, desarrollado y construido por la propia Vacheron. Ostenta el Sello del Punzón de Ginebra y un rotor en oro rosa. Late a 4 hercios durante 40 horas sin necesitar más cuerda, mientras que la fase lunar sólo necesita ajuste una vez cada 122 años. Es el mismo calibre que vimos en el Harmony Complete Calendar

El Vacheron Constantin Traditionnelle Complete Calendar Excellence Platine 4010T será una edición limitada a 100 piezas con un precio de 69.000 euros, aunque para cuando llegue a las tiendas a lo mejor ha variado. Más información en VacheronConstantin.es.



Recuperado 30 años después un Omega Speedmaster del Apolo VII

 

 

Insignia oficial del Apolo VII – Foto NASA

Uno de los Omega Speedmaster que viajó a bordo del Apollo VII y fue robado en Ecuador ha sido recuperado después de 30 años y devuelto al Smithsonian National Air and Space Museum.

 

Donn Eisele con los dos Omega Speedmaster que llevó en la misión Apolo VII – Foto NASA

La misión del Apolo VII tuvo lugar en octubre de 1968 y fue importante por varios motivos. En primer lugar porque fue la primera misión del Programa Apolo que puso a una tripulación en el espacio. Además era la primera vez que una nave norteamericana llevaba astronautas desde el vuelo del Géminis XII dos años antes, en noviembre de 1966.

Hay que recordar que poner en órbita a astronautas era el objetivo del Apolo I, que debía haber volado en febrero de 1967. Sin embargo la misión tuvo un terrorífico final: un mes antes del lanzamiento, durante unas pruebas consideradas no peligrosas porque no había combustible, sobrevino un accidente que terminó con la cabina ardiendo por dentro y los astronautas, incapaces de salir, muertos.

Los astronautas del Apolo I: Grissom, White y Chaffee. Nótese los Omega Speedmaster en la muñeca. Foto – NASA

Todo el accidente fue un cúmulo de desdichas. Dentro de la cabina se usaba mucho material de Velcro, que es en principio ignífugo. Sin embargo la cabina se llenaba con oxígeno puro y a una presión mucho mayor que la atmosférica, lo que modifica sustancialmente el comportamiento de la fibra: de hecho se vuelve altamente inflamable. El suelo de la cabina estaba lleno de velcro (exactamente 3,2 m²) hasta el punto que “parecía una alfombra” según los astronautas. Un cable de cobre plateado, erosionado por el roce con una pequeña trampilla en el suelo, estaba situado al lado de una tubería por la circulaba etilenglicol, un líquido refrigerante. La tubería a veces goteaba, y la electrólisis producida por el líquido y el ánodo plateado provocó una violenta reacción exotérmica que inflamó el etilenglicol.

Foto premonitoria: los pilotos del Apolo I se hacen una foto de broma para mostrar su preocupación por la seguridad del módulo. Foto – NASA.

Por otro lado la escotilla del módulo necesitaba de una presión atmosférica normal para poder abrirse. Cuando se inició el fuego la presión ascendió rápidamente hasta 80 veces el nivel atmosférico. Más aún, la válvula que expulsaba el exceso de presión quedaba justo detrás del fuego que había comenzado, por lo que Grissom no la pudo activar y White fue incapaz de abrir la escotilla. Cuando el fuego perforó la pared del módulo el chorro de aire que se produjo impulsó las llamas y las distribuyó por toda la cabina. Por último los sistemas de emergencia, tanto físicos como de personal, no estaban preparados para algo así: una vez llegaron a la cabina tardaron 5 minutos en poder abrirla. Les llevó 90 minutos poder sacar los cuerpos porque los trajes espaciales se habían fusionado con el interior de la cabina. El audio del momento, aunque muy breve, es escalofriante. El accidente casi acabó con todo el proyecto de la NASA. Se salvó, sin embargo, pero los siguientes vuelos fueron no tripulados. Hasta el Apolo VII.

 

El comandante de la misión Walter M. Schirra -a la derecha- y Donn F. Eisele en la primera retransmisión televisiva. Foto – NASA

El Apolo VII estaba al mando del comandante Walter M. Schirra, acompañado por el piloto Donn F. Eisele y el ingeniero Walter Cunnigham. Fue el primero en retransmitir por televisión desde la nave, un acontecimiento visto por millones de personas. También fue el primer vuelo donde hubo enfrentamientos entre la tripulación y el Control de Mando. De hecho, y debido al accidente del Apolo I, toda la preparación del vuelo fue un constante tira y afloja entre los astronautas y el Mando, ya que aquellos no estaban convencidos de las medidas de seguridad. Para rematar, el día del lanzamiento se presentó ventoso, lo que hacía todo aún más peligroso. El que lideró los encontronazos fue Schirra, que enfermó durante el vuelo y se volvió irritable. Por ejemplo, quería hacer la reentrada sin el casco puesto para poder taparse la nariz y soplar fuerte para contrarrestar los efectos del descenso en sus oídos, taponados por el catarro.  A pesar de todo la misión fue un éxito, pero hizo que tanto Eisele como Cunningham fueran rechazados para futuros vuelos (Schirra ya había anunciado su retiro).

El Omega de Donn Eisele. Foto – CollectSPACE

La NASA, que tenía que aprobar todo aquello que subía al espacio, sometió a una serie de relojes a pruebas de gran exigencia. El 1 de marzo de 1965 emitió un comunicado en el que afirmaba que el único reloj que había pasado las pruebas era el OMEGA Speedmaster. A partir de ese momento todos los astronautas llevarían ese reloj. A cada reloj se le grababa un número identificatido de la NASA, además de un número de serie. En el reloj de Eisele estos eran: SEB12100039-002 y 34. Eisele también llevaba el suyo personal -como se puede ver en la foto de arriba-, que fue subastado por Sotheby’s en 2007 por 204.000 dólares.

Foto – CollectSPACE

Cuando acabó el programa Apolo, en 1977,  la NASA cedió la titularidad de los relojes al Smithsonian Musuem. A mediados de los 80 el Instituto Geográfico Militar de Ecuador pidió un préstamo de elementos usados en el espacio, y para allá fue el Speemaster de Eisele. Y allí fue robado.

Hace 5 meses, tras 30 años desaparecido, el reloj fue visto en una feria de relojes, pero desapareció antes de que se pudiera hacer nada. En septiembre Garron DuPree, el bajista de un grupo llamado Eisley (que se pronuncia igual que el apellido del astronauta, ¡qué casualidad!) contactó con un vendedor de Ebay que le contó la historia de un amigo que había conseguido en Ecuador un Speedmaster por 5.000 dólares “con algunas inscripciones muy interesantes”. 

Foto – CollectSPACE

Garron DuPree pidió información a CollectSpace.com y conjuntamente se pusieron en contacto con el Museo Smithsonian, quien a su vez llamó al FBI. La agencia identificó al vendedor, pero éste no estaba en posesión del reloj.  Sin embargo a los pocos días alguien no identificado hizo llegar el reloj al FBI en Houston, y por fin ha vuelto a estar donde correspondía.

Aún quedan otros 5 Omega Speedmaster de la NASA desaparecidos. Entre ellos el más conocido es el que llevó Buzz Aldrin en la Luna, y que desapareció cuando estaba siendo trasladado el Smithsonian. Un relato más pormenorizado se puede encontrar en CollectSPACE.

Buzz Aldrin en el módulo lunar del Apolo XI . Foto – NASA

 

 



Desde Hawái: Mark Carson Octagon

 

Un nuevo proyecto del diseñador Hawuaiano. El Mark Carson Octagon es un reloj en edición limitada que sin duda no pasa desapercibido. Ya está en Kickstarter.

 

Si recuerdas hablamos de Mark Carson en 2015 para presentar, con fotos en vivo y vídeo sus relojes Ka La en este artículoEs muy difícil sobresalir en el panorama relojero actual, y sobre todo en el segmento de precio en el que se mueven los relojes de Mark. Pero sin duda él lo consigue, con diseños originales pero ponibles, y acabados a la altura de cualquier gran marca suiza de su segmento. Especialmente trabajando desde un punto tan lejano como es Hawái. Un gran mérito el suyo.  Después diseñó la versión deportiva que ganó un premio.

Tras dos exitosos proyectos en Kickstarter ahora se vuelve a presentar con el Mark Carson Octagon. Como siempre en sus relojes no hay ninguna historia de marketing detrás que justifique el reloj, salvo su propia pasión por el diseño. De lo que sí es apasionado Mark es de su Hawái natal, y por eso el reloj se diseñó allí y allí será ensamblado (aunque el calibre es suizo).

Podría parecer que el calibre BL-109 es el Unitas, pero en realidad es un movimiento creado desde cero. Sólo un 10% de las piezas son intercambiables con el Unitas 6497; pero lo que sí se puede intercambiar es la tija de la corona, lo cual está muy bien porque facilita la reparación de uno de los elementos del reloj más susceptible de sufrir. El movimiento se mueve a 21.600 alternancias a la hora, pero además tiene parada de segundero y regulador de cuello de cisne. Y está muy bien decorado.

Y como está bien decorado el Mark Carson Octagon es esqueletado. La esfera tiene un claro aire de reloj de mesa, pero el calado y sobre todo la forma de las manecillas lo hacen perfectamente contemporáneo. Uno de los retos de la forma octagonal es que no encaja bien con 12 indicadores horarios, así que Mark ha cuadrado las esquinas del octágono con las horas “menores”. También ha alargado los lados del 12, 3 y 6 para que los romanos se acomoden mejor. Tanto los índices como las manecillas está recubiertas de Super-LumiNova.

Visto así el reloj da la sensación de ser grande, pero no lo es: la caja tiene 42 mm de diámetro y sólo 9,80 mm de alto. Es decir, no tiene problemas para negociarse un hueco bajo la camisa.  Además está hecha en acero 316L, que es hipoalérgico. El cristal superior es de zafiro con recubrimiento antirreflejos en ambas caras. La corona tiene nada menos que 9 mm y se aloja a las 12 horas. Está grabada con una Honu, la gran tortuga verde de Hawái.

El calibre está disponible en 5 acabados: oro amarillo, rodio, negro, antracita u oro rosa. Por eso el reloj es aún más personal. Las correas pueden ser negras o marrones, y el reloj se entrega en un estuche de viaje de cuero junto con dos años de garantía.

El Mark Carson Octagon será una edición limitada a 1.000 piezas que tendrán un precio de 2.000 dólares ( que al cambio son algo menos de 1.700 euros). Sin embargo, como ocurre siempre con las campañas de Kickstarter, los que reserven antes tendrán el reloj por 1.400 dólares (al cambio 1.200 euros). Los primeros relojes se entregarán en febrero, y ya se pueden reservar en la página de Kickstarter.com.

 



Nuevo Hublot Classic Fusion Europa League. Disponibilidad y precio

 

Un nuevo vástago del prolífico matrimonio de Hublot con el fútbol, que tan buenos réditos le está dando. El Hublot Classic Fusion Europa League es el primer reloj lanzado tras iniciar su colaboración en 2015.

 

Hublot comenzó su relación en 2016 como patrocinador de la selección nacional suiza. Desde entonces no ha hecho sino aumentar su presencia en el deporte rey, tanto como patrocinador de equipos como cronometrador de diversas ligas y campeonatos: la Champions League y los Campeonatos de Europa y del Mundo.

Hublot es el Reloj Oficial de la UEFA Europa League desde 2015 y ahora presenta su primer reloj con los colores propios de la competición. El Hublot Classic Fusion Chronograph UEFA Europa League, del que se ha fabricado una edición limitada de 100 ejemplares, está equipado con el movimiento cronógrafo de carga automática HUB1143. El calibre es en realidad un Sellita 300 al que se le ha añadido un módulo de cronógrafo desarrollado por Dubuis Depraz. Es una combinación muy habitual en la relojería moderna porque da un gran resultado.

Recubierto de tonalidades gris titanio, emula el brillo y los reflejos del célebre trofeo de plata. Acentuado con motivos naranjas, símbolo de fortaleza y resistencia, dice Hublot evoca los matices dorados que se encuentran en el interior de la copa. No hay por qué no creer al departamento creativo de la marca; en cualquier caso el naranja le queda muy bien. La caja de 45 mm muestra el diseño del trofeo en el pequeño segundero, a las 3 en punto. El conjunto está enmarcado por un bisel de fibra de carbono, y cuenta con una correa de caucho natural recubierta de gris. Como ya expliqué en este artículo, la correa de caucho es, por así, el “traje oficial” de Hublot.

Hublot también estará visible en los monitores, cronometrando la duración de los partidos de la UEFA Europa League, así como en los paneles que utiliza el cuarto árbitro para indicar el tiempo de descuento y la sustitución de jugadores.

Es una buena idea que Hublot haya usado el Classic Fusion y no el Big Bang, porque sin dejar de ser un reloj perfectamente actual tiene un cierto toque tradicional que le va muy bien a un deporte que, por mucho que haya evolucionado, sigue manteniendo sus raíces. El Hublot Classic Fusion Europa League tiene un precio de 12.300 euros y se le espera en las tiendas en diciembre. Más información en Hublot.es

 



Nuevo H. Moser & Cie. Endeavour Tourbillon Concept

 

El H. Moser & Cie. Endeavour Tourbillon Concept añande a su esfera más pura una de las complicaciones más venerables. el tourbillon. Y el conjunto resulta impactante.

 

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La verdad es que lo que ha logrado H. Moser & Cie es un caso único: crea relojes que en la esfera no tiene nada, ni siquiera el logotipo, y sin embargo es reconocible de un vistazo. Cualquiera que los ve sabe que el reloj es Moser. Y es que sus esferas fumé son únicas, y maravillosas. Ya hemos visto algunos ejemplos, por ejemplo aquí, o este otro GMT.

Este H. Moser & Cie. Endeavour Tourbillon Concept pertenece a la familia Endevour, por un lado, y la Concept por otro. Los Concept buscan reducir el reloj a las formas más puras para así remarcar la esencia relojera de cada uno de los oficios de la relojería. Aunque se busca la esencia los relojes no pasan desapercibidos porque tienen una caja de oro (blanco en este caso) de 42 mm de diámetro y además la ya famosa esfera Funky Blue, que se presentó al mundo en 2015 y que repasamos en vídeo.

Parece una herejía romper el sfumatto de la esfera, pero de alguna forma el resultado es muy atractivo (a falta de verlo en persona). El tourbillon parece estar flotando en la esfera y añade una actividad a una esfera que de otro modo es preciosa pero estática. El tourbillon forma parte del calibre automático HMC 804, que es una evolución del HMC 802 que ya existía. El movimiento tiene una reserva de marcha de 3 días y, sobre todo, un doble espiral plano que ya existía en el catálogo de invenciones de la casa.

No es usado habitualmente porque aunque mejora la exactitud y la isocronía es extraordinariamente difícil de ajustar. Otro de los inventos de la casa es el conjunto de escape intercambiable, que hace que los tiempos de reparación -y los costes- sean más rápidos y baratos.

El reloj se complementa con la habitual correa de kudu. El resultado es que el H. Moser & Cie. Endeavour Tourbillon Concept es una mezcla de estricta disciplina relojera pero con un aspecto muy dinámico, perfectamente ponible por gente joven. Eso sí, con holgura económica. El precio es de 69.000 francos suizos/65.800 eurosMás información en H-Moser.es.



Blancpain L-Evolution Chronographe Flyback à Rattrapante Grande Date

 

Vamos a hablar de una de las rara avis de la manufactura: el Blancpain L-Evolution Chronographe Flyback à Rattrapante Grande Date, que da mucho más de lo que parecería a primera vista.

 

Cuando hablamos de Blancpain se nos vienen a la cabeza dos tipos de relojes: en primer lugar y por delante de cualquier otro (al menos en el mercado español), el Fifty Fathoms, auténtico icono de la marca. El otro reloj -o mejor dicho colección- es la Villeret, la más clásica (valga como ejemplo este homenaje a España).  Pero Blancpain también tiene la colección L-Evolution que suele pasar desapercibida. Tanto es así que incluso en mi visita a la manufactura ni se mencionó.

Uno diría que con la colección L-Evolution es con la que Blancpain se divierte. Se quita el corsé de la tradición y de los estrictos presupuestos técnicos y estéticos del Fifty Fathoms y se pone a juguetear con ideas relojeras en absoluto habituales. Y si el Fifty Fathoms surgió porque el entonces director de Blancpain, Jean-Jacques Fiechter, era aficionado al buceo, este Blancpain L-Evolution surge de la pasión del hasta hace poco Director General de la casa, Marc Alexander Hayek, es un apasionado de los coches deportivos y en concreto de los Lamborghini, que él mismo conduce. De ahí que la manufactura firmara un acuerdo con el fabricante de vehículos y lanzara relojes que celebren esa unión (ahora ya extinta y en manos de Roger Dubuis).

L-Evolution Chronograph Flyback

Al contrario de lo que suele ocurrir normalmente en las asociaciones de relojes con marcas, Blancpain no incluye en ningún sitio a Lamborghini. Sólo la forma del registro del conteo de 12 horas del cronógrafo recuerda al escudo de la casa italiana. El no incluir ningún detalle puramente “Lambo” en los relojes de la colección es una buena idea porque siempre puede haber alguien que quiera el reloj por lo que es, no por los coches. Y además ahora se ha acabado la relación con la casa italiana pero los relojes siguen vigentes.

¿Y qué nos ofrece este Blancpain L-Evolution Chronographe Flyback à Rattrapante Grande Date? Pues en primer lugar nos ofrece un nombre tan largo que, cuando terminas de pronunciarlo, el Lamborghini ya ha dado una vuelta al circuito. Bromas aparte el reloj tiene una presencia realmente agresiva. No recuerdo ahora mismo un reloj tan descarado. Está construido en una caja de oro blanco satinado tanto en carrura como en asas, que están ahuecadas para aligerar peso. El bisel, construido en dos escalones es de fibra de carbono. Aunque la altura de la caja es de 16,04 mm, el reloj se lleva extraordinariamente bien, porque la longitud de las asas hacen que el reloj caiga perfectamente sobre el brazo. No se mueve ni molesta.

Si traspasamos el cristal de zafiro nos encontramos con una esfera que también está hecha de fibra de carbono. El dial tiene tres estratos: la fibra de carbono, después los registros del cronógrafo y al final el reborde exterior con los índices y, como siempre en los L-Evolution, los grandes numerales del 9 y el 12. Tanto los marcadores horarios como las manecillas están impregnados de Super-LumiNova. Lo suficiente como para una buena lectura, y eso que las manecillas están esqueletadas.

A las seis hay una gran fecha digital, que se corresponde con lo que se pide en un reloj deportivo: máxima legibilidad instantánea. Es curioso como un conjunto tan dispar de elementos quedan bien todos juntos. La aguja principal del cronógrafo es de punta roja, mientras que la secundaria es de punta blanca. Y es que recordemos que este reloj es un cronógrafo rattrapante, perfecto para las carreras porque te permite alternar entre tiempos distintos. Para ello integra un pulsador a las 7 con forma de una tapa del tanque de
combustible, acompañado por el nombre de la casa grabado.

El funcionamiento del calibre 69F9 es extraordinariamente suave y preciso. El calibre automático integra rueda de pilares y embrague vertical. Hay muy pocos calibres integrados con cronógrafo rattrapante (lo tiene Patek y Lange), así que es para aplaudir la audacia y el saber de Blancpain. Sin embargo alguien tuvo la desafortunada idea de tapar el calibre con un rotor que imita a una llanta del vehículo y cubre toda la superficie. Una pena.

Por último, el reloj se sujeta con una correa de alcántara, muy utilizada en la tapicería de los coches. Tanto la correa como la tapa del cierre desplegable tienen inserciones de -lo has adivinado- fibra de carbono.

En resumen este Blancpain L-Evolution Chronographe Flyback à Rattrapante Grande Date es un reloj que engaña: por su presencia crees que vas a ver un reloj cronógrafo normalito que fía su atractivo a lo llamativo de la esfera. Y aunque en efecto el reloj entra por los ojos, te da sin embargo muchísimo más, sobre todo del lado mecánico. Ya está disponible en las boutiques de Blancpain y en los distribuidores, con un precio de 52.330 euros. Más información en Blancpain.es.

 



En la muñeca: dos Jaeger-LeCoultre Master Ultra Thin con esfera azul

 

 

Los Jaeger-LeCoultre Master Ultra Thin son imperecederos. Su clasicismo no pasa de moda y si encima se visten de azul ya no hay manera de quitártelos de la cabeza (ni de la muñeca) vamos a ver estos dos galanes, con sus características y precios.

 

Elegir un reloj de vestir puede ser una tarea complicada. En primer lugar están las normas no escritas sobre el asunto: el reloj debe ser delgado y sobrio. Esto tiene sentido porque la máquina tiene que buscar cobijo bajo el puño de la camisa (de suyo ajustado) y sólo sobresalir cuando se flexiona el brazo.

Si estamos hablando de un reloj para un acto muy formal además se le exige que sea de un metal precioso, esfera blanca y correa de piel. Y con tan sólo indicación de horas y minutos; como mucho un pequeño segundero. Si es sólo para ir al trabajo podría llevar un segundero (grande o pequeño) e incluso, estirando mucho las normas, una ventana de fecha.

Hasta ahí todo perfecto. Pero, velis nolis, el mundo ha cambiado y las normas no son tan rígidas. Además esto de la etiqueta se ajusta sobre todo a los que tienen dinero, y el común de los mortales no se suele comprar un reloj para la oficina y otro para cuando por la tarde se pone el smoking. Hay un placer especial en poder respetar los preceptos de etiqueta, si quiera por el sentido de pertenencia que otorga y la sensación de “estar ahí” (estar por encima, se sobreentiende). Pero como digo la gente normal -que somos la mayoría- no suele aplicar tan estrictamente las normas.

Y eso es especialmente palpable en los relojes, que han dejado de ser un instrumento de uso diario obligado para ser un complemento más. Y como tal complemento es en general caro, y por eso se suele tener uno o dos relojes. A partir de tres ya se considera a la persona o un aficionado  o alguien “con posibles”, como se decía antes. Los precios altos y su pérdida de posición como objeto necesario ha hecho prevalecer aquella idea antigua de “un reloj para toda la vida”: te regalaban uno en la primera comunión y otro cuando te casabas, y ya. Sea ese el caso o no, estos Jaeger-LeCoultre Master Ultra Thin son una elección excelente. Por eso es que ya he publicado unos cuantos artículos con esta colección, porque me gusta mucho. Por ejemplo aquí (con tourbillon), aquí (con calendario perpetuo) o aquí (sólo con fecha).

En las fotos conjuntas no se aprecia del todo, pero aunque las formas de las dos cajas sean las mismas no lo son sus medidas. El Master Ultra Thin Small Second mide 40 mm de diámetro y el Réserve de Marche un milímetro menos. El grosor de aquel es de 7,58mm y el de éste sube a 9,85 mm. Siendo alturas perfectamente compatibles con unos puños de camisa formales, se entiende que la parte de “Ultra Thin” del nombre responde a la habitual hipérbole suiza con los nombres.

Los dos relojes son automáticos. Jaeger-LeCoultre no es sólo reconocida como gran fabricante de calibres, es que lo es también en el de fabricación de calibres delgados. De hecho son la base de calibres usados durante años por Vacheron Constantin (calibre 1120), Audemars Piguet (calibre 2120) y Patek Philippe (calibre 28-255). El Master Ultra Thin Small Second integra el calibre 896, que tiene una altura de 3,98 mm, y se mueve a 4 hercios durante 43 horas sin necesitar cuerda. Como siempre la decoración es excelente, resaltando en particular el precioso rotor de oro.

Lo mismo podemos decir del calibre 938 del modelo con reserva de marcha. Los dos tienen su raíz en el legendario calibre 889. Se mueve por tanto a igual frecuencia y tiene la misma reserva de marcha.  Por cierto que le queda muy bien el cambio de la forma del rotor, que entre otras cosas se ha deshecho de la inscripción aquella de “Master Control 1000 hours”, que hacía referencia al exigente control de calidad al que somete Jaeger a sus relojes. El texto se ha ido, pero la calidad permanece.

¡Y qué decir de las dos esferas! Con esa gama de azules que muta su acento según se mueve la muñeca o cambia el ángulo en que les incide la luz. Yo creo que casi prefiero la versión de pequeño segundero porque hay más superficie azul, con tan solo el contraste del guilloché central del pequeño segundero.

Por su parte en la versión con reserva de marcha el segundero se mueve sobre una cruz que trae recuerdos de los modelos de los años 50 y 60. Por encima tiene una subesfera con la fecha y a la izquierda el indicador de reserva de marcha. Y aunque las tres manecillas son distintas -en realidad dos son iguales pero de distinto tamaño-, la presencia del reloj resulta muy equilibrada.

Además hay algo en la esfera de los Master Ultra Thin que me resulta menos rígido que otros relojes del mismo estilo.  Quizá sea la forma de los índices, que les da un aire, no sé, no voy a decir deportivo ni informal; digamos un punto menos serio. Y eso está muy bien, porque anima a llevar el reloj en todo momento (si es que hacía falta algún motivo para no hacerlo). Con el color azul las dos piezas lucen espectaculares y, como decía al principio, fácilmente te quitan de la cabeza la idea de que necesitas más relojes. Gran mérito, sin duda.

Al estar construidos en acero los precios no están disparados. El Master Ultra Thin Small Second cuesta 7.500 euros, mientras que el precio del Master Ultra Thin Réserve de Marche es de 8.750 euros. Los relojes ya están disponibles en la boutique de la marcha, en su tienda electrónica y en los comercios del ramo. Más información en Jaeger-LeCoultre.es.

 

 

 

 

 

 

 



Baselworld repiensa su estrategia para recuperar el liderazgo

 

La Feria de Baselworld cambia su estrategia tras perder la mitad de sus expositores en tres años. Reduce el número de días y el coste para los exhibidores.

 

Baselworld es la gran feria de la relojería, pero también de la joyería. En 2014 tenía aproximadamente 1.500 expositores y todos los años se prolongaba durante 8 días. Nueve, si consideramos que el día anterior también había presentaciones a la prensa. Basilea es una ciudad que en absoluto está preparada para acoger una feria tan larga y tan grande, por lo que los precios se duplican e incluso triplican durante la feria. Si ya de por sí Suiza es cara lo que ocurre durante la feria es realmente insultante.

Alguien de una de las marcas más venerables del negocio me contaba que el hotel donde habitualmente se alojan ellos y sus invitados literalmente dobló sus precios de una año para otro. Y si no lo quieres no importa, hay muchos esperando para comprar las habitaciones. A mí por un apartamento de 30 metros cuadrados me pedían 300 francos, y al año siguiente 350. ¿Y la comida? Escasa -y no me refiero a las raciones, sino los sitios donde encontrarla- mala y carísima. Ir a los baños supone una tarea en sí misma porque son escasos y lejísimos de la exposición. En fin, todo muy lamentable.

Pero al parecer eso mismo sufrían los expositores, con un metro cuadrado -según cuentan- a un precio desorbitante. Con la dura crisis que ha sufrido la industria del lujo -y la relojería en particular- el estar presente en la feria se hacía cada vez más cuesta arriba. Pero además las empresas han cambiado la manera en que se gastan su dinero de marketing, dada la importancia de los medios digitales. Por último, los distribuidores -que es a quien de verdad va dirigida la feria- cada vez vienen en menor número porque el coste no les compensa. Prefieren que vayan las marcas a enseñarles el producto en su país. Y lo hacen, por supuesto, porque no les queda otra. No es lo mismo llamar que salir a abrir, como se suele decir.

El resultado es que muchos expositores han dejado de ir. Baseworld 2018 va a tener entre 600 y 700 expositores. Muy lejos de los 1.300 del año pasado, y más aún de los de 2014. En lo que refiere a la relojería unas cuantas marcas han abandonado la feria para trasladarse al SIHH. La industria auxiliar -todos aquellos que producen piezas o maquinaria para el sector- ha anunciado que abandonan la feria y harán un presentación paralela en La Chaux-de-Fonds, con lanzaderas desde Baselworld hasta allí.

Ante todo esto la dirección de Baselworld ha tomado medidas: la duración de la feria se reduce a 6 días (del 22 al 27 de marzo, aunque los periodistas tendremos que estar allí un día más). La superficie de exposición se reduce un tercio. La planta superior del nuevo Hall, el que tiene la ya icónica plaza central circular, estará cerrada. Allí se concentraban muchas marcas independientes y sobre todo Festina, que tenía un stand gigantesco. Supongo que bajarán un planta, donde ya no están Hermès ni Dior y por tanto hay un gran espacio disponible. Además el precio del suelo se reduce un 10%.

El objetivo es convertir la feria en una plataforma extendida de marketing y comunicaciónen la que ofrecerán nuevas formas de comunicación digital en tiempo real. La renovación de Baselworld es un proceso en marcha que se irá desarrollando en los próximos años que esperemos y deseamos sea para bien. Más información en Baselworld.com.

 



Casi 9,3 millones de Euros recaudados en la subasta Only Watch 2017

 

La subasta Only Watch 2017 tuvo lugar el sábado 11 de noviembre, con participación récord de las marcas y recaudación igualmente llamativa: 9.289.434 euros. Vamos a ver algunos modelos destacados.

 

Como se ha podido ver en este Only Watch 2017 cada vez más marcas participan, lo que beneficia a todo el mundo: en primer lugar, y como tiene que ser, a la Asociación Monegasca contra las Miopatías y su lucha contra la llamada distrofia muscular de Duschenne. Como la enfermedad comienza a manifestarse a muy temprana edad son los niños los más afectados. Realmente terrible. Este vídeo ayuda a entender mejor esta horrible enfermedad degenerativa.

En segundo lugar porque las casas relojeras siempre han tenido conciencia social, como se puede ver en las numerosas actividades con las que se asocian. Pero además como afortunadamente Only Watch cada vez es más visible resulta una excelente pasarela para las marcas, que obtienen un empujón a su imagen. Es decir, que todos beneficiados. Así vamos a ver los modelos más importantes en orden alfabético.

AUDEMARS PIGUET ROYAL OAK CERAMIC PERPETUAL – 800.000 FRANCOS

Una de las locuras de la noche. El precio de la versión normal, presentada por Audemars Piguet en el SIHH 2017, ronda los 100.000 euros. Pero la combinación de la esfera azul, la luna anaranjada y los índices y agujas en oro gris han sido demasiado irresistibles.

F. P. JOURNE RATTRAPANTE – 1.150.000 FRANCOS

Otro de los éxitos esperados en este Only Watch 2017 ha sido el precioso cronógrafo Split Seconds de F. P. Journe. Y es que éste el primer movimiento de cronógrafo rattrapante que ha creado el relojero, y además es el último. Dijo que lo iba a hacer para Only Watch, así que es de imaginar que todos los coleccionistas empezaron a salivar profusamente. El reloj es precioso por detrás y por delante. uno de los más bonitos de la subasta.

LAURENT FERRIER X URWERK – 100.000 FRANCOS

Este reloj, creado alalimón entre Laurent Ferrier  y Urwerk es completamente nuevo y único, aunque quién sabe si habrá más colaboraciones en el futuro.  Al clásico movimiento en satélites de Urwerk se une una caja diseñada por Laurent Ferrier. Nada más dispar y sin embargo el resultado es uno de los relojes más atractivos de este año. El pulido de la caja es claramente del maestro Ferrier, suavizando así la dureza industrial de Urwerk. Todo un acierto para el que se estimaba un máximo de 70.000 francos.

MB&F HM8 – 210.000 FRANCOS

Uno de los modelos más originales. MB&F tomó su HM8 y lo decoró con un dibujo de Cassandra Legendre. Ella es una estudiante de 15 años de edad que vive en Madrid, de padres franceses y suizos. Recibió clases de ballet clásico desde los cinco años y actualmente forma parte de la Escuela de danza Víctor Ullate, fundada por aquel a quien Maurice Béjart consideraba uno de los bailarines más completos del siglo XX. Aunque el objetivo final de Cassandra es convertirse en bailarina profesional, su arte también es una parte importante de su vida. Sus dibujos son la parte principal de su trabajo y los realiza completamente a mano con rotulador negro.

El dibujo que se ha grabado en reloj

La estimación de salida para el reloj era de 80.000 francos, pero los coleccionistas han sabido apreciar la originalidad del reloj. Muy bien hecho, MB&F.

PATEK PHILIPPE 5208T – 6,2 MILLONES DE FRANCOS

Patek Philippe siempre es la estrella de la subasta, y este año no ha sido distinto. En 2015 el reloj de Patek se vendió en 6,8 millones de euros.  Este año no ha llegado a tanto, pero desde luego es una cifra nada despreciable. Es curioso que este reloj se haya vendido en menos dinero que el anterior, siendo el 5208 más complicado. Y es que este maravilloso reloj es un cronógrafo, calendario completo y repetidor de minutos. De todas formas al reloj se le daba un valor máximo de 1,1 millones de francos, así que el resultado no puede decirse que no haya sido brillante.

TUDOR BLACK BAY BRONZE ONE -LHD KHAKI GREEN – 350.000 FRANCOS

Una prueba más de que en esto de las subastas nunca se sabe qué va a pasar. y el Only Watch 2017 no iba a ser distinto. Cualquier Black Bay de Tudor resulta increíblemente atractivo, porque es un diseño redondo (en el sentido de perfecto, me refiero). Esta es la única versión para zurdos que tiene el reloj y además combina la caja de bronce con un color verde oliva que le sienta de maravilla. Resultado: la estimación era de 5.500 francos suizos… y mira.

En resumen un gran año, que no es sino el comienzo de la cuenta atrás para la edición de 2019. Más información en OnlyWatch.com.

 



Oris afianza su apuesta comercial en España

 

 

Oris acaba de abrir su primer córner en Madrid para afianzar su apuesta por el mercado nacional. Es muy meritorio que una empresa independiente luche así en un segmento de precio tan competitivo.

 

Oris Big Crown Propilot Worldtimer

UN POCO DE HISTORIA

Antes de decir nada yo creo que es conveniente saber de dónde viene Oris, por qué es tan apreciada y por qué este paso es importante.

Paul Cattin y Georges Christian

Paul Cattin y Georges Christian fundaron Oris el 1 de junio de 1904 en Hölstein, tras adquirir una fábrica de relojes recién clausurada (llamada Lohner & Co). El nombre que tomaron era el de un arroyo cercano. Poco tiempo después abren una segunda planta de montaje y una segunda fábrica en la cercana de Holderbank. Para 1911 Oris ya era el mayor empleador de Hölstein, con más de 300 trabajadores. Incluso construye casas y pisos para su personal, además de proporcionar servicios de autobús para el desplazamiento para los que vivían incluso a 25 kilómetros de la manufactura. El éxito de Oris continúa y se amplía de modo que en 1929 dispone de fábricas en Hölstein (1904), Holderbank (1906), Como (1908), Courgenay (1916), Herbetswil (1925) y Ziefen (1925).

Aquí se ven las fábricas de Oris en 1929, cómo empezó en 1904 y las casas construidas para los empleados

En 1927 fallece George Christian y la compañía fue adquirida por un grupo de inversores. Su presidente fue Jacques-David LeCoultre, nieto de Antoine LeCoultre y posterior socio de Edmond Jaeger en la constitución de Jaeger-LeCoultre en 1937. Un año después de la muerte de Georges Christian, Oscar Herzog, su cuñado, se convierte en director general, posición que ocupará durante 43 años. Desde 1928 hasta 1971, Herzog dirige Oris a través de los muchos altibajos relojeros del siglo veinte. En 1936 abrió su propia fábrica de esferas en Biel y en 1938 comienza a producir sus primeros escapes.

Oscar Herzog

En 1938 Oris presenta su primer reloj para pilotos, que se distinguía por la gran corona. Su tamaño estaba pensado para poder ser manejada con los gruesos guantes de piloto puestos. La “Big Crown” pasaría a ser parte esencial de la colección de la casa.

Cuando estalló la guerra en Europa, Oris era ya uno de los líderes en alta relojería suiza. Durante la guerra, con la red comercial lógicamente fuera de juego, Oris se puso a fabricar relojes despertador para mantener vivo el negocio. Esta reconversión llevó al lanzamiento, en 1949, de un innovador modelo con reserva de marcha de 8 días. Por aquel entonces, la compañía producía más de 200.000 relojes de pulsera y relojes fijos al año.

Al final de la década de 1960, Oris es una de las 10 mayores empresas relojeras del mundo. Tiene 800 empleados en una red de fábricas en Hölstein y más allá, y produce 1,2 millones de relojes anuales. La empresa desarrolla sus propias máquinas y herramientas, y dispone incluso de un programa de aprendizaje, donde se forman 40 ingenieros y relojeros cada año.

En 1970, Oris se integra en ASUAG, que más adelante se convertirá en el Grupo Swatch. No podía ser peor momento, pues la Crisis del Cuarzo estaba pasando a cuchillo (katana sería mejor decir en este caso) a la industria relojera suiza tradicional. La producción se desploma y la fuerza laboral se reduce de 900 a unas escasas docenas.

Ulrich W Herzog y Rolf Portmann

En 1982, el director general de la compañía, el doctor Rolf Portmann, y el Director de Marketing, Ulrich W. Herzog, encabezan una adquisición directiva. Poco después, la recién constituida Oris SA elige valientemente abandonar el cuarzo y producir exclusivamente relojes mecánicos.

Herzog viajó regularmente a Japón, donde descubrió una nueva pasión por los relojes mecánicos. Consciente de la influencia japonesa sobre las tendencias mundiales, introduce una nueva visión del negocio: Oris aspira a convertirse en el líder mundial de los relojes mecánicos, con movimientos especiales a precios competitivos.

En 1984 reintroduce el Calendario de Alidada, visto por primera vez en los relojes Big Crown a finales de los años 30. Con el tiempo esa distintiva función se convertirá en la complicación identificativa de Oris. En 1997 Oris lanza su pionero Worldtimer, reloj que incorpora una función patentada que permite adelantar o retrasar la hora local mediante pulsadores a ambos lados de la caja, en saltos de una hora. Si el adelanto o retraso incluye la medianoche, la fecha se actualiza automáticamente.

En 2002 el Rotor Rojo se convierte en la marca registrada de Oris. Simboliza la filosofía de Oris: producir relojes mecánicos de alta calidad fabricados en Suiza, con funciones del mundo real a precios accesibles.

Por último, en 2014 Oris celebra 110 años fabricando relojes con su primer calibre de la casa en 35 años. El Calibre 110 es un movimiento de remonte manual con un aparejamiento único de complicaciones: 10 días de reserva de marcha y un indicador no lineal de la reserva de marcha. Al 110 siguió en 2015 el 111, que añadía fecha. El 112 introducía la función GMT y 113 lo sustituye por la indicación de semana.

La creación de calibres propios es un gran paso para una empresa pequeña y pone el acento en el deseo de independencia que siempre ha regido a la empresa, siempre con la idea de mantener precios sensatos. De ahí su famoso lema de “relojes reales para gente real”.

 

Volviendo al principio de la noticia, el espacio dedicado está en la Aragoneses Joyeros, en la calle Lagasca 41 en el barrio del Marqués de Salamanca de Madrid, en la almendra donde se concentran más establecimientos de artículos de lujo. Esto puede parecer una información sin sustancia, pero no es así. Por supuesto lo ideal sería abrir su propia boutique, pero no hay que pedir a las empresas que se peguen un tiro en el pie: las boutiques son extraordinariamente caras y de rentabilidad más que dudosa. Por eso marcas de mucha mayor entidad no las tienen, o están integradas en sitios como El Corte Inglés.

Oris lucha en un segmento de mercado extraordinariamente competitivo, y lo hace por sus propios medios, sin el respaldo financiero de ningún grupo. De ahí lo notable de su esfuerzo. Además en el “corner” que ha abierto están presentes relojes de todas las gamas, de manera que el cliente puede tener una “experiencia Oris” completa. No me queda sino desearles suerte. Más información en Oris.ch.

Oris Movember Limited Edition

 



Richemont nombra COO a Jérôme Lambert y anuncia un fuerte crecimiento

 

El Grupo Richemont acaba de anunciar el nombramiento de Jérôme Lambert como nuevo COO de todas las casas excepto Cartier y Van Cleef & Arpels. Y además anuncia un fuerte crecimiento hasta septiembre.

 

Era algo que se veía venir. En noviembre de 2016 Richemont anunció un enorme cambio en su estructura de mando, nombrando a Georges Kern  director de Relojería, Marketing y Presencia Digital. Por su parte Jérôme Lambert pasó a ser el Director de Operaciones, responsable de los servicios centrales y regionales, además de las firmas que no son de joyería y relojería.  A mi me pareció que en ese movimiento Jérôme había salido perdiendo, porque se apartaba de lo que siempre había hecho -dirigir casas relojeras-, y con éxito además; primero con Jaeger-LeCoultre y después con Montblanc.

Jérôme Lambert  en una visita a Madrid

Pero en julio de este año saltó una bomba: Georges Kern se iba a dirigir Breitling. Los motivos los dejé explicados en este artículo. Así que tras su marcha quedó un vacío en la cabeza de Richemont, y parecía lógico que un puesto tan relevante estuviera ocupado por alguien de confianza. Y quién mejor que Jérôme Lambert, que se conoce la casa de arriba abajo.

La sede de Richemont

El comunicado de Richemont dice literalmente:

“El Señor Jérôme Lambert ha sido asignado al puesto de nueva creación de COO (Chief Operating Officer – Director de Operaciones). El Sr. Lambert será responsable de todas las Maisons salvo Cartier y Van Cleef & Arpels. Además continuará siendo el responsable de las plataformas de apoyo regional y los servicios de apoyo central, excluyendo Finanzas, Recursos Humanos y Tecnología.

Para ayudar al Sr. Lambert el Señor Emmanuel Perrin, Director de Ventas Internacionales de Cartier, será nombrado Director de la Distribución de Relojería Especializada. En este puesto de nueva creación será responsable de la coordinación de las estrategias de distribución de la Relojería Especializada. El Sr. Perrin se unirá al Comité Ejecutivo de manera inmediata.”

Es decir, Jérôme Lambert tiene todo el poder (sometido al control del Comité Ejecutivo, claro). Y la misión principal de Perrin, según ha dicho el presidente Johann Rupert, será la de hacer que confluyan demanda y suministro.

Pero además Richemont ha anunciado que en el primer semestre, concluido el 30 de septiembre, los resultados han sido muy buenos. En concreto afirma que las ventas se han incrementado un 10% a cambio actual hasta alcanzar los 5.605 millones, y un 12% a cambio de divisas constante. Si se excluye la recompra de stocks del año pasado, las ventas han crecido un 8%.

Hay crecimiento en todos los segmentos, regiones y canales de distribución. Crecimiento de doble dígito en joyería y relojes, destacando especialmente China, Corea, Hong Kong y el Reino Unido. El beneficio operativo ha aumentado un 46& hasta los 1.166 millones, con un beneficio en el periodo del 80% hasta los 974 millones. El cash flow aumentó un 66% hasta alcanzar los 1.108 millones.

El crecimiento en Asia ha sido del 25% y en América un 10%, mientras que en Oriente Próximo y Europa las ventas han aumentado sólo un 3%. Europa supone el 29% de las ventas totales. Las casas de joyería han aumentado un 15%, mientras que la de relojes sólo un 6%. Sin embargo el resultado operativo ha aumentado nada menos que un 57% , gracias a la vuelta al crecimiento, a no haber tenido que recomprar stock y a un estricto control de gastos. Más información en Richemont.com.

 

 



Nuevo Grand Seiko Hi-Beat 36000 Limited Edition SBGJ227 “Pavo Real”

 

Seiko lanza una nueva versión de su mejor reloj con una esfera verde inspirada en el plumaje de un pavo real. El nuevo Grand Seiko Hi-Beat 36000 GMT Limited Edition incluye además su movimiento de alta frecuencia y, como siempre, muy buen precio.

 

Grand Seiko Hi-Beat 36000 GMT – 2014

En la edición de 2014 del Gran Premio de Relojería de Ginebra Seiko se alzó con el premio “Aguja Pequeña”, que premia los relojes por debajo de los 8.000 francos suizos. El premio no venía sino a subrayar lo que era una hecho: desde su presentación el reloj no hacía sino cosechar parabienes tanto de aficionados como de periodistas porque combinaba la maestría relojera que significa un Grand Seiko con una esfera verde preciosa, la función de segundo huso horario y el conocido calibre de alta frecuencia (36.000 alternancias a la hora).  La receta para un éxito rotundo.

 

Digo “conocido calibre de alta frecuencia” porque, aunque Seiko no lanzó un reloj GMT hasta 2002, su calibre Hi-Beat lleva en el mercado el mismo tiempo que el calibre El Primero. Y fue en 1968 cuando Seiko lo presentó en el concurso de cronometría de Neuchâtel, ganándolo cómodamente y provocando la defunción de dicho concurso (porque Suiza no iba a admitir que un japonés ganara en la cuna de la relojería). Desde entonces ha estado siempre en la cartera de productos de la casa, y fue con el GMT de 2014 que hizo su aparición el calibre 9S86. Por supuesto mantiene la exquisita decoración de todos los calibres mecánicos de la casa y el volante está ajustado en seis posiciones, además de termocompensado. Seiko dice que tiene una exactitud de +5/-3 segundos al día, pero todo poseedor de un Grand Seiko -incluido yo- sabe que los relojes son mucho más precisos que eso.

El nuevo Grand Seiko Hi-Beat 36000 GMT Limited Edition presenta también una esfera verde, pero esta vez está inspirada en el plumaje del pavo real. Eso sí, no intentes buscar el ave en el reloj porque no lo vas a encontrar. Cuando un japonés dice que algo “está inspirado en” la representación es siempre esencial, no literal. Lo mismo ocurre aquí. El pavo real es un pájaro que ha inspirado muchas ideas y mitos a través de la historia. Los antiguos creían que los pavos reales simbolizaban la inmortalidad, mientras que en otras culturas se le relaciona con la renovación o la belleza en estado puro.

La esfera representa la luz y el color de las plumas iridiscentes del pavo, con un patrón circular que es a la vez llamativo por su belleza pero elegante y discreto. Lo mismo que los numerales del segundo huso horario, situados en el bisel interior para que no rompa la estética de la caja. Esta, de 40 mm de diámetro y 14,4 mm de altura, es una reinterpretación contemporánea del diseño 44GS de 1967 que estableció el estilo Grand Seiko. Al igual que todos los relojes Grand Seiko, ofrece superficies altamente pulidas y sin distorsión, agujas afiladas para una gran legibilidad y un confort perfecto en la muñeca.

Sólo hay 700 unidades del  Grand Seiko Hi-Beat 36000 GMT Limited Edition, así que ojalá llegue alguna a España para poder verlo en vivo. Además tiene un precio de 7.500 euros, lo que le convierte en seguramente la mejor opción si se quiere un reloj GMT con acabados impecables y un calibre único por su configuración y decorado a la altura de los mejores. Más información en GrandSeiko.com.

 



Los premios del Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2017

Ya se conocen los ganadores de los premios del Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2017, los Oscars de la relojería. Y podríamos decir que ha sido el año de los pequeños. O de los no tan habituales.

 

De arriba abajo, empezando por la izquierda: Kari Voutilainen, Eric de Rocquigny (Director de operaciones y artesanía de Van Cleef & Arpels), Louis Ferla (CEO de Vacheron), Eric Pirson (director de Tudor), Steve Amstulz (Vicepresidente de Parmigiani), Michel Parmigiani (fundador de su manufactura), Guido Terreni (Director General de relojería de Bulgari), Jean-Christophe Babin (CEO de Bulgari), Suzanne Rohr, Patrick Pruniaux (CEO de Ulysse Nardin), Karl-Friedrich Scheufele (Copresidente de Chopard), Walter von Känel (Presidente de Longines), Anita Porchet, Nicolas Beau (Director Internacional de relojería de Chanel), Julien Tornare (CEO de Zenith), Stephen Forsey (Cofundador de Greuber Forsey), Carlo Lamprecht (Presidente de la Fundación GPHG) y Caroline Scheufele (Copresidenta de Chopard)

Chopard dos, Parmigiani dos, Bulgari dos, Van Cleef, Zenith, Chanel… de las grandes casas (por reputación y/o por producción) sólo Vacheron Constantin, Longines y Ulysse Nardin se han llevado un premio este año. Más aún, marcas como Bulgari o Chanel, casi casi consideradas intrusas en este mundo (injustamente) por venir de otros segmentos del lujo han desbancado a grandes nombres. Grandes alegrías y grandes sorpresas. Vamos a repasarlas.

“AIGUILLE D’OR” GRAND PRIX: CHOPARD L.U.C FULL STRIKE

Más que merecido. El flamante ganador del Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2017, el L.U.C Full Strike de Chopard, no es sólo un repetidor de minutos sino todo un estudio -llevado a la práctica, no sólo teórico- sobre como mejorar el mecanismo de esta gran complicación, llevándolo a terrenos que hasta ahora no se habían logrado. Se puede leer (y escuchar) en el artículo que escribí sobre él, con fotos y vídeo en vivo.

¡Enhorabuena!

RELOJ DE MUJER: CHANEL PREMIÈRE CAMELIA SKELETON

Un perfecto ejemplo de cómo hacer de algo tan matemático como es un movimiento relojero una pieza delicada y femenina. Los puentes toman la forma de una camelia y el conjunto resulta un impecable equilibrio entre precisión y belleza.

RELOJ DE MUJER – COMPLICACIONES: VAN CLEEF & ARPELS LADY ARPELS PAPILLON AUTOMATE

Van Cleef, dentro del estilo decorativo que le distingue propone un autómata en el que la mariposa bate las alas: de una a cuatro veces seguidas de manera aleatoria, dependiendo de la reserva de marcha. La frecuencia del movimiento de las alas es también irregular, porque ocurre cada dos a cuatro minutos cuando el reloj no se lleva puesto y más a menudo cuando está en la muñeca. De hecho la actividad de la mariposa acompaña a la de su dueña, alternando los períodos de actividad con los de calma. También se puede hacer que bata las alas a voluntad, con el pulsador a las 8. Su precio es de 290.260 francos suizos.

RELOJ DE HOMBRE: BULGARI OCTO FINISSIMO AUTOMATIC

Uno de los diseños más personales de los últimos años, el Octo de Bulgari, se dedica también a romper récords de delgadez sin perder su usabilidad y su presencia masculina. Ya es un clásico, y con muchas variantes como esta o esta.

CRONÓGRAFO: PARMIGIANI FLEURIER TONDA CHRONOR ANNIVERSAIRE

El cronógrafo premiado en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2017 ha sido el de Parmigiani. Es un cronógrafo rattrapante con gran fecha que seduce por su perfección técnica y una cuidada estética que hace honor a su origen en Fleurier. Se puede leer más en este artículo con fotos en vivo.

TOURBILLON: BULGARI OCTO FINISSIMO TOURBILLON SKELETON

Otra vez Bulgari, otra vez el Octo y otro de mis favoritos. Un excelente prueba de por qué Bulgari es una de las mejores manufacturas ahora mismo. Más fotos en vivo aquí.

RELOJ CALENDARIO: GREUBEL FORSEY QP À ÉQUATION

Para mí la mayor sorpresa, porque el mecanismo de este reloj se presentó en 2014 y el reloj en el SIHH de 2015, pero entiendo que no ha sido hasta este año que ha salido al mercado . En cualquier caso es, seguramente, el reloj con ecuación del tiempo más complicado del mercado. La diferencia con otros relojes es que no sólo presenta la diferencia en minutos, sino que muestra las estaciones, los equinocios, los solsticios, la fecha, día y mes y el año con cuatro dígitos. Y por supuesto tiene en cuenta los años bisiestos. Cuesta 670.000 francos suizos.

RELOJ DE VIAJE: PARMIGIANI FLEURIER TORIC HEMISPHÈRES RÉTROGRADE

Toric Hemisphere Retrograde

Esta fue la primera creación de Michel Parmigiani en 1996, y ahora vuelve a la colección Toric (que se distingue por su bisel estriado). Tiene dos zonas horarias, permitiendo incluso aquellas con diferencias de media hora o incluso cuarto de hora junto con las reguladas a partir del meridiano de Greenwich. Cada una de las dos zonas tiene asociada una ventana que proporciona la información de día y noche. Su precio en origen es de 29.500 francos.

EXCEPCIÓN MECÁNICA: VACHERON CONSTANTIN LES CABINOTIERS CELESTIA ASTRONOMICAL GRAND COMPLICATION 3600

Otra vez Vacheron se lleva el premio de la excepción mecánica. Ya lo hizo con el reloj más complicado del mundo y ahora lo hace con éste. Tiene 23 complicaciones astronómicas: desde las mareas hasta los solsticios y el zodíaco, pasando por la ecuación del tiempo, horas de salida y puesta del sol, la conjunción de Sol, Tierra y Luna, oposición y cuadratura, mapa celestial del hemisferio norte con la Vía Láctea y un calendario perpetuo, por ejemplo. Además de fases lunares, reserva de marcha y tourbillon.  Y encima en un reloj que se puede poner en la muñeca.

PETITE AGUILLE: TUDOR BLACK BAY CHRONO

Tudor está tocado por la mano de los dioses relojeros y sus modelos son siempre éxitos. Ahora le ha tocado a la versión crono del Black Bay, en la que mezcla las características del reloj de buceo con las de un crono. Y por menos de 5.000 euros.

RELOJ DEPORTIVO: ULYSSE NARDIN MARINA REGATTA

El reloj de Ulysse Nardin integra un mecanismo nuevo de cuenta atrás en el que, en efecto, la manecilla cuenta atrás hasta cero, momento en el que empieza a contar hacia adelante. Y además no es sólo útil, sino también bonito. Lo analicé en este artículo.

RELOJ JOYA: CHOPARD LOTUS BLANC

El loto es una flor sagrada en algunas religiones, y sirve de trono para las divinidades. La flor se cierra y se abre cada día. Esta pieza única en platino y titanio integra 25,66 quilates en diamantes de diverso corte. Los pétalos se abren y cierran a voluntad. Su precio es de 798.000 francos suizos.

CREACIÓN ARTÍSTICA: VOUTILAINEN AKI-NO-KURE

Uno de los grandes estudios de lacado del mundo es Unryuan, en Japón. Allí, bajo la dirección de T. Kitamua llevan a cabo creaciones según la tradición japonesa. Para este reloj  han usado los siguientes materiales: Kinpun (polvo de oro), Jyunkin-itakane (láminas de oro), Yakou-gai (caparazón de un insecto verde) y Awabi-gai (el caparazón de un molusco de Nueva Zelanda). Y un movimiento propio de Kari, por supuesto. Es una pieza única con un precio de 350.000 francos suizos.

PREMIO A LA INNOVACIÓN: ZENITH DEFY LAB

No podía ser de otra manera: el calibre del Zenith Defy Lab está llamado a revolucionar la relojería en cuanto a precisión se refiere. Por supuesto el movimiento tiene que desarrollarse y probar que en efecto aguanta como cualquier otro calibre existente, pero desde luego es de lo más prometedor. Está analizado a fondo en este artículo.

RELOJ “REVIVAL”: LONGINES AVIGATION BIGEYE

 

El último de los ganadores del Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2017 es un reloj inspirado en la gran era de la navegación aérea. Caja de 41 mm de diámetro para alojar el calibre L688, un cronógrafo con rueda de pilares producido en exclusiva para Longines. La esfera negra aloja grandes numerales impregnados con Super-LumiNova y una disposición clásica de tres subesferas. La del pequeño segundero es más grande que las otras dos. Su precio en origen es de 2.300 francos.

 

Para mí esta lista de ganadores del Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2017 es una gran noticia porque significa que la relojería está muy viva y con futuro por delante. Hay muchas cabezas dándole vueltas a cómo mejorar este arte centenario para seguir siendo parte del futuro más bello. ¡Enhorabuena a los premiados y hasta el año que viene!

 



Los nuevos Nomos Glashütte At Work: fotos en vivo y precios

 

 

Nomos Glashütte At Work – Tetra neomatick 39

Los Nomos Glashütte At Work son una variación sobre los modelos ya conocidos, pero con mayor tamaño y una decoración de las esferas muy atractiva.

 

Nomos Glashütte At Work – Metro neomatick 39

Nomos Glashütte ha decidido salirse de la zona de confort.  Y eso que no le hace falta, porque ya está reconocida por todo el mundo como una de las grandes manufacturas modernas y es un referente cuando hablamos no sólo de diseño alemán sino de diseño relojero en general. Su fórmula de dar una calidad excelente -incluyendo su propio calibre de manufactura- con unos precios públicos desde el principio ha hecho que su reputación como empresa exquisita esté incólume. Además Nomos debió ser de las primeras en vender sus relojes online, a través de su propia plataforma de comercio electrónico.

Nomos Glashütte At Work – Tangente neomatick 39

Ahora no hay marca que no venda en internet o no se esté preparando para hacerlo, pero en su momento esto era una idea que para la industria -la suiza, particularmente- iba de lo innecesario a lo absurdo. ¡Cómo cambian las cosas! Pero es que además Nomos siempre ha tenido un trato exquisito con sus distribuidores, que están más que contentos de tener en sus expositores una marca a la que ya nadie niega su importancia. Y tiene lógica porque Nomos, al  haber hecho públicos los precios de venta desde hace mucho, da seguridad al comprador y sobre todo al distribuidor, quien sabe que la marca lo respalda cuando tiene que dar un precio al cliente final. Luego queda de su mano ofrecer o no un descuento, pero al ser los precios públicos no se crea esa zona gris -y nunca mejor dicho, porque está generada por el “mercado gris”– en la que el cliente final siempre tiene la sospecha de si le habrán cobrado más de lo debido o si lo podría haber conseguido a mejor precio en otro lado.

Así que, volviendo al principio, es encomiable que la casa quiera arriesgar. Lo vimos ya cuando introdujo su línea Aqua, de cuya presentación hablamos en este artículo. Nada menos que 16 variaciones de sus colecciones, con dos tamaños y un montón de colores a elegir. Del mayor o menor éxito que tenga nos enteraremos el año que viene en Baselworld, donde se pueden ver las altas y bajas. En cualquier caso es un riesgo controlado, como debe ser en cualquier industria, porque las diferencias fundamentales está en el color de la esfera. Pero en estos tiempos de incertidumbre es algo que se agradece.

Con los Nomos Glashütte At Work ocurre algo parecido: son 14 nuevos relojes, que se distinguen de sus hermanos mellizos en el tamaño de la caja y en la decoración de las esferas. El calibre de manufactura DUW 3001 (que es por supuesto el que equipa esta colección) tiene un diámetro de 28,8 mm, lo cual es perfecto para los relojes de 35 mm que abundan en la cartera de productos de la casa. Sin embargo esa medida se queda pequeña para muchos gustos, una queja que aborda esta nueva colección con sus 39 mm de diámetro. Pero es el tamaño mayor el que hace que en la trasera veamos mucho metal.

A decir verdad las prestaciones compensan el menor tamaño, aún cuando signifique que el pequeño segundero está más cerca del centro de lo deseado. Y es que es un movimiento ajustado en 6 posiciones, con una reserva de marcha de 43 horas y la decoración clásica de Glashütte: platina de tres cuartos, nervaduras Glashütte y tornillos templados azules. De los primeros neomatik  hicimos este vídeo.

Como siempre las cajas están pulidas a espejo. Por cierto que, aunque sólo lo vemos en el vídeo adjunto, hay que señalar que por primera vez el Metro tiene una versión en oro rosa, lo que le convierte en una opción más que interesante porque con su precio de 7.200 euros nos permite entrar en un reloj de oro a precio asequible sin tener que irnos a sus hermanos mayores (los Lambda y Lux) de los que hemos visto diferentes versiones en vídeo aquí y aquí.  Otra de las ventajas del calibre de manufactura es su delgadez (3,2 mm), lo que permite que todos los Nomos Glashütte At Work estén bien por debajo de los 10 mm de altura. Así que el trato con los puños de las camisas es muy afable.

La colección se lanza con una esfera plateada y otra en azul marino, que son configuraciones que ya conocíamos. Sin embargo hay otra esfera, llamada Silvercut, que es la más interesante y de la que aquí vemos tres ejemplos. En realidad es un satinado horizontal muy marcado, de manera que la personalidad del reloj se acentúa notablemente.

La característica común de las esferas Silvercut es la manecilla del pequeño segundero, que es siempre roja. La subesfera que al acoge a las 6 horas se distingue perfectamente porque está en bajorrelieve y decorada con guilloché radial, lo que anima una esfera conceptualmente seria porque está concebida para llevar al trabajo.

Los demás elementos coinciden con los que ya conocíamos antes de cada modelo, guardando así un aire de familia. Pero desde luego estas versiones Silvercut los hace sobresalir de manera notoria. Y eso tiene mérito, porque la cartera de productos de la casa está ya muy poblada y sacar la cabeza por encima de los demás cuesta mucho trabajo.

A mí la colección Nomos Glashütte At Work -y particularmente esta decoración- me parece perfecta, muy necesaria en la marca porque a mucha gente los relojes se les hacía demasiado pequeños. Y los que les parezca demasiado grandes hay que decirles que la muñeca no dice ni mú cuando le atas uno de estos ejemplares, porque están perfectamente equilibrados y se llevan como una pluma. Los precios comienzan en 2.880 euros del Tangente, pasan por los 3.060 euros para el Tetra y llegan hasta los 3.180 euros del Metro. Éste es también el precio máximo que se encuentra en la colección, salvo la ya mencionada versión en oro rosa. Los relojes ya están disponibles en la joyería Wempe de Madrid, que es donde se tomaron estas fotos, además de por supuesto la tienda online de la marca. Más información en NomosGlashutte.es.

 

 



Inaugurada la nueva manufactura de OMEGA

 

OMEGA acaba de inaugurar su nueva  e impresionante manufactura, pensada para albergar el crecimiento de la marca en los próximos 30 a 50 años.

 

La manufactura de Omega en 1902

La nueva manufactura de OMEGA está en Bienne, Suiza, también llamada Biel en su versión alemana. En esta localidad es donde ha estado siempre la manufactura, aunque en realidad fue fundada por Louis Brandt en La Chaux-de-Fonds en 1848. La empresa se trasladó a Bienne en 1848, donde comenzó a crear sus propios relojes. Hasta ese momento montaba los de otras casas.

El nuevo edificio, un canto a la luz gracias a su  fachada completamente acristalada, es conocida en la casa como el “Edificio O”. El edificio se planeó para ayudar con el aumento de la producción necesaria para satisfacer las necesidades del mercado asiático; particularmente el chino, que es el mercado estrella de la casa. Debía haberse inaugurado hace dos años, pero diversos cambios estructurales -del edificio, no de la marca- lo han retrasado hasta ahora.

En el centro de la nueva manufactura de OMEGA se encuentra una zona llamada “el corazón”, un atrio encapsulado en cristal e ignífugo que almacena más de 30.000 cajas con piezas de relojes. Las cajas son extraídas y transportadas a la zona de producción por un robot móvil, que después se encarga de volver a colocarla en su lugar correspondiente.

Todas las etapas de producción, T2 (montaje de relojes), la T3 (brazaletes) y la T4 (envíos), además de existencias y logística, se completan en OMEGA Factory. Esto supone un enorme ahorro en costes, porque evita tiempos muertos. El minucioso proceso de ensamblado de los relojes involucra a 20 técnicos antes de recibir el sello del control final de calidad.

De todos los que se fabrican anualmente aproximadamente el 20% llevan la certificación de Master Chronometer que expide el laboratorio independiente METAS, y que los convierte, seguramente, en los mejores relojes del mercado en su segmento de precio (y en el de otros segmentos también). Los planes de OMEGA son que para 2020 prácticamente todos los relojes fabricados salgan con el sello METAS. Toda la información sobre las pruebas de certificación se pueden leer aquí.

Está siendo un buen año para OMEGA. En mayo anunció la firma de para la renovación de su compromiso olímpico hasta 2032El 15 de agosto Daniel Craig confirmó que estaría en la siguiente película de James Bond, lo que impulsará nueva mente las ventas del Seamaster 300. Por último, el crecimiento en China es de doble dígito.

La manufactura ocupa 52.500 metros cuadrados, que es el equivalente a 5 campos de fútbol. A la inauguración de la nueva manufactura de OMEGA asistieron Nick Hayek, CEO de Swatch Group; Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de OMEGA; Johann N. Schneider-Ammann, jefe del Departamento Federal de Asuntos Económicos, Educación e Investigación; y Shigeru Ban, el galardonado arquitecto japonés que ha diseñado el edificio. Más información en OMEGA.es. 



En la muñeca: TAG Heuer Autavia Jack Heuer 85th Anniversary

 

El nuevo  TAG Heuer Autavia Jack Heuer 85th Anniversary celebra el 85 cumpleaños de Jack Heuer, que fue su creador y quien todavía está en la empresa para transmitir el espíritu familiar a la marca. Lo vemos con fotos en vivo y precios.

 

Edouard Heuer fundó un taller de relojería en Saint Imier, aunque 7 años después se trasladó a Biel. Tal como contaba en la historia de TAG Heuer el primer Autavia apareció en 1933, pero era un reloj de salpicadero de vehículos. Un año antes había nacido Jack Heuer, quien en 1957 se graduó en ingeniería por la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y 1959 ya estaba dirigiendo las operaciones de Heuer en Estados Unidos.

Heuer Autavia original

Según cuenta en su autobiografía The Times of My Life, Jack Heuer creó el Autavia en 1962, después de que unos años antes, en 1958, se le escapara una victoria segura en un rally suizo al volante de su deportivo MGA rojo por culpa de una lectura errónea de un indicador. Para ser su primera creación para la marca no está nada mal: creó un reloj que va a estar siempre presente. Porque aunque el reloj dejó el catálogo oficial de la marca en 1986, las distintas variantes han sido siempre de los cronógrafos más buscados.

En 2016 TAG Heuer se propuso relanzar el Autavia, para lo que creó una web específica en la que los lectores podían votar sus modelos favoritos. Se hacía en rondas de votaciones, a raíz de las cuales se iban descartando modelos. El elegido fue al final el Autavia Rindt, llevado por el famoso piloto de F1 Jochen Rindt. Por cierto que era mi elección también, pero no me llevé ninguno de los premios :0(  El reloj llevaba dentro el nuevo calibre Heuer 02, y de ahí su nombre: TAG Heuer Autavia Heritage Calibre Heuer 02. Aunque todo el mundo le conoce como Autavia 2017. La presentación y el nuevo modelo se pueden ver aquí, porque yo tuve la suerte de participar.

El Autavia 2017

El nuevo TAG Heuer Autavia Jack Heuer tiene las mismas características exteriores que el Autavia 2017: caja de acero pulido de 42 mm de diámetro, asas de acero pulido con dos facetas y bisel de aluminio negro. La primera de las variaciones está en el bisel, ya que sustituye las 12 horas por una escala doble de doce horas y de minutos.

En la esfera siguen los cambios, y a mejor: se ha elegido un dial “Panda” con una preciosa decoración rayos de sol plateada y se ha prescindido de la pátina anarajanda estilo vintage. Esto agradará a los puristas porque odian lo que llaman fauxtina (de faux, falso en francés y pátina). A cambio se introduce una fecha a las 6, pero es una ejecución tan bien hecha que no se nota porque se disimula entre los números del pequeño segundero.

Es importante tener en cuenta que las fotos en vivo, tomadas en Baselworld 2017, todavía tenían el mismo registro de los 30 minutos del cronógrafo, mientras que en la versión final se han añadido indicadores para todos los minutos.

Por dentro se mueve el calibre Heuer 02 un movimiento cronógrafo de manufactura con 80 horas de reserva de marcha, rueda de pilares y embrague vertical. Pero desafortunadamente no se ve porque lleva un fondo ciego. En él se ha grabado la firma de Jack Heuer y el escudo de armas de la familia, que data del siglo XVI. Si no recuerdo mal hay algún reloj por ahí que tiene el mismo escudo impreso sobre un cristal de zafiro. Quizá hubiera sido una mejor opción… pero entonces nos quejaríamos de que el dibujo no permite ver el calibre. Por último, el brazalete es idéntico al original, pero con la calidad de hoy día.

En resumen, el TAG Heuer Autavia Jack Heuer 85th Anniversary es un gran reloj, con el aspecto vintage que tanto gusta (nos gusta) pero con todo lo que se le exige a un reloj en estos tiempos. Se lanza en una edición limitada al año de nacimiento de Jack Heuer (1932), con un precio de 5.250 euros. El próximo 11 de noviembre la casa de subastas Phillips, la que vendió el Rolex Daytona de Paul Newman, va a hacer una subasta sólo de relojes Heuer en la que venderá la unidad 1 de esta serie. Lo que se saque de la puja irá a la Fundación Save the Children. Así que los que quieran un modelo muy especial y además quieran ayudar ya pueden registrarse y pujar. Más información en TAGHeuer.es.

Jack Heuer en el Museo de la manufactura

 

 

 



Piaget Altiplano Reloj de Bolsillo 60 Aniversario

 

El Piaget Altiplano Reloj de Bolsillo 60 Aniversario es seguramente la última de las piezas creadas para celebrar el cumpleaños del reloj ultraplano más conocido del mundo. ¡Y qué gran manera de cerrar las festividades!

 

El año tiene 365 días y los círculos tienen 360 grados. Pues bien, el pasado diciembre presenté en vivo los primeros Piaget Altiplano 60 AniversarioAhora, casi un año después y tras haber visto más relojes especialmente creados para el cumpleaños (por ejemplo los Altiplano Automatic), completamos el círculo y llegamos a un Altiplano de esfera azul igual que los que ya vimos en diciembre. Pero con una peculiaridad: ahora es un reloj de bolsillo.

Acorde con las formas tradicionales de los relojes de bolsillo, la caja del Piaget Altiplano Reloj de Bolsillo 60 aniversario crece hasta los 50 mm y está realizada en oro blanco de 18 quilates. La esfera tiene una decoración rayos de sol entre el azul cobalto y el azul de medianoche. La profunda tonalidad azul se combina con los delgados índices horarios en oro blanco y las esbeltas agujas tipo bastón, típicas de la colección Altiplano. Para reforzar las proporciones perfectas del reloj, una delgada cruz azul, utilizada ya en las primeras versiones del Altiplano, dota al reloj de un rostro para su elegancia equilibrada y discreta.

Dentro del reloj se aloja el calibre 1200P, que es como el que vemos aquí arriba. Es un movimiento mecánico de cuerda automática ultraplano de tan solo 2,35 mm de grosor. El fondo de cristal de zafiro revela la dualidad del Altiplano: la simplicidad pura en el exterior, y la sofisticada complejidad del interior. El delicado acabado del reloj ejemplificado por las Côtes de Genève circulares, puentes biselados, platina perlada y tornillos azulados puede admirarse en todo su esplendor desde la parte posterior.

El Piaget Altiplano Reloj de Bolsillo 60 Aniversario puede transformarse en un precioso reloj de mesa cuando se coloca en el centro de un elegante stand de marquetería en azul salpicado con marcadores lisos. La elaborada marquetería de paja del marco circular es el resultado de un trabajo manual similar al de la marquetería en madera. El artesano selecciona las piezas de cáscara de paja basándose en los tonos de color para interpretar perfectamente los contrastes, el color y la textura del diseño. Para que se ajuste a la perfección a la esfera, la precisión es primordial puesto que la pieza debe ajustarse con una tolerancia de centésimas de milímetro. Es una auténtica belleza.

Es una colección limitada a 26 unidades con un precio de 67.000 euros, pero yo creo que Piaget debería hacer más esta versión de sobremesa. Tiene una gran paleta de colores donde elegir, y quedarían tan espectaculares como esta versión. Si ya de por sí el Altiplano es eterno, con esta versión de sobremesa resulta aún más atemporal, con esas reminiscencias Art Deco tan logradas. Gran obra sin duda. Más información en Piaget.es

 



Urban Jürgensen “The Alfred”, o como disfrutar de la alta relojería a precio razonable

 

Urban Jürgensen lanza “The Alfred”, una edición en acero que mantiene todos los elementos que distinguen su muy alta relojería pero con un precio que lo hace francamente atractivo.

 

Los relojes de Urban Jürgensen son una excelente opción cuando se quiere un reloj de manufactura con una historia que lo respalde y, sobe todo, con unos acabados exquisitos. Ya vimos aquí en vivo el modelo Jules Collection Reference 2340 WG, un ejemplo de todo lo que la casa sabe ofrecer sin entrar en las grandes complicaciones (que también las tiene ¡y menudas!). Son relojes que reflejan un diseño clásico y elegante, pero que no pasan desapercibidos en la muñeca. Ni a ojos del dueño ni de los que le rodean.

El Urban Jürgensen “The Alfred” debe su nombre a Jacques Alfred Jürgensen, el último relojero de la familia Jürgensen. Al igual que los demás miembros de la familia el reloj tiene un porte comtemporáneo gracias a una caja de 42 mm de diámetro. Está realizada en tres piezas pulidas a espejo, un recuerdo de la construcción clásica de los relojes y que le dota de unas formas proporcionadas y elegantísimas, con esa belleza serena cuando lo miras que solo el equilibrio de líneas sabe crear.

Llama especialmente la atención de las asas, con forma de lágrima. Cada una se forja de manera individual y se acabada a mano. Después se suelda a la caja de tal manera que las líneas de soldadura quedan escondidas. El bisel enmarca un cristal de zafiro con forma de domo mientras que la corona, que se adentra en la carrura, lleva grabado el logo de la casa. El resultado es fantástico, realmente distinguida.

Pero las características más significativas de los relojes de la casa -y por tanto también de este Urban Jürgensen “The Alfred”- están en la esfera. Para empezar está el maravilloso graneado (Grenage): se toma una pieza maciza de plata y sobre ella se graban los huecos para los numerales y marcadores varios. Después se rellenan a mano con laca y se hornea. A continuación se pulen a mano. Una vez pulido se depositan las distintas placas de un polvo compuesto por una mezcla secreta de plata, sales y otros ingredientes. Mediante una reacción electroquímica la superficie toma la textura final, una escarchado finísimo que sin embargo no se impone sobre el resto de los elementos de la esfera. El resultado es sencillamente espectacular.

Por último se añaden las manecillas, completamente hechas a mano. Cada conjunto de manecillas necesita de 50 pasos distintos distribuidos a lo largo de una jornada entera de trabajo.  Se pulen las superficies, se azulan mediante calor y se añade el círculo de la manecilla de las horas, también pulido a espejo. Impresionantes.

Las manecillas se mueven gracias al calibre manual de manufactura P4. Integra un barrilete doble para alcanzar las 72 horas de reserva de marcha, con una frecuencia de 21.600 alternancias a la hora. Está decorado con perlado y Côtes de Genève, cuyo punto origen está en el volante. El puente del volante está esqueletado y todos los puentes están biselados a mano. Los rubíes en chatón pulido a mano y los tornillos azulados culminan un calibre exquisito.

El Urban Jürgensen “The Alfred” tiene un precio de 14.200 euros +IVA, que es más que razonable para todo lo mucho que ofrece el reloj. Además los compradores podrán recoger su reloj directamente en su atelier  de Bienne, Suiza, de las manos del Director General de la compañía, Søren Jenry Petersen. Él mismo se encargará de enseñar a los ya dueños los maestros relojeros y los procesos que llevan a cabo para crear un reloj así. Es desde luego una gran oportunidad. Más información en UrbanJurgensen.com.

 

 

 



En la muñeca: Bell & Ross Vintage Bellytanker

 

Los nuevos Bell & Ross Vintage Bellytanker son una nueva e interesante versión de la línea vintage. Son dos relojes -un tres agujas y un cronógrafo- inspirados en los muy llamativos bólidos Belly Tankers. Vamos a ver sus especificaciones y precios.

 

Foto de Roadkill.com

Los Bell & Ross Vintage Bellytanker toman su nombre de unos vehículos, los Belly Tankers, que tienen un origen sin duda curioso: durante la Segunda Guerra Mundial algunos aviones militares norteamericanos llevaban un tanque extra de combustible bajo la panza que les daba una autonomía extra para dirigirse a sus objetivos. Cuando el combustible se agotaba el piloto se desprendía del tanque auxiliar para ahorrar peso.

Esos depósitos aumentaban la resistencia al aire, así que para que no fuera peor el remedio que la enfermedad tenían unos diseños muy aerodinámicos. Cuando la guerra terminó quedaron muchos de esos depósitos en los almacenes militares, que no pasaron desapercibidos a los aficionados a las carreras. Tras modificarlos para convertirlos en bólidos era -y es- habitual verlos corriendo en el famoso Salar de Bonneville. Al principio alcanzaban sólo los 160 km/h. Hoy llegan casi a los 600.

Como ya ocurrió con el Aero GT, los Bell & Ross Vintage Bellytanker están inspirados en un diseño creado por Bruno Belamich, creador de la marca y diseñador. Bruno ideó (sólo digitalmente) el Belly Tanker que aparece aquí arriba e, inspirado por el color de las llantas, creó dos relojes que afortunadamente sí que existen.

El pasado mayo presentamos la tercera generación de la colección Vintage y desde entonces Bell & Ross ha ido lanzando modelos con la nueva configuración. Aunque ha aparecido una nueva versión de los Aéronavale (que veremos en otro momento), afortunadamente estamos viendo modelos nuevos, no simples actualizaciones de modelos ya existentes. O por lo menos eso es lo que parece, a la vista de los Garde-Côtes que vimos con fotos en vivo.

Los Bell & Ross Vintage Bellytanker no se diferencian de sus hermanos de colección en cuanto a hechuras se refiere. Derivan de  los Vintage BR V1-92 (la versión de tres agujas) y BR V2-94 (cronógrafo), y por tanto el primero tiene una caja de 38 mm de diámetro mientras que la del segundo aumenta hasta los 41 mm. Si 41 es un diámetro que va perfecto para prácticamente todas las muñecas, 38 supone alcanzar a  virtualmente todo el espectro de usuarios, incluido el femenino (que no olvidemos es muy importante en el comercio actual).

Al contrario que en los modelos anteriores, el cronógrafo mantiene el bisel en acero sin tintar, con el taquímetro grabado en negro. Esto le hace recordar -o a mí me hace recordar- a los taquímetros del Rolex Daytona, que desde luego no es mal espejo en el que mirarse.

Por supuesto donde los Bell & Ross Vintage Bellytanker adquieren su personalidad es en la esfera. Es realmente singular, con ese color que oscila entre el dorado, el café con leche o el tostado, según le dé la luz. Es un color que no se ve a menudo (por no decir nunca) y me parece todo un acierto porque aúna elegancia y un cierto toque informal en el tres agujas (en el cronógrafo va de suyo).

Sobre la esfera se asientan unos índices y numerales satinados, lo que mejora la lectura y refleja la luz de una manera más matizada que los pulidos. A las 4:30 aparece la tradicional ventana de fecha circular que, como siempre, está pintada en el mismo color de la esfera. No se alaba lo suficiente esta cortesía de Bell & Ross que esperemos que nunca pierda. Ya que tener fecha es casi obligado hoy en día (porque lo reclama el mercado), hacer que pase desapercibida salvo cuando se la necesita es un verdadero toque de clase, porque al contrario abarata el reloj (por ejemplo).

En el caso del cronógrafose se ha optado por unas subesferas decoradas con guilloché negro y, una vez más, es un hallazgo. Los datos se leen perfectamente y el negro le da el toque de deportividad necesario pero sin salirse de ese porte dandi que tiene el reloj gracias al color de la esfera. El contrapeso de la manecilla central de segundos tiene una forma de avión, un sutil recordatorio del origen de los relojes de la casa.

Los Bell & Ross Vintage Bellytanker van equipados con un Sellita SW300-1 (el tres agujas), con 42 horas de reserva de marcha y un volante que se mueve a 4 hercios. Al contrario de lo que suele ser habitual, en este caso el motor no se ve sino que va cubierto con una tapa roscada con una inscripción conmemorativa. Por su parte el crono integra un ETA 2894-2 al que se le ha quitado la tercera subesfera y que tiene la misma frecuencia y reserva de marcha. En este caso la inscripción se ha hecho sobre cristal.

Los Bell & Ross Vintage Bellytanker ya están disponibles en la tienda electrónica de Bell & Ross y en los comercios del ramo, en edición limitada a 500 unidades de cada versión. El BR V1-92 integra una correa de piel y su precio es de 2.300 euros. Sin embargo el BR V2-94 se ha lanzado con correa de piel y un precio de  3.990 euros o con brazalete de acero, en cuyo caso el precio es de 4.300 euros. Más información en Bell&Ross.es.

 



Rolex Daytona Paul Newman vendido por 17.752.500 de dólares. El reloj más caro del mundo

 

Fotografía: Ron Galella – Getty Images

Se sabía que iba a ser algo grande, pero nadie pensaba que iba a ser TAN grande: el padre de todos los Rolex Daytona Paul Newman que en el mundo han sido, el que perteneció al actor, se ha vendido por 17.752.500 de dólares, convirtiéndose en el reloj de pulsera más caro del mundo.

 

Cuando un Rolex Daytona “Paul Newman” sale a la venta a muchos coleccionistas se les eriza el vello y les recorre un escalofrío por la espalda, porque tener uno de estos ejemplares es el sueño dorado de muchos. Pero si el que se ofrece es EL Rolex Daytona “Paul Newman”, el que llevó el actor, entonces ya son palabras mayores. O directamente no hay palabras. Y así lo ha demostrado la subasta de anoche en Phillips.

Ya sabemos que las cosas en las subastas se pueden poner muy calentitas, y lo que todo el mundo esperaba que fueran noches de récords se convierte en vigilias de absoluta locura. Así ocurrió con el Henry Graves Supercomplication de Patek Philippe, que alcanzó en noviembre de 2014 los 19.367.000 francos suizos. Eso es, a cambio de hoy, prácticamente 16.700.000 euros. Por cierto que en 2014 el cambio era 19.117.000 euros. Madre mía cómo variado la cotización del franco suizo.

Otra noche loca fue la que convirtió  a este Patek Philippe Ref. 1518 en acero en el reloj de pulsera más caro  porque se vendió por más de 10 millones de euros. Hasta anoche. La combinación de Paul Newman (el actor que cae bien a todo el mundo) y Rolex ha podido con todo.

Joanna Woodward compró -seguramente en 1968- este Rolex referencia 6239 con esfera “exótica” y se lo regaló a Paul Newman cuando su pasión por los coches de carreras acababa de empezar. Paul Newman era, además de enormemente generoso, un obsesionado por la puntualidad. Su compañero de carreras, Paul White, recuerda: “Carl Haas (copropietario del equipo con PL, que era como le llamaban) era un amante de los relojes y tenía muchos Rolex, pero para PL era más algo funcional y la precisión era increíblemente importante para él. A menudo retaba a Carl para ver si su reloj era más exacto que el Daytona. Las apuestas iban de medio penique a quizá un cuarto de dólar. El reloj era una parte integral de su vida porque la puntualidad era realmente importante para él. Si volábamos a algún sitio jamás se me ocurría llegar tarde, porque el avión se habría ido sin importar quién faltaba”. 

Foto: Douglas Kirkland – Getty Images

Paul llevó varias generaciones de Daytonas a lo largo de su vida, pero el que ha salido ha subasta fue el primero y el último con esfera exótica, convirtiéndolo así en una pieza icónica. Lo llevó durante años y se lo regaló a James Cox, quien en aquel entonces era novio de su hija Nell. James lo ha cuidado con mimo y el reloj conserva sus proporciones originales, y además nunca lo pulió (lo que le hizo ganar enteros ante los ojos de los coleccionistas). En la parte trasera se puede leer la dedicatoria que Joanne hizo grabar: “DRIVE CAREFULLY ME” (Conduce con cuidado. Yo). Una deliciosa dedicatoria que encapsula la preocupación que deriva de un amor que además es único: no necesita ni poner su nombre.

El reloj se compró seguramente en Tiffany & Co., en Nueva York, y se puede ver un número de inventario de la tienda grabado en la parte inferior del asa izquierda. Para la subasta el reloj se acompañó con una carta firmada por la hija de Paul Newman que documenta su proveniencia y su aprobación para que fuera subastado. El precio final fue, incluida la comisión, de 17.752.500 de dólares, que al cambio son prácticamente 15.246.000 eurosParte de lo recaudado irá a la Nell Newman Foundation, la fundación filantrópica de la hija del actor.

Hay que tener en cuenta una cosa más: Paul Newman y Joanne Woodward tuvieron otras dos hijas, Melissa “Lissy” Stewart, and Claire Olivia “Clea” Newman. Clea está dedicada a fundación que creó su padre, la Serious Fun Children’s Network, que realiza campamentos para chavales con enfermedades de todo tipo. Pues bien, Clea también tiene un Daytona que le dio su padre, literalmente quitándoselo de su muñeca para entregárselo. Era un Daytona que también le había regalado Joanne Woodward y constituye el recuerdo más preciado que tiene Clea, así que lo lleva siempre puesto. Pero quién sabe si en el futuro…

¡Qué grande fue Paul Newman!

 

 

 



Breitling Superocean Heritage: vídeo, fotos y precios

 

Este año se celebra el 60 aniversario del reloj de buceo de la manufactura de Grenchen, que lo celebra lanzando los preciosos Breitling Superocean Heritage, en tres tamaños y cuatro colores. Vamos a ver dos de ellos.

 

Estamos acostumbrados a pensar que Breitling es una marca de relojes de aviador, pero en realidad la manufactura entró en el mundo de los relojes de buceo en 1957, después de que en 1953 apareciera el Fifty Fathoms de Blancpain, el Rolex Submariner y, ya en 1957, el Omega Seamaster.  Los Superocean cumplen 60 años y la forma de rendir homenaje a aquellas primeras unidades es mediante los nuevos Breitling Superocean Heritage, que además se lanzan en versión tres agujas y cronógrafo.

El reloj se ha lanzado en tres tamaños: tres agujas en 42 y 46 mm y cronógrafo también con 46 mm  de diámetro. Las tres versiones están disponibles en negro, azul y marrón, además de una con la esfera blanca para el tres agujas. La versión de 42 mm, que es la que vemos aquí, es una auténtica belleza. Aunque el reloj tiene una altura de 14,35 mm, la sobriedad del negro te tienta a usarlo como reloj de vestir, porque da gusto mirarlo gracias a su excelente legibilidad.

Todos los Breitling Superocean Heritage integran un bisel de cerámica que añade lustre al conjunto, con dos clics por minuto. No es extraordinariamente suave de girar, pero eso no es malo: te da una auténtica sensación de robustez.

Tanto la caja como las asas -de formas punzantes pero muy cómodas- están pulidas a espejo, lo que realza su aire de elegancia. Porque ¿realmente ha querido el fabricante hacer de este Breitling Superocean Heritage un reloj de buceo? Yo lo dudo. Aunque tiene capacidad suficiente como para sumergirse -es hermético hasta 200 metros– el segundero no tiene luminiscencia (como el original de hace 60 años), lo que lo descarta según los estándares actuales. Además su presencia es mucho más seria que el original.

Las agujas son prácticamente idénticas a las del modelo de 1957, pero los índices son más discretos y sobre todo no tienen esos “pétalos” de material luminiscente en los cuatro vértices. De hecho el pulido de manecillas e índices es fantástico porque captura la luz y la refleja de una manera suave y cautivadora. La esfera lacada es de negro brillante, acentuando su poder de seducción. Como ocurre habitualmente en los relojes de buceo actuales hay demasiadas palabras escritas. En la esfera del modelo de 46 mm queda mejor porque hay más sitio, pero en este reloj está demasiado saturada. Aún así ha sabido guardar el equilibrio en los textos.

El muy importante reseñar el motor que le da vida: el B20 es en realidad el MT5612 de Tudor, que fue presentado hace dos años con el Tudor Pelagos. En el Breitling Superocean Heritage sigue teniendo la certificación COSC y las 70 horas de reserva de marcha, pero el espiral no es de silicio. La decoración también varía porque es más tradicional en la versión de Breitling. En cualquier caso no se puede ver porque el fondo es ciego, lo que no deja de ser una pena.

El Breitling Superocean Heritage de tres agujas puede adquirirse con de caucho Aero Classic (que es la que estamos viendo aquí), de caucho-cuero, con Ocean Racer o milanesa Ocean Classic. Los precios comienzan en 3.840 euros para la versión que estamos viendo y 4.230 euros para la versión de caucho-cuero. El precio con milanesa es de 4.410 euros.

 

BREITLING SUPEROCEAN HERITAGE CHRONOGRAPH

Como ya he dicho al principio todas las versiones de los Breitling Superocean Heritage se hacen en varios colores, y el marrón es sin duda el gran hallazgo de la colección. La variedad de tonos que reflejan tanto el bisel como la esfera le da una personalidad única, y además hace que no parezca tan grande en la muñeca.

En la versión cronógrafo el bisel también es cerámico y con inserciones en blanco, pero sólo el punto a las 12 es fosforescente. La caja también está pulida a espejo, lo mismo que las asas. Las asas son bastante largas, lo que desde luego no es una ayuda para las muñecas más cortas.

El dial  mantiene la estructura habitual de tres subesferas y fecha, con un montón de texto al lado de la ventana de fecha. ¡Qué manía con hacer de las esferas un anuncio! Aún así el conjunto resulta equilibrado y, sobre todo, muy legible.

El Breitling Superocean Heritage, en las dos versiones tiene tratamiento con Super-Luminova tanto en la manecilla como en los puntos sobre los índices horarios, lo que hace que la lectura en la oscuridad sea más que correcta. No es la más recomendable para las profundidades marinas, pero es obvio que estos relojes están destinados a los buceadores de despacho, nada más.  Yo desde luego no me lo llevaba a investigar los fondos marinos.

Dentro se mueve el calibre Breitling B13, que no es otro que el Valjoux 7750 muy modificado por Breitling y con certificación de cronometría COSC, como siempre. Y tampoco se puede ver al girar el reloj.

El Breitling Superocean Heritage Chronograph también está disponible con las mismas correas y brazaletes que la versión de tres agujas, pero la que mejor le sienta es esta de cuero y caucho, que es elegante e informal a la vez.

La versión en caucho es la más barata, y cuesta  5.110 euros. La versión de cuero y caucho cuesta 5.500 euros. Por último, la versión con milanesa alcanza un precio de 5.680 euros. Es el precio que hay que pagar por uno de los cronógrafos más atractivos del mercado. Más información en Breitling.es.

 

 



En la muñeca: Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Squelette

 

¿Qué pasa cuando unes una de las cajas más sexis del mercado, el tourbillon más delgado del mundo y además dejas a la vista todo el interior? Pues que tienes el fascinante Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Squelette, uno de los relojes de vestir más atractivos del mercado.

 

Lo de Bulgari  no tiene parangón. Una marca de joyas que entra en el mundo de la relojería para tener un punto de negocio concurrente es algo habitual. Las joyas y los accesorios se llevan bien con los relojes, así que es normal que muchas casas aprovechen el tirón de su nombre para meterse en ese negocio. Con la bonanza económica algunas de esas marcas se lanzaron a crear relojes con movimientos propios. Tal es el caso de Chanel o Dior.  También el de Bulgari, que pasó de usar exclusivamente  movimientos externos (como en estos Bulgari Diagono Magnesio) a desarrollar sus propios calibres.

Bulgari Octo Finissimo

Bulgari Octo Finissimo Tourbillon

Octo Finissimo Minute Repeater

Estas tres fotos de aquí arriba son el testimonio de lo lejos, de lo lejísimos que ha llegado Bulgari en su camino por asentarse como gran manufactura, porque los tres son relojes de récord: el reloj automático más delgado, el tourbillon más delgado y el repetidor de minutos más delgado.

Hacer relojes ultraplanos supone un riesgo añadido, porque si ya de por sí los relojes son mecanismos delicados que sin embargo aguantan el uso diario, al hacerlos muy delgados los peligros para el reloj aumentan considerablemente. Esto es debido a que todas las piezas se hacen más delgadas y por tanto más endebles, así que pasar de la mesa de diseño a los movimentos cotidianos de la muñeca es un riesgo que da vértigo. Pero Bulgari ha conseguido que sus Finissimo lleven una vida perfectamente normal, no de simple ejercicio de ingeniería, y eso es realmente encomiable.

El Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Squelette es el gemelo  desnudo del Finissimo Tourbillon con esfera negra que aparece arriba. La versión tapada apareció en 2014 y el calibre tenía sólo 1,95 mm de altura, estableciendo así la marca como el más delgado del mundo. Ahora podemos ver sus interioridades, y la verdad es que parece otro reloj distinto. El original era un reloj de vestir (si bien con la forma del Octo, que es de todo menos convencional), pero la versión calada parece un reloj deportivo. En realidad esa presencia potente es cosustancial a las esferas esqueletadas cuando no van muy decoradas. El ejemplo opuesto sería este reloj de Glashütte Original.

Es muy interesante fijarse en la construcción  y ensamblaje de los 253 componentes del calibre BVL 268, porque Bulgari lo ha concebido sin la configuración habitual de puentes y platina. Las ruedas dentadas se sujetan mediante un eje en vez de dos, y todo el sistema de cuerda está al mismo nivel que el tren de engranajes. Por cierto que es un gusto dar cuerda al reloj y ver cómo el giro de la corona se transmite mediante cinco ruedas y termina por tensar el muelle real, situado a las 12 horas.

Otro de los elementos inusuales del reloj es el uso de rodamientos cerámicos para el tourbillon volante y también para el barrilete. Esto reduce el tamaño porque los rodamientos ocupan menos que las joyas., y de paso explica por qué el calibre sólo tiene 13 rubíes. Por último, integra un espiral plano y sin regulador, con un volante de inercia variable. La rueda de escape es de acero, no de silicio como uno esperaría.

El movimiento se integra en una caja de platino de 40 mm de lado que, como es cuadrada, parece mayor. La caja del Octo es una de las más atractivas del mercado, a lo que contribuye no poco sus 110 facetados que también están presentes en este Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Squelette. Tener tantos puntos distintos de contacto con la luz hace que el reloj resulte vibrante a la vista. Como la altura de la caja es de sólo 5 mm el reloj no tiene ningún problema en resguardarse bajo el puño de la camisa, pero dudo que su dueño le dejara hacer eso porque querrá tenerlo siempre a la vista. Y no para ver la hora, porque la verdad es que con las manecillas de platino la información no salta precisamente a los ojos. Más bien hay que buscarla, pero ¿a quién le importa?

Para acompañar a una caja tan fina Bulgari también ha puesto a dieta a la correa, que es sensiblemente más delgada que las de los Octo Roma y desde luego que la de los Octo Maserati.  Aunque el reloj es muy delgado el platino le da peso y presencia y, aunque visualmente se ve extremadamente fino, el reloj no es intrascendente en la muñeca, por el peso del metal y por la poderosa presencia de la esfera.

En resumen: caja de platino, movimiento de manufactura con récord de delgadez y tourbillon volante. El Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Squelette no es desde luego un reloj de haute horlogerie más, y el precio que le acompaña tampoco: 140.000 euros. No es un precio para cualquiera, pero a cualquiera nos encantaría tenerlo. ¡Esa es nuestra desdicha! Más información en Bulgari.es.

 

 

 



Bulova Classic Aerojet: relojes automáticos por menos de 400 euros

 

 

Los Bulova Classic Aerojet son la apuesta de la casa norteamericana para la batalla de los relojes mecánicos de bajo precio. Relojes clásicos pero con toques modernos para llegar a un nuevo segmento del mercado.

 

Parece que el lado más asequible de la relojería mecánica se está moviendo. Hasta ahora sólo Seiko y su subsidiaria Orient habían entendido que hay una demanda de relojes mecánicos pero con precios contenidos, y han sido las dos casas las que han servido ese mercado durante años con productos magníficos. Es cierto que parece que Seiko, tras absorber el 100% de Orient, va a enfocarlo más a los relojes electrónicos, pero mientras tanto ahí siguen ambas con una oferta por ahora insuperable.

Es verdad que hasta hace bien poco una de las barreras de entrada para poder ofrecer movimientos mecánicos de bajo precio era el monopolio de ETA, pero hace ya años que la oferta ha aumentado y las marcas pueden acceder a otros fabricantes que además no les obligan a grandes compras. Aunque en el caso de estos Bulova Classic Aerojet no era éste el problema, ya que Bulova fue comprada por Citizen en 2008, accediendo así a su amplia gama de calibres Miyota, fabrica que también pertenece al gigante japonés.

Bulova no especifica qué movimiento es el que ha usado para estos Classic Aerojet, pero yo creo que es uno de su gama 8. Son unos calibres automáticos que se mueven 21.600 alternancias a la hora; a pesar de la baja frecuencia sólo alcanzan unas modestas 40 horas de reserva de marcha. Pero recordemos que son automáticos, así que tiene sólo una importancia relativa. Lo más llamativo es que a pesar de ser muy básicos tienen una decoración que le permite poder mostrarse a través del cristal posterior. Esto es gracias a las Côtes de Genève de los puentes y el esqueletado y graneado del rotor. Todo hecho industrialmente, claro, pero con una apariencia más que digna.

La frecuencia de tres hercios tiene un claro beneficio para el reloj: Bulova ha dejado a la vista el volante y, como la frecuencia es baja, se le puede ver girar al ritmo acompasado del espiral, así como ver el movimiento alternativo de las paletas del áncora y casi descifrar los seis saltos por segundo de la manecilla.

Cuatro de los seis saltos del segundero

El dejar a la vista el volante tiene dos ventajas: la primera y muy clara, anima una esfera más bien seria con un movimiento constante. Y ya sabemos que mirar el volante siempre fascina. Dos, que disimula la ausencia de la fecha, la complicación más demandada y casi obligada en relojes de bajo precio. Pero no cabe duda que dejar a la vista el volante va a atraer miradas y preguntas, lo que automáticamente sitúa al Bulova Classic Aerojet por encima de los relojes de cuarzo. Y eso lo va apreciar siempre su dueño.

La esfera es muy clásica, muy años cincuenta con sus agujas dauphin. Aunque el Aerojet se lanzó en los años 60 en cuanto que buscas el modelo en la red (y no hay muchas fotos ni mucha información) se encuentran modelos con la misma configuración que éste. Aunque sin la esfera abierta, claro. La esfera está animada por unas líneas en cruz, rojas para la esfera negra y gris y negra para la esfera blanca. Los índices están aplicados y tienen por encima un punto luminiscente, y se ha usado el logotipo de la marca para marcas las 12. Es una buena solución porque el diapasón es muy alto y, si no se pone ahí sino debajo, obliga a acercar mucho el nombre al tornillo central.

La esfera está curvada en el borde, lo que acentúa el aire vintage del reloj. La misma curvatura sigue el cristal, que por cierto es de hesalite, no zafiro. Esfera y cristal están abrazados por una caja también muy vintage por lo redonda que es. El único elemento disonante es la corona, situada a la altura de las 2 horas con la idea de romper la monotonía de las formas clásicas. No sé yo si era necesario llegar tan lejos para darle personalidad al reloj.

La caja tiene 41 mm de diámetro y 12 de altura, así que tiene buena presencia en la muñeca. Pueden ser de acero pulido o de acero con chapado en oro rosa. Ese mismo recubrimiento se ha usado para la versión con esfera gris, porque las versiones bicolor tienen mucho éxito. Los relojes se presentan con correas de piel -negra o marrón- pero hay también una versión con un brazalete de acero bastante conseguido para un reloj de este nivel de precio.

En resumen, los Bulova Classic Aerojet son una buena opción si se quiere disfrutar de un reloj mecánico a buen precio, con un movimiento suficientemente competente y una personalidad como para mantener feliz a su dueño día tras día. Los precios son de 325 euros para las dos versiones básicas (esfera gris o negra y correa de piel) y 385 euros para la versión chapada o con brazalete. No hay excusa para no iniciarse en el mundo de la relojería mecánica. Más información en Bulova.es.

 



Ha fallecido Roger Dubuis

 

El fundador y dueño de una de las manufacturas más romperdoras, Monsieur Roger Dubuis, ha fallecido a la edad de 80 años.

 

En su cuenta de Instagram Roger Dubuis publicó ayer lo siguiente: “Roger Dubuis, nuestro fundador, ha fallecido hoy a la edad de 80 años. Su reconocida sabiduría de la Alta Relojería, su visión rompedora y sus valores humanos estarán siempre en nuestro corazón. Estamos todos comprometidos con mantener en la marca su espíritu único. El fallecimiento de Roger es una pérdida dolorosa para todos nosotros y para toda la comunidad relojera.  Nuestros pensamientos están con toda su familia y parientes.”

Carlos Dias

Roger Dubuis fundó su propio taller en 1980 tras 14 años trabajando para Patek Philippe desarrollando complicaciones.  Desde su atelier recibió durante años encargos para diseñar nuevas complicaciones para grandes marcas relojeras. Carlos Dias, un diseñador portugués que había estado trabajando para Frank Muller, se unió a Roger Dubuis para lanzar una marca que, a la postre, mantendría sólo el nombre del suizo. En 2004 Roger Dubuis anunció su retiro de la compañía, y en 2008 la manufactura fue adquirida por el Grupo Richemont. En ese momento se produjo también la marcha de Carlos Dias. Tras su marcha, Roger Dubuis regresó de su retiro y tomó un papel tan activo como antes.

El compromiso con la calidad en la manufactura es tal que, en el momento de su adquisición por el Grupo Richemont, era la única empresa del grupo que tenía la certificación del Punzón de Ginebra en todos sus relojes, algo que ha mantenido hasta este año, en que ha lanzado algunos relojes sin el Sello para poder ofrecer precios más asequibles.

Lo que nunca pierde Roger Dubuis es su pasión por los diseños rompedores y la investigación de materiales (por ejemplo). En un mercado tan saturado y con tantos modelos parecidos esta es una filosofía que de verdad agradecemos los aficionados. Mi más sincero pésame a la familia y allegados, y ánimos a todo el personal de la manufactura.

 

 



MB&F LM Split Escapement: características y precios

 

Ahora que el Legacy Machine 1 ya no está disponible, el laboratorio de creación de Maximiliam Busser lanza el MB&F LM Split Escapement, que podría ser su sucesor y cuyo calibre presenta algunas novedades interesantes.

El Legacy Machine es uno de los relojes más bonitos de MB&F. Horas y Minutos no había nacido cuando se lanzó por primera vez en 2011, pero sí llegamos a ver una versión especialEra casi al principio de la existencia de la web y se nota, pero mejor que esté a que no haya nada de información, ¡verdad? El otro reloj clásico es el LM 101 (del que vimos su versión “escarchada”), pero no es tan equilibrado como LM 1.

Para este MB&F LM Split Escapement la casa ha contado con el relojero Stephen McDonnell, que ya había diseñado un calendario perpetuo para ellos. La construcción del reloj recuerda, claro, a la línea Legacy Machine a la que pertence, pero Stephen ha variado elementos. La caja es de oro blanco y mide 44 x 17,5 mm. Pero bajo el zafiro se presentan cuatro versiones de esfera bruñida: azul, rutenio, oro rojo y oro amarillo.

En el MB&F LM Split Escapement se ha utilizado un acabado escarchado más amplio y difuso para adaptarse al gran tamaño de la superficie y poner de relieve el proceso de trabajo manual. A continuación las superficies recibieron un tratamiento PVD para colorearlas: azul, rutenio, oro rojo u oro amarillo. Los indicadores son de horas y minutos, reserva de marcha (72 horas) y fecha, con un pulsador a las 10 para el cambio rápido.

Por supuesto el centro de atención es el puente, que sobrevuela la esfera para sostener en el centro de la esfera el volante. Se sigue moviendo a 18.000 alternancias a la hora (2,5 hercios), algo muy de agradecer porque se puede ver el movimiento de contracción y expansión del espiral. Ese volante es el centro de la innovación de este reloj.

Aunque el volante de la LM Split Escapement oscila justo bajo la bóveda de cristal de zafiro de la esfera, su paleta de impulso, su áncora y su rueda de escape están del otro lado del movimiento y son visibles a través del fondo transparente de la caja. Esta arquitectura precisa un eje de volante excepcionalmente largo y que atraviesa el centro del movimiento.

La distancia entre el volante y la paleta de impulso alcanza los 11,78 mm, la longitud del eje que atraviesa el movimiento y se proyecta a través de la esfera para sostener el oscilador. Un eje más largo aumenta las posibilidades de influencias perturbadoras en el oscilador, así como los potenciales efectos distorsionadores de un árbol largo sometido a una torsión continua. La inercia del volante y la rigidez del eje son factores clave en esta delicada ecuación y el motor del LM SE se ha diseñado con gran precisión para garantizar su integridad cronométrica. El eje de volante está dotado en ambos extremos de cojinetes de rubí con protección antigolpes y el puente que sostiene el áncora y la rueda de escape está fijado de forma separada para lograr un ajuste preciso y óptimo.

El calibre se ha construido en el mismo metal que aparece en la esfera. Está basado en el calibre del calendario perpetuo, y destacan los dos barriletes además de la decoración inspirada en la de los relojes de bolsillo.

No queda mucho para el próximo SIHH donde es de esperar que MB&F presente una nueva Horological Machine, que es donde da rienda suelta a su lado más creativo. Pero no cabe duda que relojes como este MB&F LM Split Escapement gustan a todo el mundo (o casi), y establecen una unión con la relojería tradicional que es necesaria para que la marca tenga un curriculum relojero respetable. Los relojes se lanzan en una edición limitada de 18 unidades cada una, y su precio es de 79.000 francos suizos. Más información en MB&F.com.

 



Nuevo Oris Movember Edition: un buen reloj para una buena causa

 

El Oris Movember Edition es el modelo con el que Oris celebra ser miembro colaborador con la Fundación Movember. Un reloj que encaja perfectamente con la filosofía del movimiento y que además tiene un buen precio.

 

La Fundación Movember nació en 2003 como un proyecto de dos amigos de Melbourne, Australia. En un momento en que los bigotes estaban completamente pasados de moda quisieron ver si conseguían que los hombres de su entorno se lo dejaran crecer en noviembre. Bigote en inglés se dice moustache, y se abrevia en Mo.

El primer año consiguieron que 30 colegas (conocidos como Bros, de brothers, y de ahí Mo-Bro) se dejaran bigote, y recaudaron cero dólares. Al año siguiente la broma se convirtió en fundación, con la idea de usarla como forma de llamar la atención sobre algunos de los problemas de salud más graves a los que se enfrentan los hombres, incluyendo cáncer de próstata, cáncer testicular, salud mental y prevención del suicidio. Recaudaron 30.000 dólares co 480 bros. En 2007 se unen a Australia y Nueva Zelanda los primeros países no australes: Canadá, España, Reino Unido y Estados Unidos. Ya hay más de 200.000 Mo Bros y Mo Sistas (de Sisters, hermanas, que se pintan bigotes y apoyan la causa).

En 2015 ya había más de 5.200.000 Mo-Bros y Mo-Sistas, y se había recaudado un total de 542 millones de euros desde aquel lejano 2003. Con ese dinero se han apoyado a más de 1.200 proyectos de salud en todo el mundo. El  Oris Movember Edition es el modelo que celebra la asociación de la marca con el la Fundación Movember, y está basado en el Oris Diver Sixty Five.

Fotos de Rico Steiner, jefe de ventas regional de Oris

El Oris Movember Edition sin embargo tiene sólo 40 mm de diámetro, de manera que se adapta mejor a la muñeca. De todas formas el reloj tiene bastante presencia porque las asas rectas abarcan más espacio sobre el brazo. Otra de las diferencias está en la esfera,  en la que tanto los índices como las manecillas  son de oro rosa tratados con Super-LumiNova. También la aguja del segundero, que además tiene forma de piruleta.

El logo de Oris de los años 60, grabado en la parte trasera de la caja, está enmarcado por las palabras ‘Oris Movember Edition’ y el logo del bigote Movember. Este mismo logo aparece grabado en la correa de piel marrón del reloj a las 12 y las 6 horas.

El diseño se presenta en un estuche especial que incluye una correa textil NATO tricolor en burdeos, beige y marrón oscuro, con el logo Movember en el bucle metálico de la correa.

Durante el mes de “Movember”, Oris será el anfitrión de diferentes eventos para recaudar fondos en ciudades europeas, entre los que se encuentran sesiones de afeitado, recitales de poesía, marchas Movember y la subasta de un Oris Movember Edition. Los detalles se publicarán en las redes sociales de Oris mediante los hashtags #ORISMOVEMBER y #ORISCHANGEFORTHEBETTER. El reloj tiene un precio de 1.950 euros, de los que una parte se destinará, claro, a la fundación. Más información en Oris.es.

Foto de Rico Steiner

 



De Bethune DB25L Milky Way: fotos en vivo y precios

 

Hacía tiempo que no hablaba de De Bethune, que es una marca que siempre me ha gustado mucho. Así que es un placer hacerlo, y más con el De Bethune DB25L Milky Way que es un compendio de la relojería exacta y poética de la casa.

 

De Bethune ha pasado por su particular tiempo de silencio. La crisis de la industria relojera Suiza ha impactado en todos los sectores, y para las empresas pequeñas que crean relojes muy nicho y de alto precio ha sido particularmente dolorosa. Además los relojes de De Bethune tienden a estar en la zona de los tamaños grandes, lo que supone un problema para acceder a los mercados asiáticos. Por ejemplo este De Bethune DB25L Milky Way mide 44,6 mm de diámetro y 11,3 de alto.

Pero parece que la marca ha salido del túnel con la llegada de nuevos inversores. David Zanetta, diseñador y cofundador de la marca junto con Denis Flageollet -el relojero-, se ha retirado y es éste último el que ha tomado el mando de las nuevas creaciones, como este “Vía Láctea”.

Y es que el De Bethune DB25L Milky Way toma su inspiración en ese camino estelar que tanto nos embelesa (las veces que la vemos, que cada vez es más difícil por la contaminación lumínica). La esfera es de titanio pulido. El metal se calienta hasta que toma el tono azulado que vemos, una técnica que también se usa en el azulado de los tornillos. El resultado es espectacular, porque la gama de azules varía infinitamente con cada leve cambio de luz. Hay que ser muy ducho para conseguir una superficie perfecta como la del Milky Way.

La esfera está surcada por una rica franja estrellada. La superficie recibe múltiples impactos de láser que a continuación se rellena con pan de oro y con pequeñas esferas de oro blanco. La representación del firmamento se completa con la inclusión de la característica luna de De Bethune. Es una esfera de acero azulado y paladio, que además sólo necesita ser ajustada una vez cada 122 años.

La esfera se complementa con dos manecillas Breguet en oro rosa, que están curvadas para dar profundidad al conjunto. Los índices horarios, también en oro blanco, se alojan sobre una franja elevada que intensifica el porte tridimensional del conjunto. El resultado es espectacularmente poético.

De Bethune es una manufactura completa hasta el punto de que también fabrica su propio espiral, fabricado en silicio y oro blanco que además está patentado. Para este De Bethune DB25L Milky Way la casa ha usado el calibre DB2105v2 que, como su nombre indica, es la segunda versión del movimiento que usaba en los anteriores modelos de fase lunar.

Tiene doble barrilete para lograr una reserva de marcha de seis días- indicada en el margen-  escape de silicio y triple amortiguador, además de un volante que se mueve a cuatro hercios. El calibre es precioso en su sencillez y racionalidad. La decoración se limita al caracolado los barriletes y al pulido del acero con cantos biselados, pero es más que suficiente porque mirarlo resulta magnético.

La carrura de la caja de platino está decorada con 66 diamantes de corte baguette. Yo creo que hubiera estado mejor sólo con el platino, pero los diamantes son muy apreciados en algunos mercados. Las asas son esqueletadas y fijas, aumentando así la sensación de tamaño del reloj. Desembocan en una correa de cocodrilo azul con hebilla de platino.

El De Bethune DB25L Milky Way es otro de esos relojes que son a la vez únicos y atemporales. La estética pude no ser para todo el mundo, pero desde luego no deja indiferente a nadie. Pero en mi opinión, dentro de lo llamativo que es nunca abandona el clasicismo, por lo que dentro de una década seguirá siendo tan válido como nos parece ahora. Pero además no es un reloj joya, sino que mecánicamente es de un nivel altísimo.

No es un reloj en edición limitada, pero la producción de la manufactura es tan escasa que podría considerarse así. Tiene un precio de 225.000 francos suizos más el IVA correspondiente, que son 196.000 euros según el cambio de hoy.  Más información en DeBethune.com.

 



En la muñeca: Hublot Big Bang MECA-10

 

Vamos a ver un reloj que casi podría considerarse una rara avis: el Hublot Big Bang MECA-10. Un reloj que pasa casi desapercibido entre los muchos modelos de la casa y que sin embargo es, a mi juicio, uno de los más interesantes de la colección.

 

Aquellos que queremos estar al tanto de las novedades relojeras con Hublot nos pasa justo lo contrario: la manufactura lanza tantos modelos que nos es imposible seguirle los pies. O mejor dicho, nos resulta imposible retener en la cabeza tantos modelos lanzados durante el año. Esto no es malo ni bueno per se. Hublot tiene una filosofía distinta, un acercamiento diferente al negocio de la relojería: no puede presumir de orígenes venerables -nació en la década de los noventa del siglo pasado- ni tampoco quiere. Su filosofía se basa en la fusión, que es un proceso continuo y no estático. Así, de manera permanente está probando nuevos materiales, nuevos colores, nuevos socios… Además de instaurar el esqueletado de las esferas como un estilo en sí, cuando normalmente el calado de los diales era simplemente un derivado de modelos ya existentes, como lo son los cambios de color o de metal.

En cada feria de Baselworld la casa muestra un montón de nuevos productos. En su mayoría son variaciones sobre un mismo tema (el Big Bang), pero también hay productos singulares. Y otros que son novedades pero que caen dentro de la zona de iluminación ambiental, no bajo el foco principal del escenario. Eso es lo que ocurrió el año pasado con el Hublot Big Bang MECA-10. Y sin embargo el reloj es muy interesante, más por detrás que por delante. Pero vamos por partes.

Como su nombre indica el reloj pertenece a la colección Big Bang, por lo que exteriormente mantiene la misma forma de portilla y los 45 mm de diámetro. El MECA-10 no es un cronógrafo y no es automático, pero aún así el reloj es muy alto. No tengo la medida exacta, pero ronda los 15 mm así que resulta una presencia más que notable sobre la muñeca. Es obvio que no era necesario esa altura, pero viene dada en parte por la estructura de la caja y su prominente bisel y en parte por la propia esencia del reloj. Una pieza que se llama Big Bang no nace para andar modosamente escondida bajo el puño de la camisa, sino para mostrarse con orgullo y cierta insolencia.

Y en este caso está justificada, porque el reloj es muy atractivo. Cuando se lanzó el reloj durante Baselworld 2016 apareció en una edición limitada a 500 piezas en cerámica negra. Pero también se lanzó en edición sin limitaciones fabricada en titanio, que es la que he podido disfrutar (si quiera brevemente). En mi opinión, mucho más seductora en titanio que la versión “all black”. El arenado de la superficie hace resaltar las tonalidades entre grisáceas y remotamente beis del titanio, haciéndola más cálida que la versión de cerámica y, en mi opinión, más elegante.

La esfera del Hublot Big Bang MECA-10 es la que ya conocemos (es decir, esqueletada), pero al no ser cronógrafo la lectura es más fácil porque nos ahorramos una esfera -o su esqueleto- y nos deja sitio para fijarnos en la complicación de reserva de marcha, que es la que da origen al reloj. Así que hay que darle la vuelta y fijarnos en su motor.

Tener un calibre manual -como es este HUB1201- es poco habitual en Hublot, porque su filosofía va más con la vida rápida, moderna, brillante… ese marco vital. Tener que dar cuerda al reloj no encaja bien con esa idea. Sin embargo el movimiento está equipado con un doble barrilete que le proporciona una reserva de marcha de 10 días, que no interfiere mucho con la vida a toda velocidad con la que se identifica la marca. Y además el calibre está construido de una manera muy racional, con una sensación de orden y de gusto por el equilibrio estético que está muy lejos de lo que solemos ver en los otros movimientos de la casa.

El HUB1201, que está hecho de 223 piezas, se mueve a 3 hercios (21.600 alternancias a la hora), una frecuencia habitual en los movimientos manuales. Además integra un escape de áncora de silicio que garantiza su durabilidad. Sería bueno saber cómo es de exacto el reloj, porque con dos barriletes y 10 días de andadura sin repostar la variación podría ser mucha con  los muelles completamente enrollados o cuando están prácticamente destensados. Pero Hublot no dice nada al respecto.

Pero si el calibre es bonito de espaldas, de  frente lo es aún más. Hublot Big Bang MECA-10 toma su nombre de los antiguos mecanos, los juegos de piezas para construir objetos, tan habituales cuando yo era pequeño (o sea en el Pleistoceno) y que desafortunadamente está en vías de extinción. Esa inspiración se ve en la manera en que se muestra la reserva de marcha. A las doce (medio tapada por el logo, un pena) hay una pieza en rastrillo que, cuando se va dando cuerda al reloj, se desplaza hacia la izquierda. Según se descarga la energía el rastrillo se mueve hacia la derecha, engranando con un gran disco central que a su vez enlaza con el indicador de reserva de marcha a las 6. Todo tiene un aspecto de construcción artesanal, como un mecanismo básico de engranaje de ruedas. Como lo haríamos con un mecano, vaya.

Yo no he visto nada parecido y la verdad es que me encanta. Y, por si no es suficiente un indicador de reserva de marcha, el reloj tiene dos: en el gran rotor que transmite el movimiento al indicador numérico hay un corte sin tornillos que, cuando quedan un par de días para que se acabe la reserva de marcha, descubre una zona pintada en rojo para hacer aún más patente la necesidad de dar cuerda. ¿Hacía falta? En absoluto. ¿Le queda bien? Muy bien.

El resto de los componentes de la esfera son los habituales de Hublot, con una subesfera de pequeño segundero a las 9 y manecillas e índices impregnados de Super-LumiNova. De hecho a oscuras es donde la lectura de la hora es más clara, aunque a la luz del día tampoco tiene problemas (salvo que le dé directamente la luz).

El reloj se ata a la muñeca con la sempiterna correa de caucho negra, cosustancial con Hublot. La correa, que es de una calidad excelente, se beneficia del sistema de desmontaje y montaje de la casa, extremadamente simple. Basta con apretar sobre el trapecio invertido de las asas para sacarla y, a la inversa, simplemente empujarla dentro hasta oír el clic. La correa termina en un cierre plegable de titanio.

En la muñeca el Hublot Big Bang MECA-10 no decepciona, porque ofrece la misma imagen potente de sus hermanos de colección. Pero este reloj resulta más elegante porque no es cronógrafo y porque, como ya he dicho antes, el tratamiento del titanio es muy acertado. Ya está disponible en los puntos de venta y su precio es de 20.350 euros. No es barato, desde luego, pero a mí en absoluto me parece disparatado para lo que ofrece. Más información en Hublot.es.

 

 



Nuevos Vacheron Constantin Historiques Triple Calendrier 1942 y 1948

 

Vacheron acaba de enriquecer su ya de por sí arrebatadora colección de relojes históricos con los nuevos Vacheron Constantin Historiques Triple Calendrier 1942 y 1948, en acero y oro respectivamente. Vamos a ver sus características y precios.

 

VACHERON CONSTANTIN TRIPLE CALENDRIER 1942

Referencia 4240

La colección Historiques es probablemente una de las que menos se habla de Vacheron Constatin porque no se lanzan muchos modelos. En estos tiempos eso es algo extraordinariamente raro porque no paramos de ver en muchísimas marcas reediciones de modelos antiguos. Incluso se mezclan características de varios relojes antiguos y se les da legitimidad como si fueran de verdad un modelo que existió y ahora vuelve a la vida.

Por tanto, que VC sea tan contenida y no se dedique a manosear su fondo histórico para sacar modelos por puro interés crematístico es francamente encomiable, y no hace sino asegurar su posición central en el retrablo de las grandes casas relojeras. En mi opinión al menos.

La referencia 4240 se lanzó en 1942 y es ahora un objeto de coleccionista muy buscado, porque se produjo en muy pequeñas cantidades.  Era un reloj con una caja de 35 mm de diámetro decorada con triple bocel y asas “cuernos de vaca” (como este maravilloso cronógrafo).  El reloj se fabricó en oro amarillo y rosa, pero también en acero.

La caja de acero del nuevo Vacheron Constantin Historiques Triple Calendrier 1942 es perfectamente actual (40 x 10,35 mm), pero sigue conservando el mismo atractivo que la antigua. En realidad más, porque un reloj de 35 mm ahora mismo queda demasiado pequeño, mientras que 40 es perfecto para todo el mundo. Conserva sin embargo la misma decoración de la carrura y las asas, que le dan una personalidad única.

La esfera plateada tiene un acabado rayos de sol satinado, con números arábigos para las horas pintados en negro, mientras que la minutería está pintada en color azul oscuro o borgoña. Dentro se mueve a 4 hercios el calibre manual 4400 QC, que aguanta hasta 65 horas sin que necesite más cuerda. Su precio es de 19.800 euros.

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VACHERON CONSTANTIN HISTORIQUES TRIPLE CALENDRIER 1948

Referencia 4240 L

En 1948 el reloj recibió la compañera natural del calendario: la fase lunar. Así pasó a llamarse 4240 L, de Lune en francés. El modelo tuvo variaciones de color en la esfera, que es lo que se ha reflejado en esta nueva edición.

Este Vacheron Constantin Historiques Triple Calendrier 1948 resulta más elegante que el que ya hemos visto, porque la ventana de fase lunar siempre da un toque de distinción y porque la caja es de oro rosa. A pesar de la nueva incorporación las medidas son las mismas. La fase se ha añadido sobre el mismo calibre, que ahora se denomina 4400 QCL (Quantième Complete Lune). Pasa de 225 a 253 piezas.

Otra de las diferencias con el modelo sin fase lunar son las asas, que en este caso no son de cuernos de vaca sino tipo “garra”, más delgadas y largas. Ciertamente hace más refinado al reloj, aunque quizá pueda perder algo del encanto histórico. Personalmente lo prefiero así.

Hay que recordar que aunque el nombre dice Vacheron Constantin Historiques Triple Calendrier de lo que estamos hablando es de un calendario completo. Quiere decirse que el reloj debe ajustarse todos los meses que no tienen 31 días. El calendario completo se ajusta sólo en el salto de febrero a marzo y el perpetuo nunca.

Los cuatro relojes tienen el Sello del Punzón de Ginbera. Mientras que las versiones de acero son ilimitadas, las de oro están limitadas a 200 unidades y tienen un precio de 35.400 euros. Más información en Vacheron Constantin.es.

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Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire: fotos en vivo y precios

 

Por fin Parmigiani Fleurier llega a Horas y Minutos. Y lo hace nada menos que con el Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire, un reloj en apariencia sencillo pero que es una pieza de muy alta relojería.

 

UN POCO DE HISTORIA

En 1974, Michel Parmigiani es un joven titulado en un tiempo en el que la industria relojera se enfrenta a una crisis sin precedentes, provocada por la afluencia de movimientos de cuarzo procedentes de Asia. En el plazo de tan solo una década, la «crisis del cuarzo», como se la denominará, provoca la destrucción de 90 000 empleos y deja muchas zonas afectadas. La actividad relojera desaparece incluso del Val de Travers. En ese contexto, Michel Parmigiani decide abrir en 1976 su propio taller en Couvet y consagrarse a la relojería tradicional y a la restauración. «Cuando se ha trabajado en maravillas del pasado que pertenecen al patrimonio de nuestra civilización, como yo he tenido la oportunidad de hacer, no se puede creer simplemente que la relojería tradicional va a morir así», contó más tarde.

Toric Hemisphere Retrograde

Gracias a la restauración, en 1980 vive el encuentro más determinante de su carrera, el que tiene con la familia Landolt. Heredera del grupo farmacéutico Sandoz (en la actualidad Novartis), la familia Landolt posee una de las colecciones suizas de relojes de bolsillo y autómatas más impresionantes, la colección Maurice-Yves Sandoz. En aquella época, Effrène Jobin, conservador del Museo de relojería de Le Locle, es el encargado de restaurar estas excepcionales obras. Como va a jubilarse al cabo de poco tiempo, está buscando un sucesor. Y decide presentar a Michel Parmigiani a la familia que, convencida, acepta confiarle su colección.

A lo largo de los años, la familia descubre el talento de Michel Parmigiani como relojero y su conocimiento de los oficios artísticos de decoración y va tejiéndose una relación de amistad y confianza. Pierre Landolt anima a Michel Parmigiani a abandonar el reducido espacio de su taller y a embarcarse en un proyecto más ambicioso: crear su propia marca. Parmigiani Fleurier nace en 1996.

Sede de la manufactura

Poco tiempo después la Fondation de Famille Sandoz decide que una marca auténtica debe no solo diseñar movimientos, sino también fabricarlos, es decir, producir el conjunto de los componentes respetando la buena factura tan importante para la firma. Gracias a una serie de adquisiciones de pequeños proveedores de calidad, pronto se reúne a fabricantes de componentes, cajas y esferas.

Ovale Pantographe

La entidad constituida comienza a realizar sus propios escapes, algo que muy pocas casas relojeras hacen. En menos de seis años, los departamentos de la división, agrupados en la actualidad bajo la denominación de «División de relojería de Parmigiani»*, permiten a Parmigiani Fleurier controlar toda la producción, desde los componentes de menor tamaño hasta el ensamblaje final que da vida al reloj. Gracias a esta estructura única, Parmigiani Fleurier ha presentado en 20 años de existencia seis colecciones y 33 calibres desarrollados internamente.

PARMIGIANI TONDA CHRONOR ANNIVERSAIRE

El año pasado la manufactura celebraba su 20 aniversario, y para celebrarlo lanzó el Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire. A primera vista era un cronógrafo más, pero no: es en realidad un cronógrafo rattrapante o split seconds, que permite medir dos tiempos cortos a la vez. Pero además el calibre PF361 había sido desarrollado desde cero y constituye uno de los pocos ejemplos de movimiento cronógrafo integrado, que además es rattrapante y tiene gran fecha.

Más aún, se mueve a 5 hercios, o 36.000 alternancias a la hora. Esto es un verdadero logro: yo ahora mismo no recuerdo una calibre de manufactura de este nivel de precio con esa frecuencia de funcionamiento. Uno de los calibres integrados más difíciles de hacer es precisamente el cronógrafo, y la dificultad es aún mayor si encima tiene la función de split seconds. De ahí que añadirle la alta frecuencia (y 65 horas de reserva de marcha, por cierto) es realmente encomiable. Además, como siempre en Parmigiani, el calibre -de oro- está extensa y meticulosamente decorado, con un precioso satinado y todos las esquinas biseladas. Una gozada.

El Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire que nos ocupa tiene la caja de oro blanco y la esfera azul, realizada en esmalte Grand Feu. Tiene 42,10 mm de diámetro y 14,6 mm de altura, así que es un reloj sustancial. La altura se debe en buena parte a la del calibre, que es de 8,5 mm. Una altura tan notable y los puentes esqueletados son los que le dan esa sensación de profundidad y riqueza de detalles.

La esfera es a la vez sobria y llamativa. Sobria por la disposición clásica de los elementos pero llamativa por el color, que se ladea más hacia el añil que hacia el azul oscuro. Es un color llamativo pero no ostentoso, y de hecho reduce el impacto de tamaño del reloj, de por sí menor que el modelo del año pasado porque el oro blanco también ayuda a hacerlo más pequeño.

A las 12 aparece una gran fecha clásica que recuerda a las de Lange, tanto por su construcción como por la fuente utilizada para los números. A las nueve y a las tres aparecen los registros de 12 horas y 30 minutos respectivamente, mientras que el pequeño segundero se aloja a las 6. Es de doble manecilla; es decir, la numeración de la subesfera se conforma en dos semicírculos superpuestos: de 0 a 30 están señalados por el tramo pequeño de la aguja y de 30 a 60 por el palo largo. Una buena manera de no recargar la esfera del Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire, porque además tiene un taquímetro que la recorre por el exterior.

Y es para evitar saturar la esfera que los índices piramidales son pequeños. Localizan bien la lectura y no cansan el ojo con más información de la necesaria. Y las manecillas, impregnadas de Super-LumiNova, tiene la forma habitual en los relojes de Parmigiani.

No quiero dejar de mencionar la forma de las asas y de los pulsadores del cronógrafo: tienen un precioso diseño que recuerda a gotas de agua. Es difícil estilizar pulsadores para disminuir su carga de elemento deportivo, pero en el caso del Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire  está muy logrado. La corona integra el pulsador del rattrapante, decorado con el logo de la casa. Por último, el reloj se completa con una correa de piel de cocodrilo creada por Hermès.

El Parmigiani Tonda Chronor Anniversaire ha sido seleccionado para el Gran Premio de Relojería de Ginebra en la sección de cronógrafos, y en mi opinión es un más que serio candidato a llevarse el premio. Desde luego técnicamente es el más complejo, de lejos. Se lanza en una edición limitada a 25 unidades con un precio unitario de 128.600 euros. Más información en Parmigiani.com.

 



Breguet Classique Phase de Lune 7787: pura belleza clásica

 

El nuevo Breguet Classique Phase de Lune 7787 es una celebración de la pureza relojera. Un reloj con todos los toques más clásicos pero que resulta deliciosamente contemporáneo.

 

Me parece que ya he comentado en algún sitio que Breguet tiene ocho colecciones de relojes, de las cuales cuatro tienen nombres que hacen mención a la historia de la manufactura (Tradition, Classique, Classique Complications y Heritage). Eso sin contar con que otra de las colecciones, Reine de Naples, tiene también un origen histórico y los relojes de la última de las colecciones, la de Alta Joyería, se basa en la forma de los Reine de Naples. Y es que llamándote Breguet el peso de la historia es enorme.

Y además sin complejos. Hay por ahí mucha marca que apela a la historia más como herramienta de marketing que con auténtico fundamento, así que si hay una marca que de verdad pueda reclamar ese pasado ilustrado es sin duda Breguet. Y ocurre que tiene tan buen hacer en sus relojes que, aún siendo absolutamente clásicos, resultan extrañamente modernos. Bueno, extrañamente no es la palabra correcta. Las Tres Gracias de Boticelli fueron pintadas en 1482 (es decir, diez años antes del descubrimiento de América) y no creo que nadie pueda decir que no les resulta perfectamente contemporáneas. Eso es porque la belleza clásica siempre está vigente, y por eso lo están también los relojes de Breguet.

Este Breguet Classique Phase de Lune 7787 no es una novedad porque ya existía en oro rosa. Ahora se lanza en oro blanco, una variante que tiene muchos adeptos. Esto es porque, aunque generalmente es más caro (porque en su composición se usa el paladio), es también más discreto. A simple vista podría confundirse con acero, así que las piezas pasan más desapercibidas. La caja es absolutamente clásica en su redondez. Y prometo no decir más veces ninguna variante de la palabra “clásico”, porque es una obviedad redundante.

Como siempre en Breguet la carrura tiene un fino estriado, en este caso separado por el corrector de la fase lunar que le da nombre. Las asas son también muy clási- digooo, muy rectas, como siempre en la manufactura. Eso hace que aunque el diámetro sea de 39 mm el reloj parezca un poco más grande, porque necesita más espacio en la muñeca hasta que la correa empieza a bajar. Además, como es habitual, los pasadores de las asas están atornillados.

Pero no corre peligro de ser confundido con un reloj grande, eso desde luego. Como el bisel es escaso la esfera parece más grande. Lo cual le viene muy a mano porque pasan unas cuantas cosas en ella, y necesita el espacio para mostrarlas sin que se amontonen. Es una esfera hecha con esmalte Grand Feu, que garantiza que el brillo blanco no va a devaluarse con el tiempo. Si quieres saber más sobre el largo proceso de creación de las esferas con esmalte grand feu tienes que leer mi visita a la Manufactura Ulysse Nardin.

El esmalte ayuda a esconder la firma secreta de la manufactura. Solo se aprecia si la luz incide en cierto ángulo sobre la esfera, así que suele pasar desapercibida. En la siguiente foto se puede apreciar. Está en la línea que une la firma de Breguet con el número 3. Entre el tornillo central y el de la reserva de marcha. Lo mejor para verlo es abrir la foto en una pestaña nueva. Suerte.

Pero la firma es sólo un detalle menor entre tanta delicada belleza. Todas las manecillas son de acero azulado. Las horarias son por supuesto las conocidas como  “Breguet” con forma de pomme évidée (es decir, manzana hueca). La del segundero central tiene un largo contrapeso, heredero del de los relojes de bolsillo y que barre orgulloso toda la esfera. Su delgadez es la misma que la de la manecilla de reserva de marcha. Las dos agujas son de una compostura exquisita, con un perfil curvado que emite destellos azulados.

Tanto las indicaciones de la edad de la luna como de la reserva de marcha están marcadas con un singular gusto. Es todo delicado, pero sin resultar ñoño o afectado. Lo mismo ocurre con los numerales Breguet, rodeados a su vez por estrellas de seis puntas que crean minutos y flores de lis que marcan las horas (excepto en los puntos cardinales). ¡Es todo tan equilibrado! Me recuerda al juego inicial del oboe y el clarinete al principio de la Serenata nº 10 para viento en si bemol mayor de Mozart (esta de aquí), quien por cierto fue contemporáneo de Breguet -aunque murió mucho más joven-.

Dentro del reloj aparece el calibre de manufactura 591 DRL. Como muchos otros, el movimiento está basado en el antiguo Longines L990/Lemania 8815, que vienen de los años 70. Por cierto que fueron de los primeros calibres industriales que se movían a 4 hercios. Pero por supuesto está reconvertido por Breguet para que tenga un funcionamiento mucho más fiable y exacto. Integra, por ejemplo, un escape de áncora de sicilio y un volante ajustado en 6 posiciones, nada menos..  La decoración es fantástica, y como siempre destaca la masa oscilante y su trabajo de guilloché hecho a mano.

El reloj se complementa con una correa de aligátor terminada por un cierre plegable sencillo pero muy bien decorado. La piel tiene un tacto fantástico y el grosor exacto para darle firmeza sin restar elegancia.

El Breguet Classique Phase de Lune 7787 ya está disponible en los puntos de venta, y tiene un precio de 29.700 euros. Eso es 500 euros más que la versión en oro rosa. Yo los pagaría encantado. Más información en Breguet.es.