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Frederique Constant Classic Worldtimer Manufacture: fotos en vivo y precios

 

El nuevo Frederique Constant Classic Worldtimer Manufacture es una demostración más de cómo ofrecer lujo asequible, en este caso con el Horas Mundiales más barato del mercado.

 

Es ya un lugar común decir que Frederique Constant lo está haciendo muy bien. Pero es que en un mundo tan exigente como el relojero hacer lo que hace esta auténtica manufactura es portentoso. Recordemos que FC  lanzó su primera colección en 1992. En  2004 creó su primer calibre de manufactura y desde entonces ha desarrollado nada menos que 19 movimientos propios, incluido uno de los de más alta complicación: el calendario perpetuo que presentamos en este artículo.

Su lema siempre ha sido “hagamos que más gente disfrute del lujo”. Y vaya si lo consigue. Yo creo que no vende más porque le ha faltado difusión, pero esperemos que con su adquisición por parte de Citizen esto mejore, ya que el respado financiero debería servirle para mejorar su presencia en el mercado. Este Frederique Constant Classic Worldtimer Manufacture no es nuevo, claro. Apareció en 2012 con esfera plateada y dos configuraciones, que se han ido manteniendo con el tiempo. Una con numerales romanos (que no está mal, pero que me parece demasiado clasicona) y esta con índices redondos.

En 2015 apareció la versión en azul marino (esta de aquí), que tuvo mucho éxito porque le daba un toque muy elegante. Ahora aparece en esta versión marrón (o chocolate, para que sea más suiza) que es también muy atractiva.

La caja de acero chapada de oro rosa sigue siendo de 42 mm, una medida perfectamente contemporánea, mientras que la altura es de sólo 12,1 mm. Son unas medidas muy buenas, sobre todo si tenemos en cuenta que acoge un calibre automático con un auténtico reloj mundial dentro. Y digo “auténtico” porque muchas veces lo que se ofrece es un GMT con muchas ciudades impresas, pero que sólo muestra una hora cada vez (además de la local, claro).

En este caso es un World Timer de verdad porque de verdad muestra la hora en 24 husos horarios al mismo tiempo. Y además lo hace mediante un disco que muestra el día y la noche, diferenciándolos por el color beis claro o marrón oscuro del disco de numerales arábigos. Y además toda la información se ajusta desde la corona de manera muy sencilla: la primera posición sirve para dar cuerda al reloj, la segunda ajusta la fecha y la ciudad (hacia adelante y hacia atrás) y la tercera ajusta la hora.

Todo ello gracias al calibre FC-718, de 30 mm de diámetro y 139 piezas. Late a 4 hercios y tiene 42 horas de reserva de marcha. La decoración es más que correcta: perlado, Côtes de Genève circulares, tornillos azulados, y una masa oscilante satinada y esqueletada para poder apreciar mejor la decoración.

La combinación de colores entre el mapa, el círculo de 24 horas y el fondo de la esfera resulta elegante y atractiva. Y eso a pesar de que hay muchas cosas en la esfera, que seguramente se habría beneficiado de una ventana de fecha más que de un una subesfera. No sólo porque fuera más ligera a la vista, sino que la subesfera cubre al menos tres zonas horarias, lo cual parece un contrasentido cuando se anuncia que hay 24 zonas. Pero como digo, no es en absoluto desdeñable, y de hecho compite con la versión azul en el buen porte del conjunto.

El reloj queda fijado a la muñeca con una correa de piel. La hebilla tiene la forma del relativamente enrevesado escudo de Frederique Constant, también chapado en oro rosa. Hay que decir que el chapado, que normalmente tira para abajo el aspecto del reloj que lo lleva, en este caso está muy bien hecho y en absoluto parece una pieza barata o pretenciosa.

En resumen, el Frederique Constant Classic Worldtimer Manufacture es un reloj imbatible por todo lo que ofrece, y especialmente cuando se sabe su precio: 3.990 euros. No hay quien dé más por ese dinero. Una gran compra sin duda. Más información en FrederiqueConstant.es.

 



Dior VIII Grand Bal: alta costura y alta relojería

 

Los Dior VIII Grand Bal consigue lo que muchas casas relojeras buscan: un reloj absolutamente femenino y a la vez estrictamente relojero. Una auténtica belleza.

 

Vestido “Bar” Colección de 1947

Se podría decir que Christian Dior devolvió la femineidad a la mujer. En un mundo destrozado física y anímicamente por la II Guerra Mundial -particularmente en Europa- surgió un modista que se atrevió, con lo que se dio en llamar “New Look”, a quitar a la mujer el mono de trabajo que la Guerra había impuesto. Dior quiso que la mujer fuera de nuevo bella y, devolviéndole sus armas, hacerla más segura de sí misma, más independiente.  Para ello propuso hombros torneados, cintura fina y falda amplia en forma de corola.

Colección de 1953

“Yo quería ser arquitecto, y como diseñador debo seguir las leyes y principios de la arquitectura” -afirmó una vez Christian Dior. Y es verdad, sus líneas no puedes ser más estructuradas, pero ¡qué ironía!: esa constricción formal libera una feminidad cuya esencia impregna todo lo que le rodea, devolviendo a la mujer al centro de la atención y convirtiéndola tanto en objeto de deseo como en representación de la belleza ideal.

También decía Dior que “un vestido de baile ha de ser el de tus sueños, y a su vez él debe convertirte en una criatura de ensueño“. Eso, claro, era en los tiempos en los que los bailes de salón aún eran un acontecimiento. Para esos eventos creó unos vaporosos vestidos que han quedado en la memoria colectiva como el símbolo de todo lo bello que significa la mujer y la moda. Y son esos vestidos los que inspiraron la creación de los relojes Dior VIII Grand Bal.

La gama Dior VIII Grand Bal apareció por primera vez en 2011, y sorprendió a todo el mundo. Lo que parecía un simple adorno (muy bonito, pero adorno), resultó ser en realidad una más que ingeniosa variación sobre el concepto del reloj automático. Como ya sabemos lo habitual  es ver el rotor encima de del movimiento. Sin embargo Dior tuvo la gran idea de traerlo al frente para que sirviera de elemento decorativo. Se alió con Soprod y desarrollo el llamado Calibre “Dior Inversé 11 1/2”.

Parece una cosa simple pero no lo es tanto, porque hay que buscar la manera de transmitir el movimiento del rotor al barrilete para que cargarlo. Por otra parte a menudo los elementos decorativos son muy livianos, y el rotor necesita de cierto peso para tomar inercia en el giro y así cumplir su función. Así que deja de ser una pura cuestión estética para pasar a ser también parte de un cálculo físico.

Dior VIII Grand Bal Résille 38 mm con caja y pulsera de cerámica. Precio: 27.500 euros

Dior VIII Grand Bal Plisé Ruban Ø 36 mm en acero pulido. Precio: 19.000 euros

Pero una vez resuelto el problema técnico el producto resultante ofrece unas posibilidades casi infinitas, porque los Dior VIII Grand Bal tienen dos superficies decorativas distintas (esfera y masa oscilante). Un caramelo para los diseñadores. Y así ha sido: los materiales de la masa oscilante se han hecho con plumas, diamantes, trozos de nácar… y a su vez se combinan con esferas que van de los más sobrio a lo más llamativo.

Por su parte las cajas -de 36 ó 38 mm de diámetro- pueden ser de las variantes más habituales del oro (amarillo, rosa o blanco), o bien acero, o de cerámica. Y los biseles tienen todos piedras preciosas, también de distintas formas.

Vestido Zaire de Dior. Foto de Mark Shaw, 1954

Por cierto: ¿de dónde viene el nombre de “Dior VIII Grand Bal”? Aunque se dice que la inspiración es la del vestido “Bar” que aparece en la famosa foto del principio del artículo, a mí el rotor me recuerda más al vestido Zaire de aquí arriba.

Lo que sí es seguro el el VIII evoca la fecha de creación de la casa de costura, el 8 de octubre de 1946. El nombre de su primera colección fue “En Huit” (en ocho) en el 8º distrito de París, cuna de la Casa Dior, en la Avenue Montaigne. Incluso “Grand Bal” tiene ocho letras. Así que no es de extrañar que fuera el número de la suerte de Christian Dior. Y sí que le ha dado suerte a Dior, porque encima el 8 es uno de los números de la suerte en la cultura china; y ya sabemos de la pasión china por los artículos de lujo. ¡Ah! Y todos los relojes se hacen en edición limitada a 188 unidades.

 

Vamos a ver alguna de las propuestas de Dior para este año, presentadas en Basilea.

En primer lugar el Dior VIII Grand Bal Plume.  Los rotores decorados con plumas aparecieron desde casi el lanzamiento de la colección, pero Dior consigue renovarlo cada vez y que su poder de atracción aumente.

La caja es de 36 mm de diámetro y está hecha de acero inoxidable pulido. El bisel es de acero engastado con diamantes y adornado con una anilla de oro rosa; el cristal es de zafiro antirreflejos y la corona de acero lestá grabada con las iniciales “CD”. El fondo es de cristal de zafiro transparente con metalizado dorado y un degradé azul. La esfera es de aventurina y el rotor de plumas.

Qué bonito, ¿verdad? Pues hay otra versión -que desafortunadamente no pude fotografiar en Baselworld- con esfera de malaquita que es igualmente espectacular. O más incluso, porque el brillo diamantino del mineral lo hace destacar aún más. Éste de aventurina tiene un precio de 25.000 euros, mientras que el de malaquita vale 28.000 euros.

DIOR GRAND BAL GALAXIE

Los Galaxie presentan por primera vez una masa oscilante que cubre toda la esfera, con secciones transparentes e inserciones de metales y piedras preciosas, que se mueven sobre las esferas opalinas. Cada reloj lleva una correa que recuerda la transición de colores durante y después de un eclipse solar, y llevan el nombre de las constelaciones que representan. Las cajas son de 36 mm en oro blanco o amarillo.

Dior VIII Grand Bal Galaxie Pavo

Dior VIII Grand Bal Galaxie Draco

Dior VIII Grand Bal Galaxie Dorado

Dior VIII Grand Bal Galaxie Cygnus (el cisne)

Hay otros modelos que tampoco estaban disponibles durante mi visita. Pero si alguien estaba preparando ya la tarjeta de crédito platino, que no se preocupe: todos los relojes, que son piezas únicas, están ya vendidos.

DIOR VIII GRAND BAL BRODERIE ANGLAISE

Por último, esta delicia. Tiene una caja de 36 mm de oro rosa y un bisel con diamantes corte baguette. El borde del bisel tiene diamantes de corte redondo. En el reverso nos encontramos con un cristal de zafiro de verde precioso, que una vez más nos permite ver el calibre Dior Inversé 11 1/2 con 42 horas de reserva de marcha.

La esfera está hecha de nácar blanco, sobre la que gira un rotor hecho con oro rosa y amarillo y un bordado de nácar con diamantes. Una auténtica y maravillosa virguería. Por cierto que estas fotos son exclusivas: nunca hasta ahora se ha visto este reloj sobre una muñeca femenina. Es una edición limitada a 88 unidades.

En resumen, los Dior VIII Grand Bal son un canto a la felicidad de ser mujer, al gusto por lo exquisito, al placer de ser diferente. Pero mejor resumirlo con las propias palabras de Christian Dior: Considero que, en el armario de toda mujer, un vestido de baile es tan indispensable como lo es un traje. Y tan magnífico para levantar la moral…”. Pues eso :0)   Más información en Dior.es.

 

 



Patrick Pruniaux, nuevo CEO de Ulysse Nardin

 

Kering, grupo propietario de Ulysse Nardin, acaba de anunciar el nombramiento de Patrick Pruniaux, procedente de Apple, como nuevo Director General a partir del día 28 de agosto.

 

Qué cosas tiene la actualidad: ayer mismo publiqué el artículo sobre mi visita a la manufactura de Ulysse Nardin y hoy se anuncia un nuevo Director General, Patrick Pruniaux. Y es curiosa la historia de Pruniaux: fue Sargento I de la Fuerza Aérea Francesa durante un año (1996/97). Imagino que como parte del servicio militar, porque lo hizo recién salido de una escuela de negocios. Desde el 97 y durante tres años trabajó para Diageo, el gigante de bebidas alcohólicas.

De ahí pasó a trabajar hasta 2004 para Moët Hennessy. Pero en 2005 Patrick Pruniaux entra en TAG Heuer como director de exportación. En TAG llegaría a ser el Vicepresidente Global de Ventas, cargo al que accedió en 2010. Hasta que Apple llamó a su puerta porque tenía en proyecto el Apple Watch. Supongo que vio una gran oportunidad para salir de una TAG que en esos momentos estaba muy revuelta.

Ya sabemos que la idea de Apple era la de invadir el mundo de la relojería y hacerse los dueños absolutos del mercado. Luego ocurrió que el mercado respondió según su propio criterio, que no a menudo no coincide con el que desean las empresas. Patrick Pruniaux se unió Apple Special Project Team en Cupertino para preparar el lanzamiento.

En 2015 sin embargo pasó a ser el Director General de Apple Reino Unido e Irlanda, además de ser parte del Comité Ejecutivo para Europa, Medio Oriente y África. Dos años después pasa a dirigir una gran manufactura de relojes puramente mecánicos, como es Ulysse Nardin.

Patrik Hoffmann

Patrick Pruniaux viene a sustituir a Patrik P. Hoffmann, a quien personalmente voy a echar de menos. Yo sabía que Patrik tenía en la cabeza marcharse, pero la verdad es que me ha sorprendido que lo haya hecho tan rápido. Patrik ha vivido todas las épocas de la manufactura, y últimamente ha tenido que hacer el tránsito de la compra por parte del grupo Kering en agosto de 2014. Además se ha hecho cargo de la reestructuración de la empresa mientras seguía impulsando la innovación.

Como bien dice Albert Bensoussan, CEO de Kering Luxury: El profundo conocimiento del sector de la relojería de Patrick Pruniaux, desde la innovación hasta la relación con el cliente y la distribución, será un importante activo en el esfuerzo continuado para desarrollar esta manufactura, creciendo sobre su experiencia en la más alta tecnología y su identidad única”.

No me queda sino desearle muchos éxitos. Más información en UlysseNardin.com.

 

 



En la manufactura Ulysse Nardin. Tradición centenaria y tecnología punta

 

Sede histórica en Le Locle

Caminar por la manufactura Ulysse Nardin es un fascinante paseo por un mundo que ha sabido unir el trabajo artesano más puro con la más avanzada tecnología, de la que además pionera. Una visita obligada, sin duda.

 

Ulysse Nardin nació en 1876 y desde el principio dedicó sus fuerzas a la construcción del más exigente de los relojes: el cronómetro marino. Su pasión por conseguir la máxima exactitud está refrendada por el Observatorio de Neûchatel, donde desde 1846 a 1975 Ulysse Nardin presentó 4.504 cronómetros marinos para su certificación. Sus vitrinas de trofeos de relojería acogen 3.186 premios.

Cronómetro marino expuesto en el museo de la manufactura Ulysse Nardin

Sin embargo la economía no entiende de respeto a los mayores ni cosas así, y con la crisis del cuarzo Ulysse Nardin prácticamente desapareció. Afortunadamente en 1983 un grupo de inversores capitaneados por Rolf W. Schnyder se hicieron la compañía. En ese momento y según el propio Rolf “sólo había un administrativo y un relojero”. El legendario empuje de Rolf hizo reflotar la empresa y la llevó a una expansión que terminó por descontrolarse en cierto modo, creando una miríada de modelos que confundía más que animaba al comprador. Desafortunadamente Rolf murió repentinamente en 2011, y en agosto de 2014 el Grupo Kering adquirió Ulysse Nardin, lo que dota a la compañía del respaldo financiero necesario. Las riendas han pasado a Patrik Hoffmann que está capitaneando un proyecto más racional y acorde con los tiempos, sin perder la vena innovadora.

Instalaciones en La Chaux-de-Fonds

Desde 2005 hasta hoy Ulysse Nardin ha invertido cerca de 100 millones de francos suizos para ponerlos al servicio de un doble objetivo: disponer de la mejor tecnología y a la vez preservar el acervo relojero que siempre ha existido en la manufactura Ulysse Nardin. A estas innovaciones dedicamos la primera parte de la visita en La Chaux-de-Fonds. Nuestro anfitrión y cicerone fue Massimo Bonfigli, Area Sales Manager para Latinoamérica, España, África y parte de los Balcanes. Él nos presentó a Stephane Von Ganter, Director de Laboratorio y Tecnología en la manufactura.

Así es el silicio en bruto

Stephane nos dio una interesantísima conferencia sobre la importancia del silicio y de cómo Ulysse Nardin fue la pionera en su uso, ya que presentó en 2001 el primer reloj con escape de silicio (su famoso reloj Freak). He repetido hasta la saciedad las virtudes del silicio: es un elemento excelente en estas piezas clave del reloj porque es antimagnético, atérmico, es más ligero, más duro, más resistente a la corrosión, aguanta mejor las sacudidas y, sobre todo, no genera fricción como ocurre en los escapes de metal, y por tanto no necesita lubricación.

El nuevo escape de Ulysse Nardin, que ya presentamos en este artículo

A pesar de las reticencias iniciales, la industria relojera siguió después los pasos de Ulysse Nardin y ahora el silicio es una presencia habitual. Ulysse Nardin, por supuesto, siguió investigando y, gracias a su colaboración con Sigatec, introdujo el DIAMonSIL, que no es sino piezas de silicio recubiertas por diamantes sintéticos. El objetivo es mejorar la resistencia a los golpes, a las incidencias térmicas y sobre todo a reducir la fricción. Ya hablé sobre el silicio en el vídeo sobre los Marine Torpilleur.

Otra de las ventajas del silicio es su industrialización: permite la fabricación en serie para conseguir siempre el mismo resultado, ya que la desviación es literalmente infinitesimal. El proceso se realiza mediante estampación de unas obleas de silicio. Al ser el segundo material más abundante de la Tierra el coste del material de la oblea, que tiene una pureza del 99,99% periodo, es de 50 euros. Pero dada la tecnología necesaria el coste final de producir las piezas que necesita el reloj se acerca a los 15.000 euros. Para hacernos una idea de lo que significa la fabricación es bueno ver el vídeo de Sigatec.

Impresiona, ¿verdad? La apuesta por la industrialización en la manufactura Ulysse Nardin es clara,  e incluso hacen ostentación de ella. La primera vez que yo escuché a Patrik Hoffmann dar una charla sobre la compañía pasó mucho más tiempo hablando de los asuntos industriales que de los artesanos (que por supuesto los tiene, y muy buenos). Eso contrasta mucho con otras casas relojeras, que pasan por este aspecto casi de puntillas.

Máquina para la colocación automática de rubíes

Tomemos por ejemplo la máquina de aquí arriba: yo he visto a un artesano relojero poner cuatro veces el mismo rubí, porque se le caía o porque no lo ubicaba correctamente. ¿Que valor añadido extra tiene ese reloj sobre uno en el que la máquina pone de manera precisa cada piedra a la primera? Ninguno. Eso sí, el reloj es más caro de fabricar cuando esas labores las tienen que hacer trabajadores. Quiere decirse que la industrialización es esencialmente buena para la relojería y no resta nada de su valor. Más aún: garantiza un producto excelente, que es lo que exige quien paga el dinero que cuestan hoy en día. Y por eso Ulysse Nardin tiene una certificación propia en sus relojes, con unas pruebas que se extienden durante 7 días.

Por supuesto toda esta actualización de la producción no sólo se ha empleado para lanzar nuevos materiales. A partir del renacimiento de la marca en los años 80 la casa usó calibres externos (como era la costumbre, por otro lado). Ahora la cosa ha cambiado y de la manufactura Ulysse Nardin salen un 90% de relojes con calibres propios.

Máquinas de control numérico

Departamento de diseño

En la siguiente página visitamos el taller de esmalte y la otra sede de la manufactura.



Nuevo Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Monete

 

Tenía que ocurrir. La casa romana ha decidido incorporar su alta relojería a la colección de joyería Monete. Y lo ha hecho sin complejos, porque inaugura la sección con el Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Monete. Vamos a ver cómo es y qué precio tiene.

 

Vamos a centrar un poco el tema, porque a los aficionados a la relojería lo más seguro es que algo como Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Monete les suene a chino (lo de Monete, me refiero), salvo que sean tan afortunados como para haber podido regalar una de estas joyas a un ser querido (que de paso y desde ese momento le habrá correspondido aún más).

A partir de los años 60 Bulgari comenzó a integrar monedas griegas y romanas a sus creaciones de joyería, siempre buscando piezas singulares o que transmitieran una parte significativa de la historia. Y vino a demostrar que algo con muchos siglos de antigüedad puede resultar muy sexi cuando se combina con diseños modernos. Ahora la idea ha sido ya muy imitada, pero en su momento fue única y rompedora. La clásica genialidad que de simple te desarma y te hace decir “¡Pues claro! ¿Cómo es que no se le había ocurrido a nadie antes?”. Por cierto: Monete en italiano significa Monedas.

Ahora el mismo concepto se extiende a la relojería, y se estrena con el Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Monete. El Octo Finissimo Tourbillon, aparecido en 2014, es nada menos que el tourbillon más delgado del mundo. Este año Bulgari ha ido más allá y lo ha hecho esqueletado, pero conservando las mismas medidas. La caja de oro rosa tiene 40 mm de diámetro y tan solo 5 mm de altura. El movimiento sólo levanta 1,95 mm, y eso que incluye 253 piezas nada menos.

El calibre BLV268 utiliza rodamientos para diversas partes móviles, lo que explica que sólo tenga 13 rubíes. El barrilete, por ejemplo, gira gracias a tres rodamientos perimetrales para así ahorrar espacio. El tourbillon es volante, por lo que se sujeta a la platina y no necesita un puente superior. Otra sabia decisión para no disminuir el espacio necesario. El motor late a 21.600 alternancias a la hora y tiene 52 horas de reserva de marcha. Una maravilla relojera.

De tapar la esfera del Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Monete se encarga una singular moneda romana de plata con el rostro de Constantino el Grande, acuñada por su hijo Constantino II en el 336 D. C. Es una moneda perfecta para el reloj porque el emperador Constantino fue el impulsor de la construcción de la Basílica de Majencio en Roma, cuyo encofrado octogonal sirvió de inspiración para el Octo. Se puede ver en este artículo. El reloj es, en dos palabras, una preciosidad.

BULGARI MONETE RELOJ SECRETO COLGANTE

El fundador de Bulgari, Sotirios Bulgari, era de origen griego. Griega es también la moneda que aparece en este colgante: un tetradracma de plata que representa a Alejandro el Grande. El colgante también es octogonal y, cuando el Rey de Macedonia y conquistador del Imperio Persa permite abrirlo, dentro se puede apreciar un reloj tourbillon con movimiento esqueletado.

La caja es de oro rosa con diamantes y rubíes, y queda suspendida gracias a un collar de 90 cm de oro macizo con eslabones geométricos decorados con diamantes y rubíes. El trabajo de decoración del calibre de manufactura BVL 208 es igualmente espectacular: biselado, pulido, achaflanado y acaracolado. Todo hecho a mano, todo en oro rosa. Y además 64 horas de reserva de marcha.

Por supuesto tanto el Bulgari Octo Finissimo Tourbillon Monete como el Monete Reloj Secreto Colgante son creaciones únicas. Los precios están a la altura de su singularidad: el Octo cuesta 450.000 francos suizos, mientras que el Colgante cuesta 400.000 francos suizos. Eso son 393.500 y 350.000 euros respectivamente. ¿Y sabes qué? Los valen, sin duda. Más información en Bulgari.es.

 

 



Ya disponible el nuevo Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm

 

Uno (de los muchos) clásicos de la casa italiana, el Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm, vuelve a estar disponible en una versión que repasamos con fotos en vivo y precio.

 

UN POCO DE HISTORIA

Como ocurre con la mayoría de los grandes éxitos de la manufactura, el Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm no nace de la nada, sino que tiene tras de sí una historia que en este caso es particularmente llamativa.

Ya sabemos que el origen de los relojes Panerai que conocemos está en los instrumentos desarrollados para la Marina italiana. Su notable historia relojera se expande entre 1936 y finales de los años 50, si bien durante y después de los años que duró la II Guerra Mundial esta producción no fue tan relevante.

Prototipo original del Mare Nostrum

Pero el relativamente pequeño número de relojes creado en esa época ha sido, sin embargo, el origen de muchos modelos que han hecho salivar permanentemente a los -muchos- seguidores fieles de la marca, y seguramente ninguno como el cronógrafo Mare Nostrum (excepción hecha, quizá, con el Egiziano de los años 50).

Es conocido que Mare Nostrum era el nombre que los romanos daban al Mediterráneo. Ese nombre fue también adoptado por la Marina italiana y también por Panerai, que nombró así a los temporizadores de torpedos que vendía a la Marina.

La propia Marina encargó a Panerai en 1942 un cronógrafo de muñeca para los oficiales de cubierta, de los que al año siguiente había producido unos cuantos prototipos (no se sabe el número) de un reloj de acero de 52 mm de diámetro (¡les debía quedar enorme!) con un calibre Angelus 215, un cronógrafo con rueda de pilares.

La esfera tenía un insual color “verde alga”, y los índices y manecillas estaban recubiertos, claro, con el pigmento Radiomir. Pero la invasión aliada de Italia en 1943 hizo que el reloj nunca se llegara a fabricar en serie. Como se puede uno imaginar, esto hizo de los prototipos unos ejemplares muy deseados por los coleccionistas de la marca. Hasta el punto que Panerai compró en 2005 uno de ellos que había salido a subasta en Christie’s, y pagó por él 132.000 francos suizos (116.000 euros).

Un Mare Nostrum pre-Vendome

Se cree que entre 1993 y 1997 se hicieron 492 Mare Nostrum como el de aquí arriba, una versión más manejable porque tenía 42 mm de diámetro. Incluía además un calibre ETA con un módulo cronógrafo de Dubuis Depraz y, significativamente, un bisel grabado con la leyenda “Km/h”. Tras la compra de Panerai en 1997 por el Grupo Vendome (después Richemont) se fabricaron otros 398 relojes que incluyen la leyenda “Tachymetre”. Ni qué decir tiene que los más buscados son los pre-Vendome. Después, en el SIHH 2010, el Mare Nostrum volvió a ser presentado.

El Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm es una reedición del modelo pre-Vendome. Tiene una caja de 42 mm de diámetro de acero. Éste es un tamaño que cada vez vemos más en Panerai, probablemente como estrategia comercial para poder llegar a más gente. Un reloj que tiene un diámetro entre 44 y 47 mm limita su alcance porque es demasiado grande para muchas muñecas.

Recordemos que, por ejemplo, China es un país a cuyos jóvenes les gusta mucho Panerai, pero sus muñecas caen más bien del lado pequeño. Pero es que además hay otro mercado muy importante: el femenino, que no hace sino crecer. Panerai tiene mucho éxito entre las mujeres, y eso sin tener que hacer nada especial para ellas. El lanzamiento de estos Luminor Due dieron carta de naturaleza al nuevo diámetro, ya que se han convertido en una nueva familia de producto.

En el caso del Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm el bisel tan ancho hace parecer más grande el reloj, pero no mucho más porque a su vez la esfera azul se encarga de que la sensación visual no sea excesiva. El bisel, satinado, también ha recuperado el grabado pre-Vendome, con la inscripción Km/h.

La caja tiene una corona muy pronunciada. Tanto como la de los Radiomir, aunque en este caso es cilíndrica. Lleva además el nombre grabado. La inserción de los pulsadores de pistón es la misma que la original, lo que acentúa su aspecto vintage y mecánico. El conjunto tiene una hermeticidad sólo hasta 50 metros, lo que unido al taquímetro en kilómetros y no millas náuticas (como estos Regatta) parece contradecir el origen marino del reloj.

La esfera, por su parte, es incuestionablemente seductora. La combinación del azul marino con la pintura Super-LumiNova beis (aunque brilla en verde) sobre manecillas, numerales e índices resulta muy atractiva. Al reducir el tamaño de los 52 mm originales a los 42 actuales Panerai ha prescindido de la esfera partida, que seguramente habría hecho que el conjunto estuviera demasiado atosigado por tanto elemento en tan poco espacio.

Al igual que en los modelos pre-Vendome, el reloj está animado por un ETA 2801-2 con módulo cronógrafo Dubuis Depraz. Es, en efecto, el mismo que el reloj de entre 1993 y 97. El ETA 2801-2 es un calibre manual que funciona perfectamente, pero al que se le nota la edad: sólo tiene 42 horas de reserva de marcha. Muy lejos de los 3 días como mínimo que tienen los movimientos propios de la casa.

Me pasa una cosa curiosa con Panerai: a menudo pienso que son demasiado grandes con sus medidas de 45 ó 47 mm de diámetro. Pero en cuanto me los pongo se me pasa la idea, porque quedan fantásticamente en la muñeca. Sin embargo, cuando me pongo  uno de 42 mm me resultan pequeños. ¿Quiere eso decir, por tanto, que el reloj queda mal? Absolutamente no.

De hecho queda estupendamente, y más un reloj como el Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm, tan bonito. Pero es verdad que al principio me sorprende su tamaño. Pero claro, en cuanto te miras la muñeca y ves esa esfera tan bien equilibrada con el pequeño segundero a las 3 y el contador de 30 minutos a las 9 horas… ¡difícil devolverlo!

Como dice el título del artículo, el Panerai Mare Nostrum Acciaio 42 mm ya está disponible en las dos boutiques de la casa en Madrid. Me consta que está siendo un éxito, y eso a pesar de un precio que puede sorprender: 9.900 euros. Pero ese es el precio de la exclusividad, porque este reloj es todo un Panerai, pero muy distinto a los Panerai que ya conocemos. Más información en Panerai.es.

 



En la muñeca: Patek Philippe Perpetual Calendar 5320G

 

El Patek Philippe Perpetual Calendar 5320G viene a unirse a la gran familia de los calendarios perpetuos de Patek con la idea de destacar entre ellos con unos argumentos únicos. Y lo consigue.

Abre la foto en una pestaña nueva para verla a tamaño completo

El calendario completo es la complicación favorita de Patek Philippe junto con la repetición de minutos. En la secuencia histórica del gráfico de aquí arriba se pueden ver las 27 referencias de la casa, lo que habla del cariño con el que se trata a esta gran complicación. Grande por lo intrincado de su construcción y grande por lo muy útil que es.

Ser tan pródigo en versiones de una misma complicación hace difícil la innovación en el diseño, pero con el nuevo Patek Philippe Perpetual Calendar 5320G la casa ginebrina nos ha vuelto a sorprender. La propuesta es claramente distinta a las referencias a las que estábamos acostumbrados. Y sin  embargo el nuevo episodio de la historia del Quantième Perpétuel de Patek tiene un aire claramente retro y familiar.

A primera vista se nota que el reloj es claramente años 40 y 50. Si abrimos la foto de la historia de los calendarios perpetuos e investigamos un poco, encontraremos la Referencia 2497 de 1951 en la que podremos reconocer el diseño general de la esfera: numerales arábigos (en este caso en todas las horas posibles), doble ventana para día y mes y disco de fase lunar a las 6 horas con la fecha sin ningún círculo que la remarque. Por cierto que en este Patek Philippe Perpetual Calendar 5320G se ha añadido un indicador de día y noche a las 7:30 horas, mientras que a las 4:30 aparece el indicador de año bisiesto.

Sin embargo las agujas “de jeringuilla” se han tomado de la referencia 1591, de 1944. El color base de las manecillas es casi el mismo crema que el de la esfera. Eso podría hacer que la lectura se complicara algo, pero las manecillas tienen un borde de oro lo suficientemente ancho como para que resalten. Desde luego cuando lo tuve puesto no conseguí encontrar una posición de la muñeca en la que no se leyera bien la hora. La esfera, por cierto, es lacada, no esmaltada.

Los numerales también están perfilados en oro. Todo el conjunto está impregnado de Super-LumiNova. ¿Podría haber usado tritio para darle un toque más retro? Pues sí, podría. Hay dos peros, sin embargo: el tritio a la larga pierde brillo y hay que acabar sustituyéndolo. La Super-LumiNova no. Y en segundo lugar, y es algo que los fans furibundos de lo vintage no entienden, Patek Philippe no quiere sacar imitaciones de sus relojes antiguos. Quien quiera esos relojes, que los consiga. Lo que quiere Patek es sacar los mejores relojes contemporáneos basados en su tradición. Y este Patek Philippe Perpetual Calendar 5320G es un perfecto ejemplo.

Otro ejemplo: la caja. Podría haber sido de 35 ó 37 mm. Sin embargo tiene 40 mm de diámetro. ¿Traición? En absoluto. Patek está siempre en su tiempo. Y en este tiempo 37 mm es una medida demasiado pequeña para las muñecas actuales. Nadie se queja ya de que Patek utilice sus Spiromax, los espirales de silicio de fabricación propia, ¿verdad?  ¿Por qué entonces iba a ponerse en contra de los tiempos que vive? Es justo lo contrario de su filosofía, que además la llevaría a convertirse en una empresa nicho. Y los nichos tienen poco recorrido.

Aunque no lo parezca, la caja está estampada para conseguir esos ángulos tan afilados entre la carrura y las asas. Cualquiera que oiga “estampado” podría pensar que la caja es entonces un puro artículo industrial. Nada más lejos de la verdad. La otra forma de conseguir esos bordes sería soldando las asas, cosa que no va a ocurrir en Patek.

Pero es que una vez estampada la caja tiene que ser fresada y pulida a mano, algo para lo que muy pocos están entrenados en la manufactura de Patek Philippe.  Las asas de triple segmento están inspiradas en las de la caja Calatrava Referencia 2405 de 1940 (aunque Patek en su catálogo nunca llama a las altas complicaciones otra cosa que “Altas Complicaciones”).

Como el bisel el más estrecho que la carrura hacía falta que el cristal cubriera el borde del dial. Por eso se ha usado un zafiro con forma de caja y metalizado en el borde, para conseguir una mayor apertura de la esfera. El cristal se alza bien por encima del bisel, acentuado el aspecto retro del reloj. La altura total de la pieza es de sólo 11,08 mm.

Toda esta máquina se mueve gracias al nuevo calibre 324SQ. Es un movimiento automático con 367 componentes, entre los que por supuesto está el volante Gyromax y el espiral Spiromax. Se mueve a 4 hercios y tiene 45 horas de reserva de marcha. Por supuesto los acabados de Patek se pueden ver a través del cristal de zafiro posterior.

El Patek Philippe Perpetual Calendar 5320G es, en definitiva, un reloj contemporáneo con aspecto retro y con todo lo bueno que te da Patek. Sobre la muñeca es espectacular, pero sabiendo ser a la vez discreto. Aunque en el momento en que se te suba el puño y se vea la esfera color crema alguien va a decir algo, seguro. Y eso no es malo, ¿a que no? Su precio oficial en Suiza y con el IVA incluido es de 73.000 CHF. Eso es, al cambio de hoy, 64.475 euros. Pero, por supuesto, hay que consultar el precio en los distribuidores  locales. Más información en Patek.es.

 

 



El próximo Apple Watch podría ser independiente del teléfono

 

Apple podría presentar en septiembre la nueva generación de su Apple Watch equipado por primera vez con un módem 4G, lo que permitiría su utilización sin el teléfono.

 

Según Bloomberg en Septiembre Apple podría presentar su nuevo Apple Watch, la tercera versión, con una novedad importante: un chip LTE de Intel que le permitiría conectarse a las redes celulares sin depender del iPhone. Sería la manera de que de verdad el smartwatch fuera un reloj inteligente, no un añadido del móvil. Por supuesto eso podría traducirse en un empuje significativo de ventas del modelo.

Significaría liberar al accesorio de muñeca para que pudiera hacer el sólo cosas que hasta ahora dependen de su hermano mayor.  Compras, descargas de música y aplicaciones o el control de los datos de las actividades físicas se gestionarían desde la muñeca exclusivamente.

Pero mucho más importante aún para Apple que el poder descargarse Despacito directamente en el móvil es la posible certificación de la FDA, la Food and Drug Administration de los Estados Unidos. Este organismo es el que certifica los aparatos que pueden ser usados en el entorno sanitario. Una de las primeros objetivos del Apple Watch era que sirviera para monitorizar el sueño, pero la escasa duración de la batería lo descartó para esta labor desde el inicio.

Apple está investigando un sensor que sirva para controlar los niveles de glucosa, esenciales en el tratamiento de la diabetes, pero hasta que no consiga el sello de la FDA todo lo que haga se considerará “no válido” a efectos sanitarios. Y mientras el reloj dependa del teléfono no parece posible que pueda obtener el certificado.

Pero si el Apple Watch fuera autónomo el camino sería más sencillo. El empujón para el producto sería monumental, porque a ojos del público dejaría de ser un “cacharro” más, de cuyo utilidad ni siquiera muchos fieles seguidores de la marca están convencidos. Ahora tendrían entre las manos (o sobre sus muñecas, mejor dicho) un producto clínico. Eso sería entrar en un universo completamente distinto.

Hay un problema que todavía no está resuelto: la duración de la batería. Pero si Apple resuelve el problema, o lo mejora significativamente, sería un enorme paso adelante. Recordemos que Apple nunca ha dicho cuántos Apple Watch lleva vendidos. Es con el único producto estrella con el que no lo dice, lo que significa que probablemente no lo ha vendido en las cantidades que le hubiera gustado. A cambio, ya le gustaría a muchas casas relojeras tradicionales vender tantos relojes como Apple (aunque fueran de cuarzo).

Septiembre es el mes reservado por Apple para la presentación de productos. Si finalmente se presenta este nuevo Apple Watch  la campaña de navidad puede ser especialmente interesante para la casa de Cupertino. Si llega a tiempo, cosa que últimamente no ha hecho. Estaremos atentos.

Todas las fotos del artículo son de Unsplash.com

 



A. Lange & Söhne 1815 Annual Calendar

 

 

El nuevo A. Lange & Söhne 1815 Annual Calendar es otra de las novedades de este año de la Reina Sajona. Una de las complicaciones más interesantes para el reloj más clásico de la casa.

 

Ya sabemos que A. Lange & Söhne no necesita presentar muchas novedades para ser la reina del baile, año tras año además. En el SIHH 2017 presentó el espectacular Tourbograph (fotos en vivo aquí), los preciosos Lange 1 Moon Phase (aquí, también en vivo), su homenaje a la técnica de los antiguos relojes de bolsillo con el Lange 31 y otros que aún no hemos publicado aquí.

Pero Lange siempre presenta algún modelo para su colección 1815 que, como ya sabemos, es el año de fundación de la manufactura. Es también la colección más tradicional, en el sentido de que se basa en los relojes de bolsillo de la casa. Por eso siempre tiene una minutería de ferrocarril y numerales arábigos. ¿Por qué no lleva además la gran fecha por la que Lange es tan conocida (y reconocida)? La respuesta la tiene Tino Bobe, Director de Fabricación, en la entrevista que le hice durante el Salón de Ginebra y que publiqué aquí.

El 1815 Annual Calendar integra, como indica su nombre, un calendario anual. Esta complicación reconoce los días 30 y 31 y salta al 1 del siguiente mes de manera instantánea, pero no el cambio de febrero a marzo. Eso significa que el reloj necesita un ajuste una vez al año. Esta complicación está justo por debajo del calendario perpetuo en complicación, pero muy por debajo en precio. Por eso es resulta tan interesante. Ofrece prácticamente todo a cambio de hacer algo que al fin y al cabo nos encanta a los aficionados a la relojería: toquetear el reloj.

De manejar los datos se encarga el calibre manual Lange L051.3. Ya existe un calendario anual en la gama Saxonia, pero es automático. En la colección 1815, como homenaje a la tradición, los calibres son manuales. Sobre la base del movimiento del 1815 tres agujas se ha desarrollado un módulo calendario con un desempeño técnico muy interesante.

El pulsador a las 2 horas permite avanzar todas las indicaciones del calendario a la vez. Esto es muy interesante en caso de que el reloj haya estado parado muy tiempo, una circunstancia que a mí me parecería inconcebible si fuera el propietario del reloj. Pero además, gracias a cuatro pulsadores en bajorrelieve (a las 4, 8, 9 y 10), se puede ajustar individualmente cada parte del calendario, incluida por primera vez la gran fecha. Por supuesto el calibre tiene todos los elementos de la relojería sajona: platina de alpaca de tres cuartos con nervaduras Glashütte, ajuste de cuello de cisne, puente del volante grabado a mano, tornillos azulados y chatones de oro, volante atornillado… Se mueve con una frecuencia de 21.600 alternancias por hora. La verdad, dan ganas de dejar el reloj parado mucho tiempo para luego darse el gusto de poder apretar unas cuantas veces el pulsador.

La esfera de plata maciza del 1815 Annual Calendar es un dechado de equilibrio y serenidad. Parece mentira que un nombre tan largo como el de la manufactura Lange y encima en curva caiga perfectamente sobre la esfera sin agobiar los otros dos registros circulares. Se puede caminar tranquilamente desde la esfera del día y la fecha a las 9 hasta la de los meses a las 3, pasando por el nombre completo de la casa sin el menor atisbo de claustrofobia. Y eso que los numerales son bien grandes. Pero es que es así como se las gasta Lange: todo es armonía. Pero si es aprensivo en exceso, siempre puedes descansar mirando el firmamento infinito de las fases lunares, visión barrida cada medio minuto por el pequeño segundero.

Esta golosina relojera se aloja en una caja de oro rosa u oro blanco con 40 mm de diámetro y 10,1 de altura, pero con la forma redondeada de la caja parece más pequeño. El resultado es tan elegante como funcional: aunque el calibre tiene una altura de sólo 5,7 mm el reloj sólo necesita atención cada 72 horas, lo que permite dejarlo descansar durante el fin de semana y poder retomar el lunes la cátedra de elegancia sin mayor problema. Se ata con una correa de aligátor marrón o negra y hebilla de ardillón en el mismo metal que la caja.

El reloj ya está disponible (pero con lista de espera) en las boutiques de la marca y en los distribuidores. El precio del 1815 Annual Calendar es el mismo para las dos versiones, algo no habitual porque el oro blanco es una aleación de oro con paladio, que ha recuperado el nivel de precio que tenía en 2014 (aunque también es verdad que el oro ha perdido un 21% de su valor desde 2012).  Sea como fuere, la etiqueta de los dos modelos marca 37.500 euros. ¿Que por ese dinero te puedes comprar otros relojes? Desde luego. ¿Tan buenos como éste? Yo personalmente no los conozco. Y aunque los conociera, mi elección está clara. Más información en Lange.com.

 

 



En la muñeca: IWC Aquatimer Automatic 2000 Edition “35 Years Ocean 2000”

 

 

El nuevo IWC Aquatimer Automatic 2000 Edition “35 Years Ocean 2000” es la reedición de un modelo que fue una proeza de la ingeniería y que ha ido mutando hasta llegar a nuestros días.

En 1982 Ferdinand Porsche, el mítico creador del Porsche 911 y fundador de Porsche Design creó, junto con IWC,  el Ocean 2000 para la marina alemana. Era un reloj de titanio que podía descender hasta los 2000 metros de profundidad, aunque también se hicieron otros para poder llegar hasta los 500 metros. En puridad aguantar la presión del agua a 2.000 metros es un ejercicio de proeza de la ingeniería, porque ningún buzo va a bajar nunca a esa profundidad.

Hay que recordar que PADI (de la que ya hablamos aquí) expide sus licencias de buceo para una profundidad de hasta 18 metros. Se necesita un certificado avanzado para bajar a 30 metros. A partir de esa profundidad es necesario usar botellas con mezclas de gases distintas para evitar la narcosis del nitrógeno. Pero es que a partir de los 60 metros comienza la hiperoxia, que es la intoxicación por exceso de oxígeno y que produce contracciones primero y espasmos, convulsiones, mordedura de lengua y emisión de orina después. Por último, si aún no se ha perdido la consciencia, el buceador se queda adormilado durante horas. Como es fácil de imaginar, ninguna de las dos situaciones son las que uno desea cuando está bajo el agua.

Y luego está la bestia negra del buceo: el Síndrome Nervioso de las Altas Presiones (SNAP). Comienza a aparecer a los 130 metros en descensos rápidos, pero si se está muy entrenado y se baja despacio aparece a partir de los 300 metros. Los síntomas son: temblores en las piernas, náuseas y trastornos psicomotores. Consecuencias más graves son temblores, vómitos, hiperreflexia, somnolencia y descenso cognitivo. En estadios graves del SNAP presentan temblores y, en casos extremos, psicosis, crisis convulsivas focalizadas o generalizadas. Esto es un ejemplo de cómo utilizar un párrafo para describir el proceso de una muerte segura (salvo que se reciba ayuda).

¿Por qué entonces hacer un reloj así, si nunca nadie va a bajar a esa profundidad? Pues porque la relojería, como todos los artes y todas las ciencias siempre quiere explorar nuevos terrenos, que se dibujan delante de quien los afronta como hitos a superar. Nadie va a bajar nunca a esas profundidades, pero ¿no llena de orgullo saber que llevamos un logro así en la muñeca? ¡Pues claro que sí! Por eso el IWC Aquatimer Automatic 2000 es un modelo tan celebrado y por eso se ha ido manteniendo en el tiempo. Pero el anterior Aquatimer 2000 tenía casi 49 mm de diámetro total y casi 20 de altura. Este nuevo  IWC Aquatimer Automatic 2000 sin embargo vuelve a los 42 mm originales, y tiene un grosor de sólo 14,5 mm. Es decir, sólo medio milímetro más que el Aquatimer normal.

La caja está hecha de titanio. Como todos los Aquatimers tiene el bisel Safe Drive, que combina el movimiento del bisel exterior con el interior. La protuberancia a las 9 -visible en todos los Aquatimers modernos- no es una válvula de helio, sino el alojamiento para el engranaje del bisel. Es increíble que con la presión a la que puede llegar a estar sometido el reloj se consiga que siga funcionando el bisel y no se vea afectado en sus engranajes. Especialmente si esa protuberancia es una vía de salida de agua del mecanismo. Sorprende que la presión no involucione esa función.

El reloj se mueve gracias al calibre IWC 30120 que es en realidad el ETA 2892 pero modificado por IWC. Pero por supuesto no se ve porque tiene un fondo conmemorativo. Y aunque no lo tuviera: sería impensable un cristal trasero, como todo el mundo puede entender.

La esfera negra graneada está salpicada por unos índices aplicados muy potentes. Aunque no tanto como las manecillas, que son grandes para que la visibilidad sea excelente. La manecilla del segundero está pintada en el mismo rojo que la leyenda de los 2000 metros, lo que le da un toque deportivo.

Por supuesto el tratamiento con SuperLuminova es intachable. No sólo es intenso sino además bicolor para que la lectura sea instantánea. Eso sí, como la cantidad de pigmento es notable necesita tiempo para cargarse totalmente; no basta con iluminarlo con la linterna del móvil durante unos segundos.

La verdad es que el IWC Aquatimer Automatic 2000 es mucho más discreto de lo que uno pensaría y podría pasar perfectamente como reloj de diario, si obviamos la correa técnica de caucho. Que por cierto es muy cómoda de llevar y de poner, sujeta por una hebilla de ardillón también en titanio.

Pero haber conseguido una cámara para que el reloj aguante esa presión abisal y que sin embargo tenga una altura tan moderada es encomiable. Por eso se adueña de manera tan natural de la muñeca, sobre la que se siente realmente bien. No sería por tanto extraño verlo tras una mesa de oficina, soportando la enorme presión… de los correos electrónicos y la falta de vacaciones (que también tiene lo suyo).

El IWC Aquatimer Automatic 2000 Edition “35 Years Ocean 2000” es una edición especial de 350 piezas que ya está disponible en la boutique de la casa, y tiene un precio de 8.250 euros. Más información en IWC.es.

 

 



En la muñeca: Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary

 

En este año 2017 cumple 60 años el reloj más icónico de la manufactura Piaget, y la casa lo ha celebrado lanzando numerosas versiones. Vamos a ver los Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary, que a mí me fascinan.

 

Al preparar este artículo sobre los Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary me he dado cuenta de que sólo había escrito sobre el aniversario del Altiplano una vez, y fue en diciembre. En ese momento se desvelaron las dos primeras piezas del aniversario, y yo tuve la suerte de verlas antes de su presentación oficial (y de mostrarlas en este reportaje). Después han llegado unas cuantas más y la verdad, para ser un reloj que me gusta tanto, no es que haya sido muy profuso. ¡Ya me vale! Vamos a compensar deteniéndonos en estas preciosidades, tan delicados y a la vez tan masculinos.

El reloj es un objeto maravilloso, pero totalmente obsoleto. Tan obsoleto que no puede serlo más, porque no hace nada que no hagan otros cacharros más versátiles y desde luego mucho más baratos. Y como tal obsoleto no lo necesitamos, sino que nos lo ponemos por el puro gusto de llevar una máquina que complementa nuestra forma de presentarnos ante los demás. Y yo creo que ese es el motivo por el que los relojes que rememoran los modelos de otros tiempos son tan populares: ya que nos vamos a poner un objeto que es obsoleto ahora, que sea como era cuando lo conocíamos plenamente vigente, cuando de verdad hacía falta un reloj para saber la hora y el día.

Por eso los diseños ultramodernos son siempre minoritarios y los vintage nunca pasan de moda y siempre vuelven: queremos algo que retenga y rememore la esencia de lo que significaban en su tiempo los relojes. Y de esa época son los llamados “relojes de vestir” que es donde se encuadran estos Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary. Pero ¿qué es exactamente un reloj de vestir hoy en día?

Supuestamente un reloj de vestir es aquel que se va a usar en ambientes formales: en la oficina, en una comida seria, en un acto religioso si me apuras. Francamente, eso ha desaparecido. No voy a decir el Polo S cronógrafo porque de por sí es muy delgado, pero si alguien aparece por la oficina por ejemplo con alguno de estos Panerai -y no me importaría ser yo- nadie va a decir “pero ¡dónde vas con eso!”. Más bien el comentario sería “¡vaya relojazo que llevas!”. Tampoco es que vayas a ir a trabajar con los Clerc que vimos ayer, pero digamos que lo de reloj de vestir casi está relegado a ocasiones mucho más formales.

Esas ocasiones más formales exigen un smoking, un chaqué o un frac. Pues bien, en puridad con ninguna de las tres vestimentas se debería llevar reloj. Y eso es así porque cuando acudimos a donde quiera que sea que exige esa etiqueta nos están haciendo el honor de invitarnos, y por tanto es de mala educación consultar la hora. Es como decir al anfitrión que te empiezas a aburrir, o que empiezas a querer estar en otro sitio.

Por supuesto esas normas también se han flexibilizado (afortunadamente para mí que me gusta llevar siempre un reloj). Primero se empezó por el smoking -que es la ocasión menos formal-, después se siguió por el chaqué -aunque lo ideal sería llevar un reloj de bolsillo- y llegó incluso al frac. Al menos las fronteras entre los trajes sí se han respetado: NO te casas de smoking sino con chaqué, NO vas a una recepción real con chaqué sino con frac… De la misma forma, el reloj de vestir debe cumplir unas normas …que, como toda norma, están hechas para saltárselas.

La regla fundamental es la discreción. Y la discreción empieza por la delgadez para que el reloj se mueva bien entre los puños de la camisa, no vaya a ser que se enganche con los gemelos y esconda el puño dentro de la chaqueta, de manera que se vea la muñeca desnuda (o peor, llena de vello). Las funciones del reloj se reducen al mínimo: horas y minutos. Ni siquiera segundero. El metal debe ser precioso y claro (es decir, oro blanco o platino). La correa debe de ser de piel oscura y lisa, cerrada con hebilla. Ese es el origen del Piaget Altiplano. Pero, como digo, las normas se han hecho más flexibles, y también lo ha hecho este paradigma de la elegancia.

Los Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary cumplen alguno de esos preceptos e inclumplen otros. El resultado es sin embargo el mismo: una belleza de reloj. Por supuesto la delgadez sigue siendo una de sus grandes bazas: 6,36 mm en un reloj con movimiento automático es francamente notable. Eso hace que los 40 mm de diámetro ajusten perfectamente sobre cualquier muñeca pero sin que el reloj resulte intrascendente. Y menos con las combinaciones de metal y color de esfera que traen estos modelos, que son de quitar el hipo de bonitas.

Piaget ha querido presentar las tres variaciones habituales del oro y combinarlas con unas esferas con decoración rayos de sol, que hace que los colores ofrezcan unas tonalidades preciosas. El azul de la caja de oro rosa pasa del cielo brillante al azul más profundo. El verde puede ser muy discreto y con un movimiento de muñeca pasar a ser de un funky rabioso, gracias también al oro amarillo. Y la esfera marrón en caja de oro blanco se combina con tonos grisáceos según le dé la luz. Los índices y manecillas son del mismo oro que las cajas.

Yo, que no soy de ventanas de fecha porque rompe la estética de la esfera, en este caso debo confesar que me gusta. No la ventana en sí, sino la fuente que han usado para los números. Sus formas redondeas ocupan toda la ventana y, sencillamente, queda bien.

Las entrañas de los Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary quedan a la vista gracias al zafiro posterior, que deja ver el calibre 1203P. Está construido con 209 piezas que ocupan sólo 3 milímetros de altura. Para poder ser tan delgado se ha optado por un microrrotor, que lleva grabado el escudo de la casa. El volante se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 44 horas. La decoración es, como siempre, muy buena: tornillos azulados en los puentes, ruedas con motivo sol, puentes biselados, Côtes de Genève circulares y platina perlada.

Las correas de aligátor son del mismo color de la esfera, y están rematadas por una hebilla de ardillón. Una maravilla, debo decir, porque es lo que mejor le queda a una correa de piel (mucho mejor que el cierre plegable).

En definitiva estos Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary son un perfecto homenaje al modelo nacido a finales de los años 50. Captan de manera exacta ese aire elegante y feliz de la vida social de su tiempo, y son unos compañeros perfectos para cualquier ocasión en la que queramos llevar un reloj arrebatadoramente clásico y la vez capaz de comenzar muchas conversaciones por sus reminiscencias de los años 60 y 70.

Los tres modelos están ya disponibles en las boutiques de la marca y en sus distribuidores, y los tres son ediciones limitadas a 260 unidades. Los dos Piaget Altiplano Automatic 60th Anniversary en oro amarillo y rosa tienen el mismo precio en la web de la marca:  25.900 euros. La versión en oro blanco tiene un precio de 27.000 euros. Hay que tener en cuenta sin embargo que estos precios puede variar en cada país, así que conviene comprobarlos localmente. Más información en Piaget.es.



Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second. Fotos en vivo y precios

 

Si lo que queremos en la mar es una presencia potente, inconfundible y totalmente fiable, sin duda una de las opciones son estos Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second que vamos a analizar a continuación.

 

Siempre se ha dicho que la especialización lleva al éxito. Clerc sólo ofrece relojes de inmersión, pensados para que de verdad el dueño de cada uno de los relojes se lo lleve a lo más profundo sabiendo que lleva una máquina concebida y realizada para ese propósito. El buceo es una actividad de riesgo, así que ningún profesional va a arriesgar la vida llevando una marca o un color. Todos necesitan máquinas fiables, y muchos llevan aparatos electrónicos como primera providencia, pero a menudo también un reloj mecánico como equipo de reserva. Es obvio decir que todo tiene que ser de máxima calidad. Los Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second juegan en esa liga: relojes-instrumento sólidos y que transmiten profesionalidad y por tanto confianza.

Cuando presenté los Hydrosphere Central Chrono (con fotos en vivo aquí) ya hablé sobre la complejidad de los relojes de Clerc, mucho mayor de lo que parece a primera vista. Está fabricada en acero recubierto de DLC y tiene un diámetro de 43,8 mm. Pero si le sumamos los refuerzos laterales, la corona y los pulsadores de cronógrafo, el diámetro lleva a los 49,8 mm. Y sin embargo no parecen tan grande cuando se lleva puesto porque el ancho es mayor que el largo, así que queda equilibrado. Lo que no se diluye es la altura: 17,30 mm. Pero éste no es un reloj concebido para llevar bajo la manga de un jersey de canalé precisamente.

La caja está hecha con 103 componentes, algo realmente sorprendente por lo costoso que debe ser. Pero también habla de la meticulosidad puesta en ofrecer simplemente lo mejor. Hay dos elementos que hacen de la caja un elemento perfectamente reconocible: en primer lugar el accionador del bisel, una pestaña retráctil que hay que levantar para poder girarlo. Una vez se vuelve a plegar el bisel queda inmóvil; todo ello para buscar la máxima seguridad. De paso la pestaña forma el logotipo de la casa.

Puede parecer una exageración, pero hay que recordar que estos Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second son herméticos hasta los 500 metros, unas profundidades que no permiten un resquicio de duda. Y muy poco habituales en un cronógrafo, por cierto, porque los pulsadores del crono son talones de Aquiles en el agua. Y por eso mismo Clerc ha homologado los relojes según la normativa ISO 6425, que regula los criterios que debe cumplir un reloj de inmersión. Como uno se puede imaginar y dado que se trata de proteger la vida de los buceadores, las exigencias son muy altas (para no volver a repetirlas, se pueden leer en este otro artículo que escribí). Tener esa certificación es toda una garantía. De hecho es LA garantía.

El otro rasgo identitario del Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second, común a todas las colecciones, es la forma del bisel, cuyos puntos cardinales están biselados. Sobre ellos se ha escrito con el mismo tipo de letra que el nombre de la casa; un buen detalle sin duda. El calibre es el Clerc C608-2, un movimiento automático que se mueve a 4 hercios y tiene 44 horas de reserva de marcha. Es visible gracias a un doble zafiro trasero. Con el inferior simplemente se ve pasar el rotor. Un detalle que personaliza la pieza.

Lo del calibre es una de esas cosas que no entiendo de las marcas (no sólo de Clerc, de muchas). La casa dice literalmente que “está dotado de una gran precisión”. Esto es sólo una frase de marketing que lo único que provoca es levantar la ceja del aficionado, que ya está más que resabiado con las frases promocionales que no significan nada porque es obvio que no es un calibre de manufactura, sino uno estándar. ¿Cómo de precisa es “una gran precisión”? ¿No sería mejor entonces decir algo como “el calibre es un Sellita SW 300 con un módulo cronógrafo Dubuis Depraz” (que es lo que yo creo que monta)? De esa forma sería el propio aficionado el que diría “mira qué bien, qué buen movimiento le han puesto”. Quiere decirse que los nombres comerciales no inspiran confianza; las marcas reconocidas sí. Pero en fin, así son las cosas. Y éste ES un buen movimiento, que es al cabo lo que interesa.

Los Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second en realidad ya existían en la colección de la casa, pero con un aspecto mucho más serio. Clerc ha agitado el cajón con estas dos versiones tan coloridas. La calidad es la misma, así que no pasa nada por dar un poco de color. Así el reloj se va a sentir igual de bien entre arrecifes marinos que entre las margaritas. Las de los chiringuitos de playa, me refiero.

Bromas aparte, es verdad que el color le sienta muy bien, le da un aspecto más personal y también más comercial. Y en la industria se está para vender relojes, no olvidemos. Pero dejando a un lado la combinación lima-limón de estos dos modelos, la esfera sigue siendo muy buena para el buceo: un gran 12 aparece rodeado por unos también grandes índices que además se biselan en la parte inferior para hacerse más legibles a la luz del sol.

La gran esfera del pequeño segundero está recorrida por una enorme aguja, lo que hace que se vea de manera instantánea. Las manecillas de horas y minutos también se distinguen perfectamente, aunque más a la luz del día. Seguramente la de los minutos tendría que tener una sección luminiscente más larga, para distinguirla más rápidamente en la oscuridad de la de las horas y de los índices. En cualquier caso el revestimiento de Super-LumiNova es intachable: carga en seguida y brilla intensamente.

Hay que decir también que el reloj es un cronógrafo central. Es decir, tiene una trotadora (de color blanco) y debajo otra (verde o amarilla) que es la que marca los minutos transcurridos hasta un máximo de 60 minutos. Más que suficiente para el uso que se le da en la vida diaria a un cronógrafo, y desde luego para el buceo habitual.

Ya he dicho antes que el Clerc Hydroscaph Central Chronograph Small Second queda bien en la muñeca, como se puede ver en las fotos. Y la verdad es que los dos colores ofertados están muy bien. Los hacen mucho más veraniegos y atractivos. La correa verde se llama Green Envy, es decir Envidia Verde. O, si lo adaptamos al español, Verde de envidia. ¡Muy apropiado! La amarilla simplemente se llama “Sub”. Pueden venir con cierre plegable o con hebilla de ardillón, cada una con un precio diferente. Con hebilla tiene un precio de 7.950 euros, mientras que con el cierre plegable el precio es de 8.300 euros.  Los relojes ya están disponibles en los puntos de venta. Más información en Clerc.com.

 



Los nuevos Panerai Luminor 1950 PCYC, en la muñeca

 

 

Pocos espectáculos tan bellos, evocadores y emocionantes como una competición de vela. Panerai, que podríamos decir nació para el mar, comanda los Panerai Classic Yacht Challenge, el origen de losPanerai Luminor 1950 PCYC que vamos a ver ahora.

 

Angelo Bonati gobierna la nave de Panerai desde el puente de la Dirección General desde 1997. Veinte años en los que ha conseguido que una marca que sólo tenía el nombre se convirtiera en una manufactura por su propio derecho. Y sin duda ninguna una de las pocas casas que en estos años no han hecho sino aumentar su caché y deseabilidad de manera palpable.

El propio Bonati es un consumado aficionado a la navegación, así que no es de extrañar que Panerai lleve desde 2004 patrocinando los Panerai Classic Yacht Challenge. Panerai tiene incluso su propio yate, el Eilean, un maravilloso queche de 22 metros de eslora construido en 1936 (el año del primer prototipo del Radiomir), abandonado en Antigua y descubierto por Angelo Bonati en 2006 y restaurado durante tres años por Panerai.

A mí la unión de la navegación a vela y la relojería me parece un matrimonio natural. Al fin y al cabo, la cronometría tal como la conocemos se la debemos a John Harrison, creador del cronómetro precisamente para poder calcular la longitud durante la navegación en mar abierto. Si la navegación transoceánica fue el verdadero motor del cambio mundial, la relojería fue la que hizo posible que ese cambio ocurriera.

Pero la navegación no es algo estático, sino que históricamente ha sido -y aún es- una búsqueda continua de mejores materiales, más duraderos, más precisos y, al mismo tiempo, más bellos. Esa es también la historia de la relojería. El resultado de ese continuo avanzar son, por ejemplo, las naos supertecnológicas como las que acuden al America’s Cup. Panerai ha creado unos relojes para el Oracle Team USA (que vimos con fotos en vivo en este reportaje).

Pero los Panerai Luminor 1950 PCYC están a otra cosa. Celebran la belleza de la mecánica. O la Belleza; así, pura y con mayúscula. Celebran el reto humano de competir contra otros con unos recursos puramente manuales, al estilo antiguo, en un enfrentamiento regido por la nobleza. Es una canto a la pureza del mar y del dominio de sus artes.

Decía antes que Panerai lleva 13 patrocinando estos “desafíos” náuticos, y sin embargo es ahora cuando lanza unos relojes específicos para la colección. ¡Nunca es tarde si la dicha es buena!

Vamos a ver cada uno de los tres modelos.

PANERAI LUMINOR 1950 PCYC REGATTA 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC TITANIO (PAM 652)

 

El reloj más importante, mecánicamente hablando, es el PAM 652. Mide unos contundentes 47 mm de diámetro, pero al estar hecho de titanio resulta muy cómodo de llevar. Quiere decirse que el reloj no va a poder navegar escondido porque su presencia y tamaño -incrementados física y visualmente por el protector de corona y los pulsadores- no son precisamente de Pulgarcito, pero el equilibrio de pesos y dimensiones es intachable, así que se ubica sobre el pulso de manera instantánea. Y de todas formas, quién iba a querer llevarlo tapado.

Mientras que la carrura está satinada el bisel está pulido a espejo, para darle el toque de elegancia necesario si te tienes que bajar del barco y cenar en el club marítimo. Aunque en la foto el PAM 652 parece un cronógrafo rattrapante, en realidad no lo es. La doble aguja es, por un lado, para marcar los segundos del cronógrafo (la aguja anaranjada) y por otro para marcar la cuenta atrás de la regata (la rodiada).

Mediante el botón a las cuatro la manecilla va atrasando un minuto por cada pulsación. En una regata se anuncia la marca de los 5 minutos previos al comienzo, de manera que los barcos pueden maniobrar como consideren para estar lo más cerca posible de la línea de salida cuando suene la sirena de arranque. Cuando se presiona el pulsador a las 10 se lanza el cronógrafo y empieza la cuenta atrás. Cuando llega a cero comienza a contar los minutos hacia adelante, como un cronógrafo normal.

En puridad “la manecilla de regata” podría retrasarse hasta 59 minutos, simplemente pulsando repetidamente hasta llegar donde se quiera. De esta manera el reloj vale tanto para una regata como para algo tan mundano como, por ejemplo, medir el tiempo de cocción de la pasta. Pues sí. No juzgues y no serás juzgado. El encargado de zarpar a tiempo (o del sabor al dente) es el calibre de manufactura P.9100/R, en el que la R marca la variación para regatas del conocido P.9100. Dos barriletes, reserva de marcha de 3 días y frecuencia de 4 hercios. El calibre no se ve porque está tapado por un fondo conmemorativo, también de titanio.

La Super-LumiNova se limita a los numerales 12 y 6, las manecillas de horas y minutos, el pequeño segundero a las 9 horas y el contador de 12 horas del crono a las 3. El reloj se ata con la correa de piel de becerro Assolutamente. Es, en efecto, absolutamente Panerai. Habría que saber qué correa de la casa se vende más, pero yo apostaría que es esta.

 

PANERAI LUMINOR 1950 PCYC 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC ACCIAIO (PAM 653)

Con el segundo de los Panerai Luminor 1950 PCYC bajamos de complicación, bajamos de material y bajamos de tamaño también. El PAM 653, como su nombre italiano indica, está fabricado en acero y sólo mide 44 mm de diámetro, 3 milímetros menos que su hermano mayor. ¿Se nota la diferencia? Pues sí. ¿Mucho? Pues no. Ya he dicho que el PAM 652 está muy bien equilibrado. Los Panerai son relojes-instrumento pensados para trabajar y por tanto tienen que ser una ayuda en el tajo, no un estorbo. En Panerai se rigen por el concepto de “la forma sigue a la función”, así que sus relojes cumplen perfectamente sea cual sea su tamaño.

Este PAM  653 también opera bajo el mando del calibre de manufactura P.9100. No tiene la R porque en realidad es sólo (aunque lo que corresponde es un “nada menos que”) un cronógrafo flyback. En este caso la doble aguja tiene la misma función que en la versión de regata, pero lógicamente sin una cuenta atrás de minutos. La función de tiempos cortos se acciona y para con el pulsador a las diez, mientras que la función flyback se acciona mediante el pulsador a las 8. Además incluye un sistema que al tirar de la corona detiene el volante de inercia variable y pone el segundero a cero; de esta manera el ajuste del reloj se hace con la máxima precisión.

También en este caso el reloj viene con la correa Assolutamente, terminada en la conocida hebilla de la marca. Como se puede ver, el reloj queda fantástico en la muñeca.

 

PANERAI LUMINOR 1950 PCYC 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC ACCIAIO (PAM 654)

El PAM 654 es exactamente igual que el que acabamos de ver, pero es completamente distinto. Quiero decir que forma, tamaño y calibre son los mismos, pero en este caso la esfera es de un color marfil casi blanco que, personalmente, me ha enamorado y que hace que el reloj se distinga de sus hermanos de colección. De hecho uno diría que ni pertenece a ella. Y eso es bueno.

Como cronógrafo flyback que es y con el contador de minutos también central, en este caso se ha optado por una trotadora azul y una contadora de minutos dorada. Azul es también la aguja del pequeño segundero a las 3 horas, un uso -el de usar el azul en el segundero- que ha comenzado a aplicarse este año. El resultado es precioso.

Debo confesar que de los tres Panerai Luminor 1950 PCYC este PAM 654 es el modelo que más me gusta. Es más “Panerai” la esfera sandwich, lo sé, pero a mí éste me parece el más marino de los tres (quitando la función regata, claro). Me parece una belleza que llevaría todos los días.

Había olvidado decir que los tres relojes tienen un taquímetro, pero en vez de medir kilómetros mide nudos marinos (con toda lógica). El PAM 654 viene con una correa también de becerro, pero en este caso es la Ponte Vecchio más oscura. Un perfecto contraste.

Los tres Panerai Luminor 1950 PCYC ya están disponibles en las boutiques de Panerai (en España hay dos, y las dos en Madrid). Su precios son: PAM 652, 16.700 euros. PAM 653, 12.000 euros. Por último, el precio del PAM 654 es también de 12.000 euros.

Digamos para acabar que este año los Panerai Classic Yatch Challenge van a pasar por España. Del 29 de agosto al 2 de septiembre se va a celebrar en Mahón la decimocuarta edición de la Copa del Rey de Barcos de Época – Vela Clásica. Momentazo para visitar un isla maravillosa (Menorca) y una ciudad igualmente preciosa. El que pueda, que no se lo pierda. Le doy permiso para después contármelo y hacerme morir de envidia. Para los afortunados y para todos los demás, más información en Panerai.es.

 

 



En la muñeca: Tissot T-Race Cycling La Vuelta 2017

 

El próximo 19 de agosto arranca una nueva edición de La Vuelta en Nîmes y, un año más, Tissot es su cronometrador oficial. Y, también un año más, lanza una reloj que celebra el acontecimiento deportivo. Es el Tissot T-Race Cycling La Vuelta 2017.

 

Tissot lleva más de 50 años colaborando con el mundo del ciclismo. Es algo que cuadra con su historia de cronometrador deportivo y que el mundo del ciclismo agradece. Sin embargo esa larga historia juntos no tendría demasiado recorrido comercial si Tissot no estuviera presente en las competiciones más significativas, y las dos más importantes son sin duda el Tour de Francia y la Vuelta Ciclista a España. En ambas está presente la marca.

Y no sólo es un patrocinador, de los que pagan un dinero para poner el nombre en (o cerca de) la línea de meta. Es que es el cronometrador oficial, que lleva de suyo una responsabilidad enorme al alcance de pocas marcas. Podríamos decir que Tissot no sólo está, sino que es la carrera. Es tan importante la cronometría que en el Tour de este año el corredor español Mikel Landa no se subió al podio en el tercer puesto por un segundo. ¡Todo un mundo de diferencia!

Tissot celebra esta unión con relojes conmemorativos, pero a la vez atemporales. El año pasado vimos el T-Race Touch La Vuelta 2016pero para este año Tissot vuelve a un reloj cronógrafo analógico tradicional, el Tissot T-Race Cycling La Vuelta 2017. El reloj está construido en acero 316L (el llamado “quirúrgico” por ser hipoalergénico), pero con un recubrimiento de PVD gris oscuro y negro para hacerlo más resistente. Por encima se asienta un bisel fijo de aluminio, pero entre éste y la carrura se añadido un disco de fibra de carbono para darle un toque más deportivo. Y recordemos que la fibra de carbono también se usa en la fabricación de las bicicletas.

El Tissot T-Race Cycling La Vuelta 2017 tiene 44,5 mm de diámetro, pero 11,6 de altura, así que se lleva bien. Y la hermeticidad está garantizada hasta los 100 metros, lo que significa que también te vale si practicas triatlón… o si vas a la piscina del barrio. Los pulsadores del cronógrafo tienen una forma ergonómica que recuerda a los frenos de la bicicleta, y son agradables al tacto. Flanquean una corona  grande y fácil de usar.

En la esfera prima la legibilidad, ayudada por unos índices aplicados que caen sobre el dial desde una minutería elevada, de manera que el conjunto gana en profundidad. Las manecillas son las del T-Race de Jorge Lorenzo, pero esqueletadas en la base para darles más aire. Tanto los índices como las manecillas están impregnados de tinta fosforescente azul.

El cuarzo que utiliza el Tissot T-Race Cycling La Vuelta 2017 es un Precidrive, el cuarzo más avanzado de Swatch hasta que apareció el Longines V.H.P. (cuya presentación cubrimos extensamente aquí). Para tener una idea más clara de lo que significa tener un cuarzo Precidrive lo mejor es ver este artículo sobre los Certina DS Podium Chronograph. Pero como resumen diré que es un crono con contador de décima de segundo y función Add (es decir, al apretar con el pulsador a las 4 la trotadora para y cuando se vuelve a pulsar va hasta donde debería estar de haber seguido corriendo). Por supuesto el cuarzo no se ve. Está escondido tras un fondo conmemorativo de la Vuelta con un dibujo del plato de marchas de una bicicleta.

El reloj se ata a la muñeca con una correa de silicona elástica y muy suave que hace que sea un gusto llevarla. Está bien hecha y la combinación de negro y rojo le queda muy bien. Por otra parte, el que el dibujo conmemorativo esté en el reverso libera al reloj de la sumisión a la competición y al año, pudiéndose llevar en cualquier momento. A ello también contribuye el precio, porque el Tissot T-Race Cycling La Vuelta 2017 cuesta 485 euros. Más información en Tissot.es.

 

 

 



El nuevo Oris Aquis Small Second Date

 

Una reedición del Oris Aquis Small Second Date que mejora lo que ya era bueno. Vamos a ver las versiones y precios.

 

Oris ya tenía en su colección un Aquis Small Second Date que ya presentamos en este artículo, allá por 2015. Sin embargo para este año la casa ha rediseñado las hechuras del reloj para modernizarlas y darles una presencia que es a la vez más elegante y más poderosa. No hay que olvidar que Oris piensa en estos relojes como instrumentos de inmersión y no hace concesiones con su factura.

El tamaño de las asas y el brazalete se han estrechado para hacer del Oris Aquis Small Second Date una pieza más estilizada. Y eso a pesar de sus 45,5 mm de diámetro. Sobre la carrura se asienta un bisel giratorio unidireccional con inserción de cerámica negra y escala de 60 minutos y cuyo triángulo sobre las doce está tratado con SuperLumiNova. Por cierto que Oris ha creado un pequeño espacio entre la caja y el bisel, facilitando el agarre y ajuste del mismo. La hermeticidad es de nada menos que 500 metros.

En la esfera también hay cambios: las manecillas e índices se han hecho más afilados. Estos últimos se han facetado en el extremo, lo que mejora su visualización a la luz del día. La fecha ha pasado a las 3 horas, con lo que la esfera queda mas compensada. Por supuesto todos los elementos de lectura están tratados con SuperLuminova.

Hay dos versiones de esfera: azul con pintura blanca (seguramente la más elegante) o negra con pintura naranja. Del movimiento se encarga el calibre automático Oris Cal. 743, cuya base es el Sellita SW 220-1. Se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 38 horas.

El reloj está disponible con brazalete de metal o con correa de caucho azul o negra. La primera versión tiene un precio de 2.190 euros, mientras que la de caucho cuesta 1.990 euros. Oris lleva muchos años haciendo excelentes relojes a buen precio (como éste, por ejemplo). Así que no me cabe ninguna duda de que este Oris Aquis Small Second Date será una excelente opción, como siempre. Más información en Oris.es.

 

 

 

 

 

 

 



En la muñeca: Jaeger-LeCoultre Master Ultra Thin Perpetual

 

Vamos a ver uno de esos relojes de vestir perfectos que hace Jaeger-LeCoultre (uno de tantos, por otro lado): el Master Ultra Thin Perpetual en Edición Especial para boutique.

 

UN POCO DE HISTORIA

Para quien está considerada como la Reina de los Calibres, Jaeger-LeCoultre, los calendarios perpetuos no son por supuesto ningún arcano.  Si nos limitamos a los relojes de pulsera, en 1937 Jaeger-LeCoultre produjo su primer calendario perpetuo. El reloj tenía forma rectangular y se cree que surgió para celebrar la unión de Edmond Jaeger con la manufactura LeCoultre.

En 1989 el Master Grand Réveil integraba un calibre automático con calendario perpetuo, fases lunares y alarma. En 1997 apareció el Master Control con calendario perpetuo, el antecesor del que aparecería en 2013 con el nombre de Master Ultra Thin Perpetual. Por su parte el Reverso tendría su calendario perpetuo en el 2000.

Master Ultra Thin Perpetual de 1997. Foto de Watch Prosite.

El Master Ultra Thin Perpetual de 1997 cesó su producción en 2005. Tenía un diámetro de 37,2 mm y 10,1 mm de altura. Dentro llevaba el calibre 889/440/2, basado en el calibre de Jaeger 889/2 e integrando un módulo de calendario perpetuo desarrollado por IWC. El modelo vigente desde 2013 mejora a su antecesor en todos los aspectos. El diámetro es de 39 mm y la altura de 9,2. Mucho más actual, pero aún así dentro de la contención exigida por los puristas de los relojes de vestir. En ese sentido, el reloj es impecable.

La disminución de la altura se debe al límite que Jaeger puso a la hora de crear el movimiento automático 868, con un grosor de tan solo 4,72 mm. Por hacer una comparación, el ubicuo ETA 2892 tiene una altura de 3,60 mm, y es simplemente un tres agujas y fecha. Meter en un milímetro un módulo de calendario perpetuo con fecha digital y fases lunares es un mérito más que loable.  Se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 38 horas. Pero es que además sólo necesita de un corrector -para el año 2100-. Y encima es bonito de ver. Por cierto: perdón por los plásticos aquí y allá, pero éste es un reloj para la venta y por tanto ha de estar protegido.

La esfera tiene una disposición clásica que facilita la lectura instantánea de todos los datos. La base es un precioso color antracita al que las fotos no hacen la justicia que merece. Tiene una decoración rayos de sol que juega con la luz para ofrecer múltiples tonalidades. A las 9 aparecen los días de la semana; enfrente, el número de día. A las 6 horas tenemos los meses del año. El Master Ultra Thin Perpetual no tiene indicador de años bisiestos, porque ofrece un año digital, que sólo debe ser corregido una vez en 2100.

¿POR QUÉ UN CALENDARIO PERPETUO DEBE CORREGIRSE EN EL AÑO 2100?

Nuestra medición del tiempo se basa en el calendario gregoriano, en el que un año dura 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos, o en decimales 365,242192 días. En la práctica, el escaso cuarto de día que sobra cada año (0,242192) se corrige con el 29 de febrero de los años bisiestos. Los decimales sobrantes se compensan cada 100 años con la supresión del 29 de febrero. Para obtener aún más precisión, esta supresión no se realiza cuando el número de siglos es divisible por 4.

Es el caso del año 2000 y 2400 (20 es múltiplo de 4), que es un año bisiesto normal. Por lo tanto, hasta el año 2100 no será necesario corregir la programación de un calendario perpetuo. Hasta esta fecha, el reloj contará días, meses y décadas. El primer día de marzo de 2100, el calendario indicará lunes 29 de febrero mientras que en realidad será lunes 1 de marzo. Un relojero deberá ajustar el reloj a la fecha correcta, así como la fase de la Luna, que tiene una variación de un día cada 122 años.

El Master Ultra Thin Perpetual añade un detalle más, que ya existía en la versión anterior: Junto al eje de las manecillas aparece una ventana que indica cuándo se puede cambiar la hora y cuándo no. El disco pintado de azul y blanco hace un giro completo en 12 horas, y se vuelve completamente azul entre las 10 y las 2. Esto indica que NO se deben hacer cambios de fecha en ese momento porque podría romper el mecanismo del calendario, que entre esas horas hace los giros y acoples necesarios para cambiar la fecha. Las manecillas tienen una apertura para que el indicador sea siempre visible, incluso cuando pasan por encima de la ventana. Sencillo y efectivo.

Jaeger-LeCoultre utiliza el color antracita y la caja de oro blanco para sus versiones exclusivas de boutique, y así es también en este caso. La combinación del oro blanco con el color del carbón le da un aire elegante, con más personalidad que la esfera gris pero sin la contundencia de la esfera negra. Es un todoterreno de la elegancia que combina bien con cualquier color de camisa y chaqueta.

Los precios de este calendario perpetuo son también muy buenos. Las versiones de acero cuestan 19.800 euros. A mí me parece insuperable salvo por Frederique Constantpero el suyo no es de oro, el calibre del FC no es tan avanzado ni tan delgado y la esfera no es ni de lejos tan elegante. El Master Ultra Thin Perpetual Edición Especial de Boutique cuesta 34.800 euros. Claro que es dinero, pero mucho menos de lo que piden otras marcas como Patek o Vacheron. Y encima la propuesta de JLC es aún más delgada. El reloj ya está disponible en la boutique de la marca en Madrid para todo aquel que quiera darse el lujo de tener un relojazo. Más información en Jaeger-LeCoultre.es.

 



Nuevo Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza

 

Si hay un sitio que se relacione en nuestras cabezas con el verano más “cool” ese es sin duda Ibiza. Si a eso le unimos el alto poder adquisitivo del turismo que puebla la isla, no es de extrañar el lanzamiento de este Nuevo Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph “Ibiza”.

 

Antes que nada debo confesar que nombres como Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza me sacan la cadena, la verdad. Cosas como “Classic Fusion AeroFusion” en vez de empatía hacia la pieza me producen más bien “Con Fusión”, sobre todo  cuando tengo que acordarme del nombre. Pero en fin, ya sabemos que es parte de la idiosincrasia de la industria relojera suiza: si un reloj no tiene más de tres palabras en su denominación parece que no es bueno.

Si pasamos por encima ese detalle, la verdad es que el Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza está muy bien. Por supuesto no hay novedades en cuanto a la forma externa del reloj: tiene 45 mm de diámetro y 13,40 mm de altura. La altura es notable y lo mismo la anchura, pero (como ya vimos con el Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Black Magic) los Hublot se llevan bien porque están bien equilibrados. No parecen tan grandes.

El material utilizado es la cerámica, satinada y pulida, tanto en la carrura como en el bisel. En este caso el color es azul, que le va perfecto para hacer juego con la Isla Pitiusa.  Sorprende cómo, siendo el mismo azul, al satinarlo cambia el color, creando un contraste muy sugerente que se acentúa con el borde exterior de la esfera. Por contraste los pulsadores y la corona son negros, pero también de cerámica. Negro -aunque de resina de compuesta- es el perfil bajo el bisel, que le da la forma de portilla al reloj (Hublot significa portilla).

El otro cambio está en la esfera. Por supuesto está esqueletada, como todos los Aerofusion. Pero Hublot ha aprovechado el pequeño segundero a las 3 horas para convertirlo en el símbolo de la paz. Recordemos que Ibiza comenzó siendo un refugio de hippies de los auténticos, y de los que ya quedan pocos. Es una buena idea porque  identifica y singulariza el reloj, y queda muy bien.  El resto de los elementos de la esfera son los ya conocidos en esta colección.

Los puentes del esqueleto están satinados, y el círculo de fecha también es visible y esqueletado. Tantos elementos hacen de la esfera una centro de actividades bastante ajetreado. Los índices facetados y las agujas de bastón, también facetadas, están rodiadas, lo que les hace salir airosos (y legibles) la mayoría de las veces, pero es verdad que necesitan poder reflejar la luz para que la hora se vea correctamente.

En la parte de atrás del Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza se ha utilizado el famoso ” I Love Ibiza” para incluirse así misma. La mezcla del blanco y azul le da justo el tono marino que necesitaba la inscripción. Eso sí, la patria es la patria, así que la fuente usada es la Helvética y no la Cooper Blackque es con la más comúnmente se conoce el lema.

La inscripción queda por encima del calibre HUB 1155, que es la personalización por Hublot del ETA 2894-2. El movimiento es un viejo conocido de la relojería y con un excelente funcionamiento más que comprobado. Late a 4 hercios y tiene una discreta reserva de marcha de 42 horas. Está decorado con perlado y acaracolado de pletinas y puentes. Al rotor calado le queda muy bien el nombre de la marca.

Ya he dicho antes que el reloj se lleva muy bien y es muy atractivo. Le pega a Ibiza, diría yo, como perfecto complemento del verano, el Lounge y todas esas cosas que nos sugiere Eivissa. El Hublot Classic Fusion AeroFusion Chronograph Ibiza es una edición limitada a 50 unidades que será vendida en exclusiva por Rabat Viñets (ubicada en la isla, claro). Su precio es de 19.150 euros y ya está disponible.  Qué bien que las marcas lancen relojes que homenajean a España. A ver si vemos más. Más información en Hublot.es

 

 

 



Elige y personaliza tu Glashütte Original Pavonina único

 

 

Los Glashütte Original Pavonina son, desde ahora, los relojes más personales de la manufactura en virtud de su nuevo configurador online, que permite crearlo al gusto de su futura dueña.

 

Si preguntamos a cualquier aficionado si considera que Glashütte Original es una marca masculina o femenina, diría que el 100% afirmaría que es una marca masculina. Y tendrían razón, creo yo. La manufactura tiene tres prolíficas colecciones de hombre, mientras que para mujer sólo tiene… ¡3 colecciones, como las de hombre! Sorpresa, ¿verdad?

Es verdad que una de ellas, la PanoMatic Luna, sólo tiene cinco modelos y son una femenización del PanoMatic Lunar (pero muy lograda, ciertamente). Pero de la colección Lady Serenade encontramos nada menos que 33 modelos en la web, y de los Glashütte Original Pavonina aún más: 53 relojes. Sólo en 2017 se han lanzado 13 modelos nuevos. Eso indica el interés por un mercado, el femenino, que no deja de crecer.

Los Glashütte Original Pavonina son los más fácilmente identificables de todos los relojes femeninos de la manufactura, gracias a la llamativa forma de cojín de la caja. El origen de esa forma se remonta a los años 20, pero era una forma también habitual en los años 70, cuando la relojería sajona se agrupaba bajo la GUB (aquí hay más información sobre el soviético antecesor de la manufactura). Sea una década u otra, la verdad es que el diseño de la caja es muy atractivo.

Con los Pavoniva G. O.  juega a la moda. Por supuesto los relojes están estupendamente construidos, porque no sale nada de la manufactura que no se incline ante sus altísimos estándares de calidad. Pero los Pavonina son sólo relojes para dar la hora, sin ningún tipo de complicación: no tienen ni segundero, y muchos no tienen fecha.

Los nuevos modelos presentados en Baselworld 2017 tienen todos numerales romanos, pintados sobre una esfera de nácar. La sociedad que forman los numerales con el delicado guilloché central y las agujas de hoja consigue una faz femenina y elegante, sin caer nunca en la cursilería. Femineidad y elegancia es un equilibrio más delicado que el propio nácar y en el que muchas casas fallan a menudo.

Además de con un cuarzo, los Glashütte Original Pavonina se mueven con un motor mucho más potente: el gusto femenino por los accesorios. Eso es algo que entendió desde el principio Glashütte Original, y de ahí la amplia oferta. Ahora esa personalización va más allá gracias al configurador que ha diseñado la casa.

El proceso es, como se puede ver en la captura de pantalla, muy sencillo e intuitivo. Hay que elegir el material de la caja (oro rojo, blanco, oro y acero o acero) y la correa. Esta puede ser de aligátor, de piel o de satén. Los brazaletes metálicos no están disponibles. Una vez elegidos, comienza el juego: con las flechas a los lados del reloj vamos pasando por las distintas configuraciones hasta dar con el modelo deseado.

Hay otro servicio más, que es el del grabado del fondo del reloj. Se pueden combinar dos elementos, uno de texto y una imagen. La oferta es muy amplia: iniciales, fecha, y deseos son la parte de texto. Como imágenes tenemos el zodíaco (dos versiones occidentales y tres chinas), tres símbolos de la propia colección y 19 símbolos “cautivadores” (como los llama GO). Estos se subdividen en Familia y Amor, Flores y Felicidad.

Lo mejor de todo es que este servicio de grabado sí se puede solicitar para relojes ya existentes. Una vez elegida la configuración deseada se envía electrónicamente a la manufactura, y posteriormente el reloj ya acabado se puede recoger en cualquiera de las boutiques de la casa o en un distribuidor oficial. Los precios, claro, varían dependiendo del material elegido. Los modelos en vivo que tenemos aquí tienen los siguientes precios: el Glashütte Original Pavonina con correa de aligator y caja de oro rojo, 13.800 euros. Los dos modelos con correas de aligátor y diamantes en las asas tienen un precio de 7.300 euros. Por último, el de acero con correa marrón cuesta 4.500 euros.

Es una iniciativa muy interesante porque los relojes son una experiencia muy personal, y este configurador multiplica el placer de la elección. No es una experiencia online completa porque se necesita de una tienda física donde recoger el reloj y pagarlo, pero como principio no está nada mal. Veremos si en un futuro se extiende a las demás gamas, y si la casa se atreverá a cerrar el círculo y vender directamente por internet. Más información en GlashütteOriginal.com.

 

 



Diptyque Hourglass: un reloj de arena hecho con perfume

 

Algo distinto para el domingo: Diptyque Hourglass es, como el titular dice, un reloj de arena. Pero en este caso los granos de arena son gotas de perfume, así que ya podemos saber a qué huele el tiempo.

 

El Diptyque Hourglass tiene un antecesor. Diptyque ya tenía el 34 boulevard saint germain Diffuser desde 2013 (si no me equivoco), pero su menor tamaño significaba (o significa, porque sigue a la venta) menos difusión del aroma. Esta nueva versión corrige este problema. Por cierto que es difícil traducir el nombre del producto al español. Lo que nosotros llamamos un reloj arena, que es una definición perfecta, en inglés es “Hourglass” que simplemente hace referencia al material externo del reloj (el vidrio), no al sistema de conteo del tiempo. Por tanto lo que en inglés es simplemente un “cristal horario”, cuando lo aplicamos a este producto y queremos traducirlo hay que dar un montón de explicaciones. Así que en inglés se queda.

El Diptyque Hourglass tiene un tamaño sustancial, que no pasa desapercibido. Por eso la apariencia está particularmente cuidada, para que pueda ser parte de la decoración allí donde esté. Al contrario que muchos otros difusores, pensados para tener una presencia lo más discreta posible, éste tiene vocación de ser visto. Hay seis versiones que se distinguen por el cabezal, que varía de color según el perfume que lleva dentro: rosas, jengibre, azahar, higo y frutas del bosque. Además también está el 34  Boulevard Saint Germain, que es el aroma que perfuma la tienda principal de la marca y que también se vende.

Servaire & Co. la agencia de comunicación que colabora con Diptyque, también se ha involucrado en el diseño del Diptyque Hourglass. No sólo para que luzca sino para que sea sencillo de utilizar. En realidad hay una parte que es fija, la superior, que incluye los vidrios de distinta forma y color y el cuerpo central. Simplemente hay que enroscarlo al contenedor de perfume.

Una vez está correctamente enroscado simplemente hay que hacer el mismo gesto que con un reloj de arena: girarlo sobre sí mismo para que la gravedad ejerza su magia. El perfume comienza a gotear, a resbalarse por el interior del cilindro central, siguiendo el principio de capilaridad.

El calado del cilindro central se inspira en las volutas de un incensario y en el óvalo icónico de la Casa. Es esa decoración la que permite la difusión del perfume, que sirve para habitaciones no superiores a los 20 metros cuadrados. La duración del proceso es de 1 hora. Una vez transcurrido ese tiempo se ha de esperar quince minutos para que el perfume termine de escurrir completamente, y después se le puede dar la vuelta para comenzar de nuevo.

Por supuesto las cargas de perfume se pueden comprar individualmente, de manera que cuando se agote el líquido (dura aproximadamente tres meses) se pueda renovar y seguir disfrutando. El precio del Diptyque Hourglass es de 138 euros, y las recargas cuestan 40 euros. Ya están disponibles en la boutique de la casa en Madrid, en su web y en los distribuidores. Más información en Diptyque.com.

 

 

 



Los relojes de la Gran Exhibición de Patek Philippe en Nueva York

 

La Gran Exhibición de Patek Philippe en Nueva York ha servido para reafirmar su supremacía en la alta relojería -y no es que haga falta, desde luego-. Vamos a ver algunos de los modelos creados expresamente para la ocasión.

 

Después de Dubai en 2012, Munich en 2013 y Londres en 2014, es ahora Nueva York la sede elegida por Patek Philippe para la cuarta muestra en la que ofrece una profunda visión de su universo y creaciones. Del 13 al 23 de julio de 2017, coleccionistas, aficionados al arte relojero de alta categoría y el público en general han podido sumergirse en el mundo de Patek Philippe como si estuvieran visitando personalmente los históricos salones de la Rue du Rhône en Ginebra, la manufactura en Plan-les-Ouates  (aquí se puede ver un reportaje sobre la manufactura), o el Museo Patek Philippe.

Salón de baile de Cipriani

“The Art of Watches Grand Exhibition New York 2017” está abierta al público y la entrada es gratuita. La muestra se celebra en Cipriani 42nd Street del 13 al 23 de julio de 2017, y es el primer evento de la sede que ocupa una estructura de dos plantas. La muestra, que ocupa 1.200 m2, está dividida en 14 espacios para un total de diez temas, cada uno con su propio ambiente distintivo. Los visitantes pueden ver una película que retrata la historia de Patek Philippe, admirar la colección actual completa de la manufactura, y disfrutar de una selección única de relojes complicados, así como una impresionante gama de movimientos.

En directo, relojeros y artesanos demuestran sus habilidades, ofreciendo a los visitantes una percepción del arte horológico y la delicadeza, dominados por artesanos especializados, como los esmaltadores, cuyo gremio lleva siglos asociado a la relojería. Una vez completado el recorrido, los visitantes tienen la oportunidad de relajarse en el Café Patek Philippe. También hay visitas guiadas disponibles a diario. Se están organizando visitas de colegios con fines educativos dentro de un día dedicado a la familia.

Como punto culminante de la Gran Exhibición de Patek Philippe la manufactura ha creado nueve ediciones especiales limitadas de relojes de caballero y señora, que vamos a ver a continuación.

WORLD TIME MINUTE REPEATER REF. 5531 EDICIÓN ESPECIAL NUEVA YORK 2017

La nueva Ref. 5531 es el primer reloj Patek Philippe que une las dos complicaciones que personifican la manufactura: repetición de minutos y la función de hora mundial. Con la fusión de estas dos complicaciones, Patek Philippe logra implementar una innovación aún más importante. A diferencia de otras repeticiones de minutos con hora mundial que indican acústicamente la hora local incluso cuando sus propietarios se encuentran en el otro extremo del mundo, la Ref. 5531 marca siempre la hora local, es decir, la hora indicada por las manecillas centrales en esa zona horaria representada por la ciudad alineada con las 12 en punto en la esfera. Para lograr esta proeza, Patek Philippe desarrolló el nuevo movimiento automático de calibre R 27 HU. Se ha presentado una solicitud de patente por su diseño sin precedentes. El movimiento de 462 piezas está protegido por una elegante caja de oro rosa con asas perforadas. Su carrura presenta un guilloché realizado a mano con el icónico patrón tachonado de Patek Philippe.

La esfera está adornada con un motivo de esmalte cloisonné, fiel a la tradición de relojes con la hora mundial de Patek Philippe. Esta pequeña obra maestra de la artesanía rinde homenaje a Nueva York y representa el skyline de Manhattan de día y de noche. El nuevo World Time Minute Repeater Ref. 5531, Edición Especial Nueva York 2017, consiste en dos versiones de 5 relojes, cinco con la esfera “Nueva York de día” y cinco con la esfera “Nueva York de noche”. Todos los relojes tienen la tapa de la caja de cristal de zafiro grabada con la inscripción “PATEK PHILIPPE NEW YORK 2017”, así como una tapa intercambiable de oro rosa puro con el mismo grabado.

 

WORLD TIME REF. 5230 DE CABALLERO – EDICIÓN ESPECIAL NUEVA YORK 2017 

La famosa función World Time de Patek Philippe también ocupa un lugar destacado en el reloj de pulsera de caballero Ref. 5230, Edición Especial Nueva York 2017. Los 300 relojes de esta serie limitada están dotados con el movimiento automático de calibre 240 HU. Este elegante reloj cuenta con una caja de oro blanco con un bisel suavemente achaflanado y una esfera con el centro azul ópalo: Su motivo repujado representa el mismo skyline de Manhattan que adorna la parte central del modelo Ref. 5531. El disco de la ciudad y el disco de 24 horas (con los segmentos día/noche) indican permanentemente la hora en las 24 zonas horarias.

Gracias a un mecanismo exclusivo patentado por Patek Philippe, la zona horaria se puede ajustar a voluntad simplemente presionando el pulsador situado a las 10 en punto. Esto corrige simultáneamente el disco de ciudades, el disco de 24 horas y la manecilla horaria central. La manecilla horaria está delicadamente esqueletizada y muestra la silueta de la constelación “Cruz del Sur”, un sello distintivo reservado exclusivamente para relojes con hora mundial. La correa de piel de cocodrilo azul marino brillante combina sutilmente con el color del centro de la esfera. La tapa de la caja de cristal de zafiro lleva grabada la inscripción “PATEK PHILIPPE NEW YORK 2017.”

WORLD TIME REF. 7130 DE SEÑORA – EDICIÓN ESPECIAL NUEVA YORK 2017

Patek Philippe también ofrece un compañero de viaje a las damas. El reloj World Time Ref. 7130 Edición Especial Nueva York 2017 está disponible en dos ediciones de 75 relojes, una en oro blanco y la otra en oro rosa. El skyline de Nueva York repujado en relieve adorna el centro azul ópalo de la esfera, igual que el modelo Ref. 5230 de caballero.

Lo ilumina el bisel con 62 diamantes blancos exclusivos sin defectos Top Wesselton (~ 0,82 ct) complementados por otros 27 diamantes (~ 0,21 ct) en el hebijón que asegura la correa de piel de cocodrilo azul oscuro. El movimiento automático de calibre 240HU suntuosamente acabado puede ser admirado a través de la tapa de la caja de cristal de zafiro que lleva grabada la inscripción “PATEK PHILIPPE NEW YORK 2017”.

REPETICIÓN DE MINUTOS DE SEÑORA REF. 7000/250 – EDICIÓN ESPECIAL NUEVA YORK 2017

Patek Philippe combinó la sublime habilidad relojera con el arte del engaste de piedras preciosas a la hora de crear la Primera Repetición de Minutos de señora en una edición limitada de 3 relojes. La Ref. 7000/250, Edición Especial Nueva York 2017, destaca por su esfera de esmalte azul que destella con el fulgor de los diamantes que marcan las horas. Su caja de oro blanco se caracteriza por el engaste “Flamme®” formado por 160 diamantes sin defectos Top Wesselton (~ 0,64 ct). Esta técnica de engaste, patentada por Patek Philippe, amplifica el resplandor de las piedras preciosas.

El calibre automático extraplano R 27 PS indica las horas, los cuartos y los minutos con dos gongs al accionar el gatillo de arranque en el lateral de la caja. La correa de piel de cocodrilo azul marino va sujeta por una hebilla de hebijón de oro blanco engastado con 26 diamantes (~ 0,18 ct). Esta irresistible gran complicación femenina viene con la tapa de la caja de cristal de zafiro y una tapa intercambiable de oro blanco puro, ambas con la inscripción grabada “PATEK PHILIPPE NEW YORK 2017”.

RELOJ DE PULSERA DE SEÑORA CALATRAVA REF. 7200/50 – EDICIÓN ESPECIAL NUEVA YORK 2017 

El modelo Calatrava Ref. 7200/50, Edición Especial Nueva York 2017, es un reloj de pulsera de señora que proyecta una gran elegancia. Lo caracteriza una caja extraplana de oro blanco estilo Oficial con asas rectas y una esfera nacarada con diamantes marcando las horas.

Está disponible en dos versiones de edición limitada de 75 relojes cada una, una de ellas con la esfera nacarada en blanco y correa de piel de cocodrilo brillante azul pavo real ((Ref. 7200/50-010)), la otra con esfera nacarada en azul y correa de piel de cocodrilo brillante gris azulada ((Ref. 7200/50011)). El calibre automático ultrafino 240, que celebra su 40 aniversario en 2017, puede ser admirado a través de la tapa de la caja de cristal de zafiro que lleva grabada la inscripción “PATEK PHILIPPE NEW YORK 2017”.

RELOJ DE PULSERA DE CABALLERO CALATRAVA PILOT REF. 5522 – EDICIÓN ESPECIAL NUEVA YORK 2017 

La otra estrella de la Gran Exhibición de Patek Philippe. En caja de acero – algo inusual para un reloj fuera de una colección de elegancia informal –, este modelo de gran tamaño Calatrava Pilot Ref. 5522, Edición Especial Nueva York 2017 se presenta en una edición limitada de 600 relojes caracterizados por una esfera exclusiva que evoca los viejos relojes de aviador Patek Philippe. Su inimitable color azul trae a la memoria el distintivo de los cazas americanos en los años treinta. Los grandes números arábigos en oro blanco y las anchas manecillas de bastón de acero azulado llevan un baño luminiscente que asegura una excelente legibilidad de todo el reloj.

La correa de piel de becerro marrón con una costura de contraste se inspira en las correas asociadas a los trajes de vuelo clásicos. El hebijón de horquilla de acero inoxidable se asemeja a las hebillas de las correas que utilizaban los pilotos para asegurar sus kits de supervivencia. El calibre automático 324 S se puede admirar a través de la tapa de cristal de zafiro decorada con la inscripción grabada “PATEK PHILIPPE NEW YORK 2017”.

La verdad es que es una de esas exhibiciones que uno lamenta perderse, y que te hace envidiar a aquellos que la han podido disfrutar. Ojalá llegue por aquí alguna vez. Más información en PatekPhilippe.es.



Rado Coupole Classic: el reloj que no sabías que necesitabas

 

 

RADO es la marca más silenciosa del grupo Swatch que sin embargo es también una gran innovadora de materiales, y hace unos relojes de vestir que a menudo me arrebatan el corazón. El nuevo Rado Coupole Classic Gent XL es uno de ellos.

 

Ya sabemos que la cerámica es consustancial en Rado porque en los genes de la casa está la búsqueda incansable de nuevos materiales. De hecho es la gran innovadora del grupo -y de la relojería- , con lustros (si no décadas) de ventaja. Así que cuando otras casas hermanas empezaban a hablar de ese material Rado las debió mirar como diciendo “pero qué me estás contando”.

Sin embargo la casa tiene una colección que NO es de cerámica y es a la que pertenece este Rado Coupole Classic Gent XL. Los Coupole  (que significa cúpula) son relojes de vestir clásicos, de los que Rado ofrece nada menos que 88 variantes. Y eso sin contar el que nos ocupa y sus variaciones. Para ser sincero, la mayoría de los modelos me dejan indiferente, sobre todo porque muchos de ellos son relojes de cuarzo.

Sin embargo los Classic Automatic  y sobre todo este Rado Coupole Classic tienen un diseño de esfera excelente, muy atractivo. La caja es de 41 mm de diámetro, que es una medida perfecta para un reloj de vestir. Pero sin embargo la sensación de tamaño es mayor porque el bisel es prácticamente inexistente. Esto no es un defecto (o no lo es en este caso), porque al hacer más visible la esfera el porte de la pieza es más potente.

Cuando se mira la caja de perfil, además de notar el ancla grabada sobre la corona, se puede apreciar la forma redondeada de la caja. Ahí es donde el nombre de Coupole cobra sentido, porque en efecto parece una cúpula invertida. También se aprecia la discreta longitud de las asas, lo que ayuda a que el reloj se sujete mejor en muñecas pequeñas.

La altura de la caja es 11,7 mm. Eso significa que el reloj va a tener más que palabras con los puños de camisa de ajuste más exigente, pero en general se puede llevar sin problemas en el día a día. Desde luego, en mi caso, ya me ocuparía yo de llevar puños con más holgura. Quiere decirse que entre una camisa y este Rado, para mí la elección está clara.

Pero lo que hace al Rado Coupole Classic tan seductor es, por supuesto, su esfera. Y es que hablamos mucho de los avances tecnológicos de la casa, y está bien, pero deberíamos decir también que el que diseña últimamente las esferas de los modelos más singulares debería ser también acreditado como le corresponde. En este segmento de precio Rado hace cosas que incluso llamaría atrevidas. Solo hay que ver, por ejemplo, el Diamaster Grande Seconde (con fotos en vivo aquí). O mejor aún el HyperChrome Ultralight que vimos en este reportaje.

La decoración de la esfera es un guilloché Clous de Paris (clavos de París), una decoración clásica normalmente utilizada en relojes de mayor nivel. Como buena cúpula, la esfera está curvada hacia el exterior, un toque vintage que corresponde con los años 60, que es cuando surgieron los Coupole. En el borde se ha aplicado una decoración circular para romper la uniformidad y ofrecer contraste. Los índices aplicados de bastón y las agujas con forma de hoja -todos rodiados- acentúan el aspecto clásico del reloj.

Y sin embargo el reloj es perfectamente actual gracias al gran indicador de reserva de marcha (de 80 horas). Esta complicación le otorga un aire moderno y vivaz, pero sin perder la elegancia. La ventana de fecha, un mal necesario, está bien tratada, con un marco también rodiado. Por último, a las tres y por encima de Rado aparece el ancla, que gira con el movimiento. No tiene mayor utilidad que la estética, y como tal está muy bien.

El Rado Coupole Classic ostenta una reserva de marcha de 80 horas gracias al calibre ETA C07.671, que no es sino el ya conocido Powermatic 80. Está basado en el 2824-2 pero con una rebaja de la frecuencia a 3 hercios y el uso de un muelle real más fino, para conseguir tantas horas de aguante. Como siempre en Rado el rotor tiene forma de ancla y está decorado con Côtes de Genève.

El reloj se ata al pulso mediante una correa de cuero de buena calidad, con un grosor adecuado y buen tacto. Se asegura gracias a un cierre plegable muy bien resuelto, distinguido y que sobre todo no abulta, que es el problema que suelen tener estos cierres.

En definitiva, el Rado Coupole Classic es un reloj redondo (en la sexta acepción del diccionario, me refiero). Se lleva perfectamente en la muñeca, es elegante, distinto a los relojes de vestir habituales y de una construcción intachable. Su precio es de 1.650 euros y estará disponible a partir de agosto. Más información en Rado.es.

 

 



Concurso TAG Heuer: vota y gana un Connected Modular 45

 

El Connected Modular 45 sigue conquistando nuevos terrenos en su objetivo de darse a conocer y ser EL reloj conectado de los aficionados a la relojería. En otra acertada decisión de marketing se pone en marcha el Concurso TAG Heuer Connected Modular 45. Vamos a ver en qué consiste.

 

Ya sabemos que cuando Jean-Claude Biver, el actual director de la marca, se mete en algo, lo hace hasta la extenuación de su energía. Pero también sabemos que eso nunca ocurre porque es incansable. Seguramente le hicieron con piezas de un reloj con fuerza constante y además un rotor que le da cuerda continuamente. En noviembre 2015 (cómo pasa el tiempo) TAG Heuer presentó su primer smart watch (aquí lo vimos en vivo) . En marzo de 2017 presentó la segunda generación, y yo tuve la fortuna de estar en la puesta de largo (relatada aquí).

El nuevo reloj era el Connected Modular 45, que se puede intercambiar por un Carrera Calibre 5 de tres agujas y fecha o por el TAG Heuer Heuer 02T Chronograph Tourbillon que vemos aquí arriba. Es un movimiento inteligente porque ofreces al aficionado a la relojería y al seguidor de TAG Heuer todo en un paquete si así lo desea.

TAG tiene tantos embajadores que podría ser un país independiente y tener relaciones diplomáticas con medio mundo. Su potencia de marketing no tiene igual en la relojería, salvo en el caso de su hermana mayor (en precio, no en edad) Hublot. La promoción de cada embajador se hace, como es obvio, en el área en el que cada uno destaca. Ahora -y creo que por primera vez- se han unido 34 de ellos para el Concurso TAG Heuer Connected Modular 45.

En efecto, esta sustancial parte del cuerpo diplomático de la marca han rodado cada uno un vídeo de un minuto que se ofrece al entrar en la página del Concurso TAG Heuer Connected Modular 45. Para ello previamente hay que registrarse, pero tranquilos que no causa dolor: lo haces con tu correo o con tu Facebook. Una vez que has visto los vídeos puedes votar hasta cinco de ellos. Y ya está.

La verdad, no puede ser más sencillo. Ni más agradable, porque si algo nos gusta en internet es ver vídeos, y aquí se pueden ver unos cuantos, cada uno con su estilo creativo. Así que ánimo. A votar, a esperar, a cruzar los dedos y a ganar el reloj. Las esperanzas comienzan en esta web. ¡Suerte!

 

 

 



En la muñeca: Bell & Ross BR 03-92 Diver

 

El Bell & Ross BR 03-92 Diver es el primer reloj de buceo de la casa con forma cuadrada,  y es todo un éxito: bien hecho, atractivo y además tiene un buen precio.

 

Estamos acostumbrados a identificar el nombre de Bell & Ross con los relojes cuadrados, inspirados en los instrumentos de vuelo o con los redondos de inspiración vintage. Tanto es así que si hablamos de relojes de buceo de la marca a aquellos que no la conozcan de cerca les puede sorprender.

Y sin embargo los relojes de buceo están entre los primeros logros de la casa. Bell & Ross se fundó en 1993 y en 1997 presentó el Hydromax, un reloj que podía descender hasta 11.100 metros de profundidad. Esto se consiguió gracias a que Bell & Ross inventó un diseño con el que la caja estaba rellena de un aceite que impedía la deformación del movimiento, que era de cuarzo.

Hidromax, Diver 300 y BR 02

En 2002 lanzó el Diver 300, que ya incluía un movimiento mecánico y en 2007 el BR 02, fácilmente identificable por su forma de tonel. Ahora lanza este BR 03-92 Diver que integra la caja cuadrada, el icono de la casa, y que es todo un acierto. Bell & Ross no se ha limitado a hacer simplemente un reloj de buceo, sino que lo homologa con la norma ISO 6425 que es la que regula los requerimientos que deben cumplir los relojes para ser considerados auténticos relojes de inmersión.

La ISO 6425 especifica que la hermeticidad debe ser como mínimo de 100 metros, pero el BR 03-92 es hermético hasta 300 metros. Para conseguirlo, y entre otras cosas, el fondo de la caja es de 2,8 mm de grosor, un milímetro más que el del anterior BR 03. El cristal de zafiro, que por supuesto tiene tratamiento antirreflejos, tiene 2,85 mm de grosor. La medida habitual suele ser de 1,5 mm.

La ISO 6425 también exige que el reloj sea antimagnético. En el caso de este diver el movimiento está alojado en una caja de hierro dulce, una solución habitual cuando no se usa el silicio y que aísla el mecanismo. El movimiento es el calibre automático Sellita SW 300, que se mueve a una frecuencia de 4 hercios y tiene una reserva de marcha de de 42 horas.

Para evitar que la corona se rompa accidentalmente, además de ser roscada lleva unos protectores atornillados a la caja. En este caso se le ha añadido unas instrucciones de cómo roscar la corona que, francamente, son innecesarias, aunque también es verdad que rompe la monotonía del acero.

Todo esto se consigue en una caja de 42 mm de lado y 12,3 de altura. Es decir, se lleva bien en la muñeca, pero tiene un peso notable porque llega hasta los 180 gramos. La caja alterna pulidos y satinados para darle más elegancia. A ello contribuyen también los tornillos frontales, que son en realidad las tuercas de sujeción de los tornillos del fondo y que están todos correctamente alineados hacia el bisel. Por supuesto el bisel es unidireccional.

La ISO 6425 también exige que el reloj sea visible en la oscuridad a 25 cm. La visibilidad en este BR 03-92 Diver es perfecta, como siempre en Bell & Ross. Para que la lectura de la hora sea instantánea los índices aplicados de los cuatro puntos cardinales son oblongos, mientras que el resto son redondos.

Así mismo la manecilla de las horas es naranja para distinguirla de la de los minutos, que es la que señala el tiempo de inmersión transcurrido. Es sólo esta última la que tiene material fosforescente, lo cual se hace extraño. Yo habría pensado que la manecilla de las horas iba a brillar en tono naranja, pero no. Es cierto que sólo nos hace falta la manecilla de minutos, pero se hace raro que la de horas no luzca en la oscuridad.

Otra de las exigencias de la norma ISO es que se pueda saber en todo momento que el reloj funciona. De ello se encarga la manecilla del segundero, que por supuesto también está impregnada de SuperLuminova en el círculo.

La verdad es que el Bell & Ross BR 03-92 Diver es fantástico. Un reloj de buceo perfectamente construido, con la máxima exigencia técnica y con una presencia distinta a lo habitual. Y gracias a sus medidas se puede llevar sin problemas cuando estemos fuera del agua. Su precio es de 3.300 euros y ya está disponible en la tienda electrónica de la marca y en los distribuidores. Más información en Bell&Ross.es.

 



Georges Kern, número 2 del Grupo Richemont, presenta su dimisión

Georges Kern. Fotografía de @Andreas Rentz

Georges Kern, segundo del Grupo Richemont, ha presentado su dimisión irrevocable y efectiva de manera inmediata. Sus pasos se dirigen a Breitling.

 

Ya sabemos que Georges Kern ha sido el Director General de IWC, y lo fue desde 2002 hasta noviembre de 2016. En ese momento el Grupo Richemont decidió reestructurar su alta dirección para confrontar mejor los momentos de crisis (lo contamos en este artículo). El resultado fue que Georges Kern se haría cargo de la dirección de Relojería, Marketing y Presencia Digital. Tendría al lado un par, Jérôme Lambert como Director de Operaciones y responsable de los servicios centrales y regionales. El cambio tuvo efecto el 1 de abril. Cuatro meses después llega la bomba en forma de dimisión.

Edificio del Grupo Richemont – entrada

El escueto comentario oficial del Grupo Richemont sólo dice:

“Richemont lamenta anunciar la dimisión con efecto inmediado del Señor Georges Kern. El Señor Kern era el director de Relojería, Marketing y Digital. Abandona el Comité Ejecutivo y no podrá ser elegido para el Consejo de Directores de la Compagnie Financière Richemont SA en la próxima reunión general de accionistas”.

El Sr. Johann Rupert, fundador y presidente de Richemont, dijo después: “Le han ofrecido a Georges una interesante oportunidad para convertirse en empresario. Tuvo una carrera muy exitosa en IWC y le deseamos los mejor”.

Por supuesto y a la vista de lo dicho por Rupert todo el mundo comenzó a preguntarse si Georges iba a fundar su propia empresa relojera. Pero como el secreto suizo llega hasta donde llega, en seguida saltó la liebre (vía Bloomberg): Georges Kern se iba a Breitling.

Ya contamos en este artículo que Breitling había sido vendida a CVC Capital Partners, una empresa de capital-riesgo. En ese momento se vio como una operación clásica en la que una empresa familiar ve la oportunidad de sacar un buen dinero, asegurarse financiación y retener parte del control. Pero es obvio que el plan estaba muy pensado (como es obvio), porque al parecer le ofrecieron parte de las acciones al ya ex-Richemont.

¿POR QUÉ GEORGES KERN?

El directivo alemán (nacido en Düsseldorf hace 52 años) ha tenido una más que exitosa carrera como director de IWC. La marca se ha expandido enormemente y es de las pocas dentro del Grupo Richemont que funcionan sin los agobios con los que la crisis ha atenazado a otras casas del grupo.

Georges Kern entendió como pocos en el Grupo la importancia de internet, de las redes sociales, como el medio para llegar al público de manera atractiva. Particularmente al nuevo grupo conocido como milenials, a los que básicamente les gusta lo mismo que a las generaciones anteriores (en términos de gusto por lo auténtico y lo lujoso), pero se aproximan a ello desde nuevos vectores.

Además siguió a pies juntillas el lema de “no toques lo que funciona”. Así, las colecciones de IWC siempre giran sobre los mismos pilares, sin crear nada realmente nuevo. Incluso la nueva colección aparecida este año, los Da Vinci -que ya hemos visto aquí y aquí– son en realidad una reedición de los modelos lanzados a mediados de los años 80.

Da Vinci Tourbillon Retrograde Chronograph

Ese éxito es el que le puso en la cabeza del Grupo Richemont junto a Jérôme Lambert. Como tal Georges estaba involucrado en la reestructuración de unos 8.000 empleados del Grupo en Suiza. Como era de esperar, sus directrices habían seguido los principios que le movieron durante su etapa en IWC. Todas las marcas tenían que reorientarse hacia el mercado digital y recortar la inversión en prensa escrita. Y el indicador de ventas al cliente final se tenía más en cuenta que la venta al distribuidor. Francamente, todo muy sensato.

Pero la percepción de sus órdenes ha sentado de manera distinta en según qué marcas, sobre todo porque las emitió desde IWC, donde había mantenido su actividad. Fundamentalmente Jaeger-LeCoultre, Vacheron Constantin o Piaget, que son las que cambiaron de director general el primer trimestre de este año (aquí toda la información). Según admitió un empleado de JLC al periódico suizo Le Temps“hubo una quiebra cuando entró de director interino. Truncó muchos proyectos. Gente que había estado en la empresa veinticinco años se largó. El objetivo era rejuvenecer los equipos, y no menos de varias docenas de personas de todos los departamentos fueron sustituidos”. 

Sin embargo, la cosa de Georges Kern es el marketing, los focos, las redes. Toda la parte gris de la dirección de empresa le repele. Y si es así para dirigir una empresa, mucho más su es un grupo de empresas. Y no olvidemos que estaba compartiendo la dirección con Jérôme Lambert, lo que tenía dos pegas: una, que él siempre ha querido ser el (único) Director General del Grupo, y Lambert era un competidor con el mismo deseo. Dos, ni siquiera se caen bien mutuamente, lo que no ha ayuda nada.

Es lógico, por tanto, que la oferta de Breitling le resulte tan interesante: insuflar nuevo aliento una marca de relojes de piloto (la base del éxito de IWC), darle más exposición en los medios y aprovechar el legendario gusto de Breitling por lo exhuberante en el marketing. Hasta ahora hemos visto muy pocas veces a los directivos de Breitling; a partir de ahora eso va a cambiar.

 



Fotos en vivo y precios del Hamilton Khaki Navy Scuba Auto

 

El gusto por las piezas inspiradas en relojes de otro tiempo parece no tener fin, y más aún si son relojes de buceo. El nuevo Hamilton Khaki Navy Scuba Auto viene a reclamar su parte de pastel, presentándose como un diver atractivo tanto en su apariencia como en su precio.

 

Hamilton presentó el año pasado  los Khaki Navy Frogman -que también repasamos con fotos en vivo en este artículo-. Esos relojes estaban inspirados en los que Hamilton fabricaba para el ejército norteamericano, tanto el de tierra como el de marina. En concreto los Frogman se llaman así porque iban destinados a los del Servicio de Demolición Submarina. Los relojes integraban una especie de cierre de cantimplora para evitar el desenroscado accidental de la corona.

El Hamilton Khaki Navy Scuba Auto es un heredero de los Frogman, pero con ademanes más suaves para llegar a más muñecas. Los Frogman tenían 42 mm de diámetro, pero con el protector daba sensación de más tamaño. Además las manecillas y numerales eran muy grandes, aumentando esa impresión. No es así en este otro buceador.

El Hamilton Khaki Navy Scuba Auto tiene una caja de acero de 40 mm, con las asas contorneadas de tal manera que es difícil que el reloj quede mal incluso en las muñecas más pequeñas. Además la altura es muy contenida, así que siempre va a tener buenas relaciones con las camisas de su dueño. Las asas se prolongan hasta formar los protectores de corona, que aún así está roscada para facilitar la hermeticidad. Es de hasta 100 metros, suficiente para lo que se va a usar (salvo alguna excepción).

El bisel giratorio unidireccional también es de acero y está coronado por una superficie de aluminio anodizado. Los primeros 15 minutos están marcados en naranja, que es el color elegido para contrastar con el negro general (y es un acierto). El bisel carece de material fosforescente, sin embargo.

La esfera del Hamilton Khaki Navy Scuba Auto está lacada en negro y conserva la hora militar. Éste es un detalle que siempre añade Hamilton en la colección Khaki Field para recordar sus vínculos con el ejército. Sin embargo es la primera vez que se ve fuera de esa colección, y ciertamente queda muy bien. Los índices son grandes para que se lean bien, y tanto ellos como las manecillas están profusamente impregnados de una SuperLuminova que en la oscuridad brilla -y mucho- en azul.

El segundero es también naranja, al igual que la minutería. Recordemos que el naranja es el color del logotipo de Hamilton, así que es normal que lo use a menudo. Sus colecciones siempre están salpicadas con ese color. Por dentro se mueve el calibre H-10 que, como ya he dicho en otras ocasiones, es un ETA 2824-2 con la frecuencia rebajada de 28.000 a 21.600 alternancias a la hora para tener 80 horas de reserva de marcha. Es el conocido calibre Tissot Powermatic 80 (del que se puede ver más aquí, en su versión de silicio). En cualquier caso el  movimiento no está a la vista porque el reloj lleva un fondo ciego. Muy bien resuelto, por cierto.

Como ya he dicho antes el reloj, gracias a sus medidas, es muy fácil de llevar incluso por las mujeres. Está disponible con una correa NATO, que es la que vemos aquí con pespuntes naranjas, con un precio de 645 euros. También se puede comprar con un brazalete de acero, en cuyo caso el precio es de 695 euros.

La verdad es que son unos precios muy buenos, y se agradece especialmente el que la diferencia de precio entre la NATO y el brazalete sea de 50 euros nada más. Eso permite tener un reloj más versátil porque el brazalete siempre viste más que una correa de tela. Los relojes ya están disponibles en las tiendas. Más información en Hamilton.es.

 

 

 

 



Nuevo Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition

 

Seiko lanza una nueva edición limitada con su embajador más especial: la nueva Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition, un reloj de vestir con la mejor tecnología (y precio) de Seiko.

 

Nole en el proceso de elección de los modelos finales

El Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition es el último resultado de la pasión de Seiko por el deporte. Durante medio siglo Seiko ha estado al frente del mundo de la competición, cronometrando numerosos acontecimientos deportivos internacionales. Y no pequeños: seis Juegos Olímpicos, cuatro Mundiales de Fútbol y doce campeonatos del mundo de Atletismo. Por tanto resulta natural su alianza con atletas, particularmente uno tan notorio como Novak Djokovic.

Durante los cuatro años de colaboración con Djokovic Seiko ha creado varios relojes que asocia a diversos aspectos de la vida del tenista, entre los que destacan el Seiko Astron Solar con GPS. Este año Seiko presenta el Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition, que incluye el su calibre Kinetic Perpetual y que tiene dos versiones, la SNP145 y la SNP146. Los relojes están diseñados para que Nole los pueda llevar en las ocasiones más formales, y se lanzará en Septiembre.

La línea Premier de Seiko apunta a los relojes de vestir, pero con unos toques en su diseño más atrevidos, y con numerosas funciones. Sin embargo, a petición de Novak, Seiko ha añadido elementos de diseño deportivo para que los relojes resultantes sean muy de él.

La combinación de una caja con tonos de oro rosa y esfera negra para el Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition SNP146 añade dinamismo al diseño clásico. Eso mismo busca la correa, que mezcla tradición y deportividad mediante un híbrido de silicona y piel. Esta mezcla hace que el reloj sea elegante y a la vez muy cómodo de llevar.

La otra versión es de acero con un recubrimiento duro en negro. Ambas tienen un diámetro de 42,9 mm y una altura de 12,3 mm. La esfera tiene un patrón de decoración rayado horizontal que recuerda el de una cancha de tenis. La corona tiene grabada una D y el fondo presenta la firma del tenista.

Los dos Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition se mueven gracias al calibre 7D56. Este movimiento combina la belleza de un calendario perpetuo clásico -que no necesita corrección hasta el 28 de febrero de 2100- con las ventajas del desarrollo Kinetic. El Kinetic se recarga con el movimiento del cuerpo y con la exactitud de cuarzo. Además es autónomo durante 4 años sin necesitar recarga.

Esto es así porque cuando el reloj no se usa entra en “modo sueño” y recuerda la fecha y la hora durante 4 años. Cuando vuelve a la muñeca él solo se pone en hora y fecha. Tiene indicadores de 24 horas, de mes y de año bisiesto. Su exactitud es de +/- 15 segundos al mes. La hermeticidad está garantizada hasta los 100 metros.

Como he dicho los Seiko Premier Novak Djokovic Special Edition llegará en septiembre, y tendrán un precio de 870 euros para la versión de caja negra y de 960 euros la versión con recubrimiento de oro rosa. Más información en Seiko.es.

 

 



Swatch X You te permite crear tu propio Swatch

 

Swatch ha lanzado un nuevo producto, Swatch X You, que permite configurar un reloj Swatch eligiendo cada parte del reloj a tu propio gusto para que sea absolutamente personal.

 

La primera colección de Swatch apareció el 1 de marzo de 1983 en Zurich y cambió la historia de la relojería, escribiendo un nuevo capítulo de enormes repercusiones. No sólo por los relojes Swatch, sino porque su éxito dotó de recursos a Nicolas Hayek para consolidar el grupo de empresas que hoy conocemos como “Grupo Swatch”.

La fuerza motriz de Hayek, como buen ingeniero, fue siempre la innovación, y eso fueron los relojes Swatch. Tanto estructuralmente (sus infinitas versiones son el origen del “reloj de moda”) como de marketing: recordemos, por ejemplo, que fue Swatch quien puso de moda ponerse el reloj en la derecha. Swatch X You es otro paso más de la casa en su apuesta por innovar.

Aunque las versiones de los Swatch no tienen fin y cambian continuamente, no hay nada que dé más satisfacción que crear tu propio producto, hacerlo sea único. Que nunca te lo puedas enocontrar en otra muñeca que no sea la tuya. Con Swatch X You el futuro propietario puede elegir la caja (con la esfera ya incluida), cada correa, la trabilla y diversos accesorios. El proceso está explicado en el vídeo promocional.

Una vez que se entra en la página se debe elegir el tamaño de caja (34 ó 41 mm) y a partir de ahí sólo queda juguetear. Como el configurador te ofrece una visión de frente, de lado y desde atrás y -sobre todo- un visor de 360 grados, te puedes hacer una idea exacta de cómo va a quedar tu próximo reloj.

Lo bueno del Swatch X You es que los precios no varían, de manera que un reloj de 34 mm -sin accesorios- cuesta 55 euros. En el tamaño de 41 milímetros el reloj base (es decir, caja, correas y trabilla) cuesta 75 euros. Y además el envío es gratuito. Fácil, barato y personal. Sería estupendo verlo en más marcas del grupo. Más diversión en Swatch.es.



Una charla con Julien Tornare, CEO de Zenith

El recién nombrado CEO de Zenith, Julien Tornare, pasó por Madrid y nos dejó información más que interesante sobre lo que se ha encontrado a su llegada y sobre la estrategia de futuro de la manufactura.

 

Zenith Chronomaster El Primero Legend of Cohiba 42 mm

La ocasión la propició la colaboración de Zenith y Altadis España, que es la distribuidora de los puros habanos Cohiba. Zenith lleva ya un tiempo promocionando la maison con distintas empresas en su búsqueda de algo que mejore el conocimiento de marca y la asociación con valores de tradición, respeto por el trabajo artesano y un público más joven.

Como ya conté en su momento, dirigir Zenith no es una tarea fácil porque la casa lleva mucho tiempo tratando de encontrar su lugar. De ahí que interese mucho qué tiene que decir y aportar un hombre con la experiencia de Julien Tornare.

Un momento de mi entrevista con Julien Tornare. Foto de Leonor Carnicer (@leonorcarnicer en Instagram)

Horas y Minutos: Ha estado en Zenith desde el 2 de mayo. Después de este tiempo, ¿qué está bien en Zenith y qué debe cambiar?

Julien Tornare: No estoy seguro de tener una visión completa aún, pero desde luego en lo que debemos trabajar es en la percepción de marca, en cómo nos entienden. Zenith es una manufactura maravillosa en la que todo se hace a mano pero la gente no lo sabe, ni lo valoran adecuadamente. Tenemos que trabajar mucho en cómo comunicar esos activos.

En segundo lugar yo diría que Zenith, como le pasa a muchas marcas, ha estado muy centrada en sí misma, en vez de centrarse en los clientes. En el mundo de hoy en día los clientes quieren que hablemos con ellos. A través de la web, de las redes sociales y como sea, pero tenemos que hablar con ellos.

Muchas manufacturas están ahí, en su isla, pensando “esto es muy bueno para los clientes”, pero en realidad no saben si es así o no. No ponen al cliente en el centro. Así que cuando llegué le dije a todo el mundo “vamos a poner la silla roja”. Ya sabes, poner una silla roja en la sala de reuniones en la que nadie se sienta, porque es la silla del cliente. Así, todo lo que decidamos tiene que ser para el cliente. Nos habíamos olvidado de él.

Y en tercer lugar, la innovación. Quiero que sea el otro pivote sobre el que nos movamos.

H y M: Pues eso conecta con mi siguiente pregunta. ¿Van a seguir haciendo cosas del tipo Academy?

Julien Tornare: Sin duda. Integraremos algunas de las altas complicaciones dentro de nuestras cuatro líneas. Para el aniversario de El Primero en 2019 habrá unas cuantas cosas muy sorprendentes. Habrá una gran complicación con la caja Defy. Tenemos que capitalizar. La complicación del giróscopo fue una gran innovación y creo que debemos continuar por ahí también.

Módulo Giróscopo

H y M: Zenith tiene un enorme potencial industrial. ¿Han pensado en vender sus movimientos? Ya lo hicieron en su momento (por poner un ejemplo paradigmático, El Primero se vendía a Rolex para los Daytona). Y al fin y al cabo la relojería es un negocio y tiene que ser rentable.

Julien Tornare: En efecto así era. Pero para mí sería o uno u otro modelo de negocio. Podríamos decidir cerrar Zenith y sólo vender movimientos, pero esa no es la decisión que hemos tomado. Queremos seguir siendo una marca, y desarrollarla. Capitalizar lo que se ha hecho en el pasado. Desde luego tenemos capacidad de fabricación, pero no creo que hoy en día tengamos la suficiente como para seguir con la marca y vender movimientos. Nos los piden, es verdad. La semana pasada tuvimos una petición de una buena marca que era parte de un grupo y ahora es independiente, y nos pidieron que les vendiéramos movimientos. Pero dijimos que no. Quiero que nos concentremos en nuestras propias necesidades. En el futuro ya veremos, pero por ahora no.

H y M: Lo preguntaba porque, entre otras cosas, la manufactura tiene 18 edificios que mantener…

Julien Tornare: Pues sí. No todos están ocupados, pero además tenemos planes. Por ejemplo el edificio original, el histórico, es espléndido. Pues bien, queremos crear un hotel. Bueno más bien una casa de invitados, con 5 ó 6 habitaciones de muy alto nivel, para periodistas como tú (risas), pero sobre todo para determinados clientes, que podrán dormir en el edificio en el que el fundador, Jean-Fabre Jacquot, comenzó el negocio.

Y cuando empezamos a trabajar sobre este proyecto y llegamos a los cimientos, ¡nos encontramos agua! Investigamos de dónde venía y resulta que es un manantial natural de agua limpia procedente de las montañas que brota justo ahí. Según estamos hablando hay muestras que se están analizando, y vamos a ver qué hacemos con ella. ¿Qué tal suena agua mineral Zenith? Lo dejo a tu imaginación. Todo forma parte de nuestro objetivo, que es ser innovadores. Igual que cuando llegó la electricidad a Le Locle gracias a Zenith.

Georges Favre-Jacot, fundador de Zenith

H y M: Bueno, al fin y al cabo Girard-Perregaux tiene su propia miel, así que…

Julien Tornare: Y el señor Biver tiene su propio queso, por lo tanto por qué no nuestra propia agua.

H y M: ¿Zenith va a vender relojes en internet?

Julien Tornare: Yo creo que el comercio en línea es definitivamente el futuro. Le ha dado mucho miedo a muchas marcas, porque la relojería es un negocio muy tradicional. Pero hoy en día más y más cosas se venden por internet. Nosotros no tenemos ningún plan para el corto plazo, pero estoy convencido que todas las marcas de lujo acabarán vendiendo en internet. Es sólo cuestión de tiempo. Ahora mismo muchos de nuestros distribuidores ya venden en internet.

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H y M: Jean-Claude Biver dijo en una entrevista que, en las marcas que él controla, la más débil debería estar bajo el mando de la más fuerte. Que en algunos países Zenith debería estar con TAG Heuer. ¿Va a ocurrir, o está ocurriendo ya?

Julien Tornare: No exactamente. Si por ejemplo tenemos un director que es muy fuerte, con mucha experiencia, puede a lo mejor ayudar a otro del grupo. Pero en algunos países es el de Zenith el que es el fuerte, el que está más introducido. Yo creo que es más cooperación que sometimiento. Hay grupos en los que el director de la marca más fuerte puede empezar a dictar qué hacen otros, pero no creo que eso sea saludable. Porque si el fuerte va a un distribuidor y le dice “tienes mi marca pero ahora tienes que tener esta también”, eso va a funcionar seis meses o un año como mucho. El distribuidor va a ver que no lo vende y se acaba poniendo en contra. Sería una actitud cortoplacista que no beneficia en nada. Debemos trabajar bien como Zenith, y converger con marcas del grupo cuando sea adecuado. Debemos ser independientes.

Zenith Chronomaster Lady

H y M: ¿Hay algún reloj, o algún tipo de reloj, que le gustaría tener en su cartera de productos?

Julien Tornare: Yo creo -y lo vamos a hacer pronto- que necesitamos una nueva dirección para los relojes de mujer. Los relojes de mujer son muy importantes. La gente siempre se pregunta si debemos declinar los relojes de hombre o tener uno específicamente de mujer. Son distintas formas de enfocarlo, pero en cualquier caso creo que tenemos que repensar los relojes de mujer porque es un segmento en crecimiento.

H y M: Así que no va a haber un reloj de buceo.

Julien Tornare: No. Sería una buena oportunidad, pero tiene difícil encaje. Cualquier cosa que hagamos en cronometría es perfecto porque esa es la esencia de Zenith. Pero para un diver no tenemos legitimidad histórica.

Heritage Pilot Ton Up

H y M: Pero con los Pilots de repente se bajaron del avión y se subieron en una moto

Julien Tornare: Pero es que eso también es ser piloto. De avión o de moto, sigues siendo un piloto.

H y M: ¡Qué casualidad, esa misma explicación me dio Biver! ¡Con esas mismas palabras! (risas)

Julien Tornare: Lo importante de los Pilots es que son unos relojes muy chulos. Yo quiero tener uno porque da una imagen de ti mismo segura, relajada. Molan.

Y tiene razón.

El Defy 21 de Julien Tornare

 

 



OMEGA Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” James Bond 007

 

 

En 2017 se celebran tres aniversarios notables para la franquicia Bond: el 50 aniversario de “Solo se vive dos veces”, el 40 aniversario de “La espía que me amó” y el 20 aniversario de “El mañana nunca muere”. En cada una de estas películas, James Bond luce su uniforme de oficial de la marina de guerra y ahora OMEGA lanza el Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” en Edición Limitada como homenaje.

 

Cuando publiqué la entrada -y el vídeo- sobre los relojes de James Bond explicaba lo muy fecunda que ha sido la relación de Omega con James Bond. Ian Fleming, el autor de las novelas originales, fue también un hombre de la Royal Navy, y sin duda trasladó al agente secreto con Licencia para Matar muchos de los rasgos de personalidad típicos de un oficial de la marina.

La serie de películas también lo han recordado -esporádicamente- y eso le ha dado pie a Omega para crear uno de los relojes más atractivos en lo que va de año. Fue presentado ayer en Londres por Raynald Aeschlimann (CEO de Omega), acompañado por Michael G. Wilson, productor de las películas de Bond, y por la actriz Samantha Bond (qué casualidad de apellido), que interpretó a Moneypenny en las cuatro películas protagonizadas por Pierce Brosnan.

Es interesante saber el origen del uso de un Omega por parte de James Bond, revelado por Lindy Hemming. Ella fue la diseñadora de vestuario en GoldenEye (1995), El mañana nunca muere (1997), El mundo nunca es suficiente (1999), Muere otro día (2002) y Casino Royale (2006). También fue quien propuso que 007 debería llevar un OMEGA. Hablando sobre su elección del Seamaster, dijo: “Luché para que Bond llevara un OMEGA, ya que quería cambiar a un reloj que yo encontraba más apropiado para un capitán de fragata [Commander, el rango que Fleming dio a Bond] y la firma era famosa por sus relojes sumergibles, el Seamaster en particular”.

Seamaster 300 original de 1957

Y añadió: “Mi padre había servido en la RAF, pero tenía amigos en la Marina y recuerdo que, de niña, uno de ellos venía a visitarnos a menudo y siempre llevaba ese reloj OMEGA, que me encantaba, con su diseño atípicamente deportivo, que parecía que se había hecho así a propósito. Son los pequeños detalles lo que realmente importan. Por eso, como una de las primeras tareas en el diseño del nuevo Bond, Pierce Brosnan, asistí a una reunión sobre atrezo y utilería de mano y defendí la utilización de OMEGA”.

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Recordemos que OMEGA suministró al Ministerio de Defensa británico más de 110.000 relojes para pilotos de aviación, marinos y soldados de Tierra. Por muy increíble que parezca, esto significa que, durante la segunda guerra mundial, más del 50% de todos los suministros de relojes suizos al Reino Unido fueron de una compañía, OMEGA, mientras que las demás se repartieron el 50% restante. Esos relojes fueron el origien del Seamaster 300, como ya expliqué en el artículo sobre la Trilogy Edition.

El Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” rinde homenaje a los colores de la enseña de la British Royal Navy. La caja de 41 mm en acero noble luce un bisel cerámico azul, con una escala de inmersión en Liquidmetal® y caucho rojo que cubre los primeros 15 minutos. La preciosa esfera es de cerámica blanca pulida e incluye 12 índices azules, la palabra “Seamaster” escrita en rojo y agujas esqueleto también azules. El conjunto es uno de los más atractivos que yo he visto en esta familia de relojes. Como distintivos exclusivos, el contrapeso del segundero central lleva el logotipo 007 con la pistola (el único elemento cuestionable, aunque va en gustos) y, en la ventana de fecha, el número 7 es rojo, mientras que todos los demás números son azules.

La pulsera NATO es azul, roja y gris clara, con 5 líneas, y tiene hebilla pulida. En el fondo de caja con borde ondulado, los tres galones o barras del distintivo naval de Commander destacan sobre el rotor, junto con un diseño central 007 de base de casquillo de bala. El reloj se mueve gracias al calibre 2507, un cronómetro automático con escape coaxial y acabado rodiado. La reserva de marcha es de 48 horas.

El reloj tiene 3 años de garantía y se presenta en un estuche especial inspirado en una caja de medallas militares. El estuche contiene también un brazalete en acero noble, una herramienta para intercambiar pulsera y brazalete y una “insignia naval” que refleja el diseño de la pulsera NATO.

El Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” en acero noble tiene un precio (sin IVA) de 4.650 francos suizos (unos 4.235 euros al cambio de hoy). Hay también una versión en oro amarillo con un precio de 28.000 francos suizos; es decir, 25.500 euros. En una subasta benéfica que se celebrará en 2017 se ofrecerán al mejor postor tres modelos OMEGA Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” Edición Limitada, y todo lo recaudado se destinará a obras benéficas. Se ha donado para ello un modelo en acero noble, con número de Edición Limitada #007. Un segundo modelo, en oro amarillo de 18 quilates (se han hecho sólo 7 unidades) y un tercero creado en oro blanco de 18 quilates, que es una versión única.

La verdad es que si hicieran una versión estándar con esa esfera, esas manecillas y ese bisel sería uno de los grandes, grandes éxitos de la colección Seamaster 300M, porque es precioso. Más información en Omega.es.

 

 



Fotos en vivo y precios de los nuevos Bell & Ross Vintage Garde-Côtes

 

 

En este año en el que muchas marcas han limitado sus lanzamientos para capear mejor la crisis, Bell & Ross ha seguido con su prolífica actividad relojera. Hoy traemos los Vintage Garde-Côtes, dos relojes que en principio y por su temática iba a tener una distribución reducida, pero que la marca ha decidido dar el mismo rango que a los demás modelos.

 

Bell & Ross cubre todo el abanico militar, con numerosos relojes relacionados con la infantería (como estos Desert Type). Pero donde más se ha fijado siempre ha sido en la aviación, de los que en Horas y Minutos hemos visto unos cuantos ejemplos ya. Por citar algunos, el BR 03 94 RafaleO también el WW 1 Guynemer, de la I Guerra Mundial. Incluso una edición dedicada a nuestra Patrulla Papea. También ha homenajeado a las tropas aeronavales con los Vintage BR Aéronavale.

Los Vintage Garde-Côtes están también inspirados en un cuerpo oficial del Estado, con el nombre genérico de “Guardacostas”. Pertenecen a las fuerzas armadas o los cuerpos policiales o son puramente civiles, porque en esto cada país sigue su propio criterio. En realidad la Guardia Costera abarca todo lo que tiene que ver con la vigilancia del perímetro marítimo de cada país. Eso incluye la primera línea de defensa del territorio, la persecución de delitos como el contrabando y el rescate.

En España la labor de rescate la llevaba a cabo desde 1880 el cuerpo de voluntarios de la Sociedad Española de Salvamento de Naúfragos, y a partir de la firma en 1985 del Convenio Internacional Sobre Búsqueda y Salvamento Marítimos pasó a coordinar todas las partes implicadas en estas labores (tanto civiles como militares), y a llamarse Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (comúnmente conocida como Salvamento Marítimo). Es en esta parte tan importante de las labores costeras en las que se ha fijado Bell & Ross para crear los Vintage Garde-Côtes.

Algo que tienen en común en todo el mundo las fuerzas de rescate marítimo es el color naranja. Cualquiera que haya visto -es decir, todos nosotros- las desafortunadas y desdichadamente inacabables noticias sobre rescate de inmigrantes, comprenderá rápidamente el por qué del color: destaca sobremanera sobre los infinitos tonos que puede tener el mar, desde el azul brillante al gris oscuro. Por eso es el color dominante en estos relojes.

Bell & Ross ha combinado el naranja con el gris, que es un color habitual de la marina militar (en España Salvamento Marítimo es todo naranja, si acaso mezclado con blanco). Así se ve en la foto superior, en la que un buzo -de naranja- sale del helicóptero pintado en gris. Para aquellos que les interese, la nave es la versión naval del Airbus AS565 MBe. Es un helicóptero utilizado para la guerra de superficie porque puede localizar objetivos más allá del horizonte, y además está pensado para operar en cualquier condición climática. Estas dos características lo hacen ideal para la búsqueda de desaparecidos en el agua.

Los Vintage Garde-Côtes derivan de los  Vintage BR V2-92 (la versión de tres agujas) y BR V2-94 (cronógrafo). Ya hablé de manera extensa sobre las nuevas versiones Vintage en este artículo, así tan sólo voy a resumir aquí los datos principales: ambas cajas tienen 41 mm de diámetro, lo que las hace aptas para prácticamente todas las muñecas. Aunque la marca no da el dato exacto, la altura del reloj no es en absoluto excesiva, por lo que es fácil domarlos en la muñeca. El cristal, a pesar de su forma tan retro, es de zafiro y no de Hesalite.

El V2-92 tiene un bisel de aluminio anodizado bidireccional, que puede servir perfectamente en las misiones de rescate para medir tiempos. En la versión cronógrafo el taquímetro se ha sustituido por un pulsómetro. Tiene todo el sentido, ya que se va a rescatar a personas que normalmente requieren atención clínica inmediata.

La esfera está bordeada por una escala de minutos en naranja, con subdivisiones en cada minuto en la versión cronógrafo para una medida más exacta de los tiempos cortos. Los acentos naranjas se repiten en las manecillas: en el segundero del tres agujas y en las del cronógrafo. El contraste es notable, y me hace pensar por cierto lo bien que quedarían estos relojes con una esfera color antracita.

Otro de los elementos comunes a todos los servicios de guardacostas es el escudo: en todas partes del mundo utilizan un ancla (parece mentira que esta colaboración no se le haya ocurrido a Ulysse-Nardin, ¿verdad?). Es el emblema que Bell & Ross ha grabado elegantemente en el zafiro posterior, que permite ver los movimientos automáticos usados. Como es costumbre, el tres agujas lleva un Sellita SW 300 y el cronógrafo un ETA 2894-2.

Los Vintage Garde-Côtes pueden llevar tanto una correa de caucho gris como un brazalete metálico. Mientras que la correa de caucho es demasiado espartana (no es el gris un color que invite a mucho, sobre todo si es plano), el brazalete está muy bien resuelto y le da mucha presencia al reloj.

Afortunadamente para la vida comercial de los relojes no hay ninguna marca en la caja o en la esfera que haga referencia a los guardacostas, por lo que el reloj puede gustar a cualquiera que se sienta atraído por su estética. Los precios de los Vintage Garde-Côtes son: BR V2-92 con correa de caucho, 2.600 euros. Si preferimos la versión con brazalete, el precio es de 2.900 euros. El cronógrafo tiene un precio de 3.900 euros en su versión de caucho, mientras que si queremos el BR V2-94 con brazalete el precio es de 4.200 euros. Los relojes estarán pronto disponibles en el e-boutique de la marca y en los puntos de venta autorizados. Más información en Bell&Ross.es.

 

 

 



En la muñeca: A. Lange & Söhne Lange 31 con un mes de reserva de marcha

 

Una de las bases de la relojería moderna es conservar los usos antiguos pero con tecnología punta para adaptarlos a los niveles de exigencia actuales. Sin embargo el Lange 31 de A. Lange & Söhne toma un uso relojero completamente desfasado e innecesario y lo convierte en una obra excelsa. Como de costumbre.

 

Los relojes de bolsillo no tenían bien resuelto el mecanismo de cuerda. Para hacerlo tenían que insertar una llave en la parte trasera y hacer la girar, como ocurre con los relojes de pie. A menudo también era necesario para cambiar la hora, como en la foto de aquí arriba. En ese caso el pivote de giro podía estar en la parte trasera o delantera. En los relojes de pie no hay problema porque son relojes grandes con llaves grandes y agujeros grandes donde insertar la llave, y a menudo protegidos por una puerta.

En un reloj de bolsillo la cosa no es tan sencilla. El menor tamaño del agujero y de la llave podían provocar un mal encaje de esta que a su vez podría a su vez forzar el mecanismo y dañarlo. Al principio para insertar la llave había que exponer el mecanismo entero, lo que lo hacía peligrar tanto a efectos de golpes como de polvo. Después se cubrieron (de nuevo como en el reloj de aquí arriba), pero el agujero seguía siendo una puerta de acceso a polvo y partículas que dañaban el mecanismo. Y además las llaves se perdían.

El asunto se arregló con el diseño de la corona de remonte, un paso de gigante que llevó a las llaves al olvido. Pero como en relojería uno de los motores de creación es el de “porque puedo”, Lange decidió dar un último homenaje a las llaves y creó el Lange 31, un reloj que necesitaba la inserción de una llave para conseguir la impresionante marca de 31 días de reserva de marcha. El reloj se lanzó por primera vez en 2007 en platino y en el SIHH 2017 Lange nos presentó la nueva versión, esta vez en oro blanco.

Esta nueva versión del Lange 31 tiene un diámetro de 45,9 mm, y una altura de 15,9. Muy lejos de las medidas contenidas a la que nos acostumbra ALS, desde luego. Y sin embargo el reloj no parece tan grande. Quiere decirse que tiene una presencia notable, pero no tanto como para que no se pueda llevar durante esos 31 días que garantiza la reserva de marcha.

La altura se debe, claro, a que hay que hacer hueco para los dos barriletes. Ambos tienen 25 mm de diámetro y alojan sendos muelles reales de 1.850 mm de longitud. Esta medida es aproximadamente 10 veces mayor que los muelles habituales. Uno pensaría que dar cuerda a estos gigantes sería una labor tediosa, y sin duda lo sería si se hiciera a través de la corona.

Pero el Lange 31 integra una llave de acero que genera un par de torsión extra y desmultiplica el giro, lo que reduce el trabajo necesario y por tanto el número de giros, que se limita a ¡31 vueltas! Un Rolex, por poner un ejemplo arquetípico, necesita unos 50 giros de corona. También tiene un trinquete que limita el giro para que no se pueda romper el mecanismo. Si se da la vuelta al reloj se puede apreciar el agujero de inserción de la llave, reforzado como se vería en cualquier instrumento de ingeniería que va a sufrir uso mecánico. De esta manera se minimizan los posibles golpes y raspones que pueden darse si no se acierta a insertar limpiamente la llave.

Los barriletes cargado a tope tienen un par de fuerza de 20 N-mm. Para hacernos una idea de la carga, el Lange 1 tiene sólo 5 N-mm. Esto presenta un doble problema: si la entrega de fuerza no se regula el mecanismo se dañaría seguro, porque la fuerza sería brutal. Pero aún siendo capaz de regularla, el segundo efecto sería que dicha entrega caería dramáticamente al irse destensando los muelles, lo que resultaría en una cronometría fallida.

Lange solucionó el problema desarrollando un sistema único de fuerza constante. En el Lange 31, este mecanismo entre el doble barrilete y el escape ejerce de cuerda intermedia que proporciona cada diez segundos siempre la misma cantidad de energía al escape y órgano regulador y hace que el volante oscile en consecuencia siempre con la misma amplitud ideal. El resultado no es otro que la más alta precisión desde el primero hasta el 31° día, que es cuando un dispositivo de parada detiene el mecanismo del reloj.

La esfera antracita contribuye sin duda a hacer del reloj una pieza que puedes llevar todos los días. El color es particularmente discreto, y sus tonos oscuros reducen la sensación de tamaño. La disposición de los elementos de la esfera es sobria y armoniosa. Destaca por supuesto el gran indicador de reserva de marcha, dividido en días. También la clásica gran fecha, debajo de la cual se ha escrito Monats-Werk, literalmente “trabajo de un mes”. En la esquina superior de la ventana, el corrector de fecha.

Por último, la correa de aligator integra una hebilla desplegable especial que en un extremo se separa fácilmente de la correa. De esta manera se permite un acceso perfecto al mecanismo de cuerda. El Lange 31 pertenece a la colección Saxonia, que es la más asequible de Lange. No es el caso, ya que el reloj cuesta en Alemania 142.300 euros. Quien pueda permitírselo entrará en el club de los 100 afortunados poseedores de esta colección limitada. Más información en A.Lange&Söhne.com.

 

 

 



Aumenta la exportación de relojes suizos

 

Parece que empieza a haber fundamentos para un -muy cauto- optimismo en la industria relojera. En un breve informe de la Federación de la Industria Relojera Suiza se afirma que la exportación de relojes ha crecido mayo un 9% sobre el mismo período del año pasado.

 

Los primeros meses de 2017 ya habían sido positivos. No sólo porque se había dejado de caer sino porque las ventas parecían repuntar, especialmente en el mercado-salvavidas de la industria: China. Esa tendencia se ha consolidado en mayo , pero la exportación de relojes en mayo ha dejado otros datos que parecen indicar una mejora que tiene a ser sólida.

El monto total de la exportación de relojes fue de 1.700 millones de francos suizos, nada menos que un 9% más que en mayo de 2016.  Las ventas a China crecieron un 34,4% (116 millones de francos), mientras que Hong Kong aumentó sus importaciones un 18,1% hasta alcanzar los 223,7 millones. Sin embargo las ventas a Japón -uno de los mercados del lujo más importante- cayeron un 3,2%, mientras que en Estados Unidos siguieron cayendo, aunque sólo un 1,1%.

En Europa destacan el Reino Unido, que por ahora sigue beneficiándose de la caída de la libra a la hora de atraer turistas (y compras). La exportación de relojes a Gran Bretaña aumentó un 12,9% (102,2 millones de francos suizos). En Italia el aumento fue aún mayor: un 26,7% nada menos, con un monto total de 134,5 millones.

Los relojes de metales preciosos son los responsables del crecimiento, lo mismo que los de acero. Sin embargo las ventas de “otros materiales” tiraron de la estadística hacia abajo, porque perdieron algo menos de 100.000 unidades. La tendencia de los relojes de menos de 200 francos (a precios de exportación) siguió siendo negativa, algo que se ha repetido en los últimos meses. Esta caída ha tenido un impacto decisivo sobre las cifras totales, mientras que los demás segmentos de precio crecieron significativamente, particularmente el segmento de precios por encima de los 3.000 francos. Habría que saber las ventas de los smart watch para saber si, como se teme, este nuevo tipo de reloj le está comiendo terreno a los relojes de cuarzo tradicionales.

En cualquier caso, hay que ser cautos. No debemos perder de vista que estas cifras corresponden a la exportación de relojes, no a las ventas finales. Es decir, sabemos los relojes que han salido de Suiza, pero no los que se han vendido a clientes finales. Es de esperar que ambas cifras vayan de la mano, signo de que el mercado se ha hecho más sano y no se está cayendo en los problemas de hace no mucho, en el que las marcas inundaban el canal con relojes que después no se vendían y terminaban en el mercado gris, o de vuelta a los fabricantes para ser destruidos. Por último, a pesar de la subida las ventas en los primeros 5 meses están un 1% por debajo de las del mismo período del año pasado. Así que seamos esperanzados, pero precavidos. Por lo menos por ahora. Más información en la FHS.swiss.

Foto de Katarzyna Kos

 



Rolex Oyster Perpetual Datejust 41: El Rolex de Wimbledon

 

Ahora que ya ha comenzado Wimbledon 2017 Rolex presenta una nuevo Oyster Perpetual Datejust 41, el Rolex de Wimbledon. Veamos cuáles son sus novedades y su precio.

 

La colaboración entre Rolex y el tenis se remonta a 1978, cuando Rolex se convirtió en el «Cronómetro Oficial» de The Championships, Wimbledon. Esta fecha marca el comienzo de una asociación privilegiada entre dos socios impulsados por la búsqueda de la excelencia. El Rolex Datejust es el arquetipo moderno del reloj clásico, tanto por su estética como por sus funcionalidades, que van más allá de los cambios en la moda.

El “Rolex de Wimbledon” original

Para remarcar la pasión mutua de Wimbledon y Rolex, la manufactura tomó los Datejust II aparecidos en 2009 y creó uno con una esfera en la que los numerales romanos eran verdes. Es un color que ya estaba en la paleta de la casa, pero al aplicarlo a los numerales estaba haciendo un guiño al torneo inglés y convirtiéndose de facto en el Rolex de Wimbledon. Este Datejust II tenía el característico bisel aflutado de la casa y el calibre 3136.

La nueva versión, que seguro veremos en la muñeca de Roger Federer, presenta sin embargo un bisel de oro liso y pulido a espejo, que le da un aire menos formal pero igualmente elegante. La caja sigue teniendo un diámetro de 41 mm, perfecto para las muñecas actuales. Pero el cambio más importante está dentro, ya que el Rolex de Wimbledon integra el nuevo calibre 3235.

Este nuevo movimiento es parejo al 3255 que descubrimos con los nuevos Day-Date, con fotos en vivo y vídeo (aquí). Baste decir que está, por supuesto, certificado por el laboratorio COSC (Control Oficial Suizo de Cronómetros). Pero  una vez que ha salido de laboratorio con su diploma correspondiente, Rolex lo pone de nuevo a prueba tras su ensamblado para garantizar que alcanza los requisitos de precisión en uso dos veces más exigentes que los de un Cronómetro oficial. Es decir, -2/+2 segundos al día, aunque ya he leído informes por ahí de relojes que sólo adelantan 1 segundo al día. La reserva de marcha es de 70 horas.

Como Roger Federer es uno de los favoritos para ganar el torneo este año (en realidad siempre lo es), es muy probable que veamos el Rolex de Wimbledon unas cuantas veces, y quién sabe si levantando el trofeo en la final (aunque personalmente prefiero que lo haga Nadal). El Datejust 41 tiene un precio de 11.050 euros. Más información en Rolex.es.

 

 



Breitling Aerospace Evo Night Mission Iberia Special Edition 90 Aniversario

 

Breitling ha participado en el 90 aniversario de la aerolínea española. Una colaboración muy especial que refuerza el vínculo de la firma de alta relojería suiza con la aviación de élite, para la que ha creado la edición limitada Breitling Aerospace Evo Night Mission Iberia Special Edition.

 

El domingo 25 de junio Iberia celebró su 90 aniversario en el Aeródromo de Cuatro Vientos. Un evento especial en el que los asistentes pudieron sumergirse en el universo de la aeronáutica gracias a las exhibiciones aéreas de la Patrulla Águila así como una serie de actividades y la exposición de las aeronaves más representativas de la historia de la aviación española de la Fundación Infante de Orleans (FIO).

Breitling, socio de excepción en el mundo de la aeronáutica, quiso participar de una manera muy especial en esta cita tan señalada.  Los invitados vivieron una auténtica experiencia Breitling en el espectacular lounge instalado en el aeródromo, donde se exhibieron una exclusiva selección de cronógrafos con las mejores prestaciones para entusiastas de la aviación y grandes iconos de la firma. Entre ellos, el Navitimer 01 Patrulla Águila Edición Limitada, el Avenger Hurricane, el cronógrafo conectado Exospace B55 se expusieron junto al nuevo Aerospace Evo Night Mission Iberia Special Edition, una edición especial que conmemora el aniversario de la aerolínea.

El Aerospace Evo Night Mission Iberia Special Edition es, como se puede imaginar, una variante del ya conocido modelo de Breitling. Dentro se halla el calibre Breitling 79, un movimiento SuperQuartz (así lo llama la marca) con cuarzo termocompensado, indicación analógica y digital LCD de 12 y 24 horas, retroiluminación de las pantallas electrónicas compatible con las gafas de iluminación noctura e indicador de consumo de pila.

El cronógrafo indica la centésima de segundo y puede marcar tiempos de una duración de hasta 48 horas. El calendario tiene el día y la fecha programados para 4 años. Añade además cuenta atrás, 20 husos horarios, alarma/despertador y repetición de minutos. Todas las funciones se manejan de manera intuitiva con la corona.

La caja de titanio tiene un recubrimiento de carbono para hacerla más resistente. Presenta un diámetro de 43 mm pero sólo 10,80 de alto, lo que lo hace muy ponible. Como siempre el bisel integra cuatro índices móviles que mejoran el agarre y protegen el cristal de zafiro. Por último, el Breitling Aerospace Evo Night Mission Iberia Special Edition se lanza con la excelente correa Military a juego con la caja. El reloj se vende exclusivamente en las boutiques de la marca en Madrid (Calle Serrano 86 y Corte Inglés de Castellana). Más información en Breitling.es.



TAG Heuer Connected Modular 45 Edición Especial Kingsman

 

El nuevo TAG Heuer Connected Modular 45 Edición Especial Kingsman será el reloj que luzca el protagonista de la segunda entrega de la saga.

 

Kingsman: El Círculo de Oro se estrenará en todo el mundo el 22 de septiembre de 2017 y el TAG Heuer Connected Modular 45 Edición Especial Kingsman aparecerá en la muñeca del Taron Egerton, el actor que encarna al protagonista Gary “Eggsy” Unwin. De hecho durante el preestreno en Londres, en el que estuvieron Jean-Claude Biver (CEO de TAG Heuer y Presidente de la División de Relojes del Grupo LVMH) y el director, productor y guionista de la película, Matthew Vaughn, éste último dijo:

«Para Kingsman: El círculo de oro, necesitábamos un reloj inteligente para nuestros agentes. Estudiamos las distintas opciones que se encontraban disponibles, pero ninguna era lo suficientemente elegante para un Kingsman. Y entonces vi una entrevista en Bloomberg TV con Jean-Claude Biver en la que hablaba sobre su reloj conectado y de inmediato fue algo obvio para mí; los agentes Kingsman llevarían el TAG Heuer Connected».

Jean-Claude Biver, Toby Bateman de Mr. Porter y Matthew Vaughn, director de la película

 

RELACIONADO: PRESENTACIÓN DEL NUEVO TAG HEUER CONNECTED MODULAR 45.

La edición especial Kingsman reproduce la estética adoptada por los agentes en la película: asas en oro rosa y una elegante correa de cuero con estampado Kingsman. El reloj viene con una segunda correa en terciopelo naranja inspirada en la icónica chaqueta del smoking que viste Taron Egerton en la película.

La principal diferencia entre el TAG Heuer Connected Modular 45 y la edición especial Kingsman se encuentra en las funciones de la esfera. Disponible en azul y gris, la esfera lleva la inscripción y el logo de Kingsman a las 3 y a las 9 horas. A las 10:10 la esfera vibra por 10 segundos y el logo de la K aparece. En un último guiño a la película, la función de luz del reloj original es remplazada por el logo de la película en la esfera con un fondo blanco y oro. Un reloj todo terreno con un elegante estilo inglés y un toque Kingsman.

La edición especial Kingsman estará en venta exclusiva a partir del 6 de julio, y durante un mes, a través de MR PORTER. Sobre este tema, Jean-Claude Biver declaró: “La relación entre Kingsman y TAG Heuer habla sobre lo que define a un caballero hoy día: combinación de prestigio, vanguardia y acceso a un mundo conectado. Nuestros clientes están comprando cada vez más a través de canales online. Y nosotros tenemos que estar donde están nuestros consumidores, por lo que tenemos que estar online”. De hecho el programa TAG Heuer Connected Modular 45 Edición Especial Kingsman es parte de la estrategia de la marca para conectar con la audiencia millennial y construir su propio negocio de e-commerce. El precio del reloj es de 3.600 euros. Más información en TAGHeuer.es.

 



Breguet Reine de Naples Mini: fotos en vivo y precios

 

En Baselworld 2017 Breguet presentó nada menos que seis iteraciones de su reloj de mujer más deseado, en su versión pequeña: el Reine de Naples Mini, del que vamos a ver tres ejemplos.

 

UN POCO DE HISTORIA

El 8 de junio de 1810, tal como consta en los registros de Abraham Louis Breguet, Caroline Murat (reina de Nápoles y hermana de Napoleón Bonaparte) encargó a Breguet que fabricara dos relojes inusuales: un reloj de carruaje gran complicación por la suma de 100 luises, “así como un reloj de repetición para brazalete, por el que cobraremos 5.000 francos”. Este sorprendente pedido vuelve a aparecer en el registro de la Manufactura, que recoge con detalle la identidad de cada reloj y un completo resumen de cada paso de su fabricación.

Caroline Bonaparte Murat

El pedido de la Reina de Nápoles, que sería el reloj de Breguet número 2639, tenía el singular nombre de “repetidor de forma oblonga para un brazalete”. Tenía un “escape libre” y un termómetro. Su fabricación necesitó de 17 personas que realizaron 34 labores diferentes. A principios de diciembre de 1811 el reloj parecía estar listo y se creó una factura por 4.800 francos. Sin embargo el sistema de minutos hubo de ser cambiado y la esfera guilloché sustituida (a petición de la reina, se supone). Ocupó su lugar otra de plata con guilloché y numerales arábigos. El reloj se completó el 21 de diciembre de 1812.

Registro del pedido de la Reina de Nápoles en el libro de Breguet

Treinta y siete años después, el 8 de marzo de 1849, la Condesa Rasponi (“con residencia en el número 63 de la Rue d’Anjou de París”) llevó su reloj a reparar al taller de Breguet. Quedó registrado como “un reloj repetidor muy fino con número 2639, esfera de plata, numerales arábigos, termómetro y ajuste horario por fuera de la esfera; dicho reloj se sujeta en un brazalete de malla de hilos de oro entrelazada, una llave simple de oro y otro brazalete de oro similar, en una caja de piel de becerro roja”. En realidad la Condesa Rasponi era Louise Murat, cuarta y última hija de Joachim and Caroline Murat, que se había casado con el Conde de Rasponi en 1825.

Louise Murat, futura condesa de Rasponi, a los 6 años (retratada en 1811 por Benjamin Rolland)

El 27 de marzo de 1849 el reloj volvió a manos de su dueña. La reparación, que costó 80 francos, quedó registrada en estos términos: “hemos repulido los pivotes, reajustado el termómetro, restaurada la función de repetición, restaurado la esfera, inspeccionado y limpiado cada una de las piezas del reloj y las hemos regulado”. En 19 días, no está nada mal para un reloj tan complicado. Ahora envías el reloj al servicio técnico oficial de cualquier marca sólo para cambiar el aceite y de un mes no baja.

Apertura del parte de reparación en el atelier de Breguet

En agosto de 1855 la condesa volvió a Breguet, esta vez para comprar dos llaves: una llave macho para dar cuerda y una hembra para ajustar la hora. Esta mención, que añade que el reloj tiene una caja de oro decorada con guilloché y “un gran anillo de oro quebrado” es la última huella que se tiene en Breguet del reloj. A partir de ese momento desapareció y hasta hoy no se ha sabido de él, lo que es una auténtica pena. Pero los datos son suficientes como para recrearlo, y así ha hecho Breguet.

Los Reine de Naples Mini (y los de mayor tamaño, claro) mantienen la forma del reloj original, tan única, y en estas nuevas versiones recuperan los numerales arábigos en configuración decreciente/creciente (si los miramos a partir de y hasta las 12 horas). La caja tiene un tamaño de 33 x 24,5 mm, de oro blanco u oro rosa.

Su esfera de nácar y su disco horario descentrado a las 6 h siguen siendo los distintivos principales de esta pieza. Como siempre en la manufactura, el número de fabricación aparece siempre en la esfera, en este caso en la parte superior del disco horario. Las seis referencias que han sido reveladas este año retoman el código estético de la colección Reine de Naples con el asa «bola» situada a las 6 h  así como con una corona de remontuar rematada con un diamante de talla briolette a las 4 h. El bisel, realce y cierre en oro están engastados con diamantes de talla brillante. También aparece un brillante a las 6 horas en la versión con esfera de madreperla de Tahití.

Todos los relojes femeninos de Breguet están equipados exclusivamente con movimientos mecánicos de carga automática. El nuevo Reine de Naples Mini alberga un calibre 586/1 con espiral de silicio. Presenta una reserva de marcha de 38 horas y oscila a una frecuencia de 3,5 Hz. Además está ajustado en 6 posiciones, algo muy poco habitual en un reloj de mujer.

Afortunadamente el calibre es visible gracias al zafiro posterior, que permite admirar el trabajo de decoración de la masa oscilante con un motivo de grano de cebada francamente elegante. Los puentes están decorados a mano con Côtes de Genéve.

Los precios lógicamente varían según el modelo, pero de los que hemos visto aquí sabemos que el Reine de Naples Mini con caja de oro rosa, correa de raso negra y hebilla de oro tiene un precio de 34.400 euros. La versión de oro blanco y correa burdeos cuesta 35.400 euros. Por último la versión con pulsera barbada tiene un precio de 58.600 euros. Los relojes ya se pueden encargar en los puntos de venta. Más información en Breguet.es.

 



En la muñeca: Hublot Classic Fusion Italia Independent

 

Esto sí que es afortunado: si es difícil atrapar un Hublot porque son visto y no visto, mucho más complicado es echarle mano a una serie limitada. Esta vez ha habido suerte y he podido disfrutar de cuatro Hublot Classic Fusion Italia Independent. Vamos a verlos más de cerca.

 

Los Hublot Classic Fusion Italia Independent son el fruto de la colaboración entre la manufactura y Lapo Elkann. Lapo Edovard Elkann, de 40 años, es el nieto de Gianni Agnelli, el casi mítico propietario y director general de Fiat. Lapo trabajó en la empresa de su abuelo, pero su vida se ha visto reflejada en los periódicos más por sus escándalos que por su trabajo, y al final dejó Fiat para aventurarse por otros derroteros.

En 2008 fundó Italia Independent S.p.A., dedicada a la venta de gafas de sol. Lo más destacado de sus gafas es el uso de materiales innovadores, lo que sin duda despertó el interés de Hublot. Recordemos que el nombre de estos relojes es Classic Fusion Italia Independent, y es que Hublot siempre ha destacado su preferencia por la fusión de modas, de estilos y, sobre todo, de materiales. Así que era cuestión de tiempo que la marca del código Morse K (raya punto raya) se entendieran. La primera colaboración de Hublot y Lapo tuvo lugar en 2014.

El logotipo de Italia Independent, grabado sobre el zafiro del reloj

La especialidad de Lapo Elkann es el marketing. De hecho en Fiat coordinaba el marketing de los Fiat Punto y Fiat 500, así que ha tenido libertad absoluta para crear estos Classic Fusion Italia Independent. Lapo ha querido seguir el espíritu ecléctico y atrevido de Hublot y ha buscado la fusión de materiales, algo que como ya he dicho le viene de sí. De este modo, para las cajas de los distintos modelos de la colección ha utilizado titanio pulido y satinado, cerámica y King Gold, el oro de Hublot.

Classic Fusion Italia Independent Pieds-de-Poule King Gold

Classic Fusion Italia Independent Prince de Galles Ceramic

Classic Fusion Italia Independent Pieds-de-Poule Titanium

Classic Fusion Italia Independent Tartan Ceramic

Pero para decorar los relojes Lapo fue más allá: se puso en contacto con la Sartoria Rubinacci, el epítome de la elegancia italiana. La elección de la Sastería Rubinacci no fue fruto del azar: desde 1932 tres generaciones de Rubinacci se han relevado a la cabeza de esta institución del buen gusto y la elegancia masculina: Gennaro, el abuelo fundador; Mariano, el padre, que actualmente dirige la firma napolitana; y, por supuesto, Luca, uno de los hombres más fotografiados del planeta gracias a su estilo único, y que además es el director de la boutique de Milán. Entre los tres han vestido al Duque de Kent o al cantante Bryan Ferry, pasando, naturalmente, por la familia Agnelli.

En sus archivos la casa Rubinacci posee la colección más hermosa que existe de telas antiguas. Ahí, entre los 60.000 m2 de preciosas patas de gallo, tweeds y terciopelos de todo tipo, Hublot y Lapo Elkann encontraron una colección de tartanes –tejidos de lana con cuadros de colores– que datan de los años 70, y a los que han dado una segunda vida integrándolos en la versión cronógrafo del Classic Fusion Italia Independent.

En la parte que corresponde exclusivamente a Hublot, los relojes son los ya conocidos Classic Fusion Chronograph (como el que vimos aquí). Eso significa una ca de 45 mm de diámetro sobre la que se asienta un bisel satinado, debajo del cual sobresalen -a izquierda y derecha- las ya conocidas “bisagras”. La corona lleva el logotipo de la casa grabado y está flanqueada por los pulsadores del cronógrafo, con buen tamaño y de tacto agradable.

La caja es hermética sólo hasta 50 metros, pero en este caso es más que suficiente. No concibo a nadie con un reloj así que quiera meterse en el agua con él para arruinar la tela de la correa. En la parte trasera un cristal de zafiro permite ver el calibre HUB1143.

En realidad el HUB1143 es el calibre automático Sellita SW300 al que se le ha acoplado el módulo cronógrafo de Dubois Depraz, una combinación muy habitual (y más aún con el ETA 2892). El movimiento sólo tiene 25,60 mm de diámetro y por eso se ve tan pequeño en el reloj. Tiene 42 horas de reserva de marcha, cambio rápido de fecha y parada de segundero. En cuanto al cronógrafo sólo mide los segundos y 30 minutos, ya que la subesfera a las tres es para el pequeño segundero.

Aunque la caja tiene 13,05 mm de altura el reloj está muy bien equilibrado, y parece más pequeño de lo que en realidad es. Se ata a la muñeca con una correa de caucho hipoalergénica con un cierre plegable muy conseguido para transmitir la idea estética de Hublot.

A mí los relojes me han encantado, la verdad. Y me parece encomiable el deseo de Hublot de ir más allá, de ofrecer algo distinto. Si cada vez queremos que lo que ahora se llama “la experiencia de usuario” sea lo más personal posible, estos Classic Fusion Italia Independent cumplen el objetivo a la perfección.  No son relojes para todo el mundo, de acuerdo, pero quedan muy bien en la muñeca y son elegantes, mucho más de lo que las fotografías atestiguan.

Y son aún más personales porque son una edición limitada.  El reloj de titanio está limitado a 100 unidades, con un precio de 15.400 euros. La versión en cerámica y tartán está limitada a 50 unidades, y tiene un precio de 16.500 euros, mientras que la versión Príncipe de Gales está limitada a 100 unidades, con el mismo precio.

Por último, la versión en King Gold y Prínciple de Gales está limitada a 50 unidades, con un precio de 35.850 euros. La colección completa incluye dos relojes más, en oro y en titanio, que desafortunadamente no he podido fotografiar. Los he incluido en una foto de stock de la marca. Sus precios son los mismos que las versiones que hemos visto aquí. Más información en Hublot.es

 



Los Baume & Mercier Clifton Club con vídeo, fotos en vivo y precios

 

Vamos a analizar los nuevos Baume & Mercier Clifton Club, la gran apuesta de la casa para atraer a un público joven con una propuesta que mezcla los relojes de corte deportivo con un aire más formal.

 

Baume & Mercier es una de las casas relojeras suizas históricas. De hecho es la sexta más antigua. Sin embargo toda esa herencia no le ha evitado un devenir comercial con altibajos, particularmente desde comienzos de este siglo. Pero cuando todo el mundo -o al menos muchas voces de la industria- pensaba que la marca no iba a levantar la cabeza dio un giro notable y comenzó a lanzar productos bien pensados, bien ejecutados y a precios cada vez más atractivos.

Para mujer fue la línea Promese, pero para hombre lo más significativo fue el lanzamiento de la gama Clifton. Los Clifton presentan una caja inspirada en los modelos de los años 50, pero con un corte muy actual. Los relojes estaban (y están) muy bien hechos y son muy atractivos, así que la casa ha ido expandiendo la colección dotándola de todo tipo de complicaciones.

De hecho en Horas y Minutos hemos cubierto unos cuantos modelos de los Clifton, porque a mí me gustan mucho. Uno de los primeros vídeos que hice en esta página fue el del Clifton Retrograde (éste de aquí). También hemos visto -por ejemplo- el Cronógrafo con Calendario Completo (aquí) y, este mismo año, el GMT Power Reserve.

Sin embargo los Clifton apelan a un rango de edad que se acerca a los 30 años, y Baume & Mercier necesitaba un reloj para gente más joven, entre los 20 y los 30. Uno de los argumentos de venta de la casa es que sus relojes son relojes para regalar, para remarcar los hitos importantes de la vida. Sin embargo con los Clifton Club se quiera que los jóvenes profesionales lo vean como el primer reloj que se pueden comprar ellos (sin esperar que alguien se lo regale), y que le sirva tanto para el trabajo como para el ocio. Y ahí es donde los Clifton Club son, en mi opinión, un acierto.

Afortunadamente la casa no recurre a ningún modelo histórico oscuro, o vintage u otras herramientas de marketing habituales en la relojería. Simplemente lanza un reloj con aire deportivo  pero que permite utilizarlo en el día a día, bien construido y muy atractivo.

Baume & Mercier ha creado una caja de 42 mm de diámetro pero de tan solo 10,3 mm de altura. Esto, junto con las asas cortas y curvadas hace que el reloj se adapte perfectamente también en muñecas pequeñas. La caja es hermética hasta 100 metros, lo que encaja con la idea de reloj para todo uso.

El Clifton Club tiene un bisel unidireccional de 120 clics, 2 por segundo, para hacerlo muy preciso. Esto es algo que encontraríamos en un reloj de buceo, pero en sí el reloj no es un es un reloj de inmersión. Sin embargo, como la profundidad máxima a la que se baja cuando se hace buceo recreacional suele ser de 40 metros, el reloj cumple perfectamente. Y eso como máximo, porque casi ningún buceador turístico baja más allá de los 20 metros.

Hay que decir que precisamente por la escasa altura de la caja el bisel es muy delgado, de manera que girarlo no es sencillo porque tienes que afinar mucho con los dedos. Pero como digo, no es algo que se vaya a usar habitualmente. Sea como fuere, hay un par de cosas que agradecer a Baume & Mercier: podría haberse limitado a una hermeticidad de 50 metros, pero ha querido que sea de 100 (que por cierto es el primer requisito para un reloj de buceo). También se podría haber ahorrado el tratamiento fotoluminiscente del segundero, y sin embaro lo ha añadido también. Se nota que la casa ha querido lanzar un oferta muy potente con estos relojes.

Las cajas son de acero y mezclan superficies pulidas con satinadas para darle una presencia más refinada. Hay también una versión con recubrimiento en ADLC  que le dota de una resistencia mucho mayor al uso diario. En realidad el ADLC es una versión del DLC desarrollado específicamente para los artículos de lujo, entre ellos los relojes. DLC significa Diamond Like Carbon (o sea, carbono duro como el diamante). La A viene de Amorfo, por la disposición de las fibras que le dan ese extra de dureza y resistencia.

Hay un elemento que es común a todos los Clifton Club: el color naranja, que aparece siempre en la esfera, en el bisel y en algunos casos también en las correas. La esfera está muy bien pensada. Los minutos se sitúan sobre un bisel elevado y remarcado por una línea naranja para dar profundidad al dial. Esta profundidad se remarca por los índices aplicados, entre los que resalta el de las 12, que es en realidad la letra griega Phi, que simboliza el equilibrio y es el logotipo de la casa. Por último en el centro de la esfera hay un rebaje pensado para aumentar la sensación de tridimensionalidad, y que limita la longitud de la manecilla de las horas. Y por encima de todo sobrevuela la manecilla de los segundos, siempre en naranja.

Tanto las manecillas (incluida la de los segundos) como los índices están recubiertos de SuperLuminova, en cantidad suficiente como para que la lectura en la oscuridad sea intachable.

El Clifton Club se mueve gracias a un movimiento Sellita SW 200, con una frecuencia de 4 hercios y una escasa reserva de marcha de 38 horas, cambio rápido de fecha y parada de segundero. Es un movimiento más que probado, que funcionará perfectamente durante años. El calibre está tapado por un fondo con el escudo de la colección.

Hay que añadir que hay una versión del Clifton Club con esfera azul, pero desafortunadamente no estaba disponible para el artículo. Como ya he dicho el reloj es muy satisfactorio en la muñeca, bien equilibrado y atractivo, para el que lo posee y para el que lo ve. Los precios son igualmente atractivos, ya que comienzan en 1.950 euros  la versión más barata, con correa de piel, 2.100 euros para las versiones con brazalete y 2.250 euros para versión con ADLC y correa de caucho.

Baume & Mercier ha apostado fuerte por los Clifton Club, y yo creo que tienen argumentos para tener éxito. Es verdad que se mueven en un segmento donde hay muchos pesos pesados y en los que los precios son cada vez más agresivos, pero creo con la promoción adecuada (recordemos aquí la acertada unión con el medallista olímpico Saúl Craviotto) el producto calará. Y se lo merece. Más información en Baume&Mercier.es.

 

 



Una charla con Frédéric Nardin, vicepresidente de OMEGA

 

Esto sí que fue una oportunidad única: charlar con Frédéric Nardin, vicepresidente de OMEGA, responsable de las ventas mundiales. Y digo única y no exagero: no había fotos suyas en internet hasta hoy, ni tampoco había concedido ninguna entrevista.  Esto es parte de lo mucho que me contó.

 

Horas y Minutos: En septiembre, cuando hablé con Gregory Kissling (director de desarrollo), era demasiado pronto como que la certificación Metas fuera ya un argumento de ventas sólido en el mercado. ¿Cómo está la situación ahora?

Frédéric Nardin: Cada vez más gente lo pide. Es verdad que la mayoría de la gente no lo demanda, porque para eso tienes que estar muy interesado en la tecnología, en los movimientos, y además está el proceso de trasladar la información desde la fábrica al cliente final. Hay que formar a formadores que a su vez formen a la fuerza de ventas, que es quien lo transmite al cliente final. Y eso país por país. Pero ciertamente desde septiembre a hoy hay cada vez más gente que, gracias a ese gran esfuerzo comunicador, se da cuenta del valor añadido que significa Omega y la certificación METAS. Aquí se puede leer lo que significa la certificación.

 

H. y M.: Pero aunque la mayoría no pida estos avances Omega sí está introduciendo los Master Chronometer en los relojes de vestir, en los que quizá no es tan necesario tener la última tecnología.

Frédéric Nardin: Hay gente que quiere un reloj de vestir con tecnología. Y tecnología punta además. Un producto en el que puedan confiar. Y como digo, queremos dar un producto para cada necesidad.

Calibre del Globebaster Master Chronometer, en oro Sedna

H. y M.: Yo creo que es muy bueno para Omega también, porque si tienes un movimiento excelente vas a tener que repararlo mucho menos. Esto es importante porque para la mayoría de gente cuando va a comprar un reloj piensa “voy a comprar UN reloj. No uno de muchos, sino uno que me va a durar toda la vida” Como solían ser antes, por otro lado.

Frédéric Nardin: Así es. Pero también aumentas las expectativas del cliente. Si se llevan un METAS van a esperar más del reloj. Por eso antes de lanzar un producto nos aseguramos al 100% que va a funcionar perfectamente. Y por eso hemos traído el laboratorio METAS a Omega: cuando certificas COSC se prueba el movimiento. Pero desde que se aprueba hasta que se pone a la venta el reloj tiene que ser manipulado (para meterlo en la caja, por ejemplo). Eso puede hacer que pierda exactitud. Con METAS probamos el reloj entero, de manera que no hay que volver a toquetear nada.

H. y M.: A decir verdad y desde el punto de vista del usuario una certificación como el METAS, con un informe de cada uno de los relojes que sus dueños pueden comprobar, devuelve la confianza al usuario. Una confianza muy debilitada por el concepto de “reloj de usar y tirar” que tanto tiempo ha pervivido (y pervive).

Frédéric Nardin: Es correcto. No estamos desarrollando estas tecnologías -en cada parte del reloj- para subir el precio. Lo hacemos para ofrecer al cliente final un valor añadido. Que puedan decir “vaya, realmente tengo algo más en la muñeca”. Queremos ofrecer la mejor tecnología al precio adecuado.

H. y M.: ¿El mercado reconoce que Omega le está dando lo mejor al mejor precio?

Frédéric Nardin: Yo creo que sí. Cuando visitamos la red de distribuidores -y no me refiero a nuestras boutiques-, que venden muchas marcas, nos lo dicen: “vuestro producto tiene la mejor relación calidad/precio”.

Omega Seamaster Deep Black Master Chronometer

H. y M.: ¿Qué opinión tiene sobre la situación actual del mercado?

Frédéric Nardin: Estos últimos años ha sido todo más difícil. Sólo hay que mirar las estadísticas de exportaciones en los dos últimos años, y ver cómo han caído. Pero no todo se debe a la industria: hemos tenido y tenemos terrorismo, problemas en Brasil o Corea, China, el Brexit…

RELACIONADO: ¿Por qué está en crisis la industria relojera suiza?

En nuestro caso el año pasado fue más complicado, pero aún así mejor que el resto de la industria. Este año está volviendo a acelerar. En nuestro caso, repito. Por ejemplo en Asia tenemos un gran aumento de ventas. Hay que tener en cuenta que los chinos ya no están comprando tanto en Europa, sino en Asia. Hong Kong sobre todo.

En Europa están aumentando nuestras ventas a los ciudadanos europeos, que antes no compraban. Así que entre unos y otros las ventas se recuperan. Así que no hay que centrarse sólo en qué hacer en Asia. Hay que cuidar también los otros mercados locales.

H. y M.: ¿Cree usted que la crisis ha cambiado el mercado?

Frédéric Nardin: Es difícil de decir, porque el mercado es muy grande y siempre habrá excepciones. Lo que ha cambiado es la política de subir precios porque sí, sin añadir ninguna innovación o mejora. Creo que algunas marcas se han pasado, y los consumidores son ahora mucho más conscientes de qué están comprando. Y son más exigentes a la hora de gastar su dinero.

#SpeedyTuesday

H. y M.: Omega vendió en tiempo récord su primer reloj pensado para la venta online, el #SpeedyTuesday. ¿Va a seguir explorando el mercado digital?

Frédéric Nardin: Estamos viviendo un época en que cada vez se compra más online. Una vez que conoces un producto ya no necesitas ir a la tienda, simplemente lo pides por internet. Los relojes es algo distinto. Hay que probárselos. Pero en cualquier caso creo que nosotros y todas las marcas deberemos estar en internet porque es lo que el cliente quiere. Pero será una venta multicanal, porque seguiremos necesitando las tiendas físicas. Incluso los jóvenes. Son todos nativos digitales, pero aún así les encanta ir a las tiendas.

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H. y M.: Distribuidores. Este año Omega ha lanzado 141 referencias nuevas, y ha retirado otras tantas. El año pasado ocurrió algo similar. Y los relojes no llegan inmediatamente a las tiendas. ¿Cómo se lo toman los distribuidores? Porque cuando están vendiendo las piezas que tenían de repente llegan nuevas…

Frédéric Nardin: Bueno, los distribuidores no tienen que tener las 141 referencias…

H. y M.: Ya, pero los clientes leen sobre las novedades y empiezan a pedirlas. Pero el distribuidor quiere vender lo que tiene allí, no algo a futuro.

Frédéric Nardin: 141 referencias es una locura como tal, si lo tomas de manera individual. Pero nosotros somos globales. Si piensas en España dirías que se hagan Aqua Terra y se olvidaran de Prestige. Pero vas a China y el SeaMaster es muy pequeño, mientras que el Prestige es gigantesco. Nosotros hacemos relojes para todos nuestros clientes potenciales. Y después el distribuidor elige.

Omega De Ville Trésor oro blanco

H. y M.: En Omega los relojes deportivos y los de vestir parecen pertenecer a mundos completamente separados. ¿El que compra un De Ville nunca compra un Seamaster?

Frédéric Nardin: Depende del poder adquisitivo. Los que pueden comprar 5, 6, 7 relojes seguro que van a tener uno de cada. Cuando tienes menos recursos lo que compras es un reloj para todos los días, versátil. Como el nuevo Railmaster. Al ser el reloj prácticamente el único ornamento del hombre, siempre vamos a querer afirmar quiénes somos mediante el reloj.

H. y M.: ¿Le parece a usted que los relojes de vestir de Omega son un poco los hermanos pobres de la casa? Porque el énfasis en el Speedmaster y el Seamaster es enorme.

Frédéric Nardin: Entiendo lo que dices, pero para Europa. Vas a Asia y es completamente diferente. O para ser más exactos, Asia sin Japón. Japón es muy específico: les encanta el Speedmaster, los cronógrafos… El resto de Asia es más para el reloj de vestir.

H. y M.: ¿Y qué tal va el Globemaster?

Frédéric Nardin: Pues va bien. Y hubiera ido mejor si hubiéramos tenido más stock desde el principio. La gente tuvo que esperar hasta 6 meses, y eso no es nada bueno.

H. y M.: ¿Y tendrá más complicaciones? Porque la forma de esfera no favorece tener, por ejemplo, un cronógrafo.

Frédéric Nardin: Siempre tenemos muchos proyectos…

H. y M.: …que no me va a desvelar aquí.

Frédéric Nardin: ¡Exacto! (risas)

H. y M.: ¿Y hay algún reloj que no existe en Omega que le gustaría que estuviera?

Frédéric Nardin: Pues siempre estamos pensando en nuevas cosas. Por ejemplo: tenemos el Moonwatch. ¿Por qué no tener el Marswatch? Cuando lleguemos a Marte yo quiero que haya un Speedmaster sobre la superficie. Tenemos que estar allí.

 

 



Los nuevos Bulgari Octo Roma, con fotos en vivo y precios

 

Los Bulgari Octo Roma se han presentado este año como una variación más fácilmente llevable del Octo, el gran reloj masculino de la casa. Vamos a a ver las variaciones y lo bien que quedan en la muñeca.

 

La línea Octo apareció en 2012 y, como contaba cuando se presentó el repetición de minutos (aquí), su forma se inspira en el encofrado de la Basílica de Majencio, en el Foro Romano. La mezcla de líneas rectas y curvas otorgan al Octo una presencia única, absolutamente reconocible y muy elegante. De esta manera Bulgari consiguió uno de los objetivos más preciados: conseguir destacar sin perder la elegancia de un reloj de vestir.

Por otro lado, Roma tiene un significado especial para la casa: no sólo es la ciudad de fundación (en 1884) es, si nos ceñimos a los relojes, el origen de una de las colecciones más exitosas de la casa: la  Bvlgari Bvlgari. Pero es una colección muy de su tiempo y no a todo el mundo -si hablamos de clientes masculinos- le acaba de gustar.

Es verdad que también están los Diagono (como estos que vimos aquí),  pero su aspecto más deportivo los aparta de los ambientes serios. Por otro lado Bulgari es Bulgari y si llevas algo de la casa se tiene que notar, aunque sea en los parámetros del vestir formal. Por eso el Octo es un producto tan brillante: combina excelencia mecánica con elegancia y con una afirmación de estilo.

Ahora bien: aunque los Octo tienen un diámetro de 41 mm, su apariencia se hace demasiado sólida en algunas muñecas. Por eso aparecen estos Bulgari Octo Roma, que han suavizado su perfil para hacerlo más ponible. Creo que lo mejor es ver juntas las dos versiones para apreciar las diferencias.

Bulgari Octo

Bulgari Octo Roma

¿A que así se aprecia mejor? Básicamente lo que estamos viendo es una estructura mucho más ligera que la del Octo ya conocido. Aunque sigue habiendo numerosas líneas rectas (58 facetas, de hecho), el reloj parece ahora más redondo. El trabajo de adelgazamiento se ha centrado en las cuatro esquinas: han desaparecido esas, digamos, hombreras que le daban un aire más rocoso. Las asas también se han estilizado y han reducido su ancho. Sin embargo la caja sigue manteniendo los 41 mm de diámetro anteriores.

Aunque la casa no especifica la altura, el Bulgari Octo Roma es un reloj desde luego delgado que no tiene ningún problema en darle palique a los puños de las camisas. Hay un atractivo juego de superficies pulidas y satinadas -particularmente el bisel-, rematado por una elaborada corona con una inserción en cerámica negra. Aunque en la página web de la casa se dice que la estanqueidad es de 100 metros, en realidad es de sólo 50. No es el primer reloj en el que piensas cuando buscas un compañero de piscina, así que no es una falta grave.

El Bulgari Octo Roma se ofrece en acero, oro rosa o bicolor. Los colores de esfera disponibles son el negro, blanco y un precioso marrón que según le dé la luz desprende matices incluso burdeos. Éste es el único color -cuando menos por ahora- que está disponible para combinarlo con la caja de acero o con la de oro (que es la que mejor le queda, sin duda).

Es interesante la versión bicolor porque le da un toque de lujo a la versión de esfera blanca pero sin tener que pagar todo el precio de la caja de oro. Sólo el anillo bajo el bisel es de oro, lo justo para elevarlo de nivel sin las implicaciones de un reloj totalmente de oro. Las manecillas y los índices aplicados también lo son, al igual que la corona. Debo reconocer que al principio no reparé demasiado en él, seguramente porque tengo cierto desapego al bicolor. Pero una vez que te lo pones y te lo ves puesto el reloj te dice mucho más de lo que pensaba al principio.

En todas las versiones los índices tienen una estructura también facetada muy elegante. La parte superior está satinada, reforzando la sensación de lujo que todo el conjunto transmite. Las proporciones con respecto al Octo estándar han variado muy ligeramente. La configuración de la esfera es en realidad sobria, lo que es una buena idea: todo lo llamativo va en la caja, así que la misión de la esfera es ser el contrapunto elegante. Y por cierto con excelente lectura.

El Bulgari Octo Roma integra un calibre de manufactura. Es el BVL 191 Solotempo, un movimiento automático que se mueve a 4 hercios y aguanta 42 horas sin necesitar recarga. Está decorado con Côtes de Genève en el rotor y los puentes, bordes achaflanados y acaracolado en la platina.

A decir verdad el diámetro del movimiento, 25,60 mm, es demasiado pequeño para la caja en la que se aloja y por tanto se ve mucho metal. Pero en este caso no le queda mal, porque está a tono con la presencia sólida del reloj.

Con las nuevas medidas el reloj se lleva muy bien en la muñeca. Ya lo hacía antes, y ahora aún más. En verdad es uno de los relojes de hombre más atractivos del mercado, aunque sin duda habrá quien prefiera otras formas más conservadoras. Los precios varían según el modelo, pero no demasiado. Si escogemos la versión de acero con correa de aligátor, el precio es de 5.800 euros. Si preferimos la versión con brazalete de acero (que a mí me gusta mucho), el precio es de 6.380 euros. Es sorprendente una variación tan escasa de precio de la piel al brazalete. Normalmente el salto es mucho más notable.

La versión bicolor tiene un precio de 6.950 euros y, si nos decidimos por la versión de oro, el precio pasa a 18.300 euros. Basta mirar por ahí para darse cuenta de que el Bulgari Octo Roma no sólo es un reloj fantástico; es que también tiene unos precios muy competitivos. Más información en Bulgari.es.

 

 



Nuevo H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel: fotos en vivo y precio

 

El nuevo H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel recoge lo mejor de la casa (su calendario perpetuo y las esferas fumé) y lo presenta en una versión más asequible y fácil de llevar en el día a día.

 

A menudo hago referencia a la charla que tuve con el Director General de H. Moser & Cie., Eduard Meylan, en el Salon QP de 2014. Y lo hago porque es un ejemplo de lo que debe ser un directivo que se ofrece a dar una entrevista: se puso a hablar claramente de lo que es en realidad un negocio, aunque sea dentro del venerable mundo de la relojería.

Pero además demuestra que la estrategia de la casa está muy bien definida (aunque la verdad es que eso suele ocurrir en casi todas). Entonces me dijo que en 2016 lanzarían una nueva línea menos elitista y más sexi. En realidad la línea Pioneer apareció justo un año después, en la nueva edición del Salon QP. Es éste de aquí abajo, con caja en oro rosa y Pioneer Centre Seconds como nombre.

Se ve claramente cómo ha cambiado la esfera, que se vuelve más deportiva sin dejar atrás su esencia de reloj de vestir elegante. Sin embargo el Pionner Centre Seconds se lanzó en oro, lo que le alejó del concepto “menos elitista”. Más aún, se hacía un poco raro verlo con una correa de caucho. Ahora los nuevos modelos en acero vienen a poner las cosas donde deberían estar. En marzo se anunció el Pioneer Centre Seconds con un precio de 11.350 euros y ahora tenemos el H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel.

El uso del acero, seamos sinceros, es lo único que acerca los precios a un público menos selectivo. No hay oro barato, y no hay (salvo muy escasas excepciones) chapado en oro realmente elegante. Por otro lado en general no se puede considerar el acero como lo más refinado, pero es que ese departamento lo tiene cubierto (y con honores) la esfera fumé del H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel.

La caja tiene un diámetro de 42,8 mm y una altura de 11,3. No es, desde luego, un reloj pensado para estar escondido dentro del puño de la camisa. Más bien es una afirmación de estar al tanto de lo que es la alta relojería pero sin necesitar metales preciosos para dejar claro tu punto de vista. La corona está roscada; aparte de que le da más rigidez ayuda a conseguir una hermeticidad hasta 120 metros, algo no muy visto en relojes de este tipo. Por eso Moser afirma que los Pioneer son sus relojes deportivos.

El H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel está pensado para -por fin- poder llevar un calendario perpetuo todos los días. El mecanismo del calendario perpetuo de Moser es desde luego uno de los mejores y -sin duda alguna- más singulares del mercado. Lo mejor para saber cómo funciona es ver el vídeo que hice hace tres años con el Endeavour Perpetual Calendar (aquí).

Detalle de la estrella que señala los años bisiestos

Otra de las ventajas del calendario perpetuo es su discreción en la muñeca: salvo que lo conozcas pasa desapercibido. El H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel, al contrario que muchos otros calendarios perpetuos, no muestra el día de la semana. A cambio tiene un indicador de reserva de marcha, que señala la cantidad restante de los 7 días que le proporcionan su doble barrilete. Desafortunadamente sigue manteniendo las palabras “Up” y “Down”, aunque ahora hacen menos daño porque están mejor alineadas.

Las manecillas y los puntos sobre los índices integran SuperLuminova, algo que no ocurre con los demás modelos de la casa y que subraya su lado más dinámico. El azul fumé de la esfera, sin ser el seductor Funky Blue que hemos visto en varias ocasiones (aquí, o por ejemplo aquí), es de un azul nocturno precioso.

A mí el H. Moser & Cie. Perpetual Calendar Steel me parece un reloj excelente, con un atractivo instantáneo. Asumo que en el futuro veremos más esferas fumé, lo que no hará sino aumentar su deseabilidad. El reloj tiene un precio de 38.000 euros. Más información en Moser.es.



Porsche Design Chronograph 911 Turbo S: de accesorio, un coche

 

Poco hay que añadir a lo que significa el Porsche 911. La casa germana sigue mejorándolo mecánica y estéticamente y haciéndolo cada vez más personal, creando cada vez más accesorios exclusivos. Y eso es el Porsche Design Chronograph 911 911 Turbo S, que además integra un calibre nuevo.

 

Cuando repasamos los 1919 Datetime Eternity vimos la relación histórica entre la casa relojera y la automovilística, como sus historias se separaron y se volvieron a juntar. Desde entonces van de la mano para desarrollar creaciones exclusivas. Tenía por tanto lógica que el Porsche Design Chronograph 911 Turbo S apareciera para acompañar esta nueva edición tan exclusiva del deportivo.

Esta colaboración tan estrecha entre Porsche Design y Porsche ya ha dado como resultado el Monobloc Actuator, un reloj que fue uno de los más comentados de Baselworld y pronto veremos en nuestra web.

Sólo se van a hacer 500 unidades del Porsche 911 Turbo S Exclusive Series (del vehículo, me refiero). Los precios rondarán el cuarto de millón de euros, y de ahí para arriba. Lo mismo va a ocurrir con los relojes, ya que sólo se van a fabricar 500 unidades. El reloj se podrá personalizar con las mismos acentos que lleve el vehículo, que se ofrece con seis terminaciones. Incluso para las correas se utilizará el mismo cuero que para el interior del coche.

Además para este Porsche Design Chronograph 911 Turbo S se ha desarrollado un calibre cronógrafo nuevo. El movimiento Werk 01.200 ha tardado tres años en desarrollarse y se ha equipado con un movimiento flyback. Es decir, que la trotadora vuelve a cero instantáneamente, sin tener que parar y resetear.

Se ha construido con tungsteno y equipa un volante que se mueve a 4 hercios, muelle Incablock, antigolpes Glucydur y puentes de Nivaflex. El color del rotor es, una vez más, personalible a juego con el color del coche y está diseñado a imagen de las llantas del vehículo, que son espectaculares.

Todo ello se aloja en una caja de 42 mm de diámetro fabricada en titanio. A su vez éste se ha recubierto con un revestimiento de carbono negro. El dial también es de fibra de carbono. La corona tiene el mismo diseño de todas las de la casa:  elegante, deportiva y fácil de usar gracias a su tamaño.

El Porsche Design Chronograph 911 Turbo S sólo se puede adquirir en los concesionarios de Porsche, donde se encarga toda la personalización. Tiene seis variantes: amarillo metálico, blanco Carrera, gris metálico, negro, rojo y azul grafito. Se entrega con un brazalete de titanio y dos correas. Su precio en Alemania es de 9.950 euros IVA incluido -que no está nada mal-, pero conviene consultar en el concesionario local. Más información en PorscheDesign.com.

 

 

 



Blancpain presenta el documental “Gombessa IV Genesis”

Desde la presentación del Fifty Fathoms, el primer reloj moderno de buceo, en 1953, el compromiso de Blancpain con el mundo submarino se ha visto reflejado en su deseo de contribuir al conocimiento y conservación de este fascinante universo. Por ello, la marca promueve un gran número de actividades científicas significativas, incluyendo el Proyecto Gombessa, liderado por Laurent Ballesta, que ya han dado lugar a tres grandes expediciones.

 

Laurent Ballesta y su X-Fathoms

En el marco de la expedición Gombessa II, en 2014, el equipo de Laurent Ballesta viajó al paso sur del atolón de Fakarava, en la Polinesia Francesa, con el fin de estudiar la reproducción anual de los meros disfrazados. Durante aquella expedición, los investigadores se sorprendieron al detectar una densidad inusual de tiburones grises de arrecife de hasta 700 ejemplares, la mayor densidad de esta especie nunca observada. El equipo también se sorprendió al contemplar su comportamiento de caza, que parecía estar coordinado.


Para desarrollar estas observaciones y entender mejor la ecología y comportamiento de los tiburones grises de arrecife, Blancpain decidió realizar una donación adicional a Ballesta y su equipo de 250.000 euros, vinculada a la primera edición limitada del reloj Blancpain Ocean Commitment. La mitad de la donación financió el proyecto intermedio Gombessa IV Genesis, que tuvo lugar en junio-julio de 2016, y permitió el desarrollo y validación de innovadores protocolos científicos y técnicas de observación. La segunda mitad de la donación, junto con una financiación completa de la expedición financió el programa habitual Blancpain Ocean Commitment, que actualmente se utiliza en la mayor expedición Gombessa hasta la fecha, Gombessa IV.


Mientras tanto, y con motivo del Día Mundial de los Océanos, Blancpain nos invita a descubrir el exclusivo film de 26 minutos de duración, Gombessa IV Genesis, con imágenes únicas de la actividad nocturna de los tiburones durante este excepcional encuentro que reúne a 18.000 meros, 700 tiburones grises de arrecife, y un grupo de audaces buceadores e investigadores. ¿Un frenesí caótico de alimentación o una gran cacería organizada? Más información en la web dedicada GombesaIV-Genesis.



SIHH 2018 aumenta nuevamente el número de expositores

 

Ni siquiera ha comenzado el verano y ya tenemos la primera noticia importante del invierno. Nada menos que sobre el primero de los dos grandes salones del año, el SIHH 2018. Ya hay fechas y nuevos participantes.

 

El SIHH 2018 es el heredero de un formato que apareció en 2016. Hasta entonces el Salón tenía una estructura más o menos estable: gran peso de las marcas del grupo Richemont y algunas independientes. Aproximadamente unas 15 marcas. Pero en 2016 se abrió el llamado Carre des Horlogers al que se incorporaron 9 relojeros independientes para un total de 24 firmas.

En enero de este año el SIHH 2017 vio crecer el número de invitados al Carré para pasar a acoger a 30 casas en total. Ahora la organización ha anunciado las fechas y la lista de asistentes, a la que se incorporan 4 marcas nuevas, además de las fechas de apertura.

El Salon International de la Haute Horlogerie 2018 tendrá lugar del 15 al 19 de enero de 2018. La ubicación no varía, ya que se celebrará en el recinto del Palexpo, la gran superficie expositora de Ginebra situada al lado del aeropuerto. Pero la configuración del espacio sí que cambia. Los pasillos centrales se extienden para dar cabida a Hermès. El Carré también se agranda y da la bienvenida a DeWitt, Chronométrie Ferdinand BerthoudRomain Gauthier. 

Es decir, va a haber 34 casas relojeras en el SIHH 2018.

 

Fabienne Lupo, Directora General del SIHH

Sobre el crecimiento del Salón Fabienne Lupo, Directora General, ha dicho: “No hay intención de extender el SIHH indefinidamente. Crecerá dentro de límites cuidadosamente medidos para preservar los valores de excelencia que han forjado su reputación. Debe también estar a la altura de las expectativas de sus exhibidores y clientes, ahora y en el futuro”.

Personalmente la declaración no me tranquiliza mucho, y me explico: SIHH siempre ha tenido un aura de distinción y lujo en las antípodas de lo que significa Baselworld y su brutal agenda. Pero: Baselworld se extiende durante 9 días, mientras que el SIHH abarca sólo cuatro. Esos 4 días eran más que suficientes para ver 15 casas, pero al incrementar el número hasta 34 verlas a todas va a ser una misión imposible.

Yo vi 43 marcas en Baselworld, pero estuve los 9 días, y acabé extenuado. En el pasado SIHH 2017 los independientes se limitaban a ofrecer una conferencia de 15 minutos, y quedaba de tu mano ver los relojes en vivo si es que tenías tiempo. El resultado fue que sacrificabas ver unas casas para poder ver otras.

Yo creo que esto es un error y un desperdicio: por un lado no ves bien a los independientes y por otro las casas históricas, que soportan fundamentalmente el coste del Salón por su mayor tamaño, se ven obligadas a también reducir tiempos de atención personalizada. Si esto sigue así sinceramente creo que la organización se debería plantear aumentar los días de exposición para que dé tiempo a todo.

La lista de expositores es:

Casas Históricas

A.Lange & Söhne, Audemars Piguet, Baume & Mercier, Cartier, Girard-Perregaux, Greubel Forsey, Hermès, IWC, Jaeger-LeCoultre, Montblanc, Panerai, Parmigiani, Piaget, Richard Mille, Roger Dubuis, Ulysse Nardin, Van Cleef & Arpels, Vacheron Constantin

Carré des Horlogers

Christophe Claret, Chronométrie Ferdinand Berthoud , DeWitt, Grönefeld, H. Moser & Cie, Hautlence, HYT, Kari Voutilainen, Laurent Ferrier, MB&F, MCT-ManufactureContemporaine du Temps, Ressence, Romain Gauthier, RJ-Romain Jerome, Speake
Marin, Urwerk

Otra de las novedades del año pasado fue el abrir al público el viernes. Este año se también se va a repetir la experiencia. Pero no nos engañemos: la excitación de acudir al Salón acaba por imponerse, de largo, a los problemas que presenta. Así que ¡esperemos estar allí! Más información en SIHH.org.

 



Tres exclusivos Longines Flagship Heritage by Kate Winslet, a subasta

En su boutique, ubicada en la Rue du Faubourg Saint-Honoré de París y con la participación de su Embajadora de la Elegancia Kate Winslet, Longines presentó el reloj Longines Flagship Heritage by Kate Winslet. Tres modelos de este exclusivo reloj de oro se subastarán online a favor de una organización benéfica cofundada por la actriz británica, la Golden Hat Foundation.

 

Como ya avanzamos en este artículo del pasado enero, Longines ha querido lanzar una actualización de su Flagship Heritage por su 60 aniversario, un reloj con la tecnología más puntera de entonces ya que era un cronómetro antimagnético, con espiral irrompible y protección antigolpes. La reedición se lanzó en oro amarillo y rosa y en acero, en edición limitada: sólo hay 60 piezas de cada una de las versiones de oro y 1957 de acero. Va a ser difícil verlas, desde luego.

El Flagship Heritage en versión de acero

El sábado 10 de junio, en su boutique ubicada en la Rue du Faubourg Saint-Honoré de París, Longines, junto a Kate Winslet (su Embajadora de la Elegancia desde 2010), presentó su nuevo y exclusivo reloj en edición muy limitada: el Flagship Heritage by Kate Winslet, que cuenta con la misma esfera que el Flagship Heritage – 60th Anniversary 1957-2017.

El reloj Flagship Heritage by Kate Winslet es el resultado de un proyecto común en beneficio de The Golden Hat Foundation, una organización benéfica cofundada por Kate Winslet y dedicada a cambiar la forma en que se percibe a las personas afectadas por trastornos del espectro autista. Durante una visita a la sede de la marca en Suiza el año pasado (que se recoge en el vídeo de arriba), la actriz escogió la esfera, la caja y la correa del reloj. Cinco piezas de oro han sido producidas por la embajadora de la marca y llevan su nombre. Longines lleva colaborando con The Golden Hat Foundation desde 2015.

Los modelos con los números 2/5, 3/5 y 4/5 se subastarán en beneficio de la fundación. La subasta se llevará a cabo online en https://www.longines.com/auction del 10 de junio a las 18h CEST al 30 de junio de 2017 a las 17:59h CEST. Uno de los modelos restantes se entregará como regalo a Kate Winslet, y el segundo se conservará en el Museo Longines, situado en la sede de la empresa, en Saint-Imier, Suiza.


La galardonada actriz, que se unió a Longines en la capital francesa para presentar el nuevo modelo, compartió su entusiasmo sobre su iniciativa común para la Golden Hat Foundation: “Me permitieron escoger un reloj, que fue diseñado específicamente para la Golden Hat Foundation. El diseño del modelo me resultó muy atractivo, y me dejó enamorada de inmediato. Todos los beneficios recaudados con la venta del modelo se destinarán directamente a la Fundación. Este proyecto junto a Longines está contribuyendo a concienciar sobre una causa que tiene una especial importancia para mí. Gracias al compromiso de Longines y a la generosidad de los benefactores, la Fundación continuará trabajando para conseguir sus objetivos”.

Juan Carlos Capelli a la derecha de Kate Winslet

Juan-Carlos Capelli, vicepresidente de Longines y director de marketing internacional de la marca, dijo: “Longines está orgulloso de haber colaborado con la Golden Hat Foundation. Esperamos sinceramente que los clientes que adquieran los relojes Flagship Heritage by Kate Winslet se sientan igual de orgullosos de poseer un reloj exclusivo de Longines, así como de contribuir con la causa de la organización benéfica. Los valores de nuestra marca siempre nos han llevado a colaborar con objetivos filantrópicos. La responsabilidad social continúa siendo hoy una de nuestras prioridades. El inspirador compromiso de Kate Winslet representa a la perfección nuestro lema y nuestra filosofía: La elegancia es una actitud”. Más información en Longines.es.

Kate Winslet en la boutique de París



François-Henry Bennahmias, CEO de Audemars Piguet, optimista sobre el futuro

 

A pesar de que tanto el SIHH como Baseworld 2017 han infundido nuevo optimismo al sector, los números siguen pintando un panorama no muy halagüeño. Sin embargo François-Henry Bennahmias cree el futuro pinta bien.

 

En una entrevista a la revista suiza Bilanz, el Director General de Audemars Piguet, François-Henry Bennahmias, hizo una serie de afirmaciones sobre el sector de la relojería y el futuro de la misma y el de su manufactura que merece la pena reseñar.

A pesar de la dificultad de la situación, Audemars Piguet va a contratar a unas 100 personas y además está construyendo su museo y un hotel adyacente (me lo anoto desde ya en la lista de “sitios a visitar”). “Somos una de las pocas casas relojeras a las que les va bien”.

“Los ingresos de 2016 superaron la frontera de los 900 millones de francos suizos, y eso manteniendo nuestra producción estable en 40.000 unidades anuales. Durante los próximos cinco años no nos vamos a plantear incrementar la producción, de la misma manera que no vamos a incrementar precios, o muy poco. Pero cada vez vendemos más a través de boutiques propias, por lo que me quedo con el margen del minorista. Si hoy vendo 5.000 relojes en mis boutiques y mañana 8.000, eso más margen para nosotros”. Más aún, Bennahmias afirma que “en 2011 había 540 tiendas que vendían nuestros relojes. Hoy sólo son 320, y mi objetivo son 250”. Sorprende la claridad con la que el François-Henry plantea a sus boutiques como claro competidor de la red de tiendas tradicional.

“También estamos recogiendo los frutos que habíamos sembrado años atrás. Fundamentalmente hemos puesto la Casa en orden y hemos trabajado duro para mejorar la calidad de los productos. Y de las entregas también. Por ejemplo, los modelos que enseñamos en Ginebra en enero estuvieron listos para su entrega inmediatamente, mientras que años atrás no llegaban hasta octubre. Además de recortar el número de puntos de venta también lo hemos hecho con los productos, y el mercado ha respondido bien a lo que hemos presentado. Los clientes aprecian que Audemars Piguet no haya vendido su alma al diablo para poder vender más”.

Uno de los nuevos Royal Oak Chronograph que vimos en esta entrada

“En números globales -continúa Bennahmias- la industria relojera suiza genera unas ventas de unos 20.000 millones de francos suizos. Si añades los distintos márgenes de los intermediarios llegamos a unas ventas totales de unos 50.000 millones de francos suizos. Si lo comparas con los 180.000 millones que vende Mercedes Benz, te das cuenta de que somos una industria muy pequeña. 

Pero ahora fíjate en el mercado: por un lado hay unos 30 ó 40 millones de personas con potencial para comprarse un reloj suizo de lujo. Por el otro está Audemars Piguet y sus 40.000 relojes, o los 600.00 relojes de lujo que se hacen al año por las marcas que estamos ahí arriba. Si miras esos números -lo que somos capaces de producir y el número de clientes potenciales- sólo puedes llegar a una conclusión: tenemos por delante grandes años. Ahora tenemos que comprender cómo podemos llegar a todos esos millones de posibles clientes. Y el precio no tiene que ver con ello. Oí todo tipo de tonterías en el SIHH sobre cómo los precios de los relojes suizos se han convertido en un verdadero problema. ¡Bobadas! El lujo se basa en las emociones, no en el precio. Si el producto es bueno el cliente acepta el precio.

Royal Oak Perpetual Calendar en oro. Reportaje completo aquí

En 1972 dieron el golpe con el Royal Oak. ¿Cuándo aparecerá si siguiente producto disruptivo? 

“Nuestro siguiente producto auténticamente nuevo sería un Smart Watch.”

Pero eso no es un producto para Audemars Piguet.

“¿Y quién te dice que no nos atrevamos? Nosotros pensamos en todas direcciones, y siempre tenemos varias cosas en el horno.”

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“Pero antes de centrarnos en crear el nuevo Royal Oak tenemos que conseguir que el Royal Oak actual sea el producto definitivo. Todavía hay que hacer un trabajo colosal. Mucha gente no sabe siquiera qué es un Royal Oak. De mis 40 millones de clientes potenciales muchos no conocen el Royal Oak, y muchos de ellos ni siquiera saben qué es un reloj. Para dirigirnos a ellos tenemos que adaptarnos a su lenguaje, porque ya no se comunican como nosotros. El mundo digital y las redes sociales se han convertido en algo fundamental para el lanzamiento de cualquier producto o campaña publicitaria”. AudemarsPiguet.es.

 

 



IWC Da Vinci Automatic y Moon Phase 36 mm. Fotos en vivo y precios

 

Éste es el año Da Vinci para IWC, y así lo dejó claro en el SIHH 2017. La manufactura ha hecho especial hincapié en los relojes para mujer y ha lanzado los Da Vinci Automatic y los Moon Phase de 36 mm de diámetro, una medida muy polivalente para las muñecas femeninas.

 

Según se ha ido desarrollando su historia IWC ha sido una casa que siempre se ha decantado por modelos masculinos, fundamentalemente porque sus movimientos provenían de los relojes de bolsillo -mucho más grandes que los de muñeca-. De hecho todos los calibres propios actuales son también muy grandes. Por ejemplo el de este Portugieser o el que da vida al Portofino Monopusher.

Hasta ahora los relojes de mujer estaban a cargo de la colección Portofino (como éste), pero la configuración de la colección -por los numerales romanos y las manecillas- los hace mucho más formales en su aspecto. Como IWC tenía las manos libres para empezar de cero con los Da Vinci, ha decidido, con buen criterio, crear una nueva caja un milímetro más pequeña. Por eso ambos Da Vinci Automatic y los Moon Phase llevan el número como apellido. Es una medida que le da mucha versatilidad (salvo en el caso de que la mujer apueste por un reloj de hombre -y por cierto cada vez hay más-), y que por ahora se ofrece en acero u oro rojo, con o sin diamantes en el bisel.

La caja de los nuevos Da Vinci Automatic conserva la redonda esencia de la colección original. Pero las asas se han estilizado y se han hecho basculantes, de manera que el reloj se adapta perfectamente a la muñeca. Ha mantenido la misma corona relativamente grande, algo que van a agradecer unos dedos con la uñas pintadas porque no se dañarán tratando de manipularla.

Las esferas son todas plateadas salvo la versión en azul, aunque imagino que no tardarán en aparecer más colores. Son sin duda el punto fuerte de estos relojes porque están muy bien pensadas. En la parte central se ha creado un círculo de guilloché en bajorrelieve que da profundidad al conjunto. Los numerales son aplicados y, al tener una cierta altura, proyectan una casi imperceptible sombra sobre la esfera que aumenta esa profundidad.

En el Da Vinci Automatic la fecha ocupa una discreta posición a las 6 horas, mientras que la esfera de fases lunares está ubicada a las 12. Es una ubicación ya vista en los Portofino y que queda muy bien. El lugar habitual son las 6 horas, pero siendo el elemento preeminente del reloj IWC lo ha colocado a las 12, que es el punto de referencia en cualquier reloj.  La ventana está muy bien resuelta, con ese guilloché circular en la parte inferior y un cielo de azul profundo con unos cuerpos celestes plateados o dorados según sea la configuración de la esfera.

Los relojes se mueven gracias a los calibres 35111 (tres agujas) o 35800 (fase lunar). Son las variaciones del Sellita SW300 que IWC encarga según sus especificaciones. Se mueven a 4 hercios (28.800 alternancias/hora) y tienen una discreta reserva de marcha de 38 horas. Eso sí, son automáticos. La fase lunar se ajusta mediante un pulsador a las 2 horas.

El movimiento está tapado por una trasera sobre la que se ha usado el motivo de la “Flor de la vida”, un elemento decorativo de origen griego que fue muy repetido durante el Renacimiento porque responde en realidad a una configuración geométrica. Esta Flor de la Vida se ha convertido en el eje sobre el que pivota la imagen comercial de los Da Vinci Automatic 36.

A falta de comprobar la reacción de las clientas, a mí los relojes me parecen muy acertados. Tienen un porte que combina muy bien uso diario con otro más de gala, con unas esferas limpias y atractivas. Siendo como son relojes de mujer, IWC ofrece una gama de correas de piel de distintos colores que se pueden intercambiar fácilmente. Y además están hechas por la peletería Santoni, que tiene unos productos de una calidad intachable. También hay disponible un brazalete de eslabones de acero.

Con tanta oferta los precios de los Da Vinci Automatic también varían, lógicamente. La versión de tres agujas en acero tiene un precio de 5.700 euros y con brazalete 6.550 euros, mientras que la versión con fase lunar cuesta 8.950 euros. Si le añadimos diamantes en el bisel el precio es de  11.700 euros . Todos los relojes están disponibles ya en la boutique de la marca en Madrid. Más información en IWC.es.



Francis Pérez, nuevo amigo de Oris

 

El fotógrafo canario Francis Pérez, ganador del World Press Photo Award 2017 en la categoría de naturaleza, se une a Oris, que selló la amistad entregándole un Regulateur “Der Meistertaucher” que vamos a ver con fotos en vivo y precio.

 

Francis Pérez vive por y para el mar. Fiel defensor del medioambiente, viaja por el mundo mostrando a través del objetivo de su cámara acuática la vida en el fondo del océano. Hace unos meses fue galardonado con el premio World Press Photo en la categoría de Naturaleza con una impactante imagen denunciando el terrible impacto humano sobre el medio marino.

Esta es la foto de Francis Pérez ganadora del World Press Photo 2017, que muestra una tortuga enredada en una red de pesca abandonada en las costas de las Islas Canarias

En 2016, se sumó como fotógrafo al proyecto Vulcano de la mano de Oris.  Un proyecto con el que la firma independiente de alta relojería colabora en la investigación de los efectos que la erupción del volcán submarino Tagoro tuvo en el ecosistema de la isla canaria de El Hierro, y para el que se creó un reloj en Edición Limitada, el Oris El Hierro Limited Edition. El fotógrafo comparte con Oris su preocupación por la preservación de los océanos y su implicación para promover un cambio real a mejor.

Oris El Hierro Limited Edition

Asimismo, el pasado 18 de mayo, Francis Pérez fue comisario de la exposición Oris el Guardián de los Océanos, organizada en Madrid por la firma, donde participó en una mesa redonda junto a otras personalidades destacadas en la conservación de los océanos.

Oris ha nombrado a Francis Pérez nuevo amigo de la marca, haciéndole entrega del reloj de buceo Oris Regulateur “Der Meistertaucher”, un diseño con altas prestaciones para la práctica del submarinismo. La firma apoya así la labor de este gran profesional que, al igual que Oris, tiene un profundo compromiso con el océano.

ORIS REGULATEUR “Der Meistertaucher”

¿Cuál es la función más importante en un reloj de buceo? La respuesta instintiva podría ser la hermeticidad y sin duda es vital. Pero suponiendo que un reloj de buceo puede soportar las presiones existentes a grandes profundidades, lo que se vuelve más importante es la capacidad del reloj para transmitir con precisión y de forma clara el tiempo restante de inmersión. Y es por esta razón por la que Oris ha creado y ahora rediseñado el nuevo Regulateur ‘Der Meistertaucher’.

Regulateur ‘Der Meistertaucher’ exhibe agujas no-coaxiales, lo que significa que las agujas de las horas y los minutos están separadas. La aguja minutera se encuentra en el centro mientras que la hora se indica mediante una aguja en un contador a las 3 horas. Esto aísla la información clave para el buzo, que puede ajustar la hora alineando la aguja de minutos a la escala de 60 minutos en el bisel giratorio unidireccional, que en este caso está diseñado con inserción de cerámica negra, con marcas en rojo y blanco.

En 1999, Oris se convirtió en la primera compañía relojera en introducir esta complicación en un reloj de buceo. Aquel reloj fue pronto seguido por el primer ‘Der Meistertaucher’ (que se traduce como ‘Maestro Buceador’). Ese patrón se restituye ahora con el nuevo Oris Regulateur ‘Der Meistertaucher’ tomando sus señas de identidad de la próxima generación Aquis, también presentado este año. Como todos los nuevos modelos Aquis, luce una silueta más elegante que su predecesor y cuenta también con una serie de mejoras funcionales, incluida una actualización que facilita el agarre y ajuste del bisel.

Como antes, el Regulateur ‘Der Meistertaucher’ cuenta con caja y brazalete de titanio. La aguja de minutos de este nuevo modelo exhibe un brillante contorno rojo, a juego con la escala de 15 minutos del bisel y la correa de caucho rojo opcional. El resultado es que el ojo es atraído a la aguja de minutos, otorgando al reloj extraordinarios niveles de legibilidad.

Demostrando sus credenciales de reloj profesional, el Regulateur ‘Der Meistertaucher’ exhibe una válvula de escape de helio automática, oculta en el lateral de la caja a las 9 horas. Las válvulas de escape de helio automáticas son utilizadas por los buzos profesionales que pueden vivir durante semanas en cámaras llenas de aire enriquecido con helio, durante las inmersiones de saturación. Las partículas de helio son menores que las de aire y durante la saturación entran en el reloj. Más tarde, durante la descompresión, se expanden, lo que podría dañar el reloj sin válvula de escape de helio.

Regulateur ‘Der Meistertaucher’ cuenta también con pequeño segundero, señalado mediante una aguja revestida de SuperLumi-Nova® a las 9 horas, una característica que sirve a los buzos para constatar que el reloj sigue en funcionamiento. El movimiento automático del reloj ofrece además la indicación de fecha a las 6 horas. El fondo del reloj es de titanio, grabado con el escudo Oris y la inscripción ‘MEISTERTAUCHER’. Se presenta en un estuche hermético con correa roja de repuesto y herramientas para el cambio de correa. Ya está disponible a un precio de 2.890 euros.

 

Todas las fotos de Francis Pérez están tomadas de su cuenta de instagram, @francisperez000, que recomendamos seguir, lo mismo que su web.  Más información en Oris.es.



Nuevo A. Lange & Söhne 1815 Chronograph con esfera negra

 

Jaque mate. Si estabas pensando en qué cronógrafo deberías comprar que te sirviera también para cualquier otra situación, ve reconsiderando tus opciones. El nuevo A. Lange & Söhne 1815 Chronograph viene a competir en todas las categorías y apunta a ganador.

 

La colección 1815 rinde homenaje al año de fundación de A. Lange & Söhne. Por tanto, como nos recordaba Tino Bobe en nuestra charla con él (aquí), son los más clásicos de la manufactura. Recuerda a los relojes de bolsillo de la época, tanto en la forma de la caja como en los elementos de la esfera: la minutería de ferrocarril, los numerales romanos, los tres puntos sobre los cuatro puntos cardinales.

El 1815 Chronograph apareció por primera vez en 2004. Era básicamente un Datograph (como éste) sin la fecha ni la reserva de marcha. Pero la existencia del Datograph (nació en 1999) no le quita ningún mérito al cronógrafo puro. Más aún, tiene una ventaja importante: al tener menos complicaciones la caja es más delgada, y no poco: pasa de 13 a 11 milímetros. Dos milímetros que son muy bienvenidos por los puños de la camisa.

En ambos se puede ver el mismo calibre, ya que el mecanismo de la fecha del Datograph va por debajo de la esfera. El L951.5 es una de esas maravillas a las que Lange nos tiene acostumbrados. Trescientas seis piezas que caben en 30,65 mm y que componen una sinfonía relojera fascinante, remarcada por los acabados excepcionales de Lange. Se mueve a 18.000 alternancias a la hora y tiene 60 horas de reserva de marcha (el modelo original sólo tenía 36). Sigue siendo un de los cronógrafos (flyback, además) más bonitos del mercado, si no el más.

Algo que sí tenía el original era un pulsómetro, un guiño a tiempos pasados en los que la complicación era realmente útil. Después se abandonó y en 2015 se recuperó para la preciosa versión exclusiva de boutique. La nueva versión del 1815 Chronograph vuelve a incorporar el pulsómetro y por tanto el aire decididamente retro.

Aunque ya había existido una versión con la esfera negra y subesferas blancas, no se conocía una versión completamente en negro y con oro blanco. El resultado combina perfectamente para crear un cronógrafo tan elegante que se puede pasear por la más seria de las situaciones sin ningún complejo. Sobre todo porque aunque el diámetro de la caja es de 39,5 mm su forma redonda y por supuesto el negro lo hacen parecer más pequeño.

El 1815 Chronograph no estará disponible hasta finales de año. Y eso las primeras unidades, porque estoy seguro que se van a empezar a acumular pedidos y los afortunados que lo puedan adquirir van a tener que esperar unos cuantos meses. Su precio es de 49.000 euros. Siempre digo lo mismo: los Lange no son caros, para todo lo que te dan. Más información en A.Lange&Söhne.com.



En la muñeca: Vacheron Constantin Patrimony Moon Phase And Retrograde Date

 

A veces se trata sólo de pureza. De armonía. De retar el estilo tradicional con gestos atrevidos pero igualmente elegantes. Eso es el Vacheron Constantin Patrimony Moon Phase And Retrograde Date, y lo vamos a ver en su versión de oro rosa.

 

Patrimony Retrograde Day Date

Fue en 2007 cuando Vacheron Constantin lanzó el Patrimony Retrograde Day Date que vemos aquí arriba y antecesor del que hoy nos ocupa. Los Patrimony basan su arquitectura en los relojes de mediados del siglo pasado y todos tienen las mismas características: comparten la misma forma de la caja, las manecillas, los índices y los marcadores de minutos. Son los que mejor cumplen con el papel de “reloj de vestir”, si bien éste es un término cuyas fronteras son, desde hace ya algunos años, un tanto esponjosas. Buena prueba de ello es el Retrograde de aquí arriba y también el Patrimony Moon Phase And Retrograde Date.

En la caja hay muy poco de revolucionario: de oro rosa pulido a espejo, sus formas sin aristas, sus asas estrechas y la corona poco prominente nos indican que estamos ante un reloj para moverse en ambientes más bien serios. Su altura es de 9,7 mm, lo que le permite llevarse bien con los puños de camisa (salvo los de anchos más exigentes). Sin embargo el diámetro se rebela claramente contra los márgenes tradicionales: 42,5 mm supera en medio centímetro el máximo permitido por los códigos no escritos sobre los relojes de vestir, y dota a la pieza de mucha más presencia.

Y el centro de las miradas, la esfera. La base es muy tradicional: sobre una base opalina con un graneado muy delicado se asientan los índices -de formas clásicas- y unos indicadores de minutos perlados, que son rasgos distintivos de la colección Patrimony.

Sin embargo se le ha dado a la fecha retrógrada una preponderancia máxima que seguro hará chascar la lengua a los puristas. Es tan destacada su presencia que incluso se ha recortado la longitud de la manecilla de las horas para que se vea mejor. Podría parecer que, en comparación, la ventana de fase lunar es pequeña. Pero yo creo que si fuera más grande el reloj sería demasiado chillón.

Y es que en esta iteración la complicación más lírica ha venido a sustituir a los días de la semana del Day Date para darle un equilibrio mucho más conseguido. Al fin y al cabo en el Day Date, como la longitud del nombre de los días varía notablemente, tenían cada uno su propia grafía para conseguir un borde exterior uniforme. El resultado era un tanto extraño, con la dificultad añadida de ese incompleto Thu para el jueves, que era casi insalvable. Todo eso desaparace en este Patrimony Moon Phase And Retrograde Date que, ahora sí, tiene unas proporciones perfectamente equilibradas. Eso no quiere decir que el Day Date desaparezca de la colección Patrimony; pero ahora tiene un competidor más clásico, por así decir.

La representación de la luna es la tradicional, con un disco de oro rosa sobre un fondo azul estrellado. Tradicional, pero no por ello menos bonita. A su alrededor se han marcado hitos de la edad de la luna, que como ya sabemos dura exactamente 29 días, 12 horas y 45 minutos. Las indicaciones hacen que sea muy fácil ajustarla. Si es que es necesario, porque en principio sólo hace falta hacerlo una vez cada 122 años. Por cierto que todos los ajustes se hacen desde la corona, sin pulsadores adicionales en la caja.

Digamos por cierto que este avance se ha trasladado al ya existente Day Date: al modificar su calibre 2460 R31R7 para hacerlo más delgado (4 mm nada menos), se ha integrado el mecanismo de ajuste mediante la corona. Más aún, la caja se ha modificado para tener las mismas hechuras que este Moonphase y la misma delgadez de 9,7 mm. Una actualización importante, la verdad.

Esto lo consigue el calibre automático de manufactura 2460 R31L, con 275 piezas y que se mueve a 4 hercios durante las escasas 40 horas que dura la reserva de marcha. Sólo tiene dos pegas el movimiento: como sólo tiene 27,2 mm de diámetro se ve mucho metal y poco calibre. Además el rotor es tan grande que apenas se ve nada de un motor con todos los acabados que exige el sello del Punzón de Ginebra. A cambio, la masa oscilante de oro es una auténtica belleza.

El resultado es un reloj de vestir distinto, con mucha personalidad en la muñeca. A mí me parece que los relojes -incluidos los de vestir- deben estar entre los 40 y los 42 mm de diámetro porque nuestras muñecas no son las mismas que había en los años 50. Ni siquiera las que había en los años 90. Así que los relojes deben con su época, y éste lo hace. El Vacheron Constantin Patrimony Moon Phase And Retrograde Date se ha lanzado tanto en oro rosa como como en oro blanco (con índices, manecillas y disco lunar a juego). Ambos tienen un precio de 43.600 euros, y se pueden encontrar en los distribuidores de la marca. Más información en VacheronConstantin.es.

 



En la muñeca: Blancpain Tribute To Fifty Fathoms Mil-Spec

 

 

Hay tal proliferación de relojes de inspiración vintage que decantarse por un modelo resulta cada vez más difícil. Salvo, claro, que te cruces con este Blancpain Tribute to Fifty Fathoms Mil-Spec, que te deja pocas dudas de por qué modelo apostar.

 

Como ya expliqué cuando hablé del Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe Ocean Commitment II (en este artículo), el origen del Fifty Fathmos es militar, ya que fue una respuesta a la necesidad de los buceadores militares franceses de un instrumento fiable bajo el agua. Esa necesidad se encontró con Jean-Jacques Fiechter, a la sazón director general de Blancpain, que a su vez era un buceador (civil, claro) y comprendió perfectamente el requerimiento. Su respuesta vio la luz en 1953 bajo el nombre de Fifty Fathoms, el primer reloj de buceo del mundo.

En 1958 la Armada norteamericana estaba a la búsqueda de un reloj fiable de buceo que cumpliera con sus especificaciones militares (Military Specifications en inglés, de ahí el nombre del reloj). Una vez más la respuesta fue un Fifty Fathoms que en esta ocasión añadía un elemento adicional de seguridad que había hecho su aparición el año anterior: una ventana circular mostraba una esfera bicolor. Si la parte superior blanca empezaba a tornarse del color naranja inferior significaba que había entrado agua en la pieza y por tanto no era de fiar. Había que volver a la superficie.

Así fue cómo los SEAL (SEa, Air and Land) y los UDT (Underwater Demolition Teams) comenzaron a usar un Fifty Fathoms Mil-Specs 1. Luego, a principios de la década de 1960, con los MIL-SPEC 2, se lanzó una nueva edición Fifty Fathoms, conocida como Tornek-Rayville TR-900. La marina americana exigió la presencia de la pastilla de hermeticidad en todos estos modelos.

Es difícil que alguna vez la pastilla de un susto a un buceador, porque los poco más de 90 metros de estanqueidad del modelo original (50 brazas son 91,44 metros) se han transformado en este Blancpain Tribute To Fifty Fathoms Mil-Spec en 300 metros, aunque apostaría que pocas veces uno de estos relojes a bajar a más de un tercio de esa profundidad. Este modelo aniversario ha rebajado su medida de los 42 mm originales a 40,30 mm y una altura de 13,23, coronada por un cristal de zafiro curvado como el original.

El bisel unidireccional está recubierto por un cristal de zafiro antirrayas,  una innovación introducida por Blancpain en 2003 con el Fifty Fahoms «50th Anniversary» que protege del desgaste las indicaciones luminiscentes del bisel.  La verdad es que, mirando el anuncio del modelo original, se ve cómo Blancpain ha querido con este modelo ser absolutamente fiel con su ancestro, pero por supuesto actualizándolo con la mejor de sus tecnologías. La única concesión comercial ha sido la inclusión de la fecha a las 4:30, pero es tan discreta que sólo se ve cuando se la necesita.

El calibre que mueve el reloj es el 1151, un movimiento automático de 210 componentes con 4 días de reserva de marcha gracias a su doble barrilete. Está provisto de una espiral de silicio, que lo hace más ligero y, por ende, más resistente a los golpes. Además no reacciona a los campos magnéticos. Lo cubre una masa oscilante de oro macizo con un recubrimiento de NAC. NAC significa en inglés NanoAmorphous Carbon y es un tratamiento que supera al DLC en su dureza y resistencia al desgaste. Y resiste temperaturas el doble de altas que el DLC (que oxida a los 350 grados).