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Breitling entrega su reloj a Rosa García, primera mujer en la Patrulla Águila

 

El pasado 25 de mayo fue un día histórico para Breitling y la Patrulla Águila del Ejército del Aire. Rosa García- Malea recibió el reloj oficial que se entrega a todos los miembros nuevos de la Patrulla en la boutique de la marca en Madrid.

 

Rosa García y los capitanes de la Patrulla Águila en la Boutique de Breitling en Madrid

Rosa es la primera mujer en entrar en el equipo de pilotos acrobáticos, y la primera mujer que pilotó un avión de combate en 2007. La incorporación de Malea se produce 32 años después del primer despegue de la Patrulla. “Me siento muy orgullosa de pertenecer a la “tripulación” de Breitling. Tengo muchas ganas de poder utilizar mi reloj en vuelo para poner a prueba todas sus funciones esenciales para pilotos como yo”, aseguraba Malea durante la entrega de su reloj Aerospace Evo Edición Especial Patrulla Águila. La entrega vino de manos de Don Javier Pomar, presidente de honor de Breitling España.

En la actualidad Breitling sigue perpetuando auténticos y privilegiados vínculos con la aeronáutica, cooperando con la élite mundial de los pilotos. La firma hace volar bajo sus colores a varias formaciones de excepción, entre ellas la magnífica Patrulla Águila, y participa en las exhibiciones más importantes del planeta con su propia escudería, volando bajo su insignia. En esta ocasión la firma reforzó el patrocinio de la Patrulla Águila entregando el reloj oficial a sus nuevos miembros.

Los dos nuevos miembros: Rosa García y Juan Ramón García

El reloj de Breitling es el Aerospace Evo Patrulla Águilla, una versión personalizada del reloj Aerospace Evo, que tiene cinco versiones en la gama de productos estándar; es decir, sin considerar las diversas personalizaciones realizadas. Este cronógrafo electrónico multifunción de titanio satinado se caracteriza por su estilo potente, dinámico y técnico y su sistema de mandos particularmente sencillo y lógico. Basta con girar, presionar o tirar de la corona para activar el conjunto de funciones útiles para los pilotos. El Aerospace Evo va igualmente dotado de un sistema de retroiluminación de los displays muy eficaz y adaptado a la lectura con prismáticos de visión nocturna (NGV compatible).

El movimiento que mueve esta pequeña computadora es el  Calibre Breitling 79 SuperQuartz™ termocompensado, con certificado oficial de cronómetro del laboratorio COSC. Sus funciones son: indicador de consumo de pila, cronógrafo a 1/100 de segundo, cuenta atrás, 2º huso horario, calendario bisiesto, indicador de consumo de pila. La caja de titanio es sumergible hasta 100 metros, y tiene un diámetro de 43 mm. Integra un cristal de zafiro antirreflejos doble cara y un isel giratorio unidireccional con trinquete. Aunque puede integrar una correa de piel o de cocodrilo, o de caucho Diver Pro III, la versión de la Patrulla Águila lleva la de titanio Professional. Enhorabuena a los nuevos pilotos y a la Patrulla. Más información en Breitling.es.

La Patrulla Águila al completo



Alpina Startimer Pilot Automatic: relojes de aviador bien hechos y con buen precio

En Baselworld 2017 han visto la luz los Alpina Startimer Pilot Automatic, una nueva versión de su gama más popular y con unos precios muy aquilatados. Qué buen momento para incorporar la marca a Horas y Minutos.

 

 

UN POCO DE HISTORIA

Estos Alpina Startimer Pilot Automatic no surgen de la nada: basta con mirar la historia de la maison para encontrar sus raíces. Los relojes Alpina nacieron en 1883. Es decir, tiene tanto o más abolengo como muchas marcas más conocidas. La fundó Gottlieb Hauser y en el primer cuarto del siglo pasado era una marca muy innovadora. De hecho el nombre surgió para proteger los excelentes calibres que creaba y que no llevaban identificación. Fabricaban relojes en Suiza y en Glashütte y vendían relojes tanto a civiles como al ejército. Para pilotos, desde 1921.

En 1938 crearon los relojes “Alpina 4”, basados en los 4 principios que deben regir los relojes deportivos y que todavía están vigentes hoy en día: deben aguantar las sacudidas, ser herméticos, antimagnéticos y tener una caja de acero. Alpina siguió con paso firme hasta la famosa “crisis del cuarzo”, momento en que comenzó un lento e inexorable declive.

En 2002, cuando ya se veía abocada al cierre, fue comprada por los fundadores de Frederique Constant. El objetivo era el de revitalizarla y, con la misma filosofía que FC, crear relojes bien construidos y asequibles. Ahora ambas marcas pertenecen a Citizen, lo que les garantiza suficiente financiación para seguir adelante.

ALPINA STARTIMER PILOT AUTOMATIC

Modelo chapado en oro rosa

Estos Alpina Startimer Pilot Automatic cumplen perfectamente los preceptos establecidos por la marca. Están bien hechos y los recortes en precio los hacen muy atractivos. Todos comparten la misma idea constructiva, pero hay dos modelos en acero gris (esfera blanca y esfera azul, que no aparece en este artículo) y el modelo con esfera antracita con caja de acero con un color como de titanio. Por último, una versión chapada en oro rosa.

Modelo en titanio

Las cajas están todas satinadas salvo el bisel, que está pulido, al igual que el canto de las asas. Es una buena opción porque les da un toque más refinado. No son relojes pensados para llevar con traje, claro. Aunque la altura sea de sólo 10,70 mm el diámetro (44 mm) y la configuración de la esfera los aleja de las situaciones formales. Más aún con esa gran corona cónica, típica de un reloj de piloto.

Versión en acero

Pero aunque el Alpina Startimer Pilot Automatic no sea un reloj “para las ocasiones” sino para todos los días sí es encomiable cómo la casa quiere mimar al usuario con pequeños detalles de decoración que los aleja de los acabados de -por ejemplo- muchos relojes asiáticos de parecido nivel de precio.

Las esferas están realizadas en mate con un graneado muy fino sobre el que resaltan perfectamente los numerales y las manecillas, todos generosamente tratados con material luminiscente. El triángulo que sirve de logotipo de la casa está presente en el contrapeso del segundero central y sobre las 12 horas.

El texto a las 12 está equilibrado a las 6 con una información francamente satisfactoria: el reloj es hermético hasta los 100 metros, gracias entre otras cosas a su corona roscada. Llama la atención los índices cardinales invertidos: los de las 12 y las 6 están tumbados mientras que los de las 9 y las 3 son verticales. La verdad es que la combinación funciona muy bien. También hay una ventana de fecha, discreta porque el fondo es el mismo que el de la esfera.

La legibilidad es extraordinaria en todos los modelos, gracias al tamaño de índices y numerales y a que tanto estos como las manecillas están perfiladas para que resalten más. En el caso de la caja chapada en oro rosa se ha usado el mismo acento en la esfera. Esta es una versión que se aleja de lo que es un reloj de piloto al uso, pero también tiene su encanto.

Por dentro se mueve el calibre llamado AL-525, que no es otro que el Sellita SW200-1. Eso significa una frecuencia de 4 hercios y 38 horas de reserva de marcha, además de una durabilidad contrastada. El movimiento no se ve porque está tapado con un fondo ciego. Muy bien resuelto, por cierto.

Alpina, como otras marcas que luchan en su despiadado segmento de mercado, es muy sensible a los problemas que ahora mismo tiene la industria. Por eso ha pegado un tajo notable a los precios de estos Alpina Startimer Pilot Automatic. Los precios comienzan en 990 euros para la esfera blanca y la azul. Si se quiere la esfera antracita el precio es de 1.050 euros, y si prefiere la versión chapada en oro el precio alcanza los 1.290 euros. No está nada mal, ¿verdad? Los relojes estarán disponibles en junio, más o menos. Más información en Alpina.com.