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Los relojes más destacados de Baselworld -1

La feria de Baselworld es tan gigantesca que es imposible abarcarlo todo, explicando cada detalle de la infinidad de relojes que se ven. Para hacerse una mejor idea, hoy todavía no está abierta oficialemente la feria y aún así he hecho 418 fotos, todas de relojes. Eso da una idea de las dimensiones. Así que lo que he pensado es que voy a poner cada día lo que más me ha llamado la atención de lo que he visto. Un comentario rápido, porque ya habrá más tiempo para analizar cada reloj tranquilamente.

Seguramente no va a ser lo más comercial o lo que todo el mundo esté esperando, porque el orden de mis citas no coincide con con lo más llamativo. Simplemente voy a ir en orden cronológico de visitas.

H. MOSER & CIE. PIONEER CENTRE SECONDS

El primer reloj que he visto en la feria de Basilea, y el primero de los relojes más destacados de Baselworld en entrar en la lista de los deseados. Es el primer modelo de la casa hecho en acero, lo que lo hace más asequible, pero sin renunciar al gusto exquisito y la calidad de construcción y acabados. Incluye el nuevo calibre automático de la casa, Y en este caso si que se puede hablar de movimiento de manufactura propio, porque recordemos que Moser fabrica incluso sus propios espirales. Caja de 42 mm hermética hasta 120 metros, lo que de verdad le convierte en un reloj para todo momento, sea oficina u ocio. Además, si no queremos sacarlo al mar, trae una reserva de marcha de 3 días para que dure hasta el lunes.

H. MOSER & CIE. ENDEAVOUR CENTRE SECONDS AUTOMATIC

Otro ejemplo de la devoción de Moser por la elegancia y los acabados exquisitos. El Endeavour Centre Seconds Automatic comparte calibre con el Pioneer, pero sin embargo las cajas son de oro blanco y oro rojo. Las esferas buscan la máxima pureza. No llegan al extremo de las esferas Concept (que se pueden ver aquí), pero salvo los índices no hay ningún otro elemento. Ni siquiera el famoso lema “Swiss Made”.

CHANEL MONSIEUR PLATINO

Chanel hace tiempo que paso de hacer relojes de moda a auténticas piezas maestras de relojería. Desarrolló su primer calibre precisamente para este modelo, el Monsieur. Después de haber tenido el modelo en oro blanco y oro beis ahora lo presenta en platino con esfera Grand-Feu. Sobre ella se impone la esfera descentrada de minutos retrógrados, con un salto al cero instantáneo. El círculo está interrumpido por el pequeño segundero, mientras que a las seis se abre la gran ventana de las horas saltantes. Un reloj  de vestir distinto y muy atractivo, cuyo precio en platino es de 60.000 euros.

CHANEL MADEMOISELLE J2

Los J12 son uno de los grandes éxitos de Chanel, gracias a su cerámica y a su estética sencilla pero impactante. Ahora homenajea a su creadora, Coco Chanel, con dos relojes: uno negro y uno blanco. Con esos colores aparece la diseñadora, que gobierna con sus brazos las horas que marca su calibre automático. Los relojes con figuras corren el riesgo de resultar infantiles, pero la figura central está hecha con tanto gusto que el peligro se soslaya perfectamente. Un reloj precioso.

TAG HEUER CARRERA HEUER 01 43 MM.

Otro de los relojes más destacados de Baselworld son de hecho tres: los TAG Heuer Carrera Heuer 01 43mm, de los que hablé en este artículo. Ahora, tras verlos en vivo, se puede afirmar que el olor a superventas que desprenden los tres relojes se nota hasta aquí.

Los relojes se lanzan en Negro Intenso, que es el que abre esta nota, marrón cognac (este de aquí arriba), y en Azul Marino Profundo, que aparece aquí abajo. Las tres versiones son especialmente atractivas porque su diámetro (no así la altura) es de 43 mm y siempre cae bien en la muñeca.

Lógicamente la mayor superficie coloreada es el bisel, pero también la esfera aporta su pincelada de color. Eso tiene mucho mérito porque está esqueletada, así que no es fácil destacar contornos. Pero este TAG Heuer lo consigue ampliamente.

TAG HEUER AQUARACER 300 CALIBRE 5 KHAKI Y CAMOUFLAGE

El Aquaracer 300 es uno de los grandes iconos de venta de TAG Heuer, y ahora la casa lo presenta con un traje listo para la batalla. O, mejor dicho, para esconderse de ella. En primer lugar lo viste totalmente de color khaki, además de llevar una correa Nato a juego.

Pero sin duda la pieza de TAG Heuer que más va a dar que hablar es el modelo Camouflage, con sus tonos azules y grises. La verdad es que para el camuflage sea útil debería usarse en el Artico o algo así, porque está pintado en tonos azules y grises. Pero importa poco, porque el reloj es realmente chulo. Incluso la NATO tiene mucha personalidad. Ya verás como la pieza se “hace viral”. Sin duda y por derecho uno de los relojes más destacados de Baselworld.



Las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017

 

Por fin llegó. La gran gigantesca feria de la relojería ha abierto sus puertas y lo primero que nos encontramos son las novedades Glashütte Original en Baselworld 2017. No es mal comienzo.

 

SENATOR EXCELLENCE PERPETUAL CALENDAR

Esto es empezar con fuerza las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017. Hace poquito más de un año presentamos en este artículo los nuevos Senator Excellence que incluían un nuevo calibre, el 36, destinado a dirigir los pasos futuros de la manufactura en cuanto a movimientos se refiere. El movimiento late a 4 hercios y mantiene una excelente marcha durante nada menos que 100 horas con un solo barrilete. Más aún, el propietario del reloj obtiene un certificado personalizado del desempeño de su reloj. Ahora el Senator Excellence Perpetual Calendar ostenta un derivado de ese calibre, llamado 36-02.

Afortunadamente para los que nos gusta la relojería, la máxima exigencia que pone Glashütte Original en el desarrollo y construcción de sus relojes y que pudimos comprar en mi visita a la manufactura (aquí la primera parte, la segunda aquí), no se traslada sin embargo al precio, y en estos tiempos difícles la casa ha tenido la buena idea de lanzar el reloj con caja de acero, lo que sin duda hará mucho fácil acceder a una de las altas complicaciones y una de las más útiles también.

El tamaño es de 42 mm, lo que da amplio espacio en la esfera para colocar todos los elementos de forma armónica y con tamaño suficiente para una óptima lectura. Ya existía un Senator Perpetual Calendar, pero esta versión Excellence lo hace más sexi porque prescinde de los numerales romanos -salvo a las 12 y a las 6- y los sustituye por índices grabados y coronados por los minutos, lo que le da un aire más dinámico, menos serio. Especialmente en la versión de oro rosa, en la que se han pintado en rojo.

También se ha sustituido el indicador de año bisiesto, que anteriormente era una pequeña apertura circular con el 4 año marcado en rojo. Ahora aparece una subesfera en la que se ven los cuatro años, con una aguja de acero azulado (como las demás) que se mueve en sentido contrario a las agujas del reloj. De esta forma la indicación es mucho más clara.

La esfera queda así muy bien proporcionada, con un aspecto sereno pero no aburrido. Y con dos otros elementos muy significativos: la ventana de fecha tradicional de Glashütte Original, con los dos discos de los numerales a la misma altura, y una preciosa fase lunar que añade el toque romántico a un reloj que presume de racional perfección (no necesita corrección hasta el año 2100). Supongo que irán apareciendo distintas versiones de esferas, y me encantaría verla en azul.

SENATOR CHRONOGRAPH PANORAMA DATE

Y si estamos hablando de sexi dentro de las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017, mira esto:

La nueva versión del cronógrafo Senator, que ahora tiene un hermano mucho más atrevido al que le gusta mucho la noche. Como en el caso del calendario perpetuo que acabamos de ver, este nuevo cronógrafo se desembaraza de los numerales romanos, de la minutería de ferrocarril y del taquímetro para ofrecer una versión más deportiva.

Sólo queda como recuerdo el 12 y el 6, pero ni siquiera parecen tan romanos gracias al recubrimiento de SuperLuminova azul que ahora lo impregna todo, de manera que la legibilidad es excelente en la oscuridad. De hecho seguro que dan ganas de estar siempre a oscuras para disfrutar del tono elegante del material luminiscente.

El reloj parece grande, pero tiene un diámetro de sólo 42 mm. Y sobre todo: está hecho en acero, lo que presumiblemente acercará su precio a los mortales. Pero recordemos que, como siempre en Glashütte Original, el movimiento es de manufactura y siempre con el mismo nivel de acabados. El calibre 37, presentado en 2014, se mueve a 4 hercios y alcanza las 70 horas de reserva de marcha con un único barrilete. Y además ahora el reloj tiene una hermeticidad de 100 metros, gracias a su nueva corona roscada, así que combinado con la correa de caucho o el brazalete puede ser un gran compañero junto al mar. Va a ser un exitazo este reloj. Seguro.

 

PAVONINA

La última de las novedades de Glashütte Original en Baselworld 2017 es el Pavonina, el reloj que hizo su aparición en 2013 con una inspiración claramente GUB (la empresa relojera creada en la República Democrática Alemana) y que desde entonces se ha enriquecido con muchos modelos. En contraste con los modelos anteriores, las nuevas versiones presentan números romanos en sus esferas de nácar natural. La fuente de color antracita, suavemente curvada, fue desarrollada por la manufactura expresamente para el Pavonina. Creados en la manufactura de esferas de la casa relojera en Pforzheim, se imprimen con sumo cuidado en unas esferas de nácar tan finas como el papel y destacan claramente sobre el fondo claro. En el centro de la esfera, una decoración guilloqueada añade reflejos que varían con el movimiento de la muñeca.

La caja en forma de cojín de 31 x 31 mm, está disponible en acero noble, oro rojo o una combinación de ambos materiales, además de decoraciones con diamantes. Las esferas del Pavonina se encuentran disponibles en una gran variedad de materiales y motivos decorativos: de nácar, con guilloché, superficies galvanizadas, apliques arábigos o diamantes engastados. Todos los modelos cuentan con un cabujón sobre la corona. La decoración se complementa con una amplia gama de brazaletes y correas de diversos colores y materiales: acero noble u oro, piel de aligátor de Luisiana, piel de becerro o piel acharolada, además de satén Roma. Más información en GlashütteOriginal.com.



IWC Ingenieur Chronograph Special Edition: fotos en vivo y precios

 

IWC lanzó tres Ingenieur Chronograph Special Edition que volaron por debajo de radar entre tanto reloj de piloto presentado el año pasado. Poco tienen que ver con la imagen más conocida del Ingenieur, pero sin embargo sí tienen el ADN de la colección. Vamos a verlos más en detalle.

 

Antes de que Gerald Genta revisara el diseño del Ingenieur y le diera esa imagen que nos resulta tan conocida (y de la que pudimos ver un ejemplo en vídeo aquí), el Ingenieur tenía una presencia mucho más sobria, más de su tiempo. IWC está legítimamente repensando estos diseños que añaden un toque de elegancia del que en general carecen los modelos recientes, más en el segmento reloj-instrumento. Estos son los tres Ingenieur Chronograph Special Edition, inspirados en el mundo del automovilismo:

Edición “Rudolf Caracciola”

Edición “W 125”

Edición “74th Members’ Meeting At GoodWood”

Los tres relojes comparten características constructivas: caja de 42 mm de diámetro hermética hasta 60 metros, una altura muy notable de 15 mm (hay que irse olvidando de llevarlo con traje) y, sobre todo, un nuevo calibre de manufactura, el 69370. Es un movimiento automático con un diámetro de 30 milímetros y una altura de 7,9 milímetros. Tiene una reserva de marcha de 46 horas (demasiado escasa para un calibre de nueva creación), que se consigue tras 1.123 giros de la masa oscilante. El volante se mueve a una frecuencia de 4 hercios y está decorado con Côtes de Genéve y perlado. El rotor, como es habitual, está calado y ostenta el sello de IWC.

Otro de los elementos muy clásicos son las correas (marrón o negra, según el modelo. Tienen un cosido que captura perfectamente la apariencia de los modelos antiguos. Por supuesto se ata con una hebilla ardillón.

Iguales formas clásicas tienen las cajas, con una redondez muy retro. La corona roscada es de gran tamaño y lleva grabado el sello de IWC y la leyenda “Probus Scafusia”. A cada lado aparecen los pulsadores del cronógrafo, también de formas clásicas, con buen tamaño y un tacto excelente. Es muy notable la elevación del bisel pulido, lo mismo que el cristal de zafiro. Destacan también las poderosas asas rectas, que dan un porte aún más potente al reloj.

INGENIEUR CHRONOGRAPH SPECIAL EDITION “RUDOLF CARACCIOLA”

Otto Wilheim Rudolf Caracciola es un descendiente de la estirpe del prínciple Bartolomeo Caracciolo, que emigró desde Nápoles a Renania durante la Guerra de los Treinta Años, estableciéndose allí definitivamente. Rudolf Caracciola nació en 1901, y está considerado como el mejor piloto alemán de su época. Condujo prinicipalmente un Mercedes Benz y logró 16 victorias de Grandes Premios, superando a leyendas como Tazio Nuvolari o Bernd Resemeyer.

La caja del Ingenieur está realizada en acero. El pulido del bisel concuerda muy bien con la esfera pizarra, que le da un aspecto muy elegante, mientras que la SuperLuminova beis recuerda a los modelos antiguos. Pero es sólo el aire, porque las agujas de espada y sobre todo el color rojo de la agujas (la punta en las del cronógrafo y completamente roja la del pequeño segundero) fortalece su porte y lo hace más dinámico. La sencilla ventana de fecha ofrece su información discretamente, porque es del mismo color que la esfera.

 

INGENIEUR CHRONOGRAPH SPECIAL EDITION “W 125”

El Mercedes-Benz W125 fue un automóvil de competición diseñado por Rudolf Uhlenhaut para participar en la temporada de Grand Prix de 1937, que fue ganada, precisamente, por Rudolf Caracciola a sus mandos. Aunque el vehículo, con un gigantesco motor de 5,7 litros, arrasó en las competiciones, quedó fuera de juego cuando al año siguiente se prohibieron lo motores tan grandes. Eso sí, le dio tiempo a establecer la marca mundial (aún no superada) de velocidad en carretera: 432,7 km/h. Lo consiguió Rudolf Caracciola.

IWC homenajea al vehículo con una caja de titanio pulido y una esplendorosa esfera plateada, resaltada por las manecillas y los índices negros. Si a esto le unimos los detalles en rojo resulta el más deportivo de los tres Ingenieur. Tiene muchísima personalidad en la muñeca.

 

INGENIEUR CHRONOGRAPH SPECIAL EDITION “74TH MEMBERS’ MEETING AT GOODWOOD”

El Circuito de Goodwood es un autódromo de 3.860 metros de longitud situado dentro de la finca Goodwood House del Duque de Richmond, cerca de la ciudad de Chichester, condado de Sussex Occidental. Se inauguró en 1948 y acogió a los mejores corredores hasta 1966. Volvió a la actividad en 1998 con el Goodwood Revival, un festival que reúne cada septiembre a máquinas y pilotos del período 1948 a 1966 y a pilotos destacados de la actualidad en competiciones de velocidad. Todos los competidores, personal, público y el propio circuito se visten de época para recrear el ambiente original. El evento también incluye exhibiciones de aeronaves antiguas.

El modelo conmemorativo es seguramente el más complicado de asimilar a los cronógrafos actuales porque la combinación oro rojo y esfera negra es siempre arriesgada. Pero no es menos cierto que muchos relojes antiguos tenían esa misma combinación, así que no es de extrañar que se use para un modelo vintage. No es el que más me gusta, sobre todo porque el color rojo parece estar aquí un poco fuera de lugar, pero para gustos los colores, y yo desde luego no me voy a quejar si me lo regalan.

Como su nombre indica los tres Ingenieur Chronograph Special Edition son una edición especial, limitada y numerada. Los dos primeros son sólo 750 unidades cada uno, mientras que el reloj de oro está limitado a 74 unidades. La versión en acero tiene un precio de 8.000 euros, mientras que la versión en titanio aumenta discretamente su precio hasta los 8.200 euros. Por último la versión en oro rojo tiene un precio de 20.900 euros. Los relojes ya están disponibles en la boutique de la marca en Madrid. Más información en IWC.es.



Montblanc Summit: el primer smartwatch del grupo Richemont

 

 

Nadie se imaginaba que el Grupo Richemont lanzaría un smartwatch, y desde luego que nunca lo haría fuera del SIHH, su plataforma de comunicación más potente. Y sin embargo aquí está: Montblanc Summit, el smartwatch con el que el Grupo se lanza a un mercado cada vez más disputado e interesante.

 

El mismo día que publicaba el lanzamiento de la nueva versión del TAG Heuer Connected (aquí) Montblanc lanzaba sorpresivamente su propia versión. Es verdad que, como todo en estos tiempos, se había estado anunciando algo nuevo con una campaña basada en los triángulos (como la foto que encabeza el artículo) pero nadie se pensaba que podría ser lo que de hecho es el Montblanc Summit.

Sin embargo tiene sentido que, si una manufactura del Grupo iba a tener un smartwatch, esa fuera Montblanc. Al fin y al cabo lleva ya tiempo aunando tecnología y saber hacer tradicional, sobre todo en los instrumentos de escritura. El Augmented Paper, por ejemplo, es uno de sus grandes hallazgos. O por ejemplo, y como artículo de piel, el E-Tag que vimos aquí. Recordemos que la casa ya había jugueteado con la idea de lo conectado con su E-Strap, una idea interesante pero con muy poca proyección (la vimos en vídeo aquí). ¿Por qué entonces no seguir ese camino, que no colisionaba la relojería tradicional, sino que la complementaba? Pues porque en dos años las cosas han avanzado mucho y ahora se puede ofrecer un smartwatch con prestaciones muy similares a las que estamos acostumbrados en el móvil, en términos de nitidez de pantalla y sobre todo rapidez de manejo.

Y es que el Montblanc Summit integra el chip Qualcomm® Snapdragon ™ Wear 2100, que es la última generación desarrollada por la empresa norteamericana. Seguramente Montblanc podría haber elegido un chip más barato, pero usando éste se asegura de que el reloj va funcionar con la rapidez necesaria durante años. Y además es el mejor chipset para mover Android Wear 2.0, la última edición de Android para relojes inteligentes. Como se puede imaginar esta nueva versión es mucho más fluida y poderosa que la anterior, así que la sensación cuando te mueves por las esferas y los menús es perfectamente satisfactoria porque los tiempos son instantáneos. Además la pantalla es AMOLED y tiene la máxima resolución que hay actualmente 400×400 (286 ppi), muy importante para el tamaño de la pantalla.

 

El cristal de zafiro que recubre la pantalla está levemente curvado (levísimamente diría yo) porque Montblanc quiere ahondar en la idea de que el Summit nace de una casa relojera, no simplemente de una tecnológica de consumo. El cristal sufre, por cierto, del mismo problema que los cristales de los teléfonos: las huellas. Sin embargo el brillo es tan potente que pasa por encima del problema con buena nota.

Una de las cosas más llamativas del reloj es su tamaño: la caja tiene nada menos que 46 mm de diámetro. No sólo eso, además está inspirada en la colección 1858 (de la que se puede ver un glorioso ejemplo aquí) y por tanto tiene sus mismas asas alargadas. El conjunto es, por tanto, de unas medidas que van a tener poca conmiseración con las muñecas pequeñas. Sin embargo el grosor es sólo de 12,5 mm, por lo que se lleva mucho mejor de lo que uno pensaría a primera vista. Y es hermético hasta 50 metros (IP 68).

Montblanc ha creado el reloj con cuatro variantes de caja: en primer lugar la que vemos aquí, con acero recubierto de PVD Negro. Con caja de acero bicolor y bisel de acero recubierto de PVD negro, en acero con acabado satinado y en caja de titanio grado 5 también con acabado satinado. Cada versión le da una personalidad distinta al reloj, desde la más discreta a la más deportiva. A eso le añade ocho correas fácilmente intercambiables: una correa NATO con sujeción de caucho en negro, azul, verde o rojo; una correa de piel de becerro negro o con el maravilloso acabado Sfumato de color marrón o azul marino de la Pelletteria Montblanc en Florencia (Italia), y por último también existe la opción de correa de cocodrilo. Las correas se pueden intercambiar fácilmente a través de pasadores de cambio rápido creando una multitud de looks y estados de ánimo. Un configurador online estará disponible para encontrar la combinación de caja y correa perfecta para cada ocasión. Si a esto le unimos las diferentes esferas se pueden crear más de 300 apariencias únicas. Y Montblanc promete seguir suminstrando esferas para descargar.

Porque en los smartwates, y el Montblanc Summit no es una excepción, la personalización y la experiencia de usuario es lo más importante. Por eso el reloj viene equipado con un software notable: Runtastic, que funciona junto con el sensor de ritmo cardíaco, un giroscopio, una brújula y un barómetro, está cargada en su forma Premium gratis durante 3 meses. La aplicación Google Play Music permite sincronizar música en la memoria interna del Montblanc Summit, que llega a unas respetables 4 gigas. Los códigos de barras de la tarjeta de embarque del avión pueden ser escaneados directamente desde la pantalla; una colaboración con Uber ofrece un rápido acceso a los coches; y la aplicación precargada Foursquare City Guide ofrece la función de búsqueda de restaurantes y experiencias en la ciudad. Además integra un traductor activado por voz. Y por supuesto están todas las aplicaciones de la Google Play. Además las subesferas se pueden personalizar de manera que se utilicen para la información que se desee: desde un pequeño segundero a las notificaciones de correo, alarma, sms,…

La caja del Montblanc Summit incluye una corona típica de la colección 1858, pero no gira; se utiliza pulsándola para volver atrás en la pantalla. A ambos lados tiene un micrófono para recibir órdenes. No hay un altavoz, pero creo yo que el cliente de Montblanc que compre este reloj no va a ser de los que vaya hablando -y sobre todo escuchando- a voces por teléfono. No creo que lo eche de menos. En la parte trasera destaca el sensor cardíaco y los dos puntos de carga (unas 4 horas para una carga completa), aunque también se puede cargar con un micro-USB como habitualmente se usan en los teléfonos (no en los Apple). También llama la atención el “Made in China”. No sé yo si eso va a favorecer la venta, dada la carga negativa que la leyenda lleva. Pero se agradece la sinceridad de Montblanc.

Una última función que es muy importante para todos aquellos que llegan a un smartwatch desde la relojería: el Montblanc Summit, gracias a la nueva versión de Android, tiene pantalla en reposo. Eso quiere decir que cuando no se está mirando el reloj no parece una piedra negra (como le pasa al Apple Watch), sino que siempre tiene apariencia de reloj. La pantalla en standby es simplemente la que se tiene elegida como principal, solo que “esqueletada”, por así decir. Pero su brillo la hace distinguible incluso a la luz del día.

Se me había olvidado decir que además de las esferas de la colección 1850 el Montblanc Summit también cuenta con dos de la colección TimeWalker: el tres agujas y el cronógrafo. Supongo que en próximas versiones la casa permitirá que cada uno personalice todo como quiera (aunque se cometan crímenes contra la estética). Eso favorecería aún más la unicidad del reloj, que es al cabo lo que todo el mundo busca.

El precio del Montblanc Summit comienza en 945 euros y en la versión en titanio más cara sube 145 euros más, lo que es muy razonable. Eso es un precio sensiblemente inferior al de TAG Heuer, pero éste tiene sus propios argumentos. Yo creo que este reloj va a a ser un éxito para Montblanc porque encaja muy bien en su gama de productos, pero en cualquier caso va a ser una batalla interesante esta de los smartwatch “de alto nivel” (podríamos decir), porque seguro que llegarán más contendientes. Veremos. Más información en Montblanc.es.

 



Andrés Iniesta, nuevo embajador de TAG Heuer

 

El espacio de la joyería Unión Suiza en El Corte Inglés de plaza Catalunya ha sido el escenario elegido por TAG Heuer para dar la bienvenida a dos nuevos miembros a la familia de la marca relojera. Por un lado, el futbolista Andrés Iniesta, genio del deporte rey en España, y por el otro el nuevo TAG Heuer Connected Modular 45, la última hazaña de la relojera que siempre se ha caracterizado por estar a la vanguardia de la innovación.

 

Blanca Panzano, Directora General de TAG Heuer España, y Andrés Iniesta

A simple vista, Iniesta y el nuevo Connected Modular 45 (del que ya hablamos en este artículo tras su presentación el pasado martes) parece que no tienen mucho en común, pero un simple vistazo al último lanzamiento de TAG Heuer basta para darse cuenta de que ambos destacan en sus campos, son versátiles, no tienen problema para adaptarse a cualquier situación, y, sobre todo, son las estrellas de sus equipos.

“TAG Heuer lleva desde 1860 rompiendo las reglas y desafiando los convencionalismos, y nuestro objetivo cada día es seguir haciéndolo” ha declarado Blanca Panzano, Directora General de TAG Heuer España. “Cuando nos planteamos recibir a alguien en nuestra familia, siempre buscamos personas que vivan según propias reglas y que no se rindan ante las adversidades. Y Andrés ha demostrado a cada paso que ha dado en su carrera que no está dispuesto a ceder ante la presión y que encarna los valores de la marca. Esta alianza con uno de los mejores jugadores del mundo coloca a TAG Heuer en la delantera del fútbol español. Para nosotros es un honor poder contar con Andrés Iniesta. Bienvenido a nuestra familia TAG Heuer”.

Recordemos que en julio de 2016 TAG Heuer anunciaba su acuerdo para ser el cronometrador oficial de La Liga, un anuncio del que dimos buena cuenta en este artículo.

Por su parte, Andrés Iniesta afronta este nuevo reto con ilusión: “Estoy encantado de formar parte de la gran familia de TAG Heuer, una marca de relojería que ha sabido combinar la tradición, innovación y que nunca cede a la presión”.

Durante el evento, el centrocampista del Barcelona F.C tuvo que superar un challenge para hacerse con las diferentes partes del reloj TAG Heuer Connected Modular 45 que posteriormente fue ensamblado. En cuatro minutos, que recordaron ese momento en el que Andrés Iniesta marcó el gol de la victoria a solo cuatro minutos de que terminase el partido de la final de la Copa del Mundo de 2010 en la que España se hizo con el título, el jugador tuvo que completar una serie de retos deportivos sin ceder ante la presión. Más información en TAGHeuer.es.



Vestiaire Collective te ayuda en la compraventa de tu reloj

Palacio de Santa Bárbara, Madrid

Vestiaire Collective traslada por primera vez a España su savoir faire francés y todos los atributos de su ADN durante 4 días en el céntrico Palacio Santa Bárbara de Madrid (Calle de Hortaleza, 87), un edificio histórico del siglo XIX donde podrás sumergirte en el universo de la moda y el lujo, incluyendo por supuesto los relojes.

 

Ya sabemos que, al contrario que la industria “oficial”, el mercado de reventa de relojes y artículos de lujo está viviendo su momento feliz, al calor de la compraventa por internet. Sin embargo ese comercio implica un riesgo muy importante: las falsificaciones, rampantes en la red. Y otro peligro menos doloroso pero sí muy costoso: los abusos. Para aquellos neófitos en ese mundo es muy habitual que compren piezas a precios desorbitados o, cuando van a vender, que la tasación sea injusta. De ahí que marcas empresas como Vestiaire Collective se han hecho un hueco.

Vestiaire Collective se creó en Francia en el 2009 y hoy en día cuenta con oficinas en Nueva York, Londres, Berlín, Milán y París. Controlan todo lo que venden (y compran, por tanto) y afirman que cada semana se ponen en venta más de 21.000 novedades, y vienen a reforzar un catálogo permanente de 400.000 productos.

Desde el 22 al 25 de Marzo Vestiaire Collective abre una pop-up en el Palacio de Santa Bárbara de Madrid (calle Hortaleza 87) Con el objetivo de dar a conocer su know-how en este sector y la lucha activa en contra de la falsificación, La Maison de Vestiaire Collective estará abierta al público para acercar la moda a todos aquellos interesados en ella. No sólo eso, contará con un atelier permanente de autentificación en el que los asistentes podrán descubrir de la mano de la experta, Victoire Boyer, cómo identificar si un artículo es verdadero o falso siguiendo los códigos de calidad propios de cada marca. Además habrá una serie de conferencias sobre el mundo del lujo y cómo elegir y comprar mejor. El de relojería la impartirá Paula Navarro, directora de marketing y comunicación de Rabat. Toda la información está en VestiaireCollective.es.

 



El nuevo smartwatch TAG Heuer Connected Modular 45, con fotos en vivo y precios

 

Ha sido sin duda uno de los lanzamientos más esperados y desde luego de los más sonados: el nuevo TAG Heuer Connected Modular 45, la segunda versión del smartwatch de la marca que ha mejorado notablemente sus prestaciones y además es fácilmente intercambiable con versiones mecánicas.

 

El lago Lucerna

Jean-Claude Biver durante la presentación

La presentación del TAG Heuer Connected Modular 45 tuvo lugarpor todo lo alto en Brunnen, al borde del lago Lucerna. No sólo es un lugar maravilloso (la verdad es que toda Suiza es pura postal), sino también con un significado especial porque atravesando el lago desde Brunnen se encuentra el lugar donde se fundó la Confederación Suiza. No ha sido una elección arbitraria porque desde la aparición del primer TAG Heuer Connected (cuya presentación vimos aquí) la idea que ha querido transmitir la casa es la de #ConnectedtoEternity, conectado a la eternidad. Con el primer reloj se ofrecía el que, si pasados dos años se quería cambiar el conectado por uno mecánico, bastaba pagar 1.350 euros para llevarse un Carrera de tres agujas. Pero ahora TAG ha ido más allá.

El primer TAG Heuer Connected

En efecto ahora es distinto, y lo es ya desde el nombre: Modular hace referencia a que el reloj es completamente personalizable: correas, asas, caja y, por supuesto, esfera. Y lo mejor es que hay dos relojes mecánicos que tienen las mismas hechuras y por tanto se pueden intercambiar sin problemas. Por ahora los dos relojes mecánicos disponibles son un Carrera Calibre 5 de tres agujas y fecha y el TAG Heuer Heuer 02T Chronograph Tourbillon, el tourbillon que revolucionó el mercado cuando apareció por un precio de 15.000 euros. Pero seguramente en el futuro habrá más modelos disponibles.

TAG Heuer Carrera Calibre 5

TAG Heuer Heuer 02T Chronograph Tourbillon

La otra parte del nombre, 45, hace referencia al diámetro del reloj. Es por tanto un milímetro más estrecho que su hermano mayor, y además ha reducido su altura por lo que se lleva mucho mejor. Esto era una obligación porque el Heuer 02T ya existía y tenía esa medida, así que no habría encajado de otra manera. Durante la presentación Jean-Claude Biver afirmó con la rotundidad que le caracteriza que habría un smartwatch para mujer de 39 mm de diámetro. Esto es realmente interesante porque abre la puerta a que haya más módulos mecánicos (de hecho hasta ahora esa era la medida del Calibre 5 de 3 agujas) y sobre todo amplía el mercado de muñecas, que incluso siendo de hombre se pueden sentir amedrentadas por un diámetro de 45 mm. Y planteará un reto de legibilidad, porque el tamaño físico de la pantalla se va a reducir notablemente. Será necesario, creo yo, aumentar la resolución.

Pero volvamos a lo que nos ocupa, que es sobre todo la modularidad. Decía antes que se podía elegir e intercambiar todas las partes del reloj, pero no es del todo cierto: el bisel que se elija en la caja será siempre el mismo. Es una pena que no sea también intercambiable porque al ser tan ancho define mucho la personalidad del reloj, pero imagino que no se podía hacer sin comprometer su integridad y, lo que es aún más importante, su hermetismo. Y es que el Connected Modular 45 es estanco hasta los 50 metros, por lo que se puede nadar con él e incluso bucear.

Y la personalización abre un nuevo debate interesante y que hay que ver cómo se desarrolla en el futuro. Según dice la marca se podrá elegir entre las 11 opciones disponibles en las boutiques de la marca o las 56 disponibles online. Claramente esto es un movimiento hacia la venta online que veremos cómo se toman los distribuidores porque de entrada parece que van a competir con menos armas. A decir verdad tiene sentido porque la venta de los productos electrónicos tienen menos margen, para el distribuidor pero sin duda para el fabricante, que tiene que incurrir en los enormes costos del desarrollo tecnológico. En el caso del TAG Heuer Connected Modular 45 la manufactura afronta sola la adaptación de sistema operativo, y ese coste se tiene que repercutir en el producto final; de ahí el menor margen.

El resultado de ese conflicto lo veremos de aquí a un año, o quizá menos, pero de lo que no cabe duda es de que hay una tendencia cada vez más acusada hacia la venta online de artículos de lujo (muy popular en Estados Unidos, no tanto en Europa) que generará tensión -una más- en el mercado.

Hay una cosa de la que en TAG se siente legítimamente orgullosos: el TAG Heuer Connected Modular 45 luce a las 6 y por debajo del bisel la leyenda Swiss Made, algo que no ocurría con el primer modelo. Eso no quiere decir que el reloj esté enteramente desarrollado en Suiza porque sigue lógicamente dependiendo de Google y sobre todo de Intel para la maquinaria. Pero ahora en TAG hay una sección dentro de la fábrica (que estaba vacía cuando visité las instalaciones) en la que ensambla y termina los relojes, de manera que puede grabar el deseado lema que tanto significa en relojería.

En la siguiente página seguimos hablamos de personalización, además del software y usabilidad.

 



4810 Chronograph Automatic: la propuesta de Montblanc para el día del padre

 

El 4810 Chronograph Automatic es la propuesta de Montblanc para el día del padre, que es una excusa tan buena como cualquier otra para repasar un reloj que apareció el año pasado y que es una excelente opción si se quiere disfrutar (o regalar) de un reloj polivalente y a buen precio.

 

El 4810 Chronograph Automatic se lanzó en realidad el año pasado dentro de la colección 4810, una familia de relojes inspirada en los primeros años de comercio intercontinental de Montblanc. En 1906 el ingeniero August Eberstein, el banquero Alfred Nehemias y el propietario de papelería Claus Voß viajaron a América con un producto que habían desarrollado: un instrumento de escritura con tecnología estanca y un convertidor de émbolo.  En 1910, los tres fundadores adoptaron el nombre de Montblanc -por la montaña más alta de Europa- y lo convirtieron en el símbolo de su visión de la excelencia. En 2006, para celebrar su centenario, Montblanc lanzó la colección 4810, que fue todo un éxito, y  2016 fue, en el marco de su 110 aniversario, un buen momento para reeditarla.

Visto así, separado de la colección, el 4810 Chronograph Automatic tiene poco que ver con ese espíritu pionero, los viajes y todo eso, pero es que tampoco le hace falta una historia detrás para convencer con sus argumentos. Sí se ve un diseño que luce su clasicismo sin remordimientos, pero con ciertos detalles que lo hacen mucho más versátil de lo que parecería a primera vista.

Para empezar el 4810 Chronograph Automatic es, como su nombre indica, un cronógrafo. Eso, además de incorporar la complicación favorita del usuario de relojes (después de la fecha), significa que el reloj ha de ser más grande para poder incorporar el medidor de tiempos, y el reloj lo es: mide 43 mm de diámetro y 13.68 mm de altura. Podría haber sido más pequeño, sin duda, pero esa una de las características peculiares del reloj: siendo un reloj clásico, que tendería a ser de vestir, tiene un tamaño muy atrevido para los rigores formales, lo que le dota de una personalidad que en absoluto le hace pasar desapercibido en la muñeca.

Y es que los relojes de Montblanc tienen un aire tradicional, es cierto, pero su construcción nunca es meliflua ni anticuada, en buena parte gracias precisamente a sus medidas. Pero también podemos fijarnos en las asas, con gran presencia y muy lejos del ideal retro. Es decir, cuando te pones el reloj sabes que lo llevas y los demás también lo notan, por apariencia y tamaño. Lo mismo ocurre con los pulsadores del crono, que son grandes y bien conformados para una pulsación cómoda y firme.

El cronógrafo también juega una parte fundamental en la esfera, porque contrasta con su porte clasicista y lo moderniza. Seguramente su elemento más llamativo es el elaborado guilloché, que parte de la estrella de Montblanc ubicada en el pequeño segundero. La estrella reparte sus rayos desde allí hacia todo el dial. Es sin duda una apuesta arriesgada, porque pone el fondo a la misma altura de importancia que los elementos principales, y no suele ser muy habitual (sí ocurre con Breguet, por ejemplo, pero de otra manera).

Por encima del sinuoso guilloché se asientan numerosos elementos que animan la esfera. En primer lugar y en orden de importancia, numerales romanos aplicados y manecillas, todos realizados en oro rojo. Hay un detalle que me gusta mucho y es cómo se ha resuelto la X y el VIII, con una textura muy lograda que aumenta su elegancia. Las manecillas están rellenas de SuperLuminova pero no, lógicamente, los romanos. Estos sin embargo tienen por encima unos puntos que sí lo están, así que la correcta lectura en la oscuridad está asegurada.

A las 6 aparece una ventana de fecha ampliada y resuelta muy elegantemente. El problema de las ventanas triples es que la acumulación de números puede arruinar la estética del reloj, además de que tampoco aporta nada más. Sin embargo en este caso sólo se leen los números impares, así que queda más espaciado y refinado. Por cierto que justo debajo del triángulo que señala la fecha aparece la inscripción “L-SWISS MADE-L”. Para quien no lo sepa las letras L significan que se ha usado SuperLuminova (de la misma forma que el uso de T significa que se han usado tubos de tritio), aunque es una inscripción que cada vez se utiliza menos.

Las esferas y sobre todo las manecillas del cronógrafo, en acero azulado, terminan por avivar la esfera y darle el toque necesario para que el reloj sirva tanto para ir al trabajo como para el ocio del fin de semana, masculinizándolo pero sin caer en el puro aspecto deportivo.

El 4810 Chronograph Automatic está impulsado por el calibre automático Montblanc MB 25.07, que es en realidad el Sellita SW500. Funciona a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 48 horas. Montblanc toma un movimiento absolutamente fiable pero aburrido de ver y le da una decoración merecedora de un zafiro trasero para poder verlo. La única pega que le pongo al reloj es que en la masa osciliante se lee Meisterstück, que supongo viene de reutilizar los que se hicieron para la colección de relojes del mismo nombre. Por último, el reloj se ata a la muñeca gracias a una correa de aligátor negra que se asegura gracias a un cierre despeglable.

El 4810 Chronograph Automatic se ha lanzado también con esfera negra, que lo hace aún más deportivo e impactante. Ambas versiones tienen un precio de 4.100 euros y por supuesto ya están disponibles en las boutiques de la marca. Por si alguno de nuestros relojes se anima a regalar uno de estos, recordad por favor que el que aquí escribe es padre y le encantan los regalos. Más información en Montblanc.es.

 

 



Nuevo Longines Conquest V.H.P.: Very High Precision Quartz. Fotos en vivo y precios

 

Esto sí que ha sido una sorpresa: en medio de las continuas discusiones sobre cómo y hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos de la relojería tradicional para afrontar los difíciles momentos actuales, una de las casas más tradicionales, Longines, nos convocó para presentarnos nuevos modelos con un nuevo calibre ¡de cuarzo! Los nuevos Conquest V. H. P. que vamos a disfrutar a continuación

 

El Observatorio de Neuchâtel, conocido por aparecer en la trasera de muchos Omegas

Más aún, el interés de Longines en singularizar el lanzamiento era tal que no ha querido esperar a Baselworld 2017, y eso qué está a la vuelta de la esquina. Creo por tanto que los Conquest V. H. P., o por mejor decir el calibre, va a tener un rol muy importante en la futura estrategia de la empresa. La historia de Longines con el cuarzo es larga y fructífera, así que es bueno repasarla para saber cómo hemos llegado hasta aquí.

El Chronocinérgies de 1954 fue un instrumento pionero, capaz de crear una película a base de fotogramas tomados en una sucesión de una centésima de segundo, algo fundamental en la línea de meta. Estaba regulado por el primer calibre de cuarzo de ETA, que tras su aparición comenzó a lograr récords de precisión sancionados por el Observatorio de Neuchâtel. De ahí que la presentación de los nuevos relojes tuviera lugar en ese Observatorio, que por cierto es una auténtica belleza.

Longines Ultra-Quartz, 1969

El calibre Ultra-Quartz

El Longines Conquest VHP de 1984

La versión de 1996 del VHP

En 1969 Longines lanzó el Ultra-Quartz (llamado en su momento “El primer Reloj Cibernético del Mundo”, aunque fue también el último), que fue el primer modelo creado con la idea de la producción en masa. En 1984 sin embargo se produce el gran salto, porque fue ese año que la entonces manufactura presentó el  276 VHP (Very High Precision). El movimiento pasó de inmediato a regular la vida de los Conquest, así que es lógico que sea esa familia la que se beneficie ahora de la nueva versión. Y lo hace con dos modelos diferentes (un tres agujas y un cronógrafo) y sendos tamaños.

Los relojes de cuarzo son un producto complicado para las empresas relojeras: son generalmente más fáciles de fabricar y más fáciles y más baratos de mantener (en su mayor parte el usuario sólo necesita cambiar la pila cada par de años más o menos), y además pueden ofrecer complicaciones a un precio que los relojes mecánicos no pueden ni soñar. A cambio no son sino “relojes de pila”, con escasa o nula diferenciación para el común de los mortales, y prácticamente un tabú para los más puristas aficionados a la relojería. Así que, cuando una compañía con tradición relojera se embarca en la producción de movimientos de cuarzo, necesita algo que las diferencie en ese proceloso océano compuesto de decenas de miles de relojes de cuarzo baratos. La alta precisión es sin duda una característica que puede atraer a esos compradores que quieran pagar más por un reloj mejor construido y con mejor desempeño.

Y eso es lo que ofrecen los nuevos Longines Conquest V.H.P.: tienen una precisión de + 5 segundos al año. Y aquí conviene recordar que para que un cuarzo obtenga el certificado COSC de cronometría no debe superar los + 0,07 segundos al día, lo que se traduce en + 25,55 segundos al año. Por tanto el nuevo calibre L288.2 (tres agujas) y el L289.2 (cronógrafo) claramente mejoran las prestaciones de los calibres de cuarzo certificados. Me vienen a la cabeza los Bulova (que puedes ver aquí y aquí), el Breitling Exospace B55 (aquí) o incluso el calibre ETA Precidrive (en estos Certinas). Son todos excelentes cuarzos, pero con una precisión de + 10 segundos al año. Es decir, el doble que los de los nuevos Conquest.

Pero ¿era necesario ir tan lejos con la precisión? ¿Había una demanda del mercado de algo así? El origen de los Conquest VHP se remonta a 2015 y el advenimiento de los smart watch, que puso a Longines a pensar cómo confrontar esta nuevo competidor. Y llegaron a la conclusión de que tenían que hacer lo que mejor sabían hacer, que son relojes tradicionales. Pero dado que algo tan tradicional y tan suizo como la bandera de la precisión ha sido arrebatada y ahora ondea como propia en el reino del smart watch (y antes en el de los móviles inteligentes), Longines decidió que iban a ofrecer el reloj no conectado más preciso del mundo. Ocurre que por aquel entonces ETA ya había estado jugueteando con la misma idea, así que se sentaron a hablar no sólo de precisión, sino de cuántas cosas más debía ofrecer el nuevo reloj.

Y desde luego el Conquest V.H.P. viene con algunas funciones ingeniosas y, sobre todo, muy útiles. En primer lugar el Sistema GPD, o Gear Position Detection (Detección de la Posición de Engranajes). Ocurre que el calibre está constantemente recordando la posición de las manecillas de manera que, cuando el reloj sufre un choque o un golpe (la habitual caída de un metro desde la muñeca), es capaz de volver a colocar las manecillas en la hora, minuto y segundo correcto. Además tiene dos sensores de magnetismo incrustados en la parte superior del movimiento, de manera que si detectan que el reloj ha entrado en un campo magnético inmediatamente para las agujas y, cuando ha pasado el peligro, las vuelve a poner en la hora y segundo que les corresponda.

En la siguiente página, más funciones, más fotos y los precios.



Rolex, la empresa con mejor reputación del mundo

 

Rolex Oyster Perpetual

El Reputation Institute ha publicado la lista de las empresas con mejor reputación del mundo, y la primera de la lista es nada menos que Rolex. Ojo, no la empresa relojera con mejor reputación, no: La Empresa con mejor reputación. Punto. Y encima repite, poruqe es la misma posición que tenía en 2016. Una razón más por la que Rolex lleva siempre puesta una corona.

 

Rolex Air King

Desde 1997 el Reputation Institute ofrece a sus clientes empresariales estrategias e informes sobre cómo calibrar y mejorar su reputación en distintos mercados y tipos de cliente, y además publica desde hace años la lista de las compañías con mejor reputación. La idea no es hacer una más de las infinitas listas que aparecen por internet y que parecen gozar de un inagotable fervor entre los usuarios de la red mundial, sino dar una mejor perspectiva sobre qué hace a una empresa respetable y cómo un puesto alto en la lista significa una mejor posición a la hora de las inversiones, las evaluaciones de riesgos y, en definitiva, unas ventas mayores y más sólidas.

Rolex Yacht-Master 40

La lista se confecciona a partir de las respuestas aportadas por unos 170.000 colaboradores y recoge la percepción en siete categorías: productos y servicios, innovación, lugar de trabajo, estilo de dirección, responsabilidad social, liderazgo y desempeño. Este último se basa en los datos recogidos a partir del primer trimestre del año. La lista no deja de ser curiosa, porque uno se espera oír los grandes nombres arriba del todo y resulta que no. Un ejemplo típico sería el de Apple, que todo el mundo pensaría que iba a estar en los puestos de medalla hasta que mira la lista:

Resulta que aparece en un modesto vigésimo puesto, mientras que su archienemigo Google está en el quinto (y Microsfot en el undécimo). Pero más llamativo aún resulta que en el segundo puesto aparezca Lego (por encima de Walt Disney), una compañía que en principio uno no metería en una lista así simplemente porque “hace juguetes”. Por eso una lista así es una buena lección de por dónde han de ir las empresas. Pero volviendo a Rolex, que es lo que nos interesa, hay que señalar que es la primera vez que una empresa supera los 80 puntos en la puntuación final, consiguiendo así la categoría de excelencia. Esto es porque los participantes en la encuesta perciben a la compañía como fabricante de productos de alta calidad, que los respalda y que responden a las necesidades de sus clientes. Y además la ven como bien organizada y rentable.

Rolex Explorer

La progresión de Rolex es sorprendente y encomiable: en 2012 no estaba ni entre las 25 primeras, pero en 2013 entra directamente en el puesto número tres. En 2016 fue la número uno y en 2017 retiene el cetro. A ello ha contribuido otra parte del negocio que de la que también informa el Reputation Institute: Rolex, además de sobresalir en los puntos arriba mencionados, los comunica de manera eficiente. Hace mucho énfasis en comunicar aquello en lo que cree y sus propias virtudes. Prioriza la comunicación y da información de sus actividades, siempre relacionadas con sus valores. No nos queda sino felicitar a Rolex por encabezar la lista y congratularnos de que una empresa de relojes tenga una relevancia tan grande. Ojalá volvamos a dar esta noticia el año que viene. Rolex.es.

Rolex Day Date en platino

 

 



El Grupo Swatch lanza el chip Bluetooth más pequeño del mundo

 

Pocos relacionan al Grupo Swatch con la tecnología más avanzada pero el hecho es que entre sus las empresas que forman el Grupo hay compañías que se dedican exclusivamente a eso. Y la prueba es el anuncio de que han lanzadado el micro-chip Bluetooth más pequeño del mundo.

 

 

Puede extrañar que un chip Bluetooth sea algo de lo que Swatch se preocupe, pero recordemos que en 2015 el Grupo Swatch lanzó el reloj Bellamy en China (como reflejamos en esta entrada), un reloj que por menos de 100 euros permitía pagos desde la muñeca. Y lo hizo llegando un acuerdo con Union Pay (algo que no ha logrado Apple), la entidad financiera con más de 5.000 millones de tarjetas emitidas en todo el mundo. Este año además se espera un nuevo modelo del Bellamy.

EM Microelectronics es el centro de Investigación y Desarrollo del Grupo Swatch y junto con el Centro Suizo de Electrónica y Microtecnología (CSEM en sus iniciales en francés) han lanzado este chip Bluetooth que además ostenta los siguientes récords:

– Es -en primer lugar y por encima de todo- el chip Bluetooth más pequeño del mercado. La ultra-miniaturización de los componentes electrónicos es crucial para el aumento de funciones en aparatos electrónicos portátiles, y para el Internet de las Cosas.

– Tiene el consumo de energía más bajo -comparado con sus competidores- para diferentes escenarios de uso, aumentando por tanto la autonomía de los objetos conectados (ya sabemos que las dos grandes cuestiones existenciales de la humanidad en estos tiempos son “¿dónde encuentro WIFI?” y “¿dónde recargo el móvil?”).

– Su alta velocidad de arranque no tiene rival, lo que hace posible la mejora en la reacción de los aparatos y la mayor duración de la señal electrónica.

Además este chip Bluetooth ha sido oficialmente certificado con el último estándar bluetooth, el 5.0. El chip consiste en más de 5 millones de transistores en una superficie de unos 5 mm cuadrados. Está diseñado para tener la máxima flexibilidad para poder trabajar en solitario o en conjunto con varios sensores, que se pueden aprovechar de un microcontrolador que un consumo muy bajo o puede usar el chip para añadir comunicación Bluetooth a cualquier portátil electrónico.

El Grupo Swatch y el CSEM, ambos situados en el “Silicon Valley Suizo” (en Biel) están trabajando en un ecosistema suizo exclusivo, especialmente diseñado para satisfacer las necesidades del Internet de las cosas y, sobre todo, relojes. Esta plataforma se construirá sobre un sistema operativo único y hecho a medida.

Un paso más hacia el largamente esperado smart watch de Swatch, un producto del que todo el mundo se pregunta por qué no existe aún. La respuesta es sencilla: Swatch no quiere un reloj que haya que recargar cada 20 ó 40 horas. Por eso tiene a su empresa Renata, fabricante de baterías para productos electrónicos, buscando una solución que se ajuste a los parámetros que quiere Swatch: en boca de Stefan Pfrommer, “los clientes no quieren recargar el reloj más de un par de veces al año”. Es un reto enorme, pero con las empresas de la rama de Sistemas Electrónicos (Renata, EM Microelectronics y Micro Crystal) el Grupo tiene confianza en que podrán llegar a una solución en un futuro no lejano. Más información en SwatchGroup.com.

El presidente del Grupo Swatch, Nick Hayek, con el nuevo micro-chip



En la muñeca y en el oído: Chopard L.U.C Full Strike

 

En estos tiempos difíciles para la relojería (alta y baja) es refrescante y esperanzador ver que hay casas que se lanzan a crear productos realmente innovadores incluso dentro del mundo de las altas complicaciones, donde parece que nada se puede inventar. Y no me extraña que la novedad de la que hablamos hoy venga de una manufactura como Chopard, que se dedica a hacer altísima relojería a la chita callando. Señoras y señores, el Chopard L.U.C Full Strike en toda su gloria.

 

Y no es un Full Strike cualquiera: es el que lleva el propio Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard. Así que no estamos hablando de un reloj de “carnet ATA” (las colecciones de muestra que tienen las marcas para enviarlas de un lado a otro), sino un reloj vivido y sentido.  E impoluto, a decir verdad. Es lógico que el Sr. Scheufele lleve un reloj así porque él es el impulsor de las creaciones relojeras de la casa, nacidas del profundo amor que siente por este arte y ciencia. Eso explica también que a menudo le veamos con un Ferdinand Berthoud FB 1 como los que vimos aquí, ya que son otra gran creación relojera concebida, nacida y crecida gracias a él.

Y precisamente por su pasión relojera este reloj no es simplemente una unidad funcional, que sería lo normal. Es un reloj que ha pasado todos los controles de la casa en cuanto a precisión cronométrica (el famoso certificado COSC) e incluso el ostenta el Sello de Calidad del Punzón de Ginebra, que evalúa tanto aspectos técnicos como estéticos. Es decir, yo también lo haría, qué caramba: es mi empresa, mi idea, mi reloj… pues quiero lo mejor, aunque sea más caro. ¿O no? Esto tiene una ventaja añadida: siendo seguramente el único ejemplar que va a pasar por España (que no tenga un propietario final ya designado, quiero decir), hemos podido ver hasta los más pequeños detalles decorativos, que suelen estar reservado para las unidades a la venta.

En la foto de aquí arriba se pueden ver entre la abundante literatura grabada en el reverso del reloj y de izquierda a derecha, la inscripción Chronometer (que sólo pueden llevar los relojes que han pasado las pruebas del laboratorio COSC -que ya vimos en el reportaje sobre mi viaje a la Manufactura Chopard), el Sello del Punzón de Ginebra, el de L.U.C -que testimonia que el calibre L.U.C 08.01-L es de manufactura y con las mayores exigencias propias de precisión y acabado- y por último el sello “Fairmined”, que garantiza que el oro utilizado para la construcción de la caja proviene de comercio justo, una iniciativa que la manufactura puso en marcha en 2014 y de la que se sienten legítimamente orgullosos.

Y además el reloj es perfectamente ponible: la caja tiene un diámetro de 42, 5 mm por 11,55 mm de alto. Hay por ahi relojes de tres agujas que son más altos que éste, cuyo calibre tiene 533 componentes. Así de bien hacen las cosas en Chopard y así de bien está hecho este Full Strike. Mezcla superficies pulidas y carrura satinada, una combinación elegante que siempre acierta. La poderosa corona alberga el pulsador que pone en marcha el mecanismo de sonería, con el logotipo de los movimientos L.U.C.

La esfera del reloj está parcialmente calada, lo que le da una presencia única, muy distinta de la imagen que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en relojes con repetición de minutos (o sonería en general).  Es especialmente llamativo cómo han desaparecido las indicaciones horarias desde después de las 7 hasta casi las doce para poder admirar los enormes martillos. Afortunadamente el borde exterior de la esfera es una minutería de ferrocarril, lo que ayuda a que la lectura de la hora, cuando las manecillas se aventuran en ese abismo de maquinaria, sea precisa.

La verdad es que el conjunto de los martillos con los grandes numerales romanos, tan típicos de Chopard, crean una presencia muy poderosa, acentuada por las manecillas Art Deco (también irrefutablemente Chopard). A las tres una franja satinada subraya el doble indicador de reserva de marcha, que corresponde a las dos cargas del Full Strike: uno de los barriletes acumula la reserva de marcha del reloj, que se carga dando cuerda de la manera tradicional. El otro barrilete conserva la energía de la sonería, enrollando el muelle simplemente dando cuerda en sentido contrario a las agujas del reloj. Esta es una diferencia esencial con otros relojes de este tipo, ya que tradicionalmente al accionar el gatillo o pulsador de los relojes tradicionales se enrolla el muelle lo necesario como para que, al soltarlo, pueda mover los martillos el número suficiente de veces como para poder dar incluso la cadena más larga (las 12:59). Por tanto para repetir el proceso hay que volver a enrollar el muelle.

Con el Full Strike se puede repetir la cadena de sonidos más larga hasta 12 veces, algo nunca visto en un reloj de pulsera (que yo sepa). De ahí que tenga su propio indicador de reserva de marcha, con una manecilla en acero azulado deslizándose por por un segmento también azul.

¿Y que ocurre si, como en la foto, la reserva de marcha está agotada -o casi-? Nada. El Full Strike tiene una protección de seguridad que impide que el funcionamiento de la sonería si no tiene suficiente energía. Éste es el primero de los elementos de seguridad, pero hay dos más: se ha añadido un mecanismo que evita el arranque de la complicación si el embrague no está acoplado del todo (algo que ocurre más fácilmente en los repetidores de gatillo), y otro que evita que se pueda disparar la sonería cuando se está cambiando la hora. De esta manera el reloj está protegido de los problemas que más habitualmente hacen que el reloj tenga que pasar por el servicio técnico.

Y ha llegado el momento de escucharlo. Como ya expliqué cuando se lanzó el reloj, lo más particular del Chopard L.U.C Full Strike es que el cristal de zafiro no sólo cubre la esfera sino que se prolonga hasta la base de la caja, de manera que los martillos golpean sobre el zafiro, no sobre las habituales varillas metálicas. Por ello, como hay que hacer más fuerza para que suene el reloj, los martillos son más grandes de lo habitual. Chopard afirma que ha golpeado 1,5 millones de veces el cristal con los martillos y no se ha roto. Para hacernos una idea eso es como hacer sonar la 1 menos un minuto 45.454,5 veces. Es decir, repetir la secuencia 124 veces cada día durante un año. No parece que haya que preocuparse por la resistencia del zafiro, creo yo… Por si acaso, Chopard ha patentado la estructura.

El resultado es excepcional. Es el sonido que oímos cuando golpeamos una copa de cristal de Bohemia con un metal. Un timbre a la vez delicado, duradero y sorprendentemente potente. Vamos a escucharlo tal cual lo grabé con móvil Lumia. Aunque todos los móviles originarios de Nokia son famosos por sus buenos micrófonos, no deja de ser un móvil, así que hay que imaginarse que el sonido en vivo es aún más conmovedor.

¿A que sorprende? Pues después de oírlo unas cuantas veces te das cuenta de que hay algo que no se oye: el regulador. Es completamente silencioso y ni siquiera se oye el clic final, habitual cuando acaba la secuencia sonora. No es por señalar con el dedo, que es de mala educación, pero hay por Horas y Minutos unos cuantos ejemplos de repetidores de minutos que, puestos al lado de este Full Strike, resultan dolorosamente ruidosos.

El color de este oro de comercio justo es particularmente sobrio y cálido, nada ostentoso. La correa de aligátor, certificada por el CITES (el organismo internacional para la protección de especies en peligro) resulta excepcionalmente cómoda, y se fija cómodamente a la muñeca con la hebilla de oro. Pocas pegas se le puede poner a un reloj como el Full Strike, salvo la lejanía que su precio tiene de nosotros, pobres mortales: 265.000 francos suizos (aproximadamente 246.700 euros). El único consuelo es que sólo hay 20 unidades por lo que no creo que nos vaya a dar envidia desde una vitrina: seguro que están todas las unidades ya asignadas, o casi. De ahí el privilegio de haber podido tener uno en la muñeca, y de haber inmortalizado su sonido. Más información en Chopard.es.



En la muñeca: Ulysse Nardin Diver Le Locle, el diver vintage perfecto

 

Una de las sorpresas del SIHH 2017 fue que asistiera Ulysse Nardin, que a decir verdad en Baselworld no tenía la preponderancia que se merece. Y entre las innovaciones que presentó -y que iremos analizando poco a poco- se coló una que miraba al pasado de una manera muy seductora: el Ulysse Nardin Diver Le Locle que ahora podemos disfrutar con fotos en vivo y precios.

 

El Ulysse Nardin Diver Le Locle es una de esas piezas con las que ocurre algo extraño: es un “lanzamiento más”, otra de las piezas que son novedad un año pero que ni siquiera tienen el peso específico que la marca considera necesario para poder anunciarlo en las presentaciones oficiales. Y sin embargo todo aquel que lo ve se enamora y quiere saber más de él. Eso es lo que me ocurrió a mí y a todos los que pudimos verlo, de paso y casi por casualidad.

El modelo original -que aparece en la foto pequeña- data de 1964 y es estéticamente muy parecido al Diver Le Locle de 2017. Incluso el nombre es el mismo y homenajea la localidad donde está radicada Ulysse Nardin. Pero, además del calibre, hay más diferencias: el modelo original tenía 38 mm de diámetro, mientras que el actual tiene 42 mm. En la esfera se aprecia cómo el modelo de 1964 tenía segundero central y el actual no. Pero por lo demás, el reloj es casi gemelo.

El diámetro del reloj es más contemporáneo y se adapta mejor a las muñecas actuales porque es a la vez un reloj no excesivamente alto -12,7 mm-. Es llamativo como la altura del bisel de aluminio negro brillante es casi tan grande como la de la caja, pero el conjunto, incluido el cristal de curvo, es muy armonioso y atractivo. Eso sí, para ser un Diver su hermeticidad es modesta: 100 metros. Tampoco le hace falta más porque nadie querría hacer buceo profesional con este reloj. Aquí estamos hablando sólo de un reloj que gusta llevar. Y en eso es sin duda un éxito.

La esfera negra del Diver Le Locle está graneada muy finamente y acoge dos manecillas de espada idénticas a las de la época original del reloj. Están unidas por un sencillo remache que le da un delicioso aspecto de reloj-herramienta de otros tiempos. Por encima aparece la orgullosa ancla de Ulysse Nardin, que recordemos desde el año pasado ha dejado de estar inclinada. Al igual que en el modelo original, la aguja del pequeño segundero tiene forma de punta de lanza, elegante y atractiva. Como es pertinaz costumbre en la relojería suiza se ha incluido la palabra Automatic, que no hacía falta ninguna.

Los generosos índices y manecillas están rellenos de SuperLuminova beis que recuerda el uso del tritio en los relojes de antaño. Todo tiene un aspecto grande y de fácil lectura, incluida en este caso la fecha: Ulysse Nardin ha incluido una lente de aumento por la parte inferior del cristal de zafiro.

El reloj está animado por el calibre automático de manufactura UN-320, con un diámetro de 25,60 mm y una altura: 3,60 mm. El volante se mueve a 28.800 alt/hora, tiene espiral y escape de áncora en silicio y corrección de fecha hacia adelante y hacia atrás, además de una reserva de marcha de 48 horas. Pero además el calibre tiene el Ulysse Nardin Chronometer & Performance Certificate (Certificado de cronometría y desempeño Ulysse Nardin). Este certificado fue introducido en 2012 y dura 7 días. El proceso incluye inspección estética, prueba de hermeticidad y pruebas de vacío y presión (que simula la presión del aire a -0,6 bares y a +2,5 bares respectivamente).

Pero su principal componente es el test de 5 días para comprobar la exactitud del reloj. Cada reloj se comprueba en 6 posiciones (permaneciendo en cada una de ellas 20 horas) y a tres temperaturas (ocho, 23 y 38 grados Celsius). El rango de desviación es menor que lo exigido por el COSC: -2/+6 segundos al día. La desviación basada en la temperatura es también un poco menor: + 0,5 segundos/día por grado. Es por tanto un movimiento excepcional. Eso sí, el calibre no se puede ver porque está escondido tras un fondo roscado que representa un buceador, también basado en el del modelo original.

El Ulysse Nardin Diver Le Locle es la prueba de que se puede hacer un reloj respetuoso con el pasado y a la vez extraordinariamente atractivo para los que tenemos la suerte de vivir en esta época. El reloj llegará a las tiendas (o al menos esa es la idea) en abril de 2017, con un precio unitario de 9.700 Euros. Seguro que se va a vender muy bien. Más información en UlysseNardin.com.



Los 60 segundos de Rolex en los Oscars: otro éxito de la marca

Como supongo que nadie ignora, el domingo por la noche se celebró la esperada ceremonia de entrega de los Oscars. En lo que a nosotros concierne esta ceremonia marca el inicio de la presencia de Rolex en los Oscars como patrocinador, y para celebrar la ocasión creó un anuncio de nada menos que de 60 segundos resumiendo parte de sus apariciones en películas.

 

Goldfinger, 1964

Ver a Rolex en los Oscars resulta tan natural que parecería que estado ahí en todas las ediciones. Rolex inventó el marketing de relojes (bueno, casi podríamos decir que inventó el Marketing, con M mayúscula) y siempre ha tenido un ojo impecable para elegir qué eventos esponsorizar y con qué nombres relacionarse. Por ejemplo su patrocinio del tenis, perfectamente asimilable a sus rasgos de elegancia y por supuesto de precisión (aquí vimos su por ahora última gran aparición en este deporte). Por eso todo el mundo se sorprendió cuando pasó a ser imagen de la Fórmula 1, pero fue un golpe de genio porque la exposición es máxima sin grandes exigencias a cambio: mientras que Omega ha desarrollado (y sigue haciéndolo) excelente tecnología para medición de competiciones de la que se siente justa y merecidamente orgullosa, tal como vimos aquí y aquí, la sola presencia del nombre de Rolex y quizá un reloj convencional en la pista le sirve para que le atribuyan ese intangible de “la máxima exactitud necesaria en un evento deportivo”. No se puede lograr más con menos.

Ahora la marca coronada ha decidido esponsorizar otro acontecimiento global: los Oscars. Y por supuesto nuevamente le va que ni pintado, porque dónde mejor para encontrar un Rolex que entre el mundo del glamour y la fama en el que además se entregan muchas estatuillas que provocan innumerables momentos de felicidad. Asociar todo esto con una marca de relojes no tiene precio (bueno, seguro que lo tiene y seguro que exorbitante), y Rolex ha dado nuevamente en el clavo haciéndose con ello. Probablemente ha hecho crujir los dientes de envidia a más de una marca competidora, porque ver a los Rolex en los Oscars significa que los Oscars se van a asociar a partir de ahora con los Rolex y con nadie más.

Para remarcar aún más la idea de la toma de posesión de la marca, Rolex lanzó un montaje de 60 segundos con momentos de distintas películas en las que aparecen e incluso se nombran sus relojes. Así podemos ver a Peter Sellers, Paul Newman, Bill Paxton (triste y repentinamente fallecido el sábado) o Harrison Ford, entre otros, llevando un Rolex. Pero lo más llamativo es que no llevaban los relojes porque estuvieran patrocinados por la marca, sino que los llevaban ellos (y ellas) por su propio gusto.

Fotograma de Argo – 2012

Por supuesto no están todas las apariciones porque entonces no sería un vídeo de 60 segundos sino de 60 minutos. Por ejemplo aquí arriba vemos un fotograma de Argo, que en 2013 ganó el Oscar a la mejor película. Y, salvo el Casino Royale y Peter Sellers de 1967, no hay nada de James Bond (ni siquiera este Casino Royale se puede considerar una auténtica película de James Bond). Seguramente será un problema de copyrights. Sí es gracioso cómo en Apollo XIII, en la que como sabemos todo el protagonismo -merecido e históricamente cierto- se lo lleva el Omega Speedmaster, el vídeo ha conseguido colar un Rolex GMT Master.

En definitiva: Rolex en los Oscars es otro indudable acierto de la marca, que una vez más y de manera discreta hace saber quién manda en todo esto. Os dejo a continuación el vídeo para que podáis echar un rato tratando de averiguar qué películas y qué actores aparecen. Más información en la web dedicada de Rolex.com.



Nueva edición del Seiko de Steve Jobs, en dos versiones

Hubo un tiempo en que el fundador de Apple llevaba relojes, y el más famoso de todos es el que se ha dado en llamar Seiko de Steve Jobs, sobre todo por una famosa y cándida sesión de fotos en su casa. Ahora Seiko reedita el reloj en dos versiones que afortunadamente tienen un precio acorde con el reloj que es.

 

El que vemos en esta foto es el reloj original de Steve Jobs que, por el estado en que está la correa, es evidente que fue usado diariamente. Es un Seiko Chariot, y no puede ser más simple y a la vez más perfectamente funcional, porque la lectura de la hora es instantánea gracias a la claridad con la que se exponen todos los elementos. Hay algo muy Apple en el Seiko de Steve Jobs, en cuanto a la pureza de líneas y la simplicidad que siempre buscó el mago de la manzana. Por cierto que el año pasado el reloj fue subastado y vendido por 42.500 euros.

No era el primer reloj que tuvo, sin embargo: En esta foto -si consigues no quedarte mirando fijamente a ese bigote que le hace parecer el dueño italiano de una tienda de ultramarinos de Brookling- se puede apreciar que lleva un Seiko Chrono digital aparecido en 1977, el mismo año en que el Apple II sobre el que se apoya vio la luz.

Pero para cuando Apple lanzó el primer Macintosh, en 1984, era el Seiko Chariot el que lucía sobre la muñeca de Steve Jobs. Y la verdad, pegaba mucho con el diseño sencillo (ahora decimos minimalista) de la computadora. Ahora Seiko ha decido lanzar una nueva edición del Seiko de Steve Jobs, aunque aumentando la oferta: si el original de Jobs medía 33 milímetros de diámetro, ahora habrá también una medida de 37,5 mm. Además se lanzará con esfera blanca -como la original- o negra. La caja sigue siendo de acero, lo mismo que el fondo, y es hermética hasta 50 metros. Es una creación de Seiko en colaboración con la empresa de diseño -radicada en Tokio- Nano Universe.

El reloj está controlado por un sencillo movimiento de cuarzo con una exactitud de +/- 15 segundos al mes, aunque la exactitud no suele ser tema de conversación con los cuarzos: son considerados exactos porque medio segundo al día es inapreciable. El reloj es por tanto muy delgado (6,6 mm) y ligero: 35 gramos en la versión más grande. En la pequeña la altura baja a los 6,4 mm y el peso a los 28 gramos.

La versión de esfera blanca se lanzará en una edición limitada de 1982 unidades, mientras que la versión de esfera negra del Seiko de Steve Jobs será una edición limitada a 300 unidades. El precio es el mismo: 20.000 yenes, 169 euros al cambio de hoy. El único problema, si quieres satisfacer tu mitomanía, es que el reloj se pone a la venta el 10 de marzo, pero sólo en Japón. Aún así seguro que hay formas de hacerse con uno. Más información en la web dedicada de Seiko.com.



Baselworld 2017: TAG Heuer Carrera Heuer 01 43 mm

 

Uno de los hitos de la nueva etapa de TAG Heuer, la que capitanea Jean-Claude Biver, ha sido sin duda el TAG Heuer Carrera Heuer 01. De cara a Baselword 2017 la marca presenta los nuevos Carrera Heuer 01 43 mm en tres colores y precio atractivo, que seguro van a afianzar aún más el éxito del icónico reloj.

 

Estoy seguro que este Carrera Heuer 01 43 mm ha nacido por la demanda de los clientes de la marca. Cuando apareció el TAG Heuer Carrera Heuer 01 en 2015 fue muy controvertido porque todo el mundo vio una hublotización del reloj (yo también). No es que esa impresión haya desaparecido, pero la realidad ha dado la razón a Jean-Claude Biver: el reloj ha sido todo un éxito, lo que quiere decir que la gente quería un Carrera con una presencia más moderna. Tanto es así que la escasez del producto fue grande porque la demanda era enorme. En España por ejemplo no se ha normalizado el suministro hasta la segunda mitad del 2016. Podéis ver el artículo con fotos en vivo aquí.

Si el original ha tenido un éxito arrollador, estoy convencido de que el Carrea Heuer 01 43 mm lo va a tener aún mayor. 45 mm es una medida grande que no se adapta a todas las muñecas -sobre todo con las asas Carrera, tan rectas-, mientras que 43 mm sí que puede abarcar a una audiencia mayor. Hasta ahora las medidas “pequeñas” existían sólo con esfera tradicional, pero por qué alguien con muñecas más estrechas no iba a querer un esqueletado. De hecho incluso a aquellos que les gustan los relojes grandes estos no le parecerán pequeños.

La caja sigue siendo modular, compuesta de 12 piezas, en la que la carrura es de acero satinado y el bisel es cerámico. Los pulsadores también son de acero, y la corona está recubierta por una franja de caucho que seguro hará más sencillo su manejo. El cristal que cubre la esfera es de zafiro con tratamiento antirreflejos en ambas caras. La esfera del Carrera Heuer 01 43 mm está tan poblada como la de su hermano mayor, pero yo diría que al reducir su tamaño y -sobre todo- tener partes coloreadas, la legibilidad será mejor (y eso que no era mala en el modelo original). Los colores son los que se ven, pero si se quieren nombrar como lo hace la manufactura hay que llamarlos Negro Intenso, Azul Marino Profundo y Marrón Cognac. 

El calibre es lógicamente el Heuer 01, heredero del 1887 y con todo lo que se le puede pedir a un calibre moderno: embrague mediante piñón oscilante, rueda de pilares (roja, muy llamativa), el puente del cronógrafo y la masa circular con PVD negro esqueletizados… todo ello protegido hasta 100 metros de profundidad y visible gracias al zafiro posterior.

Digamos por último que los tres relojes TAG Heuer Carrera Heuer 01 43 mm se lanzan con dos opciones para atarlos a la muñeca: o bien un brazalete de acero o una correa de piel para las versiones azul y marrón o de caucho para la negra. TAG Heuer mantiene su promesa de entregar un reloj con calibre cronógrafo de manufactura por menos de 5.000 francos suizos: la versión con acero o cuero cuesta 4.800 euros, mientras que la versión con correa de caucho cuesta 4.650 euros. Ya sólo queda esperar a Baseworld para verlos. Más información en TAGHeuer.es.

 



Nuevo Bell & Ross BR 03-94 R.S.17 en colaboración con el Equipo Renault F1

 

Bell & Ross sigue su reciente aventura en los circuitos de Fórmula 1 de la mano con el equipo de Renault. En 2016 lanzó el primer reloj fruto de esta unión y ahora podemos ver el segundo, llamado BR 03-94 R.S. 17, como el coche de carreras. No lo hemos visto en vivo, pero al menos sí sabemos el precio.

 

¿Por qué este BR 03-94 R.S. 17? Recordemos que Bell & Ross es de origen francés, aunque todo el mundo piense que es otra empresa relojera suiza (aunque sin duda sus relojes se construyen en el país transalpino), así que es natural la alianza con Renault. Además Bell & Ross ha estado en el cielo (su lugar de nacimiento), en el mar (o en los dos sitios a la vez, como con los Aéronavale que vimos en vídeo aquí) y luchando en las trincheras (por ejemplo). En 2014 (¡tanto tiempo ha pasado ya!) se acercó a los bólidos terrestres con el B-Rocket y por fin el año pasado llegó a la cumbre de la velocidad con Renault. Aunque la Fórmula 1 no pasa por su mejor momento, la exposición que da la competición es máxima. De ahí que aunque sea enormemente exigente económicamente las marcas consideren muy rentable las esponsorizaciones.

El BR 03-94 R.S. 17 está al parecer inspirado en el volante del R.S. 17 de Renault; no he conseguido encontrar ninguna foto de dicho volante, así que hay creer lo que nos dice Bell & Ross. En cualquier caso el resultado es muy atractivo, extraordinariamente deportivo. La caja tiene 42 mm de diámetro (o de lado, sería más exacto decir ya que es cuadrada) y está fabricada en cerámica a la que se le ha dado un acabado mate. La cerámica es una buena opción porque es muy resistente y más ligera que el acero. De hecho yo creo que se va a acabar convirtiendo prácticamente en material estándar en la relojería. Es hermético hasta los 100 metros y, como los tornillos que garantizan el sellado son los del reverso del reloj, los del bisel están todos apretados en la misma posición, algo que gustará mucho a los aficionados más detallistas (y a mí también).

Hay un juego de colores repartido por la caja y esfera francamente logrado. El amarillo -color del vehículo R.S 17 de Renault- concierne a todos los elementos relacionados con el cronógrafo: el botón de puesta en marcha y paro, la trotadora del cronógrafo, el contador de 30 minutos y el taquímetro. Los colores del semáforo de inicio de carrera también están en la esfera: el pequeño segundero a las 2 está realizado en verde y la ventana de fecha está remarcada por un bisel rojo (que se repite en la corona). Los numerales están perfilados con un metal que mantiene a raya la SuperLuminova con la que se han rellenado. Las manecillas, facetadas para que se vean bien, también tienen el mismo tratamiento luminiscente. Todo ello sobre una esfera de fibra de carbono para terminar de dar el aspecto racing.

El BR 03-94 R.S. 17 se mueve gracias al que Bell & Ross llama calibre BR-CAL.301, que seguramente corresponde al ETA 2894-2. Es un calibre que se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 42 horas, aunque no podemos verlo porque fondo del reloj es ciego. Se ata con una correa mezcla de caucho y tejido sintético ultrarresistente, terminado por una hebilla de acero recubierta de PVD negro.

El BR 03-94 R.S. 17 es una edición limitada a 500 unidades y forma parte de una trilogía que se dará a conocer en Baselworld 2017 (para el que cada vez va quedando menos). Imagino que los otros dos serán un tres agujas y un tourbillon, pero soy famoso por lo mucho que me equivoco en mis predicciones. Lo que sí sabemos es su precio, aunque lógicamente el reloj aún no está disponible: 5.600 euros. Cuando vuelva de la feria espero poder enseñar más fotos en vivo que las dos de aquí arriba. Más información en su web específica, Bell&RossBRS17.com.



Dos Panerai Luminor 1950 Oracle Team USA para la 35ª America’s Cup

 

El origen de Panerai está en el mar. O cuando menos el origen de los relojes Panerai que conocemos y amamos proviene del mar. Ahora la manufactura se ha hecho Colaborador Oficial de la America’s Cup y ha desarrollado una serie de relojes para los representantes norteamericanos en la competición. Entre ellos los más destacados son los Panerai Luminor 1950 Oracle Team USA Chronograph, presentados en el pasado SIHH 2017 y que vamos a ver a continuación con características técnicas y precios.

 

UN POCO DE HISTORIA

Antes de hablar de los Panerai Luminor 1950 Oracle Team USA creo que sería bueno saber algo más de dónde se está metiendo la manufactura. En realidad el origen de la America’s Cup es… ¡británico! Para la Exposición Universal de Londres en 1851 se cursó una invitación formal para que los Estados Unidos presentaran un yate como un gran ejemplo de la maestría americana en la construcción de navíos. La invitación llegó a oídos del Comodoro Stevens, del New York Yacht Club, que encargó su construcción al constructor naval mundialmente reconocido George Steers, que era… de padres británicos.

La goleta resultante, bautizada América, llegó a Londres para la exhibición e inmediatamente el Comodoro Stevens retó a las goleta inglesesas a una carrera pero, sabedores del poderío del barco americano, nadie mordió el anzuelo. Una semana más tarde volvió a lanzar su reto, esta vez apostando no más de 10.000 guineas. Tengamos en cuenta que una guinea equivalía a 1 libra y 5 peniques, así que sin ni siquiera traducir a valor actual las 10.500 libras apostadas en aquel entonces podemos darnos cuenta de que era una suma notabilísima. Aún así de nuevo nadie recogió el guante.

Al final el Comodoro decidió apuntarse a la “Copa de las 100 Guineas”, patrocinada por por el Escuadrón Real de Yates en Cowes y abierta a todo tipo de embarcaciones. La prueba consistía en rodear la isla de Wight, una distancia de 53 millas. La prueba comenzó a las 10 de la mañana para los 18 navíos competidores y terminó a las 8:37 pm, momento en que el América se proclamó vencedor.

– ¿Quién va primero? –preguntó la reina Victoria.

– Ha ganado el América -le contestaron.

– ¿Y quién quedó segundo? –replicó Victoria.

– Ah, Majestad. No hay segundo. Uno puede imaginarse la frustración de la reina al ver que un advenedizo de la que hasta hacía menos de un siglo era una colonia del Imperio se había llevado su muy británico trofeo.

La Copa América en 1874

Los norteamericanos se llevaron al Nueva York Yacht Club la copa como un gran título, porque era el símbolo de su supremacía sobre la gran nación naval que era hasta ese entonces Gran Bretaña. Inmediatamente y para alentar “la competición amistosa entre países diversos” se creó un premio con la copa, que años más tarde se daría en llamar America’s Cup. No por el país, sino por el barco. De esta manera la Copa América es la competición multinacional más antigua del mundo contemporáneo; es incluso anterior a los Juegos Olímpicos modernos, cuya primera edición tuvo lugar en 1896. No es de extrañar por tanto que Panerai haya querido unir su nombre a la competición.

LUMINOR 1950 ORACLE TEAM USA 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC CERÁMICA – 44mm (PAM 00725)

No voy a entrar en lo de la longitud de los nombres de los relojes suizos porque es una causa perdida. Eso sí, tiene una ventaja: si dices el nombre prácticamente no tienes que explicar nada, porque ya está todo ahí. Pero si se hace la vista gorda con la denominación, lo que nos encontramos es un reloj cronógrafo muy atractivo. La caja está realizada en cerámica, incluido el icónico protector de la corona que garantiza la hermeticidad de hasta 100 metros. El fondo sin embargo ha sido realizado en titanio, está atornillado y lleva el logotipo del Oracle Team USA, la inscripción 35th America’s Cup y un dibujo del trimarán del equipo defensor en relieve.

Por tanto no se ve el calibre automático de manufactura P. 9100, un movimiento introducido por Panerai en 2013. Se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 3 días, gracias a sus dos barriletes conectados en serie. Pero es, sobre todo, un cronógrafo flyback con rueda de pilares y embrague vertical. La aguja flyback es la azul, mientras que la roja marca los minutos transcurridos. La función de tiempos cortos se acciona y para con el pulsador a las diez, mientras que la función flyback se acciona mediante el pulsador a las 8. Además incluye un sistema para que al tirar de la corona detiene el volante de inercia variable y pone el segundero a cero; de esta manera el ajuste del reloj se hace con la máxima precisión.

Al ser un reloj pensado para el equipo de Estados Unidos todos los colores -en la esfera y en la correa- evocan los de la bandera de Estados Unidos. Pero si no miramos la leyenda del fondo del reloj éste sigue siendo perfectamente marítimo, porque el blanco, el rojo y el azul lo son de por sí. En la esfera tenemos a la derecha el contador de minutos -rojo como el del cronógrafo- y a la izquierda el pequeño segundero -azul como el del cronógrafo-. En el borde de la esfera se ha incluido una escala taquimétrica en nudos, que
permite determinar la velocidad de una embarcación a lo largo de una distancia determinada. El patrón de colores se repite también en la correa negra de piel natural sin tratar, que además lleva el logotipo de la competición.

Y como se ve el reloj queda muy bien sobre el pulso, aunque desde luego no es para muñecas pequeñas. El Luminor 1950 ORACLE TEAM USA 3 Days Chrono Flyback Automatic es una edición especial de sólo 200 unidades, con un precio de 14.900 euros.

 

LUMINOR 1950 REGATTA ORACLE TEAM USA 3 DAYS CHRONO FLYBACK AUTOMATIC TITANIO – 47mm (PAM00726)

Este es el otro crono pensado para honrar al defensor del título de la America’s Cup, y en mi opinión es el que más sentido tiene en una competición marina, simplemente porque tiene la función que se necesita: la cuenta atrás. Una carrera de barcos difiere de cualquier otra carrera en que los competidores no parten desde la posición de parado, sino que el mar les obliga a moverse. Por eso se estableció una cuenta atrás (habitualmente de 5 minutos) en el que las naves van maniobrando de manera que cuando suene la sirena de arranque estén lo más cerca posible de la línea de salida (sin sobrepasarla, claro).

El calibre P.9100-R permite exactamente eso: mediante el pulsador a las 4 la aguja roja se va retrasando a intervalos de un minuto hasta ubicarla allí donde se desea comenzar la cuenta atrás. El reloj trae marcados los períodos de 5, 10 y 15 minutos hacia atrás, pero teóricamente la manecilla se podría llevar a los 59 minutos previos. Porque se puede estar en una regata o por ejemplo cocinando algo en el horno; aquí no se juzga a nadie. Una vez en sus sitio, se pulsa el pistón a las 10 y comienza el conteo con la aguja azul, y según van pasando los minutos la manecilla roja va avanzando. Cuando comienza la competición el cronógrafo pasa a medir los tiempos de la carrera.

El resto de las funciones y disposiciones de la esfera es igual que las del Flyback anterior, porque es en esencia el mismo calibre pero con el módulo de cuenta atrás. Aquí también el movimiento queda oculto tras una tapa conmemorativa del equipo norteamericano.

Como el nombre indica la caja está hecha en titanio, algo necesario porque tiene un diámetro de 47 mm y en acero habría sido excesivamente pesado. Se puede argüir que es demasiado grande para ser llevable, pero hay que tener en cuenta que éste es un reloj instrumento que se ha de ver rápidamente. Y más aún con la velocidad a la que se mueven estos trimaranes, con una media de 38/40 nudos y 18 de viento. Traducido a medidas de tierra: 1 nudo equivale a 1 milla náutica/hora, y esta a su vez equivale a 1.852 metros/hora. Por tanto 40 nudos = 74,08 kilómetros/hora con viento soplando a 33,3 kilómetros/hora. ¡Como para estar tratando de averiguar la hora! Extraña por tanto que el reloj (los dos, de hecho) no tenga mejor tratamiento antirreflejos, per ese defecto es otra de las tradiciones a las que Panerai no renuncia.

En este caso también se ha creado una serie especial limitada a 200 unidades. Se entrega con una correa negra de piel sin tratar, personalizada con el logotipo de la America’s Cup en termorrelieve en ambos lados y acabada con doble costura con hilos azul y rojo contrastados. El precio es de 17.400 euros. Eso son 700 euros más que la versión sin limitación, que salió en 2013 y tiene acentos en naranja. Pero esta versión es mucho más bonita y además más exclusiva. Más información en Panerai.es.



Celebra cada día de 2017 el 185 aniversario de Longines

En 2017 se celebra el 185 aniversario de Longines, que no es poca cosa. Para conmemorar esta ocasión a lo largo del año, la marca ha puesto en marcha en su web el proyecto “On this day”. Desde el pasado 1 de enero y hasta el 31 de diciembre se revelará diariamente una pequeña historia que sucedió en el pasado.

 

Sede central de Longines

El 185 aniversario de Longines ha pasado por ahora inadvertido, pero es momento de comenzar las celebraciones, que sin duda van a empezar a lanzar fuegos artificiales a partir de marzo. Según dice la nota de prensa, Longines tiene su sede en Saint-Imier, Suiza, desde 1832. En sus inicios, la marca estuvo dirigida por Auguste Agassiz y era una oficina de comercio, como otras muchas de la zona. Los relojes se producían bajo el sistema de “établissage”, conforme al cual los relojeros trabajaban en sus propias casas. En 1867, Ernest Francillon, sobrino y sucesor de Agassiz, decidió abandonar este método de producción y aunar bajo un mismo techo las distintas etapas necesarias para la elaboración de un reloj. Había nacido la Fábrica de Longines.

Auguste Agassiz y Ernest Francillon

Desde entonces, la Fábrica de Saint-Imier ha desarrollado y producido sin descanso numerosas creaciones relojeras que han obtenido reconocimiento internacional. En 1889, Francillon patentó una marca que incluía el nombre Longines y su famoso reloj de arena alado (que ha evolucionado, pero nunca cambiado). Longines también se hizo con un nombre por derecho propio en el cronometraje deportivo y desarrolló herramientas de medición del tiempo, que otorgaron a la marca una gran reputación a nivel mundial. Gracias a este conocimiento, la marca estableció una red de ventajosos vínculos con el mundo del cronometraje deportivo, lo que le permitió ofrecer desde ese momento sus servicios especializados a numerosos eventos deportivos.

Caja de reloj antigua

Por tanto, 2017 marca el 185º aniversario de Longines. Para celebrar este hito, cada día, la marca publica en su web una nueva anécdota relacionada con su rica historia. Desde el 1 de enero y hasta el 31 de diciembre, se desvelarán 365 pequeñas historias relacionadas con la historia de Longines. Desde logros relojeros hasta asociaciones deportivas, pasando por recuerdos del día a día.

Imagen de la página “On This Day”

La sección específica (que está dentro de la web de la marca) y llamada On this day (En Este Día), funciona como un calendario de adviento en el que cada día se desvela un hecho de mayor o menor relevancia para la marca. Los eventos que se cuentan no están ordenados cronológicamente (en el sentido de que no van desde la fundación de la manufactura hasta hoy); el criterio es que el hecho histórico ocurriera el mismo día que el día de 2017 correspondiente. La navegación es muy intuitiva, porque se han creado una serie de sencillas animaciones que identifican el tema del que se habla: desarrollos, personal, negocios, relojes, deportes… Por ejemplo: cuando haces clic en este gif

Se abre esta nota:

Más ejemplos: Como ya sabemos, Longines es patrocinador de las competiciones de saltos ecuestres, así que:

Un ejemplo de noticia de negocios junto con su animación:

El esquí, otro de los deportes que por supuesto tiene un lugar preeminente en el 185 aniversario de Longines:

Noticia sobre nuevos modelos:

O, por poner un último ejemplo (aunque hay más), las distintas etapas por la que ha pasado el marketing de la casa:

Es sin duda una forma entretenida (y formativa) de celebrar el 185 aniversario de Longines, que sirve -y mucho- no sólo para saber de dónde viene la marca, sino de lo que hay detrás de la creación de los modelos actuales y de los que sin duda se lanzarán para celebrar el aniversario. Así que, a disfrutar de la web. Su dirección es https://www.longines.es/185years/on-this-day.

¡Felicidades a Longines!

 



En la muñeca: Seiko Presage, o como tenerlo todo (incluido buen precio)

Seiko nos tiene muy mal acostumbrados: siempre ofrece una de las mejores relaciones calidad-precio del mercado, y lo hace en todas sus gamas, de la más baja a la más alta. Una de sus colecciones, Presage, sólo estaba disponible en Japón, pero ahora ya es global. Vamos a ver lo mucho y bueno que nos ofrece.

 

Hay que decir en primer lugar que la gama de Presage tiene a su vez dos subgamas: la Prestige y la Básica. De la gama Prestige ya vimos en este artículo los dos cronógrafos en edición limitada, sin duda una de las mejores ofertas del 2016 y del 2017 (si es que todavía están disponibles). La subgama Básica a su vez incluye tres modelos distintos, uno de los cuales ni siquiera aparece en la web de la marca. Es que en esto del marketing comercial Seiko va muy por detrás de sus competidores del resto del mundo. Es verdad que poco a poco va cambiando, pero lo cierto es que le cueeeesta.

Los que vamos a ver son, por clasificarlos de alguna forma, la gama alta de la gama básica. Aunque cuando ves la calidad de todos los relojes te das cuenta que es una diferenciación artificial. Estos Presage podrían entrar dentro de la -más o menos imprecisa- definición de “reloj de todos los días”, porque presentan rasgos que los hacen sentir bien en casi cualquier ambiente.

A primera vista el reloj recuerda mucho al Grand Seiko, lo que es sin duda un piropo que cualquier reloj del mercado le gustaría recibir (si quieres ver un ejemplo de Grand Seiko, tienes uno aquí). Sin embargo su caja tiene 42 mm de diámetro -dos más que las versiones tradicionales del Grand Seiko- lo que le da un aire menos serio, más deportivo.

El Presage, que está fabricado en acero y con una versión en dos colores, alterna las superficies satinadas y pulidas con la excelente ejecución a la que Seiko nos tiene acostumbrados. Esto le da una personalidad refinada que le permite pisar una trabajo diario en oficina con aplomo. El satinado se extiende al brazalete de tres eslabones hecho a medida, de manera que la unión del mismo con las asas y la carrura está muy bien lograda, añadiendo otro punto de elegancia y buenos acabados.

La caja es estanca hasta los 100 metros, un estándar en Seiko que permite llevar el reloj puesto cuando estás en la piscina o el mar. No es que el Presage sea un reloj de buceo, claro; para eso Seiko tiene excelentes representantes, tanto de gama más asequible (estos) como de gama más alta, como este MarineMaster. Pero con 100 metros sí puedes hacer un buceo recreativo o, simplemente, zambullirte en la piscina sin mayor problema. Y encima, a pesar de dicha hermeticidad y de los precios ajustados del reloj, Seiko añade un cristal posterior para poder ver el calibre 4R57A, un movimiento -por supuesto de manufactura- más que conocido y fiable. Es más bien aburrido de ver, pero es un detalle que Seiko nos permita a nosotros ser los jueces de esa afirmación. El calibre se mueve a 3 hercios (21.600 alternancias a la hora) y tiene una reserva de marcha de 41 horas).

Si nos fijamos en la esfera nos encontramos con unas manecillas y segundero central inspiradas, una vez más, en el Grand Seiko. No tienen por supuesto es casi maniático nivel exigencia en el acabado de éste, pero no cabe duda de que están muy bien realizadas. Destacan especialmente las de acero azulado de la versión en plata, francamente atractivas. Lo mismo ocurre con las del modelo bicolor.

Para completar la apuesta por la elegancia el reloj presenta índices aplicados y facetados -dobles en los puntos cardinales- y una subesfera a las 6 con la fecha. La subesfera es una manera más elegante de presentar la fecha que una ventana, y siempre queda mejor integrada.

Pero también ofrece un gran indicador de reserva de marcha que abarca desde las 11 hasta las 4:30 y además va aumentando su tamaño para indicar de manera visual el aumento de carga. Es una forma harto inusual de presentar la complicación, y sin duda es lo que distingue la personalidad de este reloj. La reserva está señalada por una manecilla muy distinta a las de horas y minutos para no confundirla. Además el sector de la complicación está decorado con un guilloché.

A pesar de su diámetro el reloj se lleva muy bien en la muñeca porque la forma de la caja está muy bien pensada para que el reloj encuentre sus sitio incluso en muñecas pequeñas. Todo el que tenga un Seiko sabe lo bien que caen sobre la muñeca, y este Presage no es una excepción.

Digamos por último que hay también una versión de esfera azul, pero no la pude fotografiar porque no estaba disponible. Como decía al principio los Seiko Presage lo incluyen todo, y ese todo significa también el precio. Las versiones de esfera plateada y negra tienen un precio de 650 euros, mientras que las versiones bicolor y azul cuestan 690 euros. Además las cuatro versiones han llegado a España en un estuche especial que incluye una tacita tradicional japonesa para beber el sake, con la forma exterior de un demonio e interior una cara feliz. Ambos simbolizan el deseo de que la bebida traiga la felicidad y aleje de nosotros los tormentos que nos trae la vida. Y si te bebes la copita con el Presage puesto en la muñeca, mejor que mejor. Más información en Seiko.es.

 

 

 



Brian Lavio, nuevo General Manager de Audemars Piguet Iberia, lleva un reloj histórico

Audemars Piguet Iberia tiene un nuevo Country General Manager. Su nombre es Brian Lavio y, cuando estuve hablando con él, me di cuenta de dos cosas: una, su extraordinaria afabilidad; dos, que su reloj personal es un interesantísimo modelo histórico de la marca: el Star Wheel. Vamos a conocer un poco más de ambos.

 

Brian Lavino fue nombrado Country General Manager de Audemars Piguet Iberia el día 1 de enero de 2017, que no es una mala manera de comenzar el año. Habla perfectamente español, con un suave acento italiano que hace más musical nuestro idioma. Según dice la nota de prensa oficial, “laureado en Marketing y con un MBA en gestión de marcas de lujo, Brian llega a Audemars Piguet con toda su pasión y espíritu emprendedor aprendidos de la creación y lanzamiento de empresas propias en el mundo del automovilismo y de lujo.

En 2014 su camino se cruza con Audemars Piguet gracias a su actividad de consultoría con importantes marcas de lujo. «Creo en la versatilidad dentro del entorno de los negocios y en la habilidad de cambiar adaptándose a las necesidades que dicta el momento, captando con rapidez el nuevo rumbo y tomando decisiones con la agilidad que la velocidad de estos nuevos tiempos dicta».

Desde ese momento Brian Lavio se ha ocupado como Brand Manager de varios mercados europeos y desde 2016 de toda la coordinación de ventas y marketing de la región. «Audemars Piguet es una empresa como pocas en el mundo. El espíritu familiar y el dinamismo que se respira fueron los principales factores que me hicieron dejar todo para dedicarme a la marca al 101%»”. Lo que no dice la nota es que además en su juventud Brian fue piloto de coches de carrera y derallies, una experiencia que le llevaría a fundar en 2010 la empresa Ellegy para la difusión del GT Open y European F3 Open.

El pasado jueves tuve la ocasión de hablar con él un rato y me di cuenta de que por encima de su amor por Audemars Piguet está su amor por la relojería, por todo lo que significa el arte y la ciencia tras ella. Prueba de ello es el reloj que lleva, que no es el calendario perpetuo que aparece en la foto oficial -y que vimos en vídeo en este artículo-. Es un Star Wheel nada menos. Parece que Audemars Piguet es sólo Royal Oak, especialmente porque en los últimos años es casi lo único que sobre lo que hace hincapié, pero la realidad es que la manufactura de Le Brassus es un maravilloso pozo de sabiduría relojera con una ingente cantidad de modelos creados a lo largo de sus 142 años de vida, muchos de los cuales sus seguidores -y los que no lo son tanto pero les gusta la relojería- estarían encantados de verles de nuevo en el catálogo de la marca.

STAR WHEEL

El Star Wheel de Brian Lavio

En 1989, tras ver un artículo en el Journal Suisse de l’Horlogerie sobre un reloj del siglo XVIII que no usaba manecillas para dar la hora sino tres discos rotativos que a su vez rotaban sobre un eje central, Audemars Piguet comenzó el desarrollo de un reloj -esta vez de muñeca- con el mismo mecanismo. Tras 18 meses de desarrollo se presentaba un Jules Audemars automático con tres finos  y trasparentes discos rotativos de zafiro, cada uno con cuatro numerales y una flecha sobre cada uno de dichos numerales. Los tres se movían sobre una rueda central que hacía una rotación completa cada tres horas.

Según gira, la rueda coloca el numeral de la hora a lo largo de un arco graduado de 0 a 60, de manera que las pequeñas flechas señalan los minutos. Una vez cada tres horas los tres discos transparentes realizan un cuarto de giro, de manera que también giran los numerales horarios. Y si hasta ahora no se te había venido a la cabeza la casa Urwerk y sus satélites horarios, es buen momento para que lo recuerdes.

Es una manera a la vez complicada, elegante y original de mostrar la hora. El de Brian Lavio es una de las versiones que Audemars Piguet produjo: un modelo decorado con hojas de acanto grabadas que apareció el mismo año que se lanzó el reloj, cuya primera versión es la que hemos visto en oro amarillo. También se lanzó una versión de bolsillo extraplana y con la misma decoración que el modelo original:

Para el 125 aniversario de la manufactura se lanzó un Star Wheel de bolsillo con dos caras, en una edición limitada a tres unidades. Una cara tenía un calendario que se mostraba al estilo Star Wheel y la otra una esfera tradicional, con manecillas y un pequeño segundero a las 6, y con el bisel con diamantes engastados. Además se lanzó una versión en platino. Y, por primera vez, el Millenary recibió un mecanismo Star Wheel, en edición limitada a 150 unidades: 125 en acero y 25 en oro rosa.

Pero sin duda el Star Wheel más original es el modelo John Shaeffer, cuya forma y nombre vienen de la pieza creada para el industrial John Shaeffer (y que ahora está en el museo Audemars Piguet). Shaeffer se dio cuenta de que su nombre y apellido sumaban 12 letras, así que le pidió a AP que le fabricara un reloj en el que las horas fueran las letras. El reloj que le confeccionó la manufactura, un repetidor de minutos, pasó a denominar a la gama de relojes con esa forma de cojín. Posteriormente se llamaron Tradition, una colección ya extinguida (aunque en relojería nunca se sabe).

El John Shaeffer Star Wheel se lanzó en 1995 en una edición limitada de 40 unidades; cinco en oro rosa, diez en platino y veinticinco en oro rosa. La característica más excepcional de este reloj, sin embargo, y que lo hace una pieza especialmente apreciada por los coleccionistas, es que incluye un repetidor de minutos.

Con la entrada en el nuevo siglo el Star Wheel se dejó de producir, desafortunadamente. Pero como digo, quién sabe si veremos alguna reedición en el futuro. Quedan 8 años para celebrar el 150 aniversario del nacimiento de la manufactura, e imagino que se celebrará por todo lo alto. ¿Quizá sería un buen momento para una reedición del Star Wheel?. Mientras tanto a mí no me queda sino felicitar a Brian Lavio por su nombramiento y desearle la mejor de las suertes. Y de paso alabarle su exquisito gusto a la hora de elegir su reloj personal. Más información en AudemarsPiguet.es.

 



Drive de Cartier amplía su club de caballeros con dos nuevos modelos

El reloj más masculino de la casa parisina incorpora dos nuevos modelos. El Drive de Cartier Moon Phases y el Drive de Cartier Extra Flat consolidan una colección que va camino de convertirse en otro gran clásico de la casa. Veamos las cuatro variaciones y sus precios, con algunas apresuradas fotos en vivo que saqué en el SIHH 2017, donde fueron presentados los relojes.

 

Cuando apareció el Drive de Cartier hubo unanimidad total a la hora de alabarlo como una gran incorporación al mundo del reloj masculino. Más aún, todos pensamos que por fin Cartier lanzaba un reloj que era exclusivamente para hombre, ya que sus otras colecciones siempre han tenido cierta ambivalencia o directamente han querido atraer tanto a hombres como a mujeres, El ejemplo más claro es el Clé de Cartier que presenté en este artículo.

El Drive de Cartier se presentó como un modelo inspirado en el automóvil, pero era una imagen que no necesitaba porque su masculinidad no precisaba de ningún subrayado. De hecho la colección presentada carecía de un cronógrafo, una complicación consustancial con el mundo automovilístico. En realidad fueron modelos mucho más de vestir: un tres agujas (que vimos aquí) y un segundo huso horario, que también tuve la fortuna de poder disfrutar y que presenté en este artículo. Ahora ese lado más formal se ratifica con las nuevas incorporaciones: un fases lunares y un extra plano.

DRIVE DE CARTIER MOON PHASES

Este Drive de Cartier Moon Phases es un tanto sorprendente: si el primer automático presentado era un tres agujas con pequeño segundero a las 6, ahora se ha suprimido el segundero para dejar todo el espacio a la complicación lunar. Esto hace que el reloj sea más estático de lo quizá gustaría, y te hace pensar si no hubiera sido mejor dejar el pequeño segundero o tener un segundero central. Además por primera vez se ha escrito la palabra Automatic, que no se había usado en los demás modelos. Está ubicada precisamente en el registro de la las fases lunares, por lo que imagino que ha sido una decisión estética, para que la esfera no tuviera una aspecto desmayado.

La caja sigue midiendo 40 x 41 mm, lo que le permite tener una esfera con elementos grandes que sin embargo quedan muy bien proporcionados. Se presenta tanto en acero como en oro rosa, y la corona -en cualquiera de los dos metales- está culminada por un zafiro. La fase lunar necesita un ajuste cada 125 años, lo que acredita lo muy en serio que se toma la relojería Cartier: seguramente podría haber desarrollado un módulo menos preciso y sin embargo sus objetivos han sido todo lo exigentes que demanda la alta relojería.

La esfera mantiene la decoración guilloché -tan querida por Cartier- que se ve truncada por la minutería de ferrocarril y que muere contra una franja satinada sobre la que se han pintado los numerales romanos. La hora la señalan dos espadas de acero azulado.

El reloj se mueve gracias al calibre 1904 LU MC, es decir, el calibre base de Cartier -tan probado como fiable- con el módulo correspondiente. Se mueve a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 48 horas.

 

DRIVE DE CARTIER EXTRA FLAT

Hay veces que la ocasión a la que acudimos es de rigurosa etiqueta y hay que llevar un smoking o un chaqué (o incluso un frac). En estos casos los puños de la camisa van completamente ceñidos a la muñeca y al único tipo de reloj al que le pueden dar cháchara durante la velada es un extraplano, porque cualquier otro se va a sentir señalado y fuera de lugar. Aquí es donde se va a sentir a gusto el Drive de Cartier Extra Flat, porque sólo levanta 6,6 mm, un 40% menos que su hermano el tres agujas.

Como todos los relojes de etiqueta es sólo un dos agujas, movidas por el calibre manual 430 MC. Este es un calibre basado en el 430P de Piaget, lo que tiene mucho sentido dado el prestigio de Piaget en la creación de calibres extraplanos y porque ambas casas pertenecen al grupo Richemont. Por tanto el trasvase de tecnología entre marcas de una misma familia solo puede verse como un proceso natural. El calibre se mueve a 21.600 alternancias a la hora y tiene una reserva de marcha de 36 horas, demasiado poco en estos tiempos.

El reloj se presenta en versión de oro rosa y oro blanco. Sorprendentemente no hay versión en acero, pero nada indica que no la vaya a haber. Más aún, la versión en oro blanco es una serie limitada a 200 unidades, que seguro va a ser la más solicitada. Ambas cajas son más pequeñas que sus hermanos de colección, ya que miden 38 x 39 mm. Pero la forma de cojín hace que el reloj siga pareciendo más grande de lo que es.

La esfera prescinde del tradicional guilloché y pasa a ostentar una decoración rayos de sol que hace de un modelo supuestamente muy serio y un reloj muy atractivo y sexi. No es de extrañar que para su dueño se convierta en reloj de todos los días e incluso de fin de semana, porque seguro que también le quedan bien unos vaqueros. Habrá que ver si, aparte de una versión en acero, Cartier seguriá expandiendo esta -digamos- subfamilia de Drive de Cartier extra planos con alguna complicación. Desde luego la ayuda de Piaget en este sentido puede ser inestimable.

Yo creo que el Drive de Cartier tiene mucho futuro porque es un reloj muy bien hecho y muy seductor que, por lo que hemos visto hasta ahora, mantiene su fuerte personalidad incluso con la inclusión de complicaciones (que a menudo diluyen el ADN de algunas piezas). La versión Moon Phases tiene un precio de 7.650 euros para la versión de acero, mientras que la de oro rosa se presenta con un precio de 20.600 euros. Por su parte la versión Extra flat tiene un precio de 15.200 euros, mientras que la edición limitada de oro blanco cuesta 16.300 euros. Más información en Cartier.es.



En la muñeca: Mustang P51 de REC Watches

Qué bueno es poder traer marcas independientes a la web, especialmente si tienen una oferta fresca y diferente, como ocurre en el caso del Mustang P51 de REC Watches, del que vamos a ver sus características técnicas y precio, tanto en vídeo como con fotos exclusivas.

 

El Mustang P51 fue un cazabombardero americano importantísimo durante la Segunda Guerra Mundial por su versatilidad y sobre todo por su superioridad frente al enemigo. Equipó las fuerzas aéreas de numerosos ejércitos y estuvo en activo en muchos países hasta los años 70, a pesar de que su tecnología había sido ampliamente superada.

John Najjar, el jefe de diseño de la Ford durante 40 años y entusiasta del Mustang P51 fue quien sugirió el nombre de Mustang para nombrar el nuevo vehículo deportivo de Ford, que finalmente vio la luz en 1964 y que ha acabado siendo tan icónico como el avión de combate. Hoy en día se sigue vendiendo, ya en su sexta generación.

La empresa danesa REC-Watches  tiene como lema Recover, Recycle and Reclaim. Es decir, recuperar, reciclar y rehabilitar. Lo que hacen es recuperar coches que ya son chatarra y cortar trozos de metal para reciclarlos en forma de esfera de reloj. Sus primeras colecciones están basadas en el Mini Cooper, pero con el Mustang  P51 han tomado trozos de metal de coches Mustang de 1966 abandonados para convertirlas en las esferas del reloj. De esta manera cada pieza se hace única, porque ninguna trozo es igual que otro, y el reloj es aún más personal.

La caja con forma de cojín mide 46,8 mm por 50,6 mm. No es en absoluto pequeña, pero seguramente si la hicieran con un tamaño menor perdería parte de su personalidad y además se haría mucho más difícil de leer la hora. El acero de la caja está recubierto por con PVD negro, que ofrece muy buen contraste con el color del acero y además disminuye la sensación de tamaño.

En los laterales se puede ver por un lado el nombre de la casa y por el otro, además de la corona con el logotipo de REC Watches grabado, una decoración sutil hecha a imagen de las luces de freno del Mustang. Y por eso el borde superior de la carrura sobresale un poco, para recordar el maletero del vehículo. De la misma forma que encima del nombre también sobresale: recuerda al capó delantero y añade simetría a la caja.

Pero claro, lo más llamativo del Mustang P51 es la esfera. Aquí es donde luce el metal recuperado de los Mustang. Se ha incorporado al reloj procurando que conserve lo más posible la pátina de óxido y deterioro original, pero con un tratamiento para que el óxido no se extienda a las demás partes del reloj. El diseño de los registros es todo un hallazgo, porque la subesfera de la hora replica perfectamente el velocímetro del vehículo. Incluso los numerales son los de los minutos, que recuerdan más a los kilómetros.

Por debajo se sitúa la fecha en una ventana abierta para simular el cuentakilómetros. Por encima encontramos dos placas: la de la derecha con el nombre de la marca, y la de la izquierda para identificar el vehículo que sirvió para crear el reloj: por debajo del año se puede ver el número de chasis. Así el dueño del reloj puede conocer la historia exacta del vehículo utilizado desde que fue localizado por REC Watches. Muy buen detalle del fabricante porque refuerza la singularidad del reloj y la sensación de unicidad. porque hace aún más personal el reloj.

A las doce nos encontramos un registro de la reserva de marcha que también imita el del vehículo original. Tanto esta manecilla como la de los minutos son naranjas, como las agujas originales. El color se repite en la punta del segundero y en la flecha a las seis que indica la fecha. La lectura es sorprendentemente muy buena. Eso sí, no tiene tratamiento luminiscente para leer en la oscuridad, pero es que rompería la estética del reloj. El cromado del marco de los dos registros termina por dar el toque necesario para simular el panel del instrumentos del vehículo.

Si volvemos a la reserva de marcha del Mustang P51 nos daremos cuenta de que está invertida: el punto máximo está a la izquierda y el de mínimo a la derecha. Esto se debe a que el indicador se ha dado la vuelta para poder encajarlo en el diseño de la esfera. El movimiento elegido es un Miyota 9130, un calibre perfectamente solvente que incorpora, además de la indicación de reserva de marcha y fecha, parada de segundero al ajustar la hora, lo cual se agradece para que la puesta en hora sea exacta. Lo que ocurre es que al tener un diámetro de tan solo 30,2 mm se queda pequeño en la caja del Mustang P51. Por eso se le ha dado la vuelta. Y por eso la corona queda descentrada.

El reloj también se puede dar cuerda manualmente, si hace falta. Otro buen atributo del reloj. La decoración del rotor recuerda a las llantas de aleación, mientras que la tapa del motor está decorada con unas franjas que a su vez recuerdan la calandra del Ford Mustang. Por lo demás el volante se mueve a 4 hercios y ofrece una reserva de marcha de 2 días.

El Mustang P51 añade otra comodidad: el cambio de correas es extremadamente sencillo, ya que tirando del pequeño gatillo ubicado en uno de los extremos del muelle de la correa esta se libera. La empresa vende sus propias correas personalizadas, así que cambiar de aspecto el reloj es muy sencillo (y tentador).

En la muñeca el reloj tiene mucha personalidad, por su tamaño y por su atractivo diseño. No es pequeño en absoluto, pero tampoco resulta descomunal como muchos relojes de su tamaño. Es realmente un reloj distinto que atrae inmediatamente; a quien lo lleva y a quien lo mira.

Además, el reloj viene en una caja muy bien lograda, muy distinta a lo que suele ser habitual en este tipo de marcas. Sin duda no vas a tirar la caja que lo protege durante el transporte, seguro que se queda en alguna estantería de la casa. Quiero decir que eso ya lo hace cualquier aficionado a la relojería, porque conserva la caja aunque sea la de papel de fumar que trae un Vostok, por ejemplo, así que desde luego que la caja del Mustang P51. Pero me refiero incluso al usuario casual, el que se compra el reloj porque le gusta; ese también conservará la caja de metal, que seguro que sirve para guardar algo dentro.

Existen tres versiones del reloj, y todas se venden en la web del propio fabricante. Su precio es de  1495 dólares, que al cambio son unos 1.400 euros. En definitiva el Mustang P51 es un ejemplo de cómo se puede ofrecer algo original, personal y a buen precio. Sólo hace falta tener originalidad y ganas de llevar el proyecto adelante. En Basilea veré el nuevo reloj, que también promete. Más información en RECWatches.com.

 



Las propuestas del Grupo Swatch para San Valentín

Ya se acerca el día de San Valentín. Insoportablemente cursi para algunos y verdaderamente sincero para otros, el caso es que quien más quien menos compra algún regalo para su mejor mitad (salvo que ese día lo único que escuches es la otra vez famosa canción de The Sounds of Silence, que comienza con aquello de “Hello darkness my old friend…”) Y si hay algo puede hacer durar esa amorosa emoción que nos lleva a comprar un detalle, eso algo es un reloj. El Grupo Swatch propone una amplia selección de modelos de todos los gustos y, sobre todo, para cualquier presupuesto.

SWATCH PLANET LOVE

 

Mi favorito para San Valentín es este Swatch; por ser tan auténtico con la fecha y sobre todo porque está decorado por Guillermo Mordillo, uno de mis ilustradores favoritos. Es una edición limitada y numerada a 14.999 piezas. ‘Planet Love’ es el nombre que el artista ha decidido para este reloj, con el que representa su personal visión del amor. Sus característicos muñecos son los protagonistas de la esfera y también de la correa. Esta edición especial de Swatch llega en un paquete especial también diseñado por el artista argentino.
Su precio es de 65 euros.

 

CALVIN KLEIN MINIMAL

La segunda sugerencia para San Valentín son los Calvin Klein Minimal. Inspirada en la moda retro, esta propuesta unisex presenta una esfera pulida y minimalista con el logotipo de la marca. Calvin Klein Minimal está disponible en dos tamaños –hombre y cadete- y en diferentes combinaciones de colores: esfera negra con correa, caja e índices en PVD de oro rosa o con esfera, caja y correa de malla milanesa negra e índices en PVD dorado.
Su precio es de 260 euros.

 

TISSOT BELLA ORA

Un reloj superfemenino de Tissot con una caja muy sinuosa, con medidas de 31,4 x 28 mm acabada en PVD color oro rosa. La esfera es de nácar, con una incrustación a las 12 de nácar rojo a juego con la corona. Se mueve gracias a un movimiento de cuarzo con indicador de fin de vida de la pila. La correa es de piel a juego con los acentos rojos del reloj. Su precio es de 395 euros.

CERTINA DS PODIUM

Ambos Certina integran un movimiento de cuarzo, pero el modelo masculino -llamado DS Podium Chronograph- lleva el Precidrive, un excelente calibre que ya explicamos, junto con otros compañeros de colección, en este artículo. El color dorado lo da el recubrimiento de PVD en color oro rosa, para contrastar con el acero del resto de la caja y el brazalete.

El DS Podium Lady tiene un precio de 440 euros, mientras que el cronógrafo cuesta 570 euros. Aunque yo personalmente para mujer y en San Valentín preferiría éste de aquí:

HAMILTON

Dos colecciones distintas de Hamilton: el Jazzmaster Open Heart Lady, de 34mm de diámetro presenta en la esfera una flor de loto elaborada en nácar sobre un fondo tornasolado. Además la esfera está calada para permitir ver el calibre automático H10, con 80 horas de reserva de marcha. Su precio es de 995 euros.

El Hamilton Broadway fue la colección presentada el año pasado. Tanto este Day Date como su compañero cronógrafo fueron analizados a fondo en este artículo, así que baste decir ahora que su precio es de 895 euros.

LONGINES DOLCE VITA

La colección Longines DolceVita, digna heredera de una tradición en la que la elegancia asume el papel principal, ha tenido un éxito mundial desde sus inicios. Este modelo tiene una caja rectangular de acero con unas medidas de 23 x 37 mm y una decoración muy clásica en la esfera. El movimiento es de cuarzo y la correa de caimán. Su precio es de 1.220 euros.

RADO TRUE AUTOMATIC

Los relojes de la colección Rado True Automatic, fabricados con cerámica de alta tecnología pulida y resistente a los arañazos, son perfectos para el Día de San Valentín. La clásica forma redonda del Rado True Automatic de 30 mm destaca aún más gracias al diseño en cerámica de plasma pulida de alta tecnología. La esfera incluye un anillo formado por doce diamantes situados sobre un fondo de nácar. Su precio es de 2.440 euros.

Por otra parte, la colección Rado True cuenta también con un homólogo de 40 mm. La caja y el brazalete de este reloj son de cerámica de alta tecnología de color negro y resistente a los arañazos. Además incluye cuatro diamantes en la esfera. Su precio es de 1.920 euros.

OMEGA

Omega Globemaster Co-Axial Master Chronometer Annual Calendar 41 mm. Caja de acero noble y bisel de carburo de tungsteno. La esfera plateada opalina es de estilo “Pie Pan” y recuerda la del primer modelo Constellation de 1952. Cada una de sus facetas incluye un mes, de acuerdo con la función de Calendario Anual. Lleva estrella Constellation y logotipo OMEGA en azul. Los índices y agujas, también azulados, están facetados y rellenados con Super-LumiNova. El calibre 8922 del Globemaster OMEGA Co-Axial Master Chronometer Annual Calendar se puede ver a través del cristal de zafiro posterior. El reloj está certificado por el laboratorio METAS y tiene un precio de 7.900 euros.

De Ville Ladymatic Co-Axial 34 mm. La otra propuesta para San Valentín de Omega es este reloj en el que el acero noble se ha utilizado para crear la caja de 35 mm y el brazalete. Las agujas de estilo alpha son de oro blanco, igual que los engastes de los 11 índices formados cada uno por un diamante. La esfera es de nácar
blanco perlado. Los días se marcan en una ventana de fecha situada a las 3 y el cuerpo interior de la caja encierra el calibre OMEGA 8520 Co-Axial. Su precio es de 7.000 euros.

BLANCPAIN

 

La ornamentación de este reloj Blancpain de 29 mm ha sido diseñada para conmemorar San Valentín. Su bisel y asas de acero aparecen engastados con 68 diamantes, mientras que la esfera nacarada muestra ocho diamantes. El segundero representa una flecha de Cupido, buscando interminablemente el corazón a las 12 formado por 19 rubíes pulidos. Dentro del reloj late el nuevo Calibre 913. El volante de Glucydur, provisto de tornillos reguladores micrométricos, está ahora equipado con una espiral de silicio, lo que presenta varias ventajas: su baja densidad lo hace particularmente ligero y resistente a los golpes, así como a los campos magnéticos. Estas propiedades aseguran una geometría de la espiral del volante casi perfecta, mejorando así el isocronismo del movimiento y, por ende, la precisión del reloj. Esta nueva pieza se presenta con dos correas intercambiables de piel de aligátor, una roja y otra blanca. Y está disponible en una edición limitada de 99 relojes grabados y numerados. Su precio es de 14.090 euros.

GLASHÜTTE ORIGINAL

La propuesta femenina de Glashütte Original para San Valentín es este Pavonina con caja de 31 x 31 mm completamente pavonada con diamantes y una altura de sólo 7,5 mm para que quede como una auténtica joya en la muñeca. La esfera repite la forma de la caja con diamantes. En total 513 diamantes que se sujetan a la muñeca gracias a una correa de raso. Su precio es de 33.500 euros.

En este artículo analizamos, con muchas fotos en vivo, el Senator Moon Phase Skeletonized Edition, un reloj en el que GO demuestra que maneja tanto la creación relojera de movimientos como las artes decorativas. Su precio es de 40.200 euros.

BREGUET

Al contrario de lo que suele ser habitual, la propuesta de Breguet es más complicada para la mujer que para el hombre. El Breguet Tradition Dame 7038 está realizado en oro blanco, con un diámetro de 37 mm, bisel con 68 diamantes engastados, carrura acanalada y corona con rubí engastado. Consta de un barrilete en el centro de la esfera, una reducida esfera en nácar de Tahití situada a las 12 horas con una minuciosa decoración en guilloché que se ha realizado a mano, agujas Breguet de “pomme évidée” directamente accionadas desde el barrilete, un volante y ruedas intermedias que forman un arco cuya curva se traza de las 4 a las 8 horas. El puente que lleva el escape está reforzado mediante un paracaídas biselado a mano que protege al eje del volante de los choques y golpes fortuitos. Su precio es de 38.200 euros.

El Breguet Classique 7147 es el epítome del reloj de vestir masculino, con el gusto por la decoración guilloché siempre presente en Breguet. Lo mejor para entender lo mucho que ofrece este reloj es leer el artículo que escribí sobre su hermano de oro blanco. Se puede encontrar aquí. El precio del reloj es de 20.700 euros.

¡Con toda esta oferta seguro que se sale victorioso del día de San Valentín!

 

 



Hublot Classic Fusion 45 Aerofusion Black Magic: fotos en vivo y precio

 

 

El Hublot Classic Fusion 45 Aerofusion Black Magic es un epítome de todo lo que representa la marca: nuevos materiales, formas llamativas y esferas caladas. Vamos a ver qué argumentos tiene este cronógrafo para triunfar, incluido su precio.

 

Este Classic Fusion 45 tiene dos definiciones en un mismo nombre: Classic Fusion y Aerofusion. Si podemos perdonar el hecho de que un reloj tenga un nombre compuesto por siete palabras (vamos, como la realeza), esos dos términos nos dan una idea de cómo ubicar el reloj dentro de la colección. Los dos Hublot que hemos visto hasta ahora (y por ahora) pertenecen también a la colección Classic Fusion (son éste y éste). Y es que la Classic Fusion es la gama “de vestir” de Hublot, que se puede identificar fácilmente por el uso de índices en vez de numerales.

Pero también es “Aerofusion”, lo que significa que toma uno de los elementos más significativos de los Big Bang: la esfera calada o esqueletizada. Y además es un cronógrafo, como la gran mayoría de los Big Bang. Así que no es precisamente el más heterodoxo de los relojes de vestir, pero poco les importa ni al reloj ni a su dueño: el Classic Fusión 45 tiene otros argumentos para convencer. Para empezar su caja de 45 mm de diámetro (de ahí su nombre) está realizada en cerámica, pero muy bien tratada: mezcla satinados y pulidos en la carrura y en el bisel superior para dotar de elegancia al conjunto y alejarla de cualquier parecido a un cronógrafo de los muchísimos que hay en el mercado.

El resultado de esa combinación es muy atractivo porque el satinado está muy bien realizado y da una gran sensación de calidad. Los obsesos de la simetría echarán en falta que los tornillos del bisel estén alineados, pero es seguramente un mal menor que queda oscurecido por la imponente presencia de la esfera, que desborda con su personalidad.

Seguramente es la esfera sobre la que gravita toda la decisión de si gusta o no el reloj, si se compra o no. El esqueletado es una decisión capital a la hora de crear un reloj porque prácticamente siempre se impone sobre cualquier otro aspecto de la pieza. Hublot AMA el esqueletado, hasta el punto de que lo ha convertido en su característica más singular y diferenciadora. Por otra parte desnudar la esfera lleva intrínseco un peligro: la falta de legibilidad por culpa de un fondo en el que pasan muchas cosas y que pueden distraer o dificultad la lectura de la hora.

Pues bien, el Classic Fusion 45 Aerofusión  Black Magic sale bastante bien parado en cuanto a la hora se refiere. Utiliza manecillas de espada largas y unos índices de baguette (doble a las 12) que se asientan sobre la esfera en plaqué rodiado.  El resultado es mucho mejor de lo que uno esperaría, porque la lectura de la horas y minutos es muy buena. No hay ningún momento en el que las manecillas se encuentren perdidas (salvo en la oscuridad, claro, porque no hay tratamiento luminincente). Las dos subesferas (pequeño segundero a las 3 y contador de 30 minutos a las 0) sufren algo más  porque las agujas no son tan anchas, pero aún así el conjunto no decepciona en ese departamento.

El reloj añade una fecha a las 6 que viene dada por un disco de fecha -también calado- que recorre el borde exterior de la esfera. Cuando pasa sobre las 6 lo hace sobre un fondo blanco, de manera que se pueda leer bien. No es un prodigio de legibilidad, pero también es verdad que se hace sin mayor impedimento que el del poco tiempo que cuesta acostumbrarse.

Toda la animación de la esfera hay que agradecerla al calibre Hublot 1155. Tras ese nombre se esconde en realidad un ETA 2904-2, un movimiento cronógrafo más que sobradamente probado. Oscila a 4 hercios y tiene una reserva de marcha de 42 horas. Como el calibre mide sólo 28 mm de diámetro resulta demasiado pequeño para el reloj, lo que queda compensando por la adición de una sección extra de cerámica con letras grandes, muy a tono con el espíritu del reloj. Pero por una vez se echa de menos algo de literatura en la trasera, porque su simpleza desmerece el conjunto. Podrían por ejemplo haber incluido la información sobre la hermeticidad, que es un dato importante y no aparece ni en el manual de instrucciones (aunque asumo que es no mayor de 50 metros). Eso sí,  Hublot personaliza el rotor, lo que saca al movimiento de su rutinaria presencia.

A pesar de los 45 mm de diámetro el reloj queda bien en la muñeca, sobre todo porque al ser tan oscuro, tan negro de hecho, la sensación de tamaño es menor. Además, el caucho de la correa -recordemos, otro signo definitorio de Hublot- es cómodo, cálido y se adapta muy bien al pulso.

La sensación de calidad del reloj es notable porque la cerámica le queda francamente bien. El precio, sin embargo, puede ser difícil para muchos: cuesta 16.050 euros. Pero por ese precio te llevas toda la personalidad de Hublot que, al fin y al cabo, es muy distinta y distintiva. Además de la incuestionable calidad de fabricación con materiales de última generación. El reloj ya está disponible en los sus puntos de venta, y hay más información en Hublot.es.

 



Los maravillosos A. Lange & Söhne Lange 1 Moon Phase, en la muñeca

Aunque fueron anunciados por A. Lange & Söhne como lanzamiento pre-SIHH 2017, no fue hasta que abrió el salón que pudimos verlos en vivo y confirmar lo que ya sabíamos: son una fantástica versión del modelo icónico de la casa. Vamos ver los tres modelos y sus precios.

 

Lange 1 Moon Phase en platino

El Lange 1 Moon Phase pertenece a la familia de lo que yo considero uno de los (muy pocos) relojes perfectos: el Lange 1. Prácticamente no ha cambiado desde que apareció en 1994, salvo un retoque en el bisel y las letras. Aparte, por supuesto, de otra minucia: nada menos que un calibre completamente nuevo que Lange decidió crear porque sí, porque por algo es la número uno y hace estas cosas como el anuncio: porque yo lo valgo. Lo expliqué todo en este artículo. ¿Quiere esto decir que es único Lange que hay que tener en la colección? En absoluto. Lo que quiero decir es que por lo menos hay que tener un Lange 1, y luego todos los demás Lange que se puedan (porque soñar es gratis).

Versión en oro rosa

Y como Lange va completamente a su aire hace difícil lo fácil: elegir un Lange 1 es sencillo porque la perfección no deja margen para dudar, pero como va añadiendo versiones que nunca desmerecen el original cada vez cuesta más elegir con qué perfección quedarte.

Versión en oro blanco

No es la primera vez que vemos una fase lunar en el Lange 1, pero hasta ahora había aparecido siempre en la configuración más grande, la de caja de 41,5 mm de diámetro. Esta medida se utiliza en el Grand Lange 1 (el ejemplo más llamativo es éste) o, sin el Grand, en las versiones con calendario perpetuo. Porque el diámetro tradicional del Lange 1 es 38,5 mm y, en este caso, con una altura de 10,2 mm. El Lange 1 Moon Phase además se ha lanzado en dos oros y en platino para, como digo, complicar aún más la elección.

El Lange 1 Moon Phase mantiene en la esfera la misma proporción áurea de sus hermanos de colección, y por tanto hay que tener mucho cuidado cuando se introducen elementos para no romper el equilibrio. En el caso de las fases lunares era sencillo porque ya existía la subesfera del pequeño segundero, con un tamaño ideal para ubicar allí la complicación. Pero, como es la primera vez que aparece en el icono de la casa, tenía que ofrecer algo más que simplemente la fase lunar.

Ya lleva unos años Lange usando un disco de fases lunares en el que ha incluido 1164 estrellas cortadas a láser, logrando uno de los cielos nocturnos más bonitos del mercado. Pero ahora el disco lunar sirve también para indicar el día y la noche de una manera sencilla, intuitiva y -una vez más- preciosa: la luna no forma parte del disco, sino que se mueve sobre su propio eje. En realidad son dos lunas de oro macizo, aunque sólo se ve una cada vez. La luna va siguiendo su curso normal (con una exactitud tal que sólo se desvía un día cada 122,6 años).

Por detrás se mueve un disco celeste -también de oro macizo- que efectúa una revolución completa exactamente cada 24 horas, para indicar el día y la noche. Así, durante el día se mueve una mitad delicadamente decorada con una gradación de azules, mientras que la noche se indica con el firmamento estrellado que ya he mencionado, en el que además las estrellas brillan menos que la Luna para no quitarle protagonismo. Aquí se entiende mejor:

Este mecanismo tan sencillo en realidad no lo es, ya que necesita de ¡70 piezas! para hacerlo realidad. Están integradas en el nuevo calibre manual de manufactura L121.3 que en total tiene 438 piezas, entre las que destacan el volante excéntrico antichoques con espiral de fabricación propia (Lange es de las pocas casas que fabrican su propio espiral). Oscila a 21.600 alternancias a la hora, con regulación del declive con tornillo de ajuste lateral y muelle en forma de cuello de cisne. Además, por supuesto, de la maravillosa decoración a mano de que disfrutan todos los relojes de la casa.

Si mecánicamente el reloj es excitante, cuando te lo pones la muñeca es para caerse de espaldas de lo maravillosamente bien que queda. Un reloj de 39 mm de diámetro me suele dar la impresión de bordear lo ligeramente pequeño, pero este Lange 1 Moon Phase es perfecto también es este aspecto. Parece que te ha crecido en el brazo, porque tiene una caída impecable y siempre está bien puesto. Es como un traje a medida.

Sin duda la versión más llamativa es la de oro blanco con esfera negra, pero yo me quedo con la de oro rosa o con la de platino. ¿Más tradicionales? Es posible pero, aun gustándome mucho las esferas negras, en este caso prefiero las versiones de tez clara. Pero por favor: ¡que eso no impida a nadie regalarme la versión oscura!

Los Lange 1 Moon Phase tienen unos precios en línea con los que suele ofrecer la manufactura: parecen caros -y sin duda cuestan mucho dinero-, pero cuando valoras lo que ofrecen son siempre de lo mejor en su relación calidad-precio. Tanto la versión de oro rosa como de oro blanco tienen un precio de 39.500 eurosmientras que la versión con caja de platino tiene un precio de  52.000 euros. Los precios pueden variar porque se presentaron con el IVA alemán que es del 19%, pero no creo que cambien demasiado. Más información en A.Lange&Söhne.com.



Importantes cambios directivos en el Grupo Richemont

Oficinas centrales de Richemont en Bellevue

Los cambios en las cúpulas directivas de algunas marcas del grupo Richemont han tenido ya su confirmación esta semana, y las marcas afectadas han sido Jaeger-LeCoultre, Vacheron Constantin, Piaget y Dunhill, además de los que ya habían tenido efecto anteriormente.

 

Edificio del Grupo Richemont – entrada

El pasado noviembre publicamos una noticia que ha sido ampliamente comentada en el sector relojero: Johann Rupert, fundador y propietario del Grupo Richemont, tomaba la decisión de suprimir los puestos de Director General de sus empresas relojeras; lo que habitualmente llamamos CEO. Es por cierto un término que crea confusión: CEO significa Chief Executive Officer y se usa sobre todo en Estados Unidos. No desde hace mucho tampoco, porque apareció por primera vez en 1972. Es otro ejemplo de la tendencia contemporánea de alargar palabras y términos de manera innecesaria y ampulosa, de manera que Director General (Managing Director o MD en inglés), que era el término utilizado habitualmente, en algún momento pareció demasiado humilde para nombrar a la persona que dirige todo. MD todavía se usa ampliamente en el inglés británico, aunque la influencia estadounidense hace que el término CEO goce de una excelente salud y cada vez más extendida presencia. Así es desde luego en España, donde debido a nuestro proverbial complejo de inferioridad frente al inglés nos parece que llegar a Director General es mucho menos que ser nombrado CEO. Pero volvamos a la noticia.

Marcas del Grupo Richemont

Junto con la supresión de  directivos del Grupo Richemont -incluyendo el director financiero- se decidió crear el puesto de Director de Relojería , que recayó sobre Georges Kern (hasta ese momento Director General de IWC). También el de Director de Operaciones y responsable de los servicios centrales y regionales, además de las firmas que no sean de joyería y relojería. El puesto lo cubrió Jérôme Lambert, hasta ese momento Director General de Montblanc. Ahora el Grupo continúa dando pasos para su reestructuración.

PIAGET

Chabi Nouri

La nueva Director General de Piaget es Chabi Nouri, hasta ahora Directora de Marketing. Sustituye a Philippe Leopold-Metzger, seguramente uno de los directores generales más queridos dentro del grupo. Según la nota de prensa:

Philippe Leopold-Metzger  se retirará del cargo de CEO de Piaget el día 31 de Marzo de 2017, después de una carrera de 26 años en el Grupo Richemont, y pasará a ocupar el cargo de Presidente no ejecutivo de Piaget, garantizando de este modo una suave transición a su sucesora, Chabi Nouri, y  con el privilegio de continuar asociado a la Maison, para la cual tuvo la oportunidad de escribir un nuevo capítulo de su historia de prestigio. Bajo su liderazgo, Piaget desarrolló colecciones de relojes y joyas de éxito, construyó una fuerte red de 100 boutiques alrededor del mundo e invirtió de manera significativa en sus dos manufacturas completamente integradas.

Philippe Leopold-Metzger

Mrs. Nouri es actualmente directora de marketing y ventas de Piaget, cargo que ocupa desde 2014. Ella se convertirá en CEO de Piaget el 1 de Abril de 2017. Antes de unirse a Piaget, Ms Nouri dedicó 6 años en “British American Tobacco” como directora mundial para la marca Vogue y, más recientemente, como directora de Marketing & Ventas para Suiza y Australia. Trabajó previamente durante 10 años en Cartier, de los cuales 8 de ellos en la central como directora de grupo de joyería y alta joyería, directora de retail internacional y directora de merchandising. Chabi ya ha tenido un fuerte impacto, particularmente   desarrollando exitosamente nuestro negocio de joyería y reposicionamiento de la marca. 

VACHERON CONSTANTIN

Juan Carlos Torres y Louis Ferla

El otro gran cambio tiene lugar en Vacheron Constantindonde Juan Carlos Torres deja su puesto a Louis Ferla, que era hasta ahora el Director General de Ventas y Marketing. Louis Ferla lleva en el Grupo Richemont desde 2001, en el que comenzó dentro de Dunhill para después pasar a Cartier hasta 2015, año en el que se incorporó a Vacheron Constantin. De Juan Carlos Torres ha dicho Johann Rupert: “Juan Carlos Torres ha sido la auténtica fuerza motriz de Vacheron Constantin desde que el Grupo adquirió la Maison. Ha sido el responsable del enorme desarrollo que ha experimentado la empresa. Le doy las gracias por sus esfuerzos durante su exitosa carrera en la Maison”. A mí particularmente me parece espectacular lo que ha hecho bajo su mando.

JAEGER-LECOULTRE

Daniel Riedo durante la inauguración de la boutique de Jaeger-LeCoultre en Madrid. A la izquierda Mercedes Canos, Directora de la marca en España

Daniel Riedo, Director General de Jaeger-LeCoultre desde 2013, entró sin embargo en la empresa como director industrial en 2011. Ahora sin embargo deja su puesto, pero extrañamente sin un sucesor, por lo que en este caso a lo mejor ha sido decisión propia y no esperada. Mientras se encuentra un sucesor Georges Kern se hará cargo de la casa.

Por último Andrew Maag se hará cargo de Dunhill, que ya no tiene relojes. Y no olvidemos que el año pasado Cyrille Vigneron se hizo cargo de Cartier a la que ha dado la vuelta: despidió a personal, recompró relojes no vendidos y suprimió la sección de alta relojería para centrarse en los relojes de mujer, bajo la idea de “primero joya, después reloj”.

Todos estos cambios van enfocados a agarrar firmemente el timón en una época muy difícil para la relojería. Esperemos, por el bien de este arte y de todos los que lo amamos, que sean decisiones fructíferas.

 

 



Nuevos Glashütte Original Sixties Iconic Square en Edición Limitada

 

Glashütte Original vuelve a la escena con los Sixties Iconic Square, que apelan a su herencia temporal más cercana -la de la República Democrática Alemana- y que siempre entusiasma tanto a sus seguidores más fieles como al simple aficionado a la relojería. Vamos a ver los cinco modelos y precios.

 

Los Sixties Iconic Square son los herederos directos de los Sixties Iconic, la colección lanzada en 2015 por la manufactura sajona que nos volvió locos a todos y seguramente pilló desprevenida a la propia casa, tal fue su éxito. De hecho se vendieron tan rápidamente que para poder verlos en España los tuvo que traer el propio subdirector de GO durante un día. Las fotos en vivo se pueden ver en este artículo.

Tanto aquellos como estos Sixties Iconic Square entroncan directamente con la época tan fructífera que siguió a la unificación de la relojería sajona bajo un solo nombre, la GUB (Glashütter Uhrenbetrieb), encargada de suministrar relojes baratos para los países del lado derecho del Telón de Acero. La GUB realizó numerosos diseños que iban con la época y que ahora nos resultan arrebatadores. Afortunadamente todos los archivos de cajas y esferas se conservan en Glashütte Original, que tiene así un inacabable acervo en el que inspirarse para producir relojes a cual más atractivo.

Algunos de los muchos modelos de la GUB que atesora Glashütte Original

Los Sixties Iconic Square son en realidad los ya existentes Sixties Square Chronograph pero con nuevas esferas. Así que las medidas de la caja son de 41,35 X 41,35 mm que, a falto de verlos en vivo, deben tener una presencia muy poderosa en la muñeca, acentuada por los pulsadores de pistón del cronógrafo. La altura es de 12,6 mm, lo que significa que sin ser pequeño no tiene tampoco una medida descocada.

Pero, como ocurría con sus antecesores, las esferas eclipsan cualquier otra consideración porque hipnotizan a quien las mira. Y también como aquellos los nuevos relojes tienen nombres: Sixties Iconic Forest, Sixties Iconic Ocean, Sixties Iconic Graphite, Sixties Iconic Tangerine y Sixties Iconic Fire.  La esfera presenta dos  registros: a las 3 el pequeño segundero y a las 9 los 30 minutos del cronógrafo. Es la disposición más bonita para un cronógrafo, para mi gusto.

La esfera, de 35,5 mm, está realizada en la fábrica de diales de Pforzheim que la empresa adquirió hace ahora 11 años, aunque llevaba trabajando con ella muchos más años. El esmerado proceso de fabricación quedó descrito en mi artículo sobre la manufactura de Glashütte Original que puedes leer aquí (y la segunda parte, aquí). Al estar la esfera curvada en los extremos, obliga a que la trotadora del cronógrafo y la manecilla de los minutos estén curvadas en la punta, lo que le da un toque deliciosamente vintage.

Dentro se mueve el calibre automático de manufactura 39-34, cuyo volante oscila a 4 hercios y tiene 40 horas de reserva de marcha. Como siempre en Glashütte Original el movimiento tiene una platina de tres cuartos, además de regulación por cuello de cisne, y es visible a través del zafiro posterior.

Los Glashütte Original se han presentado en Nueva York en primicia, lo que habla de la importancia de ese mercado para la casa. El precio que se ha comunicado está, por tanto, en dólares. Es una edición limitada a 25 unidades por color con un precio unitario de 9.700 dólares, que son, a cambio de hoy, un poquito más de 9.000 euros. Esperemos que en el cada vez más cercano Bselworld pueda probármelos y traer las fotos correspondientes. Más información en GlashütteOriginal.com.



En la muñeca: Rado Hyperchrome Chronograph Automatic

Seguramente la marca que menos ruido hace de todo el grupo Swatch es Rado, y eso que tiene unos relojes muy interesantes. Un ejemplo sin duda es este Hyperchrome Chronograph Automatic que vamos a repasar con fotos en vivo y precios.

 

Alguien que no conozca la marca podría pensar que este Hyperchrome Chronograph es un reloj más que se suma a la moda de los nuevos materiales. Pero ahora que la cerámica se ha convertido en uno de los materiales modernos más usados en relojería, conviene recordar que Rado lleva tres décadas utilizándola en sus relojes: lanzó su primer reloj a base de óxido de circonio en 1986. Desde entonces está investigando nuevas aleaciones cerámicas y creando una extensa gama de relojes con la más alta tecnología. Aunque no se sepa como debiera.

Yo creo que el problema fundamental reside en que la marca ha estado siempre demasiado callada sobre su propios avances, y al final cuando se habla de relojes de cerámica de “hace ya tiempo” nos acordamos más de Chanel y sus J12 de primeros de siglo, que fueron los que popularizaron el material. Rado, sin embargo, ha ido reduciendo cada vez más su comunicación sobre el aspecto técnico para centrarse en ofrecer simplemente relojes atractivos que, además, están hechos de cerámica. De hecho si se mira la página de las colecciones de la marca hay una que se llama “Cerámica”, de manera que el que lo ve intuitivamente piensa que los únicos relojes que hay de cerámica son, lógicamente, los que están en esa colección y los demás son “normales”. Y nada más lejos de la realidad.

Este Rado Hyperchrome Chronograph Automatic está, desde luego, hecho de cerámica, utilizada de la manera más tradicional. Quiero decir que el tratamiento de la cerámica es tal que uno diría que estamos ante un reloj de titanio, por ejemplo, por el aspecto metálico que tiene. En ese sentido es un reloj muy clásico, pero cuando te lo pones notas la diferencia. Para empezar la ligereza, que es sorprendente; aunque se podría argumentar que eso también nos lo da el titanio, aquí la experiencia es aún mejor.

Lo que sí es exclusivo es el tacto, algo difícil de describir. Uno diría que la cerámica tiene un sensor térmico que hace que en el momento en que te pones el reloj en la muñeca se adapta a tu temperatura. Es cálido sin ser caluroso, fresco pero no frío. Es una experiencia muy especial. Además el tratamiento que tiene la cerámica hace que desprenda unos tonos levemente marrones, que lo hacen aún más bonito y que se notan especialmente en el brazalete.

La caja, monobloque, es de 45 mm de diámetro, pero no se nota en absoluto grande. Ello es gracias a la curvatura de la caja, que hace que se adapte muy bien al brazo del portador. En este caso la carrura está adornada con unos resaltes en PVD de oro rosa. Es una estética que gusta o no, pero no cabe duda de que hay mucha gente a la que le gusta los bicolores. En este caso no se impone el PVD porque sólo aparece en los laterales. Sí que llama la atención lo bien que están diseñados los pulsadores del cronógrafo, con aire automovilístico y con una línea que se integra perfectamente en la del reloj.

En la esfera se repite el PVD dorado para resaltar todos los elementos que se asientan sobre el dial: manecillas e índices. También el bisel de los registros del cronógrafo y el pequeño segundero, lo que añade profundidad al diseño. Además, como las subesferas se entrecortan la presencia es más vivaz, más joven, dentro de la idea de cronógrafo-de-vestir que que quiere transmitir el reloj. Sin embargo este abundante uso del dorado tiene como consecuencia que las manecillas no destaquen todo lo que debieran. No en la oscuridad, sin embargo, porque el tratamiento con SuperLuminova permite una lectura adecuada.

Hay que destacar otro detalle que a menudo pasa desapercibido: el ancla encima del nombre, justo debajo de las 12, se mueve con los vaivenes de la muñeca. No tiene una función específica que no sea la estética, pero es un detalle que a mí me gusta y que puede pasar desapercibida cuando se mira al reloj. De hecho casi en cada foto de este artículo el ancla está en una posición distinta.

El reloj se mueve gracias a un calibre ETA, por supuesto. Es el 2894-2, en realidad un 2892 para el que ETA diseñó específicamente un módulo cronógrafo. Por eso la altura del calibre no es excesiva y los botones del crónógrafo están alineados con la corona, al contrario de lo que pasa con los cronógrafos modulares. Además está bien decorado, resaltando especialmente el rotor negro con forma de ancla. Tiene una reserva de marcha de 42 horas y el volante late a 4 hercios. Es de agradecer que Rado haya incluido un cristal de zafiro para poder verlo, sin que afecte su hermeticidad de hasta 100 metros.

Ya he mencionado antes el brazalete, pero me gustaría añadir lo bien que está personalizado. Tal como está realizado quedan huecos entre la caja y los eslabones iniciales, lo que le da un aspecto aún más lujoso. Pero sobre todo el porte elegante del que puede presumir, que se extiende hasta el cierre. Repito: hay que ponerse uno de estos relojes para inmediatamente apreciar sus virtudes, porque puesto en la muñeca mejora exponencialmente lo bueno que pueda parecer en las fotos. La sensación es mucho más delicada de lo que se piensa en un principio.

Este Rado Hyperchrome Chronograph Automatic está destinado a un público más bien joven que quiere tener un reloj polivalente, tanto para el trabajo como para el ocio. Tiene un problema con el precio: cuesta 4.600 euros. No es un precio descabellado porque muchos otros cronógrafos con este calibre (o el casi equivalente 7750) tienen estos precios, pero como digo hay que conocer la marca para saber que te está ofreciendo una excelente calidad y ese plus añadido de la cerámica, que te garantiza una presencia que no se deteriora con el paso del tiempo y es absolutamente resistente a arañazos. Pero si se sabe qué se tiene entre manos, Rado es siempre una opción muy a tener en cuenta. Más información en Rado.es.

 



Audemars Piguet y Rolex, ganadores del Australian Open

 

A los que nos gusta el tenis este Abierto de Australia nos ha resultado particularmente atractivo porque hemos visto resurgir leyendas y sobre todo enfrentamientos que creíamos que no volverían. Además de los deportistas, de las finales han emergido dos claros ganadores: Audemars Piguet y Rolex.

 

En primer lugar, la final femenina. Nuevamente se enfrentaron las hermanas Williams, Serena y Venus. La primera vez que jugaron en Melbourne fue en 1998, llevando trenzas y aparatos bucales, pero muchas han cambiado en estos 19 años: Serena tiene 23 títulos principales y su hermana 7. Venus es la contendiente más mayor que ha jugado la final del Australian Open, con 36 años (uno más que su hermana). Y, de manera increíble, desde que cumplió 30 años Serena ha ganado 10 grandes títulos, a una edad en que la mayoría de las mujeres ya se han retirado.

El partido fue claramente para Serena, que ganó su séptimo Australian Open con un tanteo de 6-4, 6-4, que además le sirvió para volver al número 1 del ranking. Está a un título del record absoluto de victorias (24) aún en poder de Margaret Court -qué ironía, apellidarse “cancha”-.  Y ganó la final llevando en su muñeca un Audemars Piguet, de quien es embajadora.

Pero en esta ocasión no lo ha hecho llevando un Royal Oak Chronograph, como era habitual y como la vimos cuando ganó Wimbledon (en este artículo). Para la final del Australian Open lució un Millenary Rose Gold con bisel de diamantes. Los Millenary es una colección de relojes de caja oval que tiene tanto modelos masculinos como femeninos, aunque son los de mujer a los que más atención está prestando AP estos últimos años. Pero aún así están muy a la sombra de todo lo que sea Royal Oak.

No es desde luego un reloj deportivo, ni tampoco es que a Serena le importe mucho. De hecho para Audemars Piguet es una elección excelente porque le ayuda a publicitar un modelo no muy conocido entre el público. Yo imagino que la decisión de llevar este reloj fue de la propia Serena. Si es así, AP no tiene sino que aplaudir su elección. Y por supuesto felicitarla por ser la mejor tenista de la historia.

ROGER FEDERER

La final masculina del Australian Open fue aún más emotiva, porque nos permitió volver a disfrutar de uno de los grandes duelos de la historia del tenis. Seguramente el mayor enfrentamiento que ha dado este deporte: Roger Fereder contra Rafael Nadal. Dos tenistas que todo el mundo daba por enterrados -incluso ellos mismos no se veían con demasiadas posibilidades- y que sin embargo llegaron, contra todo pronóstico, a la final.

¡Y qué final! Casi 5 horas de batalla épica en la que se vio que no sólo habían resurgido los jugadores míticos, sino que lo habían hecho jugando el mejor tenis que nunca habían jugado. Por supuesto Nadal jugó todo el rato con su Richard Mille RM 27-02 Tourbillon Rafael Nadal (que vimos aquí). Roger Federer jugó sin reloj puesto, también como siempre, pero para la entrega de trofeos sí que se puso uno: el Rolex GMT Master II con bisel azul y negro de Cerachrome. El llamado “Batman”.

El reloj fue lanzado en Basilea en 2013, y fue el primer Rolex con un bisel de Cerachrome bicolor. Y es un detalle importante, porque no son dos piezas de cerámica juntas, sino una sola en la que se ha conseguido dos colores. El proceso es tan complicado que incluso está patentado por Rolex. Además, sobre la superficie pulida se inserta una fina capa de platino para formar los numerales. El bisel se asienta sobre una caja de 40 mm que además acoge el excelente calibre 3186. Todo por un precio de 8.250 euros.

En este caso yo sí creo que el modelo fue “sugerido” por Rolex, porque en las pantallas digitales que rodean las canchas era el modelo que se proyectaba, y en los cortes publicitarios también. Aunque claro, imagino que Roger no le hizo ningún asco cuando se lo dieron. Entre que por contrato había que decir el nombre de Rolex en las retransmisiones, que las pantallas continuamente mostraban el GMT Master II y la victoria de Federer, la exposición de Rolex ha sido máxima. Le ha salido redondo el Australian Open.

Felicidades al que es sin duda (y salvo que milagrosamente Nadal lograra igualar su número de Grand Slams, labor harto difícil a estas alturas) el mejor jugador de tenis de la historia.



Urban Jürgensen Reference 2340: fotos en vivo y precio

 

La mayor parte de los artículos que aparecen en una web de relojes (ciertamente en Horas y Minutos), están ligados a la actualidad, de una forma u otra. Desde luego no es el caso con este Urban Jürgensen Reference 2340, un reloj difícil de ver dado el tamaño de la manufactura y su limitada red de ventas. Pero es que la belleza hay que compartirla.

 

 

UN POCO DE HISTORIA

El árbol familiar de Urban Jürgensen

Este Reference 2340 no es sino la última incorporación (a la espera de lo que veamos en Baselworld) en la colección de una de las pocas manufacturas que han funcionado de manera ininterrumpida desde su fundación. En 1773 Jürgen Jürgensen (que significa “Jürgen, hijo de Jürgen”) creó su primer negocio en Dinamarca tras pasar por Le Locle y trabajar para Jacques-Frédéric Houriet, con cuya hija Sophie-Henriette se acabaría casando.

Jacques-Frédéric Houriet, más chulo que un ocho, y su hija Sophie-Henriette, quien, auque lo parezca, no era jorobada. Cuadro del Musée d’horlogerie du Locle

Fueron su hijo Urban (1776-1830) y su nieto Jules (1808-1877) los que se convertirían en los relojeros más famosos de la familia. Urban estudió con Breguet y con Arnold, y se ganó una gran reputación como teórico de la relojería (escribió en 1804 el importantísimo libro Principios Generales sobre la Medida del Tiempo de los Relojes), además de crear y suministrar cronómetros marinos para la Real Armada danesa. Jürgensen ofrecía una amplia gama de productos relojeros. En palabras de Søren Jenry Petersen, el actual dueño y director general de la empresa, “nuestra herencia es la de unos diseños muy contenidos, clásicos y funcionales, con especial atención a la disposición de las esferas, los guillochés, y a un uso honesto de los materiales y el trabajo artesano”.

Søren Jenry Petersen

La propiedad familiar de la marca terminó en 1912, y desde entonces el nombre más conocido fue el de “Jules Jürgensen”, que en 1936 pasó a manos norteamericanas. En los 80 sus dueños se aprovecharon de la herencia histórica de la marca… ¡para producir relojes de cuarzo! Afortunadamente el relojero y coleccionista Peter Baumberger se hizo con el nombre “Urban Jürgensen & Sønner” y volvió a crear relojes que, estos sí, eran herederos de la sabiduría relojera de la familia original danesa. En 2009 patentó un movimiento con escape de fiador, algo sólo visto en los cronómetros marinos porque el mecanismo es extraordinariamente sensible a los golpes y movimientos bruscos. En mi vídeo sobre los cronómetros marinos de Thomas Mercer (aquí) se puede ver una reproducción del escape. En 2014 la marca pasó a manos de 5 inversores, capitaneados por Søren Jenry Petersen.

URBAN JÜRGENSEN REFERENCE 2340

En realidad el nombre completo del reloj es Jules Collection Reference 2340 WG. Es una colección que por ahora se limita a dos modelos, un tres agujas y fecha (referencia 2240) y el que nos ocupa. La caja es de oro blanco (de ahí el WG del nombre, por white gold) y tiene un perfecto diámetro de 40 mm. Está realizada en tres secciones, culminadas por un bisel convexo y un cristal de zafiro arqueado. Las asas tienen un nuevo diseño para hacerlas más ergonómicas y sobre todo para darles una presencia más contemporánea, sin perder ese gusto por lo exquisito que distingue a la marca.

Uno de los forte de la manufactura, y por tanto también de este Reference 2340 WG, son las esferas. Cuando miramos el reloj nos llegan sin duda aromas de Breguet, pero también de Kari Voutilainen, quien estuvo colaborando con la marca y que, al fin y al cabo, también tiene una clara influencia de Breguet en su gusto por los guilloché, los numerales y las manecillas. Particularmente la manecilla de las horas, con esa forma de manzana hueca  tradicional de Breguet, es especialmente Voutilainen: él también la emplea, agrandando la circunferencia para darle más personalidad.

Pero la decoración de la esfera, llamada grenage, merece ser mencionada también, porque es un proceso que -salvo que esté equivocado- ya sólo usa Urban Jürgensen. El grenage tuvo su origen a finales del siglo XIX y ya está prácticamente abandonado debido a su dificultad y coste, ya que está hecho a mano. Cada esfera comienza con una platina de plata sobre la que se graban los huecos para los numerales y marcadores varios. Dichos bajorrelieves se rellenan a mano con laca, que se hornea para endurecerla. Después se pulen a mano. A continuación se depositan las distintas placas de grenage, compuesto por una mezcla secreta de plata, sales y otros ingredientes. Mediante una reacción electroquímica la superficie toma la textura final, una escarchado finísimo que sin embargo no se impone sobre el resto de los elementos de la esfera. El resultado es refinado, bello y atemporal.

En la siguiente página hablamos de los demás elementos de la esfera y el calibre.



Baume & Mercier Clifton GMT Power Reserve: fotos en vivo y precio

Baume & Mercier sigue dando pasos firmes para convertirse en una de las marcas de lujo asequible. Su mejor colección, Clifton, se vuelve a enriquecer con este nuevo Clifton GMT Power Reserve que ofrece dos complicaciones útiles en una pieza realizada con gusto y buen precio.

 

He declarado a menudo lo mucho que me gustan los Clifton, desde el momento en que se lanzó la colección. Su inspiración en los años 50 pero con un porte actual, con una pizca de deportividad pero sin perder la compostura elegante, me ha parecido siempre un acierto. Es el reloj perfecto para todos aquellos que quieren “un buen reloj”. “Bueno” como lo opuesto el concepto de “un reloj de 100 euros”, de los de usar y tirar. Todavía perdura el concepto de reloj para toda la vida, el que se va a llevar en todas las ocasiones porque es el reloj que se tiene. Al contrario de lo que se piensa esto no es un concepto anticuado, sino justo el que en el fondo defiende la industria relojera: el reloj como instrumento fiable y de tal calidad que nos va a acompañar toda la vida; es, por tanto, una compra importante. Y no hay que olvidar que que la inmensa mayoría de los relojes que se compran caen bajo esta premisa, y Baume & Mercier apunta a este segmento ofreciendo grandes relojes a precios atractivos. Como este Clifton GMT Power Reserve.

La caja del Clifton GMT Power Reserve sigue teniendo 43 mm de diámetro. No es desde luego la medida canónica de los relojes de vestir, pero el reloj se lleva bien en la muñeca. Y, sobre todo, es que Clifton no quiere ser ese tipo de reloj. Aspira más a la persona joven (digamos hasta los 40) que quiere un reloj para la oficina pero con más presencia, y que se lo pueda poner con vaqueros. Para la oficina ya tiene la combinación de pulidos y satinados, además de la correa de aligátor.

La esfera sigue la senda elegante, pero el tono azul de la el extra de personalidad necesaria para que no sea otro reloj más para llevar de 9 a 5. El dial irradia tonalidades azules desde el tornillo central, y la disposición de los elementos es equilibrada y atractiva. Personalmente hubiera quitado la leyenda “GMT” y sobre todo la de “Automatic” (como siempre digo, no hace falta que le recuerdes al dueño lo que lleva puesto) y habría subido el nombre de la casa a la parte superior. Pero esto es una batalla perdida y, al menos, resulta proporcionado.

Los numerales e índices de este Clifton GMT Power Reserve son los tradicionales de la colección: aplicados y pulidos a espejo. Las manecillas -de perfecta longitud, por cierto- son también las mismas dauphine que ya conocemos. Ya existía la complicación GMT/Reserva de marcha en otros relojes de la casa, pero ahora la ejecución es más moderna y atractiva (aunque más difícil de interpretar): a las 12 aparecen dos semicírculos concéntricos; el superior abarca desde las 6:00 PM hasta las 6:00 AM y está marcado por la punta roja de la manecilla. El superior, por tanto, marca desde las 6:00 AM hasta las 6:00 PM gracias a la punta blanca. Al sur un semicírculo -ubicado en espejo con respecto a los del segundo huso horario- indica la reserva de marcha de 42 horas.

Las funciones las alimenta el calibre Soprod 9035, que es en realidad un módulo de SOPROD que se monta sobre el ETA 2892-A2. Una pena que no sea sobre un calibre Valgranges, porque así la ventanilla de fecha quedaría más pegada al borde de la esfera. Lo bueno es que Baume & Mercier ha adoptado la política de decir qué movimientos usa, al contrario que muchas otras marcas que intentan esconderlo, y además lo enseña gracias al zafiro posterior. El movimiento tiene una decoración más que correcta, con Côtes de Genève en el rotor y graneado circular en la platina y los puentes, además de tornillos azulados.

El Clifton GMT Power Reserve resulta, como ya he dicho, muy atractivo en la muñeca. Las asas curvas hacen que la correa se adapte muy bien, en primer lugar al reloj y en segundo al brazo. Da sensación de calidad y buenos acabados, y el azul combinado con el rojo y el blanco le dan esa planta deportiva necesaria para afrontar el fin de semana sin complejos.

El precio del Clifton GMT Power Reserve está en 3.400  francos suizos, que con el cambio actual sería el mismo en euros. Es uno de los mejores precios que ha visto en la colección, la guinda que corona a este pastel. Estará disponible a partir de abril. Más información en Baume&Mercier.es.

 



MB&F HM7 Aquapod: fotos en vivo y precios

Uno de los relojes más comentados del SIHH 2017 ha sido, sin duda, el MB&F HM7 Aquapod, el reloj inspirado en las formas de una medusa. Vamos a ver de qué está hecho este cnidario mecánico y cuanto cuesta.

 

Ya sabemos que los relojes de MB&F surgen de los recuerdos de su fundador, Maximiliam Busser, y de todo aquello que le hizo como es. Es esto no es distinto de cualquier artista. En el caso de esta Horological Machine 7 Aquapod leemos en su web que la inspiración le vino de cuando una vez vio una medusa, estando de vacaciones con sus padres. La verdad es que debió dejarle una impresión muy vívida como para que, décadas después, le inspirara este reloj. ¡Y eso que no le picó! Por otro lado se me ocurre que, si tan fuerte fue la impresión, lo lógico hubiera sido que siguiera leyendo sobre los cnidarios y todo esa investigación le hubiera llevado, en su edad adulta, a diseñar el reloj… Pero no, la inspiración vino de esa única vez. Si él lo dice, habrá que creerlo. Siendo un hombre tan interesado en el diseño hubiera tenido más sentido que le hubiera inspirado el Aquatic Pod Suite de Hammacher Schlemmer de principios de siglo, que además es súper chulo. O incluso los conceptos visuales de las naves invasoras de La Guerra de los Mundos de H. G. Wells. Pero cada uno es cada uno, supongo.

Porque la verdad es que si no tienes en cuenta la correa de caucho y te fijas en la caja del reloj -que es al cabo lo que se va a mirar cuando el reloj está puesto- recuerda más a un platillo volante de los años 50 y 60 que a otra cosa. El Aquapod es un reloj de inspiración marina, hasta el punto que tiene un bisel unidireccional  -el anillo exterior del reloj-. Sin embargo no se puede sumergir, porque es hermético sólo hasta 50 metros. ¡Qué decepción! Es decir, por supuesto que nadie va a querer usar el reloj como instrumento de buceo, pero si ni siquiera te puedes meter en la piscina con él… como mínimo es frustrante. Dice MB&F que se debe a que las dos coronoas no van roscadas, pero es una excusa pobre: un Seiko 5 de 200 euros no tiene la corona roscada y es hermético hasta cien metros. Estamos tan acostumbrados al alto nivel de exigencia que siempre supera la marca que esto se me hace un fallo inexplicable.

Pero, si no tenemos en cuenta estos detalles, el reloj es realmente una de esas piezas que comienzan conversaciones. Se presenta en titanio con bisel azul u oro rojo con bisel negro -en mi opinión la versión más bonita-. El bisel, fabricado en cerámica para que no pierda su lustre, se sujeta a la caja gracias a cuatro brazos fijos que dan la rigidez necesaria al anillo. El conjunto tiene unas medidas de  53,8 mm × 21,3 mm. Es decir, enorme. El ancho podría disimularse porque las correas articuladas hacen que la pieza se ajuste bien a la muñeca, pero la altura es insalvable: hay que estar pendiente del reloj porque si no lo vas a golpear contra todo.

 

El reloj es así de alto porque el calibre se ha diseñado como los relojes de bolsillo del siglo XVIII: hacia arriba. Es decir, en los relojes de muñeca normales -e incluso los de bolsillo- todo se hace en horizontal para que el reloj abulte lo menos posible, pero en este caso se ha partido de la base y se ha crecido hacia arriba para culminar el reloj en el tourbillon volante de 60 segundos. Es el mismo tourbillon que vimos en el Space Pirate (en vídeo, aquí), una de las grandes creaciones de MB&F. Verlo funcionar es un verdadero placer -que por cierto me recuerda al Deep Space Tourbillon de Vianney Halter, que también repasamos en vídeo en este artículo-.

De abajo arriba, el rotor, el barrilete, los indicadores de las horas y los minutos y el tourbillon volante van montados concéntricamente sobre un eje central. La energía se transmite desde el rotor, situado en la parte inferior, hasta el tourbillon volante, en la parte superior, mediante una serie de engranajes que, a modo de escalera, permiten que el impulso avance de un nivel a otro. La masa oscilante tiene una fantástica forma de tentáculos de titanio y platino, uno de los mejores diseños que he visto.

Seguimos en la siguiente página.



Panerai 1950 LAB-ID: 50.000 euros, 50 unidades y 50 años de garantía

 

Uno de los lemas asociados a Panerai es “Laboratorio di Idee”. Sus diseños inextinguibles nos hacen a menudo perder la perspectiva de que efectivamente la manufactura dedica mucho tiempo y recursos a la investigación de nuevas propuestas, sobre todo en todo lo relativo a los materiales. El ejemplo más claro es sin duda este nuevo LAB-ID, realmente rompedor.

 

Por supuesto la Officine Panerai también investiga en lo que es la faceta más clásica de relojería, los movimientos. Fruto de ello son los numerosos calibres que ha desarrollado en muy poco tiempo, pero aún más le gusta juguetear con materiales y métodos constructivos. Por ejemplo la caja del Lo Scienziato 1950 Luminor Tourbillon GMT estaba construida en titanio, pero la manera de darle forma era esencialmente distinta -y muy avanzada- a los métodos tradicionales (como vimos en este artículo). Con este LAB-ID ocurre lo mismo, pero la investigación se ha extendido también a la esfera y al calibre.

La caja de este Panerai LAB-ID Luminor 1950 Carbotech 3 Days  – 49mm, que es su nombre completo, está realizada en Carbotech, un material que no le es desconocido a Panerai porque ya lo ha usado en otros modelos. El Carbotech es un compuesto a base de -sorpresa- carbono, en este caso en fibra, cuatro veces más ligero que el acero y con las cotas más elevadas de resistencia a la corrosión, y además es compatible con la piel humana.  El Carbotech es ampliamente usado en la industria del automóvil (por ejemplo para pastillas de freno), para hacer piezas de sustitución ósea, como elemento de filtración industrial para gases y líquidos e incluso en proyectiles balísticos.

Las innovaciones del LAB-ID siguen en la esfera. En principio sigue las normas de construcción habituales -y legendarias- de Panerai: una estructura de sandwich en la que la parte inferior está impregnada de SuperLuminova (azul en este caso) y la superior lleva cortes para dejar pasar el material luminiscente. La esfera está recubierta por un entramado de nanotubos de carbono que la hacen mucho más negra; prácticamente no produce reflejos. El material es tan duro que las leyendas “Luminor Panerai” y “LAB-ID” estén grabadas sobre el cristal porque dicha dureza no permite grabar nada encima.

El resultado es sin duda una de las faces más bonitas y atractivas de todas las que tiene Panerai. Ya sé que decir esto es arriesgado porque al fin y al cabo guarda las formas pero no los códigos históricos de color, pero creo que hasta el Paneristi más purista va a tener dificultades para no caer enamorado de este LAB-ID y su futurista presencia. Y eso a pesar de que la caja tiene un diámetro de 49 mm, nada menos (y es hermético hasta 100 metros).

Pero el verdadero tour de force del LAB-ID es su calibre, que no necesita lubricación. Los puentes y la platina están hechos de un material nuevo, un compuesto a base de cerámica de tantalio con un coeficiente de fricción muy bajo, gracias al alto nivel de carbono en su composición. Esto hace innecesarios los rubíes y sus aceites asociados.

También se ha eliminado la lubricación del escape porque se ha utilizado el silicio y ademá se ha recubierto el tren de engranajes con un revestimiento de DLC (Carbono como Diamante o Diamond Like Carbon en el orginal). Se llama así porque el compuesto transfiere las características de dureza del diamante al carbono. Panerai nos dice que estuvo probando durante dos años qué material sería el adecuado para tratar los componentes de los dos barriletes para que no necesitaran lubricación. La solución llegó mediante el uso de una serie de capas y subcapas de recubrimiento, con la superior también de DLC. Por último, los 4 rubíes también se han recubierto de DLC para que tampoco el antichoque Incabloc necesite lubricación.

Por si fuera poco, el calibre es realmente agradable de ver, con esa presencia de instrumento mecánico que tan bien distingue a Panerai y que va perfectamente con su espíritu: no son relojes para ver profusos acabados de alta relojería, pero los que incorpora están perfectamente ejecutados sin traicionar su espíritu de herramienta concebida para ser usada de manera continua.

Antes decía que el reloj tiene 49 mm de diámetro. Es, sin duda, una medida excluyente, pero a cambio la esfera luce espectacular. También es verdad que el negro zaíno del dial disminuye la sensación visual. Y, en cualquier caso, el reloj se lleva bien en la muñeca. A decir verdad mejor que otros relojes de menor tamaño.

Todos los avances tecnológicos le han permitido a Panerai hacer una oferta única con el LAB-ID: la colección está limitada a 50 unidades y, con su precio de 50.000 euros, se incluye una garantía de 50 años. Desde luego no se había visto nunca nada igual en la relojería comercial. Como son sólo 50 unidades a ese precio es casi anecdótico, pero esperemos que en un futuro adelantos técnicos como estos se vayan generalizando; por el bien de la industria y de nosotros, sus usuarios. Más información en Panerai.es.



Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe, el reloj de Madrid Fusión 2017

El festival de alta cocina Madrid Fusión 2017 cierra hoy sus puertas tras haber contado con un ayudante de cocina excepcional: el Blancapain Fifty Fathoms Bathyscaphe. Vamos a ver este precioso modelo con fotos en vivo y precio.

 

Ya sabemos de la pasión de Blancpain por el mundo de la cocina, una alianza estratégica que le está trayendo buenos réditos porque es un campo no muy explorado por las casas relojeras y con pocos riesgos y muchos beneficios: la cocina es una de las nuevas religiones, y la alta cocina creativa está entre los credos más apreciados por el prestigio -y la atención- que arrastra. Un ámbito perfecto para Blancpain, una marca que abarca de lo más clásico a lo más arriesgado pero siempre con un irrenunciable altísimo nivel.

De manera muy inteligente en mi opinión el modelo con el que Blancpain ha querido significar su presencia ha sido el Fifty Fathoms Bathyscaphe en vez de algún otro modelo de la gama Villeret. Digo que es inteligente porque la cocina que vemos en Madrid Fusión es joven y dinámica, aunque sin duda surja del dominio de las técnicas tradicionales. Eso mismo representa este reloj, el primer reloj de buceo del mundo y un modelo cuya popularidad y ventas no decae en el mercado español. Un Fifty Fathoms Bathyscaphe Chronograph es, por ejemplo, el reloj del cocinero Dani García, con quien charlamos en este artículo.

Pero a pesar de que el reloj tiene casi 64 años, eso es lo único que tiene de mayor: todo lo demás es última tecnología. Para empezar la caja -de 43,60 mm de diámetro por 13,83 de alto- está realizada en cerámica gris satinada. El bisel unidireccional también está realizado en el mismo material, pero en la parte superior tiene una lámina de cerámica azul.

Es interesante saber un poco del proceso de fabricación: tras someter al óxido de circonio a una temperatura de 1.400 grados para darle cohesión y forma, la cerámica resultante es tan dura que se necesitan herramientas de diamante para terminar de perfilar la caja, y para hacer las inserciones del bisel se necesita un láser de 8.000 watios. Después se toma una lámina de Liquidmetal caliente (una mezcla de circonio y otras cerámicas que fusiona a bajas temperaturas) y se le somete a una presión de 5 toneladas sobre el bisel para que rellene los huecos. Una vez enfriado, el Liquidmetal es 3 veces más resistente que el acero, garantizando así una longevidad inalterada.

La esfera es un perfecto ejemplo de cómo una faz de aire muy retro puede cumplir -con mucho encanto- sus labores submarinas. El fondo de la esfera tiene una decoración azul en rayos de sol preciosa, y sobre ella se han aplicado los índices también de Liquidmetal. Tanto los índices como las manecillas rectangulares están bañados en SuperLuminova. También lo está la punta de la manecilla “lollipop”. Es verdad que para una lectura más rápida sería mejor que el pequeño segundero tuviera otra forma, o que se usaran distintos tonos de SuperLuminova. Pero no es menos cierto que la mayoría de los Fifty Fathoms vendidos no van a estar sumergidos más allá de un 10% de los 300 metros hasta los que el reloj conserva su hermeticidad, así que no es un problema.

Lo que mueve al reloj no es menos espectacular: el calibre 1315 tiene 5 días de reserva de marcha gracias a sus tres barriletes, además de un espiral de silicio que le permite navegar seguro también entre el mar de riesgos magnéticos que es nuestro mundo actual. Y además el movimiento es bonito. Aquí se le nota su tradición a Blancpain: está haciendo un reloj-instrumento, pero su genética le impide hacer un calibre poco armónico y con decoración básica. Al contrario, los puentes están bien acabados, con cantos biselados y, sobre todo, un precioso contraste con el rotor de oro gris.

Y cuando te lo pones, todo lo que prometía el Fifty Fathoms sobre la mesa se multiplica ante tus ojos: el reloj queda espectacular en la muñeca. Es verdad que para estas fotos el reloj estaba equipado con una correa NATO, pero si le pones la correa de tela la tentación de llevarlo como reloj de vestir es difícilmente evitable, porque es un tres agujas muy elegante, mucho más con esos tonos azules de la esfera que van cambiando con la luz.

El Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe no es un reloj barato porque se enmarca dentro de los relojes deportivos de lujo, por la tecnología que integra y el nivel de acabados. Su precio es de 12.080 euros. Claro que hay divers más baratos; pero también más vistos, más repetidos y con menos personalidad. Como se suele decir, algo tendrá el agua cuando la bendicen, y el Fifty Fathoms ya ha bautizado a muchísimos fieles devotos. Por algo será. Más información en Blancpain.es.



Lo más destacado del SIHH 2017

El pasado viernes cerró sus puertas el Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH 2017) y es un buen momento para hacer un repaso de lo que más ha llamado la atención, tanto en productos como en empresas.

 

Nuevamente el SIHH 2017 ha crecido en tamaño: 30 marcas, comparadas con las 23 del año pasado y 14 del anterior. No es que me vaya a quejar de ver relojes en un marco tan magnífico como es el del Salón, pero la verdad es que para cuatro días resulta excesivo. De hecho muchas de las marcas independientes tenían un cuarto de hora para su presentación que consumían hablando del producto, no enseñando el producto. Esto es bastante frustrante porque lo que queremos ver es el reloj en vivo, no tanto los vídeos promocionales. Y debe serlo también para las marcas porque la sensación es que el mensaje, sencillamente, no cala.

Grönefeld 1941 Remontoire con esfera personalizada

En este SIHH 2017 hemos visto un interesante movimiento por parte de las marcas, que buscan un realineamiento de sus productos para adaptarse mejor a los difíciles momentos actuales (que ya expuse en este artículo). Así, se ha optado más por materiales y formas que por estrictamente movimientos. Esto tiene sentido porque la mayor parte de quien compra relojes busca un buen producto, a buen precio y de una marca reconocida, pero no está tan pendiente de los movimientos que animan dichos relojes.

Nuevo Piaget Polo S Chronograph con recubrimiento DLC

De hecho no hemos visto grandes propuestas ni siquiera entre los independientes. Entre estos seguramente lo más llamativo ha sido MB&F con su  HM/ Aquapod, un reloj con forma de medusa, y H. Moser & Cie con su Swiss Mad Watch cuya caja está fabricada con queso suizo.

Ha habido dos casas que sin duda han hecho la guerra por su cuenta: Lange, la reina sajona, y Vacheron Constantin. Lo que han presentado en este SIHH 2017 reafirma, por si a alguien todavía no le había quedado claro, que estamos ante las dos mejores casas relojeras del mundo, con diferencia. Y en el caso de VC, al menos este año, aún más porque han presentado 3 relojes con complicaciones astronómicas y 3 con sonerías. Una brutalidad.

Sin duda el Celestia Astronomical ha sido la estrella del salón con sus 23 complicaciones astronómicas: desde las mareas hasta los solsticios y el zodíaco, pasando por la ecuación del tiempo y un calendario perpetuo, por ejemplo. Y encima en un reloj que se puede poner en la muñeca. Espectacular.

También ha presentado tres Metiers d’Art Esferas Celestiales de Copérnico, basados en la teoría heliocentrista y que sirve para mostrar una vez más la excelencia técnica de Vacheron cuando hablamos de decorar esferas. Son una preciosidad los tres.

Además ha presentado un Patrimony Calendario Perpetuo con esfera color antracita. También ha presentado su primera Gran Sonería, la altísima complicación que reproduce un sonido automáticamente cada hora y cada cuarto de hora. También incluye una Pequeña Sonería (sólo suena cada hora) y un repetidor de minutos. Y como remate un modelo con tourbillon y repetición de minutos, con una decoración espectacular.

Lange ha tenido, como todos los años, su producto héroe, el Tourbograph Perpetual Pour Le Mérite, en el que aúna un cronógrafo rattrapante con un calendario perpetuo y el mecanismo de huso y cadena para proveer de fuerza constante al volante. Una maravilla que puesto en la muñeca no hace sino mejorar cada vez que se le mira.

También ha presentado un 1815 con calendario anual y el Lange 1 con indicador de día y noche: aprovecha el disco de las fases lunares para indicarlo. Una solución sencilla y muy bonita.

IWC ha relanzado la colección Da Vinci pero con caja redonda, no con forma de tonel como la conocíamos hasta ahora. Fue en los años 80 cuando tenía forma circular, y la verdad es que los relojes tienen aire muy ochentero. La manufactura hace este año mucho hincapié en los relojes de mujer, pero también ha lanzado relojes con complicaciones.

Da Vinci Tourbillon Rétrograde Chronograph

Jaeger-LeCoultre también ha lanzado relojes de mujer dentro de su colección Rendez-Vous, pero sobre todo una línea Master Control renovada y con precios atractivos que seguro le va a ayudar a llegar a clientes más jóvenes.

Otra sorpresa más que agradable nos la ha dado Baume & Mercier. Le hacía falta conectar con generaciones más jóvenes y lo quiere hacer (y yo creo que con buen criterio) con los Clifton Club, unos relojes de corte deportivo con una buena gama de colores y brazaletes y 100 metros de hermeticidad. Un nuevo contendiente en un difícil mercado, pero con buenos argumentos para triunfar.

Otro hallazgo ha sido el de Montblanc, que ha tomado el vacilante Time Walker, le ha lavado la cara y ha conseguido un reloj renovado, fresco, deportivo, atractivo y a buen precio. Al igual que los Clifton que acabamos de ver, los nuevos TimeWalker pueden dar mucha guerra en el mercado.

Por su parte Piaget está de celebración. Ya anticipamos en este artículo el comienzo de los fastos para celebrar el 60 aniversario del Altiplano y en el SIHH 2017 hemos visto numerosos modelos, preciosos, que seguro que son sólo el anticipo de muchos más.

Por último, Panerai ha presentado el LAB-ID, un modelo realmente único: la caja está hecha de CarboTech, un material que ha había usado antes, pero el calibre también está hecho a base de carbono, lo que le permite prescindir de la lubricación. Es decir, logra el Santo Grial de la relojería.

El Lab ID es una edición limitada a 50 unidades, con un precio de 50.000 euros cada uno y una garantía de 50 años. Como decía un reloj único.

Todos estos modelos -y otros que no se han mencionado- los iremos analizando en el futuro, seguramente mezclándose con los que se vayan anunciando para Basilea. ¡Otro año fructífero!



Dos Richard Mille, frente a frente en el Abierto de Australia 2017

Ya ha comenzado el año tenístico, casi al tiempo que el año físico, y el primer plato fuerte es el Abierto de Australia 2017, que está demostrando ser tan excitante como se esperaba. Los sorteos han hecho que en dieciseisavos se hallan enfrentado los dos tenistas embajadores de Richard Mille: Rafael Nadal y Alexander Zverev.

 

Richard Mille RM 27-02 Tourbillon Rafael Nadal

“Épico”, “Histórico”, “Espectacular”, “Apasionante” son algunos de los adjetivos que la prensa internacional dedica al partido jugado en el Abierto de Australia 2017. Las competiciones tenísticas siempre son un estupendo lugar para ver marcas de relojes, porque casi todos los grandes tenistas son aficionados a los relojes, y algunos son embajadores de marcas. Así por ejemplo está compitiendo -y a muy buen nivel por cierto- Roger Federer, embajador de Rolex durante toda su carrera.

Roger Federer con Rolex Daytona Chocolate

También hemos visto a Novak Djokovic, que comenzó siendo embajador de Audemars Piguet pero que desde hace años lo es para Seiko.  Y digo “hemos visto” porque el serbio, que en otros tiempos fue el intratable número uno del mundo, parece un poco desnortado últimamente y fue eliminado a las primeras de cambio. El tenis es un deporte extraordinariamente técnico, pero por encima de todo lo es mental. La tensión de mantener siempre la presión, y más cuando eres el número uno, debe llegar a unos niveles incomprensible para el resto de nosotros mortales. No es raro por tanto que Nole no ande tan fino últimamente.

Djokovic y su Seiko Astron

Pero, volviendo a lo que nos ocupa, había ganas de ver el partido Nadal-Zverev en este Abierto de Australia 2017, porque el número 9 parece que por fin está en la senda ascendente y Alexander iba a ser una buena piedra de toque para saber el estado del balear. Zverev es el número 24 del mundo, pero, como dice el propio Nadal, “tiene madera de número 1”. Y en efecto: aunque es un cañonero -por la potencia sobre todo de su saque-, es un jugador con mucha técnica, recursos y movilidad. No es de extrañar que Richard Mille lo eligiera como embajador, seguramente pensando en la sucesión del tenista español.

Zverev con su Richard Mille 27-01 y una camiseta más que cuestionable

Cuando han saltado a la pista resulta que teníamos delante no uno, sino 3 Rafael Nadal: el jugador, su RM 27-02 Tourbillon Rafael Nadal (que presentamos aquí con el vídeo más visto de nuestro canal) y Zverev con su 27-01 Tourbillon Rafael Nadal. Este fue el reloj creado por Richard Mille para Nadal en 2013, que se distingue porque el movimiento -que sólo pesa 3,5 gramos- está suspendido por unos cables de un diámetro de 0,35 mm. Como todos los relojes fabricados para Rafael Nadal, el reloj aguanta aceleraciones de 500 G. Para la ocasión Zverev le ha puesto una correa verde.

El partido del Abierto de Australia 2017 ha respondido a lo que se esperaba: ha durado 4 horas y 5 minutos con una extenuante puntuación de 4-6, 6-3, 6-7, 6-3 y 6-2. Nadal ha sido el de siempre, sabiendo aguantar, contrarrestar y al final agotar a su rival, que ha terminado completamente acalambrado. Veremos a ver cómo progresa el tenista español y si recupera al menos parte de su gloria pasada. Mientras tanto, la exposición de la manufactura ha sido máxima. ¡Qué ojo tiene su dueño para elegir embajadores! Más información en RichardMille.com.



Pre-Baselworld 2017: Longines Flagship Heritage 60th Anniversary

Ya sabemos que Longines tiene más fondo de armario que el de Narnia y por tanto  siempre tiene algún aniversario que celebrar. Tampoco sorprende que cada reedición que lanza la marca alada sea un éxito. También lo va a ser este Longines Flagship Heritage 60th Anniversary, que será presentado oficialmente en Baselworld 2017, con un buen precio como siempre.

 

Leyendo el nombre Longines Flagship Heritage 60th Anniversary en la portada y por poco perspicaz que se sea es fácil averiguar que la fecha de lanzamiento del Flagship fue en 1957. Ahora nos parece un reloj absolutamente de la época (de ahí su atractivo), y es verdad. Por eso, porque nació en una época en que la gran mayoría de los relojes era así, Longines tuvo que distinguirlo de alguna forma, especialmente si iba a llamar al nuevo modelo “Buque Insignia”. Y realmente se distinguía de los demás relojes: era un cronómetro antimagnético, con espiral irrompible y protección antigolpes. Todo ello en una caja de 35 mm, como era habitual entonces.  Su avanzada tecnología quedaba remarcada por el grabado de la nave almirante en la trasera del reloj.

Modelo de 1958. Fotos de Wristchronology.com

Desde entonces el reloj ha permanecido entre las colecciones de la marca, si bien es verdad que no es la más profusa. El nuevo Longines Flagship Heritage 60th Anniversary viene a compensar esa deficiencia con tres modelos que son vivo espíritu vintage. No es nada nuevo, por otro lado: ya lo hizo en 2014 con los Longines Conquest Heritage que vimos en vídeo aquí.

El Longines Flagship Heritage 60th Anniversary ha actualizado su medida, pasando a un diámetro de 38,5 mm. El tamaño es perfecto porque se adapta mejor a las muñecas de ahora pero sin ser tan grande como para desvirtuar su inspiración retro. Se presenta en acero, oro rosa y oro amarillo. Ya sabemos que desde 2015 las marcas están tratando de volver a introducir el oro blanco y quitarle su estigma de “reloj-hortera-para-presumir”, pero no es menos cierto que, connotaciones aparte, es un metal que siempre ha tenido predicamento entre los usuarios. Y además es históricamente ajustado.

Versión de oro amarillo

La esfera, que al parecer fue elegida por la embajadora de la marca Kate Winslet de un modelo que había en Longines, luce perfectamente clásica. Incluso el uso del calibre L609 (el nombre Longines del ETA 2895/2) queda bien porque, aunque el segundero queda muy al centro del reloj, en realidad lo mismo ocurría en el modelo original. Eso sí, ahora es automático, no manual, y funciona a 4 hercios con una reserva de marcha de 42 horas. La esfera tiene un círculo central finamente graneado y rodeado de una franja satinada, muy elegante. Los índices son facetados con forma de diamante, mientras que en las manecillas Dauphine Longines ha introducido una pequeña tira de SuperLuminova, justo en el vértice de las dos caras de las agujas. Un gran detalle.

Versión de oro rosa

Aunque la marca no nos ha enviado fotos de la trasera, sí nos ha confirmado que las tres versiones del Longines Flagship Heritage 60th Anniversary volverán a tener el grabado de la carabela del almirante, como no podía ser de otro modo. Los relojes se lanzan en edición limitada: tanto la de oro rosa como la de oro amarillo serán sólo 60 unidades, mientras que  la versión con caja de acero tendrá una tirada de 1.957 piezas. Esto ayudará a disminuir la angustia de las tiendas, que a menudo tienen que negar unidades porque no hay suficientes. El precio de la versión de acero es de 1.760 euros;  para las otras dos versiones hay que esperar a Baselworld. Más información en Longines.es.

Versión en acero

 



SIHH 2017: Los preciosos Greubel Forsey Tourbillon 24 Secondes Vision

 

Una de las sorpresas de esta nueva edición del SIHH es sin duda el nuevo Greubel-Forsey 24 Secondes, una edición en platino con cuatro esferas distintas que inmediatamente plantean el dilema más agradable de la relojería: ¿con cuál me quedo?

 

Greubel-Forsey es una de las marcas que ha desarrollado su hábitat entre las más altas complicaciones, pero sobre todo el acabado de las piezas cuidado hasta el extremo. O por lo menos así ha sido hasta que en 2015 presentó el Tourbillon 24 Secondes Vision, que vimos con fotos en vivo en este artículo. En un cambio radical de planteamientos la esfera pasaba a ser muy sencilla, mucho más clásica, pero sin perder un ápice de cuidado por la decoración y sin abandonar el tourbillon, su complicación fetiche. Ahora 2017 alumbra una versión en platino que conserva las mismas medidas y, por lo que se ve en las fotos, el mismo nivel de pulido que caracteriza a todo aquel material al que Greubel-Forsey quiere dar aspecto de espejo: realizado como para que pase la inspección con la mejor lupa de aumento de relojería. Es casi obsesivo lo suyo.

Pero hay más: la esfera del los Tourbillon 24 Secondes Vision está realizada en cuatro colores distintos. Esto, que nos parece normal en otras marcas, resulta llamativo en Greubel-Forsey porque su producción es muy, muy limitada. Cuando se ofrecen varios colores en una esfera se está apelando a los sentimientos, más que a la racionalidad; más a la compra de impulso. Pero los tiempos de espera para estos relojes serán, como siempre ocurre con la manufactura, presumiblemente largos, por lo que el efecto se diluye. Sea como fuere, las esferas son a cual más bonitas y no me cabe duda que van a vender tantas como necesiten vender. A mí me recuerdan a las de Grönefeld, lo que dice mucho de ambas casas, por su perfecta ejecución y su belleza.

Como voy a tener la oportunidad de ver en vivo estos Greubel Forsey Tourbillon 24 Secondes Vision estaré más que feliz de presentar uno de nuestros artículos “En la muñeca”, con fotos en vivo y precios. Es sólo cuestión de tiempo… Más información en Greubel-Forsey.com

 

 

 



Pre-Baselworld 2017: Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer

Este año se celebra el 60 aniversario de la Santísima Trinidad de Omega: el Railroad, el Seamaster y el Speedmaster y, como se dice vulgarmente, nos vamos a hinchar. No es que yo me queje, desde luego, porque mucho de algo bueno nunca es malo. Como aperitivo tenemos este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer. No está nada mal para empezar, ¿verdad?

 

La verdad es que en este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer se reúne un compendio de todo lo que significa Speedmaster a lo largo de su historia. Los acentos naranjas es lo primero que atrae la mirada, y le da un toque de reloj de carreras. Esto no es nada ajeno al modelo porque recordemos que el Speedmaster nació como un reloj para pilotos; pero de coches, no de cohetes. Fue después que la NASA compró uno para sus pruebas espaciales. El naranja se ve en las manecillas, los puntos sobre los índices y en la palabra Tachymètre (que en Omega a veces va con acento y otras no), además de en la correa. El bisel es de cerámica y la leyenda de “Liquidmetal”, la mezcla de cerámica y metal creada por Omega que garantiza durabilidad sin pérdida de brillo o color.

Otro de los elementos que llaman la atención del Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer son las subdivisiones de los minutos y segundos entre los índices múltiplos de 5, con una configuración muy particular que sirve tanto para saber el minuto como los segundos del cronógrafo. Toma su forma del Speedmaster Mark II de 1969, la primera versión del Speedmaster tras haberse sumado a la tripulación espacial. Fue reeditado en 2014 (lo vimos en vídeo aquí), y en 2016 salió otra versión tanto o más atractiva para las Olimpiadas de Río -que también vimos en vídeo en esta entrada-.

La caja tiene 44,25 mm de diámetro y está realizada en acero. Al contrario que el Moonwatch original, este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer incorpora un cristal de zafiro y no de Hesalite. Para mejorar la lectura los dos registros han aumentado de tamaño, mientras que las manecillas y los índices de oro blanco están impregnados de SuperLuminova. El Speedmaster tiene una lectura fantástica en la oscuridad, y seguro que en este modelo también.

Por dentro se mueve el calibre coaxial 9900, presentado el año pasado en Baselworld y que fue el primer cronógrafo de Omega con la certificación METAS -de la que hemos hablado extensamente, por ejemplo aquí-. El 9900 funciona a 28800 alternacias a la hora y goza de 60 horas de reserva de marcha. Además con la certificación METAS se asegura una variación de 0/+5 segundos al día, además de resistir campos magnéticos de hasta 15.000 gauss. El módulo de cronógrafo integra rueda de pilares y embrague vertical. Un señor calibre, vaya. Lo que no sabemos es si el reloj se podrá ver a través de un zafiro posterior, aunque imagino que sí porque -salvo que esté equivocado- todos los relojes que hemos visto con la nueva certificación traían un cristal de zafiro en el reverso.

Todavía no se sabe el precio de este Omega Speedmaster Moonwatch Master Chronometer, pero estoy seguro que va a ser uno de los más deseados de la nueva colección. Más información en Omega.es.

 



Conoce todas las novedades del SIHH 2017 con Horas y Minutos

El próximo lunes 16 de enero comienza el SIHH 2017, el Salón Internacional de la Alta Relojería de Ginebra, que da el pistoletazo de salida al año relojero. Horas y Minutos estará allí, como cada año.

 

El SIHH 2017 está siempre atado a la idea del grupo Richemont, porque prácticamente todas sus marcas están presentes en el salón. Sin embargo ese no es ese el origen del Salón, sino que fue creado por la Fondation de la Haute Horlogerie para presentar un panorama alternativo a las marcas que acudían a Baselworld. De hecho al principio el salón se celebraba a la vez.

Después se tomó la acertada decisión de trasladarlo a enero, porque sencillamente era demasiado. Hubo marcas que entraron y otras salieron, y es verdad que la presencia de Richemont acabó siendo abrumadora. Sin embargo a partir del año pasado se abrió el llamado Carré des Horloges, que agrupaba a relojeros independientes. Y, francamente, acaparó toda la atención por sus propuestas distintas.

La adición de independientes encaja perfectamente en la idea de la Fundación, y por eso este año ha aumentado considerablemente el número de expositores. En total son 30: 17 expositores “habituales” y 13 independientes. La oferta va a ser mucho más variada y excitante. Eso sí, a costa de apretar mucho más el calendario porque el número de días y de horas sigue siendo el mismo.

Como todos los años Horas y Minutos estará presente en el Salón para ir transmitiendo las novedades. Por eso, además de la web, recomiendo seguirnos en nuestras redes sociales:

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Por supuesto si además te suscribes a los canales te estaríamos muy agradecidos :0)

Va a ser un salón interesante para saber qué piensan las marcas sobre la situación actual, si sus propuestas son conservadoras, si se se mantiene la tendencia de no lanzar muchas novedades… En fin, que ¡ya hay ganas de que comience! Más información en SIHH.com.

 



En la muñeca: TAG Heuer Carrera Heuer 01

El Tag Heuer Carrera Heuer 01 simboliza el renacer de Tag Heuer de la mano Jean-Claude Biver, director general de la división de relojería de LVMH. Bajo la idea de ofrecer nuevos diseños a precios más bajos nace un reloj que quiere conservar la esencia a la vez que ofrece algo nuevo. Vamos a analizarlo con fotos en vivo y precios.

 

El Tag Heuer Heuer 01 es la culminación de un proceso turbulento. Fue a finales de 2014 cuando Stéphane Linder salió de Tag Heuer abruptamente (como reportamos aquí). Jean-Claude Biver, seguramente la cabeza pensante más dinámica de toda la industria relojera, tomo el mando con la idea de rebajar un 7% los precios para reubicar a la marca en el segmento de mercado que le corresponde, deshacerse de la sección de alta relojería y lanzar un smartwatch en 2016 -como así fue y así vimos en vivo en este artículo-. Además Jean-Claude Biver afirmaba que los relojes de Tag debían de dar una sensación de calidad mayor de lo que su precio indicaba.

El hecho es que le ha debido gustar el olor de la habitación, porque de ser el Director General provisional ha pasado a quedarse en el puesto sin que haya visos de que quiera salir. Y no me extraña, porque ha vuelto a poner a Tag en el centro del escenario relojero con sus infinitas acciones comerciales y, sobre todo, con el Tag Heuer Connected, y la empresa va ahora estupendamente. Veremos si eso mismo ocurre con Zenith.

En realidad el TAG Heuer Carrera Heuer 01 se presentó en Baselworld 2015, pero la casa lleva tanto retraso en la producción -porque ha tenido mucho éxito y no lo habían previsto- que el reloj tardó un año en llegar a España, y aún así llegaban con cuentagotas. Hay dos cosas que llaman la atención en el momento en que miras al reloj: su tamaño de 45 mm -mucho más grande de lo habitual- y la esfera esqueletada, que te gusta o no te gusta. Y ahí es donde empieza el debate: ya que este reloj fue el primero que se creó bajo el mando de Biver, ¿está Hublotizado?

Hublot Classic Fusion 45 Aerofusion Black Magic

Pues hombre, no hay que mirar mucho para darse cuenta de que sí que hay un claro aire de familia, y Biver no lo ha escondido nunca. Ya dijo que para la creación de este reloj -y de los nuevos relojes de Tag en general- había tomado el modelo constructivo de Hublot. Y por lo que se ve eso no sólo afecta a la caja y su construcción modular; también al diseño.

Qué quiere decir “construcción modular”. Como se ve en la foto el reloj tiene una carrura, un bisel separado, el fondo y cuatro asas acopladas a la caja. Ello significa que se puede utilizar para fabricar otros relojes -aunque no necesariamente tienen que parecerse a éste- de manera mucho más rápida y eficiente. En cualquier caso esta caja, fabricada en carburo de titanio, es imponente, especialmente por el aspecto sólido que aportan las asas. El conjunto se nota grande y poderoso sobre la muñeca.

La esfera del Tag Heuer Carrera Heuer 01, aun esqueletada, sí recuerda al Carrera clásico, pero es verdad que para ver el parecido tienes que guiñar los ojos un poco. Recurriendo a las palabras de Biver sobre el reloj: “Puede que no lo reconozcas desde lejos, pero no importa. Aún así parece un Carrera”. El hecho es que a pesar del esqueletado la información de horas y minutos se lee muy bien, gracias a la correcta dimensión de las manecillas y el buen tamaño de los índices. La fecha, a las 3:30 horas, también se lee bien. No salen tan bien parados los registros del cronógrafo y el pequeño segundero, cuya información cuesta más descifrar dependiendo de cómo incida la luz, pero en conjunto el reloj cumple su función.

Toda la maquinaria se mueve gracias al calibre Heuer 01. El calibre es otro de los puntos de discusión del reloj: cuando se presentó el reloj se dijo que traía un nuevo calibre de manufactura llamado Heuer 01. Sin embargo a la vez se afirmó que estaba basado en el ya conocido Calibre 1887 de la casa, que a su vez es una intensa modificación de un calibre de Seiko.

El 1887 era un calibre que daba gusto mirar, y este Heuer 01 aún más. Destaca especialmente el rotor negro, que además es una circunferencia entera en cuya parte superior sólo queda el borde. El volante se mueve a 28.800 alternancias a la hora (4 hercios) y aporta una reserva de marcha de 50 horas. Es un cronógrafo con rueda de pilares, que Tag ha sabido resaltar muy bien decorándola en rojo. En conjunto el calibre Heuer 01 es supersexi, esa es la verdad.

La oferta original del reloj era una buena correa de caucho hecha a medida del reloj, o un brazalete que hace del reloj una pieza aún más contudente que, sin embargo, se lleva bien en la muñeca, pero ahora ya hay otras opciones. El reloj no es para todo el mundo porque además las asas, tirando a rectas, aumentan la sensación de tamaño. Pero por ejemplo en mi muñeca, de 18 cm de diámetro, queda muy bien.

Y para terminar de comprender el éxito del Tag Heuer Carrera Heuer 01, el precio: cuesta 4.750 euros. El reloj está tan demandado porque ofrece a los fieles de la marca un diseño nuevo que aún conserva sus raíces, mientras que al cliente de calle le propone un reloj moderno, atrevido y con buen precio. Veremos cómo evoluciona el reloj. Más información en TagHeuer.es.

 



Moser lanza el Swiss Mad Watch, hecho de ¡auténtico queso suizo!

 

H. Moser & Cie. ha lanzado el que llama el reloj más suizo del mundo, el Swiss Mad Watch, cuya caja está realizado en auténtico queso suizo (aunque no huele). Vamos a ver de dónde viene todo esto y cuánto cuesta.

 

El origen del Swiss Mad Watch es legal: quizá sea una sorpresa, pero la etiqueta “Swiss Made” no significa que el reloj esté “Hecho en Suiza”. A partir del 1 de enero “Swiss Made” para los relojes significa que el 60% de los costes de fabricación deben ser incurridos en Suiza. Esto incluye los de Investigación y Desarrollo, el tratamiento de las materias primas, el ensamblado y la inspección de calidad y certificados. No se incluyen los gastos de pilas, empaquetaje, distribuición o marketing. El 60% no se aplica sólo al movimiento (como ocurría anteriormente, que sólo se pedía que el 50% del coste del movimiento fuera suizo).

Como digo, puede ser una sorpresa. Si nos enteráramos de que el Aceite de Oliva Virgen español tiene en realidad un 40% de aceite de China (como con los relojes) sería un escándalo, pero en realidad es un problema general con los artículos de lujo: el Made in… a menudo se limita a dar el toque final al artículo en ese país, pero todo lo demás se hace fuera. Así que, en ese sentido, el aumentar un 10% va en la dirección adecuada aunque al común de los mortales nos parezca cínico que sea así, sobre todo porque se estima que la etiqueta “Swiss Made” añade hasta un 50% al precio del artículo.

Desde luego a quien sí le ha parecido mal es a H. Moser & Cie., que desde se anunció la puesta en marcha de la ley (que se propuso en 2013 y se aprobó en 2015) ha dicho muy claramente que la ley era insuficiente y hacía más daño que bien, porque venía a sancionar una práctica que en realidad es un fraude. Tal es su enfado que anunció el pasado diciembre que dejaría de imprimir la leyenda “Swiss Made” en sus esferas.

Esta idea ha sido forjada por su Director General, Edouard Meylan, que ha sido siempre muy claro expresando sus opiniones sobre la industria relojera suiza (por ejemplo) y se ha convertido en un auténtico líder, amado por muchos y odiados por otros. Su argumento es: “nuestros relojes son suizos en un 95% No tenemos nada que ver con esta nueva normativa”. Y como señal de protesta ha lanzado el Swiss Mad Watch, un reloj 100% realizado en Suiza. Y para conseguirlo incluso la caja es suiza: está hecha con auténtico queso suizo, un Vacherin Mont d’Or medalla de oro. Pero digamos que el queso no resiste mucho -y además huele- así que Moser lo ha mezclado con itr2, un compuesto cerámico que estabiliza el lácteo para que perdure y no se funda (o te lo quiera morder el perro). Después se pule con el nivel de acabados de la manufactura.

La esfera está hecha en fumé rojo, con unos índices dobles que recuerdan a la bandera suiza. La verdad es que aparte de la broma la esfera está tan bien hecha y es tan atractiva como todos los diales ahumados de la casa. Por dentro se mueve el calibre HMC 327, así que el Swiss Mad Watch es, en cuanto a sabiduría relojera se refiere, otra grandísima pieza de Moser.

El reloj es una pieza única que tiene un precio de nada menos que 1.081.291 francos suizos. La cifra es la fecha de fundación de Suiza, el 1/08/1291. El dinero se utilizará para crear una fundación que ayude a relojeros suizos independientes. El Swiss Mad Watch se ata, como no podía ser de otra forma, con una correa de auténtica piel de vaca suiza.

Si el Swiss Mad Watch es un poquito demasiado -en gusto y en dinero-, hay también una edición limitada a 50 unidades llamada Venturer Swiss Mad, cuya caja de 39 mm es de oro blanco y tiene un precio de aproximadamente 20.000 euros.  Los veremos la semana que viene en el SIHH 2017. Por último, no dejéis de ver el hilarante vídeo creado para el lanzamiento del Swiss Mad Watch. Realmente divertido (incluido el momento en que Edouard se equivoca y en vez de decir Suiza dice Suecia). Más información en Moser.es.



Pre-Baselworld 2017: Breguet Tradition Dame 7038

No ha empezado el primer salón del año, el SIHH, y ya tenemos la primera novedad del siguiente, Baselworld 2017, que tendrá lugar en marzo. Ha abierto el baile este Breguet Tradition Dame 7038, lo que es insual -y a la vez se agradece- porque por una vez es un reloj de mujer. Pero no uno cualquiera, sino una verdadera pieza de alta relojería.

 

En realidad el Breguet Tradition Dame 7038 se presentó en Baselworld 2016 con el modelo de aquí arriba. Si el año pasado el reloj estaba realizado en oro blanco este año lo veremos en oro rosa, y con la misma configuración: diámetro de 37 mm, bisel con 68 diamantes engastados, carrura acanalada y corona con rubí engastado. Bajo el cristal de zafiro nos encontramos, a las 12 horas, la esfera horaria realizada en nácar blanco natural decorada con uno de esos preciosos guillochés en los Breguet es único. Sobre ella se deslizan las manecillas horarias Breguet con forma de pomme évidée (es decir, manzana hueca). A las 10 horas aparece la aguja retrógrada del pequeño segundero.

En la segunda mitad de la circunferencia del Breguet Tradition Dame 7038 nos encontramos con una disposición arquitectónicamente muy atractiva: un rosetón central grabado a mano que se superpone al barrilete y, a ambos lados, casi simétricos, dos puentes Carlos X que sostienen uno de los engranajes y el órgano regulador. Por cierto que tanto el espiral (Breguet, por supuesto) como el escape de áncora están realizados en silicio, lo que significa que el calibre es antimagnético y no necesita lubricación, por lo que los tiempos entre los que hay que visitar el servicio técnico se alargan. Más aún: el volante está ajustado en 6 posiciones, como los cronómetros. Por último, la reserva de marcha es de 50 horas, lo que significa que el reloj se puede dejar el fin de semana y encontrárselo el lunes en estado de revista.

Todo se aloja sobre una platina de oro rosa “escarchada” preciosa, y todos los acabados son impecables, como siempre en Breguet. En definitiva este Breguet Tradition Dame 7038 es una auténtica pieza de la mejor relojería pero con un toque femenino evidente y muy elegante. El precio todavía no se ha confirmado, pero si la versión anterior costaba 38.200 euros es de esperar que el precio de esta versión sea el mismo o incluso algo menos, ya que el oro rosa es más barato que el oro blanco (porque éste tiene platino en su composición). Más información en Breguet.es.



#SpeedyTuesday, el primer reloj online de Omega, vendido en 24 horas

El Omega Speedmaster no tiene fin, como la fascinación que sentimos por la Luna. Ahora la manufactura de Biel ha dado un paso más allá y lo ha puesto en venta online bajo el nombre “SpeedyTuesday. Es la primera vez que vende desde su propia web y el experimento ha durado 24 horas. Vamos a ver de dónde viene el reloj, cuánto cuesta y por qué es importante.

 

El #SpeedyTuesday tiene su origen en el amor de los seguidores de Omega por el Speedmaster y, más importante aún, en el amor de la marca por sus fans. En 2004 Robert-Jan Broer fundó la web Fratello Watches. En mayo de 2012 subió a Facebook una foto de su Speedmaster con la simple leyenda “Speedy Tuesday”. El término prosperó especialmente en Instagram, hasta el punto de que se ha convertido en una presencia puntual cada martes: casi 42.500 menciones en Instagram por ahora. Ahora, cinco años después, Omega devuelve el homenaje creando una edición limitada de 2.012 unidades que ha llamado #SpeedyTuesday, como el hastag usado en instagram.

Para el homenaje Omega no ha elegido cualquier iteración del Speedmaster Moonwatch, sino una muy significativa: la llamada Proyecto Alaska III de 1978. En aquel modelo, que es el que se ve a la izquierda en la imagen superior, los numerales de las subesferas eran radiales, es decir que están en el borde exterior de registros, algo no habitual pero pensado para mejorar su lectura en el espacio exterior. Pero además Omega ha usado un formato de “Panda Inverso”: esfera negra y registros blancos. Si a eso le añadimos una aplicación del tratamiento SuperLuminova en el interior, el resultado es un reloj tan bonito a la luz del día como impresionante por la noche. Un verdadero objeto de deseo.

La caja sigue siendo la estándar de 42 mm con cristal de hesalite y el bisel de aluminio, pero en este #SpeedyTuesday el metal ha sido completamente cepillado, al contrario que el original que combina superficies pulidas y satinadas. Lo que no varía son las entrañas: el legendario calibre cronógrafo 1861 sigue siendo el que regula el tiempo. Y también está escondido tras la tapa trasera, que además del hipocampo tiene unas inscripciones que hacen referencia al origen histórico del reloj, así como al origen de internet.

Además de la llamativa correa NATO en blanco y negro (a juego con la esfera), el #SpeedyTuesday viene en un bonito estuche de viaje que incluye una correa de cuero muy vintage. El reloj se ofrece con un precio de 5.400 euros… O mejor dicho se ofrecía, porque en el momento en que se puso en venta se agotó, y ahora sólo queda esperar que Omega y Robert-Jan Broer quieran ampliar la edición.

Ediciones limitadas inalcanzables hay muchas (la más anhelada por mí fue esta), pero lo más importante de este #SpeedyTuesday es que lo ha vendido online la propia Omega. Es la primera vez que lo hace, y ojalá no sea la última. Desde luego la experiencia ha salido redonda, así que tendría que haber ayudado a vencer posibles miedos anteriores. Aunque si de verdad se lanzara a ello tendría que mejorar sus tiempos de entrega: esperar 6, 7 u 8 meses para tener un reloj que no deja de ser casi estándar es demasiado tiempo en mi  opinión. Ya veremos cómo se desarrolla esto. Mientras tanto, se puede tener más información en la web específica del reloj, SpeedyTuesday.com



Pre-SIHH: Greubel-Forsey Grande Sonnerie

Por si le quedaba algo que demostrar para ser considerada parte del pequeño Olimpo de las manufacturas de altísima relojería, el suizo Robert Greubel y su socio inglés Stephen Forsey presentan el nuevo Greubel-Forsey Grande Sonnerie, que va más allá de lo que ya conocíamos  de esta altísima complicación. En sofisticación y en precio.

 

Ya sabemos que la sonería es una de las altas complicaciones, seguramente la más alta. Dentro de la gama de sonerías la Grand Sonnerie es la más difícil de todas y este Greubel-Forsey Grande Sonnerie nos ofrece nada menos que una Grand Sonnerie, una Petite Sonnerie y una Repetición de Minutos, además de un modo en silencio. No es de extrañar por tanto que el reloj, que tiene nada menos que 935 piezas, necesitara 11 años de desarrollo.

¿Qué significa cada una de las funciones? En la Grand Sonnerie el reloj sonará en passant (es decir, de manera automática) cada hora y cada cuarto de hora. En la Petite Sonnerie suena automáticamente cada hora. Por último en la Repetición de minutos el reloj ofrece la hora, los cuartos y los minutos a demanda, en este caso presionando el pulsador sobre la corona. Estas funciones se concentran en la parte superior del Greubel-Forsey Grande Sonnerie, que permite ver los martillos a las 10:30 y un indicador de reserva de marcha a la 1:30 horas

Y es que para poder ejecutar correctamente el golpeo cada hora y cada cuarto de hora sin perder potencia los relojes con esta complicación necesitan de mucha reserva de marcha, lo que normalmente se soluciona con un barrilete dedicado exclusivamente a la complicación. Y aquí llega otra genialidad del Greubel-Forsey Grande Sonnerie: en este caso ese barrilete se carga de manera automática con un rotor descentrado. El resto del calibre se carga de manera manual, pero con la masa oscilante te aseguras de que el muelle real de la complicación va a tener todo el amor que necesita. De ahí que el indicador de reserva de marcha de la sonería (20 horas) sea una parte relevante del reloj.

El calibre presenta además hasta 11 mecanismos de seguridad para evitar conflictos que podrían ser letales: por ejemplo un cambio de hora mientras está activado el mecanismo de sonería lo forzaría de tal manera que acabaría roto. Mientras que las platinas con el ya clásico texto grabado en relieve son de oro, el rotor está realizado en platino para una carga más rápida y eficiente, ya que aprovecha el mayor peso y por tanto la energía cinética del metal precioso. El calibre es una elegante mezcla de lo barroco y lo racional que resulta muy atractiva.

Por cierto que, por si acaso faltaba algo, el reloj también incluye un tourbillon, una pieza que no puede faltar en relojes de la manufactura. Es un tourbillon inclinado a 25 grados que completa un giro cada 24 segundos. Está alojado en la protuberancia izquierda de la caja, una alteración de la forma circular que es ya marca de la casa.

La caja, por cierto, está realizada en titanio, no en oro o platino como uno hubiera esperado. La manufactura asegura que la sonoridad del reloj con ese material es excepcional, pero eso no lo sabremos hasta la semana que viene que comienza el SIHH y en el que tengo una cita para ver esta y otras novedades. La elección del titanio es, si nos atenemos a aspectos prácticos, muy acertada, porque el reloj tiene un diámetro de 43,50 mm y 16,13 milímetros de altura, así que metales pesados dificultarían su uso. Porque es llamativo cómo el Greubel-Forsey Grande Sonnerie tiene tanto dentro y aún así su tamaño es perfectamente llevable, lo que da cuenta de la excelencia en el diseño de la pieza. Eso sí, es llevable si se tiene el dinero necesario para hacerse con él, porque tiene un precio de 1.150.000 francos suizos (1.071.000 euros al cambio). Más información en Greubel-Forsey.com

 



¿Por qué el nuevo Tissot Ballade es tan importante (aunque no lo parezca)?

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El el pasado Baselworld 2016 Tissot presentó un reloj  que ya ha llegado a las tiendas con el sencillo nombre de Tissot Ballade. Es un modelo Powermatic 80 con certificado de cronómetro pero con un detalle único: el espirar es de silicio, algo normalmente reservado a modelos mucho más caros. Además de las fotos en vivo y los precios, vamos a ver por qué eso tan importante.

 

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Antes de hablar de este Tissot Ballade Powermatic 80 vamos a hacer un pequeño resumen de la historia del silicio en la relojería. Ulysse Nardin fue la primera manufactura en presentar un escape de silicio. Fue en 2001 con su Freak. Y, haciendo honor al nombre del reloj, la industria se polarizó: unos decían que ya veríamos, que esos materiales nuevos… otros aplaudieron la innovación. En 2005 nada menos que Patek Philippe lanzó su calendario anual 5250 con rueda de escape de silicio, lo que terminó por descolocar a todo el mundo. En 2006 repitió con otro calendario anual, el 5350, con un espiral fabricado en Silinvar, fabricado en realidad en colaboración con el grupo Swatch y Rolex. Ese mismo año Breguet presentaba el Calibre 591A, que por primera vez incluía la rueda de escape, regulador y espiral en silicio.

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Las ventajas del silicio son claras: es más ligero, más duro y más resistente a la corrosión, los cambios de temperatura y las sacudidas. Y es antimagnético. Más aún, no genera fricción como el metal y por tanto no necesita lubricación. Recordemos que la lubricación es el talon de aquiles de los calibres porque se terminan por endurecer o degenerar, afectando al movimiento o incluso parándolo completamente. De esta manera los movimientos con piezas de silicio son más precisos y con tiempos entre mantenimientos más largos.

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Por último, el silicio es el segundo componente más común del planeta después del oxígeno y es fácilmente manufacturable, creando piezas exactamente iguales entre sí de manera industrial. Los escépticos dicen que no sabemos si en 100 años se podrán reparar las piezas de silicio, de la misma forma que reparamos relojes de más de un siglo. Yo creo que precisamente por esa facilidad de fabricación será aún más sencillo recrear las piezas. Si ahora se sabe reconstruir relojes de más de cien años de los que no hay planos ni esquemas, supongo que ahora que esta todo más que documentado el trabajo será más sencillo. Más aún, se hacen relojes con cajas de materiales rarísimos, únicos, y nadie dice ni mu sobre ello. Pienso por ejemplo en el HM5 de MB&F, cuya caja está fabricada en CarbonMacrolon. Yo estaría más preocupado por si se me rompe la caja, no por el espiral.

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El caso es que en este Tissot Ballade Powermatic 80 el espiral del calibre 80.111 (que es como se le ha llamado) es de silicio. Para un reloj con precio inferior a 1.000 euros es evidente que no se ha hecho un desarrollo específico, sino que Tissot lo ha tomado de los ya existentes dentro del grupo Swatch para integrarlo en el Powermatic 80. Éste no es sino un ETA 2824 modificado para reducir su frecuencia a 21.600 alternancias/hora y con un nuevo barrilete con un eje más delgado de manera que se pudiera integrar un muelle real también más delgado y más largo. El resultado son las 80 horas de reserva de marcha de las que habla su nombre, un verdadero logro. Además ahora, gracias al silicio, el reloj resultante tiene la certificación de cronómetro del laboratorio COSC. La única diferencia la vemos en un lado del movimiento con el símbolo del silicio y un dibujo que representa el espiral.

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Tener un cronómetro COSC con volante de silicio y no pasar de los 1.000 euros significa muchas cosas, todas importantes: la tecnología del silicio está al alcance de la mano, no hace falta que pagar muchas decenas de miles de euros para poder disfrutar de sus ventajas. Por tanto no pasará mucho tiempo hasta que sea habitual en todos los relojes baratos. En uno momento en que el reloj mecánico está perdiendo la batalla de las muñecas (como contaba en este artículo), es bueno poder volver a tener argumentos que ofrecer en la gama baja de precios; que el cliente final vea una pequeña maravilla mecánica que no necesita recargarse y que responde a lo que antes siempre vendía la industria relojera: la precisión suiza.

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Cuando salió el calibre Powermatic 80 yo dije que era un calibre funacional, y así ha sido: ahora es común en todo este segmento de precio. Lo mismo ha de ocurrir con la tecnología del silicio. La marcas relojeras deben dejar de vender mitos y ofrecer realidades, y el silicio les puede ayudar a volver a dar prestigio a un segmento de su mercado que ahora mismo se ve amenazado por un vulgar relojito con microchip, como son los smart watch.

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El Ballade Powermatic 80 tiene una caja de acero de 38 mm, una medida más bien pequeña (seguramente pensando en el mercado asiático). Sin embargo está muy bien realizada. Ofrece una enorme calidad para un reloj de este nivel. La parte frontal del reloj tiene superficies pulidas mientras que las verticales están bien satinadas. Pero sobre todo destaca la decoración del bisel, con “Clavos de París” que le dan un aspecto mucho más lujoso, además de dotarle de un dinamismo que rompe con la seriedad del modelo.

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Como el reloj tiene una altura que no supera los 10 milímetros se convierte en un perfecto reloj de vestir, discreto y lustroso, que queda bien en cualquier muñeca por pequeña que sea. Yo espero que veamos relojes de mayor tamaño con la misma aplicación de silicio, y que se integre también en los cronógrafos. Sería así una oferta imbatible.

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La esfera sigue con las misma propuesta de calidad que la caja. Tiene una esfera central que repite la decoración de clavos de París. Está rodeada por una franja satinada que la hace más distinguida. Sobre ella se asientan los índices facetados. Por último, las agujas dauphine están facetadas para mejorar la lectura. Todo el conjunto resulta refinado y clásico, pero muy atractivo.

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También hay una versión de mujer que también se mueve gracias al mismo calibre cronómetro. Si es difícil de ver una versión femenina a la que no se le reduzca características, que sean las mismas que la de la versión masculina cuando estamos hablando de certificación COSC (que recordemos cuesta dinero a las casas el obtenerlo), es francamente extraño, así que no queda sino agradecer y felicitar a Tissot.

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Y no quiero dejar de señalar la calidad del brazalete de acero. Cinco eslabones que alternan satinado y pulido y que resulta extraordinariamente cómodo y con una sensación de mucho valor. No tanto en la correa de piel, más discreta (pero también con cierre desplegable).

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Y llegamos a los precios, el argumento que corrobora la aseveración que significa este Tissot Ballade Powermatic 80: la versión de caballero con correa de piel tiene un precio de  920 euros, mientras que la versión con brazalete y la versión de mujer tienen un precio de 970 euros. Ya sólo nos queda esperar a que sigan apareciendo modelos con esta tecnología y que se generalice, y sobre todo que el cliente final sepa entenderla y apreciarla. Más información en Tissot.es.

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Fotos en vivo y precios del Drive de Cartier Segundo Huso Horario

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El Drive de Cartier Segundo Huso Horario en oro o acero es la versión GMT del Drive de Cartier, la colección que se lanzó el año pasado. Mantiene la misma presencia masculina y elegante del la versión tres agujas pero añadiendo una de las complicaciones más útiles en estos tiempos.

 

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Cuando presenté la versión “sencilla” del Drive, la de tres agujas y fecha (en este reportaje con muchas fotos), decía que me parecía el reloj más indiscutiblemente masculino de Cartier, y ahora que he tenido en la muñeca el Drive de Cartier Segundo Huso Horario me reafirmo en lo que dije: me parece un grandísimo acierto de la casa francesa. La forma de la caja es perfecta para no repetir la circunferencia y por tanto diferenciarse de los muchos relojes de hombre que hay, y que la forma de cojín le dota de un espíritu más dinámico que le permite aventurarse en ambientes distendidos sin mayor problema.

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La caja del Drive de Cartier Segundo Huso Horario ha crecido un milímetro hasta los 41mm, mientras que la altura lo ha hecho un poquito más: de los 11,25 mm de la versión tres aguja a los 12,63 de este modelo viajero. El milímetro extra de anchura le sienta como un guante porque ahora el reloj, además del pequeño segundero, integra dos grandes aperturas para la función de GMT y una gran fecha a las 12, además de los tradicionales -y grandes- numerales romanos de Cartier. Y sin embargo la esfera resulta espaciosa, cada cosa tiene su sitio para poder verlas bien y  de paso la hora también tiene una lectura sin tacha. Desafortunadamente la caja sólo es hermética hasta 30 metros; es decir, sólo aguanta salpicaduras.

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La decoración de la esfera se basa en un guilloché rayos de sol con origen en el tornillo central pero que va siendo sucesivamente entrecortado por un bisel que remarca cada una de las complicaciones: el pequeño segundero, la gran fecha y los dos abanicos del contador retrógrado de doce horas y el de la indicación de día y noche. Para mejorar la lectura y dar más viveza a la esfera, en la ventana de 12 horas y la subesfera del pequeño segundero el guilloché se hace circular  y queda remarcado por otro de nervaduras más finas y juntas entre sí, sobre el que se han pintado los raíles de horas y segundos respectivamente. El conjunto tiene un decidido aire Art Deco, subrayado por la decoración de la esfera de día y noche con un un degradado en secciones del blanco al negro muy bien conseguido.

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Hay dos detalles que me gustan mucho: mientras que los numerales a los que interrumpen las complicaciones quedan así, truncados (de hecho ni el diez ni el seis aparecen salvo en forma de un pequeño índice), el número III está adaptado a la curva de la ventana. Y tanto en la versión de oro como la de acero la parte delgada de la V del siete está conformada con el nombre de la marca (en la versión de tres agujas sólo ocurría en la caja de oro). Las agujas de espada, en acero azulado, terminan por completar una estampa equilibrada, serena a pesar de los muchos datos y elegante.

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El Drive de Cartier Segundo Huso Horario se mueve gracias al calibre automático 1904-FU MC que, como indica su nombre, es el poderoso caballo de batalla de Cartier, el 1904 MC aparecido en 2010, al que se le ha añadido los módulos de segundo huso horario y la gran fecha. Por tanto el reloj se mueve a 28.000 alternancias a la hora y tiene una discreta reserva de marcha de 48 horas. Y sobre todo un funcionamiento sobradamente probado. La decoración se limita a un graneado circular en la platina base y a Côtes de Genéve en los puentes y en el rotor bidireccional. Sin embargo el movimiento es agradable de ver, y desde luego da mayor sensación de calidad y refinamiento que muchos calibres base.

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Ambas versiones equipan una correa de piel de aligátor semimate, negra acompañando el acero y marrón para la versión de oro. La hebilla doble desplegable ajustable de 18 mm es la que ya conocíamos.

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Como ya he dicho y como se ve en las fotos, el Drive de Cartier Segundo Huso Horario es un reloj que se lleva muy bien. El diseño de las asas, impecable, hace que el reloj se adapte perfectamente a la muñeca y, a pesar de la sensación de mayor tamaño que le da la forma de cojín, el reloj queda bien en casi cualquier muñeca. Además los precios son muy interesantes, especialmente la versión en acero: cuesta 8.500 euros, mientras que la de oro rosa cuesta 22.100 euros. Más información en Cartier.es.

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La dimisión de Aldo Magada y el problema de dirigir Zenith

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Ayer saltó la noticia de que el Director General de Zenith, Aldo Magada, ha dimitido y Jean-Claude Biver toma el mando mientras se encuentra a un sucesor. Otro sobresalto más en la atribulada carrera de Zenith, que parece no acabar de encontrar su rumbo y nadie sabe por qué.

 

Aldo Magada - Credits Johann Sauty

Aldo Magada

Fue el 1 de julio de 2014 cuando Aldo Magada tomó posesión de su cargo (tal como informamos aquí) tras la marcha de Jean-Frédérique Dufour a Rolex para ser su presidente ejecutivo. Suponemos que allí sigue, porque nunca más hemos vuelto a saber de él. No es extraño, claro, sabiendo la política de no-comunicación, no-exposición-pública de la manufactura coronada.

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Zenith es una de esas manufacturas con mucha mucha historia: fue fundada 1865 por Georges Favre-Jacot, que reunió bajo un mismo techo a todos los oficios relojeros. Pero su verdadero hito, aquello por lo que será recordado, es por el lanzamiento en 1969 del calibre El Primero, que latía a 5 hercios y podía por tanto medir décimas de segundo. Después la casa se vio anegada por la crisis del cuarzo, en la que abandonó sus calibres mecánicos para hacer relojes de pila. Afortunadamente el relojero Charles Vermot escondió los planos, las piezas y las herramientas necesarios para la fabricación de los calibres mecánicos a fin de salvarlos de la destrucción. Así, en 1984 comenzó de nuevo la fabricación de calibres mecánicos.

El relojero de Zenith Charles Vermot

El relojero de Zenith Charles Vermot

Aún así la empresa estuvo más o menos adormecida (salvo la aparición en 1994 del calibre Elite) hasta que en el 2000 fue comprada por LVMH, y desde 2001 hasta 2009 fue dirigida por Thierry Nataf, en la que se considera una época catastrófica para la marca porque abandonó su mercado habitual de relojes clásicos para lanzar una serie modelos que parecían haberse pinchado esteroides, como el Zenith Defy Extreme de la foto.

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Es verdad que con Nataf consiguió que se hablara de la marca, pero en general sólo mal. En 2009, de la mano de Jean-Claude Biver, llegó Philippe Dufour a poner sensatez en la colección, reduciendo la cartera de producto y volviendo a lo que gustaba: relojes clásicos, frecuentemente equipados con el calibre El Primero. Tras Dufour llegó Aldo Magada y Zenith comenzó a hacer cosas raras: su asociación con los Rolling Stones (aquí), relojes de piloto de avión convertidos por arte de birlibirloque en relojes para motoristas (éste, aunque en sí mismo es muy atractivo)… junto con otros preciosos como el Elite Chronograph Classic (con fotos en vivo aquí) o el Academy Georges Favre-Jacot que vimos en este reportaje. En realidad todos estos movimientos se deben a una razón: la necesidad imperiosa de vender como sea, tanto como se pueda. No es problema creado por Aldo Magada, sino ya heredado de la época anterior. En efecto, incluso Dufour tenía problemas para vender lo necesario.

Heritage Pilot Ton Up

Heritage Pilot Ton Up

Elite Chronograph Classic

Elite Chronograph Classic

Pero ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué una manufactura como Zenith no consigue sacar la cabeza y mantener un rumbo decente? Yo creo que el motivo fundamental es que no tiene un “reloj héroe”, uno que la gente quiera comprar. Sí, tiene El Primero, pero eso no es un reloj, es un movimiento. El Primero que a todos nos gusta, el original, el de las tres esferas superpuestas en plata, azul y antracita, llega hasta ahí. Por más vueltas que se le quiera dar, no hay más. En el momento en que esa esfera desaparece las versiones son simplemente relojes muy buenos -como muchos otros de su nivel de precio- aunque con un calibre como muy pocos.

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Pero ocurre con las casas relojeras como con los partidos políticos: una cosa son los militantes y otra los votantes. Las marcas no viven de los aficionados, sino del consumidor normal que compra relojes. La mayor parte de los que compran relojes no saben de espirales de silicio, de manufacturas históricas ni todas esas cosas que nos apasionan a los aficionados. Especialmente si no se dice, y Zenith hace mucho que ha dejado de publicitar sus logros. Y eso, teniendo básicamente un único producto, es muy peligroso.

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Más aún, el calibre El Primero no ha evolucionado como debiera. Siempre se ha dicho que el movimiento debería tener parada de segundero, y es verdad. Es cierto que es un movimiento histórico e históricamente no tenía dicha parada, pero si es tu producto estrella desarrollas una variante que sí la tenga y mantienes el original para ediciones históricas (como ocurre con el Omega Speedmaster: calibres coaxiales para todos los modelos menos el Moonwatch, que lleva el calibre de antaño).

Zenith El Primero Sport esfera negra caucho en la muñeca 1

El Primero Sport

No quiero que se me malinterprete: a mí me gustan mucho los relojes de Zenith y, por lo mismo, quiero que la empresa salga adelante y tenga el reconocimiento que se merece. Por eso hay que hacer algo.

Zenith El Primero Chronomaster 1969 Tour Auto Edition en la muñeca

El Primero Chronomaster 1969 Tour Edition

Tras la salida de Aldo Magada Jean-Claude Biver toma el mando hasta que se encuentre un sucesor. Algo que por cierto también se dijo en diciembre de 2014 cuando Stéphane Linder dejó la dirección de TAG Heuer, y ahí sigue Biver. Jean-Claude ha dicho que “voy a hacerme cargo del período de transición. Quiero estar más involucrado y crear mayores sinergias entre las tres marcas del grupo. Trabajaré con los equipos para dar a esta marca el lustre que merece”.

Zenith Academy Georges Favre-Jacot

Zenith Academy Georges Favre-Jacot

Es obvio que Biver es un genio en revivir marcas (como hizo con Blancpain, Hublot o ha hecho con TAG Heuer), pero también hay que recordar que una de las cosas más odiadas por los seguidores de Zenith es la colaboración con los Rolling Stones, y eso es cosa suya exclusivamente. El miedo aquí es que “hublotize” a Zenith y lo haga perder su personalidad. De lo que no me cabe duda es que una de las cosas que va a hacer es reducir la cartera de productos, porque tiene demasiadas referencias para el tamaño actual de la empresa. Incluso el físico: la manufactura tiene ¡18 edificios! en el mismo terreno. Yo creo que una pequeña manufactura de relojes clásicos -cronógrafos o no-, asociaciones naturales (como la reciente con Range Rover) pueden dar resultados. Hay que racionalizar la producción, reduciéndola y adaptándola a la demanda actual. ¿A lo mejor incluso trasladar la producción a las instalaciones de TAG en La Chaux de Fonds? Ya sé que suena dramático, pero si hablamos de salvar una compañía… Ferdinand Berthoud pertenece a la familia Scheufele, comparte instalaciones con Chopard (como vimos en mi visita a la manufactura) pero aún así nadie le niega su legitimidad.

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De verdad que espero, por el bien de la marca y de la relojería en general, que por fin tenga éxito, porque si no Zenith se vería abocada al cierre.

Zenith El Primero 410 oro rosa

Zenith El Primero 410 oro rosa

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Fotos en vivo y precios de los Nomos Glashütte neomatic nachtblau

 

 

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Los Nomos Glashütte neomatic nachtblau son la última iteración de los relojes de Nomos neomatik con calibre propio. Ahora se visten de un elegante azul oscuro para aumentar su atractivo, tanto a nivel técnico como de precios.

 

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De izquierda a derecha, los neomatik nachtblau Minimatik, Tangente y Metro

Hacía mucho tiempo que no teníamos en Horas y Minutos a mi querida (y querida por muchos) Nomos Glashütte. En realidad las fotos de estos Nomos Glashütte neomatic nachtblau las tomé en el Salon QP de Londres del pasado noviembre, pero me vinieron a la cabeza mientras escribía el artículo sobre la situación actual de la industria relojera suiza (éste de aquí). Y es que, si hay una empresa relojera que lo está haciendo bien yque entiende perfectamente cómo debe ser el negocio de la relojería hoy día, esa es Nomos Glashütte.

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Los Tetra neomatic con las dos esferas, blanca y azul nocturno

Nomos ha sabido crear una línea de productos con la que satisfacer los gustos de las nuevas generaciones y de los de aquellos que, sin tener que someterse a los nombres tradicionales, saben apreciar la buena y alta relojería; y siempre manteniendo unos precios muy tentadores. Pero esos precios nunca han comprometido su calidad. Justo al contrario: como estos Nomos Glashütte neomatic nachtblau vienen a demostrar, el gusto por el trabajo bien hecho, la mejor técnica y el amor por los detalles han sido la constante de la manufactura sajona. Y eso siempre tiene su recompensa.

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El paradigma de esta afirmación es sin duda el calibre de manufactura DUW 3001. Cuando presentamos los Nomos neomatik (aquí, con vídeo y fotos) ya hablamos de él, así que ahora baste decir que, salvo el espiral, todo en el calibre se hace en Nomos. Es un calibre de tan solo 3,2 milímetros en el que cabe un volante ajustado en 6 posiciones, como los mejores cronómetros. Y por supuesto la decoración es la se espera de una relojería sajona: platina de tres cuartos, tornillos azules y nervaduras Glashütte. El movimiento integra parada de segundero para poder ajustar la hora con precisión.

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La única pega que le pongo a estos Nomos Glashütte neomatic nachtblau es la hermeticidad: que sean sólo resistentes a salpicaduras (que es lo que significa “hermético hasta 30 metros”) es demasiado poco. Es verdad que en absoluto son relojes para llevarlos en el mar porque no eso forma parte de su idea conceptual, pero qué menos que 50 metros. Y mejor aún 100 metros, que debería ser ya el estándar. En realidad los 30 metros es igual para todos los modelos de Nomos, salvo en los Club (100 metros) y en los Ahoi Atlantik, que llega a los 200 metros. Éste se lanzó en 2014 y es seguramente el reloj de buceo menos reloj de buceo del mundo; lo vimos en vídeo aquí.

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Ahora mismo el nachtblau -es decir, azul nocturno- es un color que sólo está disponible en cuatro modelos. Tanto el Minimatik como el Tangente y el Metro comparten el mismo diámetro -35 mm- y función: horas, minutos y pequeño segundero. Además su altura es escasa: 8,86, 6,9 y 8,06 mm respectivamente, así que no hay puño de camisa que se le resista. La distinción -aparte de la esfera, claro, viene fundamentalmente por la forma de las asas, distintas en todos los modelos. Es verdad que el diámetro de los Nomos Glashütte neomatic nachtblau, 35 milímetros, es pequeño, pero los relojes en la muñeca quedan muy bien y dan sensación de ser más grandes de lo que son.