Certina DS Chronograph Automatic. Fotos en vivo y precios

La reproducción fiel de un cronógrafo de los años 40

El Certina DS Chronograph Automatic, de frente
El Certina DS Chronograph Automatic, de frente

Hace unos años, en una feria de Baselworld (2015 diría yo), el que nos presentaba los relojes de la marca nos dio a entender que Certina era sobre todo una casa que vendía relojes de cuarzo. No hay nada de malo en ello, particularmente si tienes un movimiento como el Precidrive, que es un cuarzo excelente (tal como expliqué aquí). Espero sinceramente que eso ya no sea así, porque vista la deriva que han tomado los relojes de cuarzo, absolutamente canibalizados por los smartwarch y en imparable caída al abismo, depender de la venta de los cuarzos es como enterrarse en vida.

Por el lado de los movimientos mecánicos, sin embargo, Certina sólo hace que cosechar éxitos. Por lo menos entre los aficionados a la relojería, que ven en Certina una buena unión entre relojes interesantes y bien hechos con un precio muy bueno. Ese puede ser el caso de este Certina DS Chronograph Automatic.

La trotadora del cronógrafo del Certina DS Chronograph Automatic

Y es que Certina tiene relojes de estilo actual que siempre han tenido mucho éxito: los de buceo, como este DS Action Sea Turtle que vimos en vivo, o los DS 1, unos perfectos relojes para todos los días (los vimos en vivo hace ya seis años). Pero es que, cuando se ha puesto a sacar modelos históricos, han sido prácticamente todos un éxito. Empezaron la colección Heritage con DS1 Himalaya (aquí en vivo), que ha sido el menos exitoso. Pero con el lanzamiento del DS PH200M que vimos en vídeo Certina tocó el cielo, y más aún con la excelente versión en azul. Y me figuro que lo mismo va a ocurrir con el reloj que tenemos aquí.

Certina años 40

Certina envió la imagen del reloj de aquí arriba, sacada de su museo, como la fuente de inspiración del reloj, aunque no se corresponde exactamente con la realidad porque el de la foto tiene puntos luminiscentes y las manecillas no, lo que no tiene mucho sentido. Como este reloj se fabricó a finales de los 40 y durante unos cuantos años, es probable que la esfera fuera una de sustitución. Pero, aparte de ese detalle, nos sirve para darnos cuenta de lo fiel que ha sido la casa con la estética original a la hora de crear este Certina DS Chronograph Automatic.

Eso no quiere decir que no ha habido cambios porque sí los hay, y sustanciales. El reloj ha crecido de los 36 mm hasta los 42 mm de diámetro, con una altura de 13,9 mm y una longitud de 49 mm. Son unas hechuras mucho más modernas e incluso, para algunas muñecas, puede resultar demasiado grande. Pero la forma curva de su perfil hace que el reloj, cuando está sobre la muñeca, parezca menor de lo que es porque se apoya muy bien sobre la muñeca.

La corona tiene la doble C del antiguo logotipo de Certina y los pulsadores del crono siguen siendo rectangulares, redondeados y delgados. Aunque la corona no es roscada, el reloj tiene una hermeticidad de hasta 100 metros, todo un detalle de la marca.

Lateral del Certina DS Chronograph Automatic

La caja, pulida en toda la superficie menos en los laterales, que son satinados, presenta un doble labio clásico en la parte superior, y no tiene prácticamente bisel. El cristal, con forma de caja, es de zafiro, lo que nos evita unos buenos disgustos porque no se puede rayar. Esa forma también contribuye a la menor sensación de tamaño.

Vista lateral de la esfera del Certina DS Chronograph Automatic

Por debajo del cristal del Certina DS Chronograph Automatic nos encontramos con una esfera curvada en los bordes, como en la época que rememora. Las manecillas están azuladas y son demasiado industriales en mi opinión: son simples piezas estampadas que no están a la misma altura de calidad que el resto del reloj. Por cierto que siguen esa la curva de la esfera en la punta, pero de una manera muy leve. Al igual que los relojes de la década de 1940, la esfera está enmarcada por una escala taquimétrica (en azul) y una escala telemétrica (en negro).

Menos común que el taquímetro, que permite medir la velocidad promedio entre dos puntos en millas o kilómetros, el telémetro permite determinar la distancia de un fenómeno que es tanto visible como audible, como por ejemplo una tormenta eléctrica. También fue utilizado por soldados que calculaban la distancia de la artillería a partir de los obuses lanzados. La esfera es, en conjunto, agradablemente compleja y fiel al reloj original en estilo y proporciones.

Parte inferior de la esfera del Certina DS Chronograph Automatic

Los índices están facetados y cono una trasera curva muy original, mientras que las dos subesferas, además ofrecer un perfecto equilibrio al dial, están decoradas en círculo para mejorar el contraste y por tanto la lectura. Se han mantenido las divisiones para las llamadas de teléfono: en los años 40, 50 y 60 se utilizaban los teléfonos públicos, en los que el siguiente cargo -o sea, cuando había que introducir nuevas monedas o colgar- era cada tres minutos. Así que, lo que hacía la gente era poner en marcha el crono y, cuando llegaban al salto, sabían que tenían que poner otra moneda. Cuando de verdad colgaban era al llegar al noveno minuto, porque a partir de ese momento la llamada costaba mucho más cara.

Detalle de la subesfera del Certina DS Chronograph Automatic

Pues bien, esto es lo más llamativo: las divisiones en este Certina DS Chronograph Automatic se han hecho cada dos minutos, no cada tres como era lo habitual (y como está en el modelo del museo). Claramente ya no tiene ninguna utilidad, pero no deja de llamar la atención que eso no se haya respetado.

El Certina DS Chronograph Automatic, en la muñeca

Otro cambio -obvio- está en el calibre, que ahora es automático. El Certina DS Chronograph Automatic funciona con el A05.H31. Este cronógrafo automático de levas deriva del ETA 7753, la versión de dos contadores del eterno 7750. Con un diámetro de 30 mm, cuenta con un contador de 30 minutos a las 3 en punto y un pequeño segundero a las 9 en punto. Su volante incorpora una espiral de silicio -y por tanto antimagnética- y late a 28.800 alternancias por hora. En comparación con un Valjoux clásico, la reserva de marcha ha aumentado a 60 horas. El calibre está tapado por un fondo con el logotipo de la casa y con una decoración de puntas que imitan a los índices de la esfera.

Trasera del Certina DS Chronograph Automatic

El conjunto es agradable de llevar puesto y de verlo puesto. Se ata a la muñeca con una correa de cuero con cierre plegable, y se entrega con una caja de madera. El precio es de 1.920 euros, que está muy bien a cambio de todo lo que da. Entra en competencia, sin embargo, con el Tissot Heritage 1948 que vimos en vídeo, y que cuesta 500 euros menos. Me encantaría saber cómo decide el precio de los relojes el Grupo Swatch.

El Certina DS Chronograph Automatic ya está disponible en los puntos de venta autorizados, y estoy seguro de que va a seguir la misma línea exitosa de sus compañeros de colección. Más información en Certina.es.

Así queda puesto el Certina DS Chronograph Automatic
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