La historia del Rolex Air-King y el nuevo 126900, con fotos en vivo y precio

Una actualización que potencia su imagen

Así queda el Rolex Air-King 126900
Así queda el Rolex Air-King 126900
Así queda el Rolex Air-King 126900

Cuando pensamos en Rolex la primera imagen que se nos viene a la cabeza es, sin duda, el Submariner (aquí, en vivo, el modelo de 20210 y su historia) o, quizá, el GMT (en vivo, la versión para zurdos). Pero no son, ni de lejos, los modelos más antiguos de la casa. Uno de esos modelos que sí tienen más años encima es el Rolex Air-King, que ha recibido en 2022 una actualización. Pero antes de verla, vamos a repasar someramente su devenir.

UN POCO DE HISTORIA

Hans Wilsdorf, fundador de Rolex, nació en Alemania en 1881, pero en 1903 se trasladó a Londres y en 1908 creó la marca Rolex. Su relación con la aviación se estableció durante los años 30, y ya en 1933 la tripulación de la expedición Houston llevaba en su muñeca relojes Oyster mientras sobrevolaban por primera vez en la historia la cima del Everest, a más de 10.000 metros de altura. Fue la llamada «Misión Houston».

Misión Houston con el Rolex Air-King

Un año después Owen Cathcart-Jones y Ken Waller realizan el vuelo Londres-Melbourne-Londres en tiempo récord, a bordo de un bimotor De Havilland «Comet» y utilizando un Rolex Oyster como cronómetro de a bordo. Recorrieron los 45 000 kilómetros de ida y vuelta entre Inglaterra y Nueva Zelanda, una hazaña que batió 11 récords.

Cathcart Jones y Ken Waller en Charleville, tras su llegada

Hans Wilsdorf adquirió la nacionalidad británica y, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, tuvo muy claro de qué lado estaba. Tanto es así que además de suministrar numerosos Rolex a los prisioneros de guerra británicos (a crédito), decidió honrar a quienes lucharon en la Batalla de Inglaterra contra la Luftwaffe con diversos modelos de temática aérea. Las series «Air» incluyeron los Air-Lion, Air-Giant, Air-Tiger y la única que sobrevivió: la Air-King.

Air-King original de 1945

Se fabricaron varias referencias tempranas -4925, 4499 o 6652-, pero es sobre todo la posterior referencia 5500, un reloj lanzado en 1957 y producido durante más de 30 años, la que daría popularidad al reloj.

El Primer Rolex Air-King
Anuncio de 1958

El Rolex Air-King 5500 se considera a menudo el hermano pequeño del Explorer 1016, ligeramente más grande e incluso más instrumental. A lo largo de su dilatada carrera, el Air-King 5500 ha conocido múltiples evoluciones, pero en general ha seguido siendo el mismo reloj Rolex Oyster sencillo y con una buena relación calidad-precio. Junto al modelo de hora única, Rolex lanzó en 1958 un modelo de fecha con la referencia 5700.

Rolex Air-King Precision 5500
Rolex Air-King Precision 5500

A finales de los años 80, Rolex actualizó el Air-King con una nueva caja, un nuevo movimiento y, sobre todo, un nuevo diseño de esfera. En efecto, la referencia 14000 llegó para algunas versiones con marcadores aplicados 3-6-9 (parecido al Explorer, pero no luminosos) y marcadores de bastón entre ellos. También hubo otras esferas más clásicas, con sólo marcadores de bastón. Las actualizaciones se dieron con la llegada del Calibre 3000 y los cristales de zafiro, pero el diámetro de 34 mm se mantuvo. La referencia 14010 añadió un bisel torneado, para un aspecto más lujoso. En el año 2000, estos relojes recibieron una actualización mecánica con el calibre 3130.

Rolex Air-King 14000
Rolex Air-King 14000

En 2007, Rolex volvió a actualizar el Air-King con las referencias 114200 (bisel liso) y 114210 (bisel acanalado). Y aunque el movimiento base seguía siendo el 3130, ahora contaba con certificación de cronómetro. Esta colección de entrada de 34 mm se dejó de fabricar en 2014.

Rolex Air-King 114200
Rolex Air-King 114200

ROLEX AIR-KING 116900

En 2016, tan sólo dos años después de que se dejara de fabricar, Rolex presenta una nueva versión muy diferente a las anteriores, lo que quiere decir que la llevaba pensando ya unos cuantos años: nada es apresurado en Rolex.

El Rolex Air-King 116900 de 2016 era mucho más grande, llamativo y con un diseño que no se parecía a nada de lo que había producido la marca.

Rolex Air King

La intención era la de hacer un reloj que hiciera honor a su nombre, es decir, un reloj de piloto. La esfera del Rolex Air-King 116900 fue modelada a partir de los instrumentos del tablero de instrumentos que se encuentran en el interior del Bloodhound SuperSonic Car, con el que Rolex se asoció.

Bloodhound SSC

El coche no batió las marcas de velocidad que se esperaba, y Rolex abandonó el proyecto después de un tiempo. Pero el diseño de la esfera se mantuvo.

Interior del Bloodhound SSC

Fue ese diseño el que convirtió al Rolex Air-King de 40 mm en un reloj muy especial y diferente a sus hermanos de marca. Aquí están las fotos en vivo.

AIR-KING 126900

Este año el Rolex Air-King presenta una actualización que es la suma de muchos detalles (ninguno dramático, como suele ocurrir en Rolex) que, todos juntos, mejoran el reloj sensiblemente.

Así queda el Rolex Air-King 126900

Aunque se mantiene el diámetro de 40 mm, la caja del nuevo Rolex Air-King 126900 ha sido totalmente revisada en cuanto a formas y proporciones. Todas las facetas de la caja son ahora afiladas y angulosas, sin superficies abombadas o redondeadas. Mucho más parecida a la «supercaja» del Submariner. Esto es particularmente visible en los laterales de la caja, que ahora son rectos y planos. En segundo lugar, Rolex ha cambiado las proporciones, con un bisel más fino, debido a una mayor apertura de la esfera (unos 0,8 mm). Las superficies siguen siendo cepilladas en las zonas planas, y pulidas en el bisel y los laterales.

Vista cenital del Rolex Air-King

Estos dos factores combinados benefician la modernidad y la esbeltez del reloj, que se siente visualmente más ligero, más contemporáneo y más refinado al mismo tiempo. Lo que no ha variado es su hermeticidad de hasta 100 metros.

Así queda el Rolex Air-King 126900

Las asas son más anchas y el brazalete es 0,5 mm más grande (inapreciable), y las asas también son más finas. El Rolex Air-King sigue equipado con una corona de doble cierre y un fondo de caja atornillado, pero el cristal de zafiro plano tiene por fin un revestimiento antirreflectante.

Lo que sí es una novedad absoluta es la aparición de los protectores de corona, que le dan un aspecto mucho más robusto y de mejor acabado.

Corona y protectores del Así queda el Rolex Air-King 126900

La esfera, que sigue siendo de laca negra brillante, es un pelín más grande que antes, lo que no le viene mal al Rolex Air-King porque acoge a muchos elementos, y muy grandes. Los marcadores 3-6-9 aplicados en oro blanco siguen recordando al Explorer y, al igual que este reloj, ahora están rellenos de Chromalight. Lo mismo ocurre con el triángulo de las 12, aunque este elemento ya era luminoso en el 116900.

La mejora en la legibilidad es notable, porque los numerales pulidos siempre son más difíciles de leer bien porque pierden nitidez. Por otra parte, los múltiplos de cinco se han estilizado, y el minuto 5 ahora ha pasado a 05, equilibrando mejor la esfera con el 55 de enfrente.

Esfera del Así queda el Rolex Air-King 126900

La novedad del brazalete (aparte del cambio de tamaño ya mencionado) es la presencia ahora del cierre de seguridad plegable Oysterlock con eslabón de extensión de confort Easylink, que permite que el brazalete se extienda unos 5 mm, especialmente útil en verano. En la muñeca el Rolex el Air-King 126900 sigue llevándose como todos los Rolex: absoluta comodidad.

Perfil del Así queda el Rolex Air-King 126900

El calibre es el 3131 -que también lleva, por ejemplo, el Rolex Explorer-, un cronómetro superlativo con una variación diaria entre +2 y -2 segundos y una reserva de marcha de 70 horas. Como siempre, queda tapado tras la anodina cubierta de Rolex.

El precio del Rolex Air-King es de 7.000 euros, un buen precio para lo que ofrece. Pero, como sus demás hermanos, tiene como componente principal el inalcanzablio, así que será muy difícil hacerse con uno. Más información en Rolex.es.

El Así queda el Rolex Air-King 126900, en la muñeca