Longines Spirit Flyback. Fotos en vivo y precios

Potente y elegante a la vez

Los dos Longines Spirit Chronograph Flyback
Los dos Longines Spirit Chronograph Flyback

Longines lleva un par de años en los que está dando pasos de gigante para convertirse en la marca más interesante en cuanto a calidad y precio. Además de las reediciones históricas (hace poco vimos en vivo el Pilot Majetek), está renovando sus colecciones (como este precioso Master Collection) y en 2020 lanzó la colección Spirit (aquí vimos el tres agujas en vivo) que retoma la personalidad de los relojes de piloto de entreguerras para ofrecer modelos sólidos, muy bien hechos, atractivos y con precios competitivos.

En la muñeca: Longines Spirit Chronograph Flyback azul

Ahora presenta el Longines Spirit Chronograph Flyback, que es además históricamente relevante.

Así queda el Longines Spirit Chronograph Flyback negro

UNA INVENCIÓN PROPIA

En los cronos sencillos la medición del tiempo se pone en marcha presionando un pulsador (normalmente a las 2 horas). Después se vuelve a presionar para pararlo y se pulsa el botón inferior para ponerlo a cero. Sin embargo, la función flyback permite que la trotadora del cronógrafo regrese al cero y se vuelva a poner en marcha de manera automática presionando el botón inferior, lo que permite medir tiempos sucesivos de manera instantánea.

Es una complicación que hemos visto en muchas marcas, pero no en Longines. Y, sin embargo, fue Longines la que patentó esa función en 1936, y presentó el primer cronógrafo flyback fabricado en serie. Éste:

Primer cronógrafo flyback fabricado en serie, de 1936
Longines 13ZN, el primer cronógrafo flyback fabricado en serie

Aunque estamos acostumbrados a verlo en muchas marcas -pero no en Longines, curiosamente-, el primer reloj con cronógrafo flyback fue presentado (y patentado) por Longines en 1936. A partir de ese momento fue perfeccionando el cronógrafo, pero después lo abandonó. Hasta ahora.

Richard E. Byrd

Richard E. Byrd fue el primer piloto en sobrevolar el Polo Sur completo, el 29 de noviembre de 1929. El vuelo, de 19 horas, se hizo con relojes e instrumentos de vuelo de Longines (Wittnauer, en aquel entonces). Byrd se embarcaría en tres expediciones más en la Antártida, entre ellas la de 1939, durante la cual llevaría un reloj Longines 13ZN, que es el de la foto de arriba.

LONGINES SPIRIT FLYBACK

Longines Spirit Chronograph Flyback azul

La colección Spirit está inspirada en los grandes héroes de la aviación civil, así que es sin duda la mejor plataforma para retomar la historia del cronógrafo flyback. El reloj tiene una caja de acero que alterna superficies satinadas con cantos pulidos, y no es para muñecas débiles: tiene un diámetro de 42 mm y una altura de 17 mm, nada menos, aunque es verdad que en la muñeca no se hace tan grande. Pero olvídate de esconderlo bajo el puño de la camisa.

Perfil del Longines Spirit Chronograph Flyback

Tiene una gran corona roscada, clásica de relojes de piloto, con el logotipo de la marca grabado, y el roscado ayuda a mantener la hermeticidad de hasta 100 metros. Integra un bisel cerámico bidireccional con SuperLumiNova en los marcadores y numerales, que se inclina hacia arriba para arropar al cristal de zafiro curvado y con tratamiento antirreflejos, que no es todo lo funcional que uno quisiera precisamente por la curvatura del cristal.

Corona y pulsadores del del Longines Spirit Chronograph Flyback

Los Longines Spirit Flyback se presentan con esfera negra o azul decorada en rayos de sol (me imagino una versión en verde, que sería espectacular). Los índices están aplicados y todos los elementos están perfectamente acabados, con bordes dorados y con unas leyendas a las 12 y a las 6 horas de igual tamaño, lo que crea una simetría muy satisfactoria. Tanto las manecillas como los índices están tratados con Super-LumiNova.

Detalle de la esfera del Longines Spirit Chronograph Flyback

MOVIMIENTO EXCLUSIVO

Longines siempre ha presumido de que sus movimientos se crean para ellos en exclusiva, y lo mismo ocurre (y con mayor motivo aún) con el calibre L791.4. Es un cronógrafo que lo tiene todo: embrague vertical, rueda de pilares, espiral de silicio antimagnética y reserva de marcha de 68 horas. Todo ello visible gracias al cristal posterior.

Calibre L791.4 del Longines Spirit Chronograph Flyback

Además el calibre tiene el certificado de cronómetro del laboratorio COSC.

VERSIONES Y PRECIOS

Estos Longines Spirit Flyback se pueden atar a la muñeca de diversas maneras. Las que hemos visto en las fotos del artículo son las correas de cuero marrón o textil azul con hebilla desplegable y sistema de microajuste, con sistema para intercambio rápido. En ambos casos el precio es de 4.850 euros.

Pero también están disponibles con una correa NATO color beis, que le queda muy bien.

Correa NATO del Longines Spirit Chronograph Flyback

En este caso el precio no varía.

El Longines Spirit Chronograph Flyback negro, con correa NATO

Por último, y con todo el sentido, el Longines Spirit Flyback también tiene un buen brazalete metálico, con eslabones sólidos y presencia potente. Los bordes interiores de los eslabones están pulidos.

brazalete del Longines Spirit Chronograph Flyback

En este caso el precio aumenta, pero sólo hasta los 4.950 euros. Si eres de brazalete, esos 100 euros extra merecen la pena.

Así queda el Longines Spirit Chronograph Flyback azul con brazalete

Los Longines Spirit Flyback pertenecen a la colección permanente de la casa y están disponibles en los distribuidores autorizados y en la tienda online de Longines.com.

El Longines Spirit Chronograph Flyback negro, en vivo
El Longines Spirit Chronograph Flyback azul, puesto