En la muñeca: Eterna Super KonTiki Date

 

Vamos a ver, con fotos en vivo y precio, el Eterna Super KonTiki, uno de los relojes de inspiración marina con origen más peculiar y uno más buscados del mercado.

 

 

UN POCO DE HISTORIA

Eterna comenzó siendo un fabricante de calibres relojeros bajo el nombre de Dr. Girard & Schild. Fabricaban tanto ébauches brutes (movimientos semiacabados) como ébauches blanc-roulant (movimientos terminados -es decir, ya decorados-). En 1876 presentaron su primer reloj completo y para 1890, con ya unos 300 trabajadores y una producción diaria de 180 relojes diarios, el nombre “Eterna” comienza a aparecer en algunas de las esferas de la colección. Pocos años después Eterna pasa a ser parte del nombre de la compañía. En 1914 presenta el primer reloj de pulsera con alarma del mundo.

Pero el avance más significativo creado por Eterna, adoptado después por toda la industria relojera, es la incorporación de rodamientos metálicos en el rotor de los movimientos automáticos. Las pequeñas bolitas, de 0,65 mm de diámetro) dan apoyo y equilibrio al rotor, reduciendo la fricción y mejorando sustancialmente el funcionamiento, que se hizo mucho más suave y fiable. El Eterna Matic, que así se llamó el reloj que presentó el desarrollo, incorporó como logotipo los cinco rodamientos, y allí se quedó.

Thor Heyerdahl

En 1947 el etnógrafo noruego Thor Heyerdahl, junto con otros cinco científicos, recorrió 8.000 km -desde Perú hasta el archipiélago polinesio de Tuamotu- con el objetivo de demostrar que los habitantes de la Polinesia provenían de Sudamérica y no de Oriente. Eso explicaría la existencia de la deidad Tiki en Polinesia, porque según él provenía del Dios del Sol azteca, Kon-Tiki. Para ello construyó una balsa como las existentes antes de la llegada de Colón, a la que puso ese mismo nombre.

Cada tripulante llevaba un reloj Eterna con el que hacían todos sus cálculos. La misión llegó a buen puerto con todos los relojes en perfecto estado, y para celebrarlo Eterna lanzó su primer reloj KonTiki en 1958. Desde entonces ha permanecido en el catálogo como el reloj más famoso y deseado de la casa.

La nave Kon-Tiki durante su periplo

Hay que señalar por último que en 1932 la empresa se dividió en dos compañías: por un lado Eterna, que fabricaba relojes, y por otro ETA SA, que producía los movimientos. Ese es el origen de la ETA que conocemos hoy, perteneciente al Grupo Swatch.

ETERNA SUPER KONTIKI DATE

Un reloj con una historia de décadas ha pasado por muchos diseños, como es obvio, pero este Eterna Super KonTiki Date consigue ser moderno sin perder el estilo retro que, a veces más y a veces menos, ha mantenido siempre el modelo. En este caso la referencia de sus hechuras son los modelos de los años 70. El calificativo de súper le viene muy bien, porque tiene unas medidas como para hacerse notar: 45 mm de diámetro  -50 si medimos de asa a asa- y 12,60 mm de altura no pasan inadvertidos. Sin embargo el reloj está muy bien equilibrado y nunca resulta incómodo.

Aunque el Eterna Super KonTiki Date es claramente un reloj instrumento, no deja de tener ciertos toques que le apartan de una herramienta pura. Me refiero sobre todo a ese uso de un perfil pulido que recorre toda la carrura que ayuda a aligerar la presencia del reloj y darle un aire más formal. Pero desde luego nunca pierde sus modos submarinos; al fin y al cabo el reloj es estanco hasta 200 metros.

El bisel es de aluminio, lo que imagino responde al deseo de mantener la esencia vintage. Yo creo, sin embargo, que Eterna debería pasar ya a hacerlo de cerámica porque resulta muy difícil resistirse al lustre y la durabilidad que proporciona ese material. ¿Incrementa el coste? Posiblemente, aunque la cerámica ya no es lo que era (afortunadamente). Pero con la competencia que hay en este tipo de relojes -seguramente la más furibunda de todas-, quedarse atrás puede significar quedarse fuera, y un producto estrella no puede permitirse eso. Por lo demás la terminación del bisel es excelente.

La esfera del Eterna Super KonTiki Date está también muy bien resuelta. Pensando en la inmersión los índices -que son aplicados- tienen formas distintas, de manera que su lectura sea inmediata. La medida de las manecillas es la que debe ser, y el pigmento de SuperLumiNova es lo suficientemente abundante como para no fallar al leerlo en la oscuridad (sea de la habitación o de las profundidades marinas). Y además en dos colores, para ser aún más rápido. ¿Un fallo? El bisel no tiene un punto luminiscente en el triángulo a las 12, por lo que no se puede hacer el cálculo del tiempo de inmersión como corresponde. Es cierto que así era en los primeros relojes de buceo, pero también es cierto que esos relojes tenían cristales de Hesalite y nada ha impedido que Eterna utilice cristal de zafiro. En mi opinión algunas licencias son bienvenidas.

El Eterna Super KonTiki Date se llama así porque, en efecto, incluye una ventana de fecha. Ese es siempre el gran dilema: fecha o no fecha. Para los amantes de lo antiguo, un anatema; para el público en general -que son los que compran relojes- una obligación. Eterna lo ha resuelto perfectamente con una ventana circular con el fondo igual que el de la esfera. Así no resulta en absoluto obstructiva y sin embargo está cuando se la necesita. Muy bien hecho.

La mayor ironía con este reloj viene con el movimiento, porque utiliza un Sellita SW200. Como ya sabemos ese movimiento es un clon del ETA 2824, que a su vez proviene del calibre Eterna 12824. Pero como ETA ya no vende sus calibres a empresas que no sean del Grupo Swatch (aunque no sea del todo cierto), Eterna se ve obligada a usar un movimiento distinto al que fabrica una empresa que fue suya. No me digas que no es paradójico.

Yo creo que Eterna debería usar su calibre propio, llamado 39, incluso si signficara un pequeño aumento de precio. Seguro que los seguidores de la marca y del modelo lo apreciarían y estarían dispuestos a pagar ese extra -que tampoco debería ser mucho-. En cualquier caso el movimiento no se ve porque va tapado por un fondo conmemorativo con la nave KonTiki grabada. Queda muy bonito, la verdad.

Ya he dicho al principio que el reloj queda muy bien en la muñeca. Tiene mucha personalidad pero se adapta al contorno del brazo sin ningún problema. La correa de piel que acompaña a esta versión es de muy buena calidad, con un grosor adecuado para tener firmeza pero suave con la circunferencia del brazo.

El reloj está disponible en las tiendas, con un precio de 1.850 euros. Ya he dicho que se mueve en unas aguas extremadamente competitivas, pero el Eterna Super KonTiki Date tiene argumentos de sobra para imponerse. Más información en Eterna.es