Pre-Baselworld 2017: Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer

Este año se celebra el 60 aniversario de la Santísima Trinidad de Omega: el Railroad, el Seamaster y el Speedmaster y, como se dice vulgarmente, nos vamos a hinchar. No es que yo me queje, desde luego, porque mucho de algo bueno nunca es malo. Como aperitivo tenemos este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer. No está nada mal para empezar, ¿verdad?

 

La verdad es que en este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer se reúne un compendio de todo lo que significa Speedmaster a lo largo de su historia. Los acentos naranjas es lo primero que atrae la mirada, y le da un toque de reloj de carreras. Esto no es nada ajeno al modelo porque recordemos que el Speedmaster nació como un reloj para pilotos; pero de coches, no de cohetes. Fue después que la NASA compró uno para sus pruebas espaciales. El naranja se ve en las manecillas, los puntos sobre los índices y en la palabra Tachymètre (que en Omega a veces va con acento y otras no), además de en la correa. El bisel es de cerámica y la leyenda de “Liquidmetal”, la mezcla de cerámica y metal creada por Omega que garantiza durabilidad sin pérdida de brillo o color.

Otro de los elementos que llaman la atención del Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer son las subdivisiones de los minutos y segundos entre los índices múltiplos de 5, con una configuración muy particular que sirve tanto para saber el minuto como los segundos del cronógrafo. Toma su forma del Speedmaster Mark II de 1969, la primera versión del Speedmaster tras haberse sumado a la tripulación espacial. Fue reeditado en 2014 (lo vimos en vídeo aquí), y en 2016 salió otra versión tanto o más atractiva para las Olimpiadas de Río -que también vimos en vídeo en esta entrada-.

La caja tiene 44,25 mm de diámetro y está realizada en acero. Al contrario que el Moonwatch original, este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer incorpora un cristal de zafiro y no de Hesalite. Para mejorar la lectura los dos registros han aumentado de tamaño, mientras que las manecillas y los índices de oro blanco están impregnados de SuperLuminova. El Speedmaster tiene una lectura fantástica en la oscuridad, y seguro que en este modelo también.

Por dentro se mueve el calibre coaxial 9900, presentado el año pasado en Baselworld y que fue el primer cronógrafo de Omega con la certificación METAS -de la que hemos hablado extensamente, por ejemplo aquí-. El 9900 funciona a 28800 alternacias a la hora y goza de 60 horas de reserva de marcha. Además con la certificación METAS se asegura una variación de 0/+5 segundos al día, además de resistir campos magnéticos de hasta 15.000 gauss. El módulo de cronógrafo integra rueda de pilares y embrague vertical. Un señor calibre, vaya. Lo que no sabemos es si el reloj se podrá ver a través de un zafiro posterior, aunque imagino que sí porque -salvo que esté equivocado- todos los relojes que hemos visto con la nueva certificación traían un cristal de zafiro en el reverso.

Todavía no se sabe el precio de este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer, pero estoy seguro que va a ser uno de los más deseados de la nueva colección. Más información en Omega.es.