Por fin tenemos a Breitling en Horas y Minutos. Ha costado, y era un fallo casi inexcusable no tener una de las casas icónicas y más innovadoras del siglo pasado y lo que llevamos de éste. Pues qué mejor forma de abrir las puertas digitales
Caja:
Acero pulido
Diámetro 41 mm; altura 9,97 mm
Bisel pulido y satinado
Corona de acero con el emblema de Montblanc en relieve
Cristal curvado antiralladuras y antireflejos
Fondo de acero con cristal de zafiro
Pulsador a las 8h para elegir la ciudad
Hermético hasta 30 metros
Esfera:
Esfera blanca plateada con adorno en forma de
Caja:
Platino
Diámetro 43,50 mm; altura 16,84 mm
Cristal de zafiro sintético convexo
Fondo: cristal de zafiro sintético
Bisel pulido y banda central con graneado recto acabado a mano
Ventana lateral con cristal de zafiro sintético
Pulsador de platino con las letras "GMT" grabadas y pulidas sobre un fondo punzonado a mano
Grabado
Caja:
Titanio con tratamiento ADLC negro
Diámetro 43,50 mm; altura 16,84 mm
Cristal de zafiro sintético convexo
Fondo: cristal de zafiro sintético
Bisel pulido y banda central con graneado recto acabado a mano
Ventana lateral con cristal de zafiro sintético
Pulsador de platino con las letras "GMT" grabadas y pulidas sobre un
Seguimos con las novedades pre SIHH y ahora es A. Lange & Sohne la que propone no exactamente una novedad, sino un retoque estético en una de sus líneas perennes, los Saxonia, la más digamos conservadora de todas sus colecciones: la mayor complicación de la
Caja:
Oro rojo o blanco
Diámetro: 38,5 milímetros; altura: 9,1 milímetros
Cristal y fondo transparente en cristal de zafiro (dureza 9)
Esfera:
Plata maciza plateada
Agujas en oro rodinizado u oro rojo. Aguja de las horas del segundo huso horario e indicación de 24 horas acero, pavonado
Funciones:
Horas y minutos. Pequeño segundero con parada del segundero.
Ya no queda ná. La Navidad se nos ha echado encima y, como suele ocurrir, hay muchos regalos que comprar y las caras que más se ven por la calle son las de "¿y qué le compro?" Pero hay un lado bueno: es posible que nos pregunten "¿qué